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El monje trotador y la meditación espiritual

El documento describe la experiencia espiritual de un seminarista durante un retiro silencioso de cinco días en un monasterio. Al principio, el seminarista se sintió frustrado y solo al tratar de analizar intelectualmente un pasaje bíblico que le asignaron. Más tarde, al leer el mismo pasaje desde el corazón, experimentó una conexión profunda con Dios y una renovación espiritual al identificarse con las palabras de María: "Que se haga en mí conforme a tu palabra".
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El monje trotador y la meditación espiritual

El documento describe la experiencia espiritual de un seminarista durante un retiro silencioso de cinco días en un monasterio. Al principio, el seminarista se sintió frustrado y solo al tratar de analizar intelectualmente un pasaje bíblico que le asignaron. Más tarde, al leer el mismo pasaje desde el corazón, experimentó una conexión profunda con Dios y una renovación espiritual al identificarse con las palabras de María: "Que se haga en mí conforme a tu palabra".
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EL MONJE TROTADOR Y LA

EXEGÉSIS DEL CORAZÓN

con ropa de trotar bajo su capucho. Me sentí


decepcionado. Había estado esperándome un
Por James B. Smith hombre mayor, con barba hasta las rodillas,
quien penetraría mi alma con sus ardientes
ojos azules. En cambio, me toco el “moje

