Modelamiento de la Turbulencia
Modelamiento de la Turbulencia
FLUJO TURBULENTO
4.1 INTRODUCCION
Tal como se ha presentado en los capítulos anteriores, el proceso de promediación de las
ecuaciones de N-S ha introducido correlaciones ui'u 'j y ui' ' . Estas correlaciones, en el primer
caso multiplicado por la densidad del fluido y en el segundo cuando el escalar representa a
la concentración de calor o masa, físicamente representan el transporte de momentum y
transporte de calor o masa, respectivamente, por el movimiento fluctuante (es decir, por las
fluctuaciones de velocidad). Por lo tanto, genéricamente son denominados “términos de
transporte turbulento”.
Modelo de turbulencia:
En la metodología RANS, los procesos del transporte turbulento se especifican por medio de un
modelo matemático llamado “modelo de turbulencia”. Por lo tanto, conforme sostiene (RODI,
1993):
(…) un modelo de turbulencia se define como un conjunto de ecuaciones (algebraicas o
diferenciales) que determina los términos de transporte turbulento en las ecuaciones de flujo
medio y así cerrar el sistema de ecuaciones. Los modelos de turbulencia están basados en
hipótesis acerca de los procesos turbulentos y requieren entrada de datos empíricos en
forma de constantes o funciones; ellos no simulan los detalles del movimiento turbulento sino
solamente los efectos de la turbulencia sobre el comportamiento del flujo medio.
Los procesos de transporte turbulento son muy dependientes del problema; por ejemplo,
dependen de condiciones geométricas de escala grande y pequeña (por ejemplo, forma y
rugosidad de la pared), de los efectos viscosos y de remolino, y de la flotabilidad. Solamente
ecuaciones exactas pero muy difíciles de tratar, forman un modelo matemático que describe
fidedignamente los procesos turbulentos bajo todas las posibles situaciones. Los modelos
de turbulencia pueden dar sólo una descripción aproximada y, con un conjunto particular de
constantes empíricas, son válidos sólo para un cierto flujo o a lo más para un rango de flujos.
Por su puesto, es deseable lograr en un modelo de turbulencia una buena aproximación con
un solo conjunto de constantes para un rango bastante amplio de flujos; entonces solamente
un método de campo1 incorpora un modelo de turbulencia de poder predictivo real. Un
modelo cuyas constantes han sido ajustadas de flujo en flujo, es en esencia más limitado
que un método para interpolación de datos empíricos, similar a las fórmulas empíricas [de
Chezy, por ejemplo]2. Sin embargo, un buen modelo de turbulencia debe permitir extrapolar
a partir de los datos empíricos ingresados al modelo. Por su puesto, es importante examinar
los límites hasta donde una extrapolación es significativa. (p. 2)
Concepto clave para modelamiento de la turbulencia:
Un concepto importante sobre turbulencia es que ésta es un ente que sufre transporte, o sea, la
turbulencia puede ser producida, disipada y también ser pasible de advección y difusión.
Teóricamente, cualquier modelo que tenga pretensiones de ser razonablemente realista y
general, debe ser capaz de considerar tales hechos. Mientras tanto, muchos modelos hasta los
más exitosos en algunos casos no observan esos requisitos, en consecuencia estos modelos
no deben ser extrapolados para situaciones muy distintas de aquellas para las cuales fueron
probadas (EIGER, 1989, p. 94).
1
Ver Sección 2.8 del Capítulo 2.
2
Los métodos empíricos simplemente correlacionan resultados experimentales y por tanto pueden ser usado con confianza solamente
por interpolación directa de estos resultados; la ley de fricción de Chézy es un típico ejemplo (RODI, 1993, p, 1).
