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Beneficios Clínicos de los Probióticos

El documento discute los probióticos, organismos vivos que cuando son ingeridos mejoran la salud del huésped al mejorar el balance intestinal. Los probióticos más estudiados son las bacterias ácido lácticas como Lactobacillus spp y Bifidobacterium spp. Los probióticos han demostrado beneficios como prevenir la diarrea por rotavirus en niños y la diarrea asociada con antibióticos, así como tratar infecciones vaginales, alergias e intolerancia a la lactosa. Aunque los probióticos represent

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Beneficios Clínicos de los Probióticos

El documento discute los probióticos, organismos vivos que cuando son ingeridos mejoran la salud del huésped al mejorar el balance intestinal. Los probióticos más estudiados son las bacterias ácido lácticas como Lactobacillus spp y Bifidobacterium spp. Los probióticos han demostrado beneficios como prevenir la diarrea por rotavirus en niños y la diarrea asociada con antibióticos, así como tratar infecciones vaginales, alergias e intolerancia a la lactosa. Aunque los probióticos represent

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Probióticos: utilidad clínica

Luz Ángela Castro, Bact.1, Consuelo de Rovetto M.D.2

1. Profesora Auxiliar, Escuela de Bacteriología y Laboratorio Clínico, Universidad del Valle, Cali, Colombia.
2. Profesora Titular, Departamento de Pediatría, Escuela de Medicina, Universidad del Valle, Cali, Colombia.
Recibido para publicación junio 23, 2005      Aceptado para publicación septiembre 8, 2006

RESUMEN

El interés en las terapias preventivas y suplementos nutricionales ha aumentado en los últimos años. Los probióticos
son organismos vivos que al ser ingeridos afectan benéficamente al huésped mejorando su balance intestinal. Los
organismos más estudiados son las bacterias ácido-lácticas, sobre todo  Lactobacillus spp y Bifidobacterium spp.,
consideradas seguras para uso humano. Los efectos benéficos en la salud incluyen tratamiento y prevención de la
diarrea por rotavirus en niños y reducción de la diarrea asociada con el uso de antibióticos. También se ha encontrado
que contribuyen en la prevención de la diarrea del viajero, vaginitis, infecciones urinarias, alergia a los alimentos y
reacciones atópicas en niños y pueden mejorar la intolerancia a la lactosa. Se han informado resultados prometedores
en personas con enfermedad inflamatoria del intestino, enterocolitis necrotizante y colon irritado. Recientemente, se
ha sugerido que pueden ayudar en el tratamiento contra Helicobacter pylori y en prevenir el proceso de carcinogénesis
pero son necesarios más estudios. Se encuentra en investigación el uso de bacterias ácido-lácticas como antígenos
para el desarrollo de vacunas que induzcan una respuesta humoral protectora. A pesar que los probióticos representan
un avance terapéutico importante, es necesario continuar en la investigación científica de los mismos, definir sus
mecanismos de acción, realizar más estudios doble ciego para continuar dilucidando su utilidad, mecanismos de
acción y determinar por qué y cuándo fallan en algunos eventos clínicos.

Palabras clave: Probióticos; Diarrea; Enterocolitis; Alergia; Vaginosis; Infección urinaria.

Probiotics: clinical perspectives

SUMMARY

Interest for preventive therapies and nutritional supplementation has increased over the last years. Probiotics are live
organisms that once ingested, improve the intestinal balance. The organisms with best experience and information are
acid lactic bacteria, mainly Lactobacillus spp y Bifidobacterium spp., which are considered safe for humans.
Probiotics beneficial effects have been demonstrated in the fallowing situations: prevention of rotavirus diarrhea in
children, diarrhea related to antibiotics use, traveler’s diarrhea, vaginosis, urinary tract infections, food allergies,
lactose intolerance and atopic dermatitis. Promising results using proibiotics have been reported in bowel
inflammatory disease, necrotizing enterocolitis and irritable bowel syndrome. Recently some evidence suggests that
probióticos can improved treatment for Helicobacter pylori and prevent the carcinogenesis process, but more studies
are needed in this area. The use of lactic bacteria in the elaboration of vaccines to improve protective effect is under
investigation. Although probiotics represent an important therapeutic option  more studies are necessary in some areas
to elucidate their utility, mechanism of action and determine why and when they fail in different clinical situations.
Keywords: Probiotics; Diarrhea; Enterocolitis; Allergies; Vaginosis; Urinary infection.

El concepto de probiótico se inicia a principios del siglo XX con los trabajos de Metchnikoff 1, quien observó que el
consumo de leches fermentadas tenía un efecto positivo sobre la microbiota residente del tracto gastrointestinal con un
impacto favorable en la salud humana. Desde entonces, varios autores se esfuerzan en conocer las distintas funciones
de los organismos que son habitantes normales del intestino. Los estudios se enfocan en aquellos capaces de causar
enfermedad y se ha dejado de lado la gran mayoría de la microbiota que no se relaciona con ningún desorden
patológico2,3.

