ÑATITAS: LA FIESTA DE LOS CRÁNEOS
BLOQUES TEMÁTICOS
1 ÑATITAS: LA FIESTA DE LOS CRÁNEOS
PRESENTACION
PANEL
Cada 8 de noviembre en la ciudad de La Paz, segunda ciudad capital de Bolivia, miles
de personas acuden al Cementerio general para celebrar a las Ñatitas, una fiesta
macabra donde se veneran a cráneos humanos con ritos y costumbres resultado del
sincretismo religioso entre el catolicismo y las creencias paganas aimaras que datan
desde la época precolombina.
NOTAS DE FOTOGRAFIA
Estos cráneos son limpiados y adornados con diferentes tipos de sombreros y otros
accesorios, y son venerados hasta poco antes del anochecer mediante ofrendas de flores,
velas, cigarrillos, coca, música y otros, como agradecimiento por los favores o milagros
otorgados por ellas según los creyentes de estas prácticas.
La palabra Ñatitas es un diminutivo de la palabra ñato, que significa de “nariz chata o
pequeña” y en este caso hace referencia a la ausencia de nariz en los cráneos.
DUMMIE
¿Qué es la muerte? Si todavía no sabemos lo que es la vida, ¿cómo puede inquietarnos
conocer la esencia de la muerte?”
Confucio
2 ENTRE VIVOS Y MUERTOS: UNA MIRADA ETNOGRÁFICA
LA FIESTA Y SUS PREPARATIVOS
Se podría decir que los preparativos para dicha festividad comienzan con los preparativos
para el día de Todos santos y de los fieles difuntos, el 1 y 2 de noviembre. Donde muchas de
las familias preparan mesas o altares de ofrendas para las almas de sus familiares fallecidos
que según las creencias ellos bajan al mundo de los vivos por 24 horas, para compartir con
sus seres queridos.
Las mesas de ofrendas para estas fechas consisten en una especie de altar cubierto por
manteles negros (símbolo de luto) donde se colocan las fotos de los fallecidos para quienes
serán destinadas y las ofrendas que consisten generalmente en panes y bizcochos, sobre todo
las tradicionales TANTA WAWAS (bebes de pan, que representan a los muertos), también
colocan platos de comida, dulces, bebidas, cañas de azúcar, flores, velas, entre otros
elementos.
Muchas familias, colocan en vez de las fotografías de sus seres queridos, los cráneos o ñatitas
como sustituto, y es sabido también que se guardan las ofrendas de dichas mesas, para
repartirlas entre los devotos y familiares, el 8 de noviembre, durante la festividad.
ENTRE VIVOS Y MUERTOS: UNA MIRADA ETNOGRÁFICA
La festividad comienza en las primeras horas de la mañana, con la exhumación de varios
cráneos de una fosa común en la parte trasera del cementerio. Estos cráneos o ñatitas no
poseen dueños y son objeto veneración solamente ese día. Posteriormente son colocados
sobre una tabla en el borde de la fosa excavada y ahí mismo los devotos les ofrendan rezos,
flores, cigarrillos, coca, bebidas y velas.
Los cráneos que están bajo el cuidado de alguna persona o familia, son limpiadas y adornadas
con sus mejores galas, para ser llevados en procesión al cementerio, acompañados con bandas
de música y bailes folclóricos.
Aproximadamente a las 10:00 am, comienza la misa en la capilla, muchos devotos buscan
hacer que sus ñatitas escuchen y sean bendecidas, el sacerdote oficia la misa, casi obligado,
ya que dichas costumbres van en contra la fe cristiana-católica y no son muy aceptadas aun
por la iglesia.
Termina la misa y las diferentes familias se esparcen por casi todo el cementerio o en los
locales o salones aledaños, fuera del cementerio y colocan sus ñatitas en pequeñas urnas de
vidrio o madera, e improvisadas de cartón, a manera de altares donde esperan las ofrendas y
veneración de los miles de devotos que acuden para celebrar así la festividad con rezos,
música, comida y bebida.
