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León y la comunidad animal

El cuento trata sobre Amalia, una adolescente que está peleada con su ex amiga Jose desde hace años. En el acto I, Amalia le pregunta a su amiga María si Jose irá a una fiesta, mostrando que todavía tiene rencor hacia ella. En el acto II, Amalia recuerda cómo era su amistad con Jose y por qué se distanciaron. En el acto III, Amalia y Jose se reconcilian gracias a que ambas están dispuestas a perdonarse y dejar atrás el pasado.
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León y la comunidad animal

El cuento trata sobre Amalia, una adolescente que está peleada con su ex amiga Jose desde hace años. En el acto I, Amalia le pregunta a su amiga María si Jose irá a una fiesta, mostrando que todavía tiene rencor hacia ella. En el acto II, Amalia recuerda cómo era su amistad con Jose y por qué se distanciaron. En el acto III, Amalia y Jose se reconcilian gracias a que ambas están dispuestas a perdonarse y dejar atrás el pasado.
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Título: “Aquí todos cabemos”

Autora: Clara Pérez

5 personajes:

1. León: Rey del lugar quien toma las decisiones.

2. Tigre: ayudante del león, quien lo hace entrar en razón.

3. Águila: Integrante de la comunidad de animales.

4. Oso: Sentenciado a abandonar el lugar por decisión del león.

5. Abeja: Otra sentenciada por el león.

Ambientación: Un bosque.

Introducción: El león ha tomado una decisión y convoca al tigre para dársela a


conocer y pueda reunir a los animales que él ha decidido sacar del bosque.

León (Muy imponente, dirigiéndose al tigre): Te he llamado para que convoques a


algunos animales que por parecerme poco útiles a la comunidad animal, deben irse
del bosque.
Tigre (Algo sorprendido): ¿Sacarás animales del bosque? Todos los animales
tienen una utilidad ¿estos por qué se irán, y quiénes son?

León (Sin perder la prepotencia): Se irán porque yo lo decido, convoca al oso, la


abeja y el águila, no los quiero más en mi bosque.

El tigre aun sin estar de acuerdo sale a buscar a los animales, trayéndolos con él
a su vuelta.

Tigre: Aquí están los animales que me pediste traer, todavía no entiendo, pero ya
cumplí tu orden.

León (Con pose de rey): No tienes que entender, debes obedecer, para eso soy el
rey, las decisiones las tomo yo. Acomódense por ahí que debo hablar con ustedes.

Los animales se acomodan frente al león aun sin entender de qué se trata.

Oso (Algo fastidiado): Le agradezco sea breve, pronto debo comenzar a hibernar y
estoy preparando todo, estoy corto de tiempo.

León (Riendo irónicamente): Cuando yo termine de hablar no tendrás que seguir


arreglando nada para hibernar en mi bosque oso.

Águila (Sonriente): ¿Habrá mejoras? ¿Ahora los animales se ayudaran unos a


otros para que el oso pueda hibernar sin tener tanto trabajo antes? Esto si sería
una gran novedad.

Tigre (Tratando de mediar): Mantengan el silencio señores, el León tiene algo


importante que comunicarles. A ver León, cuéntale a los animales sobre tu
decisión.

El león se levanta y de pronto siente que todo le da vueltas, se recuesta del tigre
frotando sus ojos, trata de dar un paso pero sin poder evitarlo se desploma, el oso
rápidamente mete sus brazos para amortiguar la caída, llevándolo al suelo
lentamente evitando que se lastime.

Los animales algo alterados se ponen en movimiento, el águila alza vuelo


abandonando el lugar y la abeja hace lo mismo tomando otra dirección.

Tigre (Asombrado por la actitud de los animales): ¿A dónde van? Ayuden.


En poco tiempo el águila regresa con la mitad de un coco seco en su pico lleno de
agua, que lanza sobre el león para que despierte, el león comienza a reaccionar y
en ese momento llega la abeja, dando un poco de miel que había ido a buscar,
poniéndola en su hocico.

Abeja: Toma la miel para que suba tu presión, seguro es por eso que te
desmayaste.

