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Modelamiento de la Turbulencia

Este documento presenta una introducción al modelado de la turbulencia. Explica que los modelos de turbulencia son necesarios para cerrar el sistema de ecuaciones de Navier-Stokes al especificar los términos de transporte turbulento. También describe algunos aspectos clave de la turbulencia que deben considerarse para el modelado, como el amplio espectro de tamaños y frecuencias de fluctuación, y que los remolinos grandes transportan la mayor parte de masa, momento y energía. Finalmente, señala que los modelos de turbulencia deben
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Modelamiento de la Turbulencia

Este documento presenta una introducción al modelado de la turbulencia. Explica que los modelos de turbulencia son necesarios para cerrar el sistema de ecuaciones de Navier-Stokes al especificar los términos de transporte turbulento. También describe algunos aspectos clave de la turbulencia que deben considerarse para el modelado, como el amplio espectro de tamaños y frecuencias de fluctuación, y que los remolinos grandes transportan la mayor parte de masa, momento y energía. Finalmente, señala que los modelos de turbulencia deben
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DAIMF - UNMSM 4-1

FLUJO TURBULENTO

Capítulo 4: Introducción al modelamiento de la turbulencia

4.1 INTRODUCCION
Tal como se ha presentado en los capítulos anteriores, el proceso de promediación de las
ecuaciones de N-S ha introducido correlaciones ui'u 'j y ui' ' . Estas correlaciones, en el primer
caso multiplicado por la densidad del fluido y en el segundo cuando el escalar  representa a
la concentración de calor o masa, físicamente representan el transporte de momentum y
transporte de calor o masa, respectivamente, por el movimiento fluctuante (es decir, por las
fluctuaciones de velocidad). Por lo tanto, genéricamente son denominados “términos de
transporte turbulento”.
Modelo de turbulencia:
En la metodología RANS, los procesos del transporte turbulento se especifican por medio de un
modelo matemático llamado “modelo de turbulencia”. Por lo tanto, conforme sostiene (RODI,
1993):
(…) un modelo de turbulencia se define como un conjunto de ecuaciones (algebraicas o
diferenciales) que determina los términos de transporte turbulento en las ecuaciones de flujo
medio y así cerrar el sistema de ecuaciones. Los modelos de turbulencia están basados en
hipótesis acerca de los procesos turbulentos y requieren entrada de datos empíricos en
forma de constantes o funciones; ellos no simulan los detalles del movimiento turbulento sino
solamente los efectos de la turbulencia sobre el comportamiento del flujo medio.
Los procesos de transporte turbulento son muy dependientes del problema; por ejemplo,
dependen de condiciones geométricas de escala grande y pequeña (por ejemplo, forma y
rugosidad de la pared), de los efectos viscosos y de remolino, y de la flotabilidad. Solamente
ecuaciones exactas pero muy difíciles de tratar, forman un modelo matemático que describe
fidedignamente los procesos turbulentos bajo todas las posibles situaciones. Los modelos
de turbulencia pueden dar sólo una descripción aproximada y, con un conjunto particular de
constantes empíricas, son válidos sólo para un cierto flujo o a lo más para un rango de flujos.
Por su puesto, es deseable lograr en un modelo de turbulencia una buena aproximación con
un solo conjunto de constantes para un rango bastante amplio de flujos; entonces solamente
un método de campo1 incorpora un modelo de turbulencia de poder predictivo real. Un
modelo cuyas constantes han sido ajustadas de flujo en flujo, es en esencia más limitado
que un método para interpolación de datos empíricos, similar a las fórmulas empíricas [de
Chezy, por ejemplo]2. Sin embargo, un buen modelo de turbulencia debe permitir extrapolar
a partir de los datos empíricos ingresados al modelo. Por su puesto, es importante examinar
los límites hasta donde una extrapolación es significativa. (p. 2)
Concepto clave para modelamiento de la turbulencia:
Un concepto importante sobre turbulencia es que ésta es un ente que sufre transporte, o sea, la
turbulencia puede ser producida, disipada y también ser pasible de advección y difusión.
Teóricamente, cualquier modelo que tenga pretensiones de ser razonablemente realista y
general, debe ser capaz de considerar tales hechos. Mientras tanto, muchos modelos hasta los
más exitosos en algunos casos no observan esos requisitos, en consecuencia estos modelos
no deben ser extrapolados para situaciones muy distintas de aquellas para las cuales fueron
probadas (EIGER, 1989, p. 94).

1
Ver Sección 2.8 del Capítulo 2.
2
Los métodos empíricos simplemente correlacionan resultados experimentales y por tanto pueden ser usado con confianza solamente
por interpolación directa de estos resultados; la ley de fricción de Chézy es un típico ejemplo (RODI, 1993, p, 1).
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FLUJO TURBULENTO

Antes de presentar los modelos para los procesos de transporte turbulento, en la siguiente
Sección se describirá con cierto detalle la naturaleza básica de la turbulencia que debe
considerarse para su modelamiento. Los conceptos presentados en esa Sección serán muy
útiles para entender la formulación matemática de los diferentes modelos. Posteriormente, se
presentará el criterio adoptado para clasificar los modelos de turbulencia. La existencia de gran
número de tales modelos hace con que sea inviable una presentación completa en esta
separata. Como alternativa, serán discutidos algunos de los modelos más comunes señalando
sus méritos y deficiencias. De esta forma, se espera que las ideas principales del tema sean
razonablemente bien presentadas, con el objetivo de propiciar interés del lector y sentar las
bases para una comprensión posterior más detallada del tema.

4.2 ASPECTOS DE LA TURBULENCIA QUE DEBE TOMARSE EN CUENTA PARA SU


MODELAMIENTO
En esta Sección se remarca las características más importantes del movimiento turbulento las
que deben tomarse en cuenta para formular un modelo de turbulencia razonablemente realista:
Amplio espectro de tamaños y de frecuencias de fluctuación:
La turbulencia, como ya se ha definido, es un movimiento vorticoso que, prevaleciendo
usualmente a altos números de Reynolds, tiene un amplio espectro de tamaños de remolinos y
su correspondiente espectro de frecuencias de fluctuación; su movimiento es siempre rotacional
y se puede
 imaginar como una maraña de elementos de vórtice cuyos vectores de vorticidad (

    V ), altamente no permanentes, se pueden alinear en todas las direcciones.
Los remolinos grandes, asociados con las fluctuaciones de baja frecuencia, son determinados
por las condiciones de frontera del flujo y sus tamaños son del mismo orden de magnitud del
dominio del flujo; por ejemplo, es imposible que exista un vórtice cuya dimensión vertical sea
mayor que la profundidad de un canal. Por su parte, Los remolinos pequeños, asociados con
fluctuaciones de alta frecuencia, son determinados por las fuerzas viscosas3. Como se verá
más adelante, el ancho del espectro, y así la diferencia entre los remolinos más grandes y los
más pequeños, es directamente proporcional al número de Reynolds.
Remolinos grandes transportan mayor parte de masa, momentum y energía:
Usualmente, los remolinos grandes (denominado también movimiento turbulento de escala
grande) son los que transportan la mayor parte de masa, momentum y energía, y contribuyen a
las correlaciones de turbulencia ui'u 'j y ui ' . Por lo tanto, este movimiento de escala grande
'

tiene que ser simulado en los modelos de turbulencia para determinar ui'u 'j y ui ' ; y las escalas
'

de velocidad y longitud que se introducen en los modelos son parámetros que caracterizan a
este movimiento.
Los remolinos grandes extraen del flujo medio la energía cinética para la “cascada de
energía”:
Los remolinos grandes interactúan con el flujo medio (por que las escalas de ambos son
similares), de ese modo extraen energía cinética del flujo medio y alimentan al movimiento
turbulento de escala grande. Los remolinos pueden considerarse como elementos de vórtice
que se estiran mutuamente. Debido a este estiramiento de los vórtices (ver Sección 1.9-f), que
es una característica esencial del movimiento turbulento, la energía es transferida a remolinos
cada vez más pequeños hasta que las fuerzas viscosas se vuelven activas y disipan la energía.
Este proceso de transferencia de energía a remolinos cada vez más pequeños, se denomina
cascada de energía (ver Secciones 1.6 y 1.7).

3
En consecuencia, el espectro de tamaños de los remolinos está limitado superiormente por los contornos físicos del flujo, y en el otro
extremo del espectro están los remolinos pequeños (EIGER, 1989, pp. 88-89).
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FLUJO TURBULENTO

Las tasas de transferencia y de disipación de energía son determinadas por los


remolinos grandes:
La tasa a la cual la energía del flujo medio es entregada al movimiento turbulento es determinada
por el movimiento de escala grande; solamente esta cantidad de energía puede ser transferida
hacia los movimientos de escala pequeña (remolinos pequeños del flujo turbulento) y finalmente
ser disipada en forma de calor. Por lo tanto, la tasa de disipación de energía es también
determinada por los movimientos de escala grande aunque la disipación es un proceso viscoso
y ocurre en los remolinos más pequeños. Es importante notar que la viscosidad no determina
la cantidad de energía disipada sino solamente la escala a la cual ocurre la disipación.
Cuando hay fuerzas de flotación, el intercambio de energía se efectúa a través de
remolinos grandes:
Cuando intervienen las fuerzas de flotación o empuje ascendente, hay también un intercambio
entre la energía potencial del flujo medio y la energía cinética turbulenta, que puede ir en ambas
direcciones pero también es efectuado a través de movimiento turbulento de escala grande.
El movimiento turbulento de escala grande es anisotrópico:
Por su interacción con el flujo medio, el movimiento turbulento de escala grande depende
fuertemente de las condiciones límites de un problema. El flujo medio tiene siempre direcciones
preferidas que son impuestas también al movimiento de escala grande. Por lo tanto, este
movimiento de escala grande puede ser fuertemente anisotrópico, de modo que tanto la
intensidad de sus fluctuaciones como sus longitudes de escala son dependientes de la dirección.
Por ejemplo, en cuerpos de aguas rasas el movimiento horizontal tiene una intensidad y escala
de longitud mayor que el movimiento vertical.
Isotropía local:
Durante el proceso de cascada de energía, en el cual la energía es transferida a los remolinos
más pequeños por estiramiento de vórtices, la sensibilidad de dirección disminuye. Cuando el
número de Reynolds es suficientemente alto de modo que los movimientos de escala grande y
los de escala pequeña están suficientemente separados en el espectro, la sensibilidad de
dirección se pierde completamente y el movimiento disipativo de escala pequeña se vuelve
isotrópico. Este fenómeno, es decir, movimiento turbulento de escala pequeña (remolinos
pequeños) isotrópico, y movimiento turbulento de escala grande (remolinos grandes)
anisotrópico, es denominado isotropía local y es un concepto importante en el modelamiento de
la turbulencia, ya que posibilita la adopción de una importante hipótesis simplificadora que dice:
para flujos con números de Reynolds suficientemente elevados, la disipación de energía es
aproximadamente isotrópica (RODI, 1993; EIGER, 1989).
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FLUJO TURBULENTO

