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Coplas de Carlos Porrini

Este documento presenta una colección de poemas y canciones populares escritas por Carlos Porrini. Incluye una introducción que explica que los versos no fueron elaborados con la intención de publicarse, sino que fueron hechos para ser cantados y compartidos de forma oral. Los amigos de Porrini recopilaron estos poemas después de su muerte con el objetivo de prolongar y difundir su legado artístico.

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Coplas de Carlos Porrini

Este documento presenta una colección de poemas y canciones populares escritas por Carlos Porrini. Incluye una introducción que explica que los versos no fueron elaborados con la intención de publicarse, sino que fueron hechos para ser cantados y compartidos de forma oral. Los amigos de Porrini recopilaron estos poemas después de su muerte con el objetivo de prolongar y difundir su legado artístico.

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COPLAS

CARLOS PORRINI
CARLOS PORRINI

COPLAS

M ONTEVIDEO
URUGUAY
El contenido de este libro no lúe concebido
con tal destino; los versos que lo Integran no
experimentaron la elaboración cuidada con que
el Intelecto encausa la Inspiración, cuando ha da
alrontar la. a veces Iría, perdurabilidad del pa­
pel Impreso.
Faltarán entonces o aparecerán en proporción
escasa, la lorma perfecta, la imagon pulida, la
cadencia rítmica, atributos propios de tal proce­
so. Fueron verso* hechos para expresar un ver
y un sentir que tienen su raiz en el pueblo; para
transitar por el mismo con el apoyo generoso y
cálido de la guitarra; para trasmitir un alma an­
siosa de ecos fraternalmente humanos, con una
voz de amor y rebeldía que el azar y el tiempo
decidieron bruscamente, acallar. A la búsqueda
de esa expresión, de ese tránsito, de ese eco.
sale este libro concretado por quienes hemos
querido prolongar en esta vida la de quien se
lúe de ella dejando abierto. Inconcluso —aunque
no trunco sino termental— un surco prolundo y ti
blo, que alcanza para mostrar la hondura y el
/lio de una reja y la pródiga calidez de una
Este propósito tiene su impulso decisivo en un
sentimiento que vertebró la personalidad de Car­
los Porrinl, un sentimiento que él ejercitó con la
generosidad y el amor que esláa en la esencia
del mismo: la amistad. Este es un libro, entonces,
que nace al calor de la amistad. Sin embargo
quienes, aunados en un impulso que incluye a
sus amigos, hemos logrado su concreción, nos
planteamos como pregunta previa para la que
procuramos la más objetiva, la más desapasio­
nada de las respuestas, la siguiente: ¿Es justlfi-
cativo bastante para un libro, que llegará a mu­
chos y lejanos, el sentir de un grupo? La conclu­
sión ha sido, —como hemos dicho, objetiva y
desapasionada— alirmatíva. Porque este libro
contiene logros de espontánea y clara transle-
renda y que deben translerirse porque poseen
una esencia de belleza y electividad que los ha­
cen puros, legítimos. Podríamos resumir, en jui­
cio breve y ajustado a verdad, su conjunto, di­
ciendo que lorroan una obra en agraz pero de
cepa noble. Lo primero es de una obvia eviden­
cia y no podría ser de otra lom a: quien los lorjó
murió muy joven y la muerte lo sorprendió sin
el menor atisbo premonitorio; su intimo norte iue
entonces hacer, simplemente hacer, sin pulimen­
tos a la búsqueda de lo perenne; dejar cantar a
su alma con una Inconsciente conlianza en la
lrescura y el calor de su juventud e Incluso con
reservas irenle a lo que permanece, a riesgo de
anquilosis.
Corresponde entonces fundamentar la segunda
parle del juicio expresado y a ello vamos con
una serena convicción de la honda calidad ha-
mana de los dos cauces —ya mencionados—
por ios que andan los versos de Porrlni: belleza
y afectividad. Tal como se dan ambas en la vi­
da: a veces yuxtapuestas, a veces imbricadas, a

