Capítulo III
Rendimiento académico
Introducción
En este capítulo se presenta múltiples definiciones que se tiene del
concepto de rendimiento escolar, a su vez conocer los diferentes
factores que inciden y son de gran influencia para tener un buen
rendimiento académico o no. Identificar cómo impacta determinados
factores, tanto en la etapa de infancia como en la adolescencia.
3.1 Definición
El rendimiento escolar es un nivel de conoc imientos demostrado en
un área o materia, comparado con la norma de edad y nivel
académico, por lo que el rendimiento del alumno debería ser
entendido a partir de sus procesos de evaluación, sin embargo, la
simple medición o evaluación de los rendimientos alcanzados por
alumnos no provee, por sí misma, todas las pautas necesarias para
la acción destinada al mejoramiento de la calidad educativa
(Jimenez,2000).
Para Martínez Otero (2007), desde un enfoque humanista, el
rendimiento académico es “el producto qu e da el alumnado en los
centros de enseñanza y que habitualmente se expresa a través de
las calificaciones escolares”
El rendimiento escolar, incluyendo aspectos tales como el nivel de
logro alcanzado en materias específicas, tasas de repetición y de
retención escolar, ha sido analizado tomando en cuenta dos
conjuntos de causas: aquellos aspectos relacionados con la escue la
como sistema educativo, y las características que los alumnos
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exhiben a partir de su contexto social, de sus capacidades
personales, de sus motivaciones (Mella y Ortiz, 1999).
El propósito del rendimiento escolar o académico es alcanzar una
meta educativa, un aprendizaje. Son varios los componentes del
complejo unitario llamado rendimiento, s on procesos de aprendizaje
que promueve la escuela e implican la trasformación de un estado
determinado en un estado nuevo se alcanza con la int egridad en una
unidad diferente con elementos cognitivos y de estructura.
El rendimiento varía de acuerdo con las circunstancias, condiciones
orgánicas y ambientales que determinan las aptitudes y experiencias
(Marti,2003).
En el rendimiento académico intervienen factores com o el nivel
intelectual, la personalidad, la motivación, las aptitudes, los
intereses, los hábitos de estudio, la autoestima o la relación
profesor-alumno, cuando se produce un desfase entre el rendimiento
académico y el rendimiento que se espera del alumno , se habla de
rendimiento discrepante, un rendimiento académico insatisfactorio
es aquel que se sitúa por debajo del rendimiento esperado. En
ocasiones puede estar relacionado con los métodos didácticos
(Marti, 2003).
3.2 Rendimiento académico en México
Entre los factores sociales que tienen mayor impacto en el bajo
rendimiento académico en México, se encuentra el bajo nivel
socioeconómico de estudiantes, la falta de oportunidades
educativas, hablar una lengua indígena y vivir en una zona rural.
A su vez los factores que aumentan el riesgo de un bajo rendimiento
académico son: las bajas expectativas académicas de los docentes
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sobre sus alumnos que se asocian al nivel socioeconómico de los
estudiantes, el ausentismo de los profesores que se presenta en 17%
de las escuelas, la falta de actividades extraescolares de apoyo
académico a los estudiantes, que en 39% de las escuelas de México
no se ofrece, la falta de recursos educativos, aunado a una inequidad
en la distribución de los recursos económicos, (PISA,20 15).
México invierte USD 27 848 en educar a cada estudiante entre las
edades de 6 a15 años. Este nivel de gasto es 31% del promedio de
la OCDE, mientras que el PIB per cápita de México (USD 17 315) es
44% del promedio de la OCDE.
La razón del gasto acumula do en relación con el PIB del país es más
bajo en México (1.6) que en muchos otros países Latinoamericanos,
incluidos Costa Rica (3.1), Brasil (2.4), Chile (1.8), Colombia (1.8),
la República Dominicana (1.7) y Perú (1.7), pero más alto que en
Uruguay (1.5 ), (PISA, 2014).
En promedio, los chicos mexicanos obtienen resultados más altos
que las chicas en la evaluación de ciencias, pero existe un
porcentaje similar de chicos y chicas con bajo y alto desempeño.
Alrededor del 45% de los chicos y el 36% de las ch icas tienen la
expectativa de estar trabajando en una ocupación relacionada con la
ciencia cuando cumplan 30 años en ambos casos estos resultados
se encuentran significativamen te por encima del promedio OCDE
(PISA, 2015).
3.3 Factores que intervienen en el rendimiento académico
Una cantidad considerable de investigacion es se han centrado en la
relación del rendimiento aca démico con diversos factores, con el
propósito de identificar si el rendimiento académico está relacion ado
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con factores personales, familiares, escolares, culturales y sociales,
y también con los programas educativos y los programas de
entretenimiento y otras variables como el ingreso familiar, uso de la
biblioteca y el consumo de medios.
Investigadores com o Contreras, Caballero, Palacio & Pérez (2008)
consideran que el fracaso académico es un problema que afrontan
los estudiantes que presentan un rendimiento académico deficiente,
lo cual los lleva en poco tiempo a desertar o son expulsados del
sistema educativo.
