LA TIERRA Y SU ATMÓSFERA
1. LA TIERRA EN EL ESPACIO:
La Tierra está dotada de dos movimientos principales estrechamente
relacionados con el clima y sus variaciones: el de traslación y el de rotación. El
primero es el recorrido que efectúa el planeta en torno al Sol, fuente de calor que
regula todo el proceso climático terrestre. Y el segundo es el movimiento que ejecuta
la Tierra sobre su eje imaginario que pasa por los polos, y que produce el día y la
noche, con la consiguiente influencia en los procesos atmosféricos.
La órbita que describe la Tierra no es una circunferencia, sino una elipse
ligeramente alargada, ocupando el Sol uno de los focos, aunque hay que reconocer
que su excentridad es muy pequeña. Cuando la tierra pasa por el punto más cercano
al Sol, llamado perihelio (sucede en enero), se encuentra a 147,7 millones de
kilómetros del mismo, mientras que cuando se halla en el punto más alejado,
llamado afelio (sucede en julio), dista 152,2 millones de kilómetros. No obstante, por
orden práctico, casi siempre se utiliza la distancia media, cuyo valor aproximado es
de 149,5 millones de kilómetros. El tiempo que tarda la Tierra en completar ese
recorrido da origen al año terrestre, que es de 365 días, 5 horas, 48 minutos y
45,975 segundos. Se le denomina año trópico y es la unidad fundamental del tiempo,
comenzando las distintas estaciones en las mismas épocas de ese año.
El eje imaginario en torno del cual gira el globo terrestre no es perpendicular
al plano de la órbita que describe alrededor del Sol, conocido como eclíptica, sino
que está 23° 27' inclinado con respecto al mismo. Se debe a esta inclinación la
desigualdad de los días y las noches y la sucesión de las estaciones.
La inclinación del eje terrestre, unida a la excentridad de la órbita y a la
esferidad del planeta, hace que la cantidad de luz y calor procedente del astro rey no
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sea la misma en toda la superficie de la Tierra. Estas diferencias de iluminación y,
por consiguiente, de calentamiento de la atmósfera y suelo terrestres, son causa de
que experimente grandes oscilaciones la temperatura de cada región, país y
continente, y de que varíen constantemente, a través del año, los fenómenos que
dependen de la misma.
2. LAS ESTACIONES DEL AÑO
Las cuatro estaciones son: primavera, verano, otoño e invierno. Las dos
primeras componen el medio año en que los días duran más que las noches, y las
dos restantes forman el medio año en que las noches son más largas que los días.
No son iguales ni las mismas para todos los países.
A causa de la inclinación del eje de rotación, estos fenómenos no se
producen al mismo tiempo en el hemisferio Norte (Boreal) que en el hemisferio Sur
(Austral), sino que están invertidos el uno con relación al otro. Y se comprende, pues
mientras la Tierra se mueve en torno al Sol con el eje del Polo Norte inclinado hacia
él, el del Polo Sur lo está en sentido contrario. En otras palabras, que las regiones
del primero reciben más radiación solar que las del segundo. Más tarde se invierte
este proceso y son las zonas del hemisferio Boreal las que reciben menos calor.
Cuando en un hemisferio es invierno, en el otro es verano; cuando en uno es
primavera, en el otro es otoño; y así sucesivamente. Estas cuatro estaciones están
determinadas por cuatro posiciones principales, opuestas dos a dos simétricamente,
que ocupa la Tierra durante su recorrido en torno al astro rey. Reciben el nombre de
solsticios y equinoccios.
Debido a la inclinación del eje terrestre, la altura del Sol en el invierno llega a
23° 27' por debajo del Ecuador, y en el verano alcanza la misma, pero encima del
Ecuador. Estos dos puntos del cielo se llaman solsticios. Al principio de la primavera
y al principio del otoño, el Sol está en el Ecuador. Por esta razón los días y las
noches son iguales, y esos puntos del cielo se llaman equinoccios.
Es importante señalar que en cada polo se ve el Sol durante medio año
seguido, para reinar allí una noche ininterrumpida durante los seis meses siguientes.
Durante el tiempo en que la luz establece su morada en el Polo Norte, las tinieblas
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se aposentan en el Polo Sur, y recíprocamente. En los demás lugares de la Tierra, el
Sol llega cada día a una altura diferente sobre el horizonte, y el día dura menos de
doce horas durante medio año, y más de doce horas durante el resto. Sólo en el
Ecuador terrestre los días y las noches son siempre de doce horas.
La primavera empieza en el equinoccio de primavera y termina en el solsticio
de verano; éste principia en el solsticio de verano y finaliza en el equinoccio de
otoño; éste comienza en el equinoccio de otoño y acaba en el solsticio de invierno; y
el invierno se inicia en el solsticio de invierno y acaba en el equinoccio de primavera.
Estas cuatro estaciones, principalmente a causa de la excentricidad de la
órbita terrestre, no tienen la misma duración, pues la Tierra recorre su trayectoria
con velocidad variable, yendo más a prisa cuanto más cerca está del Sol y más
despacio cuanto más alejado se halla. Por el mismo motivo, el rigor de cada estación
no es el mismo para ambos hemisferios. Nuestro planeta está más cerca del Sol a
principios de enero (perihelio) que a principios de julio (afelio), lo que hace que
reciba un 7% más de calor en el primer mes del año que no a la mitad de él. Por este
motivo, en conjunto, aparte otros factores, el invierno boreal es menos frío que el
austral, y el verano austral es más caluroso que el boreal.
La duración de las estaciones para los dos hemisferios es la siguiente:
ESTACION HEMISFERIO NORTE HEMISFERIO SUR
VERANO 93,7 días 89 días
OTOÑO 89,6 " 92,9 "
INVIERNO 89 " 93,7 "
PRIMAVERA 92,9 " 89,6 "
AÑO 365,2 días 365,2 días
A causa de perturbaciones que experimenta la Tierra mientras gravita en
torno al Sol, no pasa por los puntos solsticiales y equinocciales con rigurosa
exactitud, lo que motiva que las diferentes estaciones no principien siempre en el
mismo preciso momento. Como cosa práctica reseñamos las fechas que señalan
generalmente el principio de las estaciones:
INICIO DE ESTACION HEMISFERIO NORTE HEMISFERIO SUR
20 ó 21 de marzo PRIMAVERA OTOÑO
21 ó 22 de junio VERANO INVIERNO
23 ó 24 de septiembre OTOÑO PRIMAVERA
21 ó 22 de diciembre INVIERNO VERANO
3. ZONAS CLIMATICAS Y CLASES DE CLIMAS:
En razón de la desigualdad de temperaturas ocasionada por los movimientos de
rotación y traslación de nuestro planeta, así como a su esfericidad, excentricidad de
órbita e inclinación del eje de rotación, la Tierra, con respecto al clima, ha sido
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dividida en cinco zonas principales: una zona tórrida, dos zonas templadas y dos
zonas glaciales.
Zonas tórridas.- Está comprendida entre los dos trópicos, o sea, entre los paralelos
de 23° 27' de latitud terrestre, zona que registra las temperaturas más altas por tener
siempre el Sol a gran altura y recibir sus rayos muy perpendicularmente.
Zonas templadas.- Están situadas a los dos lados de la zona tórrida (una en el
hemisferio Norte y otra en el Sur) entre los trópicos de latitud 23° 27' Norte y Sur, y
círculos polares a 66° 33' Norte y Sur. Durante una parte del año experimentan
fuertes calores, por tener el Sol bastante alto, y durante la otra reina el frío, al estar
el Sol más bajo con respecto al horizonte.
Zonas glaciales.- Comprenden las zonas a partir de las latitudes de 66° 33' Norte y
Sur y los respectivos polos. Se conocen también por casquetes polares, ya que los
hielos son permanentes. El frío es intenso durante todo el año a causa de la poca
elevación del Sol sobre el horizonte y por las largas noches de invierno, que en
algunos lugares duran casi seis meses.
Estas zonas, que están más en relación con la luz solar que reciben que en el
clima que poseen, sirven de base a una más racional división de los climas terrestres
que, en conjunto, son fenómenos atmosféricos característicos de determinadas
zonas terrestres. Como el clima depende de diversos factores, como son la altitud, la
temperatura, la presión atmosférica, los vientos, la humedad, la pluviosidad, etc., se
han sugerido varias clasificaciones para su distribución. No obstante, la que ha
tenido más aceptación ha sido la clasificación que atiende a la temperatura de
acuerdo con la media anual, en los siguientes cuatro grupos principales:
LLuvias constantes. Propio de países del ecuador, como El
ECUATORIAL
CALIDOS Ecuador, Colombia,Kenia, Camerún, Venezuela, Indonesia, etc.
Epoca seca en invierno. Propio de países tropicales, como Méjico,
más de 21° C TROPICAL
Sahara, Mauritania, Egipto, Arabia Saudí, etc.
MONZÓNICO Verano lluvioso e invierno casi seco. Se da en el sur de Asia.
LLamado también mediterraneo, con invierno suave y verano
SUBTROPICAL caluroso. Sur de Italia y de España, Marruecos, norte de Argelia,
etc.
TEMPLADOS TEMPLADO- O oceánico, propio de las costas del Atlántico: Inglaterra, norte de
10 y 20° C HÚMEDO España, norte de Francia, Países Bajos, norte de Bélgica, etc.
Propio del interior de los continentes, con un verano muy caluroso
CONTINENTAL y un invierno muy frío. Corresponde a regiones centrales de
Europa, Norteamérica y Sudamérica.
Invierno muy largo y seis o más meses con tempertauras
CONTINENTAL
inferiores a 6° C. Tiene verano. Es propio de Rusia, Noruega,
FRÍO
FRIOS Finlandia, Suecia, Canadá, sur de la Argentina, etc.
inferior a 10° C Sin verano. Propio de los círculos polares. Todo el año con
POLAR temperaturas inferiores a 10° C., como Groenlandia, el Artico, la
Antártica, etc.
Se caracterizan por su gran sequedad y sus alteraciones de
DESÉRTICOS temperatura, como ciertas regiones del Sájara, Arabia, Asia
Central, etc.
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Dentro de todos estos términos generales, cada país comprende, según su
extensión, un conglomerado de pequeños climas, ya sea de acuerdo con la situación
geográfica de sus diversas regiones, de su altitud, de su vegetación, o de sus
estepas.
4. LA ATMOSFERA:
Capa gaseosa que envuelve algunos planetas y otros cuerpos celestes. La
atmósfera terrestre consiste en una mezcla de gases (aire) formada por nitrógeno
(78%), oxígeno (21%), gases inertes, hidrógeno, dióxido de carbono y vapor de
agua. El conjunto adquiere una característica coloración azul debida a la dispersión
de la luz solar por las moléculas del aire.
El estudio de la atmósfera, del que se puede considerar como iniciadores a
Torricelli y Pascal, trata de determinar sus distintas características (presión,
temperatura, humedad) y las variaciones que experimentan en las diferentes capas.
La troposfera o capa inferior, en la que tienen lugar los llamados fenómenos
meteorológicos, alcanza una altitud comprendida entre los 8km (en los polos) y los
18km (en el ecuador). Contiene el 70% del peso total de la atmósfera y en ella existe
un gradiente de temperaturas del orden de 6,5° C/km.
El límite superior (tropopausa) da paso a la estratosfera, caracterizada por la
ausencia de vapor de agua y una temperatura bastante homogénea (entre -55° C y -
40° C); aquí el oxígeno se encuentra, en parte, en forma triatómica constituyendo la
capa de ozono, de vital importancia por su función de absorción de las radiaciones
ultravioleta, ya que, si llegaran directamente a la superficie terrestre, destruirían todo
vestigio de vida en ella. Cerca del límite superior, la temperatura experimenta un
aumento brusco y considerable hasta alcanzar los 10° C. Entre los 50 y 80km se
halla la mesosfera, con temperaturas decrecientes hasta los -75°. En la termosfera
se producen disociaciones moleculares que provocan temperaturas muy elevadas,
de 1.000 a 1.500° C.
