0% encontró este documento útil (0 votos)
5 vistas12 páginas

Régimen Disciplinario Guardia Civil

El régimen disciplinario de la Guardia Civil busca asegurar el correcto ejercicio de sus funciones, aplicándose a todos sus miembros y alumnos en formación. Se establecen diferentes categorías de faltas (muy graves, graves y leves) y sus correspondientes sanciones, que van desde la separación del servicio hasta la pérdida de haberes. Además, se contempla la responsabilidad civil y penal de los miembros, permitiendo la tramitación de expedientes disciplinarios independientemente de los procedimientos penales.
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
5 vistas12 páginas

Régimen Disciplinario Guardia Civil

El régimen disciplinario de la Guardia Civil busca asegurar el correcto ejercicio de sus funciones, aplicándose a todos sus miembros y alumnos en formación. Se establecen diferentes categorías de faltas (muy graves, graves y leves) y sus correspondientes sanciones, que van desde la separación del servicio hasta la pérdida de haberes. Además, se contempla la responsabilidad civil y penal de los miembros, permitiendo la tramitación de expedientes disciplinarios independientemente de los procedimientos penales.
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

REGIMEN DISCIPLINARIO DE LA GUARDIA CIVIL

Artículo 1. Objeto.
El régimen disciplinario de la Guardia Civil, regulado en esta Ley, tiene por objeto
garantizar el correcto ejercicio de las funciones que este Cuerpo tiene asignadas, de
acuerdo con la Constitución y el resto del ordenamiento jurídico.

Artículo 2. Ámbito personal de aplicación.


1. Están sujetos a la presente Ley los miembros de la Guardia Civil que se encuentren
en cualquiera de las situaciones administrativas en que se mantengan derechos y
obligaciones inherentes a la condición de guardia civil.
2. Los alumnos de los Centros Docentes de Formación de la Guardia Civil estarán
sujetos a lo previsto en esta Ley en la medida en que les sea de aplicación, sin pe
juicio de la observancia de las normas específicas de carácter académico.

Artículo 3. Responsabilidad civil y penal.


El régimen disciplinario regulado en esta Ley se entiende sin perjuicio de la
responsabilidad civil o penal en que puedan incurrir los miembros de la Guardia Civil,
que se hará efectiva en la forma prevista en las correspondientes disposiciones
legales.

Artículo 4. Tramitación de procedimiento penal por los mismos hechos.


La iniciación de un procedimiento penal contra miembros de la Guardia Civil no
impedirá la incoación y tramitación de expedientes disciplinarios por los mismos
hechos. No obstante, la resolución definitiva de dichos procedimientos sancionadores
sólo podrá producirse cuando la dictada en el ámbito penal sea firme, vinculando la
declaración de hechos probados.

Artículo 5. Extensión de la responsabilidad.


1. Incurrirán en la misma responsabilidad que los autores de una falta los que
induzcan a su comisión.
2. Incurrirán en falta de inferior grado los que encubrieren la comisión de una falta muy
grave o grave. En el caso de la que falta encubierta fuera de carácter leve, se incurrirá
en falta del mismo grado, que se sancionara con reprensión.
3. Se entenderá por encubrimiento no dar cuenta al superior jerárquico competente, de
forma inmediata, de los hechos constitutivos de falta de los que se tenga
conocimiento.

TÍTULO II. FALTAS Y SANCIONES. CAPITULO I. FALTAS DISCIPLINARIAS

Artículo 6. Faltas disciplinarias.


Constituye falta disciplinaria toda acción u omisión prevista como tal en esta Ley.

Artículo 7. Clases de faltas.