8
reces en una amalgama de las más ralladas
proporciones, que nos resistimos a ejemplificar
concretamente, dejando libre el criterio y el sen­
tir del lector. Encontramos frescos aciertos en la
captación de paisajes y momentos y una diver­
sidad de afloramientos del sentir, que empapan
cada estrofa con lo fraternal, lo solidario que
enciende rebeldía y exige redención para el de
abalo o simplemente aprieta un abrazo .a la bús­
queda de unos labios, con un impulso que la
sangre arraiga en la turgencia de la tierra, en
la frescura del río y la cañada, en el azul de
un cielo claro.
Quisiéramos que esto fuera suficiente. Hemos
obedecido a la necesidad ineludible de no entre­
gar, callados, algo que ios amigos de Porrini es­
timamos tanto, pero con la obsesión de evitar to­
do asomo de exceso. Ojalá hayamos cumplido
con este amigo que se lúe, dejándonos su re­
cuerdo y endeudadas con su entrega de belleza

SUS AMIGOS.

9
IACINTO PERA
milonga

Me llamo Jacinto Pe&a


Boy guitarrero y cantor.
Mié coplas son el amor
que dentro de mi se encierra,
como un pedazo de tierra,
que se ha vuelto versiador.

No es por tener linda voz


que aquí me pongo a cantar,
si canto es para expresar
lo que se vive y se siente,
que el hombre con el presento
siempre junto debe andar.

No he venido a dar consejos


sino a cantar lo que siento
y a decir con mi instrumento
que es una flor de amistad,
tendida hacia la verdad
igual que el potro y el viento.

de le, libertad y anhelo,


por eso es que me rebelo
ante el cura y su camino.
ser pobre no es un destino
que nos venga desde el délo.

11
Cuando pase con mis coplas,
dice el rico con alón:
Ahí va eee pobre haragán,
nunca tendrá nada suyo.
Más no sabe que el orgullo,
no se compra como el pan.

Guitarreando, guitoneando,
lo que la vida le enseña,
les ha dejado de seña
un guitarrero y cantor,
de ustedes, un servidor,
el criollo Jadnto Peña.
VIEJO SILVA
Milonga

Es esta milonga criolla


homenaje a un gaucho viejo
que por no ser un caudillo
no le han hecho monumento
Es esta milonga criolla
homenaje a un gaucho viejo.

Muniz estaba de un lado


Saravia estaba del otro
y las divisas llameaban
entre la sangre y el polvo
Muniz estaba de un lado
Saravia estaba del otro.

Gaucho viejo que peleaste


por amor a una divisa
en un pasado sangriento
galopa tu bizarría
Gaucho viejo que peleaste
por amor a una divisa.

Aquellos que te alentaron


cuando eras carne de guerra
hoy te tiran su limosna
en la puerta de una iglesia
Aquellos que te alentaron
cuando oras como de guerra .

13
Si alguno no cree mi historia
y cree que digo mentiras
que vaya hasta Treinta y Tres
y conozca al viejo Silva
Si alguno no cree mi historia
y cree que digo mentiras.

14
CAMDCTO DE LOS POBRES

De tanto andar caminando


ceno abajo con lae penas.
La vida se me está yendo
en un andar de tristeia.

A cambio de compañía
me da sus sombras el tala
y a mi se me está volviendo
cerro arriba la esperanza.

Cerro arriba, cerro abajo


voy floreciendo en condones
cerro arriba, ceno abajo
caminí lo de los pobres.

Yo soy natido en los cerros


donde los vientos golpean,
donde hasta la vida tiene
como un gustlto a carqueja.

Cantando coplas al pago


por los cerros andará,
cantando coplas al pobre
en los ceños morirá.

16
COPLAS AL YERBAL

Como llorando querencia


ahí va el arroyo Yerbal.
Qué triste y viejo destino
ai río te ha de llevar!

Rojiza y lenta la larde

y un pulmón que se acobarda.

Cuántas cosas van al agua


y el agua las echa a anda:.
Pobre arroyito poeta,
el río te ha de llevar

La noche corazón
con ellas hice las coplas
y el temple de mi guitarra.

Hay hombres igual que el río


de fuertes y poderosos.
Que con el sudor del pueblo,
hacen sus propios arroyos.