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FLUJO TURBULENTO
Antes de presentar los modelos para los procesos de transporte turbulento, en la siguiente
Sección se describirá con cierto detalle la naturaleza básica de la turbulencia que debe
considerarse para su modelamiento. Los conceptos presentados en esa Sección serán muy
útiles para entender la formulación matemática de los diferentes modelos. Posteriormente, se
presentará el criterio adoptado para clasificar los modelos de turbulencia. La existencia de gran
número de tales modelos hace con que sea inviable una presentación completa en esta
separata. Como alternativa, serán discutidos algunos de los modelos más comunes señalando
sus méritos y deficiencias. De esta forma, se espera que las ideas principales del tema sean
razonablemente bien presentadas, con el objetivo de propiciar interés del lector y sentar las
bases para una comprensión posterior más detallada del tema.
tiene que ser simulado en los modelos de turbulencia para determinar ui'u 'j y ui ' ; y las escalas
'
de velocidad y longitud que se introducen en los modelos son parámetros que caracterizan a
este movimiento.
Los remolinos grandes extraen del flujo medio la energía cinética para la “cascada de
energía”:
Los remolinos grandes interactúan con el flujo medio (por que las escalas de ambos son
similares), de ese modo extraen energía cinética del flujo medio y alimentan al movimiento
turbulento de escala grande. Los remolinos pueden considerarse como elementos de vórtice
que se estiran mutuamente. Debido a este estiramiento de los vórtices (ver Sección 1.9-f), que
es una característica esencial del movimiento turbulento, la energía es transferida a remolinos
cada vez más pequeños hasta que las fuerzas viscosas se vuelven activas y disipan la energía.
Este proceso de transferencia de energía a remolinos cada vez más pequeños, se denomina
cascada de energía (ver Secciones 1.6 y 1.7).
3
En consecuencia, el espectro de tamaños de los remolinos está limitado superiormente por los contornos físicos del flujo, y en el otro
extremo del espectro están los remolinos pequeños (EIGER, 1989, pp. 88-89).
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FLUJO TURBULENTO
4
Asimismo, es importante tomar nota de la extensión en el tiempo de estas teorías de estudio de la turbulencia. Según propio ABBOTT
& BASCO (1989, pp, 303, 304, 334 335), “La teoría clásica cubre aproximadamente el período 1895 – 1970, que data desde la
instauración por Reynolds (1895) de las ecuaciones de movimiento de promedio temporal.
A partir de 1970, se han propuesto muchos enfoques para la simulación de la turbulencia y, en particular, se han avanzado dos
principales metodologías. El primero de estos extiende la aplicación del clásico enfoque de promedio temporal [método RANS]. Ha
sido llamado modelo k- porque el modelo estándar simula el transporte de [estas 2 propiedades del flujo turbulento …]. Un enfoque
aparte emplea las ecuaciones de flujo de promedio espacial (o filtradas). Este ha sido llamado simulación de grandes remolinos (LES).
(…). Estos enfoques son relativamente nuevos, cubren aproximadamente el período de 1970 en adelante, pero ellos ya han
revolucionado incluso la propia definición de la turbulencia. Debemos, sin embargo, tener en cuenta que esa revolución de ninguna
manera está concluida.”
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Notas:
1) k : energía cinética turbulenta por unidad de masa (𝐾𝑒 /𝑚).
2) : tasa de disipación de k ; : vorticidad
3) Resuelve 2 ecuaciones de transporte (para y del modelo ) junto con un sistema de 6 ecuaciones algebraicas
para los componentes de esfuerzo de Reynolds.
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De este modo, el término que contiene el delta de Kronecker hace que la suma de los
esfuerzos normales (por unidad de densidad) no sea igual a cero, pues, como se sabe, todos
los esfuerzos normales por definición son magnitudes positivas y su suma es dos veces la
energía cinética k de la turbulencia (de las fluctuaciones), como lo establece la ecuación
(4.3a). En consecuencia, la inclusión del segundo término de la viscosidad de remolino en
la ecuación (4.2) asegura que la suma de los esfuerzos normales sea igual a 2k , validando
así a la forma general de expresar el modelo de viscosidad de remolino.