Las faltas podrán ser muy graves, graves y leves.
Articulo 8. Faltas muy graves.
Son faltas muy graves:
1. El incumplimiento del deber de fidelidad a la Constitución en el ejercicio de sus
funciones.
2. La violación de la neutralidad o independencia política o sindical en el desarrollo de
la actuación profesional.
3. La promoción o pertenencia a partidos políticos o a sindicatos, así como el
desarrollo de actividades políticas o sindicales.
4. Toda actuación que suponga discriminación o acoso por razón de origen racial o
étnico, religión o convicciones, discapacidad, edad, orientación sexual, sexo, lengua,
opinión, lugar de nacimiento o vecindad, o cualquier otra condición o circunstancia
personal o social.
5. La obstaculización grave del ejercicio de los derechos fundamentales o de las
libertades públicas.
6. La práctica de tratos inhumanos, degradantes o vejatorios a las personas que se
encuentren bajo su custodia o con las que se relacionen por razón del servicio.
7. El abuso de atribuciones que cause grave daño a los ciudadanos, a los
subordinados o a la Administración.
8. El ejercicio de una violencia psicológica externa, de forma sistemática y prolongada,
sobre cualquier persona con quien se mantenga una relación de servicio.
9. La no prestación de auxilio con urgencia, en aquellos hechos o circunstancias
graves en que sea obligada su actuación o cuando se trate de un compañero en
peligro.
10. La falta de colaboración manifiesta con los demás miembros de las Fuerzas y
Cuerpos de Seguridad, cuando resulte perjudicado gravemente el servicio o se deriven
consecuencias graves para la seguridad ciudadana.
11. La falta de presentación o puesta a disposición inmediata en la dependencia de
destino o en la más próxima, en los casos de declaración de los estados de alarma o
de excepción, así como, cuando así se disponga, en caso de alteración grave de la
seguridad ciudadana o en supuestos de emergencia grave de protección civil.
12. La no comparecencia a prestar un servicio, ausentarse de él o desatenderlo,
cuando por su naturaleza y circunstancias sea de especial relevancia, siempre que no
constituya delito.
13. La condena en virtud de sentencia firme por un delito doloso, relacionado con el
servicio o que cause grave daño a la Administración o a los ciudadanos, que lleve
aparejada pena grave o menos grave, con arreglo a lo dispuesto en el Código Penal.
14. La participación en huelgas, en acciones sustitutivas de las mismas o en
actuaciones concertadas con el fin de alterar el normal funcionamiento de los
servicios.
15. La observancia de conductas gravemente contrarias a la disciplina, siempre que no
constituya delito
16. La publicación o utilización indebida de secretos oficiales, declarados así con
arreglo a la legislación específica en la materia.
17. La violación del secreto profesional cuando afecte a la defensa nacional o a la
seguridad ciudadana, perjudique el desarrollo de la labor policial o cause daño a
cualquier ciudadano.
18. El ejercicio de actividades públicas o privadas incompatibles, de acuerdo con la
normativa en materia de incompatibilidades del personal al servicio de las
Administraciones Públicas.
19. Las infracciones tipificadas como muy graves en la legislación sobre utilización de
videocámaras por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en los lugares públicos.
20. La embriaguez o el consumo drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias
psicotrópicas durante el servicio, o su realización en estado de embriaguez o bajo los
efectos manifiestos de los productos citados.
21. La negativa a someterse a reconocimiento médico, prueba de alcoholemia o
detección del consumo de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias similares,
legítimamente ordenadas, a fin de constatar la capacidad psicofísica para prestar
servicio.
22. La comisión de falta grave, teniendo anotadas y no canceladas dos faltas graves o
muy graves, indistintamente.
23. La tolerancia en el personal subordinado de cualquier conducta tipificada como
falta disciplinaria muy grave en la presente Ley.

Articulo 9. Faltas graves.


