Universidad Tecnológica de Panamá
Facultad de Ingeniería Civil
Ingeniería Geomática
Legislación y Derecho Registral
Integrantes:
Miranda, José 8-941-2119
Grupo:
1IG-231
Profesora:
Lic. Maritza Pérez
Segundo Semestre
Índice
Introducción. 3.
El Fideicomiso 4.
Concepto Legal 6.
Ejemplos del Fideicomiso 9.
El Fideicomiso en Panamá 10.
Anexos. 14.
Conclusión. 16.
Bibliografía. 17.
Introducción
Los certificados fiduciarios son títulos valores que surgen a
consecuencia del acto del fideicomiso, por lo tanto el acto antes
mencionado debe de condicionar dichos certificados, debido a esto
aclarar el término de la acción es indispensable, el fideicomiso resulta
de la voluntad, es una persona jurídica o un contrato por medio del
cual una persona llamada fideicomitente transfiere a un fiduciario,
bienes de su propiedad, tales como inmuebles, muebles, valores
dinero o derechos presentes y futuros, con el fin que dicha institución
los administre.
Desde los tiempos romanos el fideicomiso se ha considerado una
manera factible para lograr acuerdos que beneficien a las personas
interesadas en el acto, a pesar de que en El salvador hubo un tiempo
en el cual no se permitía dicha acción, actualmente es completamente
legal.
El fideicomiso al ser una acción desconocida para muchos se debe
establecer reglamentos para la emisión de estos contratos para que no
se alejen de la definición de la acción, respetando el deseo de las
personas involucradas en el contrato, y dado que esta en pos de lograr
un beneficio económico se debe regular y vigilar de una manera
correcta y eficiente
El Fideicomiso
Un fideicomiso o fidecomiso (del latín fideicommissum, a su vez de
fides, "fe", y commissus, "comisión") es un contrato en virtud del cual
una o más personas (fideicomitente/s o fiduciante/s) transmiten bienes,
cantidades de dinero o derechos, presentes o futuros, de su propiedad
a otra persona (fiduciaria, que puede ser una persona física o jurídica)
para que esta administre o invierta los bienes en beneficio propio o en
beneficio de un tercero, llamado beneficiario, y se transmita su
propiedad, al cumplimiento de un plazo o condición, al fideicomisario,
que puede ser el fiduciante, el beneficiario u otra persona.
Al momento de la creación del fideicomiso, ninguna de las partes es
propietaria del bien objeto del fideicomiso. El fideicomiso es, por tanto,
un contrato por el cual una persona destina ciertos bienes a un fin lícito
determinado, encomendando la realización de ese fin a una institución
fiduciaria en todas las empresas.
Los bienes afectados al fideicomiso no corren el riesgo comercial del
fiduciante (el que transmite la propiedad de los bienes) ni del fiduciario
(el propietario de los bienes fideicomitidos luego del vencimiento del
plazo del contrato), puesto que el patrimonio que es objeto del
fideicomiso no puede ser perseguido por los acreedores de ninguno de
ellos, ni afectado por la quiebra de ambos o de alguno de ellos.
¿Como y para que sirve el Fideicomiso?
El fideicomiso sirve de marco y sustento jurídico para la asignación de
beneficios económicos derivados de la propiedad de ciertos bienes,
conforme a la voluntad de su dueño y con efectos hacia el futuro. Es un
modo de disposición de la propiedad que "ata" los bienes a un destino
determinado, en interés de personas distintas de aquella que recibe la
propiedad. Su interés práctico deriva precisamente de tres atributos: Los
bienes en cuestión son enajenados por su dueño, quien los transfiere
"a título fiduciario". No es lo mismo que la transmisión de la propiedad a
título oneroso o gratuito, pero se trata de un acto de disposición del
titular. La transferencia "a título fiduciario" rodea a los bienes de
inmunidad respecto de los acreedores de quien los recibe, así como de
los acreedores del dueño original y de los destinatarios finales de los
bienes. Los bienes quedan amparados por un régimen de
administración conforme a su naturaleza y al destino previsto. El
fideicomiso sirve para instrumentar donaciones en vida del instituyente
y también para establecer disposiciones de última voluntad o a
instituciones de beneficencia y entidades de bien público que
aprovechan el beneficio para su objeto específico. El fideicomiso sirve
para articular las relaciones de índole comercial que deseen crear entre
sí, el dueño original de los bienes y sus contrapartes en un negocio, el
fideicomiso cobija con igual facilidad tanto operaciones individuales
promovidas por empresas constructoras de edificios y viviendas, como
grandes fondos de inversión con multitud de participantes. El contrato
de fideicomiso puede ser esquematizado como un triángulo equilátero
donde la base es la relación entre el dueño de los bienes (fiduciante) y
las personas a las cuales ha elegido como destinatarias de los mismos
(beneficiarios).