16
LA JUAN PEREZ

Cantando voy por los pagos


esta zambita coplera,
fogón de viejos recuerdos
que queman más que la ause

Recuerdo niña tus ojos,


mojando de luz la tierra,
por ellos ahí va mi canto,
siempre cantó a las estrellas.

Y así zambeando en la noche


va mi guitarra y mi pena.
Qué largo sería el camino
sin la zambita coplerall

Y asi ando de pago en pago,


añorando la querencia.
Unos la piden al cielo
y yo la busco en la tierra.

Las coplas que muele el viento


en su molino de penas,
vagan solas en el aire
y adentro de mi alma quedan.

17
PAL LAUCHA

Camino de estrellas muertas


y perdidas madrugadas.
A pagos de Treinta y Tres,

Cuando la tarde se queme,


silenciosa y sin palabras,
cansado ya de las coplas,
llegaré al rancho del Laucha.

Perderme Yerbal adentro,


bajo un cielo de pitongas
y tirarme panza arriba
dejar que converse el agua.

Perderme Yerbal adentro,


mate amargo, caña blanca,
ser un pedazo de llena,
ser el paisaje que anda.

Tirarme de panza arriba,


no pensar ni soñar nada,
ser todo naturaleza,
ser el árbol, ser el agua.

18
MILONGA DE UN SOLIDARIO

Me gusta de vez en cuando,


ponerle un canto al silencio.
Se van más lindas las horas
con compaña pa'l sendero.

Me gusta el hombre rebelde,


con ¿1 yo cincho parejo.
Debe ser triste andar solo
y no sulrir con el pueblo.

El que se canta a b¡ mismo


es enemigo del viento,
para conseguir justicia
la soledad es mal ejemplo.

Son los poetas burgueses


que andan mercando sus versos,
esclavos de los esclavos
que se venden por su sueldo.

Para que el hombre sea libre,


hay que castrar el gobierno.
La libertad del Estado,
es la libertad con freno.

Ahora me voy pa' otros pagos,


cantando por <’ sendero,
el que me quiera seguir,
tendrá que cantarle al pueblo.

19
LA SEGUNDA

Con música de un arroyo,


se inspiró un sauce poeta,
llanto de macho en la noche
que nació la primavera.
La luna llenó de canto
la boca de mi guitarra
y vi reir mi tristeza,
al tocar tu come clara.
Bebí en tus labios la sangre
de un clavel en verde y fuego
y en el misterio del aire,
prendió la copla de un beso.
Al clavel, indiferente,
lo apagaste sin amarlo
y al color, quizás yo mismo,
lo borré con negro llanto.
En el carbón de la noche,
mi soledad se renueva.
Hoy sólo queda el recuerdo
de un beso de primavera.

20
MI PUEBLO

Allá en mi pago de Minas


aprendí esta chacarera,
el que la quiera cantar
no tiene más que aprenderla.
Le traigo coplas al pobre,
le traigo coplas al rico,
traigo coplas para el cura
y también para el caudillo.
Hay arriba de un gran cerro
una virgen milagrera.
Abajo un pueblo esperando
pero el milagro no llega.
Tan solo una vez al año.
la alquilan para una liesta
y con asao, caña y vino,
cura y pueblo le promesan.
Chacarera, chacarera,
chacarera de los cerros,
si cantar es mi destino
quiero un destino sin dueño.
En mi pueblo hay un arroyo
que se llama San Francisco,
es allí donde los pobres
lavan las ropas del rico.
Ahí viene saliendo el sol
en el cerro "El Arbolito"
por más que alambren el cerro
no le atajan el camino.
Cantando coplas serranas,
llegué hasta "Mina Valencia"
y el hambre de los mineros

21
me las ha vuelto sangrientas.
Yo soy un cantor sin dueño
que ante nada me arrodillo,
que ser servil por un sueldo
es trabajo de caudillo.
Chacarera, chacarera,
chacarera de los cerros
si cantar es mi destino
quiero un destino sin dueño.

22
PAX TURCO

Tomando vino casero


al llegar la madrugada,
iue como nació esta cueca
de coplas Improvisadas.