Son faltas graves:
1. La realización de actos irrespetuosos o la emisión públicamente de expresiones o
manifestaciones contrarias al ordenamiento constitucional o al Rey; el atentado grave
a la dignidad de las instituciones o poderes del Estado, de las Comunidades
Autónomas o Administraciones Locales, a las personas o autoridades que los
encarnan o a sus símbolos; así como la observancia de conductas gravemente
contrarias a la dignidad de la Guardia Civil.
2. El abuso de autoridad en el ejercicio del cargo, siempre que no constituya falta muy
grave.
3. El impedimento, la dificultad o la limitación a los ciudadanos o a los subordinados
del ejercicio de los derechos que tengan reconocidos.
4. La orden a los ciudadanos o a los subordinados de la ejecución de prestaciones de
tipo personal ajenas al servicio.
5. La falta de subordinación, siempre que no constituya falta muy grave.
6. La grave desconsideración con los superiores, compañeros, subordinados o
ciudadanos en el ejercicio de sus funciones, con ocasión de ellas o vistiendo de
uniforme.
7. La falta de colaboración manifiesta con otros miembros de las Fuerzas y Cuerpos
de Seguridad, siempre que no constituya falta muy grave.
8. La violación del secreto profesional, siempre que no constituya falta muy grave.
9. La emisión de informes o partes del servicio que no se ajusten a la realidad o la
desvirtúen y adoptar acuerdos manifiestamente ilegales cuando con ello se cause pe
juicio a la Administración o a los ciudadanos.
10. La no comparecencia a prestar un servicio, la ausencia de él o la desatención,
siempre que no constituya falta muy grave.
11. La falta de prestación del servicio amparándose en una supuesta enfermedad, así
como la prolongación injustificada de la baja para éste.
12. La grave perturbación del servicio.
13. La falta voluntaria y manifiesta de rendimiento que afecte al normal funcionamiento
de los servicios.
14. La intervención en un procedimiento administrativo cuando se dé alguna de las
causas de abstención legalmente señaladas.
15. El incumplimiento de los plazos u otras disposiciones de procedimiento en materia
de incompatibilidades, cuando no suponga mantenimiento de una situación de
incompatibilidad.
16. La infracción de la normativa legal sobre utilización de videocámaras por las
Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en lugares públicos, siempre que no constituya falta
muy grave.
17. La realización de actos que excedan de los límites del derecho de asociación
reconocido por las leyes al personal de la Guardia Civil.
18. La formulación de críticas o manifestaciones sobre asuntos del servicio contrarias
a la disciplina.
19. La ostentación o utilización de armas sin causa justificada, así como su uso en
acto de servicio o fuera de él infringiendo los principios y normas que regulan su
empleo.
20. La causación de daños graves en la conservación de los locales, material o demás
elementos relacionados con el servicio o dar lugar, por negligencia inexcusable, a su
deterioro, perdida, extravío o sustracción.
21. El empleo para usos particulares, la sustracción para otro fin o la facilitación a
terceros de medios, información o recursos de carácter oficial, cuando resulte grave pe
juicio para la Administración.
22. La embriaguez o el consumo de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias
psicotrópicas fuera del servicio, cuando tales circunstancias tengan carácter habitual o
afecten a la imagen de la Guardia Civil o de la función pública. Se entenderá que
existe habitualidad cuanto estuvieren acreditados tres o más episodios de embriaguez
o consumo de las sustancias referidas en un período de un año.
23. La superación, al inicio o durante la prestación del servicio, de una tasa de alcohol
en sangre superior a 0,3 gramos por litro o de alcohol en aire espirado superior a 0,15
miligramos por litro.
24. La tenencia de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas…
25. La condena en virtud de sentencia firme por un delito doloso, siempre que no
constituya infracción muy grave, o por una falta dolosa cuando la infracción penal