Partes del Fideicomiso
Técnicamente, el contrato de fideicomiso se da entre dos partes
(llamadas partes stricto sensu): 'fideicomitente/fiduciante' -
'fideicomitido/fiduciario'; aunque la relación fiduciaria se da entre cuatro
sujetos: los antes mencionados más el beneficiario (que puede o no
existir) y el fideicomisario. El fiduciante decide disponer de ellos a favor
de un fiduciario, para cumplir un fin determinado, el primer paso
generalmente es dado por el fiduciante, quien busca o elige un fiduciario
en vista a pactar con él las condiciones de un acuerdo que puede tener
extensas proyecciones en el tiempo. El rol del fiduciante, como impulsor
de los actos que han de llevar a la constitución del fideicomiso, consiste
en:
La designación del fiduciario, en virtud de la confianza que se
deposita en él
La decisión de desposeerse de ciertos bienes de su propiedad y
transferirlos al fiduciario
La especificación de los fines para los cuales es instituido el
fideicomiso y, en particular, el nombramiento de los beneficiarios en
interés de quienes habrá de actuar el fiduciario.
Concepto Legal
Siguiendo la doctrina del doctor Lacruz Verdejo
"Entre nosotros, la doctrina es dominante y define la sustitución
fideicomisaria repitiendo la letra del art. 781 CC español, como aquella
'en cuya virtud el testador encarga al heredero que conserve y
transmita a un tercero el todo o la parte de la herencia."
Mas el citado texto comete la impropiedad de hablar de encargo
cuando se trata de un gravamen impuesto al fiduciario de modo
absoluto, y también emplea inexactamente la expresión transmitir,
porque el fiduciario no transmite los bienes al fideicomisario, sino que
es la misma ley la que resuelve la titularidad y la atribuye
automáticamente al segundo heredero, y queda al primero (o a sus
sucesores) el deber de entregar materialmente bienes que pertenecen
ya a otra persona, al menos en la mayor parte de los casos.
Estas impropiedades del artículo 781 son recuerdo de un instituto
romano que se halla en el origen de la sustitución: el fideicomiso,
encargo que hace un testador al nombrado heredero de que entregue
enseguida la herencia a un tercero, que no es llamado como sucesor
pero que va a recibir el beneficio. El heredero (fiduciario) es una
especie de pantalla o monitor, un simple intermediario entre el
causante y aquel a quien favorece realmente la libertad
(fideicomisario).
Fideicomiso Mercantil: El fideicomitente transmite una institución
fiduciaria a la propiedad o la titularidad de uno o más bienes o
derechos según sea el caso para ser destinados a fines lícitos y
determinados encomendados la creación de dichos fines a la propia
institución fiduciaria.
Tipos de Fideicomiso:
Fideicomisos para encargos específicos: para un contrato específico
Fideicomisos de fomento: para el fomento de la garantía
Fidecomisos en que los fideicomisarios no están específicamente
designados: sino que son grupos sociales en los que el Estado cree
tener el deber de intervenir para resolver problemas de desarrollo.
Fideicomisos de Caridad es un fideicomiso irrevocable establecido para
propósitos benéficos, y es un término más específico para referirse a
las "asociaciones caritativas".
Los fideicomisos en que los fideicomisarios son otras entidades del
gobierno federal.