4.3 ENFOQUES DE MODELAMIENTO DE LA TURBULENCIA


En la Sección 1.7 se expone que, debido a la dificultad de resolver directamente las ecuaciones
de N-S para el flujo turbulento, surgieron metodologías como RANS y LES que resuelven dichas
ecuaciones aplicando un proceso de promedio. Son los llamados métodos de promedio. A
estos métodos de promedio ABBOTT & BASCO (1989) se refieren, respectivamente, como el
“método que extiende la aplicación del clásico enfoque de promedio temporal” y el “método que
emplea las ecuaciones de flujo de promedio espacial (o filtradas)”, y sostienen lo siguiente:
De las dos diferentes escuelas de modelamiento de la turbulencia (…) la una siguió la clásica
definición de turbulencia como un promedio temporal en un punto fijo dentro del campo de
flujo, mientras la segunda fue revolucionaria en el sentido de que la propia turbulencia fue
redefinida a fin de comprender todas las fluctuaciones que ocurren a escalas menores que
los resueltos por los elementos de volumen de tamaño discreto empleados en los cálculos
numéricos. Esta nueva definición de la turbulencia, generalmente expresada en términos de
promedio espacial en un tiempo fijo, fue, por supuesto, una consecuencia directa de la
disponibilidad de las computadoras digitales 4. (p. 336)
En cualquiera de los dos enfoques de modelamiento de la turbulencia, se puede ver al proceso
de promedio como una operación de filtro que tiene, como su representación continua, una
función de respuesta característica. Es decir, el promedio temporal o espacial resulta como una
salida filtrada de las variables originales del flujo turbulento.
ABBOTT & BASCO (1989) distinguen a las dos enfoques de modelamiento de la turbulencia por
las denominaciones “modelos de promedio temporal“ (time-averaged models) y “modelos de
promedio espacial”(space-averaged models).

4.4 CLASIFICACION DE MODELOS DE TURBULENCIA DE PROMEDIO TEMPORAL


La cuestión del transporte de turbulencia llevó a la proposición de un criterio de clasificación de
los modelos de turbulencia de promedio temporal en función del número de ecuaciones de
transporte usado para las magnitudes de la turbulencia (RODI, 1980, 1993; Markatos, 1986; ver
también, ÇENGEL & CIMBALA, 2006, pp. 841-842).
La ecuación de transporte, tal como fue presentada en la Sección 2.8, debe considerarse como
una ecuación diferencial que hace un balance de la conservación del ente turbulento que está
siendo transportado. Es importante comentar que muchos modelos de turbulencia se basan en
ecuaciones algebraicas que relacionan ciertas magnitudes turbulentas con variables del flujo
medio. En consecuencia, en estos modelos no se considera directamente el transporte de la
turbulencia. En el cuadro 4.1 se presenta la nomenclatura de clasificación adoptada (ABBOTT &
BASCO, 1989, p. 337; RODI, 1993).
Los modelos de 0 ecuaciones son relativamente simples, y todos emplean el concepto de
viscosidad de remolino y especifican la viscosidad de remolino ( t ) ya sea directamente de los
experimentos, por error y tentativa, a través de fórmulas empíricas, o relacionándola a la
distribución de velocidad promedio. De este modo, estos modelos no resuelven ninguna
ecuación de transporte (RODI, 1993, p. 14).

4
Asimismo, es importante tomar nota de la extensión en el tiempo de estas teorías de estudio de la turbulencia. Según propio ABBOTT
& BASCO (1989, pp, 303, 304, 334 335), “La teoría clásica cubre aproximadamente el período 1895 – 1970, que data desde la
instauración por Reynolds (1895) de las ecuaciones de movimiento de promedio temporal.
A partir de 1970, se han propuesto muchos enfoques para la simulación de la turbulencia y, en particular, se han avanzado dos
principales metodologías. El primero de estos extiende la aplicación del clásico enfoque de promedio temporal [método RANS]. Ha
sido llamado modelo k- porque el modelo estándar simula el transporte de [estas 2 propiedades del flujo turbulento …]. Un enfoque
aparte emplea las ecuaciones de flujo de promedio espacial (o filtradas). Este ha sido llamado simulación de grandes remolinos (LES).
(…). Estos enfoques son relativamente nuevos, cubren aproximadamente el período de 1970 en adelante, pero ellos ya han
revolucionado incluso la propia definición de la turbulencia. Debemos, sin embargo, tener en cuenta que esa revolución de ninguna
manera está concluida.”
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FLUJO TURBULENTO

Un modelo de 1 ecuación, resuelve una ecuación de transporte para la energía cinética de la


turbulencia por unidad masa k ( xi , t ) , y usa algunos argumentos con base física para estimar la
longitud de mezcla l ( xi , t ) . Esto significa que la viscosidad de remolino  t ( xi , t ) , se torna una
variable dependiente que varía espacialmente y con el tiempo para el caso de flujo no
permanente. Las ecuaciones de flujo medio y las ecuaciones de transporte turbulento deben
resolverse conjuntamente, simultáneamente, puesto que ellos son mutuamente
interdependientes.
Si no se puede estimar l ( xi , t ) a partir de las consideraciones físicas, entonces se recurren a
más ecuaciones de transporte para las longitudes características de la turbulencia. Los modelos
de turbulencia más comúnmente empleados, usan 2 ecuaciones de transporte: una para la
energía cinética de la turbulencia por unidad de masa k y la otra para la tasa de disipación de
esta energía . Este tipo de modelo se ha denominado modelo k   estándar.
En el cuadro 4.1, los denominados modelos de esfuerzo/flujo y modelos algebraicos de
esfuerzos, evitan completamente la aproximación vía viscosidad de remolino y buscan resolver
directamente las ecuaciones de transporte para los componentes de ui' u 'j . Esta aproximación
está fuera del alcance de esta separata (ver RODI, 1993, numeral 2.7; EIGER, 1989, numeral
2.4.4).
Cuadro 4.1

Nº DE ECUA- MAGNITUDES DE TURBULENCIA


DENOMINACIÓN
CIONES TRANSPORTADA

Modelos de 0 ecuaciones 0 Ninguna.

Modelos de 1 ecuación 1 (1)


k

Modelos de 2 ecuaciones 2 k y,o k y (2)

Modelos de esfuerzo/flujo (stress/flux models), 6 Componentes de ui' u 'j


o modelos de esfuerzos de Reynolds

Modelos algebraicos de esfuerzo/flujo 2 k y  usados para calcular (3)

(algebraic stress/flux models) o modelos los componentes de u u ' '


i j
algebraicos de esfuerzo.

Notas:
1) k : energía cinética turbulenta por unidad de masa (𝐾𝑒 /𝑚).
2)  : tasa de disipación de k ;  : vorticidad
3) Resuelve 2 ecuaciones de transporte (para  y  del modelo ) junto con un sistema de 6 ecuaciones algebraicas
para los componentes de esfuerzo de Reynolds.
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4.5 MODELOS DE TURBULENCIA SIN ECUACIÓN DE TRANSPORTE


Modelos de este tipo, llamados también modelos de cero ecuación, tal como se menciona en la
Sección anterior, usan el concepto de viscosidad de remolino (eddy viscosity), propuesto por el
matemático francés Joseph Boussinesq en 1877.
4.5.1 CONCEPTO DE VISCOSIDAD DE REMOLINO
La idea de Boussinesq fue expresar la ecuación (2.54) en una forma similar a la ecuación de
esfuerzo cortante (flujo de cantidad de movimiento) en flujo laminar, es decir:
u u
 yxt   u ' v'    t
   t (4.1)
y y
con  t denominado “viscosidad dinámica de remolino” y  t , viscosidad cinemática de remolino
(llamada también difusividad de remolino de la cantidad de movimiento), o simple-
mente “viscosidad de remolino”. El gradiente de velocidad
u
promedio ( ) representa también a la tasa de deformación
y
promedio del fluido.
La hipótesis de Boussinesq de que los esfuerzos turbulentos
son linealmente proporcionales a la tasa de deformación
promedio, sigue siendo la piedra angular de la mayoría de los
modelos de turbulencia y es probable que sea invocado (a
veces sutilmente) en algún momento de la derivación, incluso
cuando no se utiliza directamente. Es interesante observar
que el propio Boussinesq fue bastante cauteloso de la
hipótesis y proféticamente advirtió que las "viscosidades de
remolino" ("constante" de proporcionalidad), que vinculan el
esfuerzo turbulento a la tasa de deformación promedio, sería
difícil, si no completamente imposible de determinar; pero esto
Joseph Valentin Boussinesq
no ha disuadido a los esfuerzos de los investigadores por más (1842 – 1929)
de un siglo.
De acuerdo a la ecuación (4.1), el concepto de viscosidad de remolino constituye el primer
intento de modelar la turbulencia y, en analogía a los esfuerzos viscosos en flujo laminar, supone
que los esfuerzos de Reynolds son proporcionales a los gradientes de la velocidad promedio.
Para situaciones generales de flujo, el concepto “ecuacionado” por (4.1) puede expresarse
como:
u u j 2
ui'u 'j   t ( i  )  k  ij , (4.2)
x j xi 3
donde  ij es el delta de Kronecker (llamado también matriz unitario, o matriz identidad, que es
un tensor de segundo orden, definido como  ij  1 para i  j y  ij  0 para i  j ); y k es la
energía cinética de la turbulencia por unidad de masa, es decir,
K 1  1 2 2 2 1
k  e  / V ' / 2  (u1'  u 2'  u 3' )  (u i' u i' ) . (4.3a)
m 2 2 2
que resulta siendo la semisuma de la diagonal principal del tensor de Reynolds. Sin embargo,
dos aspectos fundamentales diferencian la ecuación (4.2) de la ecuación análoga para los
esfuerzos viscosos, a saber:
 En primer lugar, a diferencia de la viscosidad molecular (), la viscosidad de remolino  t no
es una propiedad del fluido sino depende bien marcadamente del estado de la turbulencia;
 t puede variar de un punto a otro dentro del flujo y también de flujo en flujo. Por
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FLUJO TURBULENTO

