CITAS 2019
La danza folclórica la pandilla es una danza popular de autor anónimo que posee
melodía brillante y contagiosa y sugestiva coreografía, y que se ejecuta alrededor
de la umsha (llamada también en otras regiones peruanas yunsa, cortamonte,
palo cilulo, húmisha, humisha, unsha, huachihualito, etc.) en ocasiones
específicas del calendario festivo moyobambino, sanmartinense y amazónico.
Escalante, D. (2019). Contribución de la danza folclórica La Pandilla en el
desarrollo turístico de la provincia de Moyobamba – departamento de San Martín
(tesis de titulación en turismo) Universidad Nacional de Trujillo- Peru
SALAZAR, (1988). Afirma que “Pandilla, pandillada o cuadrilla. Es la más alegre
e impresionante de los bailes folklóricos de la Amazonia, se baila especialmente
alrededor de la humisha, se puede bailar con su propia música y con cualquier
aire de carnaval”
La pandilla se clasifica en tres aires musicales diferentes: El shamishami y el
changanacuy, que son bailados por parejas de hombre y mujer; y el tambaria
que es bailado por mujeres solas, generalmente por viejecitas del lugar. Es un
baile masivo ejecutado en las calles, plazas o pampas aunque también en los
salones cuando la alegría de la fiesta llega a su apogeo, y culminan en torno a
las humishas, las que después de mucho baile son cortados por parejas. Se baila
preferentemente en las fiestas patronales, San Juan Grande y San Juan
Chico (Departamento de San Martín), San Pedro y San Pablo y los carnavales
en toda la selva peruana. Su vigor, dinamismo extraordinario, sentimiento y otros
matices lo particularizan "como inconfundible manifestación del pueblo
amazónico".
MILAGROS M. (2008). Fortalecimiento de la música y danza Amazónica para el
fomento del turismo Cultural en la región Loreto (tesis de titulación en negocios
internacionales y turismo) Universidad Nacional de la amazonia peruana Iquitos-
Perú
Reseña histórica
Apareció desde el momento en que el hombre se dio cuenta que la pachamama,
los árboles y los ríos le proporcionaban lo necesario para vivir; la umsha es como
un pago a la naturaleza representado por un árbol de [Link] primeros
pobladores escogieron a esta planta esbelta y bella, muy parecida a la mujer
ribereña, de contorneada figura, así lo convirtieron en su tótem, poniéndole por
nombre umsha.
La umsha es la misma naturaleza, los regalos son los frutos que el hombre recibe
de sus bosques. Entonces la umsha y pandilla son como un festín, por la alegría
de convivir con la selva.
En la pandilla, las mujeres muestran movimientos espontáneos llenos de ternura
con caritas risueñas, muy tiernas, provocativas al sexo. Los hombres danzan con
mucha energía, llenos de alegría para recibir de la madre naturaleza sus frutos.
En sus inicios, el ritmo y compás de esta danza lo daban los tambores del
manguaré, dos instrumentos de percusión, uno macho y otra hembra, hecho por
los primeros pobladores.
Su sinfonía es tan penetrante que se filtra por las ramas del tupido bosque hasta
llegar a los últimos rincones de los pueblos amazónicos, contagiando alegría en
los pandilleantes en su recorrido van representando el cauce serpenteante de
los ríos y el vuelo zigzagueante de las golondrinas.
Las parejas dan vueltas enlazadas con los brazos, formando un remolido similar
a la muyuna. Es decir, esta danza, no es más que la armoniosa relación que el
poblador amazónico mantiene con el bosque, respetando sus mitos y leyendas.
Escalante, D.(2019). Contribución de la danza folclórica La Pandilla en el
desarrollo turístico de la provincia de Moyobamba – departamento de San
Martín(tesis de titulación en turismo)Universidad Nacional de Trujillo- Peru
Vestimenta
Según Izquierdo Vazquez (1998):
Las mujeres usan vestido de una sola pieza, de colores alegres que llega a la
altura del tobillo. Los varones camisa blanca, pantalón oscuro de preferencia
hasta la altura de la canilla, cinturón, mas no pretina, sin zapatos.