El león reacciona quedando atónito al ver como todos los animales corrieron a
ayudarlo. Se incorpora y el tigre lo hala donde los demás no puedan escucharlos.

Tigre: ¿Dices que estos animales son inútiles? Gracias al oso no te golpeaste la
cabeza, el águila sin preguntas fue por el agua y la abeja te dio la miel para que te
recuperaras ¿aun así los vas a echar del bosque?

León (Recuperando su postura): Se exactamente lo que tengo que hacer, vamos


con ellos.

Ambos se dirigen de nuevo a donde los otros animales esperan y el león se coloca
frente a todos.

León: Señores los mande a llamar porque necesitaba decirles, que estoy muy
orgulloso de tenerlos en nuestra comunidad animal, me he dado cuenta que cada
animal es útil e imprescindible para la convivencia de este lugar, gracias por su
ayuda. Era todo lo que tenía que decir.

Los animales extrañados se alejan y el tigre mirando al león estrecha su mano.

Tigre: Eso es lo que hace un buen rey, te felicito.


Título: “Cuento de Nochebuena”
Autor: Manuel Martínez

4 personajes:

1. JOSUÉ.- 12 años, niño consentido, que tiene muy mal comportamiento


aunque en el fondo es bueno.

2. MADRE DE JOSUÉ.- 35 años. Apenada por el mal comportamiento de su


hijo y por tener que cuidar del más pequeño de la casa Pepón.

3. PEPÓN.- 4 años hermano de Josué.

4. FANTASMA DEL ABUELO.- 65 años, el fantasma del abuelo de Josué


que se le aparece en la noche.

ACTO I

(Personajes que intervienen en este acto Josué, Madre de Josué, su hermano Pepón
y 4 compradores del Centro comercial)
Centro comercial decorado con adornos navideños. Josué va de la mano con su
madre y su hermano pequeño Pepón, todos caminan por el pasillo del centro
comercial. Su madre va cargada de bolsas de la compra, cuando Josué se suelta
de la mano y se pega a un escaparate de juguetes. La madre fatigada se acerca a
Josué.

Josué: Mamá, me tienes que comprar el nuevo patinete.

Madre: Pero si te compramos otro patinete no hace ni dos meses por tu


cumpleaños.

Josué: ¿Y?

Madre: Cómo que ¿y?, pues que ya tienes uno.

Josué: Pero no el nuevo, sino me lo compráis vosotros se lo pediré a Papa Noel.

Madre: Bueno, pero Papa Noel no siempre puede traer todo lo que le pedimos.
Además tú le habías escrito una carta pidiéndole una consola. No creo que le dé
tiempo a cambiar el regalo a Papa Noel. Porque esta misma noche tiene que salir a
repartir todos los regalos.

Josué: Me da igual. Papa Noel puede hacer eso seguro. Y si no me lo compráis


vosotros.

Madre: Pero el hermanito también tiene que recibir sus regalos Josué, no creo que
este año se pueda.

Josué: Cómo que no, lo quiero sí o sí.

Josué empieza a patalear el suelo y a berrear ante las miradas de los demás
compradores. La madre avergonzada coge de la mano a Josué.

Madre: Venga Josué, vámonos por favor. Ya en casa hablamos, venga que te
preparo unas galletas de las que te gustan.

Josué sigue berreando y pataleando hasta darle una patada a un paquete dentro
de una de las bolsas que llevaba la madre.
Madre: ¿Estás contento?, has roto el muñeco que íbamos a regalarle a tu
hermanito, ahora ¿qué va a recibir?

Pepón empieza a llorar desconsoladamente, la madre sofocada agarra de la


mano a Josué, coge en brazos con dificultad a Pepón y sale del centro comercial a
duras penas con Josué berreando y Pepón llorando.

ACTO II

(Personajes que intervienen en este acto Josué, fantasma del Abuelo)

Nochebuena. Medianoche en la casa de Josué. Este permanece a oscuras


durmiendo en su dormitorio. Cuando una luz ilumina la habitación y aparece el
fantasma del abuelo de Josué, este se despierta asustado.

Josué: ¿Mamá?, ¿eres tú?