cometida esté relacionada con el servicio, o cause daño a la Administración o a los
administrados.
26. La tolerancia en el personal subordinado de cualquier conducta tipificada como
falta grave en la presente Ley.
27. La promoción, el aliento o la participación en cualquier riña o altercado graves
entre compañeros.
28. La comisión de una falta leve, teniendo anotadas y no canceladas otras tres faltas
leves.
29. La negligencia grave en el cumplimiento de las obligaciones profesionales o de las
órdenes recibidas.
30. Eludir la tramitación o resolución de cualquier asunto profesional u omitir
conscientemente una actuación a la que venga obligado por su función, destino o
cargo.
31. La infracción de cualquier otro deber u obligación legal o reglamentariamente
establecida que resulte inherente al cargo o a la función, cuando se produzca de forma
grave y manifiesta.
Artículo 10. Faltas leves.
1. La desconsideración o incorrección con los superiores, compañeros, subordinados o
ciudadanos en el ejercicio de las funciones, con ocasión de aquéllas o vistiendo de
uniforme, siempre que no constituya infracción más grave.
2. La incomparecencia a prestar un servicio, la ausencia de él, la desatención o la
colocación en la situación de no ser localizado para prestarlo, siempre que no
constituya infracción más grave.
3. El retraso, negligencia o inexactitud en el cumplimiento de los deberes u
obligaciones, de las órdenes recibidas o de las normas de régimen interior, así como la
falta de rendimiento en el desempeño del servicio habitual, siempre que no constituya
infracción más grave.
4. La infracción de las normas sobre el deber de residencia, la desatención del
llamamiento para la prestación de un servicio de la no incorporación a su Unidad con
la mayor prontitud posible cuando sea requerido para ello, así como la no
comunicación a su Unidad del domicilio o los datos precisos para su localización o la
colocación en situación de no ser localizado, siempre que no constituya infracción más
grave.
5. La indiscreción en cualquier asunto del servicio, siempre que no constituya
infracción más grave.
6. El incumplimiento de las directrices o pautas formativas durante la instrucción o
preparación para el desempeño de la labor profesional.
7. El incumplimiento del horario de servicio o la falta de puntualidad en los actos de
servicio, sin causa que lo justifique.
8. La omisión del conducto reglamentario para formular cualquier solicitud,
reclamación o queja relacionadas con el servicio; así como la no tramitación de las
denuncias, peticiones y reclamaciones formuladas en debida forma.
9. El mal uso o descuido en la conservación de los locales, material y demás
elementos de los servicios, así como el incumplimiento de las normas dadas en esta
materia, siempre que no constituya infracción más grave.
10. El descuido en el aseo personal o el incumplimiento de las normas o instrucciones
de uniformidad, así como ostentar sobre el uniforme de cualquier insignia,
condecoración o distintivo sin estar autorizado.
11. La presencia de uniforme en lugares o establecimientos incompatibles con la
condición de guardia civil.
12. La omisión intencionada de saludo a un superior, su no devolución a un igual o
inferior y el inexacto cumplimiento de las normas que lo regulan.
13. Cualquier clase de juego que se lleve a cabo en dependencias oficiales siempre
que perjudique la prestación del servicio o menoscabe la imagen de la Institución.
14. La tolerancia en el personal subordinado de cualquier conducta tipificada como
falta leve en la presente Ley.
15. El trato de forma incorrecta o desconsiderada a los subordinados.
16. La invasión, sin razón justificada, de las competencias atribuidas a los
subordinados.
17. La falta de diligencia en la tramitación de las denuncias, peticiones o
reclamaciones, siempre que no constituya infracción más grave.
18. La falta de respeto o las réplicas desatentas a un superior, siempre que no
constituya infracción más grave.
19. La promoción, el aliento o la participación en cualquier riña o altercado entre
compañeros, siempre que no constituya infracción más grave.