D
trotador”
urante mi segundo año de semina-
rista amarras espirituales de mi Mi director me dio solamente una tarea
Cómo aprendí a
vida se soltaron. Anteriormente
antes de empezar el seminario, le había
para el día: meditar en la historia de la anun-
ciación en el primer capitulo del evangelio escuchar a Dios
de Lucas. Regrese a mi celda preguntándo-
en una recámara
preguntado al escritor espiritual Henri
Houwen que seminario nutriría mejor mi me como iba a ocupar mi tiempo con sola-
vida espiritual. “Eso dependería principal- mente esta asignación. Después de todo, pen-
mente de ti” . sé para mi mismo, yo podía hacer exegesis
de todo el pasaje en unas pocas horas. ¿Qué sin vista.
Después del año y medio, aprendió la iba a hacer el resto del día-en silencio?
calidad de sus palabras. Decidí asistir a un
retiro silencioso de cinco días en un monas- De vuelta en mi celda abrí mi Biblia en el
terio episcopal en el noroeste para tratar de pasaje y comencé a leer. “Relato del naci-
reclamar el calor espiritual que de algún miento”, refunfuñe para mis adentros. Duran-
modo había perdido. te la hora siguiente, dividí y seleccione los
versículos como haría cualquier buen exege-
Al llegar se me asigno un monje quien ta, terminando con unas cuantas hipótesis y
seria mi director espiritual durante una hora varias horas para permanecer sentado en si-
cada día. Entro a nuestro cuarto de reunión lencio.
Mientras pasaban las horas el cuarto condiciones que permiten que el sueño ocu- Esto me llevo a preguntar (o el Espíritu me
parecía hacerse mas pequeño. No había rra. Todo lo que quiero que hagas es crear las movió a preguntar) acerca de los limites de
ninguna vista hacia afuera a través de la condiciones: Abre ti Biblia, léela despacio, mi obediencia que parecían pobres en com-
ventana de mi cuarto. Otros cuartos, descu- escúchala y reflexiona sobre ella” paración a los de María. “No tengas mie-
brí mas tarde , tenían una vista hermosa del do”, le dijo el angel a María. Hablamos
Regrese a mi celda (ahora ya se sentía como
rio que fluía adyacente al seminario. Sin acerca del miedo. ¿A qué yo le tenía mie-
una prisión) y comencé a leer. Encontré si-
ninguna vista al mundo exterior,. A pesar de do?¿Qué me detenía?.
lencio total. Después de una hora, finalmente
mis esperanzas de encontrar deleite espiri-
grite: “!Me rindo¡ !Tú ganas¡”, aunque no “has encontrado favor con Dios”, le dijo el
tual, nunca me sentí mas solo.
estoy seguro de a quien le estaba gritando. angel a María. ¿Había yo encontrado favor
¿Qué más hay? Me deslice en mi silla comencé a llorar. Sos- de Dios? Sentía que lo había encontrado,
pechosamente que era por mi fracaso que pero no por algo que yo hubiera hecho (la
Al día siguiente me reuní de nuevo con el Dios estaba esperando. humildad se había vuelto mi compañera en
monje para discutir mi vida espiritual. Me aquella habitación). Había encontrado fa-
preguntó qué había sucedido con el texto vor porque yo era su hijo.
asignado. Le dije que había sido casi un
desastre en términos de revelaciones espiri- También me pregunté acerca del futuro de
tuales profundas, pero que había obtenido mi llamamiento. ¿Qué quería Dios de mí?
varias percepciones exegéticas. Pensé que María recién había sido informada sobre
mis descubrimientos le iban a impresionar. el futuro. ¿Cuál era el mío? Hablamos acer-
ca de lo que podría ser– lo que de hecho
No lo hicieron. podía ser, si yo estaba dispuesto. Si yo es-
“¿Cuál era su meta al leer este pasaje?,” me taba dispuesto.
preguntó. Como Agustín quien se volvió a las Escri-
“¿mi meta? Alcanzar una comprensión del turas después que oyó una voz decir,
significado del texto, supongo”. “Toma y lee”, yo había llegado al final de
mi cuerda y estaba por primera vez en mu-
“¿Algo mas?” cho tiempo, en una posición de oír. Hay
Hice una pausa “No. ¿Qué más hay?” mucho que decir a favor de la desespera-
Como Agustín, quien se volvió a las ción, porque la desesperación me guio a
“Bueno, hay más que simplemente descu- empezar a orar. Mi oración era en realidad
brir qué dice y qué quiere decir. También escrituras después que oyó una voz
una suplica: A yúdame. Después de una
hay preguntas, como, ¿Qué te enseñó? ¿Qué decir, “Toma y lee” yo había llegado
hora de reflexionar y escuchar, las palabras
te dijo? ¿Algo te llamó la atención? Y lo al final de mi cuerda y estaba, por de María, “Que se haga en mi conforme a
