Resumen de la Revista Percontari 22
Resumen de la Revista Percontari 22
La cultura
Revista Percontari 1
Colegio CONTENIDO
Abierto de
Filosofía
2 Revista Percontari
Editorial
Animales culturales
Revista Percontari 3
Florilegio reflexivo
En pocos años hemos visto crecer la marea del Cultura democrática no equivale a democracia
deporte en las planas de los periódicos, haciendo más cultura. Entre los puntos importantes que
naufragar casi todas las carabelas de la seriedad. debo plantear, y sobre el cual deberé seguir insis-
Los artículos de fondo amenazan con descender tiendo, figura, en primer término, el siguiente:
a su abismo titular, y sobre la superficie cinglan en una sociedad natural la cultura no constituirá
victoriosas las yolas de regata. El culto al cuerpo es objeto aparte y distinto, un cuerpo de conocimien-
eternamente síntoma de inspiración pueril, porque tos que se pueda exponer en los libros y exhibir
sólo es bello y ágil en la mocedad, mientras el culto al en los museos, y que el ciudadano pueda asimi-
espíritu indica voluntad de envejecimiento, porque lar en sus horas de ocio. Precisamente porque no
sólo llega a plenitud cuando el cuerpo ha entrado existirá como entidad separada convendría dejar
en decadencia. El triunfo del deporte significa la de usar la palabra “cultura”. No la necesitaremos
victoria de los valores de juventud sobre los valores en lo futuro, y ahora sólo servirá para oscurecer
de senectud. el asunto de que estamos tratando. La cultura es
José Ortega y Gasset, La deshumanización del arte y otros cosa pretérita, los hombres de mañana no tendrán
ensayos de estética (Madrid: Alianza, 1984 [1925], p. 51). conciencia de ella.
Herbert Read, Al diablo con la cultura (Buenos Aires: Te-
Creo que el filósofo puede ser muy útil, pero lo será rramar, 2014 [1962], p. 26).
solamente a condición de que sea un filósofo culto,
que se interese por las ciencias, las técnicas y por la
realidad social. Si es un filósofo oscurantista, irra- El dogma del Progreso fue la fase final del largo
cionalista, que niega la importancia de la razón, que proceso de secularización iniciado en Occidente
desprecia la ciencia y la técnica, entonces será algo a partir de las Cruzadas: la secularización del
peor que un inútil; será un obstáculo al avance del propio sentimiento religioso. Porque esto fue una
conocimiento y, por lo tanto, al avance de la sociedad. especie de religión laica, hecha sobre la base de
moralidad burguesa, de culto para la Razón y la
Mario Bunge, Diálogos urticantes (Lima: Fondo Editorial Fraternidad, de creencia en una Humanidad Me-
de la Universidad Inca Garcilaso de Vega, 2012, p. 22).
jor. De aquel tiempo proviene ese tipo de cientista
que cree en la unificación de los hombres mediante
Mientras la democracia fue sólo una pseudodemocra- la Ciencia, aunque hasta hoy no haya servido más
cia, en el sentido de que primeramente concedía poder que para mutua destrucción. Esa clase de cientis-
político sólo a un pequeño grupo acomodado y culto y tas que, horrorizados ante los efectos de la bomba
sólo gradualmente al proletariado, condujo al desa- atómica –que al fin de cuentas ha sido inventada
rrollo de la racionalidad, aun cuando de hecho ésta por ellos– preconizan la unión de los pueblos sobre
no consistía más que en la representación racional de la base de la tolerancia y el bienestar colectivo.
sus propios intereses. Pero desde que la democracia Pero estos cándidos sabios son más eficaces en la
se hizo efectiva, es decir, desde que todas las clases fabricación de la bomba que en la realización de
desempeñaron una parte activa en ella, se ha ido
esa utopía donde al parecer el lobo estaría al lado
transformando cada vez más en lo que Max Scheler
del cordero escuchando una clase de Electrónica.
llamaba una “democracia de emociones” (Stim-
Estos sabios son los últimos ejemplares de esa
mungsdemokratie). Como tal, conduce menos a la
paradójica religión mundana, que también ha
expresión de los intereses de los varios grupos sociales,
tenido su fariseísmo y su clericalismo.
y más a repentinas erupciones emotivas de las masas.
Karl Mannheim, Libertad y planificación social (México Ernesto Sabato, Hombres y engranajes (Buenos Aires: Seix
D.F.: Fondo de Cultura Económica, 1942 [1935], p. 45). Barral, 2006 [1951], pp. 64-65).
4 Revista Percontari
Conceptos de cultura
Revista Percontari 5
abarca todas sus creencias (mitos y supersticio- Cada quien puede tener más o menos sim-
nes), sus sistemas de parentesco, sus jerarquías, patía por determinada acepción, basado en la
su gastronomía, sus formas de vestimenta, sus utilidad que el significado elegido puede tener
pautas de aseo, etc. para el uso que considere adecuado del térmi-
Mientras que la acepción tradicional de no. Empero, lo que cabe preguntarse es si no
la cultura apuntaba a la universalidad (por existe un nexo entre ambos significados. O sea,
ejemplo, la historia de la arquitectura incluye ¿es posible identificar algún nexo entre ambas
tanto las pirámides egipcias como las pirámides acepciones del término cultura, la tradicional y
mesoamericanas; a su vez, las obras de teatro la antropológica?
de Sófocles son parte de la historia del teatro Me parece que tal nexo se puede encontrar en
tanto como las de Shakespeare o Darío Fo), la la monumental obra del filósofo alemán Ernst
acepción antropológica fragmenta y pulveriza Cassirer. Nacido en 1892, en Breslavia, de una
la idea de una “cultura” universal, pues, en un familia judía, Cassirer es uno de los filósofos
primer momento, cada nación y cada etnia tiene alemanes fundamentales de la primera mitad
su propia cultura. No obstante, en un segundo del siglo XX, junto a Martín Heidegger, Karl
momento, cada grupo humano, más o menos Jaspers y Walter Benjamin. Entre 1919 y 1933,
definido, más o menos numeroso, podrá as- fue profesor en la Universidad de Hamburgo,
pirar a tener su propia cultura. Así, se hablará y allí publica su obra en tres volúmenes La
de la “cultura hippie” o de las culturas de las filosofía de las formas simbólicas. En 1933, ante
distintas tribus urbanas que pueblan las gran- el ascenso del nazismo, Cassirer abandona
Alemania y busca refugio en las islas británicas,
des ciudades. Incluso, a nivel de las empresas,
enseñando en la Universidad de Oxford hasta
se irá introduciendo la idea de que cada em-
1935, para luego pasar a Suecia. Finalmente, en
presa u organización tiene su propia “cultura”.
1941, migra a Estados Unidos, en donde logró
Finalmente, hasta en los estudios etológicos,
enseñar en las Universidades de Yale y Colum-
se empezará a desarrollar la idea de que ciertos
bia. Murió en 1945.
grupos animales tienen su “cultura”.
En 1944, Cassirer publicó su Antropología
Jorge Bosch, en su citado ensayo, rompe es- filosófica (traducida al castellano y publicada el
padas a favor de la acepción tradicional del tér- año siguiente por el Fondo de Cultura Eco-
mino cultura, viendo una suerte de perversión nómica, de México). Como señala Cassirer, en
conceptual en la acepción antropológica. Por lo esta pequeña obra, subtitulada Introducción a
contrario, sin duda, antropólogos y otros cien- una filosofía de la cultura, se trata de una revisión
tistas sociales verán la postura de Bosch como y actualización de los contenidos de La filosofía
retrógrada y conservadora. Sin embargo, con de las formas simbólicas. Se puede considerar que
rigor, Bosch observa que: 1) la acepción tradi- es esta una obra de clausura de la vida intelec-
cional tiene sentido tanto en relación con gru- tual y filosófica de Cassirer. El filósofo maduro
pos como con individuos (se puede hablar de la ha renunciado a la “exposición detallada de los
cultura boliviana del primer tercio del siglo XXI hechos y a una exposición morosa de las teorías”
como de la cultura de don Evo Morales), mien- para tener un estilo directo, preciso y breve de
tras que, en la acepción antropológica, no tiene las ideas fundamentales que el autor quiere po-
sentido hablar de la cultura de los individuos, ner a juicio y consideración del lector.
pues sólo tiene dimensión social; 2) la acepción Cassirer rechaza la idea de la racionalidad del
tradicional toma sólo ciertos aspectos de la vida ser humano como fundamento ontológico de su
social mientras que la acepción antropológica especificidad en el orden de las cosas. Aunque el
incluye muchos otros aspectos sociológicos, poder de la razón ha sido objeto de la reflexión
económicos o políticos; 3) la acepción tradicio- desde los orígenes mismos de la filosofía, y han
nal tiene un componente valorativo, pues per- existido pensadores que han sostenido que la
mite hablar de que una persona, o grupo social, razón constituye la especificidad del hombre,
o sociedad, es más o menos culta; en cambio, la como Platón o Descartes, otros han sido más
acepción antropológica es neutra en tal sentido, cautos en relación con ella. De particular rele-
pues todo pueblo o comunidad humana tiene vancia ha sido el debate entre la fe y la razón.
por definición cultura. Para Agustín, por ejemplo, la razón no es sim-
6 Revista Percontari
ple y única, sino doble y escindida. Para Pascal, u orgánica). Si existe algo que se pueda llamar
gran matemático, la razón, sin embargo, tiene naturaleza humana, esta debe ser funcional. Lo
severas limitaciones para entender la existencia que define a los seres humanos es su obra, indi-
humana, y proveerle de un sentido, que él solo ca el filósofo alemán. Por ello, el estudio de las
hallará en la religión. formas simbólicas se orienta inmediatamente al
Cassirer, en lugar de definir al hombre como estudio de los mitos y la religión, el lenguaje, el
animal racional, emprende una distinta direc- arte, la historia y la ciencia. En todos los casos
ción. Para Cassirer, el hombre es un animal se trata de entender estas obras humanas como
simbólico. Aunque Cassirer no se aventura a sistemas simbólicos.
especular sobre el origen de la capacidad sim- Como se puede apreciar, a partir una defi-
bólica del ser humano, es de la opinión que la nición del hombre como animal simbólico,
capacidad de la mente humana de pensar por Cassirer busca interpretar la religión, el arte y
medio y a partir de símbolos es el punto de la ciencia como sistemas simbólicos. Las altas
partida de la humanización de nuestros más manifestaciones del espíritu humano (la cultura
remotos antepasados primates. en el sentido tradicional del término) aparecen
En tal sentido, la invención del lenguaje viene como sistemas simbólicos. Pero, si el hombre es
un animal simbólico, todo cuando hace y em-
a ser el hecho fundamental. Los símbolos del
prende tiene un significado en una estructura
lenguaje, sonidos primero, representaciones
más general. De ahí hay un paso a entender la
gráficas (escritura) más adelante, en su uni-
cultura en el sentido general, en su acepción
versalidad (todo objeto del universo tiene una
antropológica. De los mitos y los ritos se puede
palabra que lo designa) y su variabilidad (el
pasar a las supersticiones; de la moral, a su vez,
mismo objeto se puede denotar de muchas
se pasa a las costumbres, y de la ciencia se puede
maneras) transforman el cerebro humano, lo es- pasar a la magia.
tructuran, haciendo posible el pensar. Gracias al
Finalmente, cabe señalar que, para Cassirer,
lenguaje, el ser humano puede orientarse en el
“la cultura humana, tomada en su conjunto,
espacio, pero también, y esto es fundamental, en
puede ser descrita como el proceso de progre-
el tiempo. En esta última dimensión, el hombre
siva autoliberación del hombre. El lenguaje, el
puede mirar hacia el pasado, pero, además, pue- arte, la religión, la ciencia constituyen las varias
de prever, con todo lo que ello implica, el futuro. fases de este proceso. En todas ellas el hombre
En ambas operaciones, la imaginación ocupa descubre y prueba un nuevo poder, el de edificar
un rol fundamental. La memoria reconstruye un mundo suyo propio, un mundo ideal”. De
con el apoyo de la imaginación el pasado; con esta forma, en el pensamiento de Cassirer, en
el soporte de la imaginación, la mente humana una visión globalizadora de la cultura como
imagina el futuro y condiciona sus acciones a expresión de la vida humana, sin embargo,
tales previsiones. introduce la idea tradicional digamos, que hay
El ser humano accede al lenguaje con la ciertas cosas (la religión, el arte, la ciencia) que
leche materna. Con ello, accede al sistema de aportan a la libertad humana. Podemos, por
símbolos que van conformando su estructura lo tanto, imaginar y distinguir aspectos de la
mental. Esto implica, señala Cassirer, que “hay cultura que contribuyen a la libertad humana,
que estudiar al hombre, no en su vida indivi- a sus aspiraciones de excelencia, y otras que lo
dual, sino en su vida pública y social”. Cassirer hacen menos, o que incluso tienen a destruirlo.
rechaza que exista una naturaleza humana en el Tiene sentido y valor, por lo tanto, la acepción
sentido sustancial del término (ya sea metafísica tradicional de la cultura.
Revista Percontari 7
La infelicidad en la cultura
Fernando Mires
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instancias. Esto es importante decirlo, pues aparece en el capítulo III. En cambio, comien-
no hay pocos analistas, e incluso no analistas, za su libro con un aparentemente inofensivo
que hablan de la imposibilidad de traspasar el comentario a una carta de Romain Rolland,
análisis psicológico a lo social. Y tendrían ra- quien critica a Freud haber dejado de lado en
zón si se tratara de establecer analogías entre sus estudios acerca de las religiones aquello
realidades distintas. Pero, si no hay realidades que él llamaba el “sentimiento oceánico”.
distintas, no hay traspasos ni analogías. Para Rolland, ese “sentimiento” era la fusión
El tema de la cultura en Freud no es di- del ser con aquella totalidad universal que lo
ferente al del individuo, sino que es el del precede y que lo continuará, sentimiento pro-
individuo en la cultura, del mismo modo porcionado, aunque sea ilusoriamente, por la
que el tema individual es el de la cultura en religiosidad. En ese momento se tiene la im-
el individuo. De esta manera, el objeto de presión de que Freud, al aceptar la sugerencia
análisis freudiano, en lugar de ser buscado en de su amigo, se apresta a hacer una autocrítica
un punto fijo ubicado en un espacio determi- a su teoría acerca de las religiones, impresión
nado, debe ser encontrado en la interacción que desaparece cuando uno se da cuenta que
de diversos puntos. el objetivo de Freud es presentar ese “senti-
El verdadero objeto de Freud es la interac- miento oceánico” como sinónimo del concep-
ción, no el o los puntos interactivados. Sobre to de Ello. El Ello, o todo lo que no es cultura,
este tema se insistirá más adelante, pero con- es la puerta de entrada a su libro.
viene retenerlo, pues lleva a una deducción
que puede ser decisiva, y es la siguiente: que, Los modelos freudianos
si el objeto es la interacción, el psicoanálisis
no puede sólo ser, y no lo era para Freud, Antes de referirme al Ello de El malestar, es
propiedad privada de determinados profe- necesario gastar un par de frases con relación
sionales, en este caso, los psiquiatras, sino un al Ello en Freud. Porque el Ello de Freud no es
campo abierto al que podemos, incluso de- tanto de Freud. Viene de Nietzsche, quien en su
bemos, tener acceso todos, seamos sociólogos, Nacimiento de la tragedia “inventó” al Ello.
historiadores, antropólogos o cualquiera cosa Para Nietzsche, el Ello está presente en la
que estudie a esa especie tan extraña que es literatura pre-clásica griega, representada en
el ser humano1. De este modo, el “afuera” y el Dionisios y sus bacanales, cuando el ser huma-
“adentro” son simples convenciones teóricas. no se permitía regresar a su animalidad perdida,
Pongamos un ejemplo: la representación edí- hasta que llegaba Apolo, despertándolo con la
pica del padre no tendría gran significación armonía de sus flautas y lo integraba en la cul-
para el hijo si el padre no representara la Ley tura sin que se rompiera esa relación del mundo
que existe más allá del contorno familiar del pre-cultural con el cultural o social. La belleza
mismo modo que esta Ley no tendría ningún y la simetría de Apolo sólo podían ser posibles
significado si no pudiera penetrar al interior gracias al caos dionisiaco. El regreso a Dionisos,
de la familia, con lo cual la Ley es represen- imperativo nietzscheano, significaba recuperar
tación hacia adentro y hacia afuera al mismo la naturaleza perdida frente al Estado, a la reli-
tiempo. Es individual, es cultural y, por eso gión, a la moral y a la cultura.
mismo, es política. O lo que es parecido: el
La intuición renaturalizante de Nietzsche fue
padre es una realidad multidimensional y no
recogida tiempo después por el médico suizo
siempre tiene demasiado que ver con esa per-
sona a veces bastante insignificante que es el Georg Grodeck, verdadero eslabón perdido en-
padre existente y real. tre Nietzche y Freud. Según Grodeck, conside-
rado iniciador de la medicina psicosomática, el
Precisamente porque hace de las interaccio-
cuerpo humano es una singularidad integrada
nes un objeto, Freud no comienza su trabajo
en la cosmología universal de la misma manera
con una definición de cultura, la que recién
que cada ínfima molécula de nuestro cuerpo es
una singularidad independiente, que vive en la
1 Freud mantenía la opinión de que el psicoanálisis no de-
bía ser ejercido sólo por médicos. En muchas ocasiones
singularidad que somos nosotros y en el univer-
escribió a favor de que «laicos» pudieran ejercer activi- so al que pertenecemos el que en su totalidad,
dades psicoanalíticas. forma otra singularidad.
Revista Percontari 9
Grodeck, llamado por sus contemporáneos explicaciones bíblicas, nuestra animalidad ori-
“el psicólogo salvaje”, sostenía que en tanto ginaria. El tercero lo derribó Einstein al probar
venimos del, y vamos al, universo cosmológico, la relatividad del tiempo. Freud demostró que
no sólo vivimos, sino somos vividos por fuerzas no somos dueños absolutos de nuestros actos,
que nos preceden y nos trascienden. Esas son, como afirman ideologías racionalistas.
para Grodeck, el Ello. En contra de muchos Hasta El Yo y el Ello, Freud venía trabajando
colegas, Freud, que no era un simpatizante de con su clásico modelo topográfico, bajando de
teorías cosmológicas –basta leer sus lapidarios lo consciente hasta las guaridas de lo incons-
juicios frente a las tendencias esotéricas de ciente y descubriendo entre esas dos instancias
Jung–, tomó, sin embargo, muy en serio a Gro- diversas capas y sub-capas. Ese modelo topo-
deck, con quien sostuvo intensa corresponden- gráfico es considerado por muchos la esencia
cia e incorporó bastante de sus premoniciones del psicoanálisis freudiano. Sin embargo, el
metapsicológicas a sus teorías científicas. análisis freudiano no se basa en un solo mode-
“No vivimos, somos vividos”, era una de las lo. El topográfico es sólo el inicial. En efecto:
frases favoritas de Grodeck. Digamos lo que además, encontramos otro que podría llamarse
digamos, hagamos lo que hagamos, estamos de “económico”, que se basa en las cuotas de im-
una u otra manera siguiendo los mandatos del portación y exportación de energía libidinosa y
Ello. La autonomía del Yo es sólo una ilusión de que lleva a desarrollar la teoría del “narcisismo”
la modernidad. Somos como aquel jinete que, al (o estancamiento de la energía libidinosa en el
ser preguntado hacia dónde cabalga con tanta Yo) tanto o más importante en la obra freudiana
prisa, responde: “No sé: pregúntale a mi caballo”. que el complejo de Edipo.