Por otra parte, los esfuerzos normales actúan como fuerzas de presión (es decir, perpendicular
a las caras del volumen de control), y porque similar a la presión la energía es una magnitud
escalar, el término que contiene el delta de Kronecker constituye una presión. Por tanto, cuando
la ecuación (4.2) es usada para sustituir ui' u 'j en la ecuación de momentum, el término de
energía cinética (el término que contiene el delta de Kronecker) puede agruparse con el
gradiente de presión a fin de que la presión estática sea reemplazada, como magnitud incógnita,
por ( p 23 k ) . Así, en la ecuación (4.2) no requiere que k sea hallada; solamente tiene que
determinarse la distribución de la viscosidad de remolino t .
de fluido que, similar a moléculas [de gas], colisionan e intercambian momentum5. Como la
viscosidad molecular de gases a baja densidad es proporcional a la velocidad promedio y al
recorrido libre medio de las moléculas6; consecuentemente la viscosidad de remolino fue
considerada proporcional a la velocidad que caracteriza a las fluctuaciones y a una longitud
característica de este movimiento que Prandtl denominó “longitud de mezcla” [que se describe
en la siguiente Sección]. Sin embargo, se ha señalado siempre que, la analogía entre el
movimiento molecular y el turbulento no puede ser correcta, primero porque los remolinos
turbulentos no son cuerpos rígidos que retienen su identidad y, segundo, porque los “recorridos
libres” de los remolinos grandes, responsables por la transferencia de momentum, no son
pequeños comparado con el dominio del flujo, tal como requiere la teoría cinética de gases7.
A pesar de las objeciones conceptuales descritas en el párrafo anterior, se ha encontrado que
el concepto de viscosidad de remolino, trabaja bien en la práctica, básicamente porque t tal
como definido por la ecuación (4.2) se puede determinar con una buena aproximación en
muchas situaciones de flujo. Se enfatiza aquí la noción de que la viscosidad de remolino t es
proporcional a la escala de velocidad ( Vˆ ) y a una escala de longitud ( L ) que caracteriza al
movimiento turbulento (de escala grande), es decir,
t Vˆ L (4.4)
porque realmente la distribución de estas escalas es lo que puede ser aproximada
razonablemente bien en muchos flujos (RODI, 1993, p. 11, ABBOTT & BASCO, 1989, p. 337).
5
El modelo de intercambio de cantidad de movimiento molecular es muy preciso para los gases; sin embargo, no explica el
comportamiento de la viscosidad de los líquidos. Las fuerzas intermoleculares contribuyen más a la viscosidad de un líquido que la
transferencia de cantidad de movimiento molecular (GERHART, et al., 1995, p, 15).
6
Por ejemplo, 13 u (ecuación de Maxwell, obtenida en 1860), donde u es el valor promedio de las velocidades moleculares
relativas a la velocidad V del flujo (que representa a la media de las velocidades moleculares en las inmediaciones de un punto). Las
velocidades moleculares relativas siguen direcciones al azar superpuesta a la velocidad del flujo. representa a la trayectoria media
libre de las moléculas de gas (BIRD et al., 1973, pp. 1-21, 1-22).
7
Para el aire en condiciones normales, una molécula típica viaja una distancia de 3x10 -8 m = 0.03m entre colisiones. Esta distancia
se denomina trayectoria media libre (GERHART, 1995, p, 15). Según POST (2011), para aire a 1 atm y 20ºC, =0.066m.
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FLUJO TURBULENTO
Conforme se indica al final de la Sección 2.9 del capítulo 2, el esfuerzo cortante total en un punto
específico dentro de un flujo turbulento de este tipo, será:
yx yxl yxt (4.6)
Entonces, al reemplazar en (4.6) las expresiones del esfuerzo laminar y del esfuerzo turbulento
du du
(ecuación 4.5b), resulta: yx ( ) t ( ) ; de donde
dy dy
du
yx ( t ) (4.7)
dy
Asimismo, para el sistema de coordenadas r z (coordenada radial) de la figura 4.1(b), la
ecuación (4.7) queda expresada como:
dV
rz ( t ) z (4.8)
dr
Es importante señalar que en coordenada radial el gradiente de velocidad es negativo,
consecuentemente el signo de rz resulta positivo, concordando con el sentido de transferencia
de la cantidad de movimiento.