Por lo que el fracaso escolar, resulta fundamental para las
instituciones de educación superior en su direccionamiento
estratégico puesto que el compromiso con la formación de
profesionales implica una evaluación constante de los procesos
pedagógicos que propicie la integridad en su proyecto educativo y el
ejercicio de la auto nomía en la comunidad académica Palacio &
Pérez (2008).
3.3.1 Factores sociales
La sociedad sufre cuando los jóvenes no terminan la escuela.
Quienes abandonan los estudi os tienen más probabilidad de ser
desempleados o de tener bajos ingresos, de -mandan los recursos de
la beneficencia pública, y se involucran en drogas, criminalidad y
delincuencia. También tienden a tener una salud deficiente (Laird,
2006).
La escuela no es el único lugar de formación, sino que se ve
enriquecida con diferentes instituciones de difusión cultural, como
las bibliotecas, los museos, los cines, las orquestas, los parques
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temáticos, las casas de cultura, las escuelas de teatro, las casas de
literatura o poesía, entre otras (Bourdieu, 1986).
La formación escolar es considerada como el pilar fundamental para
el crecimiento de una sociedad, pero es necesario que ésta, pueda
capitalizar también lo aprendido fuera del entorno del aula, en este
sentido el museo e s un ejemplo de herramienta útil para la educación
formal, es una valiosa experiencia al servic io de la educación (
Arriaga, 2011).
Actualmente, debido a los cambios generados por las tecnologías de
información y comunicación son co nstantemente investigados, entre
los temas más estudiados sobresale el uso de la te levisión
(Espinoza, 2009).
Algunos de estos medios, han arrojado resultados con asociación
negativa con el rendimiento académico, como son la afición a video
juegos, al uso de celulares y mensajes de texto ( Stermer, & Burgess,
2012).
Para W aterson (2011) estos dispositivos o servicios pueden tomar
una ventaja de los fuertes impulsos psicológicos que alimentan la
distracción en línea, si los académicos los logran orientar ha cia
metas positivas.
En la actualidad los jóvenes prefieren las actividades que dependen
de múltiples tareas como la mensajería instantánea y actividades de
entretenimiento a las actividades culturales que requieren
concentración como la lectura (Levine, W aite & Bowman, 2007).
3.3.2 Factores Familiares
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La situación económica de la familia repercute en el estudiante
cuando, al no ser cubiertas las necesidades primarias, la educación
o las tareas escolares son devaluadas y se da prioridad al trabajo
remunerado, por lo tanto, la familia exige al estudiante que ayude
económicamente para resolver dichas necesidades.
Así mismo, hay estudiantes con hijos, por lo que sus obligaciones
prioritarias son otras, o estudiantes que, aunque no trabajan fuera
de la casa, se encargan de todas las labores domésticas, y en
ocasiones de la crianza de sus hermanos más pequeños (Rodríguez,
2006).
Un buen aprendizaje y un buen rendimiento académico dependen,
en gran medida, de la dedicación que el estudiante preste a las
tareas escolares durante el tiempo que está en su hogar, aunque, al
contrario de lo que pudiera pensarse, no es tan importante el tiempo
que se invierte en el estudio como la calidad de este (Torres y
Rodríguez, 2006).
Gilly (1978) afirma que: "la incoheren cia de las actitudes paternas,
la falta de tranquilidad y de estabilidad en la vida familiar, son
factores que los colocan alumno en un clima de inseguridad afectiva
poco propicia para una buena adaptación escolar.
Resulta importante tomar conciencia de qu e estudiar es un trabajo
que requiere esfuerzo y sacrificio, tanto por parte de los padres como
de los hijos. De este modo, la influencia paterna es importante en
cuanto a los aspectos ambientales y la motivación, en tanto que del
estudiante depende la org anización del tiempo, la elección de la
técnica de estudio, el compromiso y la motivación.
En todos los países, los alumnos que tenían padres que cuando
menos habían obtenido una educación posterior a la secundaria
tuvieron un mejor desempeño que los estu diantes cuyos padres
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tenían niveles educativos inferiores. Una brecha similar ocurrió entre
los estudiantes cuyos padres tenían un nivel ocupacional alto y
aquellos cuyos padres tenían un e status ocupacional medio o bajo
(Baumrind, 1991).
Vivir dentro de una familia con ambos padres es un factor clave que
predice un mayor aprovechamiento académico también. Lo mismo
sucedió con las desventajas provenientes de ser inmigrante y hablar
un idioma no nativo en el hogar, lo cual afectó el aprovech amiento
en matemáticas en la mayoría de los países.
En las culturas occidentales, los beneficios de la crianza infantil
autoritativa continúan afectando el aprovechamiento en la escuela
durante la adolescencia. Los padres autoritativos instan a los
adolescentes a ver ambos lados de un asunto, agradecen su
participación en las decisiones familiares y admiten que a veces los
hijos saben más que sus padres. (Baumrind, 1991).