consiguiente, la introducción de la ecuación (4.2) por sí solo no constituye un modelo de


turbulencia, sino solamente da una estructura para construir un modelo; el problema principal
constituye ahora determinar la distribución de  t .
 Una segunda diferencia entre los esfuerzos viscosos y sus análogos turbulentos tal como la
dada por la ecuación (4.2), es la presencia del término que contiene el delta de Kronecker.
Este término es necesario para hacer que la expresión (4.2) sea válida también para los
esfuerzos normales (cuando i  j ). Así, en (4.2) para i  j , se tiene:
u u 2
u i' u i'   t ( i  i )  k ii
xi xi 3
o
u 2
u i' u i'  2 t i  k ii (4.3b)
xi 3
Desarrollando los índices repetidos en cada término de esta ecuación, se obtiene
2 2 2 u1 u 2 u 3 2 2 2
u1'  u 2'  u 3'  2 t (   )  k 11  k 22  k 33
x1 x 2 x3 3 3 3
Pero como  11   22   33  1, la expresión anterior toma la forma
2 2 2 u1 u 2 u 3
(u1'  u 2'  u 3' )  2 t (   )  2k .
x1 x 2 x3
Finalmente, por la ecuación del flujo medio (2.24 o 2.48):
u1 u 2 u 3
(   )0,
x1 x 2 x3
con lo que la ecuación (4.3b) se reduce a:
2 2 2
(u1'  u2'  u3' )  2k . (4.3c)

De este modo, el término que contiene el delta de Kronecker hace que la suma de los
esfuerzos normales (por unidad de densidad) no sea igual a cero, pues, como se sabe, todos
los esfuerzos normales por definición son magnitudes positivas y su suma es dos veces la
energía cinética k de la turbulencia (de las fluctuaciones), como lo establece la ecuación
(4.3a). En consecuencia, la inclusión del segundo término de la viscosidad de remolino en
la ecuación (4.2) asegura que la suma de los esfuerzos normales sea igual a 2k , validando
así a la forma general de expresar el modelo de viscosidad de remolino.
Por otra parte, los esfuerzos normales actúan como fuerzas de presión (es decir, perpendicular
a las caras del volumen de control), y porque similar a la presión la energía es una magnitud
escalar, el término que contiene el delta de Kronecker constituye una presión. Por tanto, cuando
la ecuación (4.2) es usada para sustituir ui' u 'j en la ecuación de momentum, el término de
energía cinética (el término que contiene el delta de Kronecker) puede agruparse con el
gradiente de presión a fin de que la presión estática sea reemplazada, como magnitud incógnita,
por ( p  23 k ) . Así, en la ecuación (4.2) no requiere que k sea hallada; solamente tiene que
determinarse la distribución de la viscosidad de remolino  t .

Analogía entre el movimiento molecular y el movimiento turbulento:


El concepto de viscosidad de remolino fue adoptado suponiendo una analogía entre el
movimiento molecular, que conduce a la ley de viscosidad de Stokes para flujo laminar, y el
movimiento turbulento. Los remolinos turbulentos fueron conceptuados como un aglomerado
DAIMF - UNMSM 4-8
FLUJO TURBULENTO

de fluido que, similar a moléculas [de gas], colisionan e intercambian momentum5. Como la
viscosidad molecular de gases a baja densidad es proporcional a la velocidad promedio y al
recorrido libre medio de las moléculas6; consecuentemente la viscosidad de remolino fue
considerada proporcional a la velocidad que caracteriza a las fluctuaciones y a una longitud
característica de este movimiento que Prandtl denominó “longitud de mezcla” [que se describe
en la siguiente Sección]. Sin embargo, se ha señalado siempre que, la analogía entre el
movimiento molecular y el turbulento no puede ser correcta, primero porque los remolinos
turbulentos no son cuerpos rígidos que retienen su identidad y, segundo, porque los “recorridos
libres” de los remolinos grandes, responsables por la transferencia de momentum, no son
pequeños comparado con el dominio del flujo, tal como requiere la teoría cinética de gases7.
A pesar de las objeciones conceptuales descritas en el párrafo anterior, se ha encontrado que
el concepto de viscosidad de remolino, trabaja bien en la práctica, básicamente porque  t tal
como definido por la ecuación (4.2) se puede determinar con una buena aproximación en
muchas situaciones de flujo. Se enfatiza aquí la noción de que la viscosidad de remolino  t es
proporcional a la escala de velocidad ( Vˆ ) y a una escala de longitud ( L ) que caracteriza al
movimiento turbulento (de escala grande), es decir,

 t  Vˆ L (4.4)
porque realmente la distribución de estas escalas es lo que puede ser aproximada
razonablemente bien en muchos flujos (RODI, 1993, p. 11, ABBOTT & BASCO, 1989, p. 337).

Principal acierto del concepto de viscosidad de remolino:


El principal éxito del concepto de viscosidad de remolino fue en la predicción de delgadas capas
de cortadura de pared bidimensional (two-dimensional thin shear layers) (flujos tipo capa límite),
donde el esfuerzo cortante  xt x   xt x   u1' u 2' es el esfuerzo turbulento de mayor importancia.
2 1 1 2

En este tipo de flujo (unidimensional y unidireccional), normalmente las coordenadas espaciales


son: x1  x , x 2  y ; siendo x en la dirección del flujo medio. Asimismo, u1  u y u 2  v  0
serían, respectivamente, los componentes de la velocidad promedio en la dirección de los ejes
x y y (ver, por ejemplo, figura 4.1a). Entonces, para este tipo de movimiento, en la ecuación
(4.2) para i  1 y j  2 , se tiene
u u 2 u
u1' u 2'   t ( 1  2 )  k  12   t 1 ,
x 2 x1 3 x 2
con el cual, el esfuerzo cortante turbulento resulta
u1 du
 u 2' u1'   u1' u 2'   xt2 x1    t    t 1 ; (4.5a)
x 2 dx2
que en coordenadas x  y se expresa como
u du
 v' u '   u ' v'   yxt    t    t . (4.5b)
y dy

5
El modelo de intercambio de cantidad de movimiento molecular es muy preciso para los gases; sin embargo, no explica el
comportamiento de la viscosidad de los líquidos. Las fuerzas intermoleculares contribuyen más a la viscosidad de un líquido que la
transferencia de cantidad de movimiento molecular (GERHART, et al., 1995, p, 15).
6
Por ejemplo,   13 u  (ecuación de Maxwell, obtenida en 1860), donde u es el valor promedio de las velocidades moleculares

relativas a la velocidad V del flujo (que representa a la media de las velocidades moleculares en las inmediaciones de un punto). Las
velocidades moleculares relativas siguen direcciones al azar superpuesta a la velocidad del flujo.  representa a la trayectoria media
libre de las moléculas de gas (BIRD et al., 1973, pp. 1-21, 1-22).
7
Para el aire en condiciones normales, una molécula típica viaja una distancia de 3x10 -8 m = 0.03m entre colisiones. Esta distancia
se denomina trayectoria media libre (GERHART, 1995, p, 15). Según POST (2011), para aire a 1 atm y 20ºC, =0.066m.
DAIMF - UNMSM 4-9
FLUJO TURBULENTO

El gradiente de velocidad ( du / dy ) de la ecuación (4.5b) se muestra en la figura 4.1(a).

(a) Sistema de coordenadas x y (b) Sistema de coordenada radial rz


Figura 4.1

Conforme se indica al final de la Sección 2.9 del capítulo 2, el esfuerzo cortante total en un punto
específico dentro de un flujo turbulento de este tipo, será:
 yx   yxl   yxt (4.6)

Entonces, al reemplazar en (4.6) las expresiones del esfuerzo laminar y del esfuerzo turbulento
du du
(ecuación 4.5b), resulta:  yx    ( )   t ( ) ; de donde
dy dy
du
 yx   (    t ) (4.7)
dy
Asimismo, para el sistema de coordenadas r  z (coordenada radial) de la figura 4.1(b), la
ecuación (4.7) queda expresada como:
dV
 rz   (    t ) z (4.8)
dr
Es importante señalar que en coordenada radial el gradiente de velocidad es negativo,
consecuentemente el signo de  rz resulta positivo, concordando con el sentido de transferencia
de la cantidad de movimiento.