LAS ÑATITAS
Las familias devotas, resguardan a las ñatitas en sus casas, ocupando lugares especiales como
altares, donde las limpian, adornan y colocan en una almohadilla simple y/o en urnas de
vidrio o de madera (simbolizando asi la cama de descanso).
Estos cráneos pueden ser de niños, jóvenes, adultos y ancianos, sin distinción, algunos eran
familiares, amigos y también de personas desconocidas, cada una lleva su nombre respectivo
(el que tenían en vida) o son denominados según los relatos, con nombres que los mismos
cráneos les hacen saber a sus cuidadores, mediante sueños donde pudieron ver quiénes fueron
en vida y como murieron.
Las engalanan o adornan con ll'uchus (o Gorras de lana), sombreros u otros accesorios,
algunos dependiendo la edad y profesión que tuvieron en vida o que se les atribuyeron como
por ejemplo cascos de minero, sombreros de policía o militar, otros les colocan tambien
bandas de tela o bordan en sus gorras el nombre del cráneo para identificarlos con facilidad.
Generalmente solo durante la festividad en el cementerio, sus mismos cuidadores, así como
otros visitantes devotos, les colocan encima varias coronas de flores a modo de ofrenda.
Las cavidades orbitarias son rellenadas con algodón, semillas, piedrecillas de colores o
simplemente son escondidas bajo gafas u lentes de sol, esto para no asustar a los niños.
Cada lunes o jueves según las costumbres de estas familias, les ofrendan en sus mismas casas:
flores, les colocan coca en la boca, cigarrillos, les ofrecen bebidas como agua, alcohol, chicha
u otros. También encienden algunas velas blancas y algunas veces de otro color dependiendo
el favor o petición que se le hará a la ñatita.
Las familias consideran a estos cráneos como otro miembro vivo de la familia por lo que le
hablan con cariño, respeto y confianza.
OBTENCION DE LOS CRANEOS
Muchos de los cráneos o ñatitas como ya se mencionó son de personas desconocidas, estas
se obtuvieron como algunas familias señalan por herencia, por coincidencia cuando fueron
encontradas en algún lugar abandonadas, otras son compradas en el mismo cementerio de
manera clandestina o también a través de estudiantes de medicina que las utilizaban para sus
estudios.
Otras familias en cambio las obtienen a través de sus mismos familiares o amigos muertos,
esperan meses o años hasta que el cuerpo este en un estado de descomposición donde halla
ausencia de músculos y sea fácil su limpieza, cabe señalar que existen ñatitas o cabezas de
cuerpos momificados.
SIMBOLISMOS Y CREENCIAS
Según las creencias y lo que relatan los cuidadores que poseen a estas ñatitas, ellas se
comunican con ellos a través de los sueños en los que revelan su identidad, su historia y sus
habilidades.
Cada cráneo o ñatita posee una habilidad diferente según su edad, género, forma en la que
murió o la profesión o actividades que realizaba cuando estaba viva, se las considera
curanderas cuando tienen el poder de aliviar dolencias y enfermedades, justicieras cuando
ayudan en temas relacionados con robos, asesinatos entre otros para el cumplimiento de la
justicia, adivinadoras cuando presagian y hacen conocer mediante sueños, males para la
familia o alguna persona, otras simplemente son protectoras contra todo tipo de males.
3. ANTECEDENTES Y LA MUERTE EN LOS ANDES
Cabe mencionar que el culto a los cráneos humanos no es exclusivo de los aimaras. Los
chipayas una etnia que se encuentra en departamento de Oruro, al sur este de Bolivia, tiene
como tradición exponer, el 31 de octubre, cuatro cráneos de sus antepasados en la calle
central que va al cementerio del pueblo, que son conducidos al día siguiente a la iglesia para
ser venerados. De la misma forma, los yatiris (chamanes aimaras) y los kallawayas (médicos
indígenas, del norte del departamento de La Paz) utilizan en ocasiones cráneos humanos para
sus consultas adivinatorias.