Fantasma abuelo: Tranquilo Josué, no grites, despertarás a todos los demás.

Josué: ¿Quién eres?

Fantasma abuelo: Tú sabes quién soy Josué

Josué: ¿Abuelo?, ¿eres tú?

Fantasma abuelo: : Sí, mi niño, vengo porque tengo algo muy importante que
decirte.

Josué: Que pasa abuelo.

Fantasma abuelo: Josué, no puedes seguir así. Cada vez te portas peor con tu
madre y tu hermano. No sabes lo profundamente triste que me pone ver cómo te
comportas.

Josué: Pero abuelo yo no me porto mal.

Fantasma abuelo: Cómo que no, no me mientas mi niño. He visto como le


hablas a tu madre y tú mismo sabes que no actúas bien. Mira en tu interior.
Josué: Pero abuelo yo les quiero.

Fantasma abuelo: Lo sé, mi niño, lo sé. Pero ellos te necesitan también, no


puedes seguir tratándolos así. Porque algún días los necesitarás y ya no estarán
aquí para ti.

Josué: (Con la voz entrecortada por las lágrimas) Abuelo, lo siento.

Fantasma abuelo: No, no tienes que pedirme perdón a mí. Tienes que pedírselo
a ellos. Pero sobretodo tienes que tratarlos mucho mejor.

Josué: Lo haré abuelo, te prometo que lo haré.

Fantasma abuelo: Así me gusta mi niño. Ahora tengo que irme.

Josué: No, por favor Abuelo, no te vayas. Quédate aquí conmigo.

Fantasma abuelo: No te preocupes Josué, aunque no me veas yo siempre estaré


a tu lado.

Josué: Te quiero abuelo.

Fantasma abuelo: Yo también, mi niño. Haz que me sienta orgulloso.

La luz se apaga y Josué se queda a oscuras.

ACTO III

(Personajes que intervienen en este acto Josué, su Madre y Pepón)

Mañana de navidad, la Madre de Josué está en el salón con Pepón, apenada mira
como el niño pequeño juega con el muñeco roto.

Madre: Mi pobre niño, qué más quisiera que haberte podido comprar otra cosa.

Josué entra en la habitación, mira apenado a su Madre y a su hermano. Pronto se


lanza a abrazar a su Madre.
Madre: (Sorprendida) Buenos días cariño. ¿Has dormido bien?

Josué: Sí, Mamá. (Con lágrimas en los ojos) Perdona Mamá.

Madre: Por qué, ¿Qué has hecho?

Josué: Pues trataros tan mal a ti y al pequeño Pepón.

Madre: Bueno no pasa nada. Anda ve y abre alguno de tus regalos.

Josué: No.

Madre: ¿Cómo qué no?, ¿no te gustan?

Josué: Sí, si me gustan mucho, pero no los voy a abrir solo. Pepón me ayudará

Josué se sienta junto a Pepón, coge uno de sus regalos y se lo da para que este lo
abra. La Madre de pie los mira sonriente.

Josué: Venga Pepón, ayúdame a abrirlo que es muy grande, a ver que es.

Josué mira sonriente a su hermano Pepón y después a su Madre.

Fin.
Título: “La importancia del perdón”
Autora: Silvina Carrasco

5 Personajes:

1. Amalia: Adolescente de 15 años. Está muy peleada con su compañera de


escuela Jose, desde hace mucho tiempo.

2. Jose (Josefina): Adolescente de 15 años. Fue muy amiga de Amalia pero


hace años está distanciada de ella.

3. María: Compañera de escuela y amiga de Amalia.

4. Rocío: Compañera de escuela de Amalia y Jose.

5. Fernanda: Compañera de escuela de Amalia y Jose.

ACTO I

Personajes que intervienen en este acto: Amalia, María y Jose.


Escenario: Comedor del colegio.

(Amalia y María están conversando.)

–María: ¿Vas a ir a la fiesta de Nacho? ¡Va a estar genial!

–Amalia: ¿Va a ir Josefina?

–María: ¡Uh, la pregunta de siempre! Si, seguramente que va a ir Jose, ¿y eso que
tiene que ver?