La palabra probiótico se deriva del griego y actúan «a favor de la vida». La Organización de las Naciones Unidas para
la Agricultura y Alimentos (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) han declarado que hay evidencia
científica para indicar el potencial de los probióticos que proporcionan beneficios en la salud y las cepas específicas
son seguras para uso humano. La FAO y OMS los han definido como «organismos vivos que ingeridos en cantidad
adecuada confieren un beneficio saludable en el huésped» 4.

Las bacterias que habitan el intestino actúan como un mecanismo de control para prevenir el sobrecrecimiento de
patógenos, formando una barrera natural que protege contra las infecciones. En ciertas circunstancias este equilibrio
se afecta por el uso de antibióticos, cambios de alimentación, estrés, etc., que aumentan la susceptibilidad a la
infección5. Este artículo revisa las características, mecanismos de acción, aplicaciones actuales y potenciales de los
probióticos en la práctica clínica, guías y estándares de calidad para evaluación de los mismos y presentaciones
comerciales para uso clínico disponibles en Colombia.

CARACTERÍSTICAS DE LOS PROBIÓTICOS

Probiótico. Es un producto que contiene un número suficiente de microorganismos vivos con un efecto beneficioso
sobre la salud, a través de una alteración positiva de la microbiota por colonización del intestino 6,7. Para que un
organismo sea definido como probiótico debe reunir algunas características como ser habitante normal del intestino
humano, no ser patógeno ni toxigénico, sobrevivir al medio ácido del estómago y efecto de la bilis en el duodeno,
capacidad de adhesión a células epiteliales, adaptarse a la microbiota intestinal sin desplazar la microbiota nativa ya
existente, producir sustancias antimicrobianas y tener capacidad para aumentar de modo positivo las funciones
inmunes y las actividades metabólicas1,3.

Entre los microorganismos probióticos utilizados en el consumo humano se encuentran las bacterias ácido-lácticas
(BAL) que comprenden lactobacilos y bifidobacterias, pero también se utilizan otras cepas bacterianas no patógenas,
como Streptococcus, Enterococcus y microorganismos no bacterianos, como Saccharomyces boulardii, que es una
levadura no patógena3.

Prebióticos. Son ingredientes alimentarios no digeridos como inulina y frutooligosacaridos que afectan
beneficiosamente al huésped, estimulando el crecimiento o actividad de bacterias intestinales útiles como es el caso
del Bifidobacterium en el colon7.
Los simbióticos son productos que contienen pre- y probióticos e implica sinergia entre los dos, aumentando los
beneficios en el huésped. Este término se reserva para productos donde los componentes prebióticos selectivamente
favorecen a los componentes probióticos 7. Cuando los probióticos o prebióticos se incorporan en los alimentos como
parte del proceso de elaboración o como aditivos, se generan alimentos funcionales, es decir, aquellos alimentos que
producen efectos beneficiosos (distintos a su valor normal nutricional) en la persona que los consume, como leches
fermentadas, yogurt, quesos o jugos3.

MECANISMOS DE ACCIÓN

Se han propuesto varios mecanismos de acción en la efectividad de los probióticos para mejorar la resistencia del
huésped contra organismos patógenos.

1. Producen sustancias antimicrobianas como ácido láctico y otros ácidos de cadena corta, metabolitos como peróxido
de hidrógeno, diacetilo y bacteriocinas. Estos compuestos reducen el número de células viables, afectan el
metabolismo bacteriano o la producción de toxinas 5. En la industria alimenticia las BAL son utilizadas como
conservadores biológicos por la producción de bacteriocinas que ejercen acción antibacteriana y contribuyen a la
prevención de la descomposición de los alimentos2.

2. Disminuyen el pH intestinal favoreciendo el crecimiento de organismos beneficiosos 3,5.

3. Aumentan la resistencia a la colonización por competir con patógenos para unirse a los sitios de adhesión en la
superficie del epitelio intestinal. Algunas cepas han sido escogidas por su habilidad de adherencia a las células
epiteliales como Lactobacillus spp1,5.

4. Compiten por nutrientes. Las bacterias ácido lácticas pueden utilizar los nutrientes consumidos por organismos
patógenos3,5.

5. Estimulan la respuesta inmune. Evidencias recientes sugieren que la estimulación de la inmunidad innata y
adquirida protegen contra la enfermedad intestinal. Estos microorganismos pueden alertar al sistema inmune y
favorecer el rechazo de agentes infecciosos estimulando la producción de inmunoglobulina A (IgA), activando
macrófagos e incrementando interferón-gamma (IFN-gamma) y citoquinas proinflamatorias 4,9.