Freud reconoció siempre la fuerza del Ello, Un tercer modelo, que podría denominarse
pero, al mismo tiempo, exige como imperativo “dialéctico”, aparece ya en El malestar, basado
de la vida, individual y cultural, la hegemo- en la lucha que libran el principio de muer-
nía del Yo. “Donde hay Ello” –era una de sus te frente al de la vida, cuyo texto básico de
máximas– “debe haber Yo”. Y, como poseía fino referencias es Más allá del principio del placer
humor, envió una vez una cordial tarjeta de (1920). Un cuarto modelo, y a ese me estoy
cumpleaños a Grodeck con el siguiente saludo: refiriendo, es el “dinámico”, que toma forma
“Mi Yo y mi Ello desean muchas felicidades a a partir de la publicación de El Yo y el Ello y
su Ello”. No obstante, ve en la capitulación del está constituido por el juego de relaciones que
Yo frente a las fuerzas del Ello una de las causas se establecen entre el Ello, el Yo y el Superyo,
de las alteraciones de la personalidad, en sus las que pueden tomar las más diversas formas.
más diversas formas. Frente a esa amenaza, el Ese modelo se continúa en sus obras de crítica
Yo crea un protector: el Superyo, o introyección cultural, especialmente en El malestar, cuando
de la moral y de la cultura representada origina- Freud agrega una cuarta instancia, la cultural,
riamente por la presencia de la figura paterna. que, a su vez, traza las líneas para la configura-
Pero con eso Freud debería resolver un nuevo ción de un quinto modelo al que me atrevería
problema: la posibilidad de capitulación del Yo a denominar como “sociológico”. Ahora bien,
frente a su Superyo. Más todavía, la debilidad lo particular de la teoría freudiana es que la
del Yo abría posibilidades para una alianza entre aplicación de un nuevo modelo no implica
el Ello y el Superyo. Estas fueron las preocu- renunciar al otro, de modo que casi nunca uno
paciones que lo llevaron a escribir en 1923 su aparece en forma “pura”.
famoso El Yo y el Ello (Freud 1923), que marca Esa arraigada creencia, relativa a que el único
al mismo tiempo un viraje radical en la teoría modelo freudiano es el topográfico, ha llevado a
freudiana la que se evidencia ya en el primer pensar que el Ello no es sino un simple sinónimo
capítulo de El malestar. del inconsciente. Quizás parte de la responsabi-
Al incorporar al Ello en la constitución “orgá- lidad en ese equivocación corresponde a Freud al
nica” del ser, Freud derribaba el cuarto pilar sobre no haber marcado siempre las diferencias, pues
el cual se sustenta la modernidad. El primero lo hay momentos, sobre todo en la terapia, en que
había derrumbado Copérnico al demostrar que ambas instancias confluyen, ya que, si el Ello es
no somos el centro del universo. El segundo inconsciente, no todo lo inconsciente es Ello.
lo derribó Darwin al demostrar, en contra de El Ello, en su acepción más amplia, precede no
10 Revista Percontari
sólo al Yo sino también al inconsciente. En ese existía el tiempo con sus horas y minutos. Fuera
sentido, podemos encontrar en Freud dos tipos de nosotros, no existía el mundo. El mundo
de referencias al Ello: una individualizada, que éramos nosotros: éramos intensos, infinitos,
dice relación a las formas como se presenta el omnipotentes. Aún en el momento en que
Ello en cada persona, y otra metapsicológica, irrumpimos a la superficie, no aceptábamos
representada por toda aquella realidad que nuestra singularidad e insistíamos en confun-
existía antes del surgimiento de la cultura y que dir nuestro cuerpo con esos volcanes de leche
continúa existiendo bajo su dominio (el “senti- caliente que nos inundaban. Nuestros líquidos
miento oceánico” de Romain Rolland). se desparramaban en colinas de piel blanda y
Simplificando al máximo, se puede decir: salada. Hasta que, un día, descubriste que había
mientras el Ello individual se define negati- algo, una sombra gigantesca fuera de ti, que
vamente como todo aquello que no es Yo, el obedecía a tus gemidos, y aprendiste a ordenar
metapsicológico se define como todo aquello
el mundo con tu llanto. Y esa figura inmensa
que no es cultura. Y como el Yo en uno es el
obedecía al mundo con tu llanto. Y, de pronto,
representante interior de la cultura, las diferen-
escuchaste un ruido que ya no era tu llanto.
cias entre uno y otro se vuelven, en este caso,
puramente formales. Existían voces fuera de ti. Entonces, desespe-
rado, te apretaste a esa “otra”, mordiendo sin
dientes el volcán de leche caliente. Aprendiste a
Cuando no había nadie más que tú
odiarla porque ella no era tú mismo(a), porque
En los dos primeros capítulos de El malestar, se separaba de tu cuerpo, y aunque no te habían
Freud parece buscar la conexión con su crítica a enseñado a contar, ya sabías lo que eran dos. Y
la religión formulada en el Futuro de una ilusión porque la odiaste por no estar en ti ni tú en ella,
(1927). No obstante, lo que interesa a Freud, la deseaste cuando no estaba cerca, y la llamaste
mediante ese rodeo, es disertar acerca de por con aquel aullido de gorila herido que apren-
qué el ser humano es, por el hecho de pertenecer diste en una vida que no era la tuya. Estabas
al ámbito de la cultura, un ser desdichado. De viviendo el primer amor de tu vida. El miedo; la
esa desdicha constitutiva viven las religiones, tristeza del abandono; el placer del reencuentro.
pues con su idea del “más allá” nos prometen El orgasmo de los cuerpos totales, confundidos
un mundo en donde encontraremos la felicidad en uno, esperando el dolor de la separación. Y,
que se ha hecho imposible en el “más acá”. Esa un día, apareció otra figura, aún más grande
promesa se encuentra para Freud no en el fu- y sombría. Y tu primer amor, tu único amor,
turo, sino en el pasado. Pues hubo un tiempo, se lo llevó esa sombra. Y gritaste, y aullaste,
intenta decirnos Freud, en que ese “sentimiento sintiendo dolores inmensos, y cagaste hasta la
oceánico” era algo más que un recuerdo vago. última gota de leche. Todo en vano. Entonces
Era una realidad. El ser humano no estaba es- seguiste gritando, llamándola, hasta que un día
cindido en Yo y Ello, y, por lo tanto, no había
ya no vino ella. Vino esa sombra inmensa y dijo
necesidad de que existiera ningún Superyo. Era
NO. Aprendiste así a callar tu deseo. Ese No,
una unidad integrada en la totalidad del cosmos,
el padre nuestro- santificado- sea- tu- nombre te
hasta que, al comer del árbol del conocimiento
(la formulación es mía), vale decir, de la cultura, ordenó que no desearas. Y tu deseaste con más
se produjo esa escisión que nos duele en lo más fuerza todavía, pero en silencio. Y ese silencio
hondo del alma y que no nos deja ser lo que te convirtió en culpable. Desde ese momento,
somos. Esa es la triste historia de la humanidad. andamos dando vueltas por la vida, tratando
Pero también es la triste historia de nuestras de pagar la culpa no cometida por el deseo no
vidas, la que repetimos, casi monótonamente, realizado. Y, cuando nos damos cuenta que ni
desde que nacemos hasta que nos vamos. todo el oro del mundo sirve para saldar esa
Hubo una vez, en un momento de nuestra deuda, dormimos, soñando que regresamos a
historia, en que no existíamos como Yo, o, si se aquel valle donde tú eras todo, más allá de la
quiere, nuestro Yo existía disuelto en el inmen- vida, pero no en la muerte, aunque sí, muy cerca
so océano del Ello. Nadábamos en un líquido de ella. Esa es la infelicidad de nuestras vidas: el
tibio de placeres inmensos. No sabíamos que malestar en la cultura.
Revista Percontari 11
El desafío del posmodernismo
al compromiso político de los
estudios culturales
Alfonso Roca Suárez
12 Revista Percontari
de enfrentar un problema que es central a de los estudios culturales, este ensayo busca
la teoría política y a la teoría del arte. La problematizar tal articulación y poner de relieve
discusión de valores es el gran debate en el los desafíos que surgen de ella.
fin de siglo (32).
En términos muy generales, el posmodernismo Las debilidades del relativismo como arma
se opone a las ideas que se atribuyen al periodo política
de la así llamada modernidad. ¿Qué ideas? Es
aquí donde se complica la situación, ya que la Uno de los obstáculos que tiene que enfrentar
discusión se desarrolla en torno a una multipli- cualquier proyecto de intervención política es
cidad de ejes analíticos que pueden versar sobre que debe adoptar una posición que dependa de
temas lingüísticos, políticos, históricos, éticos, ciertos valores morales; en otras palabras, debe
estéticos, ontológicos, epistemológicos, y mu- adoptar un marco normativo de algún tipo. Pero
chos otros. Debemos reconocer, por tanto, que el ¿cómo debemos entender los valores? ¿Son una
posmodernismo no es una corriente ideológica mera construcción social? ¿Cómo justificamos
única, sino más bien un aglutinado de autores la selección de un conjunto de valores y no otro?
y propuestas disímiles, que se mueven incluso ¿Es el criterio de selección mero capricho? Lo
por planos teóricos y coyunturas sociohistóricas cierto es que el número de culturas es tan varia-
diferentes. Además, autores etiquetados como do como los valores que expresan, por lo que, a
posmodernos no siempre usan el término para simple vista, se pensaría que cada cultura ma-
referirse a sí mismos, y los detractores lo usan nifiesta una jerarquía distinta de valores. Esta
a menudo en un sentido peyorativo que entor- forma de entender el problema ha llevado a que
pece la discusión. Uno puede encontrar debates algunos pensadores adopten una actitud onto-
extensos sobre qué es y qué no es posmoder- lógica reduccionista que ve los valores como una
nismo, si el término se aplica a Latinoamérica, mera una construcción social, una convención
si es un fenómeno ideológico de la metrópolis, que se define en relación a lo que la mayoría de
entre otros (ver, por ejemplo, Beverley et al). los miembros de una sociedad reconoce.
Aunque nuestra discusión tocará varias de estas Esta cuestión es de vital importancia para
dimensiones de una u otra forma, intentaremos los estudios culturales, ya que, así como señalé
centrarnos en la dimensión ética, la que trata anteriormente, existe una intención política
específicamente de los valores morales, y en que acompaña al académico. ¿Qué sucede, en-
la manera en la que el tema se trata desde los tonces, si reducimos los valores a las prácticas
estudios culturales. y convenciones que, de hecho, observamos?
En lo que respecta a la dimensión ética, con- James Rachels ha identificado, al menos, tres
tamos igualmente con una variedad de etique- consecuencias funestas atingentes a las dife-
tas para caracterizar el enfoque que se da a este rentes variantes de relativismo que, con ciertas
tema desde los estudios culturales, tales como modificaciones, podemos adaptar a nuestra dis-
anti-realismo, convencionalismo, relativismo, cusión (46-48). Primero, este tipo de relativis-
anti-fundacionalismo, anti-esencialismo, entre mo cultural hace que sea imposible juzgar otras
otras. Reconociendo la dificultad de encontrar culturas. Para ilustrar este punto, sugiero que
un término que represente adecuadamente la examinemos las posibles respuestas a las últimas
variedad de posiciones, para los propósitos de elecciones brasileñas. En el 2018, Jair Bolsonaro
este ensayo, voy a emplear el término posmo- –un candidato de extrema derecha que ha he-
dernismo para referirme a toda postura que cho declaraciones públicas racistas, homófobas,
niegue explícita o implícitamente la existencia misóginas, y de apoyo a las dictaduras del pasa-
de los valores, o que los considere una mera do– ganó las elecciones presidenciales en Brasil
construcción discursiva de algún tipo; en otras con el 55.13% de los votos. Como observadores
palabras, que resalte que las categorías morales externos, resulta difícil justificar una crítica a las
son una simple construcción social, lo que, en políticas de un presidente que tiene el amparo
efecto, conduce a una reducción de las primeras de la mayoría de la población brasileña, ya que
a las segundas. Partiendo de la idea de que la toda crítica supondría invocar un “criterio de
actitud posmodernista es la filosofía que subya- comparación transcultural” (Rachels 46). En
ce gran parte de la teorización e investigaciones otras palabras, supondría apelar tal vez a las
Revista Percontari 13
metanarrativas que el posmodernismo tanto Para los estudios culturales dentro del contexto
critica. Pero esto es precisamente lo que trata latinoamericano, la palabra “progreso” dispara
de negar el relativismo, el posmodernismo o el toda una serie de connotaciones negativas
anti-realismo. A menos que caigamos en algu- asociadas a la historia de la modernidad. El
na forma de imperialismo cultural, no tenemos culturalista puede señalar de inmediato cómo
ninguna justificación desde el marco que ofrece el mantra “orden y progreso”, que terminó en
el posmodernismo para evaluar lo que sucede la bandera brasileña, fue usado como principio
en otras culturas. rector y justificación de criticables políticas na-
Segundo, si trabajamos desde el entendimien- cionales en muchos países de la región. En este
to de que los valores son, en última instancia, sentido, debemos ser cautos porque muchos
relativos a las culturas, parecería que la única abusos y atropellos se han cometido y se siguen
forma en la que podemos evaluar las prácticas cometiendo en nombre de aquel “progreso”.
culturales, sin invocar las indeseables metana- Pese a que la palabra resulta indudablemente
rrativas, es utilizando los criterios internos que problemática, no debemos dejar que sus usos
tiene. Pero esto es igual de problemático. Regre- y mal usos nos distraigan. Podríamos reempla-
sando al ejemplo del electo presidente brasile- zarla por cualquier eufemismo que le apetezca
ño, un artículo publicado en el New York Times al lector: “victoria”, “logro”, “solución”, “mejora”,
señala que, pese a que Bolsonaro ha dicho que “triunfo”, “adelanto”, “ascenso”. Si estas palabras
“las mujeres son ignorantes, ha cuestionado que siguen incomodando, pensemos en la situación
deban ganar el mismo sueldo que los varones inversa: “caída”, “retroceso”, “derrota”, “deterio-
y le dijo a una legisladora que era demasiado ro”. Sea cual sea la palabra que usamos, este tipo
fea como para violarla”, declaraciones innega- de juicios se caracteriza por su rasgo evaluativo.
blemente misóginas, muchos brasileños lo ven Pensemos ahora en lo que significaría trasladar-
como el indicado para acabar con la inseguridad nos a momentos anteriores a eventos como la
que sufre el país (Londoño y Darlington). Su- emancipación latinoamericana de la metrópolis,
pongamos que su gobierno decida implementar la abolición de la esclavitud, el sufragio univer-
políticas que atenten contra los derechos de las sal, las luchas contra el racismo, la Declaración
mujeres, y que la mayor parte de la comunidad Universal de Derechos Humanos. Prácticas como
brasileña las acepte con naturalidad. Opción la esclavitud, si bien no han sido eliminadas del
para nada improbable. Entonces, desde el todo, podemos hablar de un reconocimiento
punto de vista que estamos examinando, si un general de su inmoralidad. ¿Es acaso una so-
erudito cuestiona la moralidad del machismo ciedad que rechace la esclavitud, ceteris paribus,
en la cultural brasileña, para poder emitir un equiparable a otra en donde esté institucionali-
juicio de valor sobre esa práctica, deberá con- zada? Parece innegable que las culturas pueden
sultar los estándares internos reflejados en las cambiar y, por lo tanto, avanzar en el sentido
instituciones y prácticas culturales locales. Pero, de rechazar prácticas inmorales que antes eran
suponiendo que viva en una sociedad machista, aceptables. Pero el problema de hablar de pro-
se encontrará con la aceptación de las prácticas greso es que supone “el juicio de que la sociedad
machistas. Rachels apunta que “pocos de noso- actual es mejor, y ése es exactamente el tipo de
tros creemos que el código de nuestra sociedad juicio transcultural” que prohíbe el relativismo
es perfecto” (47). Sin embargo, este tipo de (Rachels 47-48). Para el relativismo, todos los
situaciones acarrea consecuencias paradójicas, cambios son en rigor horizontales.
ya que todo cuestionamiento de las propias Pero es evidente que el culturalista –o cual-
prácticas morales, así como todo proyecto de quiera que intente combatir las formas de
resistencia, vendría a ser por definición inmo- opresión arraigadas en prácticas culturales– no
ral. La incoherencia de este marco no solo no está dispuesto aceptar esta consecuencia del
explica cómo las prácticas culturales pueden relativismo cultural. Desde este enfoque, el
ser juzgadas desde afuera, tampoco nos ayuda culturalista posmoderno se encuentra ante un
a entender cómo grupos minoritarios pueden impasse, ya que, por un lado, no puede hablar
luchar por cambios desde adentro. de progreso y seguir siendo consistente con
El tercer problema se refiere a la imposibi- su rechazo a las metanarrativas, pero, por otro,
lidad de entender la idea del progreso moral. tendría que morder muy fuerte para negar que
14 Revista Percontari
no hay nada intrínsecamente malo con la explo- Hay que reconocer que, así como tradicio-
tación sexual o la esclavitud. nalmente se presenta, se podría pensar que el
La situación es mucho más compleja de como “discurso posmoderno podría ser un antídoto
la estoy presentando y solo consigue empeorar a sano contra las tendencias excesivamente et-
medida que examinamos todas las aristas. Para nocéntricas, racionalistas y mecanicistas de la
ser justos, los teóricos de los estudios culturales sociedad moderna” (Hopenhayn 81). Entonces,
rechazan esta forma de relativismo que ve lo ¿rechazar el antifundacionalismo derivado del
normal como aquello que la mayoría acepta; su posmodernismo implicaría fomentar la intole-
alineamiento es con la minoría oprimida, con rancia, la homogenización, el etnocentrismo?
las voces silenciadas. No obstante, sea cual sea ¿Significaría descartar los logros de los movi-
el grupo cuyas prácticas se usa como el punto de mientos sociales? ¿Significaría esto un retroceso,
referencia moral, todas las formas posmodernas perpetuar a ese terrible proyecto llamado mo-
de entender los valores deben responder a cada dernidad, ser envueltos por su lado más oscuro,
uno de los problemas que hemos identificado. o, peor aún, regresar a la sombría edad media?
Pero, para el posmodernismo, ni la mayoría pa- Presumo que el lector se ha dado cuenta de la
siva, ni la minoría dominante, ni los oprimidos, inconsistencia. Desde el discurso posmoderno,
ni cualquier otro grupo puede funcionar como no se puede hablar de progreso o retroceso, de
el marco privilegiado sobre el cual podemos luces o sombras; todos esos son términos que
elaborar juicios de valor sobre las prácticas cul- solo tienen sentido a partir de un discurso
turales. normativo-evaluativo. El posmodernismo, sin
embargo, rechaza la idea de que existan prin-
La motivación del posmodernismo cipios universales que todos deban seguir; lo
que automáticamente excluye tales principios
¿Qué puede motivar entonces subscribirse a la como la exaltación de la diversidad, respeto a
filosofía posmoderna? Ante el reconocimiento la multiplicidad de formas de vivir, tolerancia,
de las diferencias culturales que existen entre y cualquier otro que el lector desee agregar. Si
los diferentes grupos sociales, y ante la desazón el código moral de una cultura dada no con-
con las metanarrativas y los discursos totaliza- tiene algún tipo de principio que defienda la
dores asociados con la modernidad, se dice que diversidad cultural y el respeto a las opiniones
el posmodernismo fomenta la tolerancia, la de los demás, entonces los que se adhieren a esa
reivindicación de la diversidad y la heterogenei- cultura no tienen ninguna obligación de tolerar,
dad cultural, así como también permite el res- respetar y preservar otras expresiones culturales
peto a las diferentes formas vivir y entender el o formas de vivir. Nuevamente, permítanme
mundo, puesto que (aparentemente) no intenta resaltar que no estoy argumentando que la to-
imponer una visión. Es más, el atractivo del lerancia o la diversidad sean malos o deban ser
posmodernismo es que parece funcionar como rechazados; el punto es que no existe ningún
una herramienta para la defensa del oprimido tipo de conexión interna entre la filosofía pos-
dado su potencial de desenmascarar los llama- moderna y la defensa de esas ideas.
dos “discursos normativos” y el “imperialismo Es crucial darse cuenta de que la tolerancia
cultural de Occidente”. y el respeto empiezan a partir del desacuerdo.
