1. ABRA: f. Valle o abertura ancha entre dos elevaciones. Sin. Y t.a.: collado, paso.
2. ABRASION MARINA (o Abrasión Marítima o incluso Abrasión Costera) designa una
forma de erosión marina caracterizada por el desgaste de las rocas a lo largo del litoral
producido por el mar sobre la costa por fricción o acción mecánica de las ondas que
transportan fragmentos de rocas y otros materiales abrasivos. Este desgaste sucede
generalmente en la base de los paredones rocosos de la costa, llevando a su
desmoronamiento y progresivo retroceso relativamente a la línea de costa y a la
formación de grandes arribes denominados acantilados. Cuando la costa es formada por
rocas de diferentes durezas se forman repliegues (tales como bahías y ensenadas) y
diferentes tipos de salientes y, con el paso del tiempo, esos salientes pueden incluso
quedar separados del continente formándose pequeños islotes rocosos costeros.
3. ALPINO: m. Se aplica al ciclo orogénico cenozoico que dio origen al sistema
montañoso de los alpes. Se refiere también a los relieves montañosos que se asemejan a
los anteriores por su edad y estructura de plegamiento y cabalgamiento.
4. ALUVIALES: [terreno] Que se ha formado a partir de materiales arrastrados y
depositados por corrientes de agua.
5. ALUVIÓN: m. Del latín, inundación, avenida de agua. Depósitos sedimentarios
formados por corrientes fluviales en el cauce y llanura de inundación de los valles. La
composición granulométrica y mineralógica, así como las características estructural-
texturales varían ampliamente en función del régimen de los ríos, de la resistencia de las
rocas a la erosión, de la cuenca hidrográfica y de las condiciones geomorfológicas
generales. El a. Puede ser de ríos de montaña y de planicie.
6. En los primeros son característicos los materiales gruesos con predominio de guijarros,
con una composición mineralógica heterogénea, mala clasificación (en cuanto a
tamaño), y ausencia de estratificación precisa. El a. De los ríos de planicie se caracteriza
por una composición mineralógica más regular, incluso oligomíctica; cuando las rocas
sedimentarias son afectadas por la corrosión, en los horizontes superiores cambia la
estratificación de cruzada a débilmente cruzada.
7. En los valles, río abajo disminuye el tamaño del material y mejora la clasificación de los
sedimentos del tipo de las arenas; al mismo tiempo puede empeorar la clasificación de
limos y arenas finas transportadas en suspensión. Se distinguen tres fases aluviales
principales: de cauce, de llanura de inundación y de cauce abandonado. El a. De cauce
forma bancos, islotes y otras formas. Consiste en materiales pulidos, bien clasificados y
estratificados; durante el estiaje, generalmente se cubren con materiales más finos
(arcillas y limos). Los sedimentos de la llanura de inundación se forman durante
crecidas. En ellos es característica una menor clasificación de sedimentos areno-limosos
con huellas de oleaje y de corrientes, y estructuras de turbidez. Los de cauce
abandonado son muy semejantes a los sedimentos lacustres. A. Se aplica también a un
flujo de agua con abundantes sedimentos en suspensión. Paffengolts (1978).
8. ANDESITICO:
s. f. GEOLOGÍA Roca volcánica compuesta esencialmente por cristales de andesina, qu
e se encuentra principalmente en la cordillera de los Andes.
9. ANTEPAIS: m. Término propuesto por e. Suess en 1875 (en alemán, vorland) para
referirse a la región deprimida estable (cratón, plataforma, macizo) que bordea un
conjunto montañoso plegado (orógeno). Dennis (1967).
10. ARREISMO: m. del latín, ausencia de flujo. Propiedad de algunas porciones de la
superficie terrestre, consistente en la ausencia de escorrentía. Se ve favorecido por una
fuerte evaporación y rocas muy permeables.