ESTUDIOS EXPERIMENTALES

Son varios los microorganismos reconocidos como probióticos y no todos tienen los mismos efectos y mecanismos de
acción. Se cuenta con los resultados de diversas investigaciones en este campo, algunas de ellas muy alentadoras,
dentro de las que destacan las bacterias como L. plantarum y L. rhamnosus GG inhiben la adherencia de E. coli
enteropatógena, eliminando patógenos de las células epiteliales del intestino por aumento de la mucina intestinal
MUC 2 y MUC 31,3. Recientemente, los investigadores encontraron que el sobrenadante de un cultivo de la cepa de L.
acidophilus LB inhibe la adhesión de Salmonella typhimurium SL1344 en cultivo de células humanas (Caco-2/TC-7)
induciendo la producción de citoquina 8 (IL-8) 3. También se ha encontrado que B. breve y B. infantis dependiendo de
la dosis, inhiben la invasión de cepas de E. coli enteropatógena, Yersinia pseudotuberculosis y S. typhimurium 3. En un
estudio con ratones inmunodeficientes se probó el efecto L. acidophilus, L. reuteri, L. rhamnosus GG, B. infantis y B.
lactis contra la candidiasis encontrándose que no la previenen completamente pero reducen la incidencia y
severidad8,10,11.

APLICACIONES CLÍNICAS 

El efecto beneficioso para la salud es dependiente de las cepas administradas, dosis-dependiente, forma de
administración y características inherentes al huésped.

Tracto gastrointestinal. Los probióticos tradicionalmente han sido utilizados en el tratamiento de varias
enfermedades gastrointestinales1. Las bacterias ácido lácticas, en particular especies de lactobacilos y bifidobacterias
se encuentran entre las más utilizadas y estudiadas 1,5. Saccharomyces boulardii, fue uno de los primeros agentes
bioterapéuticos estudiados en la prevención y tratamiento de la diarrea asociada por antibióticos en adultos 5.

La diarrea asociada con el uso de antibióticos, particularmente clindamicina, cefalosporinas y penicilinas favorecen el
crecimiento de microorganismos oportunistas 4. El Clostridium difficile productor de exotoxinas (A y B) es
responsable de la enfermedad gastrointestinal y la colitis pseudomembranosa en personas hospitalizados, en quienes la
terapia antimicrobiana es el principal factor de riesgo 5. Este organismo forma parte de la microbiota intestinal. La
administración de antibióticos altera la microbiota entérica y permite la proliferación de esta bacteria con producción
de toxinas en el colon conduciendo a la enfermedad. Los probióticos restauran el balance microbiano y bloquean la
proliferación de C. difficile disminuyendo significativamente la diarrea 1,5,13,14.

En un estudio prospectivo4, doble-ciego, controlado con placebo, 180 pacientes hospitalizados con terapia antibiótica
recibieron placebo o S. boulardii. La incidencia de diarrea disminuyó significativamente de 22% en el grupo placebo a
9% en el grupo de pacientes con S. boulardii. Un estudio multicéntrico 14, doble-ciego con 168 pacientes que recibieron
vancomicina 2 g/día por 10 días más S. boulardii o placebo, disminuyó la tasa de recurrencia de enfermedad asociada
con C. difficile en 16.7% comparado con 50% del grupo placebo (p=0.05). Un estudio doble-ciego 1 en 119 niños
(promedio de edad 4.5 años) tratados con antibióticos para infección respiratoria en Finlandia, recibieron L.
rhamnosus GG o placebo dos veces al día; se presentó una menor incidencia de diarrea en el grupo con bacteria ácido
láctica (5% vs. 16%). 

Los resultados de dos metaanálisis mostraron una reducción en el riesgo de diarrea asociada con el uso de antibióticos
durante la administración de S. boulardii y Lactobacillus spp 15,16. S. boulardii en combinación con antibióticos
disminuyó la recurrencia de infección por C. difficile. La combinación de probiótico (L. sporogens) y prebiótico
(frutooligosacarido) disminuyó la incidencia de diarrea en 120 niños con tratamiento antibiótico de 71% (grupo
placebo) a 38% (combinación probiótico/prebiótico) y redujo la duración de la diarrea de 1.6 a 0.7 días. Estudios in
vitro demostraron que tres oligosacaridos no digeribles incrementaron el crecimiento de Bifidobacterium spp
suprimiendo C. difficile17.

El uso de probióticos en el tratamiento de diarrea aguda por lo general causada por rotavirus en lactantes y niños, ha
sido extensamente investigado por varios grupos en ensayos clínicos aleatorizados a doble ciego frente a placebo en
Europa y Estados Unidos1,18; sugieren que L. rhamnosus GG, L. reuteri, L. acidophilus, S. boulardii y B. lactis tienen
efectos beneficiosos en la prevención y tratamiento 1,5,13,18-20. En un estudio controlado con placebo, randomizado de 40
niños (3 a 6 meses) hospitalizados con diarrea aguda (75% rotavirus) recibieron 1010 UFC de L. reuteri o placebo
diariamente por 5 días. La duración de diarrea líquida fue 1.6 días en el grupo de L. reuteri y 2.3 días en el grupo
placebo (p=0.07). En el segundo día de tratamiento, sólo 26% de los pacientes que recibieron L. reuteri tuvieron
diarrea líquida, comparado con 81% de aquellos que recibieron placebo (p=0.0005) 4. Hay evidencia suficiente para
recomendar L. rhamnosus GG, en el tratamiento de diarrea aguda en niños en combinación con rehidratación
oral1,18,21,22.