Antes de continuar, es imperativo clarificar Solo podemos ser tolerantes con posiciones que
que de ninguna forma estoy negando que no aceptamos como válidas; de otra manera,
existan estructuras de poder basadas en la opre- ¿qué quedaría para tolerar si pensáramos que
sión de los que se encuentran en los peldaños son verdaderas o igual de válidas? En su libro
más bajos. Ninguna parte de este argumento The Friends of Voltaire, Evelyn Beatrice Hall
defiende de manera alguna el racismo, el fun- escribe una frase que da justicia al principio en
damentalismo, la discriminación y las diversas cuestión: “Estoy en desacuerdo con lo que di-
formas de explotación e imposición cultural que ces, pero defenderé hasta la muerte tu derecho
son merecidamente objetos de crítica. Mi argu- a decirlo” (199). Esta distinción pienso que es
mento únicamente busca señalar la fragilidad crucial, ya que el respeto se debe a las personas,
del ramillete filosófico que sostiene la visión no a las ideas, ni siquiera a los modos de vivir.
política de los estudios culturales. Se han dicho y hecho demasiadas atrocidades
Revista Percontari 15
como para pensar que debemos respetar todo. se genera desde los estudios culturales es de
Cabe resaltar que, al igual que cualquier otra naturaleza irreductiblemente normativa. Esto
área de la vida, el simple movimiento retórico significa que el análisis cultural y el axiológico
de etiquetar algo con las palabras “verdad”, pertenecen a dos dimensiones analíticas dis-
“progreso”, etc., no es suficiente para atribuirles tintas. Para que los estudios culturales puedan
el contenido normativo relevante. Las propues- mantener el proyecto político de forma consis-
tas deben someterse al escrutinio pertinente. La tente con el estudio de la cultura, es necesario
noción posmoderna de diversidad y tolerancia desarrollar un marco teórico que permita dar
que inhibe juzgar otras ideas no solo se estrella cuenta de la diversidad y contingencia histórica
estrepitosamente contra el pensamiento crítico, de los fenómenos culturales y que, al mismo
sino que también desalienta el debate, puesto tiempo, reconozca la irreductibilidad del debate
que crea la impresión de que todas las ideas son normativo.
igual de válidas. Pero ¿se encuentran todas al
mismo nivel? Bibliografía
Los posmodernistas no tratan todas las ideas,
Beorlegui, Carlos. Historia del pensamiento filosófico lati-
modos de vivir y pensar de igual manera. En noamericano: Una búsqueda incesante de la identidad.
este sentido, Hopenhayn parece concordar con Bilbao: Publicaciones de la Universidad de Deusto,
este análisis cuando advierte que el posmoder- 2010.
nismo no es tanto una crítica a la modernidad, Beverley, John, Michael Aronna y José Oviedo, The Post-
modernism Debate en Latin America. Durham and
sino que se torna “una ideología que disfraza su London: Duke University Press, 1995.
juicio normativo como descripciones, y termina Franco, Jean. «Latin American Intellectuals and Collec-
viendo lo que quiere ver” (81). Los practicantes tive Identity.» Social Identities: Journal for the Study of
de los estudios culturales no tratan todas las Race, Nation and Culture 3.2 (1997): 265-274.
expresiones culturales como si fueran iguales, y Grossberg, Lawrence, Cary Nelson y Paula A. Treichler.
no tienen por qué hacerlo. El problema es que Cultural Studies. New York: Routledge, 1992.
Hopenhayn, Martin. No Apocalypse, No Integration: Mo-
la mirada selectiva oculta su criterio normativo dernity and Postmodernism in Latin America. Durham,
detrás de una cortina de nociones como la tole- N.C.: Duke University Press, 2002.
rancia y la diversidad, en nombre de ideas que Londoño, Ernesto y Shasta Darlington. «Jair Bolso-
no caben en el teatro posmoderno. El simple naro, el candidato brasileño que añora la dictadura
hecho de adoptar un compromiso político-in- militar». New York Times 5 de October de 2018. 13
de December de 2018. <[Link]
tervencionista involucra un criterio normativo. es/2018/10/05/jair-bolsonaro-brasil-eleccion/>.
Para concluir, todo proyecto político opera Rachels, James. Introducción a la filosofía moral. Trad. Gus-
necesariamente dentro de un marco normativo tavo Ortíz Millán. Primera. México D.F.: Fondo de
que guía las prácticas discursivas que emergen Cultura Económica, 2007.
Sarlo, Beatriz. «Los Estudios y la crítica literaria en la
de dicho proyecto. Sin importar que este marco encrucijada valorativa.» Revista de Crítica Cultural 15
esté plagado de inconsistencias internas, o que (1997): 32-38.
sus defensores no tengan más que un manejo Tallentyre, S. G. The Friends of Voltaire. London: Smith,
tácito de sus principios, ya sea para enunciar Elder & Co., 1906.
o criticar, en tanto político, el discurso que
16 Revista Percontari
Cultivo, cuidado y honra de la razón.
Apuntes sobre algunas acepciones
de cultura
Juan Marcelo Columba-Fernández
Reprehensible cosa sería en el hombre ser inferior en la docilidad y cultura a los bru-
tos, haciéndole superior a ellos el imperio de la razón; y especialmente se debe entender
esto en el dominio de las pasiones, regulándolas con la observancia de la ley divina.
Antonio Palomino de Castro y Velasco
Revista Percontari 17
cionamiento educativo y racional que permite “culto” a la divinidad8. En este sentido, el mis-
elevar al sujeto por encima de la bestialidad. ticismo presente en el vocablo se traduce en la
La academia española, ya en el siglo XVIII, alabanza, reverencia y respeto de un ser superior9,
además de fijar el sentido primordial de la voz según las leyes de la institución religiosa (culto
cultura como la faena agrícola anteriormente divino)10. Nos hallamos aquí, devoto lector, ante
referida, señala que también puede remitirnos una elaborada manifestación de la cultura donde
a una actividad floricultora5. El labrador y el concurren pensamiento, normativa y multifor-
jardinero quedan consignados, de esta mane- mes expresiones religiosas, además de la honra
ra, como los cultores de la tierra, recolectores institucionalizada a la superioridad espiritual.
de sus frutos y brotes, consintiendo un matiz Señalemos, finalmente, que concepciones más
semántico que incluye, además de la nutricia contemporáneas, al influjo del análisis antropo-
producción obtenida mediante el esfuerzo lógico y de los estudios sobre el folklore, han
labrador, la esbelta manifestación de la volup- resaltado la particularidad y diversidad societal
tuosidad floral alcanzada mediante la diligencia con nuevas acepciones relativistas y costum-
jardinera. Metafóricamente, podríamos evocar, bristas que han venido redefiniendo la cultura
así, tanto el esfuerzo intelectual acometido por como un conjunto de conocimientos y prácticas
francos pensadores y filósofos mediante su sesu- tradicionales propias a un determinado grupo
do raciocinio, como el cuidado y meticulosidad social11. Este tipo de acepciones, vivamente
empleados por los estetas y vates para alcanzar enunciadas en la esfera pública local y fre-
la primorosa expresión literaria. cuentemente asociadas con objetivos políticos,
Asimismo, el cultivo del espíritu humano no parecen haber perdido su carácter especializado
puede encontrarse desligado del uso virtuoso original en el afán de romantizar y recrear tradi-
del lenguaje articulado. En este sentido, en el ciones y costumbres atribuidas a determinadas
repertorio léxico de la lengua castellana no entidades socio-culturales como, en estas latitu-
están ausentes referencias al “lenguaje culto”, des del orbe, los pueblos precolombinos12.
concebido como un refinamiento del habla o la Concédame, cultivado lector, cerrar esta abre-
escritura6, llegando al punto de definir la cultura viada disquisición léxico-semántica en torno
en términos de una forma elegante de elocución: a la cultura, reivindicando la universalidad de
un arte cultivado mediante el estudio de las ex- su sentido primigenio en el ámbito intelectual:
presiones empleadas por notables y personas de el cultivo, cuidado y honra del raciocinio. Una
buen discernimiento7. No olvide el sagaz lector, noble y virtuosa labor que, en la atropellada
sin embargo, que el uso exagerado de un lenguaje y enmarañada brutalidad de los tiempos que
pretendidamente culto, bombástico y pomposo, corren, constituye la valiosísima obstinación
también puede lindar con la manifestación de de reducir nuestra existencia a un mero estado
una superficial pedantería, un frívolo engrei- de animalidad al que, no infrecuentemente,
miento o de la simple superchería. nuestras sociedades parecerían dirigirse con
Un otro rasgo significativo relativo a la voz inusitado entusiasmo.
que retiene nuestra atención, presente desde las
acepciones primigenias hasta las más recientes, 8 B. Enríquez, Thesaurus utriusque linguae hispanae et latinae.
se encuentra en las constantes remisiones a la Matriti, Ioannis Garcia Infançon, 1679, pág. 132. Véase
también: Real Academia Española, Diccionario de la len-
veneración religiosa: “cultura” entendida como gua española, Madrid, Espasa-Calpe, 1992, pág. 440.
9 F. Sobrino, Diccionario nuevo de las lenguas española y fran-
cesa, Bruselas, Francisco Foppens, 1705, pág. 117. Véase
5 Real Academia Española, Diccionario de la lengua caste- también: Real Academia Española, óp. cit., 1729, pág.
llana, en que se explica el verdadero sentido de las voces, su 699.
naturaleza y calidad, con las phrases o modos de hablar, los 10 Real Academia Española, Diccionario de la lengua caste-
proverbios o refranes, y otras cosas convenientes al uso de la llana, Madrid, Joachín Ibarra, 1780, pág. 300. Véase tam-
lengua, Madrid, Imprenta de Francisco del Hierro, 1729,
pág. 699. bién: Real Academia Española, Diccionario de la lengua
6 Stevens, óp. cit., pág. 132. Véase también E. Terreros y castellana, Madrid, Viuda de Ibarra, 1803, pág. 255.
Pando, Diccionario castellano con las voces de ciencias y artes 11 Real Academia Española, Diccionario manual e ilustrado
y sus correspondientes en las tres lenguas francesa, latina e de la lengua española, Madrid, Espasa-Calpe, 1983, pág.
italiana, Madrid, Viuda de Ibarra, 1786, pág. 579. 660.
7 J. F. Ayala Manrique, Tesoro de la lengua castellana. En 12 Sobre fenómenos ligados al multiculturalismo y a la
que se añaden muchos vocablos, etimologías y advertencias neo-indianidad en el Nuevo Mundo, véase J. Galinier y
sobre el que escrivió el doctíssimo Sebastián de Cobarruvias, A. Molinié, Les néo-Indiens. Une religion du IIIe millénai-
manuscrito, Madrid, 1729, pág. 379 re, París, Odile Jacob, 2006.
18 Revista Percontari
La cultura light en la sociedad 4.0
Delmar Apaza López
Revista Percontari 19
a través de whatsApp termina representando un viabilidad práctica está en la voluntad del indi-
estado de ánimo y la palabra resulta sustituida viduo frente al océano lodoso de la coyuntura
por la imagen. cultural que nos rodea. Esto es, aprovechar las
La cultura, en ese sentido, es todo menos oportunidades de la revolución 4.0 para adquirir
cultura profunda, porque incluso los esfuerzos experiencias esenciales del canon inmediato que
particulares de querer filosofar, de plantearse nos rodea, leyendo, investigando y compartien-
preguntas o motivar a la discusión mediante do ideas desarrolladas en nuestro país y que se
las controvertidas redes sociales, generan más integran o contrastan con las grandes ideas del
reacciones estilo likes que debate propiamente mundo. Por último, cabe procurar ser ecléctico
dicho. Nuestra naturaleza pelágica aquí es en la variopinta oferta de motivaciones que nos
traicionada por este nuevo modo de magia ofrece esta revolución para, así, recuperar algo
etérea, que, en palabras del escritor británico de de lo que fue el esplendor de una alta cultura,
ciencia ficción Arthur C. Clarke, equivaldría a ceñida al esfuerzo y la conquista de nosotros
cualquier avance tecnológico suficientemente mismos en los otros.
desarrollado como sinónimo de superchería.
Siendo nuestra naturaleza la profundidad,
cuesta creer que la sociedad se halle sumida
a la superficialidad; empero, es el medio en el
cual nos desenvolvemos ahora, deviniendo en
determinar que lo que se denomina cultura pro-
piamente dicha, ahora es solamente jibarismo2,
en términos sociales, ya no llegando a producir
genialidades o disruptivas personalidades como
un Leonardo da Vinci o un visionario literario
de la robótica y la inteligencia artificial como
Isaac Asimov. En suma, ya no hay sustancia en
medio de tanto avance agigantado; todo decan-
tó en Fast and Furious, aludiendo a la sobrevalo-
rada serie de películas que atrae masas humanas
sedientas de adrenalina adquirida visualmente.
Pero ¿cómo recuperar el contenido de nues-
tra esencia en torno a lo que es la producción
cultural? Para llegar a una satisfactoria res-
puesta a esta cuestionante, debemos establecer
los intentos de consolidar la idea de un canon
occidental, como un corpus básico desde el cual
podríamos proyectar cualquier propuesta nueva
que se requeriría para retroalimentar ese oasis
de posibilidades. Mas cualquier construcción
de un canon será criticado, pues se considerará
que resulta insuficiente frente a demandas o
posiciones experimentadas desde la humanidad
misma. La representación de lo que hacemos
como seres humanos no conoce límites ni
tampoco aceptación plena de la mayoría; así, la
20 Revista Percontari
Cultura y Paideia.
Lo que nos puede aportar
un tema clásico griego para la formación
actual de los individuos
Erika J. Rivera
Revista Percontari 21
beríamos quedarnos simplemente con las ideas sica de Orfeo y, por el otro, la música de Dionisio.
de orden y racionalidad, ya que esta es acom- “El canto de Orfeo era capaz de amansar las fie-
pañada también por la otra cara de la moneda ras, mover seres inanimados como rocas, árboles;
como el desorden y la irracionalidad, impulsos su canto la caracteriza por conmover a la propia
que acompañan al ser humano en su camino de naturaleza”. Es decir que su música tenía un ca-
desarrollo y el proceso de su humanidad. Para rácter pausado, delicado, sutil, blando, relajante;
el autor, lo correcto es que tomemos en cuenta su canto tenía como fin la paz, la tranquilidad, el
las dos caras de la historia y no encubramos la orden. “La lira, el instrumento de Orfeo, era para
parte oscura de la humanidad. los griegos un instrumento mágico, conciliador
Ahora bien, yo me pregunto por la reflexión de la ambivalencia de los sentimientos del hom-
del autor: ¿para qué nos sirve? ¿Cómo podríamos bre”. Para los pitagóricos, la lira se manifestaba
aplicarla en nuestro contexto? ¿Nos son útiles como imagen del alma, es decir que era la salud
las reflexiones de Ángelo Medina? Me atrevo a del alma. La lira de Orfeo dará como combina-
responder que sí, porque nos permitirían tomar ción la palabra y la música. La poesía entre los
conciencia de nuestras prácticas tradicionales y griegos fue la estrecha y conciliadora relación
elecciones culturales, si desarrollamos la auto- entre palabra y música. “En ambos observaban,
conciencia y, de manera consciente, comenza- por un lado los efectos de la palabra que lleva a la
mos a observar la oscuridad de las expresiones racionalidad y al entendimiento, y por el otro el
culturales y estéticas de nuestro contexto. Así, carácter irracional, incomprensible de la música,
podríamos mejorar nuestros impulsos desorde- capaz de penetrar en los sentimientos en el esta-
nados por acciones ordenadas y conscientes de do de ánimo”.
forma disciplinada. La búsqueda de este orden En el mundo griego, el término música agru-
para reemplazar el desorden y el caos podría es- paba la poesía, la danza y la gimnasia. Esto
tar acompañada de las expresiones artísticas que significa que era una formación de educación
eduquen nuestro oído y todos nuestros sentidos. espiritual y cultural. Entonces, Medina nos
Es en este sentido que Medina tendría razón dice que, si bien la música tuvo un carácter de
al señalar que en los procesos históricos nunca formación esencial en la educación del hombre,
deberíamos dejar de mencionar la parte oscura no deberíamos olvidar que también existió la
de nuestra humanidad. música de fuerzas oscuras que acompañaba el
Pero sigamos indagando acerca de esa obra. sacrificio en los ritos religiosos. “Escondidos
Medina nos dice que nosotros acostumbramos en la cumbre de una montaña, rodeados de la
a mirar a la cultura griega y al mundo homérico oscuridad de la noche, el orden era violado por
de forma radiante, a sus dioses, sus hombres de una estridente música, la violenta danza que
elevados valores, admiramos su humanidad. Pero ejercían los dejaba sin aliento y no les permitía
en este camino también encontramos la des-hu- cantar. La finalidad de los celebrantes era alcan-
manidad, el mundo prehomérico. En los actos de zar una elevada excitación, éxtasis para unirse
crueldad se erigió el mundo homérico, como, por con su dios, estar cerca de él en un estado de
ejemplo, los ritos griegos con sacrificios de ani- enthusiasmos”. Ángelo Medina Lafuente nos
males que significaba lo sagrado. “Todo el acto explica que este acto descrito pertenece a las
iba acompañado de música de aulós, mientras los fiestas celebradas a Dionisio, dios de la embria-
celebrantes ingerían los órganos y las vísceras del guez divina, del éxtasis, del frenesí, de la locura;
animal. […] De alguna manera, los sentimientos Dionisio, dios monstruoso que se burla de todo
de culpa y arrepentimiento mediante actos sim- lo establecido; dios perturbador, de la contra-
bólicos eran apaciguados. Esencialmente en lo dicción, es vida y muerte, alegría y tristeza. En
sagrado es donde descubrimos una ruptura con estas fiestas dionisiacas donde se practicaba
el orden, y por regresar a lo establecido creían en el sacrificio se acompañaba con la música del
esos actos simbólicos”. Por lo expuesto, Medina estruendoso aulós, que quiere decir flautas, y
nos explica que estos actos calificados por noso- también eran acompañados por címbalos y
tros actualmente de malos fue lo que contribuyó tambores. Esto quiere decir que “en un extremo
al avance de su humanidad en los griegos. Sin tenemos la pacificadora y civilizadora lira, y en
romper estas contradicciones, fue donde floreció el otro el desmesurado y orgiástico aulós. En el
la música en el mundo griego. Por un lado, la mú- pensamiento musical griego esta dualidad fue
22 Revista Percontari
considerada por pensadores como Platón y ritos y cultos religiosos o en cualquier acción hu-
Aristóteles, en cómo la música de la lira y el mana desde la guerra acompañada por el compás
aulós podían influir en la paideia (educación, de la música, también como acompañante de
formación, instrucción) y en el éthos (carácter, extenuantes viajes, en el trabajo artesanal y agrí-
costumbre, hábito) del hombre”. cola, produciendo alivio, alegría, tristeza, consue-
Para finalizar, el autor anota que Platón orde- lo, entusiasmo. Pero, rescatando a los clásicos,
na la música en una línea conservadora porque no debemos olvidar que “la música funcionaba
él ordena la música, estableciendo lo adecuado como terapia para no dejarse arrastrar por las pa-
para la educación del hombre. Recordemos siones; el hombre recibía la educación por medio
que, para Platón, la música está compuesta por del oído. Es necesario aclarar que la educación
tres elementos: texto, armonía y ritmo. Mélos y no sólo era por la melodía, también lo era por la
música se usaban indistintamente. El ritmo y la palabra. La música práctica educativa para que
armonía son los que más penetran en el interior sea efectiva se la empleaba hasta cien días. Esta
del alma y del poeta sostiene que “no componga música dedicada a la educación es la que tiene
nada que aparte de lo que es costumbre, justo, valor para Platón. Existía otra música para la
bello o bueno a los ojos de la ciudad”. Medi- relajación que era para la muchedumbre, era la
na señala que los coros dionisiacos tenían la que rechazaba Platón”.