–Amalia: Pues, que si ella va yo no voy.

–María: ¡Pero Amalia! Te pierdes de toda la diversión por estar pendiente de ella.
Te has perdido de fiestas, concursos y hasta viajes por no compartir con ella. ¿Por
qué tanto resentimiento?

–Amalia: No es resentimiento, solo me cae mal, me molesta su actitud de


mosquita muerta.

–María: No sé. Sea lo que sea que te tiene tan enojada, ella ni se entera y mientras
tanto eres tú la que se pierde de todas las cosas buenas.

(Se acerca Jose a la mesa.)

–Amalia: Hablando de mosquitas muertas… (Se para y se va.)

–Jose: (A María) ¿Tú sabes que le pasa conmigo?

(María se encoge de hombros, dando a entender que no sabe.)

ACTO II

Personajes que intervienen en este acto: Rocío, Fernanda Y Jose.

Escenario: Patio del colegio durante el recreo.


–Fernanda: ¡Cuándo se enteren Amalia y Jose que la profe de Ciencias las puso
en el mismo grupo de trabajo…!

–Rocío: ¡Sí, que lío! ¡Va a arder Troya!

–Fernanda: ¿Por qué será que no se soportan?

–Rocío: No lo sé. Pensar que fueron tan amigas cuando eran pequeñas.

–Fernanda: ¡¿Cómo que eran amigas?!

–Rocío: Sí, ¿no lo sabías? Eran inseparables, como hermanas. Por eso a todos nos
resulta tan raro que ahora se lleven así…

–Fernanda: Shhh, silencio que ahí viene Jose.

(Jose se suma a la charla)

–Jose: Hola chicas.

(Rocío y Fernanda se ponen nerviosas)

–Fernanda: Hola Jose.

(Se produce un silencio incómodo)

–Jose: ¿Interrumpí algo?

–Rocío: No, no, solo hablábamos del trabajo de Ciencias ¿Sabías que estás en el
grupo de Amalia?

–Jose: ¿Cómo?

–Fernanda: Si, recién vimos el listado.

–Jose: (Un poco nerviosa) Mmm… Quizás sea mejor que se lo diga yo.
ACTO III

Personajes que intervienen en este acto: Jose y Amalia.

Escenario: Un rincón del patio de la escuela.

(Amalia está sentada sola. Jose se acerca para hablar con ella)

– Jose: ¿Puedo hablar contigo?

–Amalia: ¿Qué quieres Josefina, la escuela no es lo suficientemente grande que te


topas conmigo todo el tiempo?

–Jose: Solamente quería decirte que vamos a trabajar juntas en el proyecto de


Ciencias.

–Amalia: ¿Cómo? Yo no voy a trabajar en nada contigo.

–Jose: ¡Pero Amalia! ¿Cuál es tu problema conmigo?

–Amalia: ¿Qué cuál es mi problema?

–Jose: Si, después de haber sido tan amigas ¡¿cómo puede ser que nos llevemos
así?!

–Amalia: Pues yo me pregunto lo mismo. Después de haber sido tan amigas,


¿cómo pudiste dejarme sola? ¿Cómo pudiste preferir a tus nuevos amigos? ¿Cómo
no te importaron mis sentimientos?

–Jose: (Sorprendida) Amalia… no sabía que te sentías así.

–Amalia: Pues sí. Habíamos prometido no separarnos nunca y ni bien


empezamos la secundaria armaste un nuevo grupo de amigos y me dejaste de lado.

–Jose: Pero, no me di cuenta de que lo habías visto así. Yo solo estaba emocionada
por empezar una nueva etapa y conocer amigos nuevos pero quería que fueran
nuevos amigos de las dos… Yo tampoco quería separarme de ti.

–Amalia: ¡Claro! Ahora la culpa es mía.


–Jose: Te juro que no fue con mala intención, solamente no me di cuenta. Y como
tú empezaste a alejarte y a tratarme mal, pensé que ya no querías ser mi amiga.

–Amalia: Me dolió mucho que me sacaras de tu vida.