La diarrea del viajero más comúnmente causada por E. coli enterotoxigénica, ha mostrado una reducción con el uso
profiláctico de L. rhamnosus GG y S. boulardii 1,5. De acuerdo con los resultados de dos estudios controlados con
placebo, los viajeros pueden esperar una reducción entre 25% a 50% en el riesgo de enfermedad diarreica al consumir
la cepa L. GG23,24.

Las especies del género Lactobacillus se consideran beneficiosas en el problema de intolerancia a la lactosa, causada
por una deficiencia congénita de la enzima beta-galactosidasa ocasionando dificultad en la absorción y digestión de
este azúcar a partir de los productos lácteos. Las bacterias ácido lácticas degradan parcialmente la lactosa contenida en
este tipo de productos, lo cual favorece que haya una tolerancia a los lácteos 3,5.

Las enfermedades inflamatorias del intestino como enfermedad de Crohn’s y colitis ulcerativa de etiologías
desconocidas, se producen por disturbios en la microbiota intestinal 5. Las evidencias preliminares sugieren que una
combinación de cepas como Lactobacillus spp, S. boulardii, Streptococcus spp y Bifidobacterium spp 13,25 más que un
sólo organismo, pueden mejorar los síntomas de la enfermedad y disminuir las recaídas 4. El síndrome de colon
irritable puede ser otra indicación clínica para la terapia con probióticos pero los resultados de los ensayos clínicos
hasta ahora son inconsistentes4,13.

La enterocolitis necrotizante (ECN) es una enfermedad grave que afecta al recién nacido (RN) prematuro de muy bajo
peso al nacer (<1500 g) con una incidencia entre 2.6% y 28% 26. El desarrollo de la ECN incluye múltiples factores
asociados con prematurez, inmadurez de la mucosa intestinal, alimentación enteral y colonización bacteriana 27. Las
estrategias dirigidas a aumentar la maduración de funciones críticas del tracto gastrointestinal incluyen el uso de
esteroides prenatales, leche materna, alimentación enteral mínima, administración de glutamina, ácidos nucleicos,
nucleótidos, factor activador de plaquetas (PAF) y probióticos 28. Un estudio controlado randomizado prospectivo26 en
367 RN de muy bajo peso, recibieron leche materna más L. acidophilus y B. infantis o sólo leche materna dos veces al
día. La incidencia de ECN fue baja en el grupo con organismos probióticos, 1.1% vs. 5.3% respectivamente, (p=0.04).
Estos datos sugieren que la baja colonización de L. acidophilus y B. infantis en recién nacidos de muy bajo peso al
nacer puede ser un factor de riesgo en la infección bacteriana, y plantean la administración de probióticos como una
estrategia adicional en la prevención de ECN. En Bogotá en un grupo de 1,237 recién nacidos se demostró la
disminución de más de 60% en la incidencia de presentación de ECN con la administración de L. acidophilus y B.
infantis29,30.
 

REVISTA COLOMBIANA DE PEDIATRÍA

Probióticos en pediatría
Dr. Jaime Forero Gómez MD FCCM. Director Unidad de Cuidado Intensivo Pediátrico y Neonatal, Clínica Chicamocha, Bucaramanga.
Colombia. Presidente Asociación Colombiana de Medicina Crítica y Cuidado Intensivo, Capítulo de Pediatría. Profesor de Cátedra Universidad
Autónoma de Bucaramanga (UNAB). E-mail: jforero@[Link]

Resumen

El 70% del sistema inmune está localizado en el tubo gastrointestinal. La saliva, secreciones
gastrointestinales, flora intestinal (probióticos) y componentes dietéticos (prebióticos) son básicos para la
salud humana. La administración de bacterias probióticas influencia de diversas maneras el sistema inmune.
La administración de probióticos en diversas patologías en especial en niños tiene un futuro promisorio,
existiendo diversos estudios que demuestran su utilidad. En el área de cuidado intensivo pediátrico y
neonatal cada día tendrán mayor beneficio. Esta revisión resume los estudios más importantes sobre el uso
en niños.

Palabras clave: Probióticos, diarrea infecciosa, diarrea por antibióticos, enterocolitis necrotizante, atopía,
trasplante hepático, recién nacido.

Summary

The 70% of the immune system is located in the gastrointestinal tube. The saliva, gastrointestinal fluids,
intestinal flora (probiotics) and dietetic components (prebiotics) are basic for human health. Probotics
bacterial administration for different pathologies especially in children with promissory future, existing many
studies which demonstrates their utility. In neonatal and pediatric intensive care area, every day will have
more benefits. This revision resumes the most important studies about its use in children.

