23 EL TEATRO POPULAR
1. ORÍGENES DEL TEATRO POPULAR
Desde su origen, el género teatral se encuentra muy relacionado con las fiestas y las
celebraciones populares, en las que se llevaban a cabo representaciones breves de diferente
naturaleza. En España, por ejemplo, el teatro nace ligado a las celebraciones de Navidad,
Semana Santa y Carnaval.
• La Navidad y la Semana Santa fueron el marco de las primeras representaciones teatrales en la
Edad Media. Estas primeras representaciones, llamadas misterios, eran piezas breves en las
que se ponía en escena un pasaje de la Biblia relativo al nacimiento de Jesús (Navidad) o a su
muerte y resurrección (Semana Santa).
• El Carnaval propiciaba la representación de piezas festivas, alegres y de carácter cómico.
Entre estas piezas destacan las farsas, en las que se presentaba con humor una situación
cotidiana protagonizada por personajes caricaturescos.
• La mayor parte de las obras del teatro popular comparten estos rasgos:
Son representaciones breves que tratan temas cotidianos o próximos al pueblo.
Sus recursos fundamentales son la música, los movimientos de los actores y el humor.
Los personajes suelen ser caricaturescos y populares ya sea por su profesión (panaderos,
campesinos pastores...) o por su carácter (el bobo, el picaro, el cobarde...).
2. PASOS, ENTREMESES, SAINETES
Pasos o entremeses (siglo XVI-XVII: Lope de Rueda y Miguel de Cervantes autores
destacados)
Pequeñas obritas de carácter cómico, sencillas y divertidas.
Se representaban en el intermedio de obras más extensas.
Su objetivo: entretener al público.
Sainetes (del siglo XVIII)
Obras breves que reflejaban la vida cotidiana y las costumbres de las clases populares.
3. EL TEATRO DE TÍTERES
En el guiñol o teatro de títeres los personajes son marionetas.
La acción suele ser muy sencilla, generalmente de carácter cómico.
Los personajes son tipos fácilmente reconocibles -el bueno, el bravucón, la dama...-
El origen del teatro de títeres es muy antiguo, aunque por su propia naturaleza no quedan
testimonios escritos de este tipo de obras. Actualmente, el teatro de títeres pervive vinculado casi
por completo al público infantil.
4. EL MIMO
En el mimo se prescinde del diálogo y los actores cuentan una historia solo con gestos.
En estas piezas son fundamentales el vestuario y el maquillaje del actor, que tradicionalmente
lleva la cara pintada de blanco y los rasgos muy marcados.