En cuanto a los accesorios los pañuelos blancos son obligatorios en todos los
danzarines, las mujeres exhiben collares de perlas y aretes elegantes que
distraen tu mirada, en algunas ocasiones usan peinetas o invisibles en el cabello.
Algunas de ellas con humallina sobre la cabeza llevan un cántaro con chicha,
ventisho o mistela, los varones, su botella de trago en mano o también amarrado
a la cintura.
La primera pareja porta el hacha arriba, moviéndolo al compás de la música.
El anotador los acompaña desde afuera, con cuaderno y lapicero listo para
escribir el nombre de la persona que va agarrando el hacha para acariciar con
un pequeño corte, compromiso para conseguir palmera y convertirlo en una
nueva umsha el próximo año(Pg.96)
Coreografía
Se inicia la melodía de la pandilla (primera parte), plantada en cualquier espacio
abierto del barrio o del pueblo. De pronto, el varón de una de las parejas ingresa
al círculo danzante portando un hacha pequeña, quien, después de realizar los
primeros ademanes de descargar golpes como si fuera a cortar el tallo de la
umsha, gira con ella varias veces, la levanta y luego la pasa a otro varón
participante, y así sucesivamente. Luego de varios simulacros de golpes, los
danzarines empiezan a dar golpes de verdad, en forma paulatina y cada vez con
mayor fuerza, hasta que uno de ellos acierta con el golpe final, que hace que el
tallo se parta en dos y el palmero caiga al suelo. En aquel momento,los
danzarines y el público mirón se lanzan sobre las hojas entrelazadas para
agarrar y apropiarse de los regalos que penden de ellas. La pareja que ha
cortado la umsha es la que automáticamente queda comprometida en levantar
otra para el año siguiente.
Esta primera parte dura más que las otras tres, pues se ejecuta con diversos
movimientos coreográficos que tienen como referencia central el palmero
erguido o umsha. En determinados momentos culminantes, los danzarines
ejecutan acciones y movimientos dancísticos al compás de la música
denominados changanacuy, sitaracuy y siquincheo o dejan de girar en ronda
para avanzar acercándose al tallo de la umsha, flexionando hacia adelante una
de las rodillas y gritando “¡¡Fierro, fierro!!” y luego retroceder alejándose de él.
En realidad, esta primera parte, por su extensión y la alegría extremada que
genera, se presta para toda clase de improvisaciones, pasos entrecortados y
súbitos, retrocesos, giros cortos o extensos, golpes con glúteos, hombros,
brazos o espaldas a las parejas que pasan danzando cerca. También hay
danzarines que portan botellas de aguardiente en bandolera y que en estos
momentos abren y lanzan el líquido hacia arriba con movimientos circulares, de
modo que el contenido caiga sobre cabezas y cuerpos de todos los participantes.
En otros momentos, está permitido pellizcar con fuerza (los varones a las
mujeres y éstas a los varones) en espaldas, glúteos, brazos, piernas y hasta
cuellos de los demás (sitaracuy). Al día siguiente, es tradición ostentar los
moretones de todo color y tamaño que han aparecido durante la noche sobre el
cuerpo de los participantes.
Una vez terminado el despojo, se inicia la marinera (segunda parte), momento en
que algunas parejas empiezan a danzar a todo lo largo del palmero que ha
quedado tendido en el suelo. Esto dura unos minutos. Cuando empieza la
melodía del huayno (tercera parte) los danzarines se alejan un tanto de aquel
lugar y, con la participación de los demás danzantes, ocupan con el huayno todo
el espacio disponible. Después de un tiempo prudencial que dura otros tantos
minutos, empieza nuevamente la melodía inicial (cuarta parte).