A partir de los 500km, y hasta una altura indeterminada, se halla la exosfera.
En ella, la atmósfera se halla sumamente rarificada y abunda el hidrógeno ionizado,
con lo cual hay una pérdida de partículas (protones y electrones) que escapan al
espacio exterior, pérdida que se ve compensada por el aporte de partículas en forma
de viento solar.
5. COMPOSICIÓN DE LA ATMÓSFERA:
La envoltura gaseosa de la Tierra no sirve solamente como un techo protector
contra las radiaciones procedentes del Sol y de otros cuerpos celestes, sino que es
la base de la vida terrestre, ya sea como fuente de oxigeno para el reino animal y de
anhídrido carbónico para el vegetal, ya como fuente de agua potable o como fuerza
de presión vital sobre el organismo animal.
También es la atmósfera la que regula la temperatura terrestre, igualando,
aproximadamente, la del día con la de la noche. Ella es la que evita que existan
grandes contrastes entre los dos períodos, como sucede con los astros que carecen
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cobertura atmosférica, los cuales gozan de altas temperaturas cuando reciben la luz
solar y llegan hasta 200° C. bajo cero con la llegada de las tinieblas. La luna es un
ejemplo de ello.
Las capas de nuestro aire, cuyas alteraciones y fenómenos trata de controlar
la ciencia meteorológica, contienen diversos elementos, los cuales varían según la
altitud y condiciones reinantes en cada momento. No obstante, como base de
estudio, ha quedado establecido que la composición química del aire seco a nivel del
mar es la siguiente:
Nitrógeno 78,08 %
Oxígeno 20,95 %
Argón 0,93 %
Anhídrido carbónico 0,03 %
Neón 0,0018 %
Helio 0,0005 %
Criptón 0,0001 %
Hidrrógeno 0,00006 %
Ozono 0,00004 %
Xenón 0,000008 %
En esta relación no está incluido el vapor de agua, ya que se halla en la
atmósfera en cantidad muy variable, no llegando casi nunca al 0,0001 %. También
existen vestigios de radón, óxido nitroso y metano, aunque son considerados más
como residuos contaminantes que como elementos integrantes de la atmósfera tipo.
De todos los gases que componen el aire que nos rodea, el oxígeno es el más
importante para la vida terrestre, como nadie ignora. Es vital para la respiración
animal, ya que los tejidos no pueden utilizar otros gases como comburentes. El
nitrógeno, por ejemplo, es asimilado a través de los alimentos, donde casi siempre
está combinado con carbono, oxígeno e hidrógeno.
Como ya es sabido, el abastecimiento del oxígeno es mantenido por las
plantas, que producen oxígeno durante su proceso de síntesis de alimentos. Parte
de él lo emplean para sí mismas y el sobrante lo liberan en la atmósfera, donde
queda a disposición de la respiración animal. Este ciclo se renueva continuamente,
gracias a la luz solar.
Visto el valor de ese gas atmosférico, demos más importancia a esa ciencia
llamada meteorología, cuya función no sólo radica en observar y analizar los
fenómenos que en ella se producen, sino en vigilar y cuidar del mantenimiento vital
de todo ese ciclo que, junto con los fenómenos meteorológicos que detallaremos
más adelante, basados en el agua (otro producto base de la vida), son, en definitiva,
la esencia del mundo que habitamos, de la única morada que tenemos y que hemos
de cuidar para no perderla
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6. ALTURA Y PRESION DE LA ATMOSFERA:
Esa masa de aire o envoltura gaseosa en cuyo fondo vivimos, tiene un peso,
por lo que ejerce una presión sobre los objetos y las cosas. En realidad, es un
inmenso océano de aire, en el que viven animales y plantas.
El peso total de la atmósfera es de unos 6.000 billones de toneladas. Sin
embargo, ese peso apenas lo notamos. A nivel del mar nuestro cuerpo soporta una
presión periférica de algo más de un kilo por cm², pero esa presión sobre la piel se
equilibra por la que ejerce hacia afuera el aire que entra en los pulmones y la sangre.
A causa de esto no advertimos los 15.000 kilos que soportamos cada uno, más o
menos.
La presión debida al peso del aire se denomina presión atmosférica y su
unidad de medida es la atmósfera, que es la cantidad de peso que ejerce una
columna de mercurio de 790 milímetros, a la latitud de 45° y al nivel del mar. Como
es lógico, esta presión disminuye con la altitud, pues cuanto más alto está a un
punto sobre el nivel del mar, menos capa de aire tiene encima. Pero esa disminución
no se realiza en proporción aritmética, sino geométrica, es decir, rápidamente en las
capas bajas y con lentitud en las altas. En las primeras disminuye a razón de un
milímetro por cada 11 metro, aproximadamente. En las superiores lo hace más
despacio.
Hemos de hacer resaltar que la presión atmosférica no es la misma siempre
en un punto determinado, sino que sufre altibajos, pues la misma depende de
diversos factores, entre ellos la temperatura y la humedad. Como el vapor de agua
pesa menos que el aire, por ejemplo, si en un momento dado hay más vapor de
agua en la atmósfera, habrá menos presión atmosférica. Para apreciar estas
variaciones (que tienen gran influencia en los fenómenos atmosféricos), se utiliza el
barómetro, un instrumento que, al mismo tiempo, podemos utilizar como altímetro.
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Si tomamos un barómetro y subimos a una montaña, observaremos que si en
la orilla del mar marcaba 760 milímetros, a los 115 metros de altura, indica 750,
mientras que a los 230 metros señalará 740. Y si pudiéramos subir a los 5.000
metros, marcaría unos 400, mientras que a los 10.000 metros ya serían unos 200.
Con la altura no sólo disminuye la presión, sino también la densidad del aire,
pues según una ley fundamental de los gases, la densidad de los mismos depende
de la presión a que están sometidos. A unos 5.000 metros de altitud los pulmones ya
no encuentran suficiente oxígeno para cumplir el cliclo respiratorio. Por ello, los
escaladores y alpinistas de las altas cumbres han de llevar una provisión de oxígeno
puro. Por igual motivo, los aviones que navegan a gran altitud mantienen en sus
cabinas una composición y presión de aire semejante a la del nivel del mar.
Para nuestra vida, la presión atmosférica que soportamos es tan útil como el
oxígeno que respiramos. Así como sin éste nos asfixiaríamos, sin la presión
entraríamos en ebullición. Como es sabido, la ebullición de un líquido no es más que
el punto en que sus vapores llegan a equilibrar y vencer el peso del aire que
soportan. En una montaña a gran altitud, el agua está sometida a una presión menor
y por lo tanto hierve a una temperatura más baja. Si los ocupantes de un avión que
vuela a 10.000 metros no viajaran en una cabina hermética, con la presión
conveniente, la sangre y los líquidos del cuerpo hervirían literalmente.
La atmósfera no termina a determinada altitud de una manera brusca, por lo
que no se puede señalar una frontera definida de la misma. Antes de la Era
Cósmica, se consideraba que el confín teórico de nuestra envoltura gaseosa se
hallaba a unos 500 Km. de altitud, pero gracias a los satélites artificiales se ha
puesto de manifiesto que se encuentran moléculas de gases atmosféricos hasta los
1.000 Km., que parece ser el límite superior de las auroras.
7. LAS CAPAS DE LA ATMOSFERA:
El océano de aire que nos rodea, para efectos prácticos y de estudio se ha
dividido en diversas zonas o capas en relación con la altitud y sus funciones, según
los científicos y países que las han establecido. De acuerdo con las últimas
investigaciones realizadas, las principales capas de la atmósfera son:
ALTURA CAPAS FENOMENOS
Vacío casi absoluto. Zona de circulación de
De 1.000 km en adelante EXOSFERA
satélites geofísicos.
Producción de iones. Transformación de los rayos
De 400 a 1.000 km. MESOSFERA
cósmicos primarios en secundarios.
Producción de iones. Capas electrizadas. Reflejan
De 80 a 400 km. IONOSFERA
ondas radio. Auroras y bólidos.
Reacciones químicas. Presencia de capa de
De 25 a 80 km. QUIMIOSFERA
ozono. Filtro de la radiación ultravioleta.
De 10 a 25 km. ESTRATOSFERA Aire prácticamente en calma. Nubes irisadas.
Fenómenos meteorológicos: nubes, vientos,
De 0 a 10 km. TROPOSFERA
lluvia, etc.
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La troposfera
Es la capa de aire que está en contacto con la superficie terrestre, por lo que es
las más densa, pues se concentra en ella el 90 % del peso de la atmósfera. Sus
características principales son las corrientes verticales debidas al calor, la variación
vertical de la temperatura (0,6° C. por cada 100 metros de altitud), la moderación de
las oscilaciones de temperatura a causa del día y la noche, y la formación de los
fenómenos meteorológicos. Esta capa es, por tanto, la más importante para la
meteorología, ya que es en ella donde se producen las nubes, las lluvias, las
tormentas, los vientos, etc.
La altura de la troposfera es de más o menos 10 km, y su frontera con la capa
superior se denomina tropopausa. No obstante, el confín de la troposfera no es muy
conocido, especialmente en el hemisferio sur. En el ecuador parece llegar a una
altitud de 16 km, mientras que en los polos sólo llega a los 8 km.
La estratosfera
Encima de la tropopausa, pasada la región de los vientos helados, se encuentra
la estratosfera, que llega hasta una altitud de alrededor los 25 km. Esta capa se halla
constituida, en general, por estratos de aire con poco movimiento vertical, aunque sí
lo tienen horizontal. En esta zona, el aire está casi siempre en perfecta calma y
prácticamente no existe el clima, aunque algunas veces se encuentran unas ligeras
nubes denominadas irisadas, por presentar sus bordes los colores del iris.
El límite de esta capa se llama estratopausa. Las antiguas nomenclaturas
fijaban la altura de la estratosfera hasta los 80 km, pero los nuevos experimentos
científicos determinan que esa capa finaliza a unos 25 km, en donde empieza la
quimiosfera.
La quimiosfera
La razón de esta subdivisión moderna de la antigua estratosfera, obedece a
que a partir de los 25 a 30 km de altitud la temperatura del aire comienza a aumentar
debido a que los rayos ultravioleta del Sol, de gran intensidad a esa cota,
transforman el oxígeno del aire en una variedad denominada ozono, que
simultáneamente los absorbe y se calienta, o sea, que en esa capa se producen
reacciones químicas. Se estima que la quimiosfera llega hasta unos 80 km de altitud,
límite en que comienza la ionosfera.
La concentración máxima de ozono en la quimiosfera tiene lugar a unos 40 km
de altitud y forma una especie de cinturón o faja protectora que se denomina
ozonosfera. Esta faja, al producir la dispersión de la luz solar, hace que veamos el
cielo de color azul, cuando es negro en realidad, como han comprobado los
astronautas. Gracias a esta capa que absorbe gran cantidad de rayos ultravioleta, es
posible la vida vegetal y animal en la superficie de la Tierra que, de otra manera,
sería rápidamente aniquilada por esa radiación.
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La ionosfera
Esta capa está muy enrarecida y compuesta, principalmente, por iones, o sea,
por átomos que han ganado o perdido uno o más electrones, y que por lo tanto
poseen una carga eléctrica. Puede considerarde que empieza a los 80 km y termina
a los 400 km.
En esta capa se reflejan las ondas de radio, permitiendo las comunicaciones a
gran distancia, al vencer la curvatura de la Tierra. En la ionosfera se producen
auroras y se ven bólidos. De los 80 a 160 km de altitud existen gran cantidad de
átomos de oxígeno e iones, mientras que de esa cota a los 400 km abunda el
nitrógeno ionizado.