2 2
Figura 4.2
Mediciones de intensidad de turbulencia en dos
direcciones en un ducto rectangular.
(Fuente: De NEVERS, 2005, p, 548)
t rz
1 (3)
dV
( z)
dr
Por otro lado, derivando (2), se obtiene:
dV z 1V r
z max (1 ) 6 / 7 (s-1) (4)
dr 7 r0 r0
Sustituyendo (4) y (1) en (3):
t 0.001(r / r02 ) lbf ft 2
1 ( )
V r lb ft 1 s 1 s 1
z max (1 ) 6 / 7
7 r0 r0
A partir de esta relación, y conociendo la viscosidad del fluido, se puede hallar la viscosidad
turbulenta (tercera columna de la tabla). Asimismo, evaluando la derivada de la distribución de
velocidad (cuarta columna de la tabla) se puede hallar los esfuerzos turbulentos viscosos (quinta
columna y sexta columna, respectivamente). Finalmente, se puede evaluar también el esfuerzo
total (séptima columna de la tabla) para comparar las magnitudes de los esfuerzos involucrados
en el problema.
En la figura 4.3 se han graficado los resultados de los cálculos.
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FLUJO TURBULENTO
Comentario:
Aun cuando la ecuación (5) falla en los límites r 0 (y próximos) y r r0 , valores resaltados en
la columna 2 de la tabla, sí predice altos valores de ( t ) en el núcleo turbulento del tubo y
valores decrecientes cuando r se aproxima a la pared. La falla de la solución se debe a la
ecuación empírica adoptada para V z y rz . Por lo tanto, los valores de la viscosidad turbulenta
y del esfuerzo turbulento resaltados en las columnas 3 y 5 de la tabla, debe considerarse como
valores sin significado físico.
A pesar de todos los defectos del concepto de viscosidad de remolino mencionados antes, este
concepto ha demostrado tener buenos resultados en muchos cálculos prácticos y es aún la base
de muchos modelos de turbulencia en uso hoy en día.
[Link] Concepto de Difusividad de Remolino
En analogía directa con el transporte turbulento de momentum, el transporte turbulento de calor
o masa siempre se ha supuesto que está relacionado al gradiente de la magnitud transportada,
es decir,
u i' ' t (4.9)
xi
donde t es la difusividad turbulenta de calor o masa. Similar a la viscosidad de remolino, t
no es una propiedad del fluido sino depende del estado de la turbulencia. De hecho, la analogía
de Reynolds entre el transporte de calor o masa y el transporte de momentum sugiere que t
sea estrechamente relacionada a t , así
t
t , (4.10)
t
donde t es el número de Prandtl turbulento (para el transporte de calor), o el número de
Schmidt turbulento S c , t (para el transporte de masa)8.
g / x 2
Ri (4.11)
(u1 / x 2 ) 2
En esta ecuación se supone que el eje x2 es vertical y orientado de abajo hacia arriba.
8
El número Prandtl es / (C p ) / k , : viscosidad cinemática; : difusividad térmica; Cp: calor específico a presión constante;
: viscosidad dinámica y k conductividad térmica. Por su parte, el número de Schmidt es Sc / D , : viscosidad cinemática; D:
difusividad molecular de masa.
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FLUJO TURBULENTO
El número de gradiente de Richardson ( Ri ) mide una relación entre las fuerzas de inercia
creadas por la estratificación y las fuerzas que generan turbulencia. Por ejemplo, si la densidad
creciera rápidamente con la profundidad, el medio tiende a tornarse cada vez más estratificado
de forma estable. Esto significa que es necesario producir más turbulencia para que haya
transporte por la turbulencia.