Ejemplo 4.1: Cálculo del valor de k para un conducto de sección rectangular


Estimar el valor de k en un punto a 2.0 cm de la pared de un conducto de sección rectangular
de 1.0  0.244 m. Para este conducto, la figura 4.2 muestra mediciones de intensidad de
turbulencia en dos direcciones.
Solución
De las mediciones de intensidad de turbulencia en un conducto, se desea calcular la energía
cinética de la turbulencia por unidad de masa en un punto a 2 cm de la pared dentro del flujo.
1/ 2 1/ 2
De la figura 4.2, se obtiene: u ' 2  9.5 cm/s y v' 2  5.0 cm/s. La figura no muestra ningún
1/ 2
valor para w' 2 por lo que suponemos  0 . Entonces, de acuerdo a (4.3a)
1 2
k (u '  v' 2  w' 2 )
2
1  1 / 2  1/ 2 2 
 
2 2
 1/ 2   
k   u ' 2    v' 2    w' 2    9.5  5.0  0 cm2/s2
1 2 2 2

2        2

k  57.6 cm2/s2 = 0.00576 m2/s2 = 0.00576 J/kg = 2.5  106 Btu/lb


Este es un valor local, en un punto dentro del flujo.
DAIMF - UNMSM 4 - 10
FLUJO TURBULENTO

Figura 4.2
Mediciones de intensidad de turbulencia en dos
direcciones en un ducto rectangular.
(Fuente: De NEVERS, 2005, p, 548)

Ejemplo 4.2: Cálculo de la viscosidad turbulenta a partir de distribución experimental de


velocidad (ver deNevers, 2005, p. 555)
Un fluido circula en régimen turbulento a través de una tubería lisa. Se tiene las siguientes
condiciones y propiedades del fluido:
V z max  25 ft min-1 , velocidad máxima en el tubo (= 0.417 ft s-1);
  62.4 lb ft-3 , densidad del fluido;
  1.03 cP , viscosidad dinámica del fluido (= 6.9216x10-4 lb ft-1 s-1);
r0  1.5 in, radio interior del tubo (= 0.125 ft).
t
Evaluar la relación ( ) en diferentes posiciones radiales dentro del tubo, si se supone la

siguiente relación empírica para el esfuerzo cortante total del flujo turbulento:
r
 rz  0.001( 2 ) lbf ft-2 (con r y r0 en ft) (1),
r0
y la siguiente distribución de velocidad, conocida como la “ley de raíz séptima de distribución de
velocidad turbulenta” en tuberías lisas:
r
V z  V z max (1  )1 / 7 (2)
r0
Solución
A partir de la distribución del esfuerzo total y del perfil de velocidad experimental del flujo
turbulento, se desea hallar el valor relativo de la viscosidad turbulenta y la viscosidad molecular.
dV
A partir de la ecuación (4.8):  rz   (    t ) z , de donde,
dr
 rz  dV
  (1  t ) z , que reordenando resulta:
  dr
t  rz
 1 ó
 dV z
( )
dr
DAIMF - UNMSM 4 - 11
FLUJO TURBULENTO

t  rz
 1 (3)
 dV
( z)
dr
Por otro lado, derivando (2), se obtiene:
dV z 1V r
  z max (1  ) 6 / 7 (s-1) (4)
dr 7 r0 r0
Sustituyendo (4) y (1) en (3):
t 0.001(r / r02 ) lbf ft 2
 1 ( )
 V r lb ft 1 s 1 s 1
  z max (1  ) 6 / 7
7 r0 r0

t 0.007 r r lbf 32.2 lb


 1 ( )(1  ) 6 / 7 (  ).
  V z max r0 r0 lb ft s 2
slug

Reemplazando valores de  y V z max , resulta:


t (0.007) (32.2) r r
 1 ( )(1  ) 6 / 7
 4
(6.9216 10 ) (0.417) r0 r0
t r r
  1  780.929 ( )(1  ) 6 / 7 (5)
 r0 r0
Los resultados obtenidos a partir de (5) figuran en la segunda columna de la tabla 4.2.
Tabla 4.2

A partir de esta relación, y conociendo la viscosidad del fluido, se puede hallar la viscosidad
turbulenta (tercera columna de la tabla). Asimismo, evaluando la derivada de la distribución de
velocidad (cuarta columna de la tabla) se puede hallar los esfuerzos turbulentos viscosos (quinta
columna y sexta columna, respectivamente). Finalmente, se puede evaluar también el esfuerzo
total (séptima columna de la tabla) para comparar las magnitudes de los esfuerzos involucrados
en el problema.
En la figura 4.3 se han graficado los resultados de los cálculos.
DAIMF - UNMSM 4 - 12
FLUJO TURBULENTO

(a) Distribución de viscosidad (b) Distribución de esfuerzos turbulento, viscoso


turbulenta en la tubería y total en la tubería
Figura 4.3

Comentario:
Aun cuando la ecuación (5) falla en los límites r  0 (y próximos) y r  r0 , valores resaltados en
la columna 2 de la tabla, sí predice altos valores de (  t  ) en el núcleo turbulento del tubo y
valores decrecientes cuando r se aproxima a la pared. La falla de la solución se debe a la
ecuación empírica adoptada para V z y  rz . Por lo tanto, los valores de la viscosidad turbulenta
y del esfuerzo turbulento resaltados en las columnas 3 y 5 de la tabla, debe considerarse como
valores sin significado físico.

[Link] Limitaciones del Concepto de Viscosidad de Remolino


Aún para flujos relativamente simples, de tipo capa límite delgada, el concepto de viscosidad de
remolino algunas veces falla.
 Una deficiencia importante es que los esfuerzos de corte turbulentos desaparecen en
ausencia de gradiente de velocidad, de forma análoga a los esfuerzos viscosos. Así, no
existirían esfuerzos turbulentos en el centro de una tubería circular, lo cual no es cierto. La
experiencia muestra que tales esfuerzos existen en el centro de estos conductos, pues los
vórtices pasan constantemente por esta región, afectando la corriente media. Haciendo una
analogía entre el transporte turbulento de momentum con el transporte turbulento de masa
o calor, tal modelo implicaría la imposibilidad de transporte turbulento de masa o calor a
través del centro de este conducto, lo que también es irreal.
 En chorros de pared (wall jets) y capas de cortadura de pared (wall shear layers) asimétrico
como flujo anular en tubería o flujo de canal con diferentes rugosidades de pared en los
lados, existen regiones donde, de acuerdo a (4.1), se requiere viscosidad de remolino
negativa, que es sólo matemáticamente posible pero que no tiene significado físico, puesto
que según (4.4) tanto la escala de velocidad como la escala de longitud son positivas. En
flujos de mayor complejidad que las delgadas capas de cortadura, más de un componente
de esfuerzo turbulento ui' u 'j es significativo. La ecuación (4.1), [por consiguiente la
ecuación (4.2)], introduce viscosidad de remolino  t como un escalar, esto es, lo mismo para
todos los componentes del esfuerzo. Esta suposición de viscosidad turbulenta isotrópica es
una simplificación que es de limitado realismo en flujos complejos. Por lo tanto, se introducen
diferentes viscosidades de remolino para el transporte turbulento de momentum en
diferentes direcciones; por ejemplo, en grandes cuerpos de agua siempre se prescribe  t
diferente para el transporte horizontal que para el transporte vertical.
DAIMF - UNMSM 4 - 13
FLUJO TURBULENTO

A pesar de todos los defectos del concepto de viscosidad de remolino mencionados antes, este
concepto ha demostrado tener buenos resultados en muchos cálculos prácticos y es aún la base
de muchos modelos de turbulencia en uso hoy en día.
[Link] Concepto de Difusividad de Remolino
En analogía directa con el transporte turbulento de momentum, el transporte turbulento de calor
o masa siempre se ha supuesto que está relacionado al gradiente de la magnitud transportada,
es decir,

u i'  '  t (4.9)
xi
donde t es la difusividad turbulenta de calor o masa. Similar a la viscosidad de remolino, t
no es una propiedad del fluido sino depende del estado de la turbulencia. De hecho, la analogía
de Reynolds entre el transporte de calor o masa y el transporte de momentum sugiere que t
sea estrechamente relacionada a  t , así
t
t  , (4.10)
t
donde  t es el número de Prandtl turbulento (para el transporte de calor), o el número de
Schmidt turbulento S c , t (para el transporte de masa)8.

Los experimentos han demostrado que, a diferencia de difusividades turbulentas de momentum,


de calor o de masa,  t varía sólo muy poco a través cualquier flujo y también muy poco de un
flujo a otro. Por tanto, muchos modelos hacen uso de la ecuación (4.10) con número de Prandtl
/ Schmidt turbulento como constante. Sin embargo, se debe mencionar que el empuje y la
curvatura de las líneas de corriente afectan al valor de  t . Además, algunas observaciones, tal
como las anteriores sobre el concepto de viscosidad de remolino, también se aplican aquí: es
decir, el concepto de difusividad (4.9) no es válido en ciertas regiones de flujo, y la difusividad
t depende en general de la dirección del flujo de calor o masa. Sin embargo, a pesar de todo
lo anterior, la relación (4.9) aún ha demostrado ser útil en muchos cálculos prácticos y se emplea
en muchos modelos para el transporte turbulento de calor y masa.
La determinación de  t es un asunto que demanda más investigación, siendo normalmente
adoptado su valor de forma relativamente imprecisa.

[Link] Efecto de Flotabilidad


El transporte turbulento vertical tanto del momentum como de las magnitudes escalares es
fuertemente influenciado por el efecto de flotabilidad (buoyancy effects); en particular, la
viscosidad y la difusividad de remolinos son reducidos por una estratificación estable.
Usualmente, la influencia de la estratificación en la turbulencia es considerada a través del
número de gradiente de Richardson ( Ri ), que para la situación en discusión es definido por

g  / x 2
Ri   (4.11)
 (u1 / x 2 ) 2
En esta ecuación se supone que el eje x2 es vertical y orientado de abajo hacia arriba.