Estos padres logran un equilibrio entre hacer demandas y ser
responsivos. Sus hijos re ciben halagos y privilegios por las buenas
calificaciones, mientras que cuando tienen bajas calificaciones les
alientan a esforzarse más y les hacen ofertas de ayuda.
Así como los valores de los padres acerca de los logros académicos
influyen en los valore s y metas profesionales que tienen los
adolescentes (Jodl, Michael, Malanchuk, 2001).
En un estudio con 2353 estudiantes de educación media superior en
California y W isconsin, aquellos que consideraban que sus padres
no eran autoritativos tuvieron mayor pr obabilidad que sus pares de
atribuir las bajas calificaciones a causas ex ternas o a capacidad
deficiente, que a sus propios esfuerzos. Un año después, esos
estudiantes tendieron a prestar menos atención en clase y a ocupar
menos tiempo en sus tareas escola res en casa (Glasgow 1997).
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3.3.3 Factores económicos
Las condiciones socioculturales materiales que intervienen en el
desempeño y aprendizaje escolar, impelen a indagar en la capacidad
de las familias, para apoyar con recursos materiales y culturales al
estudiante. Así quizá una mayor disponibilidad del ingr eso a nivel
familiar puede impactar decisivamente en el resultado del alumno,
ya que implicaría una capacidad mayor de pagar una escuela mejor,
una infraestructura tal que permitiría condiciones favorables para el
estudio, un mejor transporte, entre otras, (Revista latinoamericana
de estudios educativos, 2017).
Piñeiro y Rodríguez (1998) hacen referencia que el nivel
socioeconómico del estudiante tiene efectos positivos sobre el
rendimiento académico del alumno. Lo cual destaca la importancia
de la responsabilidad compartida entre la familia, la comunidad y la
escuela en el proceso educativo.
A su vez las dificultades económicas viene acompañada de secuelas
de desnutrición, una proporción significativa de niños de hogares con
pocos recursos se ven obligados a trabajar en la edad en la que
deberían enfocarse plenamente en sus estudios, lo que
posteriormente se verá reflejado en un posible abandono escolar, o
dificultar seriamente su rendimiento.
El nivel socioeconómico alto es un medio importante de predicción
del éxito académico, según un estudio sobre la instrucción en
matemáticas de estudiantes de 15 años de edad en países con
ingresos relativamente altos (Hampden Thompson y Johnston,
2006).
Un estudio longitudinal que dio seguimiento a 3502 estudiantes de
octavo grado con desventajas económicas hasta que alcanzaron los
primeros años de la adultez, señaló la diferencia que puede
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representar el éxito en la educación media superior. De este grupo,
21% estudiantes concluyeron exitosamente sus estudios
preparatorios y 52% estudiantes que concluyeron marginalmente
también terminaron sus estudios, pero recibieron calificaciones o
puntuaciones en prueba inferiores al promedio. El 27% restante
estudiantes que no concluyeron abandonaron la escuela (Finn,
2006).
3.3.4 Factores Emocionales
Cuando la enseñanza incorpora las emociones, los resultados son
muy superiores a aquellos que se obtienen de aquel proceso
impersonal y desprovisto de todo lo afectivo (Villagrán & Guzmán,
2015).
Las emociones juegan un papel fundamental en los aprendizajes que
adquieren los alumnos y en las acciones que se emprendan para
ello. Según Humberto Maturana, afirma que: Cuando hablamos de
emociones son distintos dominios de acciones posibles en las
personas y animales, y a las distin tas disposiciones corporales que
los constituyen y realizan. No hay acción humana sin una emoción
que la funde como tal y la haga posible como acto, no es la razón lo
que nos lleva a la acción sino la emoción (Maturana, 1990).
Es importante considerar las consecuencias desfavorables que
pueden ir asociadas el tener estados emocionales de carácter
negativo, que se relacionan con la evitación de muchas situaciones
o la exposición a ellas sufriendo un intenso malestar, especialmente
durante la adolescencia. Es por ello que este periodo se puede
considerar como etapa de riesgo (Gómez -Ortiz, Casas, & Ortega -
Ruiz, 2016).
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En la actualidad, dentro del ámbito educativo, aparecen problemas
ante los que los profesionales de la educación no saben contestar
de forma efectiva. Muchas de las soluciones a estos problemas no
son otras que la inclusión del mundo de las emociones dentro del
currículo (Gutiérrez, & Expósito, 2015).
Un importante aspecto en el rendimiento escolar del alumno es la
motivación, la cual es un p roceso general por el cual se inicia y se
dirige una conducta hacia el logro de una meta. Así que, motivar a
los estudiantes, implica fomentar sus recursos internos, su sentido
de competencia, autoestima, autonomía y realización (Edel, 2003).
Investigadores han encontrado que los estudiantes no tienen
competencias para organizar su tiempo para estudiar, en ocasiones
debido a que trabajan o porque se ocupan en actividades de ocio y
entretenimiento (Marcén & Martínez-Caraballo, 2012).
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