Valores altos de Ri representan situaciones en las cuales el efecto de la turbulencia puede ser
fuertemente amortiguado por la estratificación estable, haciendo con que los procesos de
mezcla se tornen poco activos. Esto es lo que ocurre en episodios de inversión térmica
atmosférica (figura 4.5), y frecuentemente en lagos y océanos, haciendo con que la dispersión
de poluentes se torne bastante atenuada. En medios estratificados de forma estable, es
necesaria la producción de más energía cinética de turbulencia para vencer la inercia adicional
generada por el medio estable. Obviamente, la situación opuesta ocurre para medios
estratificados de forma inestable, caracterizados por valores bajos de Ri , cuando la turbulencia
no es amortiguada, sino transportada más fácilmente por la inestabilidad existente en el medio.
La longitud de mezcla es definida de la siguiente manera (ver figura 4.6): “cuando un bloque de
fluido9 viajando a su velocidad promedio original u1 es desplazado de y1 a y 2 debido al
movimiento turbulento en la dirección transversal v ' , su velocidad difiere de la velocidad
promedio circundante en y 2 por u . La longitud de mezcla lm es la distancia y 2 y1 en la cual
u u 2 u1 es igual al promedio [de la magnitud] de la fluctuación transversal de la velocidad (
/ v' / ).” (RODI, 1993, p, 16) 10
lm
Con la escala de velocidad dada por (4.16) (suponiendo en la ecuación 4.4 constante de
proporcionalidad igual a 1 y L lm ) la viscosidad de remolino puede ser expresada como:
u
t l m2 (4.17)
y
9
“pedazo” macroscópico de fluido (GERHART, 1995, p. 390).
10
Otra definición de longitud de mezcla: “… distancia a la cual uno debe moverse transversalmente a la dirección del flujo tal que
u / v' / .” (DAUGHERTY & FRANZINI, 1977, p. 204).
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FLUJO TURBULENTO
para canales, chorros, plumas, capas de mezcla y estelas, entre otros. Cuando se consideran
problemas con más de una dirección característica, el establecimiento de lm se torna más
complejo y se usa raramente.
Un caso importante y frecuentemente usado es la descripción de la variación de la longitud de
mezcla próximo a las paredes. Considerando que una pared está localizada en el origen del eje
y , un hecho razonablemente bien establecido es que próximo a esta pared lm sea dada por
l m k1 y (4.18)
siendo k1 la “constante universal” de von Kármán, cuyo valor es aproximadamente 0.4
La ecuación (4.18) indica que el tamaño característico de los vórtices (representado por lm )
crece de forma lineal en la medida en que se aleja de la pared. Obviamente, esta variación es
limitada, o por otros contornos físicos o por que la influencia de esta pared deja de existir a
distancias suficientemente grandes. O sea, rigurosamente, la ecuación (4.18) no es válida en
toda la profundidad del flujo. Como ejemplo, Perrels & Karelse (1981) adoptaron la ecuación
(4.18) hasta 25% de la profundidad, y luego un valor constante para lm por encima de este punto
en un estudio de variación de salinidad en canales (EIGER, 1989, pp. 97-98). El uso de la
ecuación (4.18) lleva a la conocida variación logarítmica de la velocidad en canales, como se
verá más adelante.
Sustituyendo (4.18) en (4.17), y luego en (4.5b), resulta la siguiente expresión de esfuerzo
cortante
u u
v' u ' yxt k12 y 2 (4.19a)
y y
Para sistema de coordenadas radial r-z, esta ecuación queda expresada como
V z V z
rzt k12 (r0 r ) 2 (4.19b)
r r
siendo r0 el radio del tubo.
En la tabla 4.3, es definida como la distancia entre puntos donde la velocidad difiere de la
velocidad de la corriente libre en 1% de la máxima diferencia de velocidad a través de la capa.
Para flujos simétricos (chorros, estelas), es la distancia del eje de simetría al punto 1% en el
borde exterior.