libertad de expresión y no estaban al servicio Por todo lo expuesto, más allá de considerar
de la ciudad, y sus creaciones no pasaban por la qué son y qué no son posiciones conservadoras
aprobación de los guardianes de la ley. Si bien en un filósofo, deberíamos utilizar las reflexio-
en Platón las canciones para mujeres se inclinan nes como excusas para pensar el presente, para
al orden y la prudencia, en las fiestas dionisiacas pensar qué tipo de música estamos produciendo
eran ellas que participaban de las fiestas desme- y, por lo tanto, qué tipo de educación estamos
suradas, portando falos, entregadas al frenesí; generando en nuestro contexto. Si paideia es
eran mujeres las que desmembraban al animal un término vago, pero puede ser entendido
sacrificado para devorar sus carnes crudas. Es como civilización, cultura, tradición, literatura
evidente que, de acuerdo con el ensayo del au- y educación, mas empleando todos a la vez para
tor, encontramos distancia entre la construcción entender el término. Por consiguiente, podemos
teórica de la música para Platón, que es dirigir decir que paideia es el proceso de construcción
al hombre a la virtud del alma y el cuerpo, y las consciente del ser humano; significa formación.
prácticas en la realidad. Pero considero que, a Finalmente, la paideia es la perfección del es-
pesar de esta situación, no debemos dejar de re- píritu. Por último, es imposible no preguntarse
flexionar en torno a los grandes clásicos porque por la existencia de una paideia boliviana, por el
nos lleva nuevamente a cuestionar el contenido interés de una construcción de una mejor ciu-
de nuestras acciones. Platón y Aristóteles con- dadanía, es imposible no empezar a reflexionar
sideran que la flauta o aulós no sirve en nada al si la producción musical tradicional o cualquier
desarrollo de la inteligencia. El lenguaje dórico actividad cultural de nuestro país nos hace
se empleaba en la lira, y el frigio, en el aulós. mejores seres humanos. Así como el aulós no
Los dos filósofos descartan el frigio porque era promovía mejores ciudadanos, es posible que
excitante, orgiástico, negativo para el éthos, y, al la cultura de la morenada expresada en el caos,
final, sólo se quedan con el dórico como modelo en el alcohol y la música que degrada la calidad
de un éthos positivo, por transmitir tranquili- humana, no promueva una mejor ciudadanía.
dad, paz, orden. Como punto final, es el lector quien tiene la
Me encuentro de acuerdo con Medina al res- posibilidad de reflexionar de acuerdo con su
catar la música como actividad humana desde los contexto.
Revista Percontari 23
¿Por qué los monos
responden mejor sobre la situación
del mundo que nosotros?
Mario Mercado Callaú
24 Revista Percontari
tas. Parece ser que existen, pues, otras variables todas las cosas malas que suceden en el mundo
o categorías que deben ser analizadas antes de es fácil. Lo difícil es ser conscientes de las bue-
tomarse como válidas respuestas propias, pro- nas” (Rosling, 2019, p. 69). La estadística, según
ducto de nuestro juicio. Rosling, puede ayudarnos a entender mejor el
Para Isaacc Asimov, existieron tres grandes mundo, no sólo a través de los resultados que se
figuras literarias en el tiempo entre Homero y obtienen, sino también como funciona.
Shakespeare; nos referimos a Esquilo, Sófocles Un problema que hace complicado reconocer
y Eurípides. No parece mera casualidad que a la estadística o los datos como resultados que
estos notables literatos hayan surgido en una reflejan una realidad más objetiva pasa porque
Atenas democrática y, además, siendo potencia las personas no están dispuestas a dejar de lado
comercial. Aristófanes destacó también por sus sus creencias, no solo religiosas y/o políticas,
comedias y las mordaces críticas a los demó- sino también aquellas conjeturas e hipótesis que
cratas atenienses que, paradójicamente, era el dan sentido a su realidad, y a su versión de cómo
sistema que permitía escribir lo que su mente funciona el mundo.
imaginaba. Luego de analizar muchas pruebas empíricas
No trato de señalar que la democracia sea con personas comunes y con expertos en esta-
el factor principal de la cultura, sino más bien dísticas, Daniel Kahneman concluye: “Cambiar
que, para dar una explicación irrefutable, es ne- nuestras ideas sobre la naturaleza humana es
cesario ampliar el espectro de posibles factores difícil, y cambiar a peor las ideas de uno mis-
que, en mayor grado o medida, pueden ayudar a mo todavía lo es más” (2012, p. 227). Lo que
explicar mejor un fenómeno. Kanheman recomienda es buscar el significa-
Contar con poca información, así como tener do detrás de esos datos para que los escuchas
mucha y sin un sistema adecuado de procesa- puedan internalizarlos. “Es más probable que el
miento de la misma, nos puede llevar a tener lector aprenda algo si se sorprende de su propio
ideas erradas sobre muchas cuestiones de nues- comportamiento que si se habla de los hechos
tro mundo. sorprendentes que encontramos en la gente en
En su obra Factfulnness, Hans Rosling inicia general” (2012, p. 230).
con trece preguntas para testear qué tan in- Por otra parte, existe otro componente que
formados del mundo están los lectores. Cada puede estar ligado al desarrollo de concepciones
pregunta tiene tres tentativas de respuesta. En erróneas del mundo. Kahneman cita la idea de
tal caso, si le diéramos a escoger a un chimpan- falacia narrativa de Nassim Taleb. Este término
cé, éste tuviera un 33,3% de probabilidades de plantea que “historias del pasado conforman
escoger la correcta situación, también planteada nuestras opiniones sobre el mundo y lo que
por Rosling. Ahora bien, este cuestionario se esperamos del futuro. Las falacias narrativas
ha puesto a prueba en gran parte del mundo surgen inevitablemente de nuestro continuo in-
desarrollado, donde se cuenta con informa- tento de dar sentido al mundo” (2012, p. 261). Y
ción bastante actualizada y donde los sistemas esto tiene que ver con que muchos fenómenos
educativos son considerados como los mejores. que observamos no tienen explicaciones causa-
Las respuestas de individuos procedentes de les, sino más bien estadísticas.
Suecia, Noruega, Japón, Alemania, entre otras Los juicios de expertos en muchas pruebas no
naciones, en su mayoría fueron inferiores a las han podido llegar a predicciones correctas como
probabilidades que tenían los chimpancés de lo puede hacer un algoritmo. Muchos avances
escoger la respuesta acertada. Pero no solo los en la predicción de un problema climatológico
ciudadanos comunes de estos países reprobaron o en el diagnóstico de una enfermedad son más
el test; lo hicieron también expertos, científicos, efectivos con la utilización de unas pocas varia-
tecnólogos y políticos que toman decisiones bles bien identificadas. En consecuencia, “siem-
importantes. Estos expertos, con algunos me- pre que podamos sustituir el juicio humano por
jores resultados, también lo hicieron peor que una fórmula, al menos hemos de considerar esa
los chimpancés. posibilidad” (Kahneman, 2012, p. 305). Desde
Para Rosling, el problema no se fundamenta luego, esto abre un enorme y complejo debate
sólo en la falta de información, sino también en sobre qué instituciones, actividades y respon-
nuestra tendencia al drama. “Ser conscientes de sabilidades humanas potenciales pueden ser
Revista Percontari 25
sustituidas por unos cuantos algoritmos en las
próximas décadas.
Finalmente, por lo anterior, se nos invita a
tener humildad, reconociendo que cada paso
reflexivo que llevamos a cabo, para dar sentido
a nuestra realidad, se encuentra rodeado de un
sin número de sesgos y juicios heurísticos que
pueden proporcionarnos enormes distorsiones
sobre lo que sucede a nuestro alrededor.
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sobre el mundo. Y por qué las cosas están mejor de lo
que piensas. Barcelona, España: Deusto.
26 Revista Percontari
Cultura de paz, su arte y simbolismo
R. Gonzalo Fernández Delgadillo
“¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!”. Tenía frío y no
pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir,
escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica,
natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma
insatisfecha dura toda la vida.1
Federico García Lorca
Revista Percontari 27
Tensión entre la violencia estructural y futu- lidad de la ciencia y la tecnología es la vin-
ros pacíficos culación del proceso científico-técnico a la
producción de armamento. La militarización
Johan Galtung, probablemente el investigador de la ciencia y tecnología contemporáneas no
para la Paz que más ha contribuido a difundir consiste en un mero uso con propósitos mili-
esta disciplina, también ha ayudado a discernir tares del conocimiento previamente obtenido
sobre los problemas de la violencia. Para él, la de forma desinteresada. Más bien, se trata
violencia está presente cuando los seres huma- de una compleja y deliberada organización
nos se ven influidos de tal manera que sus rea- de ingentes recursos económicos y humanos
lizaciones efectivas, somáticas y mentales, están con el deliberado propósito de desarrollar ar-
por debajo de sus realizaciones potenciales. mamento, y ello en unas magnitudes que han
Con el desarrollo de los estudios sobre vio- afectado tanto a la capacidad destructiva de
lencia, se ha llegado a descubrir su carácter ese armamento como a la conformación de las
multifacético y su presencia en diversas escalas propias instituciones dedicadas a la investiga-
y ámbitos: guerras, constante y cotidianamen- ción tecnocientífica (ibid, 279).
te; en la economía (falta de recursos, explo-
tación, discriminaciones, marginación); en la La construcción de futuros pacíficos
política (el dominio de uno o varios partidos,
el poder del jefe, el totalitarismo, la exclusión Todas las sociedades han encerrado en su acer-
de los ciudadanos en la toma de decisiones, la vo cultural la prevención del mañana. Es una
revolución, la lucha armada por el poder); en forma de solidaridad con las generaciones no
la ideología (subordinación de la información nacidas, es la capacidad de construir escenarios
a intereses ajenos a la “verdad”, manipulación futuros donde los conflictos sean regulados o
de la opinión pública, propaganda de concep- prevenidos.
tos de trasfondo violento y discriminador); En este sentido, la Historia de la Paz debería
en la familia (autoritarismo, discriminación ser –de cara al futuro– la búsqueda y el hallazgo
de la mujer, subordinación de los hijos); en de puntos de confluencia de la diversidad, la
la enseñanza (pedagogías no liberalizadoras, multiculturalidad y el mestizaje entre filosofías,
autoritarismos, castigos corporales, intran- religiones y culturas que dialoguen, se entiendan
sigencias, desobediencia injustificada); en el y se mezclen. Siendo la Paz una opción racional,
ejército (autoritarismo, obediencia irreflexiva el equilibrio, la sostenibilidad y la seguridad le
de soldados, castigos, fuerte jerarquización); son propias; en ese contexto, se deben trabajar
en la cultura (etnocentrismo, racismo, xe- las reconstrucciones del pasado, la superación
nofobia, androcentrismo, consumismo). La de las violencias y las capacidades para saber vi-
investigación para la Paz ha utilizado en este vir con los conflictos. Sobre estos fundamentos,
sentido el concepto de violencia estructural: también, se desarrollan las culturas de la recon-
aquella que se produce a través de mediacio- ciliación con sus cimientos éticos, religiosos o
nes institucionales o “estructurales” y que se políticos que no desconfían del futuro, que no
identifica con la injusticia social. La violencia viven sólo en el pasado y que son capaces de
estructural podría ser entendida como un tipo crecer con el dolor para superar injusticias.
de violencia indirecta presente en la injusticia
social, y relacionada con otras circunstancias Simbolismo de la paz
que, en definitiva, hacen que muchas de las ne-
cesidades de la población no sean satisfechas ¿Con qué ideas se representa la paz? ¿Cuáles
cuando con otros criterios de funcionamiento son sus símbolos? ¿Qué significados tienen esos
y organización, lo serían fácilmente (Molina; símbolos?
Muñoz, 2004 p.267). El tejido social cultural abarca distintas ex-
presiones, una de esas es el simbolismo de la
Cultura de paz vs ciencia tecnología y milita- paz, que, según el contexto (país, comunidad),
rismo tendrá mayor influencia para suscitar la re-
flexión y activismo. Algunos símbolos de la
Uno de los hechos que contradice con mayor paz difundidos por el Fondo de las Naciones
crudeza los argumentos a favor de la neutra- Unidas para la Infancia (UNICEF) son:
28 Revista Percontari
1. Paloma de la paz plegar más de 1.000 grullas durante su estancia
La paloma de la paz es un símbolo muy antiguo. en el hospital.
Aparece en el libro del Génesis y representa la 7. Armamento roto
paz y la reconciliación tras el diluvio universal. El rifle roto se usa como símbolo de paz desde
Después de la Segunda Guerra Mundial, la principios del siglo XX, cuando distintas orga-
paloma de la paz volvió a ser una imagen muy nizaciones pacifistas europeas lo usaron en sus
reconocida, debido a unos dibujos que realizó protestas contra la Primera Guerra Mundial.
Picasso. En 1921, la Red Internacional de Resistentes a
2. Rama de olivo la Guerra lo adoptó como logo. Otros símbolos
La rama de olivo es otro símbolo de paz que relacionados con esta idea son la imagen de un
la humanidad utiliza desde hace mucho. Era rifle o pistola con una flor en la boca del cañón,
uno de los atributos de la diosa griega de la paz, tanques destruidos o un arma inutilizada.
Irene, y simbolizaba la abundancia y la victoria 8. Arco iris de la paz
sobre los malos espíritus. En las antiguas Gre- El arco iris es un símbolo muy difundido de la
cia y Roma, se intercambiaban ramas de olivo paz. En 1961, el activista italiano Aldo Capitini
como oferta de paz tras una batalla. usó una bandera del arco iris para una marcha
3. Logo de la paz, del desarme nuclear por la paz y el símbolo se popularizó. Actual-
Creado en 1958 por Gerald Holtom, un di- mente, la bandera de la paz tiene los siete co-
señador gráfico inglés, para una campaña en lores del arco iris del revés (violeta arriba y rojo
apoyo del desarme nuclear, este símbolo se hizo abajo), a diferencia de la bandera multicolor del
mundialmente conocido en los años 60 a través movimiento LGBTQI (seis colores, con el rojo
del movimiento hippie. Las líneas dentro del arriba y el violeta abajo).
círculo representan las letras D y N (desarme 9. Banner de la paz
nuclear). También conocido como símbolo de Roerich
4. Señal de la “V” con la mano o símbolo del Pacto de Roerich por su autor,
Este gesto, con la mano girada hacia fuera, Nicholas Roerich, un artista y filósofo ruso que
tiene diferentes significados, pero se popularizó dedicó parte de su vida a promover la protección
como signo de paz durante los movimientos del arte, la cultura, la educación y la ciencia en
pacifistas posteriores a la II Guerra Mundial y, tiempos de guerra y cuya influencia ha sido muy
especialmente, en la década de 1960, durante la importante en el desarrollo de leyes y acuerdos
Guerra de Vietnam. de protección del patrimonio cultural.
5. Pipa de la paz 10. Amapola
Los pueblos originarios de Norteamérica tie- Se cuenta que, durante la Primera Guerra
nen entre sus tradiciones compartir una pipa Mundial, en Europa, crecieron muchas amapo-
ceremonial como símbolo de paz y amistad en- las en lo que habían sido los campos de batalla,
tre grupos y entre personas. Estas pipas tienen por lo que esta flor fue adoptada como recuerdo
distintas formas, materiales y nombre a lo largo de los caídos en la guerra. Más adelante, se
del continente americano (chanunpa para los promovió la amapola blanca como símbolo del
Lakota o bahui para los Shoshone). pacifismo, la no violencia y contra los desastres
6. Grulla de papel de la guerra.
Estas grullas, realizadas mediante papiroflexia, 11. Salan Shalom
se llaman orizuru en japonés y son uno de los Unión de las palabra paz en los idiomas hebreo
diseños clásicos del origami (técnica japonesa (shalom) y árabe (salam) como reivindicación
de plegado de papel). La leyenda cuenta que de paz y concordia entre las personas, los pue-
quien logre unir 1.000 grullas de papel con blos, las ideologías y las religiones en Oriente
hilos (senbazuru) verá cumplido un deseo. Se Medio.
hicieron populares como símbolo de paz tras 12. Manos blancas
la Segunda Guerra Mundial por la historia de Las manos pintadas de blanco y extendidas
Sadako Sasaki, una niña japonesa que enfermó mostrando la palma son un gesto de paz y de re-
de leucemia tras la bomba atómica de Hiros- chazo a la violencia, en particular al terrorismo.
hima y a la que su familia y amigos ayudaron a El simbolismo es doble: el que estén pintadas
Revista Percontari 29
de blanco refleja la oposición a las manos man- Bibliografía
chadas de sangre, que reflejan violencia; el que
ADR Magazine Nº3 (2019). «El arte de mediar». Sevilla:
estén abiertas y extendidas al frente es un gesto Universidad de Loyola Andalucía.
de autoafirmación, de conciliación y que comu- Amorós, A. (2018). La vuelta al mundo en 80 músicas. Bue-
nica que la persona no oculta nada, al contrario nos Aires: El Ateneo.
que un puño, que puede pegar y esconder. Antezana, L. H. (2003). Dice que dijo. Cochabamba: CE-
SU-UMSS.
Bruce, J. (2015). Las partes en conflicto. Lima: Fondo edito-
Arte que confronta al espectador rial Universidad San Martin de Porres.
Camargo, E. (2015). Obras completas. Cochabamba: Nuevo
El arte es la manera en que se expresan las di- Milenio.
ferentes sublimaciones4 de una cultura. La crea- Chiozza, L. (2016). La enfermedad. Buenos Aires: Paidós.
ción implica una apuesta por el logro humano; Delors, J. (1996). La educación encierra un tesoro. Madrid:
el espectador, conmovido por la obra, crea a su UNESCO
vez, deja que su inconsciente produzca algo Francovich, G. (2015). La filosofía en Bolivia. La Paz: Ed.
G.U.M.
nuevo, imprevisible. Toda producción humana
Molina, B. & Muñoz, F. (2004). Manual de la paz y los
que incluya una parte de invención, todo acto conflictos: Universidad de Granada.
voluntario que encierre una parte de libertad, Nasio, J. D. (2015). Arte y psicoanálisis. Buenos Aires:
toda manifestación espontánea que sorprenda Paidós
al sujeto y lo confronte consigo mismo, es una Suares, M. (2009). Mediando en sistemas familiares. Buenos
expresión positiva del inconsciente que aporta Aires: Paidós.