La mesosfera
Comienza a los 400 km y termina a los 1.000 km. Los gases enrarecidos son
ionizados por la radiación cósmica procedentes del espacio exterior. Aquí es donde
los rayos cósmicos primarios se transforman en rayos cósmicos secundarios.
La exosfera
Se encuentra a partir de los 1.000 km, y apenas existen moléculas de materia.
Es la región que exploran los satélites artificiales y no tiene la menor influencia sobre
los fenómenos meteorológicos.
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LA METEOROLOGIA
1. ¿QUÉ ES METEOROLOGÍA?
Es el estudio de los fenómenos atmosféricos y de los mecanismos que
producen el tiempo, orientado a su predicción. Del griego, meteoros (alto),
logos (tratado).
Los fenómenos atmosféricos o meteoros pueden ser:
Aéreos, como el viento, acuosos, como la lluvia, la nieve y el granizo, luminosos,
como la aurora polar o el arco iris y eléctricos, como el rayo.
La presión, la temperatura y la humedad son los factores climáticos
fundamentales en el estudio y predicción del tiempo. La temperatura, sometida a
numerosas oscilaciones, se halla condicionada por la latitud y por la altura sobre el
nivel del mar.
La presión atmosférica, variable también en el transcurso del día, es
registrada en los mapas meteorológicos mediante el trazado de las isobaras o
puntos de igual presión, que permiten identificar los centros de baja presión o
borrascas, cuya evolución determina en gran parte el tiempo reinante.
La meteorología utiliza instrumentos esenciales, como el barómetro, el
termómetro y el higrómetro, para determinar los valores absolutos, medios y
extremos de los factores climáticos. Para el trazado de mapas y la elaboración de
predicciones es fundamental la recogida coordinada de datos en amplias zonas, lo
que se realiza con la ayuda de los satélites meteorológicos.
2. ELEMENTO METEOROLÓGICO:
Para estudiar la atmósfera nos valemos de lo que se conoce como
elemento meteorológico y que se definen como aquella variable atmosférica o
fenómeno (temperatura del aire, presión, viento, humedad, tormentas, nieblas,
ciclones o anticiclones, etc.) que caracteriza el estado del tiempo en un lugar
específico y en un tiempo dado.
3. ALGUNAS RAMAS DE LA METEOROLOGÍA:
Meteorología teórica.- se ocupa del estudio de los fenómenos meteorológicos a
través de teorías científicas.
Meteorología física.- se interesa en el estudio de las propiedades físicas de la
atmósfera.
Meteorología Dinámica.- estudia la atmósfera desde el punto de vista de las
leyes dinámicas que gobiernan los sistemas meteorológicos.
Meteorología experimental.- estudia los fenómenos y procesos meteorológicos
en laboratorios y campos de experimentación.
Meteorología aplicada.- en su aplicación a todas las actividades sociales,
económicas y, en general, a todas las actividades humanas.
Meteorología Sinóptica.- se ocupa de los fenómenos atmosféricos sobre la base
de análisis de cartas en la que previamente se han asentado observaciones
sinópticas con el propósito de hacer un diagnóstico o un pronóstico de condiciones
meteorológicas.
Meteorología Aeronáutica.- estudia el efecto que los fenómenos meteorológicos
tienen sobre las aeronaves y todo lo concerniente a la aeronavegación.
Hidrometeorología. Rama de la Meteorología que se relaciona con Hidrología.
Meteorología Agrícola (Agrometeorología).- se ocupa del estudio del impacto de
los fenómenos meteorológicos sobre todo lo que se relaciona con la agricultura.
Meteorología Marítima.- que consta a su vez de dos áreas:
a) Meteorología oceánica.- estudia la interacción entre la atmósfera y el mar.
b) Estrictamente Meteorología marítima.- se ocupa de suministrar servicios,
desde el punto de vista meteorológico, a todas las actividades marinas.
Meteorología Medica.- Meteorología relacionada con la salud humana.
Micrometeorología.- estudia las condiciones meteorológicas a pequeña escala.
Este tipo de estudio normalmente implica mediciones de parámetros
meteorológicos y estudios cuidadosos de cerca de superficie en períodos cortos
de tiempo.
Mesometeorología.- estudia las condiciones meteorológicas a escala media. El
tamaño del área que cubren estos fenómenos es desde algunos km2 hasta
2
decenas de km .
Macrometeorología.- estudia las condiciones meteorológicas a gran escala. El
área que ocupan estos fenómenos meteorológicos se relaciona con amplias
regiones geográficas, tales como parte de un continente, un continente completo
o, incluso, el planeta entero.
4. ESTACIONES METEOROLÓGICAS:
Las observaciones se realizan en lugares establecidos, donde es necesario contar
con datos meteorológicos para una o varias finalidades, ya sea en tiempo real, en
tiempo diferidos o ambos. Estos lugares deben reunir determinadas condiciones
técnicas normalizadas y se los denomina "estaciones meteorológicas".
¿Cómo opera una estación meteorológica?
De acuerdo a lo establecido por la Organización Meteorológica Mundial
(OMM), las estaciones meteorológicas se clasifican de la siguiente manera:
SEGÚN SU FINALIDAD CLASIFICACION
Climatológica
Agrícolas
Sinóptica Especiales
Aeronáuticas
Satélites
Principales
De acuerdo a la magnitud de las
Ordinarias
observaciones
Auxiliares o adicionales
Superficie
Por le nivel de observación:
Altitud
Terrestre
Según el lugar de observación Aéreas
Marítimas
Como se puede observar una estación meteorológica puede tener
diferentes fines, dependiendo de los propósitos para los cuales fue instalada. La
información se utiliza en varias aplicaciones u observaciones adicionales que le
dan sus características. Por consiguiente, en una estación meteorológica pueden
conjugarse dos o más categorías simultáneamente
5. OBSERVACIONES METEOROLÓGICAS:
La observación meteorológica consiste en la medición y determinación de
todos los elementos que en su conjunto representan las condiciones del estado de
la atmósfera en un momento dado y en un determinado lugar utilizando
instrumental adecuado.
Estas observaciones realizadas con métodos y en forma sistemática,
uniforme, ininterrumpida y a horas establecidas, permiten conocer las
características y variaciones de los elementos atmosféricos, los cuales
constituyen los datos básicos que utilizan los servicios meteorológicos, tanto en
tiempo real como diferido.
Las observaciones deben hacerse, invariablemente, a las horas pre-
establecidas y su ejecución tiene que efectuarse empleando el menor tiempo
posible. Es de capital importancia que el observador preste preferente atención a
estas dos indicaciones, dado que la falta de cumplimiento de las mismas da lugar,
por la continua variación de los elementos que se están midiendo u observando, a
la obtención de datos que, por ser tomados a distintas horas o por haberse
demorado demasiado en efectuarlos, no sean sincrónicas con observaciones
tomadas en otros lugares. La veracidad y exactitud de las observaciones es
imprescindible, ya que de no darse esas condiciones se lesionan los intereses, no
solo de la meteorología, sino de todas las actividades humanas que se sirven de
ella. En este sentido, la responsabilidad del observador es mayor de lo que
generalmente él mismo supone.
Observaciones sinópticas:
Son observaciones que se efectúan en forma horaria (horas fijas del día)
remitiéndolas inmediatamente a un centro recolector de datos, mediante mensajes
codificados, por la vía de comunicación más rápida disponible. Estas
observaciones se utilizan para una multitud de fines meteorológicos, en general en
tiempo real, es decir, de uso inmediato, y especialmente para la elaboración de
mapas meteorológicos para realizar el correspondiente diagnóstico y formular los
pronósticos del tiempo para las diferentes actividades.
Observaciones climatológicas:
Son observaciones que se efectúan para estudiar el clima, es decir, el
conjunto fluctuante de as condiciones atmosféricas, caracterizados por los estados
y las evaluaciones del tiempo en una porción determinada del espacio. Estas
observaciones difieren muy poco de las sinópticas en su contenido y se realizan
también a horas fijas, tres o cuatro veces al día (por lo menos) y se complementan
con registros continuos diarios o semanales, mediante instrumentos registradores
Observaciones aeronáuticas:
Se trata de observaciones especiales que se efectúan en las estaciones
meteorológicas instaladas en los aeródromos, esencialmente para satisfacer las
necesidades de la aeronáutica, aunque comúnmente se hacen también
observaciones sinópticas. Estas observaciones se comunican a otros aeródromos
y, frecuentemente, a los aviones en el vuelo, pero en los momentos de despegue y
aterrizaje, el piloto necesita algunos elementos esenciales de la atmósfera, como
el tiempo presente, dirección y velocidad del viento, visibilidad, altura de las nubes
bajas, reglaje altimétrico, etc., para seguridad de la nave, tripulación y pasajeros
Observaciones marítimas:
Son observaciones que se realizan sobre buques fijos, móviles, boyas
ancladas y a la deriva. Estas dos últimas son del tipo automático. Estas
observaciones constituyen una fuente vital de datos y son casi únicas
observaciones de superficie fiables procedentes de los océanos, que representan
más de los dos tercios de la superficie total del globo. Esas observaciones se
efectúan en base a un plan, según el cual se imparte una formación a
determinados observadores seleccionados entre las tripulaciones de las flotas de
buques, especialmente mercantes, para que puedan hacer observaciones
sinópticas durante el viaje y transmitirlas a las estaciones costeras de radio.
Observaciones agrícolas:
Son observaciones que se hacen de los elementos físicos y biológicos del
medio ambiente, para determinar la relación entre el tiempo y la vida de plantas y
animales. Con estas observaciones, se trata de investigar la acción mutua que se
ejerce entre los factores meteorológicos e hidrológicos, por una parte, y la
agricultura en su más amplio sentido, por otra. Su objeto es detectar y definir
dichos efectos para aplicar después los conocimientos que se tienen de la
atmósfera a los aspectos prácticos de la agricultura. Al mismo tiempo se trata de
disponer de datos cuantitativos, para las actividades de planificación, predicción e
investigación agrometeorológicas y para satisfacer, plenamente, la función de
ayuda a los agricultores, para hacer frente a la creciente demanda mundial de
alimentos y de productos secundarios de agrícola.
Observaciones de la precipitación:
Son observaciones relativas a la frecuencia, intensidad y cantidad de
precipitación, ya sea en forma de lluvia, llovizna, aguanieve, nieve o granizo y
constituyen elementos esenciales de diferentes tipos de observaciones. Dada la
gran variabilidad de las precipitaciones tanto desde el punto de vista espacial
como temporal se debe contar con un gran número de estaciones suplementarias
de observación de la precipitación
Observaciones de altitud:
Son observaciones de la presión atmosférica, temperatura, humedad y
viento que se efectúan a varios niveles de la atmósfera, llegándose generalmente
hasta altitudes de 16 a 20 km. y, muchas veces, a más de 30 km. Estas
mediciones se hacen lanzando radiosondas, que son elevadas al espacio por
medio de globos inflados con gas más liviano que el aire y, a medida que van
subiendo, transmiten señales radioeléctricas, mediante un radiotransmisor
miniaturizado, que son captadas en tierra por receptores adecuados y luego
procesadas para convertirlas en unidades meteorológicas.
La observación de la dirección y velocidad del viento puede efectuarse con
la misma radiosonda, haciendo uso del "Sistema de Posicionamiento Global
(GPS)" y recibiendo los datos, en tierra, mediante radioteodolitos siguiendo la
trayectoria de un globo inflado con gas helio o hidrógeno, mediante un teodolito
óptico o, para mayor altura, radar aerológico.
Otras observaciones:
Entre las mismas, figuran las observaciones efectuadas a partir de las
aeronaves en vuelo y diversos tipos de observaciones especiales, tales como las
que se refieren a la radiación, al ozono, a la contaminación, hidrológicas,
evaporimétricas, temperatura y humedad del aire a diversos niveles hasta 10 m.
de altura y del suelo y subsuelo.
Horas que se realizan las observaciones:
La hora observacional depende del tipo, finalidad y uso de cada
observación.