CAPITULO II. SANCIONES DISCIPLINARIAS

Artículo 11. Finalidad de las sanciones.


Las sanciones disciplinarias tienen por finalidad la corrección de comportamientos
perjudiciales para el servicio o para los ciudadanos o lesivos para el funcionamiento de
la Institución.

Articulo 12. Sanciones disciplinarias.


1. Las sanciones que pueden imponerse por faltas muy graves son:
- Separación del servicio.
- Suspensión de empleo desde tres meses y hasta un máximo de seis años.
- Pérdida de puestos en el escalafón.

2. Las sanciones que pueden imponerse por faltas graves son:


- Suspensión de empleo de un mes a tres meses.
- Pérdida de cinco a veinte días de haberes con suspensión de funciones.
- Pérdida de destino.

3. Las sanciones que pueden imponerse por faltas leves son:


- Reprensión
- Pérdida de uno a cuatro días de haberes con suspensión de funciones.

Artículo 13. Separación del servicio.


La separación del servicio supondrá para el sancionado la pérdida de la condición de
militar de carrera de la Guardia Civil, perdiendo los derechos profesionales adquiridos
excepto los derechos pasivos que hubiese consolidado.

Artículo 14. Suspensión de empleo.


1. La sanción de suspensión de empleo implicará el pase a la situación administrativa
del mismo nombre con los efectos económicos inherentes a dicha situación y privará al
interesado de todas las funciones propias de éste por el periodo que se determine.
Cuando la suspensión de empleo se imponga por la falta muy grave prevista en el
número 13 del artículo 8 y la pena recaída fuese privativa de libertad superior a 6
años, la sanción tendrá como máximo una duración igual a la condena impuesta,
sirviendo el periodo de privación de libertad de abono al cumplimiento de la
suspensión de empleo.
2. También producirá el efecto de quedar inmovilizado el infractor en su puesto y
empleo, que ocupe, y el tiempo transcurrido no será de abono para el servicio.
3. Concluida la suspensión, finalizará la inmovilización en el empleo y la pérdida de
puestos será definitiva.
4. Cuando la sanción de suspensión de empleo tenga una duración superior a seis
meses, determinará el cese en el destino que venía ocupando el infractor.
Artículo 15. Pérdida de puestos en el escalafón.
La pérdida de puestos en el escalafón supondrá para el sancionado el retraso en el
orden de escalafonamiento, dentro de su empleo, del número de puestos que se
determine en la resolución del expediente, que, en ningún caso, podrá ser superior a
un quinto del número de los componentes de su empleo.

Artículo 16. Pérdida de destino.


La sanción de pérdida de destino supone el cese en el que viniera ocupando el
infractor quien, durante dos años, no podrá solicitar otro en la misma Unidad,
demarcación territorial o especialidad que determine la resolución sancionadora.

Artículo 17. Pérdida de haberes con suspensión de funciones.


La pérdida de haberes con suspensión de funciones supone la pérdida de las
retribuciones correspondientes a los días objeto de sanción y la suspensión de
funciones correspondientes a los días de su duración.

Artículo 18. Reprensión.


1. La reprensión es la reprobación expresa que, por escrito, dirige al subordinado la
autoridad competente para imponerla.
2. No constituye sanción disciplinaria la advertencia o amonestación verbal que, para
el mejor cumplimiento de las obligaciones y servicios, pueda hacer el superior al
subordinado en el ejercicio del mando.

Artículo 19. Aplicación del régimen disciplinario a los alumnos de Centros


Docentes de Formación.
1. La aplicación del régimen disciplinario a los alumnos de los Centros Docentes de
Formación de la Guardia Civil se regirá por las normas contenidas en este artículo.
2. A aquellos alumnos del Centro Docente que ya fueran miembros de la Guardia Civil
les resultarán de aplicación las sanciones previstas con carácter general en el artículo
12, si bien las sanciones de separación del servicio, suspensión de empleo y pérdida
de destino conllevarán la pérdida de la condición de alumno en el Centro Docente, que
tendrá, para estos casos, el carácter de accesoria.

3. Al resto de los alumnos sólo se les podrá imponer las sanciones siguientes:
a) Por la comisión de faltas graves y muy graves:
- Suspensión de sueldo y servicios de cinco a veinte días,
- Baja como alumno en el Centro Docente.
b) Por la comisión de faltas leves:
- Reprensión.
- Suspensión de sueldo y servicios de uno a cuatro días.

4. La incoación de procedimiento penal o expediente disciplinario a un alumno podrá


impedir, teniendo en cuenta la naturaleza y la gravedad de los hechos, que el
interesado sea declarado apto en el curso académico correspondiente. Mientras no
sea firme en vía penal o disciplinaria la resolución que en aquellos procedimientos se
dicte, y sin perjuicio de los efectos que de ésta se pudieran derivar, podrá acordarse
motivadamente que el alumno no obtenga el primer empleo y consecuentemente la
condición de guardia civil.
5. Las sanciones se cumplirán sin pe juicio de la participación del alumno en las
actividades de carácter académico.
6. La sanción de baja como alumno del Centro Docente supone la pérdida de la
condición de alumno del Centro y del empleo que hubiera alcanzado con carácter
eventual, sin que afecte a la condición de guardia civil que tuviera antes de ser
nombrado alumno.
7. La sanción de suspensión de sueldo y servicios conlleva la pérdida de las
retribuciones correspondientes a los días objeto de sanción y la suspensión de
servicios por el mismo período.

