FLEBITIS
¿Qué es la flebitis?
Se denomina flebitis (1) al estado patológico que consiste en la inflamación de una vena. La flebitis
puede aparecer en cualquier persona, pero es más frecuente que ocurra en personas de edad
avanzada. En la siguiente imagen podrás observar la manifestación de una flebitis:
Existen dos clases de flebitis. La más común es la hinchazón de una vena que se encuentra cerca
de la superficie de la piel, generalmente en la pierna. Es la denominada «flebitis superficial». La
hinchazón de las venas que se encuentran en el interior de la pierna es menos común pero más
grave. Es la denominada «flebitis profunda».
En la flebitis superficial, la zona afectada se enrojece y duele. El dolor generalmente puede
tratarse con calor húmedo, aspirina o medicamentos antiinflamatorios.
La flebitis más peligrosa, la flebitis profunda, generalmente produce más dolor. Las personas con
flebitis profunda suelen tener fiebre. Las venas superficiales, es decir aquellas de la piel se pueden
inflamar dando origen a la flebitis superficial o puede darse la flebitis profunda si la vena
inflamada esta en algún tejido bajo la piel.
CAUSAS
Entre las causas que la pueden producir, citamos las siguientes:
Genético: como en la mayoría de las enfermedades, la genética juega un factor de riesgo
relevante. Así, si un familiar de primer o segundo grado sufre de flebitis, es más probable que el
paciente también la desarrolle.
Inactividad prolongada: en algunas ocasiones la falta de actividad en algún órgano lo deteriora. No
solo los músculos se atrofian sino que también las venas sufren cambios pudiendo dar origen a
inflamación venosa o flebitis. Esta inactividad se puede dar por un periodo de convalecencia o por
ejemplo cuando se dan viajes largos recurrentes y las extremosidades se encuentran sin actividad
por horas.
Sedentarismo: la falta de actividad física puede llegar a ocasionar la flebitis por deterioro de las
venas y arterias.
Abuso del alcohol: el consumo frecuente y / o en grandes cantidades de alcohol afecta a muchos
órganos como el hígado y el estomago; sin embargo, el daño no se limita al aparato digestivo, al
mismo tiempo, el abuso del alcohol afecta de manera generalizada el sistema cardiovascular
pudiendo ser una causa de la flebitis.
Tabaquismo: el uso frecuente del tabaco es un factor de riesgo para muchas enfermedades, no
solamente es nefasto para los pulmones; dentro de las enfermedades que tienden a aparecer mas
entre los fumadores se incluyen las que se relacionan con el corazón, las arterias y las venas por lo
que la flebitis se encuentra incluida en la lista.
Varices: las venas que son visibles y están abultadas en la piel pueden evolucionar en flebitis
debido a que se encuentran más expuestas y por lo tanto son mucho más susceptibles a golpes o
roces que pueden generar coágulos sanguíneos.
Cánceres subyacentes: muchas veces la flebitis nos puede estar indicando que bajo esa vena
inflamada algo más está ocurriendo. En algunos casos prestar atención a la flebitis y hacer
exámenes de diagnóstico suficientes puede contribuir a la detección temprana de enfermedades
como el cáncer. El cáncer es el crecimiento anómalo de células tumorales malignas, este
crecimiento puede estar generando presión en las venas y dar origen a la flebitis.
Bacterias: estos organismos pueden estimular la inflamación de las venas, en este caso la flebitis
se puede revertir por medio del tratamiento con antibióticos.
Soluciones irritantes o vesicantes en contacto con la vena: algunas veces por exámenes médicos se
inyectan compuestos irritantes que pueden generar la inflamación temporal de la vena. En otras
ocasiones el uso de drogas alucinógenas por vía intravenosa pueden estar irritando las paredes de
las venas causando la flebitis.
Trauma local por golpe: esta es una de las causas más comunes de la flebitis. La vena se inflama
después de haber tenido un golpe o accidente.
Trauma por venoclisis: este trauma se origina en la vena por la introducción de una aguja o catéter
de una forma incorrecta.
Las causas de una flebitis (2) son múltiples y variadas, entre ellas tenemos traumatismos y
quemaduras, inmovilizaciones prolongadas, trastornos de coagulación o varices (cuando es un
trombo o coágulo de sangre se le llama tromboflebitis), afección del sistema linfático, tóxicos o
infecciones bacterianas.