Fideicomisos en los que los fideicomisarios es el propio fideicomitente
El Fideicomiso de Caridad varia en algunos países, por ejemplo:
En la India: los fideicomisos son creados para causas sociales, y son
aprobados por el Departamento de ISR, por el cual el donador no sólo
queda exento de impuestos, sino que también puede deducir la cantidad
de la donación del fideicomiso de su renta imponible. El marco legal en
India reconoce actividades como "el auxilio a los pobres, la educación,
la asistencia médica, la preservación de monumentos y el
medioambiente y el mejoramiento de otro objeto general de utilidad
pública" como propósitos benéficos o de caridad.
En Irán: los fideicomisos de caridad religiosa o "Bonyads", forman una
parte sustancial de la economía del país, constituyendo alrededor del
20% del PIB del mismo. A diferencia de otros países en los que hay una
mayoría musulmana, los "bonyads" reciben subsidios grandes y
controversiales por parte del gobierno de Irán.
En Gran Bretaña: los fideicomisos de caridad son una forma de expresar
compromiso y confianza a metas caritativas. Hay una gran variedad de
ventajas al alcanzar el título de Fideicomisario de Caridad, incluyendo
la exención de la mayor parte de impuestos.
En los Estados Unidos: Los fideicomisos de caridad pueden ser
constituidos "inter vivos" (durante la vida del donante) o como parte de
un fideicomiso la muerte del donante (de forma testamentaria). En los
Estados Unidos, hay dos tipos básicos de fideicomisos de caridad: El
fideicomiso de caridad "principal", en el que la caridad es pagada
primero, y lo sobrante, una vez que el fideicomiso termine, se hace
propiedad del donante o puede ser donado nuevamente; por otro lado,
en el fideicomiso "sobrante", la caridad es pagada una vez firmada la
terminación del fideicomiso, luego de que los beneficiaros hayan
recibido los pagos. Los pagos pueden ser cantidades fijas, fideicomisos
anuales, o un porcentaje del mismo, conocido como "unitrust".
Finalización del Fideicomiso:
Una considera la realización de sus objetivos al vencimiento del plazo o
al cumplirse la condición según el contrato. La otra enfrenta la disolución
anticipada por obra de las circunstancias, lo cual puede significar la
frustración de dichos objetivos.
Producido el hecho que configuraba la condición, trascurrido el tiempo
previsto, el fideicomiso ha servido a los propósitos de las partes y debe
entrar en liquidación.
Liquidación del fideicomiso: consistirá en realizar aquellos bienes que
cubran los desembolsos previstos del modo más ventajoso posible.
Entrega de los Bienes: conforme al contrato de fideicomiso, después de
transcurrido cierto tiempo o cumplida una condición, el titular del
dominio fiduciario ha de "entregar la cosa a quien corresponda".
Ejemplos del Fideicomiso:
1. Fideicomisos de garantía: El deudor transfiere en fideicomiso su
fábrica o su casa a modo de garantía. Cuando cumpla con pagar todo
el préstamo, el bien volverá a su esfera patrimonial. Caso contrario,
el acreedor solicitará al administrador (fiduciario) que ejecute la
garantía para recuperar su dinero.
2. Fideicomiso para resguardar un bien con varios propietarios: Por
ejemplo, dos personas compran una propiedad para desarrollar un
negocio en el futuro. Si se deja como copropiedad, se corre el riesgo
que algún acreedor de cualquiera de los dueños pueda embargar el
terreno. Pero si ambos disponen el bien a modo de fideicomiso eso
no sucederá.
3. Otro caso es cuando dos personas compran la participación en una
compañía, acumulando más del 50% de las acciones. Si alguno de
los dos cambia de opinión, el otro perdería mucho dinero porque ya
no tendría el control de la empresa y su porción accionaria no tendría
el mismo valor.
Ambas personas pueden decidir entonces transferir sus acciones a un
fideicomiso que se rija bajo ciertas reglas. Lo más importante en ese
caso es que ninguno pueda vender su participación
independientemente del otro. Así, las acciones mantienen un valor alto
porque quien las compre será dueño mayoritario de la compañía.
El Fideicomiso en Panamá
De acuerdo con la Ley 1 de 5 de enero de 1984, regulada a través de
Decreto Ejecutivo 16 de 3 de octubre de 1984, los fideicomisos de
Panamá es un instrumento flexible y seguro para canalizar las
inversiones, para hacer planes para el patrimonio o para proteger los
bienes.
