DISCALCULIA
La discalculia o dificultad en el aprendizaje de las matemáticas (DAM), es
una dificultad de aprendizaje, específica en matemáticas, que es el equivalente
a la dislexia, solo que en lugar de tratarse de los problemas que enfrenta un
niño para expresarse correctamente en la lengua materna, se trata de la
dificultad para comprender y realizar cálculos matemáticos.
AFECTARÍAN LAS SIGUIENTES ÁREAS CEREBRALES:
El segmento horizontal del surco intraparietal (SHSIP) que es la
estructura anatómica clave involucrada en la realización de todo tipo de
tareas de naturaleza numérica.
El giro angular izquierdo, que en conexión con otras áreas perisilvianas,
se encarga de la manipulación verbal de los números.
Un sistema bilateral parietal posterior-superior que permite la
orientación atencional (espacial y no espacial) con respecto al sistema de
representación mental de las cantidades.
Cuadro clínico
La discalculia es un término que hace referencia a un amplio rango de
problemas relacionados con el aprendizaje de las habilidades matemáticas. No
existe una única forma de trastorno del aprendizaje de las matemáticas y las
dificultades que se presentan varían de persona a persona. Afectan de modo
diferente en cada momento del ciclo vital de las personas.
Generalmente una persona con discalculia tiene un cociente intelectual normal,
pero manifiesta problemas con las matemáticas, señas, direcciones, etc y por lo
tanto un bajo rendimiento escolar en contenidos puntuales.
La discalculia se caracteriza por la presencia de dificultades en:
Perceptivo-visuales
Dificultades amnésicas
Orientación espacial
Esquema corporal
Figura y longitud
Distancia y tamaño
Déficit motores y de velocidad de procesamiento
ENTRE LOS DIFERENTES SÍNTOMAS QUE SE PRODUCEN DENTRO DEL
FENÓMENO DE LA DISCALCULIA, CABRÍAN DESTACAR LOS SIGUIENTES:
Dificultades frecuentes con los números, confusión de los signos: +, -, / y ×,
identificación, reversión o transposición de números, etc.
Dificultades amnésicas relacionadas con la información numérica.
Errores en las operaciones matemáticas básicas (suma, resta,
multiplicación y división)
Dificultades con tablas de itinerarios, cálculo mental, señas y direcciones,
etc.
Buena capacidad en materias como ciencias y geometría hasta que se
requiere un nivel más alto que exige usar las matemáticas.
Dificultades relacionadas con la orientación espacial, tanto la propia como la
de los objetos.
Dificultad con los conceptos abstractos del tiempo y la dirección.
Incapacidad para realizar planificación financiera o presupuestos.
Incapacidad para comprender y recordar conceptos, reglas, fórmulas,
secuencias matemáticas (orden de operaciones).
Déficits en referencia a las relaciones entre figura y longitud.
Hay errores de transcripción, por ejemplo, escribir números dictados
Dificultad para llevar la puntuación durante los juegos.
Ansiedad, ante aquellas tareas y actividades relacionadas con las
matemáticas.
Dificultades para realizar abstracciones y elaborar asociaciones a partir de
material numérico.
Se utilizan los dedos para contar.
Cuando se dan varios de los síntomas comentados con anterioridad, u otros
similares, se hace preciso acudir a un profesional para realizar una valoración
completa del menor con el fin de valorar el posible caso.
Clasificación
Se presenta de diferentes formas según el diagnóstico o sus características.
Tradicionalmente se ha divido en cuatro tipos:
Discalculia primaria: Trastorno específico y exclusivo del cálculo, unido a
una lesión cerebral.
Discalculia secundaria: Se diagnostica al producirse una mala utilización
de símbolos numéricos y mala realización de operaciones asociadas a
dichos símbolos, especialmente las inversas. También asociada a otros
trastornos como dificultades del lenguaje, baja capacidad de razonamiento
y desorientación espacio-temporal.
Disaritmética: Se caracteriza por presentar dificultades para comprender el
mecanismo de la numeración, retener el vocabulario asociado a esta o
concebir los mecanismos de resolución de sumas, restas, multiplicaciones o
divisiones (cuatro operaciones básicas), también contar mentalmente y
utilizar sus adquisiciones para la resolución de problemas.
Discalculia espacial: Dificultad para ordenar los números según una
estructura espacial.