Las causas de la flebitis la podemos agrupar en tres grupos:
La flebitis mecánica: es la más común; ocurre por una fijación inadecuada del catéter, una infusión
lenta, uso de un catéter muy grande para el tamaño de la vena, lesión en la vena puncionada,
movimiento del catéter dentro la vena.
La flebitis química: es provocada gracias a la introducción de fármacos o líquidos que son irritantes
para la vena. Es una respuesta inflamatoria ante soluciones muy ácidas o muy alcalinas y
soluciones hipertónicas.
La flebitis bacteriana: es poco frecuente, pero puede llegar a ser muy grave. Ocurre debido a la
contaminación del sistema intravenoso al momento de introducir o manipular el catéter, esta
contaminación puede deberse a: poca higiene en las manos, una técnica aséptica mal realizada,
poca revisión del sitio de inserción, entre otros.
CLASIFICACIÓN
Flebitis Superficial: afecta a venas superficiales. En general son benignas y
presentan buen pronóstico. No representan un peligro grave para la
persona.
Flebitis Profunda (también llamada trombosis venosa profunda): son
inflamaciones de las venas que se forman por coágulos de sangre, la cual ya
dijimos que se llama tromboflebitis. Es mucho más complicada y peligrosa,
ya que se corre el riesgo de migración del coágulo a otras partes del cuerpo
(cuando esto sucede se le llama émbolo al coágulo de sangre),
interrumpiendo el flujo sanguíneo a órganos vitales como el cerebro o los
pulmones. La interrupción del flujo sanguíneo produce muerte en los
tejidos, con consecuencias graves y hasta la muerte.
SÍNTOMAS
Síntomas de la flebitis superficial
Eritema (enrojecimiento de la piel)
Tumefacción en la vena (aumento del volumen en la zona de la vena, que son identificables a la
palpación debido a que se sienten como cordones palpables bajo la piel)
Dolor, sensibilidad y calor en la zona de la vena. El dolor aumenta cuando se presiona en la vena
afectada
FiebreÉste tipo de flebitis a veces pasa desapercibida, ya que puede que no presente síntomas.
Síntomas de la flebitis profunda
Pierna hinchada (edema)
Piel pálida ó cianótica
Disminución del pulso arterial en la extremidad afectada
Taquicardias
Dolor sordo en la pierna
Fiebre
Puede aparecer gangrena venosa
Este tipo de flebitis es más frecuente en los miembros inferiores. Igual que la superficial, puede no
manifestarse a través de síntomas, lo que representa un peligro, ya que termina por manifestarse
ya cuando se ha producido la embolia pulmonar.
Tratamiento para la flebitis superficial
Por lo general, el tratamiento combina fármacos y fisioterapia para poder combatir la inflamación.
El tratamiento entonces incluye:
Medicación antiinflamatoria
Elevación de miembro afectado
Compresas frías
Cremas antisépticas o con óxido de zinc, antiinflamatorias y cremas con heparinoides
Compresión
Tratamiento de la flebitis profunda
Igualmente se combina farmacología y fisioterapia, pero también se incluyen procesos más
complejos:
Medicación: analgésicos, antiinflamatorios, antibióticos, anticoagulantes (heparina),
fibrinolíticos...
Filtro en la vena cava: cuando no funciona la medicación (poco frecuente)
Extirpación por cirugía (poco frecuente)
Elevación de la zona afectada
Medias elásticas de compresión
PREVENCIÓN
Prevención de la flebitis
Como en cualquier afección, el mejor tratamiento es la prevención. Para ello nos vendrán bien
medidas como mantener una dieta equilibrada y baja en sal, evitar la inmovilidad, descansar con
las piernas elevadas, ejercicio físico, paseos y/o caminar descalzos, medias preventivas,
mantener peso adecuado y evitar temperaturas elevadas.
Os dejo por último estos links donde se dan de forma sencilla consejos para aumentar y mejorar
la circulación y estado de las piernas. Os será de gran utilidad:
Piernas cansadas e hinchadas y mala circulación. El verano, un gran enemigo
La mala circulación y retención de líquidos. Un enemigo y mucho que hacer.