CUTIMBO
Descripción
El complejo arqueológico se encuentra localizado en el Km 22 de la carretera transoceánica Puno-Moquegua.
Está conformado por dos mesetas que emergen sobre las pampas de Cutimbo y Viluyo, a una altitud de 4.023
metros sobre el nivel del mar, caracterizada por la presencia de Chullpas en la cima.
La palabra Cutimbo proviene del toponímico “qutimpo” derivado de la raíz “qut” que significa volver, “impuy”,
equivalent en quechua o en aymara de “vuélvete”, “retorna tu, aquí mismo".
Las evidencias arqueológicas muestran una ocupación anterior a la Inka. La existencia de Pinturas Rupestres
nos remonta a 8000 años de antigüedad, hasta el Intermedio tardío (1100-1450 dC) e Inka (1450-1532 dC)).
Esto implica que Cutimbo tuvo una ocupación prolongada por su ubicación geográfica estratégica, su área de
influencia y por su uso ceremonial, ritual y religioso.
Chullpas o Pucullos:
Estas edificaciones de carácter funerario, se encuentran dispersas en toda la meseta. Son circulares, cuadradas
y rectangulares y de diferentes dimensiones. Las menores son de manufactura rústica, con piedra semi-
canteada y con mortero de barro. Su parte superior tiene una cornisa y su interior la “Bóveda por Avance” o
“Falsa Bóveda”. La puerta es de forma trapezoidal, generalmente orientada al este, por donde sale el sol. La
tecnología constructiva de las grandes edificaciones es a base de mampostería concertada de piedra basáltica
de forma poligonal, con representaciones zoomorfas en alto relieve (felino, vizcacha, monos, serpientes).
Fue obra de los Qolla, Lupacas e Inkas. La existencia de estas estructuras se explica por el arraigado culto a los
muertos y la creencia en la inmortalidad, “pasaban a una mejor vida”. Se enterraban a personajes importantes
(Caciques), como los malkus o señores, inclusive sacrificando a sus mujeres y servidumbre para que le
acompañasen y sirvieran en la otra vida; por ello eran momificados y vestidos con sus mejores trajes, envueltas
con tejidos y cordeles de ichu y totora, asociado al ajuar funerario.
Ushno o Templo:
Localizado en la parte central de la meseta, presenta una arquitectura monumental y peculiar del tipo
ceremonial. Construido con roca volcánica, andesita (toba volcánica) y utilizando dos colores de piedra, una
más clara que la otra. Es de morfología cuadrada, con una altura de algo más de ocho metros por casi siete
metros de base.
En su interior hacia el oeste, se aprecian tres hornacinas o nichos; al norte y al sur, dos nichos; en la parte
superior, dos ménsulas a cada lado donde habrían sido colocados los fardos funerarios con fines rituales para
los gobernantes y sacerdotes. La parte superior externa presenta decoración de serpientes en alto relieve.
En las excavaciones se ha descubierto un “Altar de Cremación” con huesos calcinados de humanos, camélidos,
aves, cerámica..
Complejo arqueológico de Cutimbo
El Complejo Arqueológico de Cutimbo está conformado por edificaciones de carácter funerario y se localiza
en el km. 22 de la carretera Puno-Moquegua, en el distrito de Pichacani, a 15 kilómetros del centro de Puno.
Complejo arqueológico de Cutimbo
El Complejo Arqueológico de Cutimbo está conformado por edificaciones de carácter funerario y se localiza en
el km. 22 de la carretera Puno-Moquegua, en el distrito de Pichacani, a 15 kilómetros del centro de Puno.
Emerge sobre las pampas de Cutimbo y Viluyo, a una altitud de 4023 m.s.n.m.
Los datos históricos notician de la existencia de un cacique denominado Pedro Cutimbo, dueño de dichas
tierras, y es de donde supuestamente derivaría el nombre del sitio.
Las evidencias arqueológicas nos remontan con sus Pinturas Rupestres a la época Arcaica (8000-2000 a.C),
hasta los legados incaicos, lo que demuestra una ocupación muy prolongada en Cutimbo.
La mayoría de los vestigios fueron obra de los señoríos de Colla y Lupaca, así como de los Incas. Subiendo por el
camino que nos lleva al complejo se encuentran las pinturas rupestres, así como restos de entierros en cuevas
que dan vista al abismo. Llegando al sitio nos deslumbran dos majestuosas chullpas que sirvieron de templo y
mausoleo al mismo tiempo. El acabado pulcro y su forma estilo Inca Imperial nos indica que fueron construidas
durante la dominación Inca, en el tiempo del Inca Pachacutec.