Nunca (ui cantor rogao


pa' largar coplas al viento,
lo mismo canto en la iglesia,
en velorio o casamiento

De Minas, a Treinta y Tres,


cruzando por Maríscala,
suelo acortar el camino
con mi guitarra oriéntala.

Cueca del vino casero,


cueca de la madrugada.
Mi mujer tara diciendo:
Aquí no ha pasado nada.

Ocho más siete son quince,


quince más quince cuarenta.
SI sigo chupando vino,
no rae va a salir la cuenta.

Ayer pasé por tu casa


y me tiraste un capincho,
si querés pasar por casa
hoy estamos de chorizo.

23
Cueca del vino casero.

24
HERMANO MINERO

llevando la piedra
marcada en el gesto.
Invierno y verano
verano e invierno,
rumbo a las galeras,
sin poncho ni anhelo.

Hermano minero
que vas por los ceños,
llevando la marca
de un destino viejo.
Subiendo y andando
andando y subiendo,
levántate un día
desde tu silencio.

Hermano minero,
se llega el momento
de abrir un camino
limpio y Justiciero,
de que alces el pico
contra los que hicieron,
que tu vida fuera,
de piedra y sin sueños.

26
Hermano minero
se llega el momento,
que tu sangre sea
bandera del pueblo.
Que escupas la cara
del amo avariento
y a puño cerrado
grites tu derecho.

26
AL OLIMAR

Me siento a orillas del rio.


ausente lo veo pasar
y asi mi Olimar querido,
quiero las penas siempre alejar.

Por qué será que el destino


no te deja descansar,
será que tu andar tranquilo
a muchas penas puede olvidar.

Ay mi Ollmar...
agua que v a...
llevando sueño y poesía
montao al potro de tu cantar.

La tarde viene cayendo,


busca su nido el zonal,
pero tú sigues corriendo
tal vez huyendo de algún pesar

Sólo tienes un descanso


en tu eterno caminar
y son tus quietos remansas
el lecho dónde puedes soñar.

27
LA M1NUANA

Yo aoy un pobre paisano,


que lodo anda preguntando
y por culpa de eee vicio.

Si preguntar es delito
me tendrán que perdonar,
que con el refrán opino:
"Saber no ocupa lugar".

Quisiera que me explicaran,


por qué si el mundo es tan ancho,
yo no tengo ni un pedazo,
donde levantar mi rancho.

Por qué será que el caudillo


es como el año bisiesto:
Cada cuatro años viene,
con la promesa de un puesto.

Chacarera, chacarera,
chocarerita mlnuana
mientras se va la segunda
prestóme la damajuana.

con rezos se va pagando.


Será por eso que el cura,
se pasa el dia rezando.

28
Quisiera saber por qué
y esto si no me lo explico,
si el pobre es quien la trabaja,
por qué la tierra ee del rico.

En una estancia de Minas,


donde yo estaba de pión,
una noche me pidieron
que cantara en el ioqón.

Estas coplas inocentes,


yo canté con mucho agrado
y hasta ahora me pregunto
por qué el patrón me habrá echado.

Chacarera, chacarera,
yo te doy por terminada.
Abajajay, dijo Pírix
y traiba vacas robadas.

29
LA B&UZARDA

Madura el sol en la siena,


muriendo la (ardedla.
La llena silba su canto,
danza de luego en la piedra.

lugando vive mi alma


con la niñez de la noche
y me pidió que a mi pueblo,
lo pintara en esta zamba.

perfumada con jazmines


de mis recuerdos nocheros,
que van vagando en tus calles
rumbo a la noche del ceno.

La luna se pone vieja,


enferma de amaneceres
y muriendo va mi zamba,
como una pálida estrella.

El día que yo me muera,


me he juntar con mi pueblo
y mi zamba iré chillando,
hasta perderme en la siena.

30
GUITARRA

Como una luna sonora


sn mis noches sin caminos,
guitarra vos me alumbraste
y me ofreciste tu nido.
Buscando fui en tus milongas
y en tus llorones estilos,
el por qué tenias la esencia
y el mismo color del trigo.

Toda expresión de lo humano


se hace eco en tu madera
que trasmite al hombre mismo
Y con un blando lenguaje
Lucos vibrar en tus cuerdas
el dulce negro sublime
que tiene voz de tu tierra.