Es importante que las observaciones sean sincrónicas y continuadas durante
varios años, para que puedan utilizarse en cualquier estudio o investigación Para
determinado tipo de observaciones, en especial las sinópticas, la OMM ha
establecido horas fijas, en tiempo universal coordinado (UTC).
Las horas principales, para efectuar observaciones sinópticas de superficie
son: 00:00 - 06:00 - 12:00 - 18:00 UTC a las horas sinopticas intermedias son:
03:00 - 09:00 - 15:00 - 21:00 UTC.
Las horas fijas para la observación sinóptica en altitud son: 00:00 - 12:00 UTC.
Las observaciones aeronáuticas se realizan en forma horaria, las de despegue
y aterrizaje en el momento mismo en que el piloto efectúa dichas operaciones,
y en vuelo en cualquier momento.
LA TEMPERATURA
1. CONCEPTO:
La temperatura de un cuerpo indica en qué dirección se desplazará el calor al
poner en contacto dos cuerpos que se encuentran a temperaturas distintas, ya que
éste pasa siempre del cuerpo cuya temperatura es superior al que tiene la
temperatura más baja; el proceso continúa hasta que las temperaturas de ambos se
igualan.
2. ESCALAS TERMOMETRICAS:
Las escalas de temperatura más comúnmente usadas son dos: Celsius y
Fahrenheit. Con fines de aplicaciones físicas o en la experimentación, es posible
hacer uso de una tercera escala llamada Kelvin o absoluta. La escala Celsius es la
más difundida en el mundo y se la emplea para mediciones de rutina, en superficie y
en altura.
La escala Fahrenheit se usa en algunos países con el mismo fin, pero para
temperaturas relativamente bajas continúa siendo de valores positivos. Se aclarará
este concepto cuando se expongan las diferencias entre ambas escalas.
Tradicionalmente, se eligieron como temperaturas de referencia, para ambas
escalas los puntos de fusión del hielo puro (como 0° C ó 32° F) y de ebullición del
agua pura, a nivel del mar (como 100° C o 212° F).
Como puede verse, la diferencia entre estos dos valores extremos es de 100°
C y 180° F, respectivamente en las dos escalas.
Por otro lado, la relación o cociente entre ambas escalas es de 100/180, es
decir 5/9. Asimismo una temperatura de 0° F es 32° F más fría que una de 0° C, esto
permite comparar diferentes temperaturas entre una y otra escala. Un algoritmo
sencillo hace posible pasar de un valor de temperatura, en una escala, a unos en la
otra y viceversa, o sea:
0°C = 5/9 °F – 32 y 0°F = 9/5 °C + 32
La escala absoluta o Kelvin es llamada así por ser éste su creador. El límite
teórico inferior de la misma no se puede alcanzar interpretándose los °K como el
estado energético más bajo que pueden llegar a alcanzar las moléculas de la
materia. En los laboratorios de bajas temperaturas se han alcanzado valores muy
bajos, cercanos a -273.16° C, mediante la congelación del hielo o del hidrógeno, que
son los gases de menor peso molecular (es decir los más livianos).Por lo tanto se
define como:
273.16 K = 0º C
1
3. CALOR Y TEMPERATURA:
El calor equivale a la energía calorífica que contienen los cuerpos la
temperatura es la medida del contenido de calor de un cuerpo.
Mediante el contacto de la epidermis con un objeto se perciben sensaciones
de frío o de calor, siendo está muy caliente. Los conceptos de calor y frío son
totalmente relativos y sólo se pueden establecer con la relación a un cuerpo de
referencia como, por ejemplo, la mano del hombre.
Lo que se percibe con más precisión es la temperatura del objeto o, más
exactamente todavía, la diferencia entre la temperatura del mismo y la de la mano
que la toca. Ahora bien, aunque la sensación experimentada sea tanto más intensa
cuanto más elevada sea la temperatura, se trata sólo una apreciación muy poco
exacta que no puede considerarse como medida de temperatura. Para efectuar esta
ultima se utilizan otras propiedades del calor, como la dilatación, cuyos efectos son
susceptibles.
La dilatación es, por consiguiente, una primera propiedad térmica de los
cuerpos, que permite llegar a la noción de la temperatura.
La segunda magnitud fundamental es la cantidad de calor que se supone
reciben o ceden los cuerpos al calentarse o al enfriarse, respectivamente.
La cantidad de calor que hay que proporcionar a un cuerpo para que su
temperatura aumente en un numero de unidades determinado es tanto mayor cuanto
más elevada es la masa de dicho cuerpo y es proporcional a lo que se denomina
calor especifico de la sustancia de que está constituido.
Cuando se calienta un cuerpo en uno de sus puntos, el calor se propaga a los
que son próximos y la diferencia de temperatura entre el punto calentado
directamente y otro situado a cierta distancia es tanto menor cuando mejor conducto
del calor es dicho cuerpo. Si la conductabilidad térmica de un cuerpo es pequeña, la
transmisión del calor se manifiesta por un descenso rápido de la temperatura entre el
punto calentado y otro próximo. Así sucede con el vidrio, la porcelana, el caucho,
etc. En el caso contrario, por ejemplo con metales como el cobre y la plata, la
conductabilidad térmica es muy grande y la disminución de temperatura entre un
punto calentado y el otro próximo es muy reducida.
Se desprende de lo anterior que el estudio del calor sólo puede hacerse
después de haber definido de una manera exacta los dos términos relativos al propio
calor, es decir, la temperatura, que se expresa en grados, y la cantidad de calor, que
se expresa en calorías.
4. RADIACION Y TEMPERATURA:
La superficie terrestre recibe energía proveniente del Sol, en forma de
radiación solar emitida en onda corta. A su vez, la Tierra, con su propia atmósfera,
2
refleja alrededor del 55% de la radiación incidente y absorbe el 45% restante,
convirtiéndose, ese porcentaje en calor.
Por otra parte, la tierra irradia energía, en onda larga, conocida como
radiación terrestre. Por lo tanto, el calor ganado de la radiación incidente debe ser
igual al calor perdido mediante la radiación terrestre; de otra forma la tierra se iría
tornando, progresivamente, más caliente o más fría. Sin embargo, este balance se
establece en promedio; pero regional o localmente se producen situaciones de
desbalance cuyas consecuencias son las variaciones de temperatura.
5. VARIACIONES DE TEMPERATURA:
La cantidad de energía solar recibida, en cualquier región del planeta, varía
con la hora del día, con la estación del año y con la latitud.
Estas diferencias de radiación originan las variaciones de temperatura. Por
otro lado, la temperatura puede variar debido a la distribución de distintos tipos de
superficies y en función de la altura.
Ejercen influencia sobre la temperatura:
La variación diurna, distribución latitudinal, variación estacional, tipos de
superficie terrestre y la variación con la altura.
Variación diurna:
Se define como el cambio en la temperatura, entre el día y la noche,
producido por la rotación de la tierra.
Variación de la temperatura con la latitud:
En este caso se produce una distribución natural de la temperatura sobre la
esfera terrestre, debido a que el ángulo de incidencia de los rayos solares varía con
la latitud geográfica.
Variación estacional:
Esta característica de la temperatura se debe al hecho que la Tierra circunda
al Sol, en su órbita, una vez al año, dando lugar a las cuatro estaciones: verano,
otoño, invierno y primavera.
Como se sabe, el eje de rotación de la Tierra está inclinado con respecto al
plano de su órbita; entonces el ángulo de incidencia de los rayos solares varía,
estacionalmente, en forma diferente para ambos hemisferios.
Es decir, el Hemisferio Norte es más cálido que el Hemisferio Sur durante los
meses de junio, julio y agosto, porque recibe más energía solar.
3
Recíprocamente, durante los meses de diciembre, enero y febrero, el
Hemisferio Sur recibe más energía solar que el similar del Norte y, por lo tanto, se
torna más cálido.
Variaciones con los tipos de superficie terrestre:
La distribución de continentes y océanos produce un efecto muy importante
en la variación de temperatura.
Al establecerse diferentes capacidades de absorción y emisión de radiación
entre tierra y agua (capacidad calorífica), podemos decir que las variaciones de
temperatura sobre las áreas de agua experimentan menores amplitudes que sobre
las sólidas.
Sobre los continentes, se debe resaltar el hecho de que existen diferentes
tipos de suelos en cuanto a sus características: desérticos, selváticos, cubiertos de
nieve, etc. Tal es así que, por ejemplo, suelos muy húmedos, como pantanos o
ciénagas, actúan en forma similar a las superficies de agua, atenuando
considerablemente las variaciones de temperatura.
También la vegetación espesa tiende a atenuar los cambios de temperatura,
debido a que contiene bastante agua, actuando como un aislante para la
transferencia de calor entre la Tierra y la atmósfera.
Por otro lado, las regiones desérticas o áridas permiten grandes variaciones
en la temperatura. Esta influencia climática tiene a su vez su propia variación diurna
y estacional.
Como ejemplo ilustrativo de este hecho podemos citar que una diferencia
entre las temperaturas máximas y mínimas puede ser de 10°C, o menos, sobre
agua, o suelos pantanosos o inundados, mientras que diferencias de hasta 40°C, o
más, son posibles sobre suelos rocosos o desiertos de arena.
En la Meseta Siberiana, al Norte de Asia, la temperatura promedio en julio es
de alrededor de 10°C y el promedio en enero alrededor de -40°C; es decir, una
amplitud estacional de alrededor de 50°C.
El viento es un factor muy importante en la variación de la temperatura. Por
ejemplo, en áreas donde los vientos proceden predominantemente de zonas
húmedas u oceánicas, la amplitud de emperatura es generalmente pequeña; por otro
lado, se observan cambios pronunciados cuando los vientos prevalecientes soplan
de regiones áridas, desérticas o continentales.
Como caso interesante, se puede citar que en muchas islas, la temperatura
permanece aproximadamente constante durante todo el año.
Variaciones con la altura:
A través de la primera parte de la atmósfera, llamada troposfera, la
temperatura decrece normalmente con la altura.
4
Este decrecimiento de la temperatura con la altura recibe la denominación de
Gradiente Vertical de Temperatura, definido como un cociente entre la variación de
la temperatura y la variación de altura , entre dos niveles.
En la troposfera el G.V.T. medio es de aproximadamente 6.5° C / 1000 m. Sin
embargo a menudo se registra un aumento de temperatura, con la altura, en
determinadas capas de la atmósfera.
A este incremento de la temperatura con la altura se la denomina inversión
de temperatura.
Una inversión de temperatura se puede desarrollar a menudo en las capas de
la atmósfera que están en contacto con la superficie terrestre, durante noches
despejadas y frías, y en condiciones de calma o de vientos muy suaves. Superada
esta capa de inversión térmica, la temperatura comienza a disminuir nuevamente
con la altura, restableciéndose las condiciones normales en la troposfera.
Puede ocurrir que se produzcan inversiones térmicas, en distintos niveles de
altura de la troposfera inferior o media. Esto se debe, fundamentalmente, al ingreso
de aire caliente en algunas capas determinadas, debido a la presencia de alguna
zona frontal.
En términos generales, la temperatura decrece a lo largo de toda la
troposfera, hasta alcanzar la región llamada estratosfera (variable con la latitud y la
época del año), donde la temperatura no decrece si no que permanece
aproximadamente constante o, inclusive, aumenta con la altura.
La zona de transición entre la troposfera y la estratosfera recibe el nombre de
tropopausa.
6. MEDICION DE LA TEMPERATURA DEL AIRE:
El instrumento utilizado para medir temperaturas se llama termómetro. Existen
varios tipos de termómetros, cuya construcción varia según el uso a que se destinan
y su modo de utilización.
