Obtención del Aluminio
El aluminio ocupa el tercer lugar en cuando a abundancia en la corteza terrestre se
refiere. Posee grandes aplicaciones comerciales, industriales, etc., superado
solamente por el hierro, y aun siendo tan usado, el aluminio no fue preparado como
lo conocemos hoy en día, hasta el pasado siglo.
El aluminio, a pesar de ser tan abundante en la corteza terrestre, presente en los
aluminosilicatos, no es muy práctico extraerlo de la mayor parte de las rocas o
minerales que lo poseen, así que, éste viene preparado industrialmente, partiendo
de la alúmina (Al2O3), un óxido de aluminio que viene extraído de las menas de
alúmina previamente hidratada, cuya fórmula es Al2O3 . x H2O, la cual es una roca
sedimentaria que recibe el nombre de bauxita.
Al contrario de la obtención del hierro, la preparación del aluminio no se puede
realizar de manera industrial por reducción química, por lo que se hace necesaria la
reducción de la alúmina a través de corriente eléctrica.
La alúmina es una material de tipo refractario que posee un alto punto de fusión, por
lo que es conveniente realizar previamente la disolución en criolita, Na3AlF6, el cual
tiene un punto de fusión que ronda los 1000ºC, pero aun así es bastante inferior al
punto de fusión de la alúmina, el cual es de 2015ºC.
La alúmina en criolita, a modo de baño fundido, es un conductor de la corriente
eléctrica, siendo la reducción del aluminio realizada de manera electrolítica. El
proceso global presenta la siguiente fórmula:
Al2O3 → 2 Al (cátodo) + 3/2 O2 (ánodo)
El oxígeno que se produce reacciona con el ánodo de carbono, consiguiendo
consumirlo y formar CO2.
Se obtiene así, el aluminio fundido, siendo más denso que el baño fundido, por lo
cual se suele acumular en el fondo, de donde se extrae directamente para poder
pasar a solidificarlo en lingotes. La obtención de aluminio consume grandes
cantidades de energía.
El aluminio, al igual que el hierro, reacciona con el oxígeno, dando lugar a la
formación de los óxidos respectivos. Pero sin embargo, mientras el aluminio forma
una cubierta transparente y bastante resistente frente al Al2O3, el cual ejerce una
acción de protección impidiendo que se produzca la oxidación que pueda producirse
en continuación, mientras que el hierro suele formar una capa rugosa la cual se
desprende de la superficie fácilmente, caso en el cual el producto final se conoce
como herrumbre, siendo un óxido hidratado de hierro III.
En resumen podemos decir, que el mineral del cual se obtiene o extrae del aluminio,
prácticamente en exclusiva es la bauxita, la cual posee entorno a un 30% de
aluminio. También puede extraerse de otros tipos de menas, como por ejemplo, los
silicatos de aluminio, como la arcilla u otros, pero además de ser más bien pobres
en contenido alumínico, su producción es bastante poco rentable hoy en día, por lo
cual se utiliza, como ya habíamos dicho, la obtención de aluminio a través de la
producción electrolítica.
El aluminio como material de construcción
La ligereza de este material es el principal motivo por el que se utiliza el aluminio.
El aluminio es muy ligero, especialmente si lo comparamos con otros materiales
como el acero. Para la fabricación e instalación de andamios es perfecto, ya que las
piezas independientes cuentan con un peso muy ligero sin comprometer su
resistencia.
Su durabilidad y resistencia a la corrosión también influyen el uso del aluminio en la
construcción. Debido a esto, el aluminio es muy utilizado para acabados exteriores
de edificios. Independientemente de las condiciones que deba soportar, el aluminio
apenas notará el efecto de la corrosión.
Otra característica importante que define al aluminio es su maleabilidad. Contar con
materiales capaces de adoptar todo tipo de formas es perfecto para diseñar
estructuras, muchas de ellas se realizan a base de aluminio precisamente por esta
característica.
El aluminio se utiliza bastante, especialmente la arquitectura contemporánea, para
rematar fachadas estructurales y acristalamientos. El aluminio se fija perfectamente
a la estructura y es el material perfecto para actuar como marco en apliques con
vidrio.
Además de la propia construcción, el aluminio se utiliza en muchas de las
herramientas y estructuras necesarias para la propia construcción del edificio, una
clara muestra son los andamios de aluminio.
Una propiedad del aluminio poco conocida es que soporta todo tipo de acabados,
de esta manera podemos obtener detalles de aluminio de imitación a madera,
anodizados, lacados en diferentes colores, etc.
Otra razón por la que el aluminio es utilizado en construcción es por sus
posibilidades para ser reciclado, de hecho este material es 100% reciclable y su
tasa de recuperación en el sector de la construcción llega a ser hasta del 95%, un
porcentaje muy alto si lo comparamos con otros materiales similares, ampliamente
utilizados para la construcción de edificios.