Tributo
En el ámbito económico, el tributo es entendido como un tipo de aportación que todos los
ciudadanos deben pagar al Estado para que este los redistribuya de manera equitativa o de acuerdo
a las necesidades del momento. Exceptuando algunos casos, los tributos se pagan mediante
prestaciones monetarias y se pueden agrupar en tres categorías: impuestos, contribuciones y tasas.
Características de los Tributos
Adam Smith en su obra La Riqueza de las Naciones enuncia los siguientes principios de los
tributos:
Proporcionalidad: cada ciudadano debe contribuir en atención a sus facultades, o sea en relación a
su Capacidad Contributiva, ya el famoso economista trata el tema de la capacidad económica
vinculándola con la obligación a tributar. Se infiere el principio de Igualdad, pero no la Igualdad
absoluta, o sea igual imposición a igual capacidad.
Certeza: Todo tributo deber ser claro y determinado para que el contribuyente conozca
exactamente la cantidad y modo de su obligación tributaria.
Oportunidad: Los vencimientos deben operar en el tiempo y forma que sea más cómoda al
obligado.
Eficiencia: deben reducirse al mínimo los costos recaudación.
¿Cuáles son las clases de tributos?
Los tributos se clasifican en tasas, contribuciones especiales e impuestos, que pueden diferenciarse
con arreglo a sus respectivos hechos imponibles (supuestos de la realidad en los que se aplica cada
tributo):
Tasas: Las tasas son contribuciones económicas que hacen los usuarios de un servicio prestado por
el estado en sus distintos niveles estatal, autonómico o local, por ejemplo el abastecimiento de
agua, vado permanente, tasas judiciales, etc.
La tasa no es un impuesto, sino el pago que una persona realiza por la utilización de un servicio,
por tanto, si el servicio no es utilizado, no existe la obligación de pagar.
Contribuciones especiales: Son tributos fundamentados en la razón de propiciar beneficios
individuales o de grupos sociales mediante la obtención de una plusvalía aumento de valor de un
bien derivados de la realización de obras, gastos públicos o actividades especiales del Estado , por
ejemplo el asfaltado de una calle, la construcción de una plaza, etc.
Impuestos: son tributos exigidos sin contraprestación, cuyo hecho imponible está constituido por
negocios, actos o hechos de naturaleza jurídica o económica que ponen de manifiesto la capacidad
económica del contribuyente, por ejemplo el IRPF (Impuesto de la renta de las personas físicas, IS
(Impuesto de Sociedades), el IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles), etc.
De estas tres figuras tributarias, el impuesto es, de lejos, la más importante, ya que es la que
genera una mayor recaudación. Dado que el Estado español tiene una estructura descentralizada y
está organizado en distintos niveles de gobierno, cabe distinguir el sistema impositivo estatal, el
autonómico y el local.
clasificacion de los tributos
El impuesto. Como todos los tributos es una institucion de derecho publico, por lo que es una
obligacion unilateral coactivamente impuesta por el Estado en virtud de su poder de imperio. Son
impuestos las prestaciones en dinero o en especies, exigidas por el Estado en virtud de su poder
del imperio, a quienes se hayan en las situaciones consideradas en la ley como los hechos
imponibles.
Tasa. Un tributo como hecho generador esta integrado con una actividad del Estado divisible e
inherente, hallandose esa actividad relacionada directamente con el contribuyente.
Objetivos
La finalidad básica que fundamenta la imposición de tributos es la de obtener ingresos (finalidad
recaudatoria) para financiar las actividades del Estado. La diferencia entre tributo y las multas,
radica en la conexión entre tributo y necesidad pública, ya que la finalidad básica de las multas y
sanciones es intimidar y castigar en relación con un determinado comportamiento. Mientras que el
tributo no constituye nunca la sanción de un comportamiento ilícito.