Key words: Probiotics, infectious diarrhea, antibiotics diarrhea, necrotizing enterocolitis, atopia, hepatic
transplantation, newborn.

Fisiología de la flora intestinal

Los humanos hemos vivido en simbiosis con 1014 millones de microorganismos en forma continua en nuestro
sistema digestivo. El metabolismo microbiano en el cuerpo humano presenta una intensa actividad
bioquímica con profundas repercusiones para la salud y la enfermedad 1, 3.

Las secreciones gastrointestinales son vitales: En el adulto normal se producen diariamente 2,5 l de saliva,
2,5 l de secreción gástrica, 0,5 l de bilis, 1,5 l de secreción pancreática y de 1 a 5 l de secreción en intestino
delgado y grueso. Estas secreciones contienen inmunoglobulinas, lactoferrina, lisozima y fibronectina.
También producen mucina que es importante como matriz tisular y para la protección de la flora intestinal,
siendo substrato para la nutrición y fermentación de bacterias comensales. La saliva es importante en
factores de crecimiento como el factor de crecimiento epidérmico. Un pH gástrico bajo es vital para la
producción de óxido nítrico el cual es fundamental en la motilidad intestinal, mantener flujos sanguíneos y de
mucosa y eliminar microorganismos patógenos en el estómago e intestino delgado 2-3.

La microflora intestinal disminuye el consumo de energía a través de la fermentación de los residuos de la


dieta que escapan a la digestión en el intestino delgado. Los productos finales de la fermentación en el colon
son ácidos grasos de cadena corta como acetato, propionato, butirato y ácido láctico, los cuales se
metabolizan en el intestino y son substrato para el crecimiento y diferenciación de los colonocitos 3.

El intestino tiene un balance delicado entre los componentes de la flora intestinal. Unas bacterias son
consideradas benéficas (Bifidobacterias y Lactobacilos), otras benignas (ciertas Enterobacterias spp,
metanógenas y especies sacarolíticas de Clostridium y Bacteroides) y otras suprimen el sobrecrecimiento de
las que son peligrosas para la salud humana (Bacteroides spp proteolíticos, Clostridium difficile, clostridium
perfringens, bacterias reductoras de sulfato y especies patogénicas de enterobacteriáceas) 2-3.

El colon es un ecosistema microbiano complejo con células procarióticas que constituyen el 90% de las
células del cuerpo. La mayoría de las bacterias son anaerobios obligados y un pequeño porcentaje
anaerobios facultativos.

Las bacterias predominantes en el colon del adulto son: Bacteroides, Bifidobacterias, Clostridium,
Peptococos, Fusobacterias, Estreptococos, Eubacterias, Lactobacilos, Peptoestreptococos, Raminococos,
bacterias reductoras de sulfato y metanógenos2-3.

El Enterococo y las Enterobacteriáceas habitan el intestino en pequeñas cantidades.

El intestino es estéril al nacimiento y la microflora se adquiere al momento del parto y días subsiguientes. La
colonización inicial genera un microambiente anaeróbico que permite el crecimiento de anaerobios estrictos.
La diferencia de gérmenes posteriores dependen de diversos factores: tipo de parto, alimentación empleada,
leche materna o artificial, la dieta de la madre y la ingesta de probióticos y prebióticos 4.

En recién nacidos (RN) alimentados en forma exclusiva con leche materna los gérmenes predominantes son
las Bifidobacterias con 1% de Enterobacteriáceas. En RN alimentados en forma artificial la flora es compleja
e incluye Bifidobacterias, Clostridium, Estreptococos y Bacteroides, siendo la especie enterobacter el germen
principal. Cuando el niño es destetado la flora es similar a la del adulto 4-5.

La flora bacteriana del prematuro extremo en cuidado intensivo neonatal es diferente a la del RN normal y se
caracteriza por un retraso en la colonización bacteriana a diferencia de la flora mixta aeróbica y anaeróbica
de los RN a término6.

Las especies bacterianas facultativas predominantes en la materia fecal (MF) de prematuros en cuidado
intensivo son: Estafilococo aureus y Estafilococo coagulasa negativo, Enterobacteriáceas semejante a
Klebsiella y Enterococo. El Clostridium es el anaerobio más frecuente 5- 6.

La MF del adulto tiene 400 especies bacterianas diferentes, el prematuro solo 20 6. Un gramo de MF en el
colon contiene aproximadamente 1011 bacterias 80% de las células que producen inmunoglobulinas (Ig) se
localizan en la lámina propia del intestino y grandes cantidades de Ig A se liberan diariamente en la luz
intestinal cada día, gracias posiblemente al estímulo bacteriano 7. La síntesis de Ig A es dependiente de las
células T y varias citoquinas (factor B de crecimiento, Interleukinas IL 2, IL 5 e IL 10) inducen las diversas vías
de diferenciación de la Ig A7.