Artículo 20. Criterios de graduación de las sanciones.


Para la graduación de la sanción que se vaya a imponer, y actuando bajo el principio
de proporcionalidad, se tendrán en cuenta los siguientes criterios:
a. La intencionalidad.
b. La reincidencia, siempre que no constituya una falta en sí misma.
c. El historial profesional, que, a estos efectos, sólo podrá valorarse como
circunstancia atenuante.
d. La incidencia sobre la seguridad ciudadana.
e. La perturbación en el normal funcionamiento de la Administración o de los servicios
que le estén encomendados.
f. El grado de afectación de la falta cometida a los principios de disciplina, jerarquía,
subordinación, así como a la imagen de la Institución.
g. En el caso de los artículos 8, número 13, y 9, número 25, se valorará
específicamente la cuantía o la entidad de la pena impuesta en virtud de sentencia
firme, así como la relación de la conducta delictiva con las funciones y tareas
asignadas.

CAPITULO III. EXTINCIÓN DE LA RESPONSABILIDAD DISCIPLINARIA

Artículo 21. Causas de extinción.


1. La responsabilidad disciplinaria se extingue por el cumplimiento de la sanción, por la
prescripción de la falta o de la sanción y por el fallecimiento del interesado.
2. Si durante la sustanciación de un procedimiento sancionador el interesado dejara de
estar sometido a la presente Ley, se dictará resolución ordenando el archivo del
expediente con invocación de su causa. Si el expediente se instruye por falta muy
grave y el interesado volviera a quedar sujeto a la presente Ley, se acordara la
reapertura del procedimiento, siempre que no hayan transcurrido cuatro años desde
que se hubiera producido la causa que motivó el archivo de las actuaciones.

Artículo 22. Prescripción de las faltas.


1. Las faltas muy graves prescribirán a los seis años, las graves a los dos años y las
leves a los dos meses.
2. El plazo de prescripción comenzará a contarse desde que la falta se hubiese
cometido. Si el procedimiento se iniciase por cualquiera de las faltas disciplinarias
derivadas de condena por sentencia penal, la prescripción comenzará a computarse
desde que la Administración hubiese tenido conocimiento de la resolución judicial firme
y, en todo caso, desde la fecha en que se acuerde el archivo de la ejecutoria penal.
3. La notificación al interesado del acuerdo de inicio de cualquier procedimiento
disciplinario interrumpirá los plazos de prescripción establecidos en el apartado
primero de este artículo, que volverán a correr de no haberse concluido en el tiempo
máximo establecido en esta Ley.
4. Los plazos de prescripción de las faltas graves y muy graves quedarán
interrumpidos cuando cualquiera de los hechos integrantes de esas faltas o vinculados
con ellos sean objeto de procedimiento judicial penal. Estos plazos volverán a correr
cuando se adopte resolución firme por el órgano judicial competente.

Artículo 23. Prescripción de las sanciones.


1. Las sanciones impuestas por faltas muy graves prescribirán a los seis años, las
impuestas por faltas graves a los dos años y las impuestas por falta leve a los dos
meses.
Estos plazos comenzarán a computarse desde el día en que se notifique al interesado
la resolución sancionadora o desde que se quebrantase su cumplimiento, si hubiera
comenzado.
2. La prescripción se interrumpirá cuando se suspenda el cumplimiento de la sanción
en los casos previstos en esta Ley.

TITULO III. POTESTAD DISCIPLINARIA Y COMPETENCIA SANCIONADORA


CAPITULO I. DE LA POTESTAD DISCIPLINARIA

Artículo 24. Atribución de la potestad disciplinaria.