Escalante, D.(2019). Contribución de la danza folclórica La Pandilla en el
desarrollo turístico de la provincia de Moyobamba – departamento de San
Martín(tesis de titulación en turismo)Universidad Nacional de Trujillo- Peru
Música
Se sabe que la música es la que más gusta a las personas es aquella que ya
conocen, es decir, la sensación de belleza que despierta en el individuo
determinada obra musical está relacionada con el conocimiento previo que se
tiene de ella. En otras palabras, aquella que ya ha sido escuchada antes.
Escalante, D.(2019). Contribución de la danza folclórica La Pandilla en el
desarrollo turístico de la provincia de Moyobamba – departamento de San
Martín(tesis de titulación en turismo)Universidad Nacional de Trujillo- Peru
Según Carlos Reátegui, un músico de Iquitos, los orígenes de la “pandilla” son
desconocidos, pero comenzó a ser interpretada ampliamente en la ciudad de
Madre de Dios hacia la primera mitad del siglo veinte (circa, marzo del 2007).
Sotil (2000, pg 472), explica que la mayor parte de la música y de la danza se
practica en los pueblos ribereños de la selva alta, sugiere que allí se habría
originado también la “pandilla”. Mientras que otras regiones en el Perú tienen
una música típica (una música característica o tradicional, como el huayno
andino o la marinera de la costa), hasta hace poco no había un género
amazónico específico. Esta falta de un estilo regional cohesionado proporcionó
a los empresarios de la emergente Amazonía urbana una pizarra en blanco que
usaron para moldear su propia visión del folclore y de la tradición.
Ejecución de la danza la pandilla
Raul Romero et al. (2015) Sugieren que las “pandillas” folcló- ricas
contemporáneas se ejecutan utilizando bombo, violín, redoblante y quena.
Mientras que muchos consideran al violín un instrumento criollo, su estilo de eje-
cución es únicamente amazónico. El bombo se originó entre quechuahablantes
en los Andes e, igual que allí, ofrece una línea de bajo básica. Aunque el
redoblan- te probablemente se originó en Europa ha sido adoptado por las
comunidades nativas, donde es ampliamente utilizado para acompañar danzas
y marchas, y se considera localmente amazónico. Juega un rol central en la
performance efectiva de la “pandilla”, subrayando las notas sincopadas, y las
corcheas y semicorcheas que a manera de marcha caracterizan el sonido del
carnaval. El instrumento es reconocible al instante, apenas lo escuchan –antes
de la entrada de otros instru- mentos– los participantes en el carnaval comienzan
a bailar la “pandilla”.
Raul Romero et al. (2015) “La quena es de particular interés debido a que, igual
que el bombo, está estrecha- mente asociada con los Andes peruanos. Las
quenas amazónicas probablemente derivan de su prototipo andino. Los
intérpretes adaptaron gradualmente este estilo a la estética amazónica, que
incluye melodías más ligeras, más rápidas y más altas. Con aproximadamente
una pulgada de diámetro, la quena amazónica está hecha de tubos de PVC en
lugar de bambú, y es significativamente más estrecha que el instrumento andino.
Su sonido es más delgado y más agudo, y no permite los tonos parciales
exagerados escuchados en las prácticas de las tierras altas. La quena
amazónica de plástico suele oírse por encima del patrón del bombo; parece
bastante moderna y crea un marcado timbre indígena”.
Bibliografia
Izquierdo Vásquez, Orlando (1998). Cántico a la danza de “La pandilla”
Sotil García, Gabel y Humberto Morey Alejo ,2000 Panorama histórico de la
Amazonía peruana: Una visión desde la Amazonía. Iqui- tos: Municipalidad
Provincial de Maynas.
Raúl R. Romero, Música popular y sociedad en el Perú contemporáneo, Instituto de
Etnomusicología – IDE Pontificia Universidad Católica del Perú
REÁTEGUI, E. Folklore amazónico ancestral y estilizado: Visión histórica, origen,
evolución y desarrollo. Documento monográfico.