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Bursitis: Causas y Tratamientos

La bursitis es una inflamación de la bolsa sinovial entre los músculos, tendones y huesos. Se produce por movimientos repetitivos o presión sobre una articulación. Los síntomas incluyen dolor e inflamación local. El tratamiento consiste en reposo, hielo, elevación de la zona y antiinflamatorios para reducir la inflamación. En casos graves se pueden inyectar corticoides o extraer quirúrgicamente la bolsa afectada.

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Bursitis: Causas y Tratamientos

La bursitis es una inflamación de la bolsa sinovial entre los músculos, tendones y huesos. Se produce por movimientos repetitivos o presión sobre una articulación. Los síntomas incluyen dolor e inflamación local. El tratamiento consiste en reposo, hielo, elevación de la zona y antiinflamatorios para reducir la inflamación. En casos graves se pueden inyectar corticoides o extraer quirúrgicamente la bolsa afectada.

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Lesiones deportivas.

Bursitis.

BURSITIS
La bursitis es una inflamación de la bursa o bolsa sinovial, que es una estructura en forma de saco
que actúa como almohadilla entre las partes blandas de las articulaciones(músculos, tendones y
piel) y las partes más duras, las óseas.

En las articulaciones grandes existen múltiples de estas bursas o bolsas sinoviales, por lo que son estas partes de
cuerpo, o aquellas de uso muy continuado en la práctica profesional o deportiva, las que más afectadas suelen
verse por la bursitis.

Tipos de bursitis.

Bursitis aguda: en ella, el dolor y los síntomas de inflamación aparecen de forma brusca.
Bursitis crónica: se trata de una bursitis aguda que no se ha resuelto adecuadamente o de repetidos
episodios de bursitis aguda.
Según la localización de las bursitis:
 Hombro: de ellas, algunas bursitis se asocian a lesiones tendinosas muy habituales, como
la lesión del manguito de los rotadores (un conjunto de tendones en el hombro).
 Cadera.
 Rodilla.
 Codo.
 Muñeca.

A quién afecta.
A partir de los 40 años, la resistencia del tejido de la bursa sinovial ante los traumatismos
repetidos es menor, incluso cuando estos sean de pequeña intensidad. Por eso, la incidencia de
la bursitis aumenta con la edad.

Qué causa.
La causa más frecuente de bursitis son los movimientos repetidos o la presión mantenida sobre
una articulación. Ello origina un roce inadecuado entre la bursa y los huesos adyacentes, lo que
provoca la inflamación.
Frente a este tipo de origen, local, existen otras causas que se consideran sistémicas, en las que
la bursitis es un síntoma de una patología. Entre esas causas, se encuentran:
 Enfermedades reumatológicas (artritis reumatoide y gota).
 Enfermedades hormonales (diabetes, hipotiroidismo).
 Infecciones y heridas.
¿Existen factores de riesgo?

Como el origen de la bursitis es la repetición de movimientos con una articulación, sí existen


ciertos factores de riesgo:
1. Algunas profesiones que requieren el uso y movimiento repetitivo de determinadas articulaciones
presentan mayor riesgo de provocar bursitis. Entre otras, la peluquería, la carpintería o la práctica
del piano, son ejemplos de profesiones que aumentan el riesgo de bursitis.
2. Las prácticas deportivas también pueden ser un factor de riesgo: en especial el levantamiento
de pesas con objetivos de musculación, la práctica continuada de deportes como golf o tenis, así
como cualquier ejercicio físico en el que no se mantiene una postura articular correcta.
3. La bursitis también se produce en personas que mantienen una presión continuada sobre una
articulación. Por ejemplo, tradicionalmente, la bursitis rotuliana (en la rodilla) afectaba a
enmoquetadores, soladores, a personas que fregaban de rodillas o a quienes permanecían largo
tiempo rezando.
¿Qué síntomas tiene la bursitis?

Los síntomas más universales de la bursitis son:


 Dolor.
 Signos de inflamación locales.

Además, podemos observar:


1. Coloración rojiza en la zona.
2. Dolor ante la palpación y la movilización de la zona.
3. Limitación de la movilidad: puede darse en algunas articulaciones, como el hombro.
4. Infección de la bolsa sinovial: puede producirse en algunos casos, y conlleva
implicaciones para el tratamiento, ya que hará necesaria la utilización de antibióticos.

¿Cómo se trata?
Lo más importante para establecer el tratamiento y la prevención de la bursitis suele ser su
localización, aunque, independiente de la articulación donde se produzca, este siempre debe ir
dirigido a tratar la inflamación y a permitir una movilización en el futuro que no reproduzca los
golpes o movimientos causantes de la inflamación.
Para tratar la inflamación aguda, aparte de la toma de antiinflamatorios orales, se recomiendan
tres medidas que pueden recordarse con el acrónimo RHE, esto es, la aplicación de Reposo,
Hielo y Elevación.
A diferencia de otro tipo de lesiones traumatológicas, en la bursitis no debe aplicarse compresión
o presión sobre la articulación afectada.

En algunas ocasiones, podrá procederse a la aspiración del líquido mediante artrocentesis o


incluso a la inyección de tratamiento con corticoides y anestésicos (infiltraciones). Más
infrecuente es la necesidad de cirugía.

Tratamiento para la bursitis


El tratamiento a seguir va a depender de múltiples factores, como la edad, el estado de
salud, la causa que provoca la lesión, historial del paciente, etc.
Si la causa ha sido por un traumatismo, una enfermedad reumática o metabólica, se debe
guardar reposo, aplicar frío sobre la zona entre 3-4 veces al día y elevar la articulación
lesionada. También se puede tomar antiinflamatorios para reducir el dolor. En algunos
casos se pueden aplicar inyecciones de cortisona en el área dañada.
Cuando la causa es por una infección bacteriana se añade la toma de antibióticos. En
algunos casos se puede necesitar aspiraciones del líquido, e incluso la posibilidad de tener
que pasar por el quirófano para poder extraer la bursa afectada.
Por supuesto, se aconseja no realizar sobresfuerzos y todas las actividades en las que se
necesite una utilización excesiva de la articulación dañada y hacer tratamientos con un
fisioterapeuta para los casos de bursitis crónicas.
Si quieres más información sobre patologías en las articulaciones puedes visitar nuestra
sección de lesiones articulares. Para cualquier otra duda puedes pedir cita o visitar nuestra
clínica

BIBLIOGRAFÍA.

[Link]

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