–Jose: Por favor, perdóname. Las dos interpretamos mal las cosas, yo no quise
sacarte de mi vida.

–Amalia: Pero heriste mis sentimientos.

–Jose: No podemos seguir enojadas por algo que pasó hace tanto tiempo. El enojo
solo nos complica la vida a las dos y además yo quiero volver a ser tu amiga y
compartir contigo.

–Amalia: (Coincide con Jose, pero le cuesta dar el brazo a torcer) No sé si puedo
perdonarte, me lastimaste mucho.

–Jose: Tú siempre has sido bien práctica, piensa qué le suma a tu vida seguir
enojada… y qué le resta.

–Amalia: La verdad, me he perdido muchas cosas por estar enojada contigo… Y es


un poco agotador estar todo el tiempo pendiente del enojo.

–Jose: Dejemos eso atrás y empecemos a disfrutar de todo lo bueno que nos
estamos perdiendo.

–Amalia: Creo que tienes razón. Estos años no han sido todo lo lindo que yo había
soñado, y eso se debe al dolor y al resentimiento que he cargado.

–Jose: Ya te expliqué que no quise hacerte daño y ya te pedí perdón. Ahora es tu


decisión.

–Amalia: Tú también tienes que perdonarme, yo también te he tratado muy mal.

–Jose: (Sonriente) Para mí está claro: te perdono, el enojo se queda en el pasado.

–Amalia: Yo también te perdono.

(Se quedan un momento en silencio, como todo el que se reconcilia después de


mucho tiempo de estar peleado y no sabe qué decir.)
–Jose: ¿Vamos a ver el listado?

–Amalia: Vamos.

(Se van juntas, reconciliadas y aliviadas.)

FIN

Título: “Ya somos 4”


Autora: Clara Pérez

5 personajes:

1. Decidida: Intenta ser la líder del grupo y organizar la fuga.

2. Temerosa: Le tema a todo lo que la rodea.


3. Conciliadora: Intenta mantener la calma para poder armar la fuga.

4. Pensativa: Solo reflexiona sobre la miseria de estar en la cárcel.

5. Altanera: Quiere tomar el control amedrentando al resto de las chicas.

Ambientación: Celda de una cárcel pequeña e incómoda donde permanecen 5


chicas detenidas.

Decidida (caminando alrededor de la celda mientras habla con tono de


autoridad): Tenemos que pensar cómo salir de aquí, yo no pienso pasar un día más
encerrada en este hueco, dejen de pensar tonterías y comencemos a armar el plan,
parecen gallinas arrinconadas ahí sin decidirse a salir de aquí ¡comiencen a pensar
GALLINAS!

Altanera (sentada en el suelo, en un rincón de la celda golpeando el piso con un


trozo de madera, habla sin levantar la mirada del piso: ¡Odio esa palabra!

Decidida (mirando hacia el rincón donde se encuentra la altanera): Cuál ¿pensar?

Altanera (en su misma posición y con voz amenazante): No, la otra.

Decidida: ¿Gallina?

Altanera (levantando la vista hacia la decidida): Si, esa y si la vuelves a decir te la


verás conmigo.

Temerosa (acurrucada en un rincón casi temblando): ¡Dejen de pelear! Alteran


mis nervios, yo no quiero escapar, tengo miedo, es peligroso.

Conciliadora (recostada en una pared con el pie apoyado en ella): ¿y cómo vamos
a hacer? Solo podemos escapar 4 y somos 5

Pensativa (hablando de espalda a todas, sentada en el piso con la mirada


perdida): ¿Le tienes miedo a qué? Ya tocaste el fondo, esto es un hueco del que
nunca vamos a salir, aunque estemos en la calle, seremos prófugas de la justicia, de
una justicia con sistemas carcelarios que no reinsertan personas a la sociedad, sino
que convierte escorias en cosas peores, aquí nadie aprende, nadie se arrepiente,
solo aprendemos a ser seres humanos sin sentimientos que solo buscan salvarse a
sí mismos.
Conciliadora (mirando a la pensativa): ¿Y? a nadie le importa lo que somos y
estar aquí no es mejor que estar en la calle.

