0% encontró este documento útil (0 votos)
25 vistas3 páginas

Modelo ABC de la Terapia de Ellis

La terapia racional emotivo-conductual se centra en cómo los pensamientos afectan a las emociones y el comportamiento. Propone que cuando ocurren eventos negativos, las creencias irracionales sobre estos eventos conducen a consecuencias disfuncionales, mientras que las creencias racionales permiten un afrontamiento más saludable. El objetivo es identificar y reemplazar las creencias irracionales por creencias más racionales a través de la terapia.
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
25 vistas3 páginas

Modelo ABC de la Terapia de Ellis

La terapia racional emotivo-conductual se centra en cómo los pensamientos afectan a las emociones y el comportamiento. Propone que cuando ocurren eventos negativos, las creencias irracionales sobre estos eventos conducen a consecuencias disfuncionales, mientras que las creencias racionales permiten un afrontamiento más saludable. El objetivo es identificar y reemplazar las creencias irracionales por creencias más racionales a través de la terapia.
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Albert Ellis y la Terapia Racional Emotiva Conductual

Pero, ¿en qué consiste la Terapia Racional Emotiva? Ellis consideraba que su teoría se podía resumir en
la frase del famoso filósofo griego estoico Epíteto, el cual afirmaba que “Las personas no se alteran por
los hechos, sino por lo que piensan acerca de los hechos"
Ellis desarrolló su teoría ejemplificándola como se muestra en este gráfico:

Albert Ellis consideraba que los problemas conductuales y emocionales podían tener su génesis a partir
de sus tres fuentes: la del pensamiento, la emocional y la conductual. Enfatizó en cómo los
pensamientos inciden en las alteraciones psicológicas.
Ellis (1995) afirmó que las personas son en gran parte responsables de sus sentimientos perturbados,
que son generados tanto consciente o inconscientemente. Por ende, esas mismas personas disponen
de todos los recursos para poder modificar sus pensamientos y traer a sus vidas estados duraderos y
estables.

El vínculo entre el pensamiento y la emoción


Según Ellis, esto demuestra cómo se relacionan el pensamiento y la emoción. Ellis afirmaba que lo que
causa la alteración o dificultad emocional no es lo que sucede en el punto A, sino que las personas
crean una estructura de creencias en el punto B y refuerzan estas creencias en una forma negativa y
muchas veces perjudicial, lo cual se manifiesta en las reacciones conductuales o emocionales: el punto
C, según Ellis (1962).
La Terapia Racional Emotiva Conductual tiene un cometido claro, tal como como afirma Saranson
(2006) en su libro Psicopatología anormal, el problema de la conducta inadaptada, donde hace
referencia a Ellis y Dryden (1977): las personas han de cuestionar sus creencias fundamentales (en la
mayoría de casos, irracionales), para después sustituirlas por otras más constructivas (racionales).
La TREC no solamente se ha aplicado en el campo clínico sino que existen varios escritos sobre la
intervención en los ámbitos laboral y educativo. Una psicoterapia que brinda muchas oportunidades en
el estudio sobre el ser humano, las emociones, el pensamiento y la salud mental
¿Qué es exactamente la terapia racional emotivo-conductual?

Las personas vivimos inmersas en un contexto, tanto físico como social. Además nos pasamos el
día persiguiendo metas o actuando con un determinado propósito:

El modelo ABC

Sin embargo, al perseguir esos propósitos nos encontramos con un acontecimiento o


adversidad que nos bloquea y que puede hacernos sentir fracasados o bloqueados. Este
acontecimiento es denominado por Ellis con la letra A.
Cuando este acontecimiento ocurre, las personas pueden experimentar una
consecuencia saludable y útil. Sin embargo, también pueden consecuencias destructivas o no
saludables. Estas consecuencias son denominadas con la letra C.
¿Qué pasa con la letra B? La letra B sirve para denominar las creencias o pensamientos de
la persona. En este sentido, existen dos tipos de creencias para Ellis: las creencias racionales y
las irracionales.