Mis dedos fueron palomas


sobre tus cuerdas volando.
debajo un cielo de estilos
con horizontes de campo,
que como copa de versos
la tarde bebió de un trago,
dando acordes de paisajes
que iban colgando este canto.

81
LA DESPEDIDA

Pago de Treinta y Tres,


quisiera. Junio a tu rio,
tender mi vieja cansera

Noches del Olimar.


milongas, zambas y estilos,

Adiós, adiós, adiós,


llevo un destino de ausencia.
Llegar, cantar y partir,
esa es mi querencia.

Tal vez esta zamba


ha de volver con el viento,
para besar la melena
del monte que quiero.

Cuando las estrellas


se duerman en mi guitarra,
mi pena andará sangrando,
sangre de pitongas.

32
PARA ELLA

Escucha vida este canto


del que en silencio te sueña
y hoy ha venido a cantarte
a la luz de las estrellas.

Traigo esta samba serrana


y rosas pera tu pelo
y para tu linda boca,
traigo la copla de un beso.

Despierta mujer querida,


escucha la serenata
y al que en silencio te sueña,
confiésate emocionada.

He venido de muy lejos


buscando tus dos estrellas,
abre pronto tu ventana

Y cuando yo me haya Ido.


la zamba será un recuerdo.
Llévala siempre contigo.

88
CANTANDO SOBRE EL SILENCIO

Como un corazón
que al amigo se da.
asi es el rancho de Don Antonio,
entre los cerros de mi ciudad.

Cuando toca a su lln


el dominio del sol,
alió en el rancho de Don Antonio,
muere la tarde y nace un cantor.

Cantando sobre el silencio


en la rueda de la amistad,
emponchado de coplas,
el Yiyo Méndez ha de llegar.
Asi os el rancho do Don Antonio,
entre los cerros de mi ciudad.

Coplas y vino andarán,


cabalgando en mi voz.
Así es el rancho de Don Antonio,
molino rojo en mi corazón.

sangra mi corazón
allá en el rancho de Don Antonio,
muere la noche y nace un adiós.

34
CASADA ZAMORA

En u la zamba quisiera,
revivir aquellas horas,
que de gurí yo pasaba
en la Cañada Zamora.

Fue en la cañada Zamora


donde a cantar aprendí,
será por eso que siempre
llevo tristezas en mí.

Cañada Zamora,
compañera buena,
tu canto es tu vida
tu vida es tu pena.
Cañada Zamora
compañera buena.

Hoy tu recuerdo M mi amigo


y en esta zamba se agranda.
tu fuiste quien me enseñó
que el hombre es paisaje que anda.

lleva el fin de nuestro viaje,


que cuando el hombre sea libre,
no tendrá dueño el paisaje.

86
A TREINTA Y TRES

Aquel que venga a mi pago,


ya nunca podrá olvidar
que ha vivido con mía patéanos
y conoció el Olimar.

Dice la gente del pago


y tal vez quo sea verdad,
que aquel que prueba el agua del rio,
de Treinta y Tres no se va.

Pago como Treinta y Tres,


porque de todos es Treinta y Tres
el pago más oriental.

Si vieran qué cosa linda


es ver correr el Yerbal,
atravesando cerros y montes,
orillando el pitangal.

Qué noches las de mi pago,


cumbitas para cantar.
Aquí a las penas les damos vino
y el viento las echa a andar.

86
PROMETIDA

Con el viento que pasa cantando,


con el viento yo te cantaré,
esta zamba que lúe una promesa
y después te olvidaré.

Para siempre te vas de mi vida,


para siempre me alejo de tí,
que la zamba me avude a decirte,
el adiós que llevo en mí.

Amor, amor,
que para siempre te vas,
el adiós se nos vuelve tristeza,
pero ya me olvidarás.

Nos quisimos porque nos quisimos,


pero ya no nos queremos más
y la culpa no iue de nosotros,
es el amor que se va.

Con el viento que pasa cantando,


con el viento mi adiós te canté,
esta zamba que lúe una promesa,
abora te olvidaré.