que es más importante, ¿Experimentaste a primera vez en mucho tiempo, en tu palabra”, eventualmente se convirtieron
Dios en tu lectura?” una posición de oír. en mi oración. La lucha había terminado.
Me asignó el mismo pasaje para el día si- Tenia una sensación de que había perdido
Que se haga en mi
guiente, y me pidió que comenzara a leerlo control de mi vida, pero en ese mismo mo-
no tanto con mi cabeza, sino mas bien con Poco después tome la Biblia y leí el pasaje de mento, finalmente había encontrado mi
mi corazón. nuevo. Las palabras se veían diferentes, a vida.
pesar de su familiaridad. Mi mente y mi co-
No tenia la menor idea de como hacer esto. El cuarto que había parecido pequeño, aho-
razón estaban dóciles mientras leía. Ya no
Durante las primeras tres horas trate y fra- ra se veía amplio. El hecho de que no tenia
estaba tratando de descubrir el significado o
casé repetidamente. Prácticamente tenia el sita ya no importaba. La vista era maravi-
el punto principal del pasaje. Simplemente
pasaje memorizado, y todavía estaba sin llosa desde mi perspectiva. El silencio ya
estaba escuchándolo.
vida y yo estaba aburrido. El cuarto se veía no importaba, ya no me hacia ansioso, sino
aun mas pequeño, y para el oscurecer, pensé Mis ojos se fijaron en las famosas palabras que al contrario, parecía apacible. Y la te-
que me iba a quedar sordo del silencio. de María: “Que se haga en mi conforme tu rrible sensación de estar solo fue reempla-
palabra”, su respuesta a la promesa sorpren- zada por un sentido de cercanía a un Dios
Al siguiente día nos reunimos de nuevo. que estaba “mas cerca de mi que yo de mí
dente de Dios de que ella iba a dar a luz a du
Desesperado le dije que sencillamente yo no mismo”.
hijo. Que se haga en mi. Las palabras reso-
podía hacer lo que él me estaba pidiendo
naron en mi cabeza. Y entonces Dios me
que hiciera. Fue entonces que la sabiduría
habló. Alguien podría decir que “todo estaba La Palabra expuesta en las pa-
debajo de aquella ropa de trotar se hizo evi- labras
en mi cabeza” o “simplemente mi imagina-
dente. “Estás tratando demasiado fuerte,
ción”, ¿pero cómo más habla Dios?
Jim. Estás tratando de controlar a Dios. Tú Ante de mi retiro, me hubiera reído si al-
estás dirigiendo el juego. Regresa y lee este Era como si de pronto se hubiera abierto una guien hubiera tratado de decirme que, mi
pasaje otra vez. Pero esta vez, ábrete a reci- ventana y de pronto Dios estuviera presente, verdadero problema no era la oración, la
bir lo que sea que Dios tenga para ti. No como un amigo que deseaba hablar. Lo que meditación o la disciplina personal, sino
manipules a Dios; simplemente recibe. La siguió fue un dialogo acerca de la historia en que era mi incapacidad de leer la Biblia.
comunión con él no es algo que tú institu- Lucas, acerca de Dios, de María y de mí. Me
Después de todo para mi un evangélico con
yes. Es como el sueño. Tú no puedes hacer- pregunte acerca de María– sus sentimientos,
un toque de pietismo wesleyano, la Biblia
te dormir a ti mismo, pero puedes crear las sus dudas, sus temores y su increíble disposi-
era sagrada.
ción a responder al pedido de Dios.
Temprano en mi vida cris- dentro de las palabras, y
tiana había memorizado 2° yo sabia eso en lo profundo,
Timoteo 3:16. Cuando Carl F. que fue precisamente por lo
H. Henry vino a hablarnos en que fui a un retiro de silencio
la Escuela Yale de Divinidad, en primer lugar. Ahora he
acerca de la autoridad de las aprendido que el silencio es
Escrituras (¿Daniel en el foso posible fuera de la seguridad
de los leones?), lo respalde y de un monasterio, pero toda-
fui un campeón de su causa. vía tengo que luchar para
Yo había estudiado bajo encontrarlo.
eruditos bíblicos brillante y También aprendí que la con-
tenia en alta estima la autori- templación es mas que mero
dad e inspiración. Incluso mi silencio. La insistencia del
Biblia podía testificar de las monje de que me quedara con
horas que labore por enten- el mismo pasaje por tres días
derla, cubierta como estaba me acobardo. Ahora entiendo
con notas al margen y marcas lo que él trataba de hacer. La
multicolores en el texto, Co- La palabra de María “Que se haga en mi conforme a tu contemplación requiere: re-
mo Pablo, considero un logro flexión profunda, repetición ,
voluntad”, eventualmente se convirtieron en mi oración .
señalar no a mi sino al Dios paciencia y persistencia. El
que redirigió mis caminos. velo que cubría mi corazón