Luego, existe una simbiosis entre el huésped y su flora bacteriana, relación que se ha ido perdiendo con los
nuevos estilos de vida dados por la presencia de estrés, la ingesta de alimentos inadecuados y el uso
indiscriminado de antibióticos entre otros7.

La flora intestinal puede modularse a través de cambios dietéticos y con la ingesta de probióticos, prebióticos
y simbióticos.

En el prematuro la barrera mucosa no es funcionante lo que lleva a permeabilidad intestinal incrementada,


transferencia antigénica aberrante e inadecuada respuesta, lo que explica la vulnerabilidad a las
infecciones4. Una vez estabilizada (12 meses de vida en promedio) la flora intestinal es similar y difícil de
cambiar, se reconoce ya como nativa y es benéfica para el adulto. Puede ser modificada por enfermedades
en el huésped, antibióticos utilizados, radiación o uso de quimioterapia y alteraciones en la inmunidad.

Probióticos

Se define a los probióticos como suplementos alimentarios vivos que afectan en forma benéfica al huésped
al mejorar el balance microbiano intestinal1, 18. La FAO describe a los probióticos como los que producen
efectos saludables benéficos en el organismo1, 18.

Las presentaciones de probióticos que se encuentran en el mercado están constituidas de bacterias de ácido
láctico. En Europa, los productos más comunes son fermentados, como el yogur, derivados de la leche y
liofilizados.

Es importante tener en cuenta que los bacilos muertos no son considerados probióticos y deben
denominarse abióticos o noabióticos1.

Los criterios de selección para los microorganismos constituyentes de los probióticos incluyen 8:

1. Que la cepa sea segura, no patogénica, no toxigénica.

2. Se pueda preparar de manera viable y a larga escala.

3. Permanezca viable y estable durante uso y depósito, de tal manera que haya en la preparación abundante
cantidad de organismos vivos al momento de su ingestión.

4. Hábil en vivir en el ecosistema intestinal, sobreviviendo a los procesos digestivos, que colonice el intestino
y produzca efecto benéfico en el huésped sin efectos tóxicos o patogénicos adversos. La resistencia a los
ácidos intestinales y la tolerancia a la bilis son otros criterios.

5. Capaz de adaptarse a la flora intestinal fisiológica del huésped.

6. Estimular la mucosa y respuesta del sistema inmune.

Un problema con las preparaciones comerciales es la estabilidad durante el depósito. Muchos productos
contienen bajo número de microorganismos viables y esto produce discrepancia en los resultados y efectos
buscados al administrarlos8.

Lo ideal es administrarlos en cápsulas o en matriz alimentaria estabilizante como derivados lácteos o de


maíz que garanticen su sobrevida1, 8.

Varios efectos benéficos han sido atribuidos a los probióticos. Entre los más demostrados están:

1. Mejoría de la mala absorción de lactosa: Los yogures vía acción de bacterias de ácido láctico cambian la
flora intestinal y esto aumenta la producción de lactasa.

2. Prevención y tratamiento de diarrea. Hay varios estudios que documentan su efecto, en especial los
lactobacilos, en diarreas de origen infeccioso en niños y en casos de diarrea por antibióticos.

3. Diarrea por Clostridium difficile.

4. Prevención de dermatitis atópica (eczema y alergia a la leche de vaca)9.

Es vital cuando un alimento tiene probióticos que tenga la siguiente información:

1. Identificación de especie y género.

2. Denominación de cepa. Por ejemplo GG.

3. Conteo viable de cada cepa al final de vida.

4. Recomendaciones de depósito.

5. Uso recomendado y seguridad.

6. Dosis recomendada para inducir efecto fisiológico.

7. Efecto fisiológico que producen.

8. Información de contacto con vendedor1, 18.

Para considerar el uso en salud y enfermedad de un probiótico deben conocerse:

1. Contraindicaciones potenciales para el consumidor final.


2. Historia probada de seguridad en su uso a la dosis recomendada y vía a usar.

3. Frecuencia de asociación de la especie con enfermedad.

4. Probabilidad de producción de efectos secundarios de los productos metabólicos finales.

5. Asociación con transferencia de resistencia antimicrobiana.

6. Sensibilidad a antibióticos.

7. Tener en cuenta la producción de toxinas que producen hemólisis 1-9, 18.

Es muy importante saber el tipo de probiótico: Los bacilos provenientes de las plantas son más efectivos que
los usados en forma común en los yogures. Es igualmente importante tener en cuenta la habilidad de
producir citoquinas después de pasar el estómago e intestino delgado. El Lactobacilo (L) plantarum (bacilo
Gram +), L paracasei, L rhamnosus y Bifidobacterium animalis administrados en dosis de 108 cél x ml, se
recuperaron en intestino 107 de L. plantarum y 102 L. rhamnosus en el íleon. A éste nivel el L. rhamnosus
mostró actividad débil de inducir factor necrótico tumoral e IL 6. Sin embargo, el plantarum si mostró gran
habilidad de producir IL 6 7,9.