Los fideicomisos panameños podrán crearse con cualquier tipo de
bienes, incluso los bienes futuros, y para cualquier propósito legal u
objetivo, ya sean los propósitos mientras vive o» mortis causa».
Los bienes del fideicomiso constituirán un patrimonio separado de los
bienes del fideicomitente y el fiduciario.
El fideicomiso es un contrato específico, en el que el fideicomitente
(persona que transfiere bienes a la Fundación) transfiere bienes a un
fiduciario, de modo que se administra de acuerdo a sus instrucciones,
en beneficio de los beneficiarios.
El administrador puede ser una persona designada por el Fiduciante o
un profesional con una licencia fiduciaria (generalmente un banco o una
sociedad que posea una licencia expedida por la Superintendencia de
Bancos).
La Ley de fideicomisos contiene disposiciones que obligan al
fideicomitente para mantener la confidencialidad respecto a las
operaciones fiduciarias de su cliente; de ahí que en estos casos la
identidad del fideicomitente y los beneficiarios se mantiene confidencial.
Los activos transferidos a un fideicomiso se gestionan sobre la base de
la última voluntad o una carta de tal que manera que corresponde a la
voluntad del fundador de fideicomisos. El fideicomitente podrá nombrar
también un protector, que puede supervisar las actividades del agente,
si el administrador actúa de acuerdo con la voluntad y las instrucciones
o deseos del fundador y las personas con derecho a los beneficios
(beneficiarios). Un protector puede ser cualquier persona, como un
amigo de la familia, abogado o cualquier otra persona de confianza del
agente. Aunque no es obligatorio, es apropiado en los casos en los que
el fundador no desea que aparezca como Fiduciante, pero que quiere
mantener el control sobre el fideicomiso.
Un fideicomiso se crea durante la vida del Fideicomitente y mantiene el
control de la Fundación hasta su muerte. A la muerte del fideicomitente,
el fideicomiso se convierte en irrevocable por lo que no puede ser
modificado ni terminado; será gestionado de acuerdo con las
estipulaciones del contrato de fideicomiso. Los fideicomisos solamente
pueden ser revocables, es decir, terminado o modificado, durante la vida
del fideicomitente.
Nuestra legislación permite mercancías de cualquier clase y naturaleza,
presente o futuro, para poder formar un fideicomiso, por ejemplo: fondos
de efectivo, portafolios de inversión, pólizas de seguros, certificados de
acciones con o sin derecho a voto, garantías, hipotecas, carteras
pagarés, flujo de caja, prenda sobre acciones, bonos, bienes o derechos
muebles e inmuebles, letras de cambio y certificados de depósitos, entre
otros. También se permite añadir bien obtenido después del fideicomiso,
siempre y cuando el administrador lo acepta.
La noción de que los bienes del fideicomiso constituyen un patrimonio
autónomo, separado de los bienes de propiedad de los fideicomitentes,
implica su exclusión de la garantía general de los acreedores del
fideicomisario, ya que los registros contables de los bienes se realizan
por separado, de tal manera que no pueden confundirse con los otros
bienes que el fideicomisario tiene o administra. Esta situación conlleva
algunas ventajas desde los puntos de vista de los beneficios fiscales y
la protección de los activos para evitar el posible secuestro o embargo
por parte de terceros. Por lo tanto, por ejemplo, el fiduciario que quiere
tener un crédito para él/ella no puede ofrecer como garantía de los
bienes que se mantienen en los fideicomisos. El patrimonio que se
encuentra en los fideicomisos también se excluirá de los acreedores del
beneficiario, ya que no es el propietario de los bienes y sólo tiene una
expectativa con respecto a la transferencia de los bienes, o parte de
ellos, o recibe sus rendimientos periódicamente, de manera que su/sus
acreedores no tienen ningún derecho sobre tales bienes, a excepción
del secuestro o embargo de los rendimientos que deben recibir
efectivamente el beneficiario correspondiente.