Una de las chullpas tiene su planta circular y está adornada con diseños zoomorfos en alto relieve como figuras
de felinos y serpientes. Sin embargo, la chullpa de mayores dimensiones así como relevancia es la que presenta
planta rectangular. A esta chullpa se la bautizó como “Mayor” y es considerada como una de las más
importantes construcciones funerarias del altiplano andino.
Así mismo se constata en ella la presencia de relieves que representan figuras de serpientes. Las características
arquitectónicas son similares a las del Templo del Sol o Coricancha, en el Cusco. Sin embargo la construcción se
detuvo a la llegada de los españoles a estas tierras y es por lo que su parte posterior quedo sin terminar.
Hacia un lado de la chullpa Mayor de Cutimbo se halla una piedra con el relieve de un felino de extremidades
inferiores sobredimensionadas, una verdadera joya expresionista del arte andino.
Las chullpas restantes, se encuentran dispersas en toda la meseta, las hay circulares, cuadradas y
rectangulares, son de dimensiones menores y mas rústicas, con piedra semi-canteada y con mortero de barro.
La puerta es de forma trapezoidal, generalmente orientada al este (salida del sol), y son mayoritariamente las
de los Collas y Lupacas.
La existencia de estas chullpas en Cutimbo se explica por el arraigado culto a los muertos y la creencia en la
inmortalidad, “pasaban a una mejor vida”; se enterraban a personajes importantes (Caciques), inclusive
sacrificando a sus mujeres y servidumbre para que le acompañasen y sirvieran en la otra vida; por ello eran
momificados y vestidos con sus mejores trajes, envueltas con tejidos y cordeles de ichu y totora, asociado al
ajuar funerario.
Proyecto Cutimbo, Puno/Perú
Matthias Strecker realizó un proyecto de registro y documentación de arte rupestre de Cutimbo, Depto. de
Puno / Perú, colaborando con el Instituto Nacional de Cultura (INC-Puno).
En cinco breves temporadas en marzo, julio y septiembre de 2005, abril y septiembre de 2006, logró registrar
más de 40 subsitios con grabados y pinturas en los cerros Cutimbo Chico y Cutimbo Grande.
El objetivo del trabajo – en que participaron Rolando Paredes , Pablo Gómez, Narda Herrera Valdivia, Yanine
María Ponce Jara y Eduardo Arizaca - es aclarar el panorama del arte rupestre en esta región y ampliar la visión
del arte rupestre del lago Titicaca después de los estudios intensivos en el lado boliviano del lago. Es
importante señalar que el nuevo proyecto complementa los estudios y documentaciones realizadas en el cerro
Cutimbo Chico por Carmen Pérez en 1999. Los primeros resultados se presentaron en la Reunión Anual de
Etnología del MUSEF, La Paz 2006.
Rainer Hostnig y M. Strecker compilaron una lista de sitios y bibliografía de pinturas y grabados rupestres en el
Depto. de Puno. Está previsto organizar con el INC-Puno un encuentro peruano-boliviano sobre arqueología y
arte rupestre de la región del lago Titicaca.
CUTIMBO: TUMBAS DE GLORIA
Por: Lic. Alba Choque Porras – Historiadora de Arte
bendecida2102@[Link]
A veinte minutos del sur de Puno se halla uno de los restos arqueológicos más importantes de la Nación
Aymará, nos referimos a Cutimbo, aquel complejo prehispánico de monumentales chullpas o tumbas, que a la
distancia se imponen como hitos inmortales dominando la semblanza del paisaje. Arribar a Cutimbo es subir
hasta más de 4500 metros de altitud.
Es una cuesta difícil pero que asombra, porque su camino de ascenso nos conduce a un conjunto de pinturas
murales de color naranja de 8000 años de antigüedad, así como a restos de entierros en cuevas que dan vista al
abismo. El investigador italiano y estudioso de la cultura peruana Giorgio Rietti encabeza esta expedición y
comprueba que aún falta mucho por investigar en esta zona, ya que junto con su equipo descubre restos óseos
de antigua data que pertenecieron a diversas momias, esto comprueba que junto a la tumba principal
existieron otras de gente de menor rango custodiándola, y enfatiza la hipótesis de niveles sociales
diferenciados en la antigua sociedad Aymará.