8
El número Prandtl es    /   (C p  ) / k , : viscosidad cinemática; : difusividad térmica; Cp: calor específico a presión constante;
: viscosidad dinámica y k conductividad térmica. Por su parte, el número de Schmidt es Sc   / D , : viscosidad cinemática; D:
difusividad molecular de masa.
DAIMF - UNMSM 4 - 14
FLUJO TURBULENTO

El número de gradiente de Richardson ( Ri ) mide una relación entre las fuerzas de inercia
creadas por la estratificación y las fuerzas que generan turbulencia. Por ejemplo, si la densidad
creciera rápidamente con la profundidad, el medio tiende a tornarse cada vez más estratificado
de forma estable. Esto significa que es necesario producir más turbulencia para que haya
transporte por la turbulencia.
Valores altos de Ri representan situaciones en las cuales el efecto de la turbulencia puede ser
fuertemente amortiguado por la estratificación estable, haciendo con que los procesos de
mezcla se tornen poco activos. Esto es lo que ocurre en episodios de inversión térmica
atmosférica (figura 4.5), y frecuentemente en lagos y océanos, haciendo con que la dispersión
de poluentes se torne bastante atenuada. En medios estratificados de forma estable, es
necesaria la producción de más energía cinética de turbulencia para vencer la inercia adicional
generada por el medio estable. Obviamente, la situación opuesta ocurre para medios
estratificados de forma inestable, caracterizados por valores bajos de Ri , cuando la turbulencia
no es amortiguada, sino transportada más fácilmente por la inestabilidad existente en el medio.

Figura 4.5: Esquema de inversión térmica atmosférica

La influencia de Ri sobre la turbulencia es usualmente considerada de forma empírica.


Normalmente, los datos son medidos en laboratorio o en el campo, de forma que se pueden
construir las correlaciones los cuales normalmente presentan elevado grado de dispersión
estadística. Por ejemplo, Munk & Anderson (1948) propusieron las siguientes expresiones para
considerar la reducción en los coeficientes  t y t en casos de estratificación estable, resultando
los coeficientes  t ,estr y t , estr dados por

 t ,estr   t (1  10Ri )0.5 ; (4.12)

t , estr  t (1  3.33Ri )1.5 ; (4.13)


donde  t y t son, respectivamente, los valores de los coeficientes para estratificación neutral
( Ri  0 ).
De acuerdo con las ecuaciones (4.12) y (4.13) se concluye que el efecto de la estratificación
estable es más intenso en t que en  t . Esto significa que el transporte de masa por difusión
turbulenta sufre un mayor decrecimiento que el correspondiente transporte de momentum. Esto
puede ser explicado por el hecho que una porción de fluido puede transferir momentum a su
alrededor a través de fluctuaciones de presión, sin mezclarse con porciones vecinas, mientras
que esto no ocurre con el transporte de masa.
Perrels & Karelse (1981) concluyeron que las expresiones anteriores no son satisfactorias y
recomendaron el uso de las siguientes ecuaciones:
 t ,estr   t exp(4Ri ) ; (4.14)

t , estr  t exp( 18Ri ) (4.15)


DAIMF - UNMSM 4 - 15
FLUJO TURBULENTO

4.5.2 MODELO DE LONGITUD DE MEZCLA


Uno de los pocos intentos exitosos de establecer una forma de variación de  t fue propuesto
por Prandtl en 1925 con el modelo de longitud de mezcla (mixing
length model).
Estimulado por la teoría cinética de gas, Prandtl supuso que la
viscosidad de remolino  t es proporcional a la escala de
velocidad Vˆ y la “longitud de mezcla” l (según ecuación 4.4).
m
Considerando capas de corte sólo con un esfuerzo turbulento
u
significativo  u 'v' y gradiente de velocidad , Prandtl postuló
y
que Vˆ es igual al gradiente de velocidad promedio veces la
longitud de mezcla ( l m ), es decir,
u
Vˆ  l m (4.16) Ludwig Prandtl
y (1875 – 1953)

La longitud de mezcla es definida de la siguiente manera (ver figura 4.6): “cuando un bloque de
fluido9 viajando a su velocidad promedio original u1 es desplazado de y1 a y 2 debido al
movimiento turbulento en la dirección transversal v ' , su velocidad difiere de la velocidad
promedio circundante en y 2 por u . La longitud de mezcla lm es la distancia y 2  y1 en la cual
u  u 2  u1 es igual al promedio [de la magnitud] de la fluctuación transversal de la velocidad (
/ v' / ).” (RODI, 1993, p, 16) 10

lm

(a) Antes del desplazamiento (b) Después del desplazamiento


Figura 4.6

Con la escala de velocidad dada por (4.16) (suponiendo en la ecuación 4.4 constante de
proporcionalidad igual a 1 y L  lm ) la viscosidad de remolino puede ser expresada como:
u
 t  l m2 (4.17)
y

En la ecuación (4.17), lm debe especificarse de alguna forma. Nuevamente el problema de


indeterminación es transferido para otro ente, sólo que en esta vez para un ente de más fácil
visualización. Sin embargo, la longitud de mezcla representa de alguna manera el tamaño de
los vórtices característicos del flujo y, de este modo, debe ser pequeña en la región de flujo
cerca de los contornos físicos y más grande en puntos alejados de estos contornos. En
consecuencia, la forma de especificar lm depende del tipo de flujo considerado, siendo diferente

9
“pedazo” macroscópico de fluido (GERHART, 1995, p. 390).
10
Otra definición de longitud de mezcla: “… distancia a la cual uno debe moverse transversalmente a la dirección del flujo tal que
u  / v' / .” (DAUGHERTY & FRANZINI, 1977, p. 204).
DAIMF - UNMSM 4 - 16
FLUJO TURBULENTO

para canales, chorros, plumas, capas de mezcla y estelas, entre otros. Cuando se consideran
problemas con más de una dirección característica, el establecimiento de lm se torna más
complejo y se usa raramente.
Un caso importante y frecuentemente usado es la descripción de la variación de la longitud de
mezcla próximo a las paredes. Considerando que una pared está localizada en el origen del eje
y , un hecho razonablemente bien establecido es que próximo a esta pared lm sea dada por

l m  k1 y (4.18)
siendo k1 la “constante universal” de von Kármán, cuyo valor es aproximadamente 0.4

La ecuación (4.18) indica que el tamaño característico de los vórtices (representado por lm )
crece de forma lineal en la medida en que se aleja de la pared. Obviamente, esta variación es
limitada, o por otros contornos físicos o por que la influencia de esta pared deja de existir a
distancias suficientemente grandes. O sea, rigurosamente, la ecuación (4.18) no es válida en
toda la profundidad del flujo. Como ejemplo, Perrels & Karelse (1981) adoptaron la ecuación
(4.18) hasta 25% de la profundidad, y luego un valor constante para lm por encima de este punto
en un estudio de variación de salinidad en canales (EIGER, 1989, pp. 97-98). El uso de la
ecuación (4.18) lleva a la conocida variación logarítmica de la velocidad en canales, como se
verá más adelante.
Sustituyendo (4.18) en (4.17), y luego en (4.5b), resulta la siguiente expresión de esfuerzo
cortante
u u
 v' u '   yxt    k12 y 2 (4.19a)
y y

Para sistema de coordenadas radial r-z, esta ecuación queda expresada como

V z V z
 rzt    k12 (r0  r ) 2 (4.19b)
r r
siendo r0 el radio del tubo.

Principal acierto del modelo de longitud de mezcla:


Según RODI (1993, p 17), la hipótesis de longitud de mezcla ha sido, y aún es aplicado con gran
suceso, por lo menos para flujos relativamente simples, porque en muchas situaciones lm puede
ser especificado por fórmulas empíricas simples. En capas de turbulencia libre (free layers),
o capas de fricción libre (free shear layers), lm se puede suponer constante a través de la capa
y proporcional al ancho local de la capa  . Sin embargo, el factor de proporcionalidad, es decir,
la constante experimental en este modelo de turbulencia, depende del tipo de flujo libre
considerado (ver tabla 4.3).
Tabla 4.3: Valores de factor de proporcionalidad para capas de turbulencia libre

CAPA DE En entornos estancados


FLUJO ESTELA
MEZCLA CHORRO CHORRO CHORRO PLANA
PLANA PLANO REDONDO RADIAL (*)

lm /  0.07 0.09 .075 0.125 0.16


(*) o ventilador

En la tabla 4.3,  es definida como la distancia entre puntos donde la velocidad difiere de la
velocidad de la corriente libre en 1% de la máxima diferencia de velocidad a través de la capa.
Para flujos simétricos (chorros, estelas),  es la distancia del eje de simetría al punto 1% en el
borde exterior.
DAIMF - UNMSM 4 - 17
FLUJO TURBULENTO

En turbulencia de pared o capa límite de pared (incluyendo aquellos con una velocidad máxima
como chorros de pared) se halló que una “función rampa” como la esquematizada en la figura
4.7 trabaja satisfactoriamente.

Figura 4.7:
Distribución de lm en turbulencia de pared

Con base a un gran número de cálculos, Patankar & Spalding (1970) sugirieron como constante
empírica k1  0.435 (constante de von Kármán) y   0.09 ; el ancho de la capa  es definido
como la distancia de la pared al punto 1% en el borde exterior. En flujos desarrollados en ducto
(canales y tubos), la distribución de longitud de mezcla está bien descrita por la fórmula de
Nikuradse (ver Schlichting, 1969):
lm y y
 0.14  0.08(1  ) 2  0.06(1  ) 4 (4.19c)
r0 r0 r0

donde r0 es el radio del tubo o la mitad del ancho del canal (toda la profundidad en el caso de
canales abiertos). Cerca de la pared la relación (4.19c) es idéntica a la relación lineal (4.18) con
constante de von Kármán k1  0.4 . Muy cerca de la pared, donde los efectos viscosos juegan
un rol, la relación lineal de longitud de mezcla debe ser modificada; esta se hace usualmente
con la siguiente función de amortiguamiento de van Driest:
  y ( 0 /  )1 / 2 
l m  k1 y 1  exp   , A  26

(4.19d)
  A  
o con alguna otra modificación de esta ecuación.  0 es el esfuerzo de corte en la pared.
[Link] Limitaciones del Modelo de Longitud de Mezcla:
Conforme afirma EIGER (1989), una limitación del modelo de longitud de mezcla consiste en el
hecho de que produce resultados aceptables solamente en corrientes con una longitud
característica. Un ejemplo típico de este caso es el flujo con turbulencia plenamente
desarrollada en un canal ancho, en el cual la longitud característica es el tirante del canal. Si
en este canal se introdujera una solera, existirán longitudes horizontales importantes, haciendo
con que el modelo de longitud de mezcla ya no sea aplicable de forma razonablemente simple
en la región próxima a la solera.
Con relación a la constante de von Kármán, se debe hacer otra observación. A pesar de que
ella es calificada como una constante “universal”, no existe unanimidad con relación a su valor.
Se sabe, por ejemplo, que la presencia de sedimentos en el agua puede disminuir
considerablemente su valor, conforme fue demostrado experimentalmente por Vanoni &
Nomicos (1960).