De varios estudiados solo el L reuteri y L brevis inducen expresión de citoquinas pro inflamatorias como FNT,
IL 1 e IL21-9.

Los probióticos más usados son las Bifidobacterias y los Lactobacilos en forma principal 1-2. Sin embargo,
otros géneros como Escherichia, Enterococcus, Bacillus y Saccharomyces son utilizados por su eficacia
clínica comprobada1-2.

Ya se conoce el genoma completo del Bifidobacteria longum y L plantarum 10.

El Lactobacilus GG, es un constituyente normal de la flora intestinal. No es afectado por el pH gástrico y


sobrevive a un pH de 3 o menos, adhiriéndose posteriormente a la mucosa intestinal. La colonización es
dosis dependiente y ocurre si se administran dosis de 1010 por día por 48 horas10.

Hay estudios de tolerancia extrapolados de animales a humanos. Un humano de 70 kg de peso tolera 35


gramos día de L rhamnosus, L acidophilus y B lactis10.

La dosis mínima efectiva de un probiótico para que produzca un efecto fisiológico saludable es de mínimo
1010 ufc10.

Mecanismo de acción

Varios mecanismos de acción han sido propuestos para los probióticos.

En diarrea actúan por11:

1. Estimulación de la producción intestinal de moco impidiendo la penetración del patógeno en la mucosa.

2. Efecto bactericida de las bacteriocininas, peróxido de hidrógeno y biosurfactantes.

3. Prevención de la adherencia del patógeno.

4. El L Plantarum actúa al impedir la unión de la E. Coli a la célula epitelial (Caco-2), reduciendo la respuesta
secretora intestinal11-12.

Otros mecanismos de acción demostrados han sido:

1. Estimular componentes que destruyen los patógenos.

2. Disminuir el pH intestinal, estimulando la producción de ácido láctico y favoreciendo la producción de


bacterias benéficas.

3. Realzar la respuesta inmune en general.

4. Competir con bacterias patógenas por los sitios de unión a receptores y los nutrientes necesarios para el
crecimiento bacteriano8-9, 11-12.

Aplicaciones clínicas

Hay diversos estudios que demuestran la eficacia de los probióticos en disminuir mortalidad, neumonía,
sepsis e infección urinaria en pacientes adultos con pancreatitis, cirugía mayor de hígado, páncreas, colon y
trasplante hepático13, enfermedad inflamatoria intestinal, síndrome de colon irritable, alergia, cáncer (75% del
cáncer colorrectal es asociado con la dieta), infección vaginal, cálculo renal e infección por Helicobácter13-14.

Algunos metabolitos microbianos intestinales pueden tener impacto en patologías como enfermedad
coronaria y hasta en procesos cognoscitivos. Esto sugiere que la administración o la intervención de la
ecología intestinal con probióticos, puede modificar estas condiciones 1

Sistema gastrointestinal

El uso de probióticos está siendo ampliamente estudiado en patologías del tracto gastrointestinal. La mayor parte de
estudios realizados en Estados Unidos y Europa han investigado su utilidad en síndrome diarreico de origen
infeccioso y secundario al uso de antibióticos y en enterocolitis necrotizante. Los resultados encontrados sugieren su
uso.

Los efectos de los probióticos en intestino son15:

1. Producir cambios en la permeabilidad intestinal.

2. Realzar la respuesta de la Ig A de la mucosa.

3. Incrementar la producción de las citoquinas antiinflamatorias.

4. Normalizar la microecología intestinal.

La colonización bacteriana intestinal adecuada con Bifidobacterias y Lactobacilos actúa por 15:

1. Realce de la barrera protectora mucosa.

2. Modificación de la respuesta inmune sistémica.

3. Exclusión competitiva de bacterias no deseables.

4. Degradación de proteínas y carbohidratos.

5. Producción de vitaminas y butiratos.

6. Diferenciación mucosa.

Síndrome diarreico

Los probióticos más utilizados en síndrome diarreico son: Lactobacillus (L) GG (más estudiado), Streptococcus
termophilus, L bulgaricus, Bifidobacterium bifidus y longum, L acidophilus, Enterococcus faecium y Saccharomyces
boulardii8. El síndrome diarreico en la infancia tiene diversas etiologías: infección viral, bacteriana y parasitaria,
tratamiento antibiótico, técnica alimenticia inadecuada, uso de alimentación enteral, enfermedades que lesionan la
mucosa y endocrinopatías16.
El síndrome diarreico de origen viral es la causa más frecuente de diarrea en niños menores de 3 años. Entre los
virus causantes de la mayor cantidad de episodios están el Rotavirus y el virus similar a Norwalk 16.

