Es posible que la palabra “desapego” te cause cierta sensación de frialdad e incluso de egoísmo emocional.
La
palabra desapego es un gran valor interior. Practicar el desapego no significa en absoluto desprendernos de
todo aquello que nos es importante. Significa básicamente saber amar, apreciar e involucrarnos en las cosas
desde un punto de vista más equilibrado y saludable, liberándonos a su vez de esos excesos que nos ponen
cadenas y que nos amarran. Que nos cortan las alas, ofreciéndonos a su vez la opción a crecer, de avanzar con
conocimiento de causa. Sugerencias sobre el desapego…
ERES RESPONSABLE DE TI MISMX
Nadie va a retirar cada piedra que te encuentres en tu camino, al igual que nadie va a respirar por ti ni se va a
ofrecer como voluntario para cargar tus penas o sentir tus dolores. Tú mismo eres artífice de tu propia
existencia y de cada paso que das. -Practicar el amor propio. -No pongas en el bolsillo de los demás tu propia
felicidad. –Si el barómetro de tu satisfacción y felicidad está en lo que los demás te aportan, no conseguirás
más que sufrimiento. ¿La razón? Pocas veces lograrán cubrir todas tus necesidades. -Cultiva tu propia
felicidad, siéntete responsable, maduro, toma conciencia de tus decisiones y de sus consecuencias, elige por ti
mismo y no dejes nunca que tu bienestar, dependa siempre de corazones ajenos.
VIVE EL PRESENTE
En esta vida, nada es eterno, nada permanece, todo fluye y retoma su camino tejiendo ese orden natural que
tanto nos cuesta asumir a veces. Las personas estamos casi siempre centradas en todo aquello que ocurrió en
el pasado y que, de algún modo, se convierte ahora en una dura carga que altera nuestro presente. Esas
desavenencias familiares, ese trauma, esa pérdida, ese fracaso sentimental o esa frustración no superada.
Todo ello son anclas que nos aferran, que ponen cadenas en nuestros pies y anzuelos en nuestra alma.
Es un apego tóxico y poco saludable que nos impide avanzar en libertad y plenitud.
PROMUEVE TU LIBERTAD Y PERMITE SER LIBRES TAMBIÉN A LOS DEMÁS
Asume que la libertad, es la forma más plena, íntegra y saludable, de disfrutar de la vida, de entenderla en
toda su inmensidad. No obstante, ello no impide que podamos establecer vínculos afectivos con otras
personas, porque también ello forma parte de nuestro crecimiento personal. Saber amar y saber recibir amor.
No obstante, el desapego implica que nunca debes hacerte responsable de la vida de los otros, al igual que los
demás, no deben tampoco imponerte sus principios, sus ataduras o cadenas personales para aferrarte a ellos.
Es aquí donde empieza el auténtico problema y los sufrimientos.
ASUME QUE LAS PÉRDIDAS VAN A SUCEDERSE TARDE O TEMPRANO
Volvemos de nuevo a la misma idea: aceptar que, en esta vida, nada puede contenerse eternamente. La vida,
las relaciones, e incluso las cosas materiales, terminan desvaneciéndose como el humo que se escapa de una
ventana abierta o el agua fresca que resbala por nuestros [Link] personas se irán, los niños crecerán,
algunos amigxs dejarán de serlo y algunos amores se irán del calor de tu mano… Todo ello forma parte del
desapego, y como tal, hemos de aprender a asumirlo para afrontarlo con mayor integridad. Con mayor fuerza.