37
A PACO BILBAO

Se llama Paco Bilbao


y es payador oriental.
Si ustedes no lo conocen,
se los voy a presentar:
Se llama Paco Bilbao
y es payador oriental.

Es un gaucho veralador
nacido para cantar,
las tristezas y alegrías
de nuestro pueblo oriental.
Es un gaucho veralador,
nacido para cantar.

Tiene mucho de paisaje


y tiene mucho de pueblo,
con alma de circo criollo,
romántico y andariego.
Tiene mucho de paisaje
y tiene mucho de pueblo.

Si canta el Paco Bilbao


las coplas vienen y van.
'ir^i. van rumbo al pasado
y otras a la realidad.
SI canta el Paco Bilbao
las coplas vienen y van.

88
SI canta el Paco Bilbao,
cante bien o cante mal.
■ tempre nos deja su ame
y un ansia de libertad.
Si canta el Paco Bilbao,
cante bien o cante mal.
CANCION PARA EL ABUELO QUE MURIO
SONANDO

Serrana, serrana,
llegaba la primavera
y en el viejo sauce que plantó el abuelo,
el viento enredaba su sonrisa buena.
Serrana, serrana,
llegaba la primavera,
trayendo la muerte del abuelo vie)o
que cerró sus ojos de lluvia y de tierra.
Toribio Inzaurralde,
mi boca se quema,
diciendo tu nombre,
Ilor de primavera.
Toribio InxauiTalde,
sueña que te sueña,
vas rumbo a la tierra.
Serrana, serrana,
llegaba la primavera.
Por un surco abierto de vida y de tiempc
sembrando esperanza con sus manos buenas.
Serrana, serrana,
llegaba la primavera
trayendo la vida del abuelo viejo,
montada en un suoño de lluvia y de tierra

40
COPLAS DE ADIOS

El decirle adiós a Minas


porque allí es donde nací
y adonde morir yo quiero.

Aquella islita de talas


que está en el alto de un ceno,
me la vía' llevar conmigo
pa' que me pueble el silencio.

Hasta más verte mi pueblo.


Te dejo mi corazón
y esta zambita que dice:
Hasta la vuelta y adiós!I

Adiós Cañada Zamora,


viajerila de los ceños.
Adiós abuelo del pago,
mi lindo Molino Viejo.

Ni coplas me quedan ya
pa' atravesarle al camino.
La pucha que es cosa iiera,
despedirse de uno mismo!l

41
A CARLOS PORRINI

Huleándole alivio al hombre


de esclavitud y dolar,
por loe senderos del canto

tu recuerdo se volvió.

Tus coplas las canta el viento


con una guitarra blanca
de ensangrentadas bordonas
y una magnolia en la caja.

Sangra en los picos serranos


el aletear de una tarde
y por los valles sombríos
buscan tus versos su cauce.

I. M. Obaldía.

42
IN D ICE

Jacinto Peña 11
Viejo Silva 13
Caminiio He los Pobres 15
Coplas al Yerbal 16
La Juan Pérez 17
Pa’l [Link] 18
Milonga de un Solidario 19
La Segunda 20
Mi Pueblo 21
Pa'l Turco 23
Hermano Minero 25
Al Olimar 27
La Minuana 28
La Biluzarda 30
Guitarra 31
La Despedida 32
Para Ella 33
Cantando Sobre el Silencio 34
Cañada Zamora 35
A Treinta y Tres 36
Prometida 37
A Paco Bilbao 38
Canción para el Abuelo que Murió
Soñando 40
Coplas de Adiós 41
A Carlos Porrlnl 42
Carlos Porrini Inzaurralde, nació en Minas el
7 de noviembre de 1935 y murió, a raíz de trá­
gico accidente, en Montevideo el 21 de abril
de 1962. De Minas vino en plena adolescencia
y con el alma llena de vivencias de rico valor
humano.
Repentinamente encontró la guitarra y apoya­
do en ella fue volcando en el alma de quienes
lo oyeran, la suya — belleza, afecto dolor, re­
beldía— hecha canciones.
Alcanzó a lograr un eco generoso al que hu­
biera recompensado con una cosecha más
rica y sazonada si el destino no hubiera dis­
puesto otra cosa.

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