11. BASALTICO: adjetivo De basalto o que tiene sus características.
12. CALICHE: m. del latín, calix, cal. Término de uso internacional que se aplica a
horizontes o capas endurecidas de acumulación secundaria de carbonato de calcio,
generalmente en la superficie de suelos rocosos de regiones áridas o semiáridas, así
como en los suelos desérticos. En ocasiones es subsuperficial. Tiene aspecto de una
masa harinosa. El término c. se utiliza algunas veces para expresar los horizontes de
acumulación de otras sales, como cloruros y nitratos de sodio, así como el salitre
chileno que yace junto con cloruro de sodio, sulfatos y boratos. sin.: corteza calcárea.
13. CENIZAS: m. mezcla turbulenta de gases ardientes y material piroclástico fino,
incandescente, que durante una erupción explosiva se desplaza rápidamente por las
laderas del volcán. El material sólido del f.d.c. generalmente está constituido por
partículas de menos de 4 mm. Los f.d.c. se encuentran asociados a flujos piroclásticos.
14. CORRASION: f. del latín, levantar rascando. Proceso de pulimento, limadura y
laminación de las rocas por el choque y roce de partículas desplazadas por agua, viento,
hielo, etc. sin.: abrasión.
15. CUENCAS: f. 1. Depresión de la superficie terrestre, de forma y origen diversos. Puede
ser exorreica (con un desagüe que permite que las aguas circulen y sean expulsadas de
la c. y endorreica (sin desagüe). Independientemente de sus dimensiones y profundidad,
puede estar ocupada por el agua (lagos, mares). Hay cuencas originadas por la erosión,
entre las que se reconocen: a) glaciar, b) eólica, c) erosivo fluvial, d) gravitacional, e)
kárstica, f) de sufosión, g) termokárstica, h) nival. 2. Es una porción de la tierra firme
con un sistema centrípeto de laderas y corrientes fluviales. Se denomina con más
precisión cuenca fluvial o hidrográ[Link]á delimitada por divisorias desde las cuales
escurren aguas superficiales o subterráneas hacia un río principal. La cabecera de una
cuenca fluvial montañosa presenta un canal con afluentes pequeños. 3. Una porción
deprimida de la corteza terrestre rellena de sedimentos (pueden estar presentes los de
origen volcánico). Pueden ser intermontanas, de piedemonte y otras. v. cuencas
orogénicas. 4. Depresión ocupada por el océano (cuenca oceánica) o una porción del
fondo de éste rodeada de elevaciones (cuenca abisal, cuenca de mar marginal). Son
también c. las depresiones que ocupan grandes lagos como el Tanganica, el Baikal (v.
rift) o los mares Caspio, Azov, etc. Paffengolts (1978).
16. DIQUES: m. cuerpo magmático de forma tabular que se origina al escurrir y enfriar el
magma en las fracturas o contactos litológicos que atraviesa, generalmente en posición
vertical o subvertical.
17. DRENAJE: m. del francés, drainaje. Acción y efecto de avenar un terreno. sin.
desagüe.
18. ESTEPA: f. del ruso, step. Bioma terrestre de herbazales, con clima continental
semiárido, precipitación inferior a la evaporación y temperaturas extremas. Se presenta
en Ucrania y Rusia, incluyendo la zona asiática; en Norteamérica corresponde con las
grandes planicies que se extienden desde el sur de Canadá al norte de México; en
Argentina en la Pampa; en Asia, del norte de Irak hacia el oeste de Jordania; en África
asociada al norte y sur del Sahara, y en otras regiones de Europa.
19. ESTIAJE: m. del francés. 1. Nivel mínimo de las aguas de un río, estero o lago. 2.
Época seca del año.
20. FLEXURA: flexión, f. término aplicado originalmente por J. Playfair en 1802
(inflection) para cualquier superficie geológica arqueada. Años después otros autores la
llamaron flexura. Es común en las márgenes de los cratones y de los sineclises. Dennis
(1967).
21. FOSA: f. porción hundida de la corteza terrestre, rellena de sedimentos, de material
volcánico o volcánico-sedimentario. La f. generalmente es contigua a los bloques
levantados y se desarrolla a lo largo de zonas de fractura. La palabra f. se utiliza
esencialmente para estructuras negativas alargadas (con relación de anchura y longitud
de 1:3). Existen varios tipos de f.: cratónica, geosinclinal, orogénica (compensada y no
compensada), y otras más. sin. y t.a.: fosa tectónica, graben. v. cuenca.