[Link] Efecto de Flotabilidad


Las fuerzas de cuerpo debido a la flotabilidad o curvatura de líneas de corriente pueden alterar
significativamente la distribución de longitud de mezcla. Este efecto puede ser considerado a
través de fórmulas empíricas procedentes de estudios de capas límites atmosféricas
estratificadas. Las siguientes expresiones fueron presentadas por RODI (1980, 1993):
DAIMF - UNMSM 4 - 18
FLUJO TURBULENTO

lm, estr  lm (1  7 Ri ) , para Ri > 0 (4.20a)

lm, estr  lm (1  14Ri )0.25 , para Ri < 0 (4.20b)

4.5.3 TEORÍA DE SIMILITUD DE VON KÁRMÁN


Puesto que la longitud de mezcla es un elemento lineal, von Kármán, en 1934, supuso que ésta
du d 2 u
sería una función de , , etc. Basado en consideraciones dimensionales, formuló la
dy dy 2
siguiente expresión para lm :
du / dy
l m  k1 (4.22)
d 2 u / dy 2
con el cual, según (4.17) y (4.5b), los esfuerzos de Reynolds, para flujo unidimensional y
unidireccional, han de ser de la forma
(du / dy) 3 du
 v' u '   yxt    k12 2 ( ) (4.23)
(d u / dy 2 ) 2 dy

4.5.4 FÓRMULA EMPÍRICA DE DEISSLER


Robert G. Deissler, en 1955, propuso la siguiente expresión empírica para ser utilizado en las
proximidades de superficies sólidas, donde la ecuación de von Kármán y la de Prandtl resultan
inadecuadas:
 n2 u y du
 v' u '   yxt    n 2 u y [1  exp( )]( ) . (4.24)
 dy
En las expresiones (4.22), (4.23) y (4.24),
u velocidad promedio temporal en la dirección del flujo (en este caso el eje x);
y distancia medida desde la superficie sólida (pared del tubo, por ejemplo);
k1 constante “universal” de von Kármán;
n constante, cuyo valor, determinado empíricamente por Deissler a partir de las
distribuciones de velocidad para el flujo en un tubo, es 0.124;
 viscosidad cinemática molecular del fluido.

4.5.5 MODELO DE CAPA DE FRICCIÓN LIBRE DE PRANDTL


En 1942, Prandtl propuso un modelo muy simple aplicable solamente a capas de fricción libre.
En este modelo él supuso viscosidad de remolino  t constante sobre cualquier sección de la
capa, la escala de longitud L de la turbulencia proporcional al ancho de la capa  , y la escala
de velocidad Vˆ proporcional a la máxima diferencia de velocidad u u a través de la
max min
capa. Según (4.4) esto da la siguiente fórmula de viscosidad de remolino (ver también COSTA
et al., 1984, p. 300)
 t  C  u max  u min (4.24a)

donde C es una constante adimensional que debe determinarse experimentalmente. Como en


el caso del modelo de longitud de mezcla, la constante empírica 𝐶 depende del tipo de flujo. En
la tabla 4.4 se dan los valores para diferentes tipos de flujo. El ancho de la capa  está definida
en la tabla 4.3
DAIMF - UNMSM 4 - 19
FLUJO TURBULENTO

Tabla 4.4: Valores de constante empírica del modelo de capa


de fricción libre de Prandtl

CAPA DE En entornos estancados


FLUJO ESTELA
MEZCLA CHORRO CHORRO CHORRO PLANA
PLANA PLANO REDONDO RADIAL (*)

C 0.01 0.014 0.011 0.019 0.026


(*) o ventilador

Por su simplicidad, el modelo capa de fricción libre de Prandtl es muy preferido para la predicción
de capas de mezcla, choros y estelas. Trabaja bien (con el constante apropiado) cuando estos
flujos están en un estado desarrollado, pero las transiciones de un tipo de flujo libre a otro no
son bien predecidas debido a la no universalidad de las constantes empíricas11.

11
Por ejemplo, un chorro en una corriente que co-fluye, donde inicialmente el chorro tiene un exceso de velocidad y se comporta similar
a un chorro en un entorno estancado, lejos, aguas abajo, el exceso de velocidad es pequeña y el chorro tiene carácter de estela.
DAIMF - UNMSM 4 - 20
FLUJO TURBULENTO

4.6 MODELOS DE TURBULENCIA DE UNA ECUACIÓN DE TRANSPORTE


A fin de superar las limitaciones de la hipótesis de longitud de mezcla mencionada en la Sección
anterior, se desarrollaron modelos de turbulencia que toman en cuenta el transporte de
magnitudes de turbulencia resolviendo ecuaciones diferenciales para ellos. Un importante paso
en el desarrollo de estos modelos fue abandonar el enlace directo entre la escala de fluctuación
de velocidad y los gradientes de velocidad promedio y determinar esta escala a partir de una
ecuación de transporte.
Los modelos de una ecuación de transporte se puede agrupar en dos (RODI, 1993, pp. 20-26):
 Modelos que usan el concepto de viscosidad de remolino, y
 Modelos que no emplean tal concepto.

4.6.1 MODELOS QUE USAN EL CONCEPTO DE VISCOSIDAD DE REMOLINO


[El fundamento de estos modelos podría resumirse en:] Si las fluctuaciones de velocidad van a
ser representadas por una escala, la escala físicamente más significativa es k , siendo k la
energía cinética del movimiento turbulento (por unidad de masa) definida por ecuación 4.3(a).
De acuerdo a esta ecuación, k es una medida directa de la intensidad de las fluctuaciones de
la turbulencia en las tres direcciones. Como la energía k es contenida principalmente en las
fluctuaciones de escala grande [remolinos grandes], k es una escala de velocidad para el
movimiento turbulento de escala grande. Cuando esta escala se usa en la relación de
viscosidad de remolino (4.4), resulta  t  k L , o
 t  c'  k L , (4.25)
siendo c'  una constante empírica y L una longitud característica. Esta fórmula es conocida
como la expresión de Kolmogórov-Prandtl, por que fue sugerida independientemente por
Kolmogórov en 1942 y por Prandtl en 1945 (RODI, 1993, p. 21; ABBOTT & BASCO, 1989, pp. 335
y 338). Estos investigadores también sugirieron resolver una ecuación de transporte para k , a
fin de determinar la distribución de esta magnitud. Tal ecuación puede ser derivada en forma
exacta desde la ecuación de N-S. Para altos números de Reynolds, esta ecuación es (EIGER,
1989, p. 102)
u  '
 k  u i' u i' u j
'
k k   p' u j   gi ' ' (4.26)
uj   u i' u 'j i    u '
k '     (u i j 
' '
u )  (u  )   (  )
x j x j   0 0 x j x j x i
i
t x j x j xi
j
    
 
   
1
2 3
  5

6

( P) 4 (G ) ( )

Conforme se esperaba, aparecen nuevas correlaciones en la ecuación (4.26) como las


correlaciones entre los términos de fluctuación de presión y velocidad, y entre fluctuaciones de
densidad y velocidad. Consecuentemente, es necesario que algunos términos de esta ecuación
sean modelados. El significado de cada término de la ecuación (4.26), así como la forma como
son modelados, si es necesario, se presenta a seguir:
k
 El término (1) representa la tasa de variación de k y, por lo tanto, no requiere ser
t
modelado.
k
 El término (2) u j representa la advección de k ; o sea, incorpora el efecto de transporte
x j
de k por el campo de velocidades de la corriente, explicando cómo la turbulencia en un
punto dado puede afectar la turbulencia en otros puntos. Este término obviamente no
requiere ser modelado.
u
 El término (3)  u i' u 'j i es considerado ser el responsable por la producción de la energía
x j
cinética de la turbulencia por fricción (corte), la cual ocurre cuando existen gradientes de
DAIMF - UNMSM 4 - 21
FLUJO TURBULENTO

velocidad en el flujo medio. Los esfuerzos de Reynolds que ocurren en este término son
modelados de acuerdo con la hipótesis de viscosidad turbulenta, la cual es dada por la
ecuación (4.1). En este caso, el término de producción de k por corte queda como
u i 2 u u u j u i u u j u i
 u i' u 'j   k ij i   t ( i  ) t ( i  ) (4.27)
x j 3 xj x j xi x j x j xi x j

 p' u ' 
 El término (4)    j
 u 'j k '   [
k

 
(u i' u 'j )] es el más complejo de la ecuación
x j   0 x j xi 
 
(4.26). Contiene la influencia de diferentes correlaciones poco entendidas. Todas estas
influencias afectan el transporte de k en forma difusiva, lo que sugiere la siguiente forma de
modelar este término, conforme propuesto por Harlow & Nakayama (1967)
 
  t k
'
  p' u j k  
   u 'j k '   [  (u i' u 'j )]  ( ) (4.28)
x j   0 x j xi  x j  k x j
 
donde  k es una constante empírica de difusión (RODI, 1993, p, 21).

