El cuento ortográfico se ha revelado como un recurso eficaz para componer textos
destinados a ser dictados a los alumnos de los primeros niveles educativos. A partir de
determinados vocablos con dificultades ortográficas -y cuya escritura está regulada, o no,
por alguna de las reglas ortográficas realmente útiles-, seleccionados por criterios de
usualidad -y no de rareza o complejidad-, se organiza un breve texto cuyo contenido guarde
relación más o menos directa con cualquiera de las áreas de conocimiento que conforman el
currículo escolar; texto que se plegará a las necesidades específicas de aprendizaje de los
alumnos, y que será dictado una vez que, con las oportunas actividades, quede soslayado el
riesgo de cometer errores ortográficos en su copia. Por otra parte, dichos textos -
construidos fundamentalmente con una finalidad ortográfica expresa, pero no exclusiva-
habrán de permitir, además, la realización de un conjunto de actividades que trasciendan el
ámbito meramente léxico-ortográfico -lectura expresiva, dramatización, traducción del
lenguaje escrito al plástico, etc.- y que están llamadas a impulsar el progreso de maduración
intelectual de los alumnos.
Siguiendo esta técnica, hemos ideado cuatro sencillos cuentos ortográficos, titulados “Los
cabritos” y “Un atardecer en el puerto” (que incluyen palabras con los grupos
consonánticos inseparables bl + vocal y br + vocal, palabras que hemos recalcado en letra
negrilla); y "Un sábado de acampada" y "El partido de desempate" (que incluyen palabras
con los grupos /m.p/ y /m.b/, igualmente recalcadas en negrilla). Por su sencillez, estos
cuentos pueden resultar apropiados para los alumnos de los primeros niveles educativos.
Antes del dictado de estos textos, se propondrán diversos tipos de actividades, tales como
lectura expresiva y comprensiva de los mismos; copiado con letra legible; traslación del
lenguaje escrito al plástico, como estímulo de la creatividad; etc., etc.
Cuento ortográfico 1.
Doña Cabra vivía en una casita blanca, cerca del río, en las afueras del pueblo, rodeada de
árboles que daban una agradable sombra.
Era madre de cuatro cabritos a los que les gustaban los juegos, bromas y diabluras.
Por las mañanas iban al bosque y saciaban su hambre con sabrosas hierbas; y su sed, con
el agua que brotaba de unas abruptas peñas.
Al atardecer, cuando el sol dejaba de brillar y se ocultaba entre brumas y neblinas, volvían
a su hogar.
Anotaciones didácticas.
En el texto “Los cabritos” figuran las siguientes palabras que contienen b ante consonante:
-Grupo bl + vocal: blanca, pueblo, agradable, diabluras, neblinas.
-Grupo br+vocal: cabritos, Cabra, sombra, bromas, hambre, sabrosas, brotaba, abruptas,
brillar, brumas.
-Otras palabras con la grafia b: árboles, daban, gustaban, iban, bosque, saciaban, hierbas,
dejaba, ocultaba.
Cuento ortográfico 2.
Blas y Braulio son dos amigos a quienes agrada mucho contemplar el mar y respirar su
limpia brisa. Un día del pasado mes de abril se reunieron en el puerto, junto al faro, a la
hora del atardecer. Los rayos del sol todavía brillaban sobre el mar en calma. Algunas
barcas de pescadores regresaban en ese momento.
-¡Qué bravos son los hombres que trabajan en la mar! -dijo Braulio.
-Para cobrar buenos pescados no debe temblarles el pulso -dijo Blas.
Los dos amigos pudieron comprobar que el trabajo de los pescadores es duro,
pero admirable.
Anotaciones didácticas.
En el texto “Un atardecer en el puerto” figuran las siguientes palabras que contienen b ante
consonante:
-Grupo bl + vocal: Blas, temblarles, admirable.
-Grupo br+vocal: Braulio, brisa, abril, brillaban, sobre, bravo, hombres, cobrar.
-(Otras palabras con la grafia b: barcas, regresaban, trabajan, debe, comprobar, trabajo).
Cuentos ortográficos con palabras que contienen los grupos /m.p/ y /m.b/. (1)
Cuento ortográfico 3.
El siguiente "cuento ortográfico" -en realidad un texto en verso- amalgama una treintena de
palabras seleccionadas con tres criterios: ortográfico -contienen los grupos /m.p/ y /m.b/-,
ortológico -no entrañan dificultades de pronunciación- y semántico -resultan frecuentes en
el habla coloquial-. Dicho texto puede ser copiado por los alumnos -en una o varias
sesiones- ; e incluso dictado -todo o en parte-, una vez que, con las oportunas actividades,
quede soslayado el riesgo de que cometan errores ortográficos en su copia por
desconocimiento de las palabras.
El texto se compone de diez agrupaciones de cuatro versos, con rimas alternas en asonante.
En él figuran las palabras con las combinaciones /m.p/ y /m.b/ que se reproducen a
continuación (las formas verbales se transcriben en infinitivo):
/m.p/ /m.b/
acampada comba
campo alfombra
tiempo Ambrosio
temperatura sombra
Amparo ambiente
compañero enjambre
temprano zumbido
empezar alambre
campamento sembrar
amplia ambas
campaña tambor
emplazar
ciempiés
contemplar
campesino
pompa
columpiarse
campana
trompeta
Un sábado de acampada.
En el campo hace buen tiempo.
La temperatura es alta.
Amparo y sus compañeros
han salido de acampada.
Temprano empiezan la marcha
que les lleva al campamento.
La amplia tienda de campaña.
emplazan junto al riachuelo
Bábara, Isabel y Blanca,
están jugando a la comba.
Ya está la hierba segada:
el suelo es como una alfombra.
Mientras, Ambrosio descansa
bajo la sombra de un pino,
tras la larga caminata.
El ambiente es muy tranquilo
Las abejas de un enjambre,
que producen bronco ruido,
van en busca de rosales,
y a Berta asusta el zumbido.
De entre piedras escondido
sale un ciempiés: cuerpo estrecho
y prolongado, como un hilo
de metal, alambre entero.
Bernardo contempla el trigo
-espigas llenas de granos-
que sembraron campesinos
realizando arduos trabajos.
Pompas de jabón hace Eva;
Brenda se está columpiando.
En plena naturaleza,
ambas pasan un buen rato.
Una banda conjuntada:
Blas, David y Nicanor;
van tocando la campana,
la trompeta y el tambor.
Y aquí termina la historia
de un sábado de acampada.
Los niños, llegada la hora,
felices vuelven a casa.