22. GLACIS: m. término utilizado originalmente por J. Dresch en 1938. Plano inclinado al
pie de una fortificación. Superficie con pendiente en promedio de l a 5°. En sección
transversal es recta o ligeramente cóncava y con escasa disección vertical, a pesar de
que en él tienen desarrollo numerosas corrientes temporales. En ocasiones está disecado
por barrancos profundos. El g. se origina esencialmente por la erosión planar, al
removerse gradualmente una capa de rocas de poca resistencia que descansa sobre otra
de alta resistencia; al ser erosionada esta última disminuye la intensidad de la disección
y se incrementa la acumulación en la base. El límite superior del g. pueden ser de
elevaciones montañosas, incluso montes isla (inselbergs). Hacia la porción inferior el
límite puede ser de planicie tipo aluvial, lacustre, erosiva, etc. (v. pedimento). El g. se
clasifica en los siguientes tipos: a) de erosión o ablación, modelado en la roca ínsita; b)
de acumulación, aquellos cubiertos por sedimento de fuerte grosor; c) cubierto, aquel
que posee en la superficie una película delgada de sedimentos. Actualmente el
significado es más amplio: cualquier superficie de inclinación suave y prolongada,
descendiendo a partir de un escarpe donde inicia el g. con una pendiente cercana a los
8°para terminar con 1-2°. Puede ser de erosión, acumulación o mixto. g. tiene un uso
amplio que lo hace equivalente a piedemonte. Derrau (1981).
23. GOLFO: m. porción amplia del océano (un mar o lago) que penetra profundamente
hacia tierra firme, pero con un régimen libre de circulación hídrica.
24. GRAVAS: f. 1. Roca sedimentaria compuesta por detritos gruesos no consolidados
(psefitas), pulidos. En función de los materiales detríticos predominantes las g. se
subdividen en: mayores (5-10 mm), medias (2.5-5 mm) y finas (1-2.5 mm). En los
espacios entre detritos de grava puede haber un relleno de material fino. Las g.
genéticamente pueden ser fluviales, lacustres, glaciares y otras. 2. Fragmentos de roca
de 2-4 mm de diámetro.
25. INSELBERG: m. del alemán, monte isla, término utilizado originalmente por W.
Bornhardt en 1898. v. montes isla. Foucault y Raoult (1985).
26. INTEMPERIZACION: m. proceso de transformación y destrucción de los minerales y
las rocas en la superficie de la Tierra y a poca profundidad, bajo la acción de agentes
físicos, químicos y orgánicos. El i. puede ser físico (mecánico), químico y biológico. El
i. físico se produce por cambios de temperatura (termoclastia), congelamiento y
derretimiento de hielo en las fisuras de las rocas (gelifracción o crioclastia); actividad
de los animales y las plantas (algunos insectos, crecimiento de raíces, etc.), evaporación
y cristalización de las sales contenidas en las aguas de zonas áridas (haloclastia),
procesos que conducen a la desintegración de las rocas y los minerales y a la formación
de detritos de diversas dimensiones. El i. químico se produce por la acción del agua, del
oxígeno, del dióxido de carbono. Los procesos del i. químico y físico se desarrollan a un
mismo tiempo, interrelacionados, pero en función de las condiciones fisico-geográficas
predomina uno u otro. En las regiones áridas de altas montañas y polares con déficit o
inexistencia de agua predomina el i. físico; en las zonas húmedas templadas, húmedas
tropicales
y subtropicales predomina el i. químico. Además, el i. físico se adelanta al químico
preparando las rocas para la posterior acción de éste. El intemperismo biológico
(bioquímico) lo realizan algunos organismos vegetales y animales; las raíces son
también un agente del i. físico. El espacio (en perfil) donde se produce el i. se llama
zona de i. Como resultado de esta actividad se forma la corteza de i., misma que
representa la porción menos consolidada: material poroso consistente en detritos de
rocas y minerales nuevos, resistentes en condiciones de temperaturas y presiones bajas;
con frecuencia es una formación arcillosa. sin.: meteorización. v. fases del
intemperismo