La ecuación (4.28) constituye probablemente el punto más débil de la forma modelada de la


ecuación para k . Los mecanismos considerados por ella en la forma de una simple ley de
difusión, son considerablemente más complejas.
gi
 El término (5) (u i'  ' ) , denominado término ascensional, flotabilidad o empuje (buoyancy
0
term), representa la influencia en k del flujo turbulento con variaciones de densidad.
Según RODI (1993, p, 21), en un flujo ascensional (buoyant flow) hay producción o
destrucción de k por fuerzas de flotabilidad. El término de flotación G representa un
intercambio entre la energía cinética de la turbulencia k y la energía potencial. En
estratificación estable, el término es negativo de modo que k es reducido y la turbulencia es
amortiguada mientras la energía potencial del sistema incrementa. En estratificación
inestable, la energía turbulenta es producida a expensas de energía potencial.
Según EIGER (1989, pp. 103-104), este término considera el efecto de un campo variable de
salinidad o temperatura en la estructura de la turbulencia de una corriente dada. En caso
de que la densidad sea constante, este término es igual a cero.
Sea, por ejemplo, la densidad  función de la temperatura ( T ) en un problema dado. Las
dos variables se relacionan por una ecuación de estado tal como (Svensson, 1978)
   0 [1   (T  T0 ) 2 ] , (4.29a)
siendo  el coeficiente de expansión térmica, y  0 la densidad en la temperatura de
referencia T0 .

Si ocurriera una fluctuación turbulenta de densidad (  ' ) debido a una fluctuación turbulenta
de temperatura ( T ' ), las dos variables serán relacionadas según la ecuación (4.29a) por
 '  2 0T ' (T  T0 ) , (4.29b)

En esta ecuación, el término (T ' ) 2 fue despreciado por considerarse de orden superior.
g
Consecuentemente, el término i (u i'  ' ) queda igual a
0
gi
(u i'  ' )  2 g i (T  T0 )u i' T ' . (4.29c)
0
DAIMF - UNMSM 4 - 22
FLUJO TURBULENTO

En la ecuación (4.29c), el término u i' T ' es modelado de acuerdo con la hipótesis usual de
flujo difusivo, siendo  t el número de Prandtl turbulento, o sea
 t T
u i' T '   . (4.29d)
 t xi
Finalmente, el término (5) es expresado en este caso por
gi ' '  T
(u i  )  2  g i (T  T0 ) t (4.30)
0  t xi

u i' u i' u j
'
 El término (6)   (  ) representa la tasa de disipación de la energía cinética de la
x j x j xi
turbulencia debido al efecto de la viscosidad. Este término usualmente es representado por
.
Reuniendo todos los términos, modelados o no, de la ecuación para la energía cinética de la
turbulencia k , resulta:
k k u u j u i   t k  T
uj  t ( i  )  ( )  2g i (T  T0 ) t  (4.31)
t x j x j xi x j x j  k x j  t xi
Para que la ecuación (4.31) sea empleada, es necesario que las constantes que figuran en ella
sean conocidas, conforme se detalla más adelante. También la tasa de disipación de energía
cinética de la turbulencia  debe ser obtenida de alguna forma.
En cuanto a la disipación de energía, conforme se expuso en la Sección 4.2, ésta ocurre
predominantemente en los vórtices pequeños del flujo. En situaciones con número de Reynolds
elevados, estos vórtices son mucho menores que los vórtices mayores que contienen la mayor
parte de la energía. De acuerdo a Launder & Spalding (1972), [conforme se ha puntualizado en
4.2], esta tasa de disipación es controlada no por los movimientos disipativos propiamente
dichos, sino más bien por los procesos que transfieren esta energía de los vórtices mayores
hacia los vórtices menores. Tal proceso puede suponerse ser dependiente de k y de una
longitud característica L de los vórtices grandes. Por razones dimensionales resulta
k3 / 2
  CD , siendo C D una constante (4.32)
L
Es importante resaltar que la ecuación (4.32) implica la existencia de una tasa de disipación
isotrópica, siendo válida solamente para flujos con números de Reynolds elevados.
Con las ecuaciones (4.25) y (4.32), la indeterminación pasa ahora sobre la longitud característica
L . Varios modelos han sido propuestos para la determinación de L , conforme puede ser
verificado en los trabajos de Launder & Spalding (1972), Rodi (1980), entre otros. Si ninguna
ecuación diferencial es propuesta para L , entonces ésta debe ser obtenida a través de
ecuaciones algebraicas que relacionan L con las magnitudes del flujo medio. Esta situación es
bastante semejante a aquella discutida para la longitud de mezcla lm , inclusive en lo que se
refiere a sus deficiencias. En flujos más complejos, a veces resulta bastante difícil prescribir L
, lo que restringe la aplicación de este modelo a situaciones más simples.
Estos últimos comentarios pueden inducir a la impresión de que se avanzó poco con la
introducción de k por Kolmogórov y Prandtl. Sin embargo, esto no corresponde a la realidad,
pues varios conceptos importantes fueron introducidos con relación [al modelo de longitud de
mezcla], a saber:
 La introducción de k como medida de la intensidad de turbulencia es un concepto con bases
más sólidas del que las consideradas por el modelo de longitud de mezcla.
DAIMF - UNMSM 4 - 23
FLUJO TURBULENTO

 La ecuación para k también resalta que la turbulencia en un punto afecta y es afectada por
la turbulencia en otros puntos. Este hecho sirve para mostrar un aspecto bastante
simplificado del modelo de longitud de mezcla, que está basado en la hipótesis de equilibrio
local. De acuerdo a esta hipótesis, la turbulencia es generada y disipada en el mismo lugar,
lo que restringe la aplicación del modelo de longitud de mezcla a tales situaciones.

4.6.2 MODELOS QUE NO USAN CONCEPTO DE VISCOSIDAD DE REMOLINO: Modelo


de BRADSHAW et al.
Bradshaw et al. (1967, 1973) desarrollaron un modelo de una ecuación de transporte que no
emplea el concepto de viscosidad de remolino, para flujo de capas de fricción (shear layers)12,
o flujos con gradiente de velocidad. En lugar de ello resolvieron una ecuación de transporte
para el esfuerzo cortante u 'v' , que obtuvieron convirtiendo la ecuación de energía cinética
(4.31).
El modelo original fue intentado solamente para turbulencia de pared para el cual los
experimentos sugieren que

u ' v'
 a1  const  0.3 , (4.33)
k
por consiguiente (4.33) es usado como relación entre k y u 'v' . El modelo emplea la siguiente
ecuación de transporte para k , que en virtud de (4.33) es convertido en una ecuación para u 'v'
:
u ' v' u ' v'

u
(
a1
)
v
(
a1
)

 

G u ' v' u ' v' max
1/ 2
  u ' v' 
 
u u ' v'
3/ 2
(4.34)
x y y   y L
Esta ecuación es muy similar a la ecuación de k (4.31) siendo la única diferencia básica el
término de difusión (el primer término del lado derecho). Bradshaw et al. (1967) son consistentes
en no emplear el concepto de gradiente de difusión y en su lugar suponen que el transporte de
k (o u 'v' ) por difusión es proporcional a una velocidad global (bulk velocity), para el cual ellos

escogen u 'v' max 1/ 2
. El parámetro G en la expresión de difusión es
1/ 2
 u ' v' max  y
G   f1 ( ) (4.35)
 u2  
  
donde f 1 es una función empírica. La escala de longitud L que aparece en (4.34) es también
L y
determinado de una función empírica  f 2 ( ) .
 
El modelo de Bradshaw et al. fue aplicado con éxito en muchos cálculos de capa límite de pared.
En flujos con capas de fricción donde el esfuerzo cortante cambia de signo (flujo en ductos,
chorros, estelas) la relación simple (4.33), por supuesto, no es válida porque k no cambia de
signo. Para flujos libres, Harsha (1974) modificó (4.33) tal que u ' v'  k y la relación puede
variar cerca de líneas de simetría (ver RODI, 1993, p. 25).

12
En realidad, esta es una turbulencia de pared. EIGER (1989, pp 109, 124), al término shear layer lo traduce como “escurrimiento
con un gradiente de velocidad” o “escurrimientos con capas cizallantes”.
DAIMF - UNMSM 4 - 24
FLUJO TURBULENTO

4.7 MODELOS DE TURBULENCIA DE DOS ECUACIONES DE TRANSPORTE


La introducción de una ecuación diferencial para el transporte de una entidad turbulenta sirvió
como semilla para una serie de ideas posteriores que revelaron ser bastante fructíferas. A partir
de esta forma de enfoque, surgieron varios modelos considerablemente exitosos debido a su
alto nivel de generalidad y la calidad de los resultados obtenidos con ellos.
Normalmente, un modelo de turbulencia con dos ecuaciones de transporte utiliza la ecuación de
transporte para k , y otra ecuación para otra variable auxiliar. Launder & Spalding (1974)
probaron las siguientes variables auxiliares: kL , W y  ; donde además de la variables
definidas anteriormente, se tiene W , que es interpretada como la media temporal de la
fluctuaciones de la vorticidad al cuadrado.
Launder & Spalding citan referencias con aplicaciones de modelos k  kL , k  W y k   . Ellos
probaron que los 3 modelos son conceptualmente equivalentes entre sí, pues dado los
resultados de uno de ellos, se pueden obtener las otras variables. Sin embargo, esto no significa
una equivalencia de resultados entre los diversos modelos, pues ellos son construidos de forma
distinta.
4.7.1 MODELO k   (k – épsilon)
Algunas razones por las cuales el modelo k   es preferido en relación a los modelos k  kL y
k  W son:
 Sus constantes concuerdan mejor con los experimentos.
  aparece naturalmente en la ecuación de transporte de k , mientras que esto no ocurre con
las otras variables;
 La calidad de sus resultados es superior a los otros dos.
Combinando las ecuaciones (4.25) y (4.32) se obtiene la siguiente expresión para la viscosidad
turbulenta, la cual es una de las ecuaciones básica del modelo k  
k2 𝑘2
 t  C o 𝜇𝑡 = 𝜌𝐶𝜇 (4.40)
 𝜀

siendo C  , presumiblemente una constante, dada por


C   C D C ' (4.41)

Según EIGER (1989, p. 107), una forma del modelo k   fue inicialmente presentada por Harlow
& Nakayama (1968). Tal modelo está basada en la ecuación diferencial que rige el transporte
de  , la cual es considerablemente compleja y no será presentada aquí. Para el presente
propósito se presenta la forma modelada de las ecuaciones de transporte para k y  , tomado
de RODI (1993, pp. 27-29).
 Transporte de k : (de 4.31)
k k   t k u u j u i  t 
uj  ( )  t ( i  )   gi 
  (4.42)
t
 x j x j  k x j x j xi x j  t xi
tasa de      
 
 destruccion
cambio adveccion difusion P: prod. por corte G: prod. / destr. por flot.