1. Corresponde la potestad disciplinaria a las autoridades y mandos de los Ministerios
de Defensa y del Interior, en los términos establecidos en esta Ley.
2. Tendrán la facultad de instar el ejercicio de la potestad disciplinaria ante el Director
General de la Policía y de la Guardia Civil, las autoridades bajo cuya dependencia
funcional presten servicio los miembros del Cuerpo de la Guardia Civil.

Artículo 25. Ejercicio de la potestad disciplinaria.


1. Todo mando tiene el deber de corregir las infracciones que observe en los de
inferior empleo, aunque no le estén directamente subordinados, sin que ello suponga
sanción alguna. Si, además, las considera merecedoras de sanción, formulará parte
disciplinario o acordará el inicio del procedimiento sancionador que corresponda, si
tuviera competencia para ello.
2. Si se trata de una falta que, por su naturaleza y circunstancias, exija una acción
inmediata para mantener la disciplina, restablecer la integridad del servicio o
salvaguardar la imagen pública de la Guardia Civil, cualquier superior podrá ordenar el
abandono del lugar de los hechos del presunto infractor y podrá, además, disponer el
cese de éste en sus funciones habituales por un plazo de hasta cuatro días, en espera
de la posterior decisión del mando competente para acordar el inicio del oportuno
procedimiento sancionador, a quien informará de modo inmediato de la decisión
adoptada.
Artículo 26. Autoridades y mandos con competencia disciplinaria.
Tienen potestad para sancionar a los miembros de la Guardia Civil:

a) El Ministro de Defensa.
b) El Director General de la Policía y de la Guardia Civil.
c) Los Oficiales Generales con mando sobre Unidad, Centro u Organismo de la
Guardia Civil.
d) Los Oficiales Jefes de Zona, de Servicio, Organismo, Jefatura o Dirección de
Centro Docente de Formación, Comandancia, Sector, Grupo de Reserva y
Seguridad, Jefes de Estudio de Centros Docentes de Formación y los de Unidad,
Centro u Organismo de categoría similar.
e) Los Oficiales Jefes de Compañía, Subsector de Tráfico, Unidad Orgánica de
Policía Judicial, o Unidad de categoría similar.
f) Los Oficiales Comandantes de Puesto Principal, Jefes de Sección,
Destacamento de Tráfico, o Unidad de categoría similar.
g) Los Suboficiales Comandantes de Puesto, Jefes de Destacamento de Tráfico,
Grupo de Investigación o Unidad de categoría similar.

CAPÍTULO II. COMPETENCIA SANCIONADORA

Articulo 27. Procedimiento.


Únicamente se podrán imponer sanciones disciplinarias a los miembros de la Guardia
Civil en virtud de un expediente disciplinario instruido al efecto, con arreglo a lo
dispuesto en este Capítulo y a los procedimientos regulados en este Título.

Articulo 28. Competencias del Ministro de Defensa.


Para la imposición de la sanción de separación del servicio será competente el
Ministro de Defensa previo informe del Ministro del Interior, conforme a lo previsto en
el apartado primero del artículo 15 de la Ley Orgánica 2/1986, de 13 de marzo, de
Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

Artículo 29. Competencias del Director General de la Policía y de la Guardia Civil.


El Director General de la Policía y de la Guardia Civil podrá imponer todas las
sanciones, excepto la de separación del servicio.

Articulo 30. Competencias de los Oficiales Generales con mando sobre Unidad,
Centro u Organismo de la Guardia Civil.
Los Oficiales Generales con mando sobre Unidad, Centro u Organismo de la Guardia
Civil podrán imponer a los miembros del Cuerpo que estén a sus órdenes, las
sanciones por faltas leves y graves, excepto la pérdida de destino.
Artículo 31. Competencias de otros mandos.
Los mandos de la Guardia Civil tienen competencia para imponer las siguientes
sanciones:

1. Los Oficiales Jefes de Zona, de Servicio, Organismo, Jefatura o Dirección de Centro


Docente de Formación, Comandancia, Sector, Grupo de Reserva y Seguridad, Jefes
de Estudio de Centros Docentes de Formación y los de Unidad Centro u Organismo de
categoría similar, a los miembros del Cuerpo que estén a sus órdenes, por faltas leves.