Este tipo de creencias o practicas datan desde periodos precolombinos, ya que mediante la
arqueología se ha podido observar que los diversos pueblos indígenas de la región andina
realizaban diferentes rituales relacionados con la conservación y culto a cuerpos muertos
humanos, no solamente las cabezas.
Es sabido por ejemplo que los Incas conservaban y veneraban los cuerpos momificados de
sus gobernantes, a quienes llamaban Mallquis, y eran tratados como si fueran personas aún
vivas, se le cambiaba de ropa a diario, se le aseaba, alimentaba y casi a diario se le sacaba a
la plaza del Cuzco en procesión ritual.
Este tipo de rituales llamaron la atención de muchos funcionarios españoles durante la
colonización, y estos documentaron mediante sus crónicas u otro tipo de escritos a detalle
muchas de estas prácticas, entre estos españoles podemos mencionar a Polo de Ondegardo,
a clérigos como José de Arriaga y José de Acosta, entre otros.
Algunos mestizos como por ejemplo Guarnan poma de Ayala, también registraron estos
hechos, vemos por ejemplo en su crónica Nueva crónica y buen gobierno. De 1615 donde
describe que: "… En noviembre es la fiesta de los difuntos, sacan a sus difuntos de sus nichos
o bóvedas, que se llaman puqullo y les dan de comer y beber, les visten con sus vestidos ricos
y les ponen plumas en la cabeza y cantan y danzan con ellos. Y le ponen en unas andas y
andan con ellas en casa en casa y por las calles, y por la plaza después tornan a meterla en
sus puqullos, dándoles sus comidas y bajilla al principal, de plata y ele oro..."(Pp. 231)
La iglesia por mucho tiempo tomo acciones para evitar estas costumbres consideradas como
herejías y paganas, persiguiendo a aquellos indígenas que las practicaban, por ejemplo Jose
de Arriaga en su obra La extirpación de las idolatrías, de 1621: menciona;
“…pues en muchas partes y creo que es en todas las que an podido, an sacado los cuerpos de
sus difuntos de las Yglesias, y lleuándolos al campo, a sus Machays, que son las sepulturas
de sus antepasados, y la causa que dan de sacallos de la Iglesia, es como ellos dizen Cuyaspa,
por el amor que les tienen […]. Quando el Visitador examina a cada vno de por sí escrive lo
que cada vno dize que tiene destas cosas, y este día llamados por su orden van exhibiendo lo
que dixeron que tenían. Todo lo que se puede quemar, se quema luego, y lo demás se haze
pedaços [sic] (Arriaga, Pablo José, 1621, pp. 8-9).
4. SUS SIGNIFICADOS
La cabeza y, por extensión, el cráneo se ha considerado a lo largo de la historia y en muchas
partes del mundo como la sede del alma, la fuerza, la inteligencia y el poder del individuo.
Por ello, el culto a los cráneos se ha ligado tradicionalmente a una serie de creencias sobre la
fertilidad y la veneración a los ancestros, y se les ha atribuido poderes sobrenaturales.
Para el mundo aymara estas creencias y cultos son de mucha importancia, ya que creen en el
cuerpo físico y también en el espiritual, este último según su cosmovisión tiene varias ‘almas’
que en general son tres: jacha ajayu (gran espíritu), jiska ajayu (pequeño espíritu) y kamasa
o sombra.
Por la influencia de la colonización española y la evangelización, el concepto de varias almas
se transformó en solo una, el jacha ajayu, y esta compuesta por ánimo y coraje. Este, según
las creencias, reside en la cabeza aun después de la muerte.
Por ello la muerte es para ellos un momento natural de transformación en la vida del ser
humano se considera como el inicio de un nuevo estado al cual se transita mediante un
proceso ritual que combina creencias aymaras y católico cristianas. El proceso ritual dura al
menos de tres años, tiempo en el cual el difunto asume su nuevo estado e inicia una nueva
relación con las personas vivas, convertido ahora en una entidad que algunos llaman jisk’a
diyusa o ‘pequeño dios’ y en este caso se manifiesta a través de estos cráneos.