Diagnóstico
La edad para detectar un problema de discalculia está entre los seis y ocho
años, momento en que se introducen las matemáticas como materia
independiente y se puede comparar el rendimiento de unos niños con otros.
Para realizar un correcto diagnóstico, es necesario que sea diferencial. Es
importante realizar un correcto seguimiento del rendimiento escolar del menor
puesto que en muchas ocasiones se suele confundir discalculia con otros
déficits como el TDAH, u otros factores como falta de motivación para las
matemáticas. Se debe hacer una valoración global del nivel intelectual, con el
fin de comprobar si los déficits asociados a la discalculia, son primarios o
secundarios o si están relacionados con bajo nivel intelectual.
Para realizar el diagnóstico son necesarias unas series de pruebas para medir
diferentes habilidades. La mayoría de estas pruebas o test presentan una alta
fiabilidad y una variación acorde a los patrones de edad y desarrollo propios del
menor al que se pretende evaluar. También es necesario que se produzca un
rendimiento escolar por debajo del nivel esperado.
ALGUNOS PROCEDIMIENTOS ÚTILES PARA EVALUAR LAS HABILIDADES
EN MATEMÁTICAS SON:
Dictados de números
Copiados de números
Cálculos no estructurados mediante juegos o gráficos
Resolución de problemas con una o varias variables.
Resolución de problemas lúdicos de la vida cotidiana.
En los casos en los cuales se diagnostique discalculia, se considera
recomendable realizar también una evaluación neuropsicológica con el objetivo
de detectar posibles déficits neurológicos en el menor y delimitar con mayor
precisión el problema.
Diagnóstico diferencial
Entre discalculia y acalculia: aunque muchas veces se utilizan indistintamente
ambos términos, algunos autores han elegido acalculia para referirse
específicamente a los trastornos del cálculo, cuya etiología no se debe a un
deficiente aprendizaje, sino a una lesión cerebral ya en la edad adulta.
Tratamiento
Siempre se tiene que realizar en función del diagnóstico previamente
establecido, con el fin de conocer de forma segura las limitaciones y fortalezas
del menor. Cuando no se encuentran déficits orgánicos graves, es preciso
comenzar con la reeducación de éste, con el objetivo de que asimile y sintetice
de forma correcta la información relacionada con el área de las matemáticas.
Es importante considerar una serie de recomendaciones antes de comenzar el
tratamiento:
Es aconsejable que las sesiones sean individuales, en las cuales participe
el menor con un profesional. En otras ocasiones también se pueden hacer
colectivas (clases de apoyo)
La implementación de las sesiones ha de ser gradual.
No es recomendable limitar el tiempo de la tarea, con el fin de reducir la
ansiedad que este experimenta.
Encontrar actividades que motiven.
No presionar en exceso.
Entre las tareas que se pueden realizar destacan:
La adquisición de destrezas en el empleo de relaciones cuantitativas.
Tareas en las que se requieran procesos de razonamiento.
Ejercicios para consolidar los símbolos numéricos y sus relaciones.
Resolución de problemas.
Utilizar una aproximación multisensorial, ya que cuando hay dificultades en
el área de las matemáticas, también las hay para entender los
procedimientos y las reglas desde el código verbal, ya que resultan
demasiado abstractas.
El tratamiento de la discalculia es gradual, se produce una reestructuración
cognitiva en las habilidades matemáticas del niño y en general suele tener
buenos resultados.
Test para la discalculia
Existen varios test para la discalculia. Entre los más conocidos tenemos los
siguientes:
Test CAB-DC. Aquí podemos realizar una evaluación neuropsicológica de la
discalculia, realizando un screening cognitivo. Podremos evaluar el índice
de riesgo de la discalculia y está dirigido a niños mayores de 7 años,
jóvenes y adultos.
Test BERDE. Llamado Batería Para la Evaluación Rápida de la Discalculia
(BERDE). Incluye tareas para evaluar la representación de cantidad,
numérica y verbal, la representación visual y la trascodificación verbal y
visual. También incluye un apartado para evaluar la ansiedad ante tareas
escolares y las matemáticas.
Test Tedi-Math. Test creado para evaluar a niños que tienen dificultades en
las habilidades matemáticas básicas. No evalúa el nivel académico, sino
que evalúa si el niño domina las habilidades numéricas más básicas.