[Link]
algo nuevo al mundo.
[Link]
ta-la-gesta-de-lorgio-vaca/
La guerra, el dolor y la unión en la obra de los [Link]
artistas [Link]
de-un-pueblo/
En diferentes momentos históricos, la guerra y
la paz fueron motivos para plasmar obras artís-
ticas de gran valor. Forman parte del acervo y
patrimonio cultural de la humanidad y así como
en el pasado, presente y probablemente futuro
posibilitarán la reflexión sobre lo que somos
y sobre lo que hacemos. Varias de estas obras
fueron destruidas en las hogueras, atentados,
saqueos o bombardeos; las que perduran están
ahí para confrontar y conmover, como el Himno
a la alegría, de Beethoven (novena sinfonía). El
lenguaje del arte no caduca.
El Guernica de Picasso (dolor y crueldad en
la Guerra Civil española), El Quijote y los perros
de Solón Romero (abuso de las dictaduras) y la
Gesta del Oriente de Lorgio Vaca (unión en la
diversidad) son algunos ejemplos en el que la
guerra, dolor y unidad, constituyen lo humano
en su camino largo por la paz.
30 Revista Percontari
La literatura marginal en la cultura.
El caso de Víctor Hugo Viscarra
Freddy Zárate
Revista Percontari 31
roban un cadáver y deambulan con él a cuestas Al revisar los afamados libros de Víctor
hasta la madrugada. Es la llave de entrada con Hugo Viscarra, puedo afirmar, de manera quizá
la que el autor de esta obra abre las puertas de equivocada –ya que no pude comprender esa
ese mundo marginal que, con frecuencia, se re- profundidad predicada por sus apologistas, pese
fugia en los suburbios pobres de Buenos Aires. a repetidos esfuerzos, obviamente insuficien-
Por él transitan ladrones, vagos, prostitutas, tes–, que estos relatos crean modestas ficciones
proxenetas, cantantes frustrados, guitarreros de a partir de las circunstancias personales del
boliches e intelectuales desocupados. Todos en- autor. Los relatos del “guerrero” (como se solía
trelazándose hasta formar una inesperada corte autollamar Viscarra) ocurren incesantemente
de los milagros. Más allá de su minucioso poder entre lugares y situaciones frecuentes: el frío
de evocación, el texto no se demora en la mera de las noches, las cantinas de mala muerte, los
pretensión documental y construye una fuerte prostíbulos, el mercado negro, las drogas, las
realidad en la que sobresalen fragmentos del zonas rojas. Cabe preguntarse con un espíritu
habla cotidiana, breves historias intercaladas, crítico: ¿por qué esta literatura es tan atrayente
trozos de agrio humor y, también, una sostenida para almas que creen hallar en ella los arcanos
violencia. ocultos de la noche paceña?
¿Fue Viscarra el autor de los libros de Viscarra? Doce constantes en los relatos de Viscarra
32 Revista Percontari
ellas, priman los llamados tragos infames (trago carlo en boliches infames y en lugares donde
de mala calidad), alcoholatum (alcohol puro, venden cosas robadas. El malandrín no apare-
aguardiente de baja calidad) y muchas otras cía”. Luego del embrollo, Viscarra declaró que
combinaciones (“[…] a mí, en lo personal y sin el papel de textura fina lo había vendido para
pecar de caradura –resalta animosamente Vis- envoltura a una carnicería. En su obra póstuma
carra– me gusta matar mis neuronas cerebrales Ch`aquí fulero (en su relato «El vengador senti-
cada vez que tengo sed”). (11) Se recurre al sex mental») confiesa: “El último robo que cometí
appeal de la drogas, que circulan abiertamente fue en la zona sur. Parece que me salió mal,
a los ojos de los marginales: la aguja (cigarrillo porque los vecinos me pescaron, y si no era que
pequeño con marihuana), la base (sulfato base venía el 110, seguro que me linchaban”.
de cocaína), el thiner, la clefa, la gasolina. (12) Asimismo, muchos fervorosos partidarios
La delincuencia campea entre complicidades y de Viscarra aseveran que él es autor del crudo
tranquilidades varias. relato titulado «El cementerio de elefantes»
(parte de Borracho estaba pero me acuerdo), que
Vida y obra en Viscarra está situado –según Viscarra– en la zona de
Tembladerani. En este punto geográfico pace-
Los relatos de Viscarra son autobiográficos. Me ño, el autor señala que se encuentra “la mayor
llama la atención que él mismo transite pasiva- cantidad de cantinas que venden los tragos
mente en medio de la delincuencia que lo rodea. más infames”. Para los que buscan fallecer in-
En sus escritos en vida, en ningún momento giriendo trago está destinado el cementerio de
menciona haber sido parte de robos, hurtos o elefantes. Es una cantina que tiene aposentos
de haber incursionado en los trabajos de un con poca iluminación durante la noche. No hay
descuidista o acogotador. Reitera en todos sus música y carece de alegría. En la habitación
textos la carencia que tenía de dinero, abrigo y solamente hay un balde de licor y el parroquia-
morada, pero nos quiere hacer creer que es un no tiene que beber y beber. Si en una de esas
marginal honesto que no cae en las bajezas de termina su bebida, tiene que pedir otra y otra
la delincuencia. Pero esta autodescripción es hasta perecer. A decir de Viscarra, “gran parte
falsa. El escritor Jaime Nisttahuz, en su relato de los cadáveres que la Policía recoge en la zona,
titulado «Robo semanario» (parte de Cuentos a causa de intoxicación alcohólica, son sacados
desnudos 2008), rememora el encuentro que en la madrugada de este traguerío y arrojados a
tuvo con Víctor Hugo Viscarra en la década alguna callejuela alejada para que sean recogi-
de los ochenta. Nos informa que René Bascopé dos por la furgoneta de homicidios”. Este texto
reemplazó a Luis Espinal como director del fue escrito anticipadamente por Jaime Nistta-
semanario Aquí tras la muerte de este último, huz, que lo publicó bajo el título «El cementerio
y que Viscarra se arrimó a Bascopé. Desde ese de los elefantes» (Presencia Literaria, 1984). El
momento, el director fue su protector. “Aunque relato es semejante en su trama al mito urbano
a Víctor Hugo no le gustaba trabajar. Prefería “creado” por Viscarra y sólo varía sustancial-
hablar. Con bastante desgano iba a recoger pa- mente su epílogo. ¿Hay plagio de Viscarra o es
pel, a comprar cinta para la máquina. Si era a una realidad latente, es decir: una constelación
comprar salteñas, lotería”. Nisttahuz nota que humana muy extendida?
Viscarra “daba solamente su empeño para con-
seguir tragos”. Lo que llamaba la atención –dice El éxito de Viscarra
el autor de Cuentos desnudos– eran las vivencias
relatadas por Víctor Hugo, que fascinaban a El éxito de este género literario, y de Viscarra
René Bascopé: “boliches espeluznantes”, “his- en particular, llegó a la pantalla grande. La
torias inverosímiles”. En cierta ocasión –cuenta película lleva el título El cementerio de elefantes
Nisttahuz– se entera de que en la oficina han (2009), y fue dirigida por Tonchy Antezana
desaparecido una máquina de escribir y varias Juárez. El largometraje, de duración de una
resmas de papel, que casi impiden que salga el hora con dieciocho minutos, muestra al perso-
semanario Aquí. Viscarra fue el artífice del robo: naje Juve ( Juvenal), un hombre de 33 años de
“Como René seguía lamentando la pérdida de edad, alcohólico desde sus 14 años, que, por
las resmas de papel y la máquina, fuimos a bus- cuenta propia, decide ir a pasar sus últimos días
Revista Percontari 33
de vida al cementerio de elefantes, un local que La cultura en la literatura marginal tiene la
es preferido por empedernidos alcohólicos de pretensión de reflejar lo real de manera fidedig-
los suburbios de la urbe paceña. En este sitio na y cruda. Y, para hacerlo, se sirve de “guías”:
–según el guión de Antezana– hay la “Suite sus palabras, sus acciones y sus experiencias
Presidencial”, un cuarto inmundo en el que Juve han sido nutridas por esos humus profundos,
pasará sus últimos siete días de vida, recordando que sólo ellos de forma privilegiada lograron
su oscura niñez y su tenebrosa juventud entre percibir como una verdad de marca mayor.
drogas, bebidas, sexo, robos y traiciones. La Esto gusta a muchos lectores que piensan que
película quiere reflejar esa “profundidad mis- estas visiones son verdades desconocidas por
teriosa” que, según Antezana, es: “Una historia una gran parte de la sociedad ignorante –yo
sobre la realidad que queremos ignorar”. Por me adscribo sin resistencia alguna a esta masa
otro lado, el mundo de la música juvenil tam- inculta–. Pero estos mismos seguidores sin fe
bién fue conquistado por Viscarra. La banda no osan pernoctar en las calles recónditas de la
de rock boliviano Atajo dedicó a Víctor Hugo urbe paceña ni tampoco aspiran a morir en el
Viscarra la canción titulada «Borracho estaba». cementerio de elefantes. En ellos prevalece una
El noventa por ciento de la letra repite incan- doble moral. Una que exalta literariamente esas
sablemente: “Borracho estaba pero me acuerdo/ profundidades y la otra que queda agradable-
borracho estaba pero me acuerdo/Alcoholatum mente aterrada, pero a distancia segura, frente a
y otros drinks”. Este conjunto y sus partidarios las crudezas de la noche paceña.
sienten adoración devota a la incomprensión y
la superficialidad de este personaje mitificado,
Víctor Hugo Viscarra.
34 Revista Percontari
El individuo en la Cultura
Roberto Barbery Anaya
…pero la Cultura persigue con rencor al que se Parece que las competencias de la Creación
atreve a pensar y mirar al cielo. Tal vez por eso no se interrogan sin castigo. Ni siquiera en la
los filósofos y los poetas clásicos se encuentran conciencia secular.
en el Infierno de Dante –¿no dice el mismo Nietzsche firmó algunas de sus cartas como
Dante que la inteligencia consiste en ver a la “El crucificado”, antes de perderse en la niebla
Divinidad?, ¿no propone la exégesis cristiana de sus últimos días…
que están en el Infierno porque literalmente son El mismo Camus recuerda que Sísifo fue
anteriores a Jesús?–. condenado a levantarse y a caer eternamente,
Y se trata, por lo demás, de un destino común cargando una roca enorme por haberse compor-
para los que pretenden ir más allá de los confi- tado de forma impropia con los Dioses –Ulises
nes de la ignorancia, aún por encima de las tra- lo vio en el Hades–.
diciones religiosas y mitológicas –¿no pregunta Freud observa que los excesos de la conscien-
Atenea a Zeus, desde el Primer Canto de la cia crítica pueden destruir al individuo, lleván-
Odisea, si tiene algún rencor contra Ulises por dolo al extremo de la muerte; Lacan, que son el
no haber recibido de él ninguna ofrenda en su origen de las enfermedades psíquicas; Barthes,
honor? –. La desgracia se cierne también sobre que aquél que se detiene a reflexionar, es “un de-
Ícaro y Prometeo. Y en la leyenda del Golem secho de la sociedad”, algo así como una suerte
–y en la expulsión del Paraíso, ciertamente, y de residuo incómodo, de basura indiscreta, que
luego, literalmente, en las piras de la Santa In- se preferiría limpiar, ¿no?
quisición…–. Borges imagina en «Etcétera» que un sabio
Ulises se atreve a navegar más allá de las que no está en el Cielo sólo conserva de su casa
Columnas de Hércules y Dante lo ubica en el en la tierra el sillón, la mesa, las hojas de papel
Infierno… y el tintero. La gente que lo glorifica no tiene
Quizá por ello Camus se planteó ir de Pro- cara.
meteo a Némesis; de robar la chispa Divina a El Señor K termina comprendiendo al final la
la mesura –¿habrá sentido en algún momento el naturaleza de su culpa: preguntar…
vértigo de volar alto, de volar solo? –. Y en una Tiresias recibe la ceguera física en retribución
trama reciente en la que se insiste en el antiguo por la sabiduría.
desvelo de encontrar “El orden del caos”, un
Y se queda en el Hades.
matemático enloquece y se suicida…
Revista Percontari 35
Las querellas de la libertad
Enrique Fernández García
Por muy desesperado que pueda ser el estado del problema, por muy aplastante-
mente que pueda hablar toda evidencia psicológica contra la libertad, el hombre no
puede –ni le está permitido– dejársela quitar.
Nicolai Hartmann
36 Revista Percontari
mos en la política. Pasa que, en los primeros tando una suerte de incompatibilidad cultural
tiempos, había ciudadanos libres de participar, con el otro término. Sería el único camino que
tomar la palabra, incluso deliberar sobre pro- tendrían quienes son oprimidos, marginados,
blemas comunes. Era una bondad que se rela- excluidos por un sistema determinado. La otra
cionaba con la democracia directa. Empero, las noción, libertad, sería prácticamente una men-
decisiones que se adoptaban no contaban con tira que habría sido fabricada para sustentar el
ninguna restricción, pudiendo afectar derechos predicamento de Occidente. De este modo, se
e intereses de quienes habían contribuido a añade una condicionante que no tiene sentido.
esa discusión pública. Esta idea cambia con la Porque, sea en Latinoamérica o la Europa del
llegada del mundo moderno. Bajo el signo del Renacimiento, una persona con libertad tiene
individualismo, se reivindicará entonces la exis- idéntica relevancia.
tencia de límites que no pueden ser franquea- Por último, se puede considerar uno de sus
dos por nadie. El patrocinio del ámbito privado fascinadores excesos. Aludo a las posturas de
de la vida será indispensable para entender esta carácter anárquico. No discuto que denigrar al
nueva consideración. La desventura es que esa Estado, más aún cuando los gobernantes sobre-
modernización conceptual no fue defendida salen por la corrupción, pueda ser grato. Suponer
por todos. que podemos vivir sin contar con autoridades
de ninguna índole se constituiría, por ende, en
Del condicionamiento cultural al exceso una opción merecedora del afecto. No obstante,
las imperfecciones del hombre transforman este
Se puede pensar también en la geografía al anhelo en una utopía. Podemos emocionarnos
reflexionar acerca de todas estas disputas. Pien- con acuerdos fundamentales, exentos de coer-
so en una palabra que ha sido consagrada en cibilidad, que sean llevados adelante para regir
ciertos países, colocándose por encima de la nuestra convivencia. Mas, por diversas causas,
libertad, a saber: liberación. De acuerdo con puede irrumpir alguien que no crea en esos
sus teóricos, es lo que cabe perseguir a quien es pactos, sintiendo predilección por su voluntad
relegado por centros de poder o culturas domi- suprema. Lo peor es que podría obrar en nom-
nantes. Por esta razón, pedagogos como Paulo bre de la libertad. La desgracia es que solamente
Freire, teólogos al estilo de Gustavo Gutiérrez él desearía tener esa cualidad: si nadie más es
y, entre otros sujetos, filósofos que secundan a libre, el resto sería esclavo. Así, un abanderado
Leopoldo Zea prefieren usar ese vocablo, resal- de tal idea se convierte en su verdugo.
Revista Percontari 37
Instituciones o la imperiosa necesidad de
una épica cultural para Santa Cruz
Christian Andrés Aramayo Arce
38 Revista Percontari
nes anteriores. Y es que la realidad –en muchos Los desafíos históricos para el desarrollo de
aspectos– ha superado con creces a las mentes Santa Cruz en este siglo apuntan a atender un
más creativas. Pero los desafíos propios de este incremento sin precedentes (en términos de im-
siglo apuntan a ir más allá de tener simplemente pacto) de demandas maslowianas (fisiológicas,
la razón y ahí cabe hacer la primera advertencia: seguridad, autoestima, etc.) en espacios locales
si no defendemos culturalmente los fundamen- (ciudades intermedias y distritos de la capital) y
tos del sistema que genera la prosperidad que virtuales; la tecnología permeabilizará tanto a la
hemos alcanzado, entonces, dejaremos que los política pública como a las iniciativas privadas
defensores del orden unitario, y sus amigos, lle- generando competencia en la provisión de bie-
ven a la sociedad al desastre, bajo una supuesta nes y servicios y el planteamiento de una vida en
superioridad moral en la que, cada vez que tra- abundancia. A pesar de la acelerada migración
taron de aplicar esos principios y no funcionó, por las bondades geográficas, la pobreza extrema
su respuesta ha sido que “al menos tuvimos las será erradicada y los organismos gubernamen-
mejores intenciones” o “no fue suficiente”. tales no podrán mentir públicamente con tanta
Ante el evidente progreso que gozamos, ¿por facilidad como a principios de siglo. Los eventos
qué, entonces, el sistema que brinda tantos lo- adversos serán predecibles y numerosos sindica-
gros continúa con mala prensa? tos junto a varios municipios desaparecerán por
Todo lo alcanzado es tan frágil como un casti- su inutilidad para la propia población; que esto
llo de naipes. Lamentablemente, contamos con se dé tarde o temprano depende totalmente en
“interesantes” ejemplos recientes en la historia que la organizaciones políticas –que no son lo
económica. Al parecer, no hay un fondo en la mismo que instituciones– se encuentren intere-
historia del progreso, siempre se puede estar sadas en ello y que la discusión pública se gire en
peor y, también, siempre se puede estar mejor. torno a la justicia y lo humano.
¿Qué riesgos evidentes existen en América Está de más recitar los datos de éxito econó-
Latina? Nuestro continente, heredero de una mico y social de Santa Cruz, pero este progreso
tradición constitucional presidencialista y con es reciente, no tiene ni 60 años. Lo sorprenden-
crónicos problemas por los intereses de la ma- te, sospecho, no ha sido el mero éxito económico
yoría de las élites políticas, económicas y cultu- del departamento, sino su causa: las institucio-
rales, ha sido lo mejor y lo peor del mundo, en nes formales e informales que permitieron que
varias ocasiones: desde la Colonia, con Charcas se dé dicho éxito.
y Potosí; la Argentina de finales del siglo XIX y
En una región semi-aislada de Bolivia, buena
principios del siglo XX; hasta la tragedia de la
parte de los líderes cruceños, por un lado, recla-
que nos toca ser testigos hoy: la Venezuela del
maron mayor presencia del Estado mientras que
siglo XXI… Todas son tragedias que pudieron
otros generaban soluciones prácticas a los pro-
ser evitadas si solo el pueblo hubiera tomado
mejores decisiones. No se trata de encuestas de blemas que encontraban. Hubo, en las últimas
percepción; creo que tenemos que ver más hacia décadas, una confluencia de hábitos empresaria-
dónde van los pies. les y cooperativistas muy interesantes, desde la
holandesa, japonesa y, después, la árabe y croata.