Todos los termómetros miden la temperatura y sus variaciones aprovechando
el efecto producido por el calor sobre un cuerpo. Generalmente se utiliza la dilatación
que acompaña a un incremento de calor. La dilatación del mercurio contenido en un
tubo cerrado de vidrio, constituye el fundamento del termómetro científico más
común. Algunas veces se utiliza alcohol en lugar de mercurio.
En meteorología, las temperaturas que mayormente se miden son las
siguientes:
Temperatura del aire o ambiente.- es la temperatura del aire registrada en el
instante de la lectura.
5
Punto de rocío (Temperatura de punto de rocío)..- es la temperatura a la cuál el
aire alcanza la saturación, es decir se condensa. Esta temperatura es medido por
medio del Psicrómetro, Instrumento consistente en un termómetro de bulbo seco y
uno de bulbo húmedo, que se utiliza para medir el contenido de vapor de agua en el
aire.
Temperatura Máxima.- es la mayor temperatura registrada en un día, y que se
presenta entre las 14:00 y las 16:00 horas.
Temperatura Mínima..- es la menor temperatura registrada en un día, y se puede
observar en entre las 06:00 y las 08:00 horas.
6
LA PRESION ATMOSFERICA
1. DEFINICION:
En física la presión está definida como al cociente entre la acción de una
fuerza sobre la unidad de superficie.
P = F/S
Por lo tanto, la presión atmosférica es numéricamente igual al peso de una
columna de aire que tiene como base la unidad de superficie y como altura la de la
atmósfera.
2. UNIDAD DE PRESION:
Desde el punto de vista histórico, la primera unidad empleada para medir la
presión atmosférica fue el "milímetro de mercurio" (mm Hg), en razón de la conocida
capacidad de una columna de mercurio, de unos 760 mm, consistente en lograr
equilibrar la referida presión. Dicha propiedad era muy utilizada en la construcción de
los primeros barómetros, de modo que el mm Hg resultaba una unidad de medida
sumamente intuitiva.
En la industria también ha sido usada la "atmósfera técnica" (at), definida
como la presión debida a la acción de un kilogramo fuerza (kgf) sobre una superficie
de un centímetro cuadrado. Recordemos que 1 kgf corresponde a la fuerza de
gravedad actuando sobre una masa de 1 kg, es decir, aproximadamente 9,81
newtons (N). La "atmósfera técnica" no debe confundirse con la "atmósfera normal" o
"atmósfera física" (atm), definida como la presión debida a una columna de mercurio
de (exactamente) 760 mm, bajo condiciones predeterminadas. La equivalencia es 1
atm. = 1,033at.
Se debe mencionar que existen unidades análogas en los países de habla
inglesa, donde resultan de uso frecuente las "pulgadas de mercurio" (Hg) y las "libras
por pulgada cuadrada " (psi). Estas últimas todavía se utilizan en nuestro país, para
medir la presión de los neumáticos en los vehículos.
Posteriormente, se generalizó el empleo del sistema CGS, basado en el
centímetro, el gramo y el segundo. Por tal motivo, la elección lógica era la "baria",
correspondiente a una fuerza de una dina actuando sobre una superficie de un
centímetro cuadrado. Sin embargo, como la baria resultaba demasiado pequeña
para los fines prácticos, se decidió adoptar una unidad un millón de veces mayor: el
"bar" (1 bar = 1.000.000 barias). En el campo específico de la meteorología, se hizo
común el uso de la milésima de bar, el "milibar" (mb).
1
En la actualidad, la comunidad científica internacional ha adoptado el Sistema
Internacional (SI), cuyas unidades fundamentales son el metro, el kilogramo y el
segundo. Para este sistema la unidad de presión es el newton por metro cuadrado,
denominado "pascal" (PA). Debido a que es una unidad muy pequeña y a efectos de
facilitar la transición de un sistema a otro, se ha optado por expresar la presión
atmosférica en "hectopascales" (hPA), es decir, en centenares de pascales. El
hectopascal es idéntico al milibar (1 hPA = 1mb), de modo que no requiere mayor
esfuerzo admitir dicho cambio en la denominación.
Tanto la Organización Meteorológica Mundial (1982) como la Organización de
Aviación Civil Internacional (1985) han abandonado ya, definitivamente, el uso del
milibar, adoptando en su lugar el hectopascal como unidad de base para la medida
de la presión atmosférica.
3. MEDICION DE LA PRESION:
El barómetro de mercurio es un instrumento utilizado para medir la presión
atmosférica. La palabra barómetro viene del Griego donde:
Báros = Presión y Métron = Medida
El primer Barómetro lo ideo Evangelista Torricelli cuando trataba de explicar
que las bombas aspirantes no pueden hacer subir el agua más allá de cierta altura.
El barómetro de Fortin se compone de un tubo Torricelliano que se introduce
en el mercurio contenido en una cubeta de vidrio en forma tubular, provista de una
base de piel de gamo cuya forma puede ser modificada por medio de un tornillo que
se apoya en su centro y que, oportunamente girado, lleva el nivel del mercurio del
cilindro a rozar la punta de un pequeño cono de marfil. Así se mantiene un nivel fijo.
El barómetro está totalmente recubierto de latón, salvo dos ranuras verticales
junto al tubo que permiten ver el nivel de mercurio. En la ranura frontal hay una
graduación en milímetros y un nonius para la lectura de décimas de milímetros. En la
posterior hay un pequeño espejo para facilitar la visibilidad del nivel. Al barómetro va
2
unido un termómetro. Los barómetros Fortin se usan en laboratorios científicos para
las medidas de alta precisión, y las lecturas deben ser corregidas teniendo en cuenta
todos los factores que puedan influir sobre las mismas, tales como la temperatura
del ambiente, la aceleración de gravedad de lugar, la tensión de vapor del mercurio,
etc.
Con vistas a la difusión de los barómetros para mediciones de altura y para la
previsión del tiempo se han ideado unos barómetros metálicos más manejables y
económicos que el de Fortin, son los llamados aneroides y holostéricos, si bien
son menos precisos. El primero está formado por un tubo de sección elíptica doblado
en forma de aro, en el que se ha obtenido una alta rarefacción. El tubo doblado
queda fijo en un punto y la extremidad de los semicírculos así obtenidos es móvil.
Con el aumento de la presión atmosférica, el tubo tiende a cerrarse; en el caso
contrario tiende a abrirse. La extremidad de los semicírculos está unida a los
extremos de una barrita que gira sobre su centro; ésta, a través de un juego de
engranajes y palancas, hace mover un índice.
El barómetro metálico holostérico está formado por un recipiente aplanado, de
superficies onduladas en el que se ha logrado una intensa rarefacción antes de
cerrarlo; en una de las caras se apoya un resorte que, con las variaciones de presión
atmosférica, hace mover un índice por medio de un juego de palancas.
4. VARIACION DE LA PRESION CON LA ALTURA:
A medida que uno asciende la presión atmosférica decrece. En capas bajas
cerca de la superficie la disminución de la presión con la altura es de
aproximadamente 1hPa cada 8m. Esta relación va disminuyendo a medida que la
altura aumenta
3
Ejemplo de la variación de presión con la altura
HUMEDAD
H[m] P[mm] T[ºC]
RELATIIVA
20000 41.4
18000 56.6 -55.0
ESTRATÓSFERA
16000 77.5 -55.0
14000 106.0 -55.0
12000 145.0 -55.0
10000 198.2 -50.0
8000 266.9 -37.0
6000 353.8 -24.0 5%
5000 405.1 -17.5 10%
4000 462.3 -11.0 20%
3000 525.8 -4.5 30% TROPÓSFERA
2000 596.2 2.0 40%
1500 634.2 5.2
1000 674.1 8.5 60%
500 716.0 11.8
0 760.0 15.0 80%
4
EL AGUA EN LA ATMOSFERA
1. VAPOR DE AGUA:
La atmósfera terrestre contiene cantidades variables de agua en forma de
vapor. La mayor parte se encuentra en los cinco primeros kilómetros del aire, dentro
de la troposfera, y procede de diversas fuentes terrestres gracias al fenómeno de la
evaporación. el cual es ayudado por el calor solar y la temperatura propia de la
Tierra. La evaporación es el paso de una sustancia líquida al estado de vapor. Este
proceso se realiza solamente en la superficie del líquido y a cualquier temperatura
aunque, en igualdad de condiciones, este fenómeno es acelerado cuanto mayor es
la temperatura reinante.
El vapor de agua que se encuentra en la atmósfera proviene, principalmente, de
la evaporación de los mares. Este proceso es facilitado por las olas que se abaten
contra las rocas y acantilados de las costas, pulverizándose el agua y elevándose en
el aire minúsculas gotas que, al evaporarse, dejan en libertad microscópicos núcleos
de sal, los cuales flotan constantemente en la atmósfera y contribuyen a la formación
de las precipitaciones.
2. LA EVAPORACIÓN:
Este proceso presenta dos aspectos: el físico y el fisiológico. El primero es el
que se conoce mejor y tiene lugar en todos los puntos en que el agua está en
contacto con el aire no saturado, sobre todo en las grandes superficies líquidas:
mares, lagos, pantanos, estanques, charcas y ríos. Por su parte, la evaporación
fisiológica también es importante y corresponde a la transpiración de los vegetales,
la cual restituye a la atmósfera una gran cantidad de agua, que primero había sido
absorbida. La cantidad de vapor de agua, en un volumen dado de aire, se denomina
humedad.
El evaporímetro, es el instrumento que permite medir la evaporación que se
produce en una masa de agua, y con ello la capacidad de evaporación del aire en un
tiempo determinado.
1
Para valorar la evaporación se utilizan diferentes sistemas. Así, en el
evaporímetro de Wild se dispone de una vasija con agua, suspendida de una
balanza de resorte que indica directamente la cantidad de agua evaporada. En el
evaporímetro de Piché, la evaporación se mide en una escala graduada situada en
un tubo que contiene el líquido.
3. LA HUMEDAD:
Las precipitaciones suelen acompañar al aire muy húmedo, mientras que el aire
seco tiende a hacer que el agua terrestre se evapore, en vez de enviar más líquido
sobre la Tierra.
Es muy difícil medir directamente la cantidad de agua presente en la atmósfera,
pero este factor no es especialmente importante para un meteorólogo. Lo que
interesa es saber cuánto vapor de agua existe expresado como porcentaje de la
cantidad máxima que puede contener el aire saturado a una determinada
temperatura. Este porcentaje es conocido como humedad relativa y se expresa en
tanto por ciento, siendo un dato más significativo, a efectos comparativos que la
humedad absoluta, que se define como el peso en gramos del agua contenida en un
metro cúbico de aire.
El contenido de agua en la atmósfera depende, principalmente, de la
temperatura. Cuanto más caliente está una masa de aire, mayor es la cantidad de
vapor de agua que puede retener. En contrapartida, a temperaturas bajas puede
almacenar menos vapor de agua. Cuando una masa de aire caliente se enfría, por la
causa que fuere, se desprende del vapor que le sobra en forma de precipitación.
4. LA SATURACIÓN:
Cuando una masa de aire contiene la máxima cantidad de vapor de agua
admisible a una determinada temperatura, es decir, que la humedad relativa llega al
cien por ciento, el aire está saturado. Si estando la atmósfera saturada se le añade
más vapor de agua, o se disminuye su temperatura, el sobrante se condensa.
Cuando el aire contiene más vapor de agua que la cantidad que tendría en estado
de saturación, se dice que está sobresaturado.
Hay que destacar que una masa de aire saturado en contacto con una
superficie de agua a la misma temperatura no pierde ni gana ninguna molécula de
vapor de agua, pues existe un equilibrio dinámico en el sentido de que el número de
moléculas de agua que pasan al aire es el mismo que el de moléculas de vapor de
agua que se condensan sobre la superficie del líquido.
5. PUNTO DE ROCIO:
Si una masa de aire se enfría lo suficiente, alcanza una temperatura llamada
punto de rocío, por debajo de la cual no puede mantener toda su humedad en
2
estado de vapor y éste se condensa, convirtiéndose en líquido, en forma de gotitas
de agua. Si la temperatura es lo suficiente baja se originan cristales de hielo.