El Rotavirus es uno de los agentes etiológicos más importantes productores de diarrea y causal de infección
nosocomial en la infancia, con cifras que van del 8 al 33% de niños hospitalizados 10. Se sugiere que el Rotavirus
tiene un comportamiento bifásico, causando en forma inicial una diarrea osmótica severa y días más tarde,
persistencia del síndrome diarreico al permitir sobrecrecimiento de bacterias productoras de ureasa. La lesión que
produce en intestino delgado lleva a mala absorción de carbohidratos, diarrea osmótica y acidificación marcada del
contenido colónico. La acidez convierte el amoníaco en ión amonio, el cual no se absorbe en el colon, lo que
proporciona el nitrógeno requerido para el crecimiento de muchas bacterias productoras de ureasa, las cuales
lesionan en forma directa la mucosa, con empeoramiento y persistencia de la diarrea. Por esta hipótesis patogénica
se ha recomendado el uso de sustancias probióticas como una medida de intervención temprana, que logra reducir la
cantidad de amonio y el sobrecrecimiento de bacterias patógenas productoras de ureasa, disminuyendo la intensidad
y severidad del síndrome diarreico por Rotavirus17.

Hay diversos estudios que apoyan esta modalidad terapéutica. Rautanen y cols. 17 estudiaron 123 niños menores de 3
años con diarrea por Rotavirus confirmada en el 93% de los casos. La administración temprana de L GG, junto con
solución de hidratación oral hipoosmótica acortó el tiempo de evolución de la diarrea, permitió mayor ganancia de
peso en los niños afectados y disminuyó en forma notoria la acidosis metabólica asociada al padecimiento. Sugieren
que los probióticos deben administrarse asociados a la solución de hidratación oral durante la fase de rehidratación
temprana.

En el 2002, Rosenfeld publicó dos artículos22-23. En un estudio de 69 niños hospitalizados por síndrome diarreico;
quienes recibieron probióticos (utilizando L rhamnosus y L reuterii) la diarrea duró en promedio 82 horas, a diferencia
de placebo. Al final del estudio 3 de 13 niños con probióticos y 13 de 39 del grupo control seguían con diarrea. La
mejoría fue más notoria si recibían probióticos en forma temprana y la duración de hospitalización se redujo en 48%.
Rotavirus se encontró en 12% de los niños que recibieron probióticos vs. 46% en el grupo control. El segundo estudio
confirmó estos hallazgos en niños con manejo ambulatorio. La diarrea duró 72 horas vs. 139 en el grupo placebo.

Mastretta y cols10, en un estudio doble ciego comparativo aleatorizado, demostraron la eficacia del L GG, el
Bifidobacterium bifidum y el Estreptococo thermophilus en diarrea por Rotavirus al acortar el tiempo de diarrea, y el
tiempo de excreción fecal del virus. La dosis usada inicial fue de 2 cápsulas de 10 10 de GG y una cápsula de 1010
durante el tiempo de hospitalización. En otro estudio Sullivan 14 observa disminución de la incidencia de diarrea
nosocomial del 33 al 7% en niños recibiendo L GG.

En un meta-análisis Huang24, valorando 18 estudios escogidos, encontró que los probióticos administrados con la
solución de hidratación oral reducían la diarrea en 1 día.

En otro meta-análisis Van Niel y cols25, usando Lactobacillus spp, se encuentra un acortamiento de la diarrea en 0,7
días y reducción de frecuencia de 1,6 deposiciones al 2º día. Estos estudios muestran un efecto modesto pero
consistente, lo que permite usar los probióticos como adyuvante en el tratamiento de la diarrea 8.

Los probióticos han sido usados en diarrea por antibióticos y en infección por Clostridium. Su mecanismo de acción
es debido a la digestión proteolítica de las toxinas A y B por una proteasa; lo que mejora la diarrea 8, 40

En diarrea por antibióticos los estudios analizados son inconsistentes debido a carencia de definición de qué es el
síndrome diarreico. D. Souza y cols26 en un meta-análisis con 3 estudios usando Saccaromyces boulardi, 4 con
Lactobacillus y uno con Enterococcus faecium cepa SF68. Todos los estudios muestran beneficios notorios.

Ahuja y Khamar27 usando Lactobacillus en 740 niños en posoperatorio de cataratas recibiendo ampicilina y
cloxacilina, encontró 9% vs. 13.3% de casos de diarrea en los que no recibían Lactobacillus.

Lactobacillus ha prevenido la diarrea del viajero bajando la incidencia a 45% vs. 67% al usar subsalicilato de bismuto
y 75% al administrar antibióticos en forma profiláctica 8,19.

Hatakka y cols28 administraron a 282 niños entre 1 y 6 años de edad, asistentes a 18 jardines infantiles en Helsinski,
Lactobacillus GG durante 7 meses durante el invierno. El grupo que recibió L tenía, en un 17%, menos ausencias
escolares y menor cantidad de padecimientos virales y gastrointestinales en relación al grupo placebo, integrado por
289 niños. El grupo que recibió L. y se enfermó tenía menor severidad de síntomas intestinales y respiratorios.

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