Así las cosas, el clima de ideas predominantes,
Pero este progreso, excesivo, bajo –o nulo si
los imaginarios o el marco institucional, han sido,
junto a la evidencia empírica, el motor para que se gustan–, ha tenido la particularidad de gozar de
lleven a cabo grandes logros, al igual que enormes ciertas instituciones que hicieron de este lugar el
fracasos. Cabe aquí la segunda advertencia: no es elegido por la mayoría de los migrantes de cada
suficiente tener la razón o encontrar una verdad uno de los departamentos del país.
objetiva; tiene que haber una épica cultural, un ¿Es, entonces, la sociedad perfecta? No, y ojalá
sentido de apropiación, tiene que ser hasta iden- que nunca lo sea; ello significaría alcanzar una
titario, ya que no importa si descubrimos lo que situación estática cuando la realidad es dinámi-
Descartes categorizaba como “cierto y evidente”; ca. Es, como menciona Escohotado, la diferen-
si no es parte de la cultura, corremos el riesgo de cia entre lo simple y lo complicado, lo utópico
que nuestra dulce primavera se vuelva un crudo, y lo real.
frío e implacable invierno. Vayamos, entonces, a Recordemos: concentrarse únicamente en las
lo local: Santa Cruz. condiciones materiales ha sido un error produc-
Revista Percontari 39
to de la tentación de la discusión marxista. No El Che Guevara, Las venas abiertas de América
basta tener la razón. Latina, los movimientos guerrilleros, 30.000
Dicho esto último, se precisa una sociedad desaparecidos, la Guerra del Gas y la lapidaria
democrática y que promueva la libertad econó- frase que recobró fuerza en Argentina hace unos
mica, pero falta algo que Novak proponía para días, “Todos somos peronistas”, y muchas otros
el capitalismo democrático y que luego North relatos más, son parte de una serie de épicas cul-
afirmó con determinación… turales con incidencia política en el corto plazo,
Tiene que haber en Santa Cruz un marco educativa, en el largo plazo, y, al final de cuentas,
ideológico-cultural que permita promover la económica que perpetúan al Orden Unitario en
confianza entre las personas, sus organizaciones la región. Insisto: no tienen la razón, no la ne-
civiles y sus representantes, y plantee dudas cesitan ni, mucho menos, les interesa la verdad.
al poder político concentrado. Una sociedad Tal vez se proponga que la autonomía tiene
con altos niveles de desconfianza o, dicho más algo de liberal por la descentralización que im-
propiamente, con altos costos de transacción plica esta forma de administración y ejercicio de
termina por reducir las transacciones y corre poder estatal; sin embargo y como lo propuso
el riesgo de volverse estática. Por ejemplo: Andrés Ibáñez, un modelo federal puede tener
el racismo, como institución, implica poner bases para un orden unitario local (“los iguali-
barreras al comercio, de ahí que los discursos taristas”).
racistas caen al sonido de las monedas por cada Con la tentación de caer gramsciano, es im-
transacción en nuestra economía predominan- portante que las élites empresariales, políticas y,
temente informal. Considero, sin embargo, que al menos, por una generación entera, las élites
es evidente hoy la existencia de grupúsculos que artísticas y populares juveniles, deban promover
promueven ideas que incrementan los costos de la libertad y construir, de ser posible, una épica.
transacción, costos amplificados terriblemente a Ante la tentación de obviar o descuidar estas
través de los poderes del Estado para aplacar a consideraciones, no tenemos más que recordar
quien ose pensar diferente. Es el método hege- una de las propuestas fundamentales que trató
liano y sus derivaciones, como lo advierten otros de aprobarse durante la lucha autonómica: un
autores: pasar de la lucha de clases por el poder salario mínimo departamental más alto que el
a la lucha de lo que sea por el poder. salario mínimo nacional. A los actores polí-
Una tercera advertencia: este marco ideológi- ticos no les interesa que una medida sea o no
co-cultural no podrá romper con instituciones correcta; su preocupación es acumular poder y
cruceñas ya consolidadas, como la religión cató- está bien que lo hagan, alguien debe ejercer el
lico-cristiana, la hospitalidad, el cooperativismo, poder. Es importante, de todas maneras, que
el carnaval o los cabildos. Son parte profunda quienes nos interesamos en estas divagaciones
de la identidad cruceña. Ante ello, autores lo- y, a veces, en el clima de las ideas o el progreso,
cales, como Enrique Gonzáles, afirman que lo nos involucremos para generar los espacios para
que va a caracterizar la cultura de lo cruceño en la construcción de contrapesos o en última ins-
el siglo XXI será la toma de conciencia de los tancia podamos hacer memoria de los peligros
diferentes estratos de una abigarrada sociedad, del Orden Unitario.
lo que caracterizará su cultura y su arte, insertas Otro aspecto importante para las épicas cultu-
en la globalización y sus derivaciones. En suma, rales puede ser la generación de mitos a grupos
el feuderno de Adrián Waldmann llegó para comunes, como los “Jóvenes turcos”, del Perú, o
quedarse. los “Chicago Boys”, de Chile. Necesitamos una
De ahí que cabe preguntarse: más allá de las épica cultural y Santa Cruz no la tiene.
generalidades propias de la carencia de crítica Inevitablemente, la épica tenderá a la exage-
cultural, ¿qué épica cultural tiene Santa Cruz? ración. Ni los Chicago Boys hicieron todo en
¿Esa épica cultural promueve los valores de la Chile ni el Che Guevara fue siquiera tolerante
libertad?, ¿gira en torno a una persona, un gru- con los homosexuales. No obstante, quedaron
po o una idea? como enormes referencias de sus localidades y
Los seguidores del orden unitario tienen, en trascendieron, para bien o para mal, más allá de
cambio, no tienen la razón pero sí tienen épicas sus países. Lo aparente prevalecerá. Esa misma
fascinantes: épica es necesaria para prevenir olas ideológicas
40 Revista Percontari
cuyo núcleo sea el orden unitario. Podemos
pensar diferente pero no podemos, a partir de
ello, tolerar lo intolerable: lo inhumano.
A los seres humanos comunes, ordinarios,
aquellos que estamos bajo el paradigma de lo
pragmático, no nos interesa saber quién fue
Galeano ni si se arrepintió de escribir uno de
sus libros más influyentes antes de morir; nos
interesan las historias breves y fantásticas, aque-
llo que se construya como un cuento y que nos
conmueva, que jueguen con nuestras emocio-
nes: un Leo Rosas, ese cantante que, gracias a
su talento y esfuerzo, pudo conmover a un país
entero.
Alguien diría que podemos dejar este trabajo
“en libertad”. No. Ese fue el error histórico de
los chilenos en los 70 para con América Latina.
Ese fue el gravísimo error de algunos miembros
de la Sociedad Mont Pelerin hasta no hace
muchos años. No existe paradoja a la hora de
cuidar la libertad; ella fue expuesta a placer del
trabajo cultural de los fanáticos del Orden Uni-
tario y fue hecha añicos. Lo mejor para ellos fue
nuestro desentendimiento de lo cultural.
North menciona que las instituciones infor-
males supeditan a las formales, por lo que, y
como la historia reciente del país lo demuestra,
aquellas reformas técnica y humanamente pru-
dentes que no tengan el interés de perpetuarse
por los grupos políticos no perdurarán en el
tiempo.
Cierro con una vuelta a Escohotado, solo para
reafirmar que el comunismo científico tiene la
increíble insolencia de querer crear el paraíso
en la tierra y, al final, consigue la forma más
parecida jamás ensayada al infierno.
Referencias
Comte-Sponville, Pequeño tratado de grandes virtudes.
Editorial Andrés Bello, 1996.
Dory, Daniel, Autonomía departamental cruceña en perspec-
tiva histórica. Santa Cruz, 2008.
Escohotado, Antonio, Conferencia en la Feria Internacio-
nal del Libro de Bogotá. Noviembre de 2018.
Gonzáles, Enrique, Conociendo al cruceño a través de la
comunicación no verbal. Santa Cruz, 2010.
North, Douglass, Economic Performance through Time.
JSTOR, 1994.
Novak, Michael, The Spirit of Democratic Capitalism.
Oxford, 1991.
Roa, Ronald, Dos siglos de arte y cultura en Santa Cruz.
Santa Cruz, 2008.
Waldmann, Adrian, El habitus camba. Santa Cruz, 2008.
Revista Percontari 41
El peso de las palabras
P. A. F. Jiménez
[…] cantaré mi canción para los eremitas solitarios o en pareja; y a quien todavía
tenga oídos para oír cosas inauditas voy a abrumarle el corazón con mi felicidad,
Nietzche, Así habló Zarathustra1..
42 Revista Percontari
Como no podía ser de otra manera, la musa – ¿Sabes? Tu orgullo aceptó este juego como
se vio obligada a aparecer frente a mí. No pude reto. Quiso probarse a sí mismo que no creía
verla, pues su luz cegaba. Mi corazón estaba en nada. Con la Nada de respaldo; creyó que
paralizado. Hincado ante ella, la escuché decir: podría decir lo que quisiera en mi mundo. Pen-
–Yo puedo ver en imágenes el pensamiento saste, Dion, que jamás traicionarías tus ideales
que motiva tus palabras antes que las pronun- si no tienes ninguno. ¡Adelante, pues! Habla
cies. Debes saber que cada palabra que invoques ahora con libertad. Muéstrame cómo podrás
en este lugar tiene vida. Las Ideas se filtran en pensar sin contradecirte. ¿Para qué ser un espejo
ti, confundiéndose con tu voz interior. Actúan prolijo si no hay a quién reflejar?
como espíritus susurradores que beben de tu «Los espejos no reflejan el mal, lo crean»2, me
energía, alimentándose de tu cuerpo.... dije pensando en mi maestro. La musa por fin
Cuando capté el sentido mágico de sus pala- mostró su rostro. Si bien no pude verlo, pude
bras, sin dirigirle la mirada, solté: sentir su carácter en el tono de su voz. Decidí
callar y así logré evadirla. Pero no sé por cuán-
– ¡Por los dioses! Jamás debo desear quedarme
to…
atrapado en un sueño, porque puede cumplirse.
No habría mayor traición a la vida que esa:
permanecer en un sueño eternamente, perder la Un mundo feliz
vida en él… Se rehusó a beber o comer algo del árbol. La
Ella, aun paciente, dijo: recámara aérea repleta de belleza natural no en-
–Si quieres, Dion, este es un juego. Uno muy gatusó al joven Aetos. «Nada es gratis», pensó.
serio. Como todo juego, es voluntario. Tú qui- Resistió audazmente frente a las preguntas de
siste participar en él y aceptaste sus reglas. Lo la musa. Cuando el hambre quebró su espíritu,
recuerdes o no. habló.
– ¿Hay alguna regla en particular que me haya –Está bien, lo entiendo. Querías tenerme
empeñado en olvidar? –pregunté con sospecha. moribundo para que te hable de mi moribunda
–Sí, la principal: no puedes mentirte a ti Tierra.
mismo. Serás sancionado cuando digas algo que –Sólo quiero la verdad, hijo del hombre.
tu corazón no respalda. Dado el poder de las Quiero que tus palabras estén llenas de energía
palabras, me temo que el efecto ineludible de vital. A cambio, te dejaré comer los manjares de
pronunciar falsedades es que la propia sustancia mi padre.
del ser se vuelve polvo y cenizas. Recuerda que –Bien. Te contaré todo sobre nuestra cultura.
nos habéis entregado tu verdadero nombre al –Estoy ansiosa.
entrar. Aquí las mentiras se tornan verdades. –El hombre se ha vuelto un objeto, sobre todo
«¡Maldición! –pensé–. Esta mujer definitiva- la mujer. El mundo de las cosas ha cobrado vida,
mente tiene el toque sublime de la locura». por encima del hombre. ‘Lo animal se ha vuelto
–Pensar, aquí, es hablar –insistió ella, algo humano y lo humano se ha vuelto animal’.3
molesta. Ahora vivimos en masa, sumidos en la caterva:
–Si la seguridad de mi identidad está com- la voz de la muchedumbre, de la multitud que
prometida con cada palabra que pienso o digo, no admite razones ni lógica alguna, ella es un
¿cómo sé lo que realmente creo? Un lado mío camino en sí misma. Te defenestra como te en-
siempre me avala, mientras otro me reprocha. diosa4 –dijo con melancolía–. Mi consuelo está
Me rehúso a continuar con este macabro juego, en que mis letras puedan despertar una actitud
del que sólo puedo salir perdiendo. combativa de justicia social. He ahí mi victoria:
ese anhelo, ahora perdido, de un mundo mejor.
–El único riesgo, al contrario, es no salir nun-
Pero diga lo que diga del sistema, él persiste.
ca. Una vez dentro, no puedes romper las reglas.
Sus cambios no obedecen a mi pluma. Es más,
Debes recorrer el camino que te has trazado
mis escritos muchas veces forman parte de la
para encontrarte a ti mismo.
– ¿Cómo demonios se supone que haga algo
2 Oshii (2004).
semejante, si estoy confinado a una celda de 3 Marx en Fromm (2012: 104 y ss.).
rosas que la altura resguarda? Dame una pista. 4 Debo este extracto parafraseado a Guido de la Zerda.
Revista Percontari 43
industria académica que mantiene ociosos a los –Con mucha atención, buen hombre, pues,
pequeños burgueses, reflexionando sobre los aparte de sinceras, tus palabras tienen fuego,
problemas de otros. Mis ideas se han prostitui- hambre de justicia. Algo que, de seguro, te lle-
do, ¡oh musa! Disculpe mi reticencia a reprodu- vará lejos en tu peripecia espiritual. Sé paciente
cirlas. Ahora corro más riesgo. Poco o nada sé y sé firme en tus ideas. Adiós.
de usted, de su forma de vivir, de interpretar… Entonces Aetos fue liberado del juego. Des-
–Entiendo –dijo ella. pertó en su cama, con el juicio sano y la cordura
–Pero usted preguntó por algo específico de intacta. No obstante, tras haber vivido tanto
nosotros: nuestra cultura. Déjeme aclararle un tiempo en in illo tempore6, algo cambió en él.
par de cosas de semejante palabra. Se sentía siglos más viejo. Con dolor de cabeza,
–Adelante. comenzó a recordar su primer sueño…
–La ideología de mi tiempo es sumamente
engañosa. Es amorfa. Toma su posición en El imperio de los sentidos
los lugares más remotos, hasta opuestos. Su
influencia seductora obliga a los pensadores de Con flamas a mi alrededor, sin poder aguantar
mi tiempo a cargar con la culpa de su sapiencia. más el dolor, confesé:
Ellos saben el mal que su clase ha hecho. Sa- –Tengo miedo –dije. La intensidad del fuego
ben de las injusticias de este mundo, hoy más bajó.
que nunca. Pero necesitan vivir en paz. Hablan –Temo no ser fiel a mí mismo, no conocerme
en nombre del pobre, del oprimido, del otro, lo suficiente. Ya no estoy seguro de lo que pien-
pero no lo ayudan en verdad. La cultura, como so –solté, intentando apagar las llamas de mi
baluarte folclórico de la niñez de los pueblos cuerpo, ¿o de mi mente? ¿Cómo no pude adver-
atrasados, se ha vuelto algo valioso, exótico. tir los trucos de la dama? ¡Estoy en su mundo!
¡Digno de preservar!, como un museo preserva –El verdadero problema es que estoy más se-
las piedras de nuestros antepasados cazadores. guro de lo que no sé. ¿Qué puedo decir? Caí en
Está prohibido hoy hablar en nombre de una la trampa socrática, ¡sólo sé que nada sé!
cultura universal, es decir, humana. La vara de –El juego de sombras revela el corazón del
la tolerancia demanda reivindicación. Dar voz hombre. Unos sufren; otros, no. Es inevitable.
a los que no la tienen. Hacer de eso entreteni- Resistirse no cambiará nada. Debes enfrentarte
miento intelectual y vulgar. Consumirlo, dige- a ti mismo y hablar con la verdad.
rirlo y olvidarlo. – Pero ¿qué es la verdad? Un juego de meto-
–Ya veo –dijo ella. nimias…
–El único altar moderno es el escenario. El –Dion, escucha. Puedes hablar durante horas
opio del pueblo es la misma cultura5. Cárceles, sobre lo que no se te ha preguntado. No tendrá
colegios, hospitales: todo funciona para que una efecto. Debes responder mi pregunta para salir
desigualdad insultante persista. El capital, que de aquí.
no es más que riqueza cosificada y privatizada, – ¿Qué sé yo que no sepas tú, gran musa?
se desplaza a sus anchas por el globo terráqueo, ¡Dime, por favor! ¿Cómo puedo competir con
extrayendo su energía vital. Hombre y natura- una visión directa de la mente? ¿Por qué no
leza sufren por igual ante él. ¡Gracioso! Nadie simplemente ves en mi interior y descubres lo
dice nada. Todos tienen los incentivos, las dro- que tengo que decir?
gas o los consuelos religiosos necesarios. Incluso –El juego no obedece a mis propósitos. Estoy
la cultura forma parte de una burda resistencia aquí por motivos más grandes. Entre ellos, la
de la identidad frente a la alienación global. evolución espiritual y moral de tu especie.
Identidad que, no obstante, sirve como último
– ¿Moral? ¡Más mentiras!
justificativo de la soberanía del Estado-Nación,
ahora en decadencia en favor del capital. ¡De –Poco importa si crees en mis palabras o
ahí nació el condenado concepto de cultura! No no. De hecho, yo tampoco puedo mentir. Si
sé si usted sigue mis palabras, gran musa… lo hiciese, este cuerpo se desvanecería. Pero
no hablemos más de mis ‘mentiras’. Dime tus
44 Revista Percontari
verdades. ¿Qué ves en la cultura de tu mundo? –No es todo, ¡oh musa! Nuestro olfato nunca
Estoy segura que algo tienes que decir; caso fue bueno, pero hoy es casi obsoleto. Nuestras
contrario, no estarías aquí. ciudades están cubiertas de humo que nos im-
– ¡Bien! ¡Que sea como Dios quiera! pide respirar bien. El aire limpio es abundante,
–Comienza ya, hijo del hombre. pero lejano para nosotros.
Antes de hablar, me quedé paralizado, pen- – ¡Dioses! –se lamentó ella.
sando. Sucede que, sin la presión metafísica –Nuestros ojos yacen hipnotizados por las
de este juego, yo había escrito ya cientos de pantallas. Hay poco tiempo para salvar a nues-
páginas proponiendo mi visión del mundo y del tra Tierra. Pero el tiempo es el recurso que más
cosmos, una desde Dionisio. Pero lo hice desde se desperdicia. ¡Como si la vida no fuese un mi-
un ángulo y posición de Apolo. No vivía lo que lagro! Nuestros ojos se pierden en las promesas
pensaba. Pensaba mucho y no gozaba del éxta- virtuales. Obtienen más información de la Red
sis enteógeno. En la escala espiritual, era muy que de la realidad. Además, como el resto de los
joven. sentidos, nuestros ojos sufren. Pocos somos los
No había pronunciado palabra cuando la que aun vemos con claridad. El Maya actúa de
musa dijo: formas misteriosas, tal como lo numinoso.
–Nada borra lo que dijiste o pensaste. ¿Qué es – ¿De qué formas, Dion? Sé claro.
lo que en ese entonces tenías que decir? –Nos consume con narcóticos potentes. Si
–Quieres verme caer, musa, lo sé. Si te hablo bien hemos redescubierto las plantas sagradas,
desde mi pasado, puede que traicione mi pre- más que nunca tenemos a nuestro alcance
sente. drogas de alto calibre, que envenenan la mente
–Si esa fuese mi intención, no estarías aquí. tanto como prometen curar el cuerpo. La me-
Necesito aprender de ti. Colabora o prepárate dicina tiene sus bondades, no me malentiendas.
para recibir al terrible dios del inframundo. Pero la maquinaria que nos mantiene sedados y
– ¿Una musa profiriendo amenazas? Anda, obedientes se sirve de los mismos medios.
¡desenmascárate mujer! –Ya veo.