 Transporte de  :

    t   2
uj  ( )  C1 ( P  G )(1  C 3 R f )  C 2 (4.43)
t
 x x j   x j k k
tasa de j    produccion
 
destruccion
cambio adveccion difusion

En palabras las ecuaciones son


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FLUJO TURBULENTO

Tasa de Transporte Transporte Tasa de Tasa de


cambio de
o + de  o  por
adveccion = de  o  por
difusion + produccion
de  o  + destruccion
de  o 

En las ecuaciones (4.42) y (4.43), P se refiere a producción de k por fricción o corte, y G


representa a la producción o destrucción de k por flotación. [Asimismo,  representa al valor
promedio de  o T (densidad o temperatura promedios);  t es el número de Prandtl
turbulento].
Las ecuaciones (4.40), (4.42) y (4.43) contienen cinco constantes empíricas ajustables: C  ,
  ,   C1 y C 2 ; y en situación de flotación también C 3 . La corrección de flotación involucra
también el número de flujo de Richarson, usualmente definido como R f  G / P (RODI, 1993, p.
30).

[Link] DETERMINACIÓN DE LAS CONSTANTES EMPÍRICAS DEL MODELO k  


 Constante C 2 :
En turbulencia de grilla, los términos de difusión y producción P  G son ceros, de modo que
la única constante que aparece en las ecuaciones (4.42) y (4.43) es C 2 . Por lo tanto, C 2
puede ser determinado directamente de la medida de tasa de decaimiento de k detrás de
una grilla y fue encontrado caer en el rango de 1.8 a 2.0
 Constante c  :
Esta constante aparece en la ecuación (4.41). Para flujo con capas de fricción (shear layer)
en equilibrio local, donde P   , se puede combinar las ecuaciones (2.40) y (2.42) para
u ' v' 2 u ' v'
C  ( ) . Mediciones en estos flujos proporcionó  0.3 , de modo que c   0.09
k k
 Constantes  k ,   , C1 y C 2 :
En regiones cerca de la pared prevalece un perfil de velocidad logarítmico, P es
aproximadamente igual a  y la advección de  es despreciable; insertando estos, la
ecuación (4.43) se reduce a
k12
C1  C 2  (4.44)
  C
Esta relación fija el valor de la constante C1 cuando los valores de las otras constantes han
sido escogidas. La constante de difusión  k y   fueron supuestos estar cerca de la unidad,
los valores de estas constantes así como de C 2 fueron afinados por optimización en
computadora.
Los valores de las constantes del modelo k   recomendados por Launder & Spalding (1974)
están dados en la tabla 4.4.
Tabla 4.4: Valores de las constantes en el modelo k  

c C1 C 2 k 

0.09 1.44 1.92 1.0 1.3

Estos valores están basados sobre un extenso examen en turbulencia libre, pero pueden ser
usados también en turbulencia de pared. Un estudio de sensibilidad ha mostrado que los
DAIMF - UNMSM 4 - 26
FLUJO TURBULENTO

cálculos son más sensible a los valores de C1 y C 2 ; por ejemplo, un 5% de cambio sea en C1
o C 2 resultó en un 20% de cambio de extensión específica de un chorro.

[Link] CONDICIONES DE CONTORNO DEL MODELO k  


Dejando de lado momentáneamente la influencia de constituyentes13 en un determinado flujo,
la solución de un problema dado con el modelo k   es obtenida con la solución simultánea de
las ecuaciones de conservación de masa (continuidad), del momentum lineal, de la energía
cinética de la turbulencia por unidad de masa ( k ) y de la tasa de disipación de esta última (  ).
En general, las ecuaciones del flujo constituyen un sistema de ecuaciones diferenciales
parciales no lineales de tipo elíptico (VERSTEEG & MALALASEKERA, 2007; Patankar, 1980), las
cuales exigen el establecimiento de condiciones de contorno alrededor de toda la región en
estudio [dominio].
Según VERSTEEG & MALALASEKERA (2007, p. 76), las ecuaciones de  y  necesitan las siguientes
condiciones de contorno:
 Entrada: Debe darse la distribución de  y de 
 
 Salida, ejes de simetría: 0 y 0
n n
 
 Superficie libre: Debe darse  y  o 0 y 0
n n
 Paredes sólidas: Depende del número de Reynolds.
Con respecto a las condiciones de contorno en las paredes sólidas, EIGER (1989) afirma lo
siguiente:
Uno de los aspectos más críticos en el modelamiento de la turbulencia consiste en el
establecimiento de estas condiciones de contorno. Esto reside en el hecho de que la
mayoría de los modelos, como el modelo k   en la forma presentado aquí, son
aproximaciones válidas para valores elevados del número de Reynolds. Tales
aproximaciones no son aplicables en las proximidades de contornos sólidos donde los
efectos viscosos son importantes. Algunas modificaciones fueron propuestas para superar
esta deficiencia. Jones y Launder (1972) presentaron una modificación del modelo  que
permite efectuar la integración de las ecuaciones del flujo hasta los contornos sólidos, pero
concluyeron que este abordaje no es eficiente desde el punto de vista computacional. La
existencia de gradientes elevados próximo a los contornos sólidos hace que sea necesario
un gran número de puntos en esta región para que la integración numérica sea efectuada
de forma satisfactoria.
La alternativa encontrada para este problema consiste en no extender el dominio de
integración hasta los contornos sólidos, pero sí iniciar la integración en un sub-dominio de
esta región, cuyo inicio sea aproximadamente coincidente con el dominio físico del punto de
vista práctico. En los contornos de este sub-dominio es posible establecer condiciones de
contorno de forma aceptable en relación al criterio de número de Reynolds elevado. (p. 113)
Condiciones de contorno en paredes sólidas, para número de Reynolds elevado14
Ver EIGER (1989, pp. 114-120), VERSTEEG & MALALASEKERA (2007, pp.77-78)

13
Constituyentes o especies; en esta separata, genéricamente, representado por .
14 El modelo  estándar para bajos números de Reynolds ver, por ejemplo, en VERSTEEG & MALALASEKERA (2007, pp. 77-78).
DAIMF - UNMSM 4 - 27
FLUJO TURBULENTO

[Link] ACIERTO DEL MODELO k  


Según EIGER (1989):
El modelo k   tal como presentado aquí, ha sido exitoso en una significativa serie de
aplicaciones prácticas, con costo computacional aceptable. Tratando de simplificar este
modelo para disminuir el costo computacional Rastogi & Rodi (1978) introdujeron una forma
del modelo k   integrada en la dirección vertical, siendo bastante adecuado para estudios
donde hay mayor interés en el análisis de fenómenos que ocurren predominantemente en
las direcciones transversal y longitudinal de canales. (p. 119)

[Link] LIMITACIONES DEL MODELO k  


Igualmente, EIGER (1989) afirma:
Existen, sin embargo, situaciones en las cuales el modelo k   se torna totalmente
inadecuado. En la mayoría de estos casos, esta inadecuación deviene de la hipótesis de
viscosidad turbulenta isotrópica. Un ejemplo notable de esta deficiencia es el caso de
corrientes secundarias inducidas por la turbulencia existente en flujos turbulentos en canales
uniformes. Según Einstein & Li (1958), tales corrientes no coexisten matemáticamente con
viscosidad turbulenta isotrópica. En otras palabras, la forma del modelo k   presentado
aquí no es capaz de simular este fenómeno.
Otras deficiencias de este modelo devienen del hecho de que flujos turbulentos no son
descritos por una única escala de velocidades y de longitudes, sino por espectros de estas
variables. También, los términos de difusión fueron supuestos como que son representados
por gradientes, con número de Prandtl constantes, lo que constituye una aproximación algo
tosco de la realidad. Según Lumley (1983), existe concordancia de que este modelo
funciona bien en muchas situaciones relativamente simples. Lumley también indicó que uno
de los puntos más críticos de este modelo es la forma adoptada para la ecuación de  . (pp.
119-120)

Ejemplo 4.3: Cálculo de la viscosidad turbulenta desde correlaciones semi-teóricas


(de Nevers, 2005, p. 557)
Estimar el valor de la viscosidad cinemática turbulenta en un flujo de aire (a 1 atm de presión y
20°C) en un punto donde 𝑘 = 0.00576 m2/s2, 𝜀 = 0.0196 m2/s3, y 𝐶𝜇 = 0.09 (basado en el valor
tomado de un manual de CFD).
Solución
Aire a 1 atm de presión y 20°C: 𝜈 = 1.51 × 10−5 m2/s
Aplicando directamente la ecuación (4.40), encontramos
𝑚2 2
(0.00576 )
𝜈𝑡 = 0.09 𝑠2
𝑚 2
(0.0196 3 )
𝑠
𝜈𝑡 = 1.52 × 10−4 m2/s
Luego
𝜈𝑡 1.52 × 10−4 𝑚2 /𝑠
= = 10.1
𝜐 1.51 × 10−5 𝑚2 /𝑠

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