Muy simplemente, había olvidado que discípulo a seguirles no esta llamando a cada no podía ser removido con una lectura sola-
hay mucho más en la lectura de la Biblia uno de nosotros en este momento. Yo había mente. Necesitaba entonces, y todavía ne-
que solo entender las palabras en las pagi- estado leyendo la Biblia como si estuviera cesito, leerlo despacio, hasta que las pala-
nas. Karl Barth escribió sobre como “la descubriendo un mundo en el cual podía en- bras suenen un acorde dentro de mí. Una
Palabra está expuesta en las palabras”. Era contrar paralelos. Ahora llegue a entender vez suenan, soy capaz de dejarles resonar.
como si la palabra fuerte y pura, convincen- que cuando leo la Biblia estoy leyendo acer-
te y a la vez fortalecedora, ahora surgía de ca de un mundo que en cierto sentido es aho- Se abre un nuevo mundo
las palabras. ra también. El final del retiro fue mucho mejor que el
Aprender a estudiar la Biblia fue una destre- Por ejemplo yo, había estado inclinado a leer principio. Mi “monje trotador” estaba com-
za importante y esencial. Sin embargo, yo la historia del llamado de Dios a Abrahán a placido de ver que yo había reaprendido
había perdido “los oídos para oír”, cualquier sacrificar su hijo, diciéndole “Válgame como leer la Biblia. Me dio diferentes pasa-
cosa más allá de ese tipo de estudio. Abrahán tenia una decisión muy difícil. Me jes para meditar para el resto del retiro, y
alegro de que yo no estaba en sus zapatos”. como María fue capaz de “guardarlos” en
Digo “perdido” porque hubo un tiempo mi corazón. Sentí lo que un analfabeta debe
Ahora veo que no puedo leerla solamente.
cuando yo había tenido oído que oían. Me sentir cuando aprende a leer. Un nuevo
¿Por qué? Porque yo si estoy en los zapatos
dieron mi primera Biblia cuando tenia 16 mundo se abrió.
de Abrahán. A veces Dios me llama a sacrifi-
años y recuerdo vivamente cómo leía los
car mis mas preciadas posiciones. La historia El seminario también se hizo más un gozo.
Evangelios con tipo de admiración, escu-
tiene mucho que decir al presente. Termine aquel año y mi año final con una
chando las palabras como si fuera habladas
para mí. En algún punto del amino perdí Tuve que reaprender a leer la Biblia es un nueva forma de mirar la Biblia. Descubrí
mis oídos, y se necesito un monje en zapa- libro dirigido primordialmente a la voluntad que puede haber un matrimonio feliz entre
tos de trotar y tres días de angustia al estilo de Dios a la voluntad del lector. Tenia miedo el estudio textual y la contemplación, mi-
Jonás en el vientre de un monasterio para de oír lo que la Biblia podría decir porque rándolos no como en competencia sino en
recobrarlos. sospechaba que podría pedir que cambiara colaboración. Uno sin el otro se siente in-
mi vida. Lo hizo. Cuando yo estaba completo. Ahora, cinco años después, sien-
Lo que reaprendí en mi recámara sin vista to que cualquier día en que no abra la Bi-
“dirigiendo el juego”, como observó el mon-
fue como debe leerse la Biblia, es decir con blia y dejo que las palabras desciendan de
je, podía esquivar la contemporaneidad de la
un oído a lo que el texto me puede estar mi cabeza a mi corazón , permitiéndoles
Biblia. María era María, y yo podía observar
diciendo a mí. Hacer simplemente exegesis moldear mis pensamientos y mis oraciones
su dilema y aun escribir un buen sermón so-
responsable no es suficiente, tan iluminador es perdido.
bre el mismo. Pero ahora era mi dilema.
como esto puede ser a menudo. Los pasos
¿Podría yo-estaría dispuesto a decir “hágase A diferencia de mi recamara en el monaste-
siguientes son escuchar el texto, reflexionar
en mí”? rio, ahora tengo una hermosa vista fuera de
sobre el mismo, preguntando no solo que
quiere decir, sino que esta pidiendo de mi Finalmente, reaprendí que leer la Biblia re- mi ventana. De vez en cuando cierra las
que me esta pidiendo que oiga. Lo que yo quiere lo que los santos de antaño llamaban cortinas.
había sido incapaz de comprender es lo que “contemporaneidad”. Fue en la soledad y el
Soren Kierkegaard, amo la silencio que el ruido y la prisa del mundo
“contemporaneidad” de la Biblia, el pasado finalmente cesaron el tiempo suficiente para
no solo es paralelo al presente, sino que de que yo escuchara. No había suficiente silen-
hecho lo interseca. El Cristo que llamó a sus cio en mi vida para yo escuchar la Palabra

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