Casi siempre se necesita algo, sobre lo que el vapor pueda condensarse, es
decir, superficies o cuerpos apropiados donde depositarse. Y en la atmósfera ese
"algo" son partículas diminutas, impurezas procedentes de la Tierra. La mayoría de
estas partículas son tan pequeñas que no pueden verse a simple vista y sse
conocen como núcleos de condensación.
6. LA PRECIPITACION:
La precipitación puede, producirse por la caída directa de gotas de agua o de
cristales de hielo que se funden, las gotas son mayores cuanto más alta está la nube
que las forma y más elevada es la humedad del aire, ya que se condensa sobre ellas
el vapor de las capas que van atravesando. Además, durante el largo recorrido,
muchas gotas llegan a juntarse, fenómeno que también se presenta en los cristales
de hielo.
Estas gotas caen en virtud de su peso, y lo hacen a una velocidad que varía
entre 4 y 8 m/s, según sea el tamaño de las mismas y la influencia del viento. En
cuanto a su tamaño, varía entre 0,7 y 5 milímetros de diámetro. No obstante, una
típica gota de precipitación denominada lluvia tiene un milímetro de diámetro, lo que
representa que su volumen, aproximadamente, es un millón de veces mayor que el
de una gotita primitiva de nube.
El agua de lluvia no es pura como la destilada. Contiene varias sustancias en
suspensión y disolución, y esto aunque se trate de lluvia recogida en el mar o a gran
distancia de las costas. Casi siempre es portadora de sustancias nitrogenadas
(nitratos y amoniaco), que son beneficiosas para la agricultura.
En el fondo, como la lluvia resulta del ascenso y enfriamiento del aire húmedo,
ya que a menos temperatura no puede retener todo su vapor de agua, parte del cual
3
se condensa rápidamente, existe más de un sistema para conseguirlo. El más
sencillo es el llamado de convección, y se produce cuando una masa de aire
asciende debido a que su temperatura es mayor y, por tanto, es más ligera que el
aire que la rodea. El resultado es que la masa se enfría y se origina el proceso de
condensación, lo que da lugar a la lluvia por convección.
Por otra parte, una masa de aire también puede ser forzada a subir a niveles
más fríos, cuando encuentra una cadena montañosa en su camino, por ejemplo. La
lluvia producida por este método se denomina lluvia orográfica o de relieve.
Un proceso similar tiene lugar cuando una masa de aire caliente se encuentra
con una gran masa de aire frío, lo que en el argot meteorológico se conoce como
una montaña de aire frío. Como las masas de aire generalmente no se mezclan, el
aire caliente asciende, deslizándose por encima del frío. La lluvia que nace de este
encuentro recibe el nombre de lluvia frontal o ciclónica.
Nombres de la lluvia
La lluvia, según la forma de presentarse y su intensidad, recibe varios
nombres y está afectada por diversas circunstancias y fenómenos físicos y
geográficos. Se denomina lluvia si es continua, regular y el diámetro de sus gotas es
superior a 0,5 milímetros. Cuando las gotas que caen son menudas, con un diámetro
inferior al citado, y se presentan de forma pulverizada, como flotando en el aire, se
conoce por llovizna. Se llama chubasco, chaparrón o aguacero, si cae de golpe, con
intensidad, y por poco rato, como durante el verano y climas tropicales. Si la lluvia es
tan violenta y abundante que provoca riadas e inundaciones se denomina tromba o
manga de agua.
Medición de la precipitación
El pluviómetro, es el instrumento que se emplea en los centros de
investigación meteorológica para la recogida y medición de la lluvia caída.
Se compone de un recipiente cilíndrico, abierto y con el eje vertical, que
termina por su parte superior en un borde de latón de filo cortante. El cilindro termina
por abajo en una especie de embudo cónico, que en su extremidad inferior lleva una
4
espita; al abrir ésta, la lluvia recogida durante un determinado periodo, se transvasa
a recipientes graduados. Conociendo la superficie de la base circular del cilindro se
obtiene la cantidad de lluvia caída por unidad de superficie en el terreno de la zona.
Dicha cantidad se expresa en milímetros, que representan la altura de la capa de
agua caída. La dimensión normal de la superficie anteriormente citada en estos
2
instrumentos es de 0,1 m , por lo que un litro de agua recogida en el recipiente
3
(equivale a 1 dm ) representa 10 mm de lluvia.
Hoy en día los pluviómetros son del tipo cazoletas basculantes. El agua de
lluvia es recogida por un primer embudo superior dotado de una embocadura
metálica mecanizada con gran precisión. El agua recogida es guiada hasta un
segundo embudo con sistema de rebose destinado a disminuir los efectos de la
inercia antes de alcanzar las cazoletas basculantes. La primera cazoleta bascula
después de recoger una cantidad de agua dada, cuyo volumen es función de la
calibración del instrumento. Al bascular las cazoletas, se genera un cierre
momentáneo de un relé reed, posicionándose además la segunda cazoleta para
recoger el agua procedente del embudo. Una vez llena, las cazoletas basculan en
sentido contrario produciéndose un nuevo contacto de relé y repitiéndose el ciclo.
7. LA NIEVE:
Así como la lluvia cae en gotas más o menos gruesas, la nieve baja en copos
más o menos grandes que, examinados al microscopio, presentan una estructura
cristalina de variadas formas, aunque lo más corriente es que adopten forma de
estrella de seis puntas. La nieve se forma cuando la temperatura es tan baja que el
agua adquiere estado sólido. Los copos nacen cuando las gotas, al caer, atraviesan
una capa de aire frío, por debajo de cero grados, y cerca del suelo.
Al igual que la lluvia, la nieve también puede formarse a partir de los cristales
de hielo que integren una nube. Tan pronto como los cristales comienzan a caer a
través de la nube, chocan con las gotitas de nube y con otros cristales de distintos
5
tamaños, uniéndose y formando pequeños núcleos congelados. A este proceso se le
llama de coalescencia. Se ha demostrado que cuando los cristales tienen un
diámetro superior a los 200 micrones, la velocidad de crecimiento por coalescencia
es mayor que la de crecimiento por fijación directa de moléculas de agua sobre el
cristal de hielo. Este fenómeno también tiene lugar en la lluvia por coalescencia, en
que las gotas mayores barren a las menores en su caída.
En invierno, cuando la temperatura al nivel del suelo es inferior a la de fusión, el
conglomerado de cristales de hielo alcanza la superficie terrestre en forma de nieve.
Cuando la temperatura es superior a 0° C., la nieve se funde y se convierte en lluvia.
A veces ocurre que hay una capa de aire caliente inmediatamente sobre el suelo, a
pesar de que la temperatura de éste se halla por debajo del punto de fusión. Por
ejemplo, la temperatura de la superficie terrestre y del aire en contacto con la misma
puede ser de menos 2° C., mientras que a 1.200 metros de altitud puede haber una
temperatura de 3° C. En este caso, cuando los copos de nieve atraviesan la capa
donde la temperatura es superior a 0°, se funden y se transforman en gotas de lluvia.
Luego, a medida que éstas continúan cayendo, atravesándola capa más fría, se
congelan nuevamente, en parte o por entero, para alcanzar el suelo en forma de
aguanieve.
Si la capa de aire frío cercana al suelo no tiene suficiente espesor o no es lo
bastante glacial como para que las gotas se congelen, éstas llegan a la superficie
terrestre como agua sobreenfriada. Al entrar en contacto con los objetos terrestres,
mucho más fríos, el agua se solidifica rápidamente, recubriéndolo todo con una capa
de hielo de caprichosas y exóticas formas. Esto se conoce como lluvia congelada o
helada.
8. EL GRANIZO:
Se conoce como granizo los granos o corpúsculos de hielo más o menos
duros que caen de las nubes. El tamaño de estas partículas oscila, normalmente,
entre unos milímetros y dos o más centímetros. Al contrario de la nieve, que se da
casi siempre en invierno o regiones heladas propicias, el granizo se produce,
generalmente, tanto en verano como en la estación invernal. El mecanismo de esta
precipitación violenta de gránulos de hielo está relacionado con las tormentas,
principalmente en plena canícula, en las que interviene la convección como
elemento esencial en su formación, y con los fenómenos eléctricos.
6
Si el gránulo de hielo alcanza un tamaño superior a los 5 milímetros recibe el
nombre de piedra o pedrisco. El granizo y la piedra, que tienen la misma constitución
y sólo se diferencian por su grosor, se componen de esferitas irregulares de hielo de
diferente grado de dureza. Generalmente constan de un núcleo congelado envuelto
por varias capas de hielo transparente y opaco. Algunas veces se han recogido
piedras de más de 13 centímetros de diámetro. En cuanto a su peso, han caído
piedras de más de un kilo, lo que da idea de lo perjudicial que puede resultar una
precipitación de tal naturaleza, especialmente para la agricultura.
Para la génesis de tormentas de granizo la atmósfera debe encontrarse
inestable, es decir, deben reinar especiales condiciones de temperatura y humedad
que permitan el desarrollo de tormentas eléctricas con violentas corrientes
ascendentes de aire. Cuando existe una corriente de aire cálido y húmedo que se
mueve cerca de la superficie terrestre, y un chorro de aire más seco sopla a mayor
altitud, en sentido transversal, las condiciones son favorables para iniciarse una
tormenta eléctrica, aunque hay que tener presente que no todas esas tormentas
producen granizo.
Una característica común de los gránulos de granizo y de piedra es que el
hielo que los constituye no es uniforme. Casi todos están conformados, en parte, por
hielo transparente y, en parte, por hielo lechoso u opaco.
Generalmente el granizo pequeño tiene forma esférica muy acusada, pero a
medida que aumenta de tamaño, convirtiéndose en piedra, adopta la de pera o de
cebolla, si se prefiere. Como caen con el vértice hacia arriba, el agua congelada se
acumula en la superficie chata inferior.
El trozo de granizo está constituido por varios cientos de diminutos cristales
de hielo. Las capas de hielo opaco están formadas por pequeños cristales y burbujas
de aire atrapadas, mientras que las de hielo transparente lo están por cristales
grandes.
El porqué los cristales se disponen en capas alternadas, según su tamaño,
dando lugar a un trozo de granizo o de piedra, tiene su explicación en la velocidad a
la cual se recoge y congela el agua de las nubes. Cuando el granizo cae a través de
una región de nubes bajas, e intercepta pequeñas cantidades de agua
sobreenfriada, ésta puede congelarse casi instantáneamente, formando la capa
opaca. En cambio, si la piedra o granizo acumula grandes cantidades de agua, ésta
no puede congelarse de forma instantánea, y más si capta el líquido de las partes
más calientes de la nube. Entonces, el granizo se humedece y el proceso de
congelación continúa lentamente, a medida que los cristales grandes crecen. y
expulsan el aire retenido, dando así origen a la capa transparente. O sea que la
existencia de estas diversas capas se atribuye al hecho de que el granizo es
arrastrado muchas veces hacia lo alto de la nube por las fuertes corrientes y elevado
de nuevo, como un prolongado torbellino, hasta que alcanza tal tamaño y peso que
cae a tierra.
Otras veces, el granizo se origina gracias a la presencia de los consabidos
cristalitos de hielo. Una vez que éstos comienzan a nacer, el crecimiento se efectúa
con mucha rapidez. La mayor parte de las gotas de agua de la nube se ordena
7
alrededor de los mismos, los cuales toman la forma que determinan las condiciones
reinantes en el interior de la nube.
Como los cristales de hielo se agitan turbulentamente, rozan unos con otros,
ya uniéndose, ya puliendo sus superficies, convirtiéndose muchas veces en cuerpos
esféricos bastante perfectos. Cuando las corrientes ascendentes y descendentes,
en el interior de la nube de tormenta, son de tal clase y naturaleza que los trozos de
granizo suben y bajan varias veces, y, por tanto, el granizo tarda en caer al suelo, es
cuando aparecen las piedras de gran tamaño, pues varias gotas y cristales se van
acumulando y congelando sobre el gránulo primitivo.