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FLUJO TURBULENTO
En turbulencia de pared o capa límite de pared (incluyendo aquellos con una velocidad máxima
como chorros de pared) se halló que una “función rampa” como la esquematizada en la figura
4.7 trabaja satisfactoriamente.
Figura 4.7:
Distribución de lm en turbulencia de pared
Con base a un gran número de cálculos, Patankar & Spalding (1970) sugirieron como constante
empírica k1 0.435 (constante de von Kármán) y 0.09 ; el ancho de la capa es definido
como la distancia de la pared al punto 1% en el borde exterior. En flujos desarrollados en ducto
(canales y tubos), la distribución de longitud de mezcla está bien descrita por la fórmula de
Nikuradse (ver Schlichting, 1969):
lm y y
0.14 0.08(1 ) 2 0.06(1 ) 4 (4.19c)
r0 r0 r0
donde r0 es el radio del tubo o la mitad del ancho del canal (toda la profundidad en el caso de
canales abiertos). Cerca de la pared la relación (4.19c) es idéntica a la relación lineal (4.18) con
constante de von Kármán k1 0.4 . Muy cerca de la pared, donde los efectos viscosos juegan
un rol, la relación lineal de longitud de mezcla debe ser modificada; esta se hace usualmente
con la siguiente función de amortiguamiento de van Driest:
y ( 0 / )1 / 2
l m k1 y 1 exp , A 26
(4.19d)
A
o con alguna otra modificación de esta ecuación. 0 es el esfuerzo de corte en la pared.
[Link] Limitaciones del Modelo de Longitud de Mezcla:
Conforme afirma EIGER (1989), una limitación del modelo de longitud de mezcla consiste en el
hecho de que produce resultados aceptables solamente en corrientes con una longitud
característica. Un ejemplo típico de este caso es el flujo con turbulencia plenamente
desarrollada en un canal ancho, en el cual la longitud característica es el tirante del canal. Si
en este canal se introdujera una solera, existirán longitudes horizontales importantes, haciendo
con que el modelo de longitud de mezcla ya no sea aplicable de forma razonablemente simple
en la región próxima a la solera.
Con relación a la constante de von Kármán, se debe hacer otra observación. A pesar de que
ella es calificada como una constante “universal”, no existe unanimidad con relación a su valor.
Se sabe, por ejemplo, que la presencia de sedimentos en el agua puede disminuir
considerablemente su valor, conforme fue demostrado experimentalmente por Vanoni &
Nomicos (1960).
Por su simplicidad, el modelo capa de fricción libre de Prandtl es muy preferido para la predicción
de capas de mezcla, choros y estelas. Trabaja bien (con el constante apropiado) cuando estos
flujos están en un estado desarrollado, pero las transiciones de un tipo de flujo libre a otro no
son bien predecidas debido a la no universalidad de las constantes empíricas11.
11
Por ejemplo, un chorro en una corriente que co-fluye, donde inicialmente el chorro tiene un exceso de velocidad y se comporta similar
a un chorro en un entorno estancado, lejos, aguas abajo, el exceso de velocidad es pequeña y el chorro tiene carácter de estela.
DAIMF - UNMSM 4 - 20
FLUJO TURBULENTO
velocidad en el flujo medio. Los esfuerzos de Reynolds que ocurren en este término son
modelados de acuerdo con la hipótesis de viscosidad turbulenta, la cual es dada por la
ecuación (4.1). En este caso, el término de producción de k por corte queda como
u i 2 u u u j u i u u j u i
u i' u 'j k ij i t ( i ) t ( i ) (4.27)
x j 3 xj x j xi x j x j xi x j
p' u '
El término (4) j
u 'j k ' [
k
(u i' u 'j )] es el más complejo de la ecuación
x j 0 x j xi
(4.26). Contiene la influencia de diferentes correlaciones poco entendidas. Todas estas
influencias afectan el transporte de k en forma difusiva, lo que sugiere la siguiente forma de
modelar este término, conforme propuesto por Harlow & Nakayama (1967)
t k
'
p' u j k
u 'j k ' [ (u i' u 'j )] ( ) (4.28)
x j 0 x j xi x j k x j
donde k es una constante empírica de difusión (RODI, 1993, p, 21).