Sin embargo, lo mejor está por verse. Subiendo a la cima el espectáculo es impresionante, una serie de
estructuras de gran belleza y factura arquitectónica se asoman a nuestros ojos. Dos hermosas chullpas mucho
mejor conservadas que las del complejo de Sillustani, aparecen majestuosas, éstas sirvieron de templo y
mausoleo al mismo tiempo. Estos ambientes funerarios presentan un acabado pulcro en su exterior y por sus
características formales se desprende que fueron construidas durante la dominación Inka, en el tiempo del Inka
Pachacutec, puesto que presentan el mismo estilo Inka Imperial de las construcciones de ese tipo. Además los
estudios arqueológicos efectuados han señalado que las chullpas fueron una forma de arquitectura funeraria
local, que subsistió con mejoras técnicas durante la ocupación Inka.
En esta zona, las chullpas se construyeron y concentraron preferentemente en lugares que sobresalen en el
espacio geográfico como mesetas, colinas, montículos. Buscaban perennizar el poder de sus gobernantes aun
después de la muerte. Así los dirigentes de la sociedad, realizaron este tipo de arquitectura en el paisaje
natural como muestra de un dominio de la realidad social y de un manejo racional de su espacio sagrado. No es
gratuito que se escojan las mesetas para su construcción pues muchas de ellas fueron y continúan siendo
reconocidas como deidades protectoras o Apus.
Las chullpas de Cutimbo tienen un pequeño acceso o puerta hacia el interior de la cámara funeraria orientado
casi siempre hacia al este. La primera de las chullpas que llama la atención a Giorgio Rietti es la que posee
planta circular y una mampostería externa tipo almohadillado la cual en su exterior se halla decorado con
diseños zoomorfos en alto relieve. El estudioso italiano reconoce en ellos la figura de un roedor local conocido
como vizcacha, también la figura de un felino –que añade sería un puma-, así como un par de felinos vistos de
frente y figuras de serpientes Sin embargo, la chullpa de mayor relevancia en Cutimbo, tanto para la autora de
este artículo como para Rietti es la que presenta planta rectangular y las que presenta mayores dimensiones en
el conjunto funerario. A esta chullpa se la bautizó como “Mayor” para diferenciarla del resto. Consideramos
que se trata hasta el momento de una de las más importantes construcciones funerarias del altiplano que
circundan al Lago Titicaca.
En esta chullpa la autora pudo constatar la presencia de relieves que representan figuras de serpientes, uno de
las deidades más antiguas del tiempo prehispánico. El interior de la cámara funeraria pudimos constatar la
presencia de hornacinas trapezoidales, inscritas en las paredes internas norte y sur las cuales servirían para la
colocación de las momias. En la pared interior oeste se ubicaron tres pequeños nichos trapezoidales, para la
colocación de ofrendas e ídolos tal como era la costumbre en aquel período. Delante de la chullpa Mayor el
equipo de la expedición comprobó la presencia de otras tumbas de forma circular de piedras pequeñas selladas
con una laja, lo que deja claro la contemporaneidad de ambos tipos de enterramiento para diferente status
social , así como la existencia de un uso racional del espacio funerario.
La edificación de estas monumentales chullpas fue posible gracias al ingenio del hombre andino, puesto que se
colocaron rampas inclinadas en base a piedras pequeñas, a través de las cuales fueron subidas y colocadas las
enormes piedras de éstas construcciones funerarias. Pero el trabajo se detuvo en algún momento
posiblemente a la llegada de los españoles a estas tierras, debido a que la chullpas se hayan inconclusas en su
parte posterior.
Hacia el lado sur-oeste de la chullpa Mayor el equipo de la expedición halló una piedra con el relieve de un
felino de extremidades inferiores sobredimensionadas, una verdadera joya expresionista del arte
andino. Alrededor de Cutimbo existen una serie de tumbas de menor jerarquía, se hallan ubicadas en mesetas
aledañas y sobre lugares poco accesibles; sin embargo, ninguna posee la delicadeza arquitectónica y los
detalles en relieves de las de Cutimbo.
Al retornar hacia la ciudad de Puno, Giorgio Rietti y el resto de la expedición no pueden olvidar el espectacular
complejo prehispánico que llena de orgullo al pueblo Lupaca, que ha vencido al tiempo y a los hombres para
orgullo del arte y la historia andina. Aún hay mucho por investigar.