Temerosa: Yo tengo miedo, no voy a poder, yo no le hice daño a nadie, no soy una
escoria, no podré salir de aquí.

Altanera (levantándose del suelo y caminando hasta donde está la temerosa):


¡cállate estúpida! ¿No hiciste nada? ¿Y porque estás aquí?, ¿mataste una cucaracha,
pisaste una hormiga? no ¿verdad?

Conciliadora (alejando a la altanera de la temerosa empujándola): ¡Déjala! ¿No


ves que está asustada?

Decidida (hablando fuerte y acercándose): Bueno solo podemos irnos 4, si tienes


miedo te quedas ¡gallina!

Altanera (molesta y abalanzándose sobre la decidida): Ahora sí, te dije que no


volvieras a decir esa palabra.

Comienzan a forcejear y la altanera saca una navaja, ambas pelean muy cerca de
la temerosa, que comienza a gritar, en un momento se acercan tanto que no le
queda otro remedio que intentar quitarle la navaja a la altanera y en el forcejeo,
hiere a la decidida que cae al piso. Mientras la conciliadora intenta separarlas y
la pensativa sigue sin moverse de su sitio como si nada pasara.

Conciliadora (alterada): ¡está muerta!

Todas se quedan como en shock, la temerosa se acerca a la decidida que yace en el


suelo, se arrodilla llorando sin hablar, acerca sus manos a ella. Hasta que salen las
palabras.

Temerosa (sin dejar de llorar y temblorosa mientras toca a la decidida): No siento


nada ¿el poder? ¿Cuál poder? Ahora si soy una escoria, dañar no da poder, ¿Qué
hice?

Pensativa (aun con la mirada perdida y sin mirar la escena que tiene tras ella):
Bienvenida al mundo carcelario, ahora eres parte nuestra.

Altanera (pasando por encima de la decidida): Bueno ahora somos 4.


La temerosa, comienza a llorar sobre la decidida mientras todas la miran dándole la
bienvenida a su nueva realidad.

FIN

Título: “Una apuesta donde gana la autoestima”


Autora: Clara Pérez

5 personajes:

1. Milagros: Chica insegura.

2. Carmen: Chica de buen humor medianamente inteligente.

3. Dora: Chica segura de sí con alta autoestima.

4. Paula: Chica relajada que conoce el trabajo pero es tímida, no confía en


ella.
5. Dueño del parque: Quien hace las contrataciones.

ACTO ÚNICO

Ambientación: parque de diversiones, donde hay una oficina de contratación.

Introducción: 4 chicas deciden solicitar un empleo en un parque que acaba de


llegar a la ciudad, solo una de ellas conoce el trabajo, pero deciden hacer una
apuesta a ver quién logra ser contratada.

Paula (muy entusiasmada): Bueno, ya estamos aquí, ahora vamos a hacer algo,
cada una hará la entrevista con el dueño del parque y la que logre el trabajo gana.

Milagros (sentándose en una banca): No me parece justo, tú eres la única que


tiene experiencia, es una apuesta injusta.

Dora (caminando muy segura frente a Milagros): Milagros, deja el miedo, cuando
se quiere se puede, hagámoslo ¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿Qué nos digan
que no? De todas formas hay un solo empleo y tres de nosotras quedaremos sin él,
así que tómalo como un reto y listo.

Carmen (moviendo sus manos sobre su cabeza en señal de disipar dudas): Bueno,
bueno, ya, vamos a hacerlo, es el momento de demostrar que es lo que tiene cada
una y cual de nuestras cualidades es la que más llama la atención. Quizás sea el
conocimiento de Paula o el miedo a todo de Milagros, quizás sea la gran autoestima
de Dora o mi personalidad relajada y feliz… vamos a poner en juego nuestra
personalidad como si fuera un súper poder.

Dora (riendo la ocurrencia de Carmen): Ok ¿Quién será la primera?

Carmen (decidida): Lo haré yo, deséenme suerte.

Carmen entra a la oficina, donde se encuentra sentado en un escritorio el dueño


del parque.