9. EL ROCIO:
A diferencia de las precipitaciones de altura que hemos descrito, existen otras
que puede decirse que se originan directamente sobre la superficie terrestre, aunque
el proceso de condensación viene a ser el mismo. La más conocida de estas
precipitaciones es el rocío, que consiste en la aparición de gotitas de agua sobre los
objetos y cuerpos expuestos a la intemperie, principalmente vegetales.
El rocío se forma a causa de que los cuerpos que, como las plantas, son
malos conductores del calor, se enfrían considerablemente en las noches claras y
serenas, al emitir gran cantidad de radiación calórica hacia el espacio. Debido a este
proceso, las capas de aire en contacto con el suelo y los vegetales se enfrían
demasiado, no pudiendo mantener, por tanto, toda el agua en forma de vapor, la
cual se condensa en forma de gotitas, siempre que la temperatura sea superior a 0°
C. Estas diminutas gotas, unas veces se depositan directamente sobre objetos que
están en contacto con el aire enfriado, y otras caen desde alturas menores de un
metro.
Vulgarmente se cree que el rocío se forma en las primeras horas de la noche
y madrugada, pero lo cierto es que se produce siempre que la temperatura del suelo
desciende lo necesario. Este fenómeno es más frecuente en la estación veraniega,
ya que es más intensa la irradiación del calor terrestre hacia el espacio. Hay que
8
hacer notar que no solamente se condensa el vapor de agua contenido en las capas
de aire cercanas al suelo, sino también, en parte, el procedente de la transpiración
vegetal.
El rocío, contra lo que muchos opinan, no hay que despreciarlo como
precipitación útil, pues cuando no se da la lluvia ni la nieve, la cantidad de agua
recogida de esta forma tiene un valor realmente importante. En los climas áridos y
semiáridos es de vital importancia para la agricultura.
En las regiones terrestres donde la humedad del aire sea elevada, el rocío
puede proporcionar una buena cantidad de agua. En el Estado de Israel, por
ejemplo, medir la cantidad de rocío es una práctica cotidiana, como en España lo es
la de la lluvia, pues es una zona muy necesitada de agua. El rocío también es
primordialmente beneficioso en ciertas comarcas agrícolas del Paraguay y Chile,
donde la lluvia es un fenómeno casi desconocido. Sin él, esos territorios dejaían de
ser cultivables en poco tiempo.
10. LA HELADA:
Este fenómeno consistente en la solidificación del agua del suelo, causada
por un descenso de la temperatura por debajo de su punto de congelación.
Las heladas se producen con mayor facilidad cuando el cielo se halla
despejado, puesto que entonces la tierra pierde más calor por irradiación que por
convección y basta que la temperatura descienda unas décimas por debajo de los
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0° C. En cambio, con cielo cubierto, son precisos varios grados por debajo de cero
para que tengan lugar las heladas.
11. LA VISIBILIDAD:
La visibilidad se define como la distancia horizontal máxima a la que un
observador puede distinguir claramente algunos objetos de referencia en el
horizonte. Algunos meteoros reducen la visibilidad como se observa en la tabla.
REDUCCIÓN DE LA VISIBILIDAD PROVOCADA POR METEOROS
METEORO VISIBILIDAD HUMEDAD CONSTITUCIÓN
NIEBLA < 1 Km 90-100% agua o hielo
NEBLINA 1-2 Km 80-90% agua o hielo
CALIMA > 2 Km < 80% partículas sólidas
BRUMA > 2 Km < 80% partículas sólidas
LLUVIA < 3 Km 100 % agua o hielo
LLOVIZNA < 1 Km 100 % agua o hielo
12. LA NIEBLA:
Es otro de los fenómenos producidos por la condensación del vapor de agua
atmosférico. En realidad, es una nube tan baja que toca el suelo. Tanto la niebla
como la nube consisten en un conjunto de gotitas dispersas en el aire. Las
diferencias existentes entre ambas formaciones son la altitud a la que cada una se
origina, y que las nubes contienen cristalitos de hielo.
La niebla, pues, está constituida por gotitas de agua tan microscópicas que
flotan en el aire, reduciendo la visibilidad tanto cuanto más juntas están más espesa
es la misma. La niebla se forma al enfriarse el aire que está en contacto con la tierra
o el mar. Al igual que las nubes, una masa de aire cálido y húmedo se enfría
alcanzando el punto de rocío, es decir a la temperatura en que queda saturado, el
10
exceso de vapor se condensa en gotitas de agua gracias a los núcleos de
condensación.
Existen dos maneras de que se enfríen esas masas de aire, lo cual origina
dos tipos distintos de nieblas: la niebla por advección y la niebla por radiación.
La niebla por advección, en este tipo de niebla, la masa de aire se traslada
de una superficie caliente hacia otra más fría, con lo que su temperatura disminuye.
Las nieblas marinas se forman, generalmente, por este procedimiento, y aparecen
cuando una masa de aire caliente y húmeda se encuentra o cruza una corriente fría.
El aire sufre, entonces, un brusco enfriamiento, alcanzando el punto de rocío, y el
vapor de agua que contiene se condensa sobre los núcleos de condensación,
partículas de sal en este caso. La niebla tropical, que es el tipo más corriente en alta
mar, se origina por un enfriamiento progresivo del aire húmedo procedente de los
trópicos, a medida que avanza hacia latitudes menos calurosas.
La niebla por radiación, se forma sobre tierra firme, al enfriarse ésta por la
noche, principalmente en las noches claras y serenas, al no haber nubes que actúen
como capa aislante. Al perder la tierra parte de su calor por radiación, se enfría muy
rápidamente, haciendo lo mismo las capas inferiores de aire que están en contacto
con su superficie. De esta manera, si no sopla viento, la masa de aire enfriada queda
"encerrada" o "atrapada", pues l aire más cálido que se encuentra encima impide su
ascensión. Si la masa de aire atrapada contiene vapor de agua suficiente, se origina
la niebla.
Con la formación de la niebla se produce el fenómeno llamado inversión de la
temperatura. En este caso, la temperatura aumenta con la altura hasta un
determinado punto, en que comienza a descender y sigue la escala normal. Las
nieblas siempre se forman por debajo del nivel de la inversión de la temperatura.
Un factor primordial para que se forme la niebla por radiación consiste en que
el aire ha de estar estancado, prácticamente en calma, pues un poco de brisa o
viento débil es suficiente para disipar el aire encerrado bajo la capa de inversión,
haciendo que se mezcle con el más caliente de las zonas superiores.
En cuanto a la llamada niebla de montaña, casi siempre es una nube baja en
contacto con montañas altas. En otros casos, este tipo de niebla se forma en las
laderas de los montes que dan al mar, al enfriarse el aire más caliente procedente
del mismo.
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1. DEFINICIÓN:
El viento es la variable de estado de movimiento del aire. En meteorología se
estudia el viento como aire en movimiento tanto horizontal como verticalmente. Los
movimientos verticales del aire caracterizan los fenómenos atmosféricos locales,
como la formación de nubes de tormenta.
El viento es causado por las diferencias de temperatura existentes al
producirse un desigual calentamiento de las diversas zonas de la Tierra y de la
atmósfera. Las masas de aire más caliente tienden a ascender, y su lugar es
ocupado entonces por las masas de aire circundante, más frío y, por tanto, más
denso. Se denomina propiamente "viento" a la corriente de aire que se desplaza en
sentido horizontal, reservándose la denominación de "corriente de convección" para
los movimientos de aire en sentido vertical.
La dirección del viento depende de la distribución y evolución de los centros
isobáricos; se desplaza de los centros de alta presión (anticiclones) hacia los de baja
presión (depresiones) y su fuerza es tanto mayor cuanto mayor es el gradiente de
presiones. En su movimiento, el viento se ve alterado por diversos factores tales
como el relieve y la aceleración de Coriolis.
En superficie, el viento viene definido por dos parámetros: la dirección en el
plano horizontal y la velocidad.
2. LA CIRCULACIÓN GENERAL EN LA ATMOSFERA:
El aire de la atmósfera experimenta unos procesos de circulación de carácter
general que determinan la climatología y la estacionalidad y evolución de los
fenómenos meteorológicos.
1
La radiación solar
La energía calorífica de la radiación solar es la generatriz de todos los
procesos meteorológicos y climáticos que se dan en la tierra. Al incidir sobre el
planeta, atraviesa el gas atmosférico sin apenas calentarlo; en cambio sí calienta la
superficie terrestre que es la que acaba transmitiendo el calor al aire atmosférico en
contacto con ella. Así pues, es la tierra la que calienta directamente la atmósfera y
no la radiación solar. Esto tiene una importante trascendencia para entender la
dinámica de todos los procesos que se dan en meteorología.
Sin embargo, no toda la superficie de la tierra recibe por igual la misma
energía: los polos son las que menos y las zonas ecuatoriales son las que más. De
este modo, la superficie de la tierra no transmite de una forma uniforme el calor al
aire que tiene sobre ella.
LA TIERRA DEL ECUADOR SE CALIENTA MÁS POR LA ACCIÓN SOLAR QUE LA DE LOS POLOS, DEBIDO A QUE
RECIBE MÁS CANTIDAD DE RADIACIÓN POR UNIDAD DE SUPERFICIE.
Esto origina que se produzcan intercambios térmicos entre las zonas más
calientes y las más frías para restablecer el equilibrio: el aire caliente se desplaza
hacia los polos y el aire frío hacia el ecuador. De este modo, las masas de aire
nivelan y suavizan el clima en la Tierra y establecen los principios de la circulación
general.
Regiones depresionarias y anticiclónicas
El aire caliente de la zona ecuatorial se hace más ligero y se eleva. Al
ascender, se dirige en altura hacia los polos. A medida que se desplaza hacia el polo
sufre la acción de la fuerza de Coriolis, desviándose hacia su derecha en el
hemisferio Norte y hacia su izquierda en el hemisferio Sur.
Cuando el aire se enfría cae, y una vez en la superficie de la tierra retorna al
ecuador absorbido por las bajas presiones que se generan en la zona al ascender el
aire caliente. En este trayecto se vuelve a desviar debido a la fuerza de Coriolis, de
manera que al llegar a la zona subtropical es ya un viento del Noreste en el
hemisferio Norte, y del sureste en el hemisferio Sur. Estos vientos son los
denominados alisios.
2
En los polos ocurre lo contrario. El aire frío y pesado se desplaza desde la
zona polar a ras de suelo en dirección al ecuador. La fuerza de Coriolis, lo desvía al
Noreste en el hemisferio Norte, y al sureste en el hemisferio Sur. Al descender de
latitud el aire se calienta y asciende, volviendo al la zona polar por arriba, absorbido
por la depresión en altitud que genera el aire. Sobre el polo vuelve a enfriarse
descendiendo y se cerrando el ciclo.
El ciclo ecuatorial abarca desde el ecuador hasta los 30º de latitud en ambos
hemisferios. El polar desde ambos polos hasta los 60º.
En las latitudes templadas que quedan entre los 30 y los 60º de latitud se
origina otro ciclo. El aire de la zona es más caliente que el polar y más frío que el
subtropical. Por ello el aire de la zona tiene tendencia a trasladarse hacia el polo
para llenar el vacío dejado por el aire ascendente en los 60 º de latitud; al ser
desviados de nuevo por la fuerza de Coriolis adquieren una marcada componente
oeste en ambos hemisferios. Son los denominados vientos de los oestes cuyo
predominio en la zona templada genera el denominado "cinturón de los oestes".