Si ocurriera una fluctuación turbulenta de densidad ( ' ) debido a una fluctuación turbulenta
de temperatura ( T ' ), las dos variables serán relacionadas según la ecuación (4.29a) por
' 2 0T ' (T T0 ) , (4.29b)
En esta ecuación, el término (T ' ) 2 fue despreciado por considerarse de orden superior.
g
Consecuentemente, el término i (u i' ' ) queda igual a
0
gi
(u i' ' ) 2 g i (T T0 )u i' T ' . (4.29c)
0
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FLUJO TURBULENTO
En la ecuación (4.29c), el término u i' T ' es modelado de acuerdo con la hipótesis usual de
flujo difusivo, siendo t el número de Prandtl turbulento, o sea
t T
u i' T ' . (4.29d)
t xi
Finalmente, el término (5) es expresado en este caso por
gi ' ' T
(u i ) 2 g i (T T0 ) t (4.30)
0 t xi
u i' u i' u j
'
El término (6) ( ) representa la tasa de disipación de la energía cinética de la
x j x j xi
turbulencia debido al efecto de la viscosidad. Este término usualmente es representado por
.
Reuniendo todos los términos, modelados o no, de la ecuación para la energía cinética de la
turbulencia k , resulta:
k k u u j u i t k T
uj t ( i ) ( ) 2g i (T T0 ) t (4.31)
t x j x j xi x j x j k x j t xi
Para que la ecuación (4.31) sea empleada, es necesario que las constantes que figuran en ella
sean conocidas, conforme se detalla más adelante. También la tasa de disipación de energía
cinética de la turbulencia debe ser obtenida de alguna forma.
En cuanto a la disipación de energía, conforme se expuso en la Sección 4.2, ésta ocurre
predominantemente en los vórtices pequeños del flujo. En situaciones con número de Reynolds
elevados, estos vórtices son mucho menores que los vórtices mayores que contienen la mayor
parte de la energía. De acuerdo a Launder & Spalding (1972), [conforme se ha puntualizado en
4.2], esta tasa de disipación es controlada no por los movimientos disipativos propiamente
dichos, sino más bien por los procesos que transfieren esta energía de los vórtices mayores
hacia los vórtices menores. Tal proceso puede suponerse ser dependiente de k y de una
longitud característica L de los vórtices grandes. Por razones dimensionales resulta
k3 / 2
CD , siendo C D una constante (4.32)
L
Es importante resaltar que la ecuación (4.32) implica la existencia de una tasa de disipación
isotrópica, siendo válida solamente para flujos con números de Reynolds elevados.
Con las ecuaciones (4.25) y (4.32), la indeterminación pasa ahora sobre la longitud característica
L . Varios modelos han sido propuestos para la determinación de L , conforme puede ser
verificado en los trabajos de Launder & Spalding (1972), Rodi (1980), entre otros. Si ninguna
ecuación diferencial es propuesta para L , entonces ésta debe ser obtenida a través de
ecuaciones algebraicas que relacionan L con las magnitudes del flujo medio. Esta situación es
bastante semejante a aquella discutida para la longitud de mezcla lm , inclusive en lo que se
refiere a sus deficiencias. En flujos más complejos, a veces resulta bastante difícil prescribir L
, lo que restringe la aplicación de este modelo a situaciones más simples.
Estos últimos comentarios pueden inducir a la impresión de que se avanzó poco con la
introducción de k por Kolmogórov y Prandtl. Sin embargo, esto no corresponde a la realidad,
pues varios conceptos importantes fueron introducidos con relación [al modelo de longitud de
mezcla], a saber:
La introducción de k como medida de la intensidad de turbulencia es un concepto con bases
más sólidas del que las consideradas por el modelo de longitud de mezcla.