Creencias racionales y creencias irracionales

Las creencias racionales (RB) ayudan a que nos enfrentemos a los acontecimientos
desagradables (A). Suelen consistir en preferencias, esperanzas o deseos. Por ejemplo, “espero
que no ocurra tal desgracia, pero si sucede podré enfrentarme a ella y todavía tendré
oportunidades para ser feliz”. O también: “Realmente preferiría gustarle a Juan, pero si no,
igualmente podré llevar una buena vida”.
Las creencias irracionales (IB) ayudan a crear sentimientos y acciones que sabotean su
posibilidad de afrontamiento de un determinado A desagradable. Suelen consistir en
afirmaciones absolutistas del tipo debería de, tendría que, tengo que, etc.
Las tres afirmaciones abosolutistas básicas generadoras de problemas psicológicos son
las siguientes:
 “Debo, absolutamente, tener éxito en la mayoría de mis actuaciones y relaciones. De no ser así,
como persona soy alguien inadecuado e inútil”.
 “El resto de la gente debe, absolutamente, tratarme con consideración, justicia, respeto y
amabilidad. De lo contrario, no son tan buenos como dicen y no merecen alcanzar la felicidad
mientras vivan”.
 “Las condiciones bajo las que vivo deben ser absolutamenteconfortables, placenteras y valiosas.
De lo contrario, será algo horrible, no lo soportaré y todo este maldito mundo será asqueroso”.

Los 3 supuestos principales de la terapia racional emotivo-conductual


Los 3 supuestos principales (que no únicos) o principios (o insights, según los llamaba Ellis)
utilizados por la terapia racional emotivo-conductual desde inicios de los años sesenta son los
siguientes:
 Supuesto nº 1. Los acontecimientos activadores (A) que son vistos como adversos o
desagradables contribuyen de forma importante a desarrollar consecuencias neuróticas (C). Sin
embargo, ello no implica que sean las únicas causas de este neuroticismo. Probablemente, la
causa principal sea la B, es decir, las creencias absolutistas e imperativas que la gente tiene sobre
A. B interactúa de forma importante con A para que C se produzca.
 Supuesto nº 2. Cuando las personas piensan, sienten o actúan de una forma neurótica (con
actitud derrotista hacia uno mismo y hacia los demás), nos encontramos con que han elaborado
esas creencias irracionales (IB) ante acontecimientos activadores desagradables (A) ya en la
primera infancia. Sin embargo, es posible que más adelante no se comporten así. Cuando se
generan síntomas en el presente lo que están haciendo es recrear, restablecer y readoctrinarse a
ellos mismos con sus creencias irracionales. De esta manera mantienen o exacerban sus
problemas. Sus pensamientos, sentimientos y conductas del pasado no tienen por qué
permanecer hoy. Las personas están continuamente modificando y reconstruyendo activamente
este sistema de creencias.
 Supuesto nº 3. Por lo general, a las personas les resulta sencillo y fácil descubrir las creencias
irracionales específicas (IB) que acompañan a la conducta neurótica. Casi siempre es posible
discutirlas y cambiarlas por creencias más funcionales… y para hacerlo se requiere una buena
dosis de trabajo constante así como de paciencia. Sí, no es magia. Es cuestión de trabajo y
práctica.

Dentro del amplio campo de las psicoterapias de orientación cognitivo-conductual, las


propuestas de Ellis han sido especialmente útiles en el abordaje de la ira, ansiedad, las
frustraciones, la fobia social, la timidez y las disfunciones sexuales.
El impacto de la terapia racional emotivo-conductual ha influido a muchas otras teorías
cognitivo-conductuales como la terapia del comportamiento racional de Maxie Clarence
Maultsby, Jr., la terapia multimodal de Arnold A. Lazarus y la terapia cognitiva de Aaron T. Beck.

Si queréis conocer un poquito más sobre estás creencias irracionales, podéis consultar el artículo
que hicimos hace un tiempo sobre ellas.

También podría gustarte