LA ZONAS DEPRESIONARIAS Y ANTICICLÓNICAS SE INTERCALAN
CON OTRAS DE VIENTOS DOMINANTES
Distribución en latitud de las zonas depresionarias y anticlónicas
Debido a esta circulación general las zonas de presión atmosférica relativa quedan
distribuidos de este modo sobre cada hemisferio de la tierra:
1. Sobre el polo un anticiclón.
3
2. Una zona de depresiones en torno a los 60º de latitud, a la que se dirigen
vientos polares y subtropicales.
3. Una zona de anticiclones sobre los 30º de latitud, que envía vientos de
componente oeste (SO en el hemisferio norte y NO en el sur) hacia las
regiones templadas y de componente este (NE en el hemisferio norte y SE en
el sur) hacia la región ecuatorial.
4. Una zona depresionaria en el cinturón ecuatorial, con vientos en calma pero
con fuertes corrientes verticales ascendentes. La denominada zona de
convergencia intertropical.
Isobaras dominantes el mes de enero
Isobaras dominantes el mes de julio
La influencia de los continentes
Este equilibrio es el que se produciría si el planeta tuviera una superficie
homogénea, pero en realidad hay tierra y agua que se calientan y enfrían de forma
4
distinta. En el hemisferio norte predominan las grandes masas continentales y en el
sur el agua, por lo que el modelo de circulación general experimenta variaciones en
cada caso. También las masas de tierra y agua se encuentran mezcladas sin
uniformidad, por ol que la distribución de las depresiones y los anticiclones no es
tampoco homogénea en cada hemisferio.
En general, en verano (enero para el hemisferio sur, y julio para el hemisferio
norte) la zona anticiclónica de los 30º de latitud tiende a interrumpirse en los
continentes debido a su intenso calentamiento debido a alta absorción de la
radiación solar de la tierra que genera la aparición de depresiones denominadas
térmicas (El aire caliente asciende). Son las depresiones suramericana, sudafricana
y australiana en el verano austral, y las centroasiática y Norteamericana, en el
boreal.
En invierno (enero para el hemisferio norte, y julio para el sur) la zona
anticiclónica se refuerza sobre los continentes al enfriarse el aire sobre ellos más
que sobre los océanos. El anticiclón es más denso en los continentes del hemisferio
norte, donde la extensión de tierra es superior, que en el sur. Son los anticiclones
siberiano y Norteamericano.
3. LA FUERZA DE CORIOLIS:
La denominada fuerza de Coriolis influye en todos los fenómenos de
traslación que se realizan sobre al superficie de la tierra.
Debido a su rotación, se genera una fuerza que, en el hemisferio Sur, desvía
hacia el Este toda partícula en movimiento de Norte a Sur y hacia el Oeste a las que
lo hacen de Sur a Norte.
COMPOSICIÓN VECTORIAL DE CUALQUIER MOVIMIENTO DE TRASLACIÓN
SOBRE LA SUPERFICIE DE LA TIERRA
5
Es decir, en el hemisferio Sur, la fuerza de Coriolis desvía hacia la izquierda
los movimientos de las masas de aire y agua. En el hemisferio Norte se produce el
efecto inverso: la desviación se produce hacia la derecha
Desviación por la fuerza de Coriolis
La rotación terrestre genera la denominada fuerza de Coriolis que se produce
de forma perpendicular a la dirección del movimiento. En el hemisferio sur, el aire
procedente de los anticiclones es desviado hacia la izquierda, girando en el sentido
contrario de las agujas del reloj. En las depresiones, el viento gira en sentido de las
agujas del reloj. En el hemisferio norte se produce el efecto contrario, lo que explica
que el viento de las borrascas y los anticiclones gire en sentido inverso.
Este efecto es la base de la denominada Ley de Buys-Ballot que enuncia que
un observador que se coloque cara al viento en el hemisferio sur tendrá siempre las
bajas presiones a su derecha y las altas presiones a su izquierda.
4. DIRECCIÓN Y VELOCIDAD DEL VIENTO:
La dirección del viento.- viene definida por el punto del horizonte del observador
desde el cual sopla. En la actualidad, se usa internacionalmente la rosa dividida en
360º. El cálculo se realiza tomando como origen el norte y contando los grados en el
sentido de giro del reloj. De este modo, un viento del SE equivale a 135º; uno del S,
a 180º; uno del NW, a 315º, etc.
LA DIRECCIÓN SE SUELE REFERIR AL PUNTO MÁS PRÓXIMO DE LA ROSA DE LOS VIENTOS QUE
CONSTA DE OCHO RUMBOS PRINCIPALES. SE MIDE CON LA VELETA.
La velocidad del viento.- se mide preferentemente en náutica en nudos y mediante
la escala Beaufort. Esta escala comprende 12 grados de intensidad creciente que
describen el viento a partir del estado de la mar. Esta descripción es inexacta pues
varía en función del tipo de aguas donde se manifiesta el viento. Con la llegada de
los modernos anemómetros, a cada grado de la escala se le ha asignado una banda
de velocidades medidas por lo menos durante 10 minutos a 10 metros de altura
sobre el nivel del mar.
6
En la meteorología sinóptica moderna, la escala Beaufort tiende a sustituirse
por las mediciones precisas en nudos.
¿Cómo se representa el viento en un gráfico?
Existen dos formas de representar el viento en un gráfico con vectores y flechas con
barbas .
La dirección del viento:
Se representa en grados de 0 a 360 como se muestra en la siguiente figurra.
En esta, 0 grados corresponde al Norte, 90 al Este, 180 al Sur, 270 al Oeste y 360
grados nuevamente al Norte. En la Fig. 4 se ha representado el viento con una
dirección de 120 grados (aprox. del sureste), la punta de la flecha indica de donde
viene el viento y las barbas como se verá a continuación la magnitud del viento, en
este caso 15 nudos.
La velocidad del viento:
Si es un vector la longitud representa la velocidad del viento.
En el caso de las flechas con barbas, la velocidad del viento se representa
teniendo en cuenta la escala gráfica siguiente. La barba de menor longitud equivale
a 5 nudos, la de mayor longitud 10 nudos y el triángulo 50 nudos; si queremos
representar 70 nudos será un triángulo con dos barbas grandes. Las velocidades
inferiores a 5 nudos se representan con flechas sin barbas.
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La unidad del viento en el Sistema Internacional es m/s, sin embargo aún se
usan los nudos(kt) y km/h.
1 kt = 1.8 km/h ó 1 kt = 0.5 m/s.
En la alta troposfera entre los 5 a 20 km de altura los vientos pueden llegar a
ser mayores a 100 nudos (50 m/s) y se le denomina corriente en chorro (Jet Stream).
5. MEDICIÓN DEL VIENTO:
El aparato tradicionalmente empleado para medir la dirección del viento es la
veleta que marca la dirección en grados en la propia rosa. Debe instalarse de
acuerdo a los procedimientos internacionales vigentes para evitar las perturbaciones.
Se considera que partir de 10 metros de altura las perturbaciones no afectan
de forma notable a la medida. La velocidad del viento se mide con el anemómetro,
que es un molinete de tres brazos, separados por ángulos de 120º, que se mueve
alrededor de un eje vertical. Los brazos giran con el viento y permiten medir su
velocidad. Hay anemómetros de reducidas dimensiones que pueden sostenerse con
una sola mano que son muy prácticos aunque menos precisos debido a las
mencionadas perturbaciones.
6. BRISAS TÉRMICAS:
Son vientos costeros debidos a la diferencia de temperatura entre el mar y la
tierra. Su intensidad depende de muchos factores locales tanto sinópticos como
climáticos.
En meteorología se denominan brisas térmicas a los vientos que soplan en las
zonas de la costa del mar hacia tierra durante el día y de la tierra al mar durante la
noche. Son vientos pues que no se generan por gradientes isobáricos a nivel
general, sino a nivel local en las zonas costeras. En las latitudes medias, alcanzan
su plenitud durante las épocas en el que el sol caliente con mayor intensidad, es
decir, cuando está más alto. Su intensidad rara vez sobrepasa los 25 nudos y es
normal que se sitúe alrededor de los 15.
Proceso de formación
Las brisas se producen por el desfase existente en el proceso de
calentamiento del mar y de la tierra por la acción de la radiación solar.
Durante el día
A medida que el sol asciende va calentando la tierra más rápidamente que el
agua del mar. La tierra va calentando el aire en contacto con ella que asciende al
aligerarse; su lugar a viene a ocuparlo el aire del mar que está más frío. Es decir, se
origina un gradiente térmico que, a su vez, origina un gradiente de presión que
8
causa el desplazamiento del aire de la zona de mayor presión - la superficie del mar
- al de menor presión - la superficie de la tierra -, generándose así un viento del mar
hacia la tierra que se denomina brisa marina o virazón.
PROCESO DE FORMACIÓN DE LA BRISA MARINA
Durante la noche
Cuando la radiación solar desaparece, la superficie del mar conserva más tiempo el
calor captado durante el día que la tierra, la cual se enfría con más rapidez. Se
produce un gradiente térmico y de presión inverso al caso diurno: el aire más
caliente del mar se eleva y su lugar pasa a ser ocupado por el aire más frío
proveniente de la tierra. Se origina así la brisa terrestre o terral.
PROCESO DE FORMACIÓN DE LA BRISA TERRESTRE O TERRAL
Condiciones favorables para la formación de brisas
Todas las condiciones que favorezcan el incremento del gradiente de
presiones entre aire del mar y el de tierra favorecerán la formación de las brisas.
9
- Un gradiente térmico de aproximadamente 4 o 5º C.
Aunque, en general, basta que la temperatura del aire terrestre sea superior
en al menos 1ºC a la del aire marino se dan las circunstancias que posibilitan las
brisas diurnas; por debajo de este valor difícilmente se establecen. Esto explica que
en zonas donde el mar se calienta mucho, las condiciones favorables para el
gradiente térmico se den en las épocas en el que el agua está todavía fría y el sol es
capaz de calentar con intensidad la tierra; es decir, a finales de primavera y
principios del verano. En invierno, la capacidad de calentamiento del sol es tan débil
que cualquier circunstancia en contra hace que no existan brisas.
- Los cielos despejados o la nubosidad débil.
La ausencia de nubes favorece el calentamiento de la tierra durante el día y la
su pérdida de calor durante la noche, por lo que se favorece el gradiente térmico
diurno y nocturno. Los cielos nubosos no dejan calentar la tierra durante el día y
guardan el calor de ésta durante la noche.
- La inestabilidad térmica vertical.
Cuanto más gradiente térmico vertical, más facilidad tendrá el aire caliente
para ascender y generar una mayor depresión, por lo tanto más brisa habrá. Si en
las capas altas de la atmósfera hay aire cálido, por más gradiente de temperatura
que exista entre la tierra y el mar, no habrá brisa. Esto explica que visualmente se
pueda predecir la intensidad de la brisa por las nubes de desarrollo vertical que se
forman en la costa: cuanto más altas, dependiendo evidentemente de otros factores
locales, más intensa podrá llegar a ser la brisa.
- La ausencia de vientos sinópticos generales
Si existen gradientes de presión general más fuertes provenientes de
depresiones térmicas o polares, las condiciones de viento marcadas por éstos
prevalecerán sobre las brisas térmicas; aunque, en realidad, ambos gradientes
báricos - el general y el local que genera la brisa - se sumarán alterando la dirección
e intensidad del viento sinóptico dominante o a la inversa: si las brisas son
dominantes, las condiciones generales báricas las influirán en dirección e intensidad.
-Costa sin una orografía alta
Las paredes montañosas de considerable altitud en la línea de la costa es un
freno considerable a la formación de brisas. Por contra, los valles las favorecen.
-Terreno con alto coeficiente de absorción de calor
La tierra pelada tiene más coeficiente de absorción del calor solar (se calienta
más) que los vegetales, por consiguiente las masas boscosas debilitan las brisas.
Por el contrario, el cemento, piedra, metales y asfalto de las masas urbanas tienen
un altísimo coeficiente de absorción del