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FLUJO TURBULENTO
La ecuación para k también resalta que la turbulencia en un punto afecta y es afectada por
la turbulencia en otros puntos. Este hecho sirve para mostrar un aspecto bastante
simplificado del modelo de longitud de mezcla, que está basado en la hipótesis de equilibrio
local. De acuerdo a esta hipótesis, la turbulencia es generada y disipada en el mismo lugar,
lo que restringe la aplicación del modelo de longitud de mezcla a tales situaciones.
u ' v'
a1 const 0.3 , (4.33)
k
por consiguiente (4.33) es usado como relación entre k y u 'v' . El modelo emplea la siguiente
ecuación de transporte para k , que en virtud de (4.33) es convertido en una ecuación para u 'v'
:
u ' v' u ' v'
u
(
a1
)
v
(
a1
)
G u ' v' u ' v' max
1/ 2
u ' v'
u u ' v'
3/ 2
(4.34)
x y y y L
Esta ecuación es muy similar a la ecuación de k (4.31) siendo la única diferencia básica el
término de difusión (el primer término del lado derecho). Bradshaw et al. (1967) son consistentes
en no emplear el concepto de gradiente de difusión y en su lugar suponen que el transporte de
k (o u 'v' ) por difusión es proporcional a una velocidad global (bulk velocity), para el cual ellos
escogen u 'v' max 1/ 2
. El parámetro G en la expresión de difusión es
1/ 2
u ' v' max y
G f1 ( ) (4.35)
u2
donde f 1 es una función empírica. La escala de longitud L que aparece en (4.34) es también
L y
determinado de una función empírica f 2 ( ) .
El modelo de Bradshaw et al. fue aplicado con éxito en muchos cálculos de capa límite de pared.
En flujos con capas de fricción donde el esfuerzo cortante cambia de signo (flujo en ductos,
chorros, estelas) la relación simple (4.33), por supuesto, no es válida porque k no cambia de
signo. Para flujos libres, Harsha (1974) modificó (4.33) tal que u ' v' k y la relación puede
variar cerca de líneas de simetría (ver RODI, 1993, p. 25).
12
En realidad, esta es una turbulencia de pared. EIGER (1989, pp 109, 124), al término shear layer lo traduce como “escurrimiento
con un gradiente de velocidad” o “escurrimientos con capas cizallantes”.
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Según EIGER (1989, p. 107), una forma del modelo k fue inicialmente presentada por Harlow
& Nakayama (1968). Tal modelo está basada en la ecuación diferencial que rige el transporte
de , la cual es considerablemente compleja y no será presentada aquí. Para el presente
propósito se presenta la forma modelada de las ecuaciones de transporte para k y , tomado
de RODI (1993, pp. 27-29).
Transporte de k : (de 4.31)
k k t k u u j u i t
uj ( ) t ( i ) gi
(4.42)
t
x j x j k x j x j xi x j t xi
tasa de
destruccion
cambio adveccion difusion P: prod. por corte G: prod. / destr. por flot.
Transporte de :
t 2
uj ( ) C1 ( P G )(1 C 3 R f ) C 2 (4.43)
t
x x j x j k k
tasa de j produccion
destruccion
cambio adveccion difusion
c C1 C 2 k
Estos valores están basados sobre un extenso examen en turbulencia libre, pero pueden ser
usados también en turbulencia de pared. Un estudio de sensibilidad ha mostrado que los
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cálculos son más sensible a los valores de C1 y C 2 ; por ejemplo, un 5% de cambio sea en C1
o C 2 resultó en un 20% de cambio de extensión específica de un chorro.
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Constituyentes o especies; en esta separata, genéricamente, representado por .
14 El modelo estándar para bajos números de Reynolds ver, por ejemplo, en VERSTEEG & MALALASEKERA (2007, pp. 77-78).
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