2. Los Oficiales Jefes de Compañía, Subsector de Tráfico, Unidad Orgánica de Policía


Judicial o Unidad de categoría similar, a los miembros de la Guardia Civil que estén a
sus Órdenes, reprensión y pérdida de hasta dos días de haberes.

3. Los Oficiales Comandantes de Puesto Principal, Jefes de Sección, Destacamento


de Tráfico, o Unidad de categoría similar, a los miembros de la Guardia Civil que estén
a sus órdenes, reprensión y pérdida de un día de haberes.

4. Los Suboficiales Comandantes de Puesto, Jefes de Destacamento de Tráfico,


Grupo de Investigación o Unidad de categoría similar, a los miembros de la Guardia
Civil que estén a sus órdenes, reprensión.

Articulo 32. Autoridades y mandos con competencias disciplinarias sobre


alumnos que no tengan la condición de Guardia Civil.
1. La competencia para imponer la sanción de baja en Centro Docente de Formación
corresponderá al Subsecretario de Defensa, previo informe del Director del Centro.

Contra la resolución cabrá interponer recurso de alzada ante el Ministro de Defensa.


2. Corresponderán al General Jefe de Enseñanza de la Guardia Civil, a los Directores
de los Centros Docentes de Formación del Instituto, Jefes de Unidad, Centro u
Organismo en que los alumnos estén completando su formación y Jefes de Estudios y
demás mandos con categoría de Oficial de dichos Centros Docentes y unidades, la
potestad y competencias sancionadoras establecidas en el artículo 30 y en los
números 1,2,3 y 4 del artículo 31 de esta Ley.

Artículo 33. Dependencia orgánica.


Se entenderá que están a las órdenes de las autoridades y mandos con potestad para
imponer sanciones o para iniciar el oportuno procedimiento, los guardias civiles que
ocupen destino o lo desempeñen en comisión de servicio en la correspondiente
Unidad, Centro u Organismo.

Articulo 34. Competencias sobre el personal sin destino.


Las faltas disciplinarias cometidas por el personal que no ocupe destino serán
sancionadas por el Director Adjunto Operativo o el Oficial General con mando en la
demarcación territorial en que el interesado haya fijado su residencia, salvo cuando la
competencia corresponda al Ministro de Defensa o al Director General de la Policía y
de la Guardia Civil.
Artículo 35. Competencias sobre los vocales del Consejo Asesor de Personal.
Corresponde en exclusiva al Director General de la Policía y de la Guardia Civil la
competencia para sancionar, excepto con separación del servicio y con suspensión de
empleo por más de un año, las infracciones cometidas por los Guardias Civiles que
sean vocales o suplentes del Consejo Asesor de Personal de la Guardia Civil.
Esta competencia disciplinaria se mantendrá durante los dos años siguientes al cese
en sus cargos.

Artículo 36. Competencias sobre el personal que preste servicio en el extranjero.


La competencia para conocer las faltas leves y graves cometidas por el personal que
preste servicio en el extranjero corresponde, a falta de otros mandos que la tengan por
aplicación de las reglas precedentes, al Director Adjunto Operativo. Esta competencia
también podrá ser ejercida por el Director General de la Policía y de la Guardia Civil.

Artículo 37. Competencias de los mandos interinos y accidentales.


Los mandos interinos y accidentales tendrán las mismas competencias sancionadoras
que los titulares a los que sustituyan.

Artículo 38. Competencias de los Jefes de Unidades o Grupos Temporales.


Tienen potestad para imponer sanciones al personal a sus órdenes los Jefes de
Unidades o grupos Temporales de la Guardia Civil, cualquiera que sea la
denominación que reciban. El ejercicio de la potestad sancionadora, temporalmente
circunscrita a la duración de la misión para la que fueron creadas dichas Unidades o
Grupos, dependerá de su entidad y del empleo que tengan sus Jefes conforme a las
reglas contenidas en los artículos anteriores.

También podría gustarte