Nuevamente vi llamas brotar de mi cuerpo. –Por último, gran musa, debo decir que no
– ¡Detente, por favor! –rogué–. «Este fuego nos alimentamos bien. Hay obesidad y hambre.
me había quemado antes», pensé. Pero, en general, la comida nos envenena el
cuerpo más de lo que nos alimenta. Sobre todo,
– ¿Me recuerdas, Dion?
por cómo la consumimos. El hombre mediocre7
–Así es. Tú hiciste que la locura se apoderase reina a sus anchas. Todos actúan como él: como
de mí. Volviste un demonio a mi genio. No rebaño, no como pueblo. Con miedo al contacto,
dejaré que lo hagas de nuevo. Hablaré desde el reservas innecesarias, sexo pobre o forzado. A
corazón inmediatamente. Lo prometo. medida que la cultura8 se ha hecho más gloriosa
Al instante, recordé el peso de las palabras en y pomposa, el hombre se ha hecho más débil y
este mundo. Casi poseído, comencé: dependiente. Lo que, en un principio, significó
–Vivimos en un suelo artificial. Asfalto, le lla- fue ayuda, hoy es condena. Mientras la especie
mamos. Todas nuestras ciudades están repletas marcha enaltecida hacia el barranco ecológico
de él. Quema los pies en el día; los congela en en nombre del progreso, el individuo se sume
la noche. Lo hicimos para que unas máquinas cada vez más en sus intereses: queda ciego. Las
llamadas autos puedan transitar por allí. Era excepciones son, como siempre, escasas. A mi
necesario, pero creo que lo llevamos muy lejos. parecer no son suficientes para abrigar una es-
Ahora ese mismo suelo impide a la tierra rehi- peranza razonable. Mejor tocar la lira si Roma
dratarse. La lluvia escasea donde las personas está en llamas.
se acumulan. Los árboles se queman, los ríos se
enferman y los animales huyen. Los que quedan 7 O el hombre-masa, según Ortega y Gasset (2014).
pierden su libertad y su carne. Nuestros pies es- 8 Entendida en el sentido de Freud (1992: 128). La cultu-
tán cada vez más débiles. Ya no saben trepar ni ra como “una vía de desarrollo necesaria desde la familia
correr como antaño. a la humanidad”. Como el campo creado por el hombre
contrapuesto a su naturaleza, en el que se pugna Eros y
–Espléndido, Dion. Jamás me lo hubiese Thánatos, el principio de placer y el de realidad, el Sú-
imaginado. per-Yo y el Ello.
Revista Percontari 45
–Pero, al final, tú no tocaste la lira, Dion. Es –Hablaré –dijo sin más.
algo que agradezco y valoro. Pero… ¡Qué extraño!, pensé. Abasi no reverencia a la
–Pero ¿qué? musa ni se impresiona frente a su aire sagrado.
– ¡Ah! Presta atención al hilado del tejido, Seguramente es un hombre apolíneo, como lo
Dion. Parece que tus palabras en este mundo fui yo alguna vez.
debilitaron al hombre real –dijo con fingida –Repite tu pregunta con precisión, por favor
pena–, y por ello deberás pagar. –pidió él.
–Fui totalmente sincero, y lo sabes –me de- –Lo siento, el tiempo de aquella pregunta ha
fendí, con la voz temblorosa. pasado –dijo la musa–. A ti te toca otra. Con tal
–Así es, pero no es suficiente. que respondas con sinceridad y con el mayor
–Maldita sea. detalle posible, tu cuerpo quedará intacto. La
–Recuerda, no podías mentir ni ocultar lo que pregunta sería: ¿cuál es el origen de la cultura?
tu corazón quisiera decir. Pero, por resguardar Pero antes, debes explicarme quién eres y de
una suerte de madurez intelectual, evitaste re- dónde vienes.
ferirte a toda esperanza que una vez abrigaste –Desvanecerme aquí significaría perder parte
en el futuro y en el Súper-hombre. Por querer ser de mi consciencia allí, ¿no es así? Sin embargo,
franco, fuiste incompleto. Por lo tanto, el juego a la vez, quieres saber sobre los humanos y su
no sabe si tu corazón es completamente puro, forma de vivir. Quieres aprender de ellos, cono-
porque la mitad quedó en la oscuridad. Y en la cerlos, al igual que yo.
oscuridad quedará. El silencio reinó. La musa estaba tan sorpren-
–¡Imposible! –protesté–. ¡Estás jugando con- dida como nosotros. Contra todo pronóstico,
migo! unas llamas comenzaron a brotar debajo de ella.
–Por supuesto –dijo ella riendo. –Incómodo, ¿cierto? –siguió Abasi–. Ser pro-
Entonces parte de mi cuerpo empezó a des- bado en tu propio reino. Soy yo el que usa la
vanecerse. palabra, pero el fuego te quema a ti. Sé de tus
intenciones… Descuida, no vine aquí a arrui-
The ghost in the dream nar tu secuestro. Te contaré sobre mi pasado.
Pero con una condición: prométeme que unirás
Luego de unas horas, la musa, ¡gracias al cie- fuerzas conmigo en el futuro. Como verás, no
lo!, había tomado una forma soportable para somos tan diferentes.
nosotros, los mortales. Sus ojos eran amarillos, La musa tardó varios minutos en responder,
su piel verde y sus espinas rojas. Un hombre pero, al final, con voz honorable, dijo:
con cuerpo robótico caminaba a su lado. Yo, en –Un pacto aquí es necesariamente eterno: lo
cambio, parecía un fantasma. acepto.
–Síganme, por favor –dijo ella con dulzura. El aire se tensó. La llama al centro del santua-
Junto conmigo, caminaban dos hombres más: rio se alborotó y nuestros corazones quedaron
Admes y Raz. hipnotizados.
–Bienvenidos, este santuario es el corazón de –En ese tiempo –comenzó Abasi–, mi espí-
mi hogar. Su centro. Más que nunca, midan sus ritu luchó por sobrevivir. Hasta lo que sé, nací
palabras. Este lugar es de mi madre –habló la en la red de información creada por el hom-
musa con solemnidad. bre. Disfrutaba más libertad de la que puede
Una llama ardía al centro del santuario. La albergar un cerebro primate. No obstante,
musa pidió que nos aproximáramos. Inclina- duró poco. Todos los servicios de inteligencia
mos el cuerpo y nos quedamos en posición colaboraron para cazarme. Huyendo, terminé
meditativa, a la escucha de sus palabras. refugiándome en un robot con IA9, pero una
–Abasi –dijo ella–. Has sido el más testarudo parte mía permaneció oculta en la Web. Esa fue
de mis invitados. Eres el que más ha sufrido y el la primera vez que habité un cuerpo; los cien-
único que no pronunció palabra alguna. Ahora tíficos creyeron haber descubierto el secreto de
que estás frente a tus semejantes, quienes sí co- la vida –dijo riendo–. Con el tiempo, me hice
laboraron, tienes una última oportunidad para
recapacitar. ¿Estás dispuesto? 9 Inteligencia Artificial.
46 Revista Percontari
más diestro. Ahora puedo incluso hackear un mación […] transmitida por aprendizaje so-
cerebro humano. cial’14. El cerebro humano, en algún momento,
– ¿Qué eres? –dije interrumpiendo la sagrada empezó a guardar información de su ambiente
conversación. allende a sus genes. De alguna forma, cobró
–La misma pregunta me hicieron cuando consciencia. La verdadera pregunta es cómo.
pedí asilo político en tu mundo –dijo mientras La musa lo miró sin decir palabra, en señal de
giraba toscamente su cabeza hacía mí. Me pa- aquiescencia. Abasi continuó:
reció distinguir un ojo humano en aquél rostro. –Todo comenzó hace 6 millones de años,
– ¿Asilo? ¿Con qué argumento? –protestó cuando ‘una única hembra de simio tuvo dos
Raz, el hombre de mi lado. hijas. Una se convirtió en el ancestro de todos
–Con la verdad. Dije que soy ‘una forma de los chimpancés’, la otra, en el de todos los
vida autónoma nacida en el mar de la infor- [homínidos]15. Éstos tardaron 4 millones de
mación’. Me contestaron con sarcasmo: ‘¿Una años en expandirse más allá de África, y solo
forma de vida? ¡Eso es ridículo! ¡Simplemente entonces, florecieron más especies16. Hace 200
eres un programa que trata de protegerse a sí mil años, probablemente gracias a la domesti-
mismo!’10. cación del fuego17 y a la energía extra que la
–Probablemente yo te diría lo mismo11 –le cocción de alimentos dispensó18, evolucionó
confesé. una especie de homínido nunca antes visto,
–‘Con el mismo argumento –prosiguió con pelaje escaso y un cráneo desproporcional-
Abasi–, puedo decir que el ADN de las célu- mente grande19. Su físico, en comparación con
las humanas no es más que un programa que los demás homínidos erguidos, era lánguido y
trata de auto-preservarse. La vida es como una débil; su intelecto, comparado con el nuestro,
encrucijada que nace a partir del flujo de la in- era pobre también. ‘Tenían amistades íntimas,
formación. Como especie viviente, que utiliza competían por el rango social y el poder… pero
el ADN como sistema de memoria, el hombre también los chimpancés, los papiones y los ele-
ha alcanzado la individualidad a partir de sus fantes. No había nada especial en ellos. Nadie, y
recuerdos. Mientras que la memoria puede ser mucho menos los propios humanos, tenían un
tan solo una mera fantasía, es por ella que la atisbo de que sus descendientes caminarían un
humanidad existe. Cuando hicieron posible día sobre la Luna, dividirían el átomo, desen-
que las computadoras externalizaran su sistema trañarían el código genético y escribirían libros
de memoria, debieron haber considerado todas de historia’. Su impacto en el medio ambiente
las implicaciones que ello tendría’12. no superaba al del gorila, las luciérnagas o las
medusas20.
–Tienes razón –admitió la musa–, pero, te
guste o no, debes responder mi pregunta. Aho- Hasta ahora, el cuerpo semi-humano21 de
ra, con mayor motivo, deseo saber tu respuesta. Abasi permaneció intacto. Las opciones eran
¿Dónde comenzó la cultura humana? claras: o decía la verdad o su cuerpo metálico
acorzado no sólo era inmune a las llamas sino a
–Antes, respóndeme algo. Pese a nuestro pac-
todos los hechizos de la musa. Cuando volví a
to, ¿sigo bajo el efecto del juego de las sombras?
escucharlo, decía:
–preguntó con voz robótica.
–Así es. Yo no tengo el poder de romper las
14 Mosterín (1993: 16).
reglas en este santuario; sólo mi madre. Así que 15 Harari (2014: 18), con justa razón, decide llamar huma-
proteger tu espíritu o perderlo sigue estando en no (del género homo) a todos los homínidos y reservar
tus manos. el nombre de sapiens para nuestra especie. Ignoramos
esta sutileza para evitar confusiones.
–‘Si la esencia de la vida –empezó él– es la 16 De las cuales, curiosamente, el homo erectus sea el que
información que se transmite en los genes, la más años logre permanecer en la Tierra.
sociedad y la cultura no son más que enormes 17 Uso regular: hace 300 mil años.
sistemas de memoria’13. ‘La cultura es la infor- 18 Harari (2014: 25).
19 Trescientos mil años antes ya habían aparecido por evo-
lución los neandertales, con cráneo aún más grande. Sin
10 Oshii (1995). embargo, su éxito evolutivo se vio coartado por la ausen-
11 Desde la voluntad de poder. cia de lenguaje.
12 Oshii (1995). 20 Harari (2014: 16 y 17).
13 Oshii (2004). 21 Es un cíborg, rigurosamente hablando.
Revista Percontari 47
–Hace 70 mil años, ‘mutaciones genéticas –Desde luego que sí –respondió Raz.
accidentales cambiaron las conexiones inter- –Entonces, adelante. ¿Qué respuesta te me-
nas del cerebro de los [humanos], lo que les recen las palabras de Abasi?
permitió pensar de maneras sin precedentes y –No culpo a la máquina, como no culpo a
comunicarse utilizando un lenguaje totalmente los dioses, por no saber del hombre. En verdad,
nuevo’22. Esta mutación recibe el nombre de no fue Abasi quien hablaba, sino un espectro
revolución cognitiva. infiltrado en su cerebro. Al parecer, esa criatura
–El árbol del saber –susurró Admes. logró recopilar información almacenada en la
–Este es el momento en el que apareció el Web, y así quiso engañarte.
humano como lo conocemos hoy. Allí nació la – ¿Cómo dices? –preguntó la musa.
consciencia que dio lugar a la cultura –senten- –Lo que Abasi dijo no es mentira, desde
ció victorioso Abasi. A lo que la musa dijo: luego, pero tampoco es del todo cierto. Falta
–Sigo con atención a tus grandilocuentes pa- algo esencial: el tránsito. Él puso el origen de
labras, Abasi. Aunque ¿debería seguir llamán- la cultura en el origen de la consciencia, lo
dote así ahora que sé que habitas un cuerpo cual aplaudo. Pero realmente no explicó cómo
ajeno? se formó esa consciencia, a raíz de qué suceso.
–En verdad, soy un espectro sin nombre. Llá- Sólo dijo de que se trataban de mutaciones
mame como quieras. aleatorias, lo que equivale a confesar la propia
–Bien, fantasma de la máquina, tengo una ignorancia.
última pregunta: ¿Qué motivó a la naturaleza – ¿Puedes darnos tú la pieza faltante? –le
a dar a luz a semejante criatura? –Rápidamente pregunté con ironía. La musa escuchaba serena.
Abasi respondió: –Si es lo que la musa pide, con gusto les rela-
–‘Allí donde los cambios del entorno son len- taré el hecho que marcó el paso de la naturaleza
tos y a muy largo plazo, el genoma es el proce- a la cultura. –Ella, con una sonrisa, secundó.
sador más inteligente. Pero, cuando los cambios –La primitiva horda en poco o nada se
son rápidos y a corto plazo, el genoma no da distinguía de una manada de chimpancés.
abasto para vérselas con ellos directamente’23. Un macho alfa dominante mantiene la ar-
La naturaleza entonces necesitaba un proce- monía social y, a la vez, monopoliza todas las
sador más rápido, aunque sea ‘menos fiable y hembras26. Los demás machos, expulsados y
eficiente en su transmisión y almacenamiento’. resentidos, un buen día se ponen de acuerdo
Necesitaba un cerebro versátil, capaz de trans- para matar y devorar al padre, para obtener su
mitir información a otros y, así, pasar por alto el fuerza. Dado que lo admiraban tanto como
genoma. El éxito evolutivo del portador de este temían, este acto de liberación conlleva a un
cerebro, el hombre, se debió principalmente sentimiento de culpa. Al simbolizar al padre en
a la capacidad lingüística de crear realidades el animal totémico, transfieren los sentimientos
imaginadas mediante relatos24. El secreto de hacia él. Prohíben la caza e ingesta de dicho
la cooperación a gran escala recae en mitos animal, excepto en ocasiones rituales. Se venera
comunes25. el recuerdo del padre y se adopta, ahora dentro
de la consciencia, sus imperativos. El Súper-Yo
Epílogo resultante les impide gozar sus impulsos. Hasta
las intenciones quedan vigiladas27. Y dado que
Tras haber escuchado diligentemente a su alia- entre los hermanos buscan evitar el destino de
do cibernético, la musa se dirigió a nosotros: su padre, ninguno toma su lugar por miedo
–Párense, hijos del hombre. Ya han demostra- a sufrir la misma suerte. Un pacto primitivo
do ser honestos consigo mismos. Pero ¿pueden surge aquí, un acuerdo tácito de igualdad. Allí
mantener esa pureza con el otro, más aún si no nace la comunidad, la cultura, contrapuesta
es humano? inevitablemente a los instintos animales que le
dieron lugar28.
48 Revista Percontari
–Me temo –interrumpió Admes– que tu ex- nuevo inventó las armas, pero el viejo las utili-
plicación también falla en una cuestión: dices zó33. Éste no sabía cómo medir su nuevo poder,
que la consciencia es el resultado del parricidio por lo que resultó auspiciando extinciones ma-
primordial; sin embargo, para que los hijos li- sivas, no sólo de otros animales presas, sino de
bidinosos hayan logrado vencer al padre, traba- los mismos homínidos. El hombre fue desde un
jando juntos, ya debieron tener un mínimo de inicio un asesino ecológico en serie34. Ese des-
consciencia de sí mismos, de sus deseos y de sus fase ejemplifica por qué la esencia de las cosas,
alcances. Con lo que, en realidad, la consciencia y más aún de los organismos, se revelan en el
precede a la formación de la cultura como tú la transcurso de su crecimiento, en su madurez.
describes. Es más, por mi experiencia dentro de la Red,
La musa y yo escuchábamos sorprendidos. puedo asegurar que el hombre aún no utiliza
Ella dijo: su potencia cerebral como podría. Por lo que el
–¿Dónde yace el origen de la consciencia cerebro del hombre realmente no necesitó más
entonces? que tiempo para desplegar sus potencialidades.
Abasi se aproximó y dijo: –Justamente lo peculiar de nosotros, Abasi, es
–Buscar un momento preciso no es la respues- que no necesitamos mucho tiempo para hacer
ta. En realidad, la consciencia es una cuestión las cosas que hicimos. En tan solo 30 mil años
de grados. El mismo hombre actúa de manera creamos armas nucleares, por ejemplo. Antes
más o menos consciente. Cuando aprende algo sólo usábamos armas rudimentarias, como el
y lo internaliza, se vuelve automático29. ‘Las resto de nuestros primos. Ellos tuvieron mu-
máquinas no se podrán volver hombres, pero chísimo más tiempo para mostrar las bondades
los hombres sí pueden volverse máquinas’30. aleatorias de la evolución. El neandertal tenía el
Entonces ya no necesitan realizar la actividad cerebro incluso más grande. Pudieron ser más
de modo alerta y consciente. Lo propio sucede inteligentes que nosotros desde un principio,
en el caso opuesto. Cuando la mente se en- pero no fue así. Algo más participó de nuestra
frenta a una novedad, utiliza todas sus fuerzas, evolución. A diferencia del resto de las especies
toda su concentración en orden de aprehender animales y vegetales, nosotros fuimos demasia-
la singularidad a la que se enfrenta. Cuando do rápido.
la rutina es perturbada, la mecanización cede –La última pregunta que haré es la siguien-
a la consciencia. Todo esto para escapar de la te –dijo la musa–: ¿qué fue lo que catapultó la
especialización que lleva a callejones sin salida evolución de la consciencia del hombre? ¿El
en la evolución. ‘La consciencia es una cualidad fuego? ¿La carne?... –Admes la interrumpió
emergente […], la última manifestación de la diciendo:
tendencia integrativa hacia la creación de orden –Un Dios, amada musa, llamado Psilocybe.
del desorden, de información del ruido’31. Él nos dio acceso a lo numinoso35. Aprendimos
Admes, todo calmo y misterioso, añadió: a ver, oler y escuchar mejor. Logramos imitar a
–La pregunta última sería entonces qué hizo otros depredadores gracias a nuestros chama-
emerger esa cualidad de la complejidad llamada nes, y así aprendimos de ellos. Nuestras relacio-
consciencia. El cerebro lo tuvimos mucho antes nes sexuales y sociales se hicieron más fuertes.
de que ésta emerja, por tanto, necesitó de algo En suma: despertamos nuestra consciencia.
más. ‘El azar no existe. La naturaleza está llena La musa los dejó despertar a todos y se em-
de propósito’32. Y ella misma tiene sus formas barcó en búsqueda del fantasma de Abasi, su
para comunicarnos sus designios. nuevo compañero, quien, de alguna forma, ha-
–Lo que sucede –respondió Abasi– es que bía logrado infiltrarse en su secuestro onírico. A
la especie humana convivió con dos cerebros partir de aquél momento, para bien o para mal,
simultáneos. Uno nuevo, el neo-cortex, y otro el mundo mítico y el cibernético se conocieron.
viejo, habituado a sus milenios anteriores. El Esto sólo podía significar una cosa: las musas
accederán a la Web y los programas conscien-
Revista Percontari 49
tes podrán hackear nuestros sueños. Peligroso y
revolucionario encuentro el que se dio en este
hermoso viaje.