Carmen (parándose frente al escritorio): Buenos días, soy Carmen y vengo por el
empleo que están ofreciendo.

Dueño del parque (mostrando el asiento): siéntese señorita, voy a hacerle


algunas preguntas y luego de terminar las entrevistas haremos la selección.
Carmen (tomando asiento): Gracias ¿usted dirá?

Dueño del parque (acomodándose en el asiento comienza a preguntar): ¿Tiene


alguna experiencia en el empleo? ¿Sabe tratar con el público? ¿Trabajar bajo
presión? ¿Por qué cree que es la persona ideal para el puesto?

Carmen (respondiendo con una amable sonrisa): No tengo experiencia realmente,


tengo buen trato con las personas, no me gusta mucho la presión, pero puedo
intentarlo y creo ser la persona ideal para el puesto, porque soy inteligente y muy
alegre, y esto es un parque, hay que estar alegre.

Dueño del parque (Sonriendo amablemente): Muy bien señorita, espere que al
final de la entrevista haremos la selección.

Carmen se levanta y sale de la oficina a la vez que hace señas a Milagros para
que entre.

Milagros (sin levantar la cara del piso): Buenas…

Dueño del parque (tratando de apurar la entrevista): Buenos días, tome asiento,
le haré unas preguntas y al final tomaremos la decisión, ¿Tiene alguna experiencia
en el empleo? ¿Sabe tratar con el público? ¿Trabajar bajo presión? ¿Por qué cree
que es la persona ideal para el puesto?

Milagros (Aun con la mirada baja y sin dejar de frotar sus manos): No tengo
experiencia, nunca he trabajado, soy introvertida, no me comunico mucho con la
gente, les caigo mal. ¿Si puedo trabajar bajo presión? Yo vivo bajo presión día a día,
y creo que puedo hacer el trabajo porque soy responsable y obediente.

Dueño del parque (no muy convencido): Bueno, estudiaremos sus respuestas y
al final avisaremos.

Al salir milagros entra Paula con una sonrisa en los labios y pensando que la
apuesta ya está ganada por ella.

Dueño del parque (aún más apurado): Tome asiento y vayamos al grano las
preguntas son, ¿Tiene alguna experiencia en el empleo? ¿Sabe tratar con el
público? ¿Trabajar bajo presión? ¿Por qué cree que es la persona ideal para el
puesto?
Paula (sonriendo y tomándose del asiento): Tengo experiencia, ya antes trabaje en
algo similar, trato al público muy bien y soy la persona ideal porque no hay que
entrenarme ya se lo que hay que hacer.

Dueño del parque: Muy bien haga pasar a la última señorita y luego daremos la
decisión.

Paula camina hacia la puerta y hace entrar a Dora.

Dora (con la cabeza en alto, caminando muy segura): Buenos días ¿me puedo
sentar?

Dueño del parque (mostrando el asiento): Claro señorita, tome asiento, le haré
unas preguntas y de ellas depende la decisión que tomemos. ¿Tiene alguna
experiencia en el empleo? ¿Sabe tratar con el público? ¿Trabajar bajo presión? ¿Por
qué cree que es la persona ideal para el puesto?

Dora (Acercándose un poco a la orilla del escritorio): Señor le voy a ser muy
sincera no tengo experiencia en el trabajo pero puedo aprender todo lo que me
empeño, puedo tratar al público ser simpática y hacer que se sientan bien. Puedo
trabajar bajo presión por que confió en mí y sé que lo que me propongo lo logro y
eso me hace la persona ideal para el puesto. Creo en mí, confió en mi capacidad y
pienso que usted me dará la oportunidad de desarrollarme en este nuevo trabajo.

Dueño del parque (Sorprendido con las respuestas de Dora): Creo que ya tengo
la decisión, el trabajo es suyo, no perderé la oportunidad de contar con alguien tan
seguro y con una autoestima tan alta, las personas así son capaces de lograr
cualquier cosa en la vida ¡felicitaciones!

Dora sale de la oficina muy feliz abrazando a sus amigas y celebrando con ellas que
su autoestima y seguridad le habían hecho ganar el empleo y la apuesta.

FIN

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