Los fideicomisos realizados de acuerdo con las leyes de la República
de Panamá, se regirán por la ley panameña. Sin embargo, también
pueden ser ejecutados con sujeción a una ley extranjera si se estipula
por el instrumento de fideicomiso.
Los fideicomisos, junto con la mercancía que contiene, pueden ser
transferidos o ser sometidos a las leyes o jurisdicción de otro país, de
acuerdo a lo establecido en el instrumento de fideicomiso.
Los bienes del fideicomiso se llevan a cabo bajo el nombre del fiduciario,
pero que no pertenecen al patrimonio personal del fiduciario.
La propiedad de los bienes tiene un estatus fiduciario y deshacerse de
ellos debe hacerse de conformidad con lo establecido en el contrato de
fideicomiso.
De acuerdo con el artículo 694 del Código Tributario, los ingresos
obtenidos por cualquier persona física o jurídica a partir de fuentes fuera
de Panamá no se aplican. La legislación estipula expresamente que las
siguientes operaciones no están sometidos a impuestos sobre la renta
en Panamá:
–La facturación en el extranjero una empresa (desde una oficina en
Panamá) para la venta de bienes por un importe superior a la cantidad
para la que dichos bienes fueron facturados en la oficina en Panamá,
siempre y cuando dichos productos se traten exclusivamente con el
extranjero.
–Los dividendos de los ingresos obtenidos por una empresa cuando se
producen o se produjeron en el extranjero.
-Para dirigir o administrar (desde una oficina en Panamá) las
operaciones y transacciones que se llevan a cabo, terminados o que
entrarán en vigor en el extranjero.
Algunas características de los fideicomisos en Panamá:
Los fideicomisos son creados en un documento privado. La única
formalidad en cuestión es que la firma del fundador y administrador
debe ser autenticada por un notario de Panamá, garantizando su
confidencialidad. No es necesario ni su ejecución a través de un
documento público ni su inscripción en el registro público, a
excepción de los locales comerciales ubicados en Panamá, que se
administra en dichos fideicomisos.
El artículo 37 de la Ley Nº1 garantiza expresamente la
confidencialidad en la ejecución del fideicomiso. Se estipula que los
agentes, representantes, empleados y demás personas implicadas
en su ejecución deben mantener el secreto de la operación. La
violación de esta disposición es sancionada con un máximo de seis
(6) meses de prisión y una multa de hasta 50.000 dólares
estadounidenses.
El fundador es el que debe determinar el período de la existencia del
fideicomiso. La duración de los fideicomisos se debe especificar
explícitamente. También puede ser revocable o cancelado antes de
su fecha de caducidad, si el fundador de los fideicomisos lo estipula
en el acuerdo.
El acuerdo fiduciario puede contener cualquier cláusula legal que
pueda ser necesaria por el fideicomitente, de acuerdo con los
artículos 5 y 9 de la Ley Nº1. Pueden crearse para cualquier
propósito, siempre que el derecho y la paz no se vean perturbadas.
El fundador y el administrador, y / o el beneficiario pueden ser una
corporación. Ellos no tienen que ser personas físicas.
Impuesto sobre los fideicomisos: La ley establece que las acciones
de ejecución, modificación y extinción de un fideicomiso, así como la
transferencia, transmisión o impuestos de los fondos fiduciarios y los
ingresos o los intereses producidos por los bienes y propiedades que
pertenecen a la confianza están exentos de todos los impuestos,
contribuciones, cuotas o gravámenes, siempre que los fideicomisos
implican las siguientes ventajas:
1. Los intereses pagados por los bancos ubicados en Panamá a sus
clientes por las cuentas de ahorro y depósitos a plazo fijo mantenidos
en Panamá;
2. Sueldo o salarios pagados a los directores, funcionarios y ejecutivos
de las empresas situadas en el extranjero, fuera de Panamá.
Anexos
Conclusiones
El fideicomiso es un contrato muy práctico y útil para los agentes
económicos y el fiduciario tiene derecho a una retribución por su
trabajo y al reembolso de los gastos, salvo estipulación en contrario.
Los activos que más se usan para fideicomisos son los flujos de dinero
futuros y activos fijos en general como inmuebles, maquinarias,
equipos y terrenos.
Bibliografía
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