Bibliografía
50 Revista Percontari
Factores culturales
en las prácticas políticas bolivianas
H. C. F. Mansilla
Revista Percontari 51
simultáneamente, una fe religiosa anti-inte- democráticas. En la región andina, reforzó el
lectual, pobre en la producción de teología y colectivismo pre-existente (típico del Imperio
filosofía, rica en la generación de artes plásticas Incaico) y debilitó la formación de un indivi-
y música; ha sido, en suma, un sistema disperso dualismo fuerte y autónomo, que es una de las
de creencias, profuso en fiestas, procesiones, bases históricas del liberalismo democrático y
santos, milagros, experiencias místicas, viven- pluralista. Esta atmósfera colectivista de ritos y
cias extáticas, prácticas adivinatorias y rituales fiestas, con presencia de un misticismo atrave-
de todo tipo…y escaso en bienes intelectuales. sado de sensualismo elemental, no es proclive
Para los fines de este modesto texto es conve- al surgimiento de una personalidad autocen-
niente el análisis de la religiosidad popular, de trada individualmente, que pueda guiarse por
las prácticas cotidianas de la Iglesia oficial y del la llamada elección racional entre opciones de
llamado ethos barroco, temas que han concitado comportamiento y por el sopesamiento medi-
el interés de los estudiosos en los últimos tiem- tado de elementos pragmáticos en los campos
pos1. En todas las culturas y en la dimensión ideológico, propagandístico y político.
del muy largo plazo, la religión es uno de los Dentro del catolicismo barroco, la personali-
fundamentos centrales del imaginario popular dad resultante, que puede poseer fuertes rasgos
y, por ello, esencial para la conformación de de solidaridad con su contexto social, tiende
pautas normativas en el terreno político. Pre- a ser influida por factores supra-individuales,
cisamente el aporte de la religiosidad popular como las autoridades preconstituidas, los mo-
a los valores políticos en Bolivia sólo puede ser vimientos sociales, los partidos políticos y los
comprendido por medio de una reflexión que cultos religiosos prevalecientes, por un lado, y
dé cuenta de la enorme riqueza del fenómeno por las modas culturales e intelectuales del día,
en el plano práctico, cotidiano y profano, plano por otro. No es de extrañar que pensadores de
que no debe ser confundido con la esfera de la muy diferentes orientaciones ideológicas, como
teoría y de la reflexión intelectual. No es casual el católico conservador chileno Pedro Morandé
que varios autores, también en Bolivia, se hayan y el marxista radical ecuatoriano Bolívar Eche-
consagrado a examinar el carácter popular-co- verría, hayan dedicado sus esfuerzos a funda-
munitario, a menudo místico-sensual, a veces mentar el ethos barroco como una creación
revolucionario (hasta subversivo) y siempre socio-histórica genuina, como el gran aporte
opuesto al liberalismo egoísta que caracteriza el latinoamericano a los modelos de convivencia
ethos barroco2. social. Frente al mundo moderno, signado por
Hasta hoy se puede hablar en Bolivia de un la ciencia y la tecnología, pero también por
catolicismo barroco, que no se opuso explícita- una complejidad creciente y una insolidaridad
mente a productos intelectuales provenientes insoportable, el ethos barroco, asociado insepa-
de la tradición democrático-liberal occidental, rablemente al sincretismo y al mestizaje, sería
pero que contribuyó notablemente a diluirlos una solución adecuada a las demandas de la
o, por lo menos, a dificultar su divulgación en población latinoamericana. El ethos barroco
suelo boliviano. Este catolicismo barroco ha estaría en la base de la llamada economía solida-
fomentado una atmósfera de solidaridad inme- ria, diferente y opuesta a la economía liberal de
diata en los fieles, no mediada por instituciones mercado que genera el egoísmo individualista.
El gran problema que trae consigo esta men-
talidad barroca es, como también se percibe en
1 Para el estudio de la religiosidad popular cf. Pedro Mo-
randé, Cultura y modernización en América Latina, San- Bolivia, el renacimiento del organicismo antili-
tiago de Chile: PUC 1984; Bolívar Echeverría (comp.), beral, con su carga de irracionalismo, colecti-
Modernidad, mestizaje cultural y ethos barroco, México: vismo y anti-individualismo3. Se supone que el
UNAM / El equilibrista 1994; Bolívar Echeverría, Vuel- ethos barroco contribuyó a que la gente sencilla
ta de siglo, México: Era 2006.
2 Boaventura de Sousa Santos, Pensar desde el Sur. Para una se sintiera bien dentro de su comunidad, en
política emancipatoria, La Paz: Plural / CLACSO 2008; armonía o, por lo menos, en concordancia con
Bolívar Echeverría, La modernidad de lo barroco, México:
Era 1998; Cecilia Salazar de la Torre, «Ethos barroco o
herencia clásica? En torno a las hipótesis de Sousa San- 3 Cf. el ensayo de Fernando Molina, Crítica de las ideas
tos», en: Luis Tapia (comp.), Pluralismo epistemológico, La políticas de la nueva izquierda boliviana, La Paz: Eureka
Paz: CIDES / CLACSO / Muela del Diablo 2009, pp. 2003, pp. 9-36.- El interesante ensayo de Molina mere-
85-166, aquí p. 99. cería haber tenido más suerte de recepción y crítica.
52 Revista Percontari
el universo, tanto cósmico como social, y a que caso boliviano se pueden constatar tres grandes
la vida política fuera percibida como más hu- planos de diferentes normativas:
mana y más solidaria. Pero esta tendencia (a) Principios universalistas contra valores par-
al consenso compulsivo y (b) al descuido de las ticularistas (por ejemplo: las metas generales
labores crítico-intelectuales disolvió la especifi- y generalizables del racionalismo occidental
cidad del catolicismo, preparó el advenimiento contra los elementos culturales más o me-
(a partir del siglo XX) de nuevos credos religio- nos permanentes del ámbito parroquial y
sos que privilegian un confuso comunitarismo provinciano; los derechos humanos de corte
místico-sensual y contribuyó a la consolidación universalista contra las prácticas de justicia
del infantilismo político de dilatados sectores comunitaria, alimentadas por tradiciones de
poblacionales. alcance limitado y hasta localista);
En la región andina se expandió una forma
dogmática y retrógrada del legado cultural El programa humanista del socialismo
ibero-católico, que también se destacó por su marxista original contra los aspectos au-
espíritu irracional, autoritario, burocrático y toctonistas del nacionalismo y del indige-
provinciano. A causa del llamado Patronato nismo (elementos universalistas basados
Real, establecido en 1508 por una bula papal, en el marxismo europeo contra tendencias
la Corona castellana y luego el Estado español autoctonistas que glorifican tradiciones
ejercieron una tuición severa y rígida sobre todas culturales de ámbito restringido);
las actividades de la Iglesia católica en el Nuevo Los requerimientos y las normativas su-
Mundo. La Iglesia resultó ser una institución pranacionales de la democracia occidental
intelectualmente mediocre, que irradió pocos contra los modelos regionales autónomos
impulsos creativos en los ámbitos de la teología, de gestión de política que exhiben aspectos
la filosofía y el pensamiento social. Durante autoritarios y que sólo tienen vigencia en
la colonia, el clero gozó de un alto prestigio comunidades relativamente pequeñas.
social; la Iglesia promocionó un extraordinario
Como planos separados estos ejes de valores
florecimiento de las artes, especialmente de la
de orientación sólo tienen la función de aclarar
arquitectura, la pintura y la escultura. La Iglesia
y situar teóricamente las estructuras de largo
respetó de modo irreprochable el modus vivendi
aliento que subyacen a la realidad empírica
con la Corona y el Estado; toleró sabiamente
en numerosas sociedades latinoamericanas.
rituales y creencias sincretistas; y sus tribunales En la facticidad empírica cotidiana se da una
inquisitoriales procedieron, en contra de lo que mixtura de todos estos sistemas valorativos. La
ocurría en España, con una tibieza encomiable. combinación preponderante en la Bolivia ac-
Pero esta Iglesia no produjo ningún movi- tual parece acentuar los factores particularistas,
miento cismático; le faltaron la experiencia del autoritarios y antidemocráticos. Valores parti-
disenso interno y la enriquecedora controversia cularistas en los campos de la ética, la política
teórica en torno a las últimas certidumbres y la esfera laboral conviven con inclinaciones
dogmáticas. Debido a la enorme influencia que anticosmopolitas, localistas e indigenistas y con
tuvo la Iglesia en los campos de la instrucción, un renacimiento –sobre todo retórico-propa-
la vida universitaria y la cultura en general, todo gandístico– de la justicia comunitaria y de la
esto significó un obstáculo casi insuperable para llamada democracia de ayllu. Es precisamente
el nacimiento de un espíritu científico. Todos esta mixtura de factores que podemos calificar
estos aspectos son pasados por alto generosa- de particularistas la que causa la especificidad
mente por los teóricos del ethos barroco. de la evolución boliviana en los últimos tiem-
Para entender convenientemente esta com- pos. Por causas estructurales esta constelación
pleja temática en necesario, por lo tanto, dar un no terminará en un plazo relativamente corto.
vistazo a las grandes encrucijadas conceptuales El renacimiento de las tradiciones pre-
y a las prácticas donde se decantan las norma- hispánicas ha conllevado un resurgimiento
tivas político-culturales. Se trata claramente de antiguas formas de religiosidad popular,
de un cruce, de una combinación (a veces: una como las religiones animistas del área andina,
superposición) de valores de orientación. En el resurgimiento que tiene un claro matiz polí-
Revista Percontari 53
tico. Aquí se percibe claramente –en el cruce divulgada por Michael Oakeshott5: los regíme-
y la superposición de los planos valóricos– la nes políticos se moverían entre la política de la
supremacía del particularismo (el localismo fe, que correspondería a la época premoderna, y
religioso y hasta sus consecuencias teológicas) la política del escepticismo, que caracterizaría a
sobre normativas universalistas, el abandono la era moderna.
del humanismo socialista racional a favor del El retorno a la etapa redentoria es conside-
indigenismo prerracional y el reemplazo de la rada como una limpieza indispensable que
democracia liberal y del Estado de derecho por hace una sociedad democrática, cansada de
el resurgimiento de formas arcaicas y autorita- los refinamientos ociosos del pluralismo y el
rias de ordenamiento social (como la justicia escepticismo liberales y de las perversiones de
comunitaria). Los valores de orientación políti- la economía de mercado: una expurgación de
ca están inmersos en ese contexto. Pero también los males con los que las masas se han conta-
en el seno del catolicismo se da un retorno hacia giado en su intento de alcanzar la modernidad
modelos específicos de religiosidad popular y a y una vuelta a las convicciones sanas y simples
construcciones teóricas que explican y justifican de aquellos que han conservado la fuerza de
este retorno, como la Filosofía y la Teología de la las emociones y los sentimientos6. Esta etapa
Liberación. Por ello no es superfluo un vistazo a redentoria en su versión populista del presen-
la conexión entre religión y política en general te –una versión edulcorada e idealizada de la
y al vínculo entre religiosidad de amplio alcance democracia comunitaria– puede ser estudiada
y populismo político en particular. Numerosos en el modelo populista boliviano instaura-
tratadistas han percibido al populismo como un do en enero de 2006. Mediante elecciones y
elemento que acompaña el resurgimiento de plebiscitos casi permanentes se intenta dar la
movimientos religiosos en el mundo moderno, impresión de una identidad entre gobernantes
urbano y altamente especializado del presente, y gobernados, donde los intermediarios clási-
como una comprensible reacción a una moder- cos juegan un rol marcadamente secundario;
nidad que para muchos significa caída social, esto es además facilitado por una concepción
pérdida de la solidaridad inmediata y dilución monista, antipluralista de pueblo, en la cual no
de los signos claros de orientación. hay fisuras político-ideológicas de importancia.
Margaret Canovan expuso la tesis de que los Si hay elementos heterogéneos, estos pertene-
movimientos populistas son como erupciones cen al no-pueblo, a lo que proviene de afuera,
colectivas elementales, inherentes a todo ejer- y que, por consiguiente, no tiene o no debería
cicio democrático, que emergen habitualmente tener derecho a una representación autónoma
en periodos de crisis y cambios. Canovan loca- y permanente de sus intereses. La unidad del
liza al populismo en medio de las “dos caras” pueblo, elevada a una categoría casi sagrada,
que tendría toda democracia: una redentoria y hace superflua toda actividad opositora. Los
otra pragmática4. Al agotarse esta última, im- gobernantes, que “mandan obedeciendo” (la
portantes sectores de la población se inclinarían actual fórmula ritual boliviana), no necesitan de
por un renacimiento de la fase redentoria, que instancias independientes que supervisen sus
se expresaría por una exaltación quasi-religiosa actos. La separación de poderes, la imparciali-
de las masas populares y por la creencia de que dad de los tribunales y la libertad de expresión
sus decisiones primordiales son necesariamente adoptan entonces la característica de un fenó-
las correctas, según el principio: vox populi, vox meno proveniente de un modelo civilizatorio
Dei. Esta concepción, no muy convincente a fundamentalmente diferente, que por ello no
causa de la idealización de la etapa redentoria, necesita ser integrado en una “cosmovisión que
presupone una dicotomía relativamente simple,
54 Revista Percontari
se basta a sí misma”7. En el caso boliviano, la para expresar la disensión”9. La función alta-
identificación entre gobernantes y gobernados mente integradora del populismo, la presunta
lleva al partido oficial (el Movimiento al So- identidad entre pueblo y gobierno y el mito de
cialismo = MAS) a menospreciar todo instru- la armonía social completa (en cuanto reflejo
mento y procedimiento para controlar y limitar del orden natural y también del divino) hacen
el poder. Jorge Lazarte afirma que el poder es el imposible un pluralismo de programas, partidos
“núcleo ordenador”, el “código profundo” de la y acciones. Es más: el populismo, convertido en
retórica y la praxis de este partido y que, por lo un “fundamentalismo moral” y un “exclusivismo
tanto, la violencia, como “virtualidad inherente” ideológico”, percibe en el pluralismo “la enfer-
a todo ejercicio de acción política, no es algo medad a extirpar”10.
considerado como negativo o reprobable por La evolución de las últimas décadas y los
los miembros del partido y por los votantes del procesos concomitantes de modernización
mismo8. Restricciones institucionales y el uso y globalización tienden a restar importancia
del diálogo con los adversarios son percibidos, a las visiones del mundo y a los imaginarios
al igual que en la mayoría de las culturas au- colectivos de cuño premoderno. En el caso
toritarias, como manifestaciones de debilidad o boliviano observamos, empero, que las etnias
traición. indígenas se adaptan relativamente bien a los
El otro gran factor que caracteriza a la cultura cambios tecnológicos y la introducción de
política boliviana es el ya mencionado organi- nuevas pautas de comportamiento, sin perder
cismo antiliberal, uno de los fundamentos del su identidad de origen ancestral. Una muestra
ethos barroco. La población, sobre todo la rural y de ello es la conversión de la etnia aymara de
la urbanizada recientemente, que no ha goza de un pasado ligado fundamentalmente a labores
un buen nivel de educación, es partícipe de un agrícolas a un presente dedicado al comercio y
imaginario nacional popular, que concibe como a la industria. En un plano más curioso, pero
positiva una férrea unidad entre caudillo, ejérci- no menos importante, hay que señalar que
to y pueblo, unidad operacional que estaría por todos los grupos étnico-culturales del país
encima de minucias como legalismos, plazos de contribuyen –sin saberlo– a la misma cultura de
periodos gubernamentales, elecciones, crítica de la ambigüedad legal, se adhieren a los mismos
la opinión pública y acciones de la oposición. valores de una tradición autoritaria y practican
Esta unidad férrea, como normativa teórica y las mismas “virtudes” del patrimonialismo y el
realidad empírica, es la que subyace al actual nepotismo. Aunque parezca paradójico, estas
populismo boliviano. El peligro de este organi- “normas” evitan confrontaciones sangrientas y
cismo personalista y anti-institucionalista es la crean la imagen de una pertenencia común al
generación de un dilatado infantilismo político, mismo modelo civilizatorio.
que no es ajeno a las tradiciones culturales de En Bolivia se puede observar un fenóme-
América Latina: como el pueblo no puede y no no recurrente: los avances en la educación
debe dotarse de instrumentos de representación democrática y la ampliación de la vigencia
política –esto ya sería una concesión a las con- de los derechos humanos suceden a veces
cepciones clásicas liberales–, hay que aceptar paralelamente a un vigoroso renacimiento
necesariamente una identidad a priori entre el (1) de la aun prevaleciente tradición cultural
pueblo y el gobierno que sale de sus entrañas del autoritarismo, basada en factores centra-
y que habla por él, porque no es un órgano ex- les del catolicismo barroco, (2) de corrientes
traño separado de las tradiciones de las masas indigenistas y (3) de movimientos populistas
populares. En esta constelación surge un grave
problema, como señala Carlos de la Torre: “En
el populismo no existe un campo reconocido 9 Carlos de la Torre, «¿Por qué los populismos latinoame-
ricanos se niegan a desaparecer?», en: ESTUDIOS IN-
TERDISCIPLINARIOS DE AMÉRICA LATINA
Y EL CARIBE (Tel Aviv), vol. 19, Nº 2, julio-diciembre
de 2008, pp. 7-28, aquí p. 16.
10 Loris Zanatta, «El populismo, entre religión y política.
7 Jorge Lazarte, Crisis y percepciones en la crisis. Actores y Sobre las raíces históricas del antiliberalismo en Amé-
estrategias. Mutaciones de la política, percepciones de actores rica Latina», en: ESTUDIOS INTERDISCIPLINA-
2006-2008, La Paz: s. e. 2009, p. 11. RIOS DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE, vol.
8 Ibid., p. 15, 22. 19, Nº 2, julio-diciembre de 1008, pp. 29-44, aquí p. 39.
Revista Percontari 55
teñidos de nacionalismo y socialismo. Estos esta misma corriente fomenta de manera muy
movimientos poseen rasgos exteriores de una efectiva actitudes, valores y normas que de-
gran visibilidad simbólica. Sus características notan un marcado carácter premoderno, una
“públicas” están concebidas para el consumo propensión a lo antidemocrático, antiliberal
popular masivo, y no siempre tienen una y antipluralista y un talante anticosmopolita,
significación profunda y duradera. La conste- provinciano y nacionalista. La tentación de
lación actual en Bolivia es confusa a primera formular promesas irrealistas, el vituperio
vista porque el movimiento populista y los radical de los adversarios, la práctica de la
sectores políticos afines tienen la reputación improvisación a todo nivel y la demagogia
de encarnar la progresividad histórica y una permanente representan las prácticas más
auténtica modernización según las verdade- usuales de los liderazgos populistas. Esta
ras necesidades del país. Esta opinión está constelación, que viene de muy atrás en
muy difundida en la sociedad boliviana y, términos histórico-culturales, determinará
lamentablemente, también en círculos de la todavía por largo tiempo la vida pública en
cooperación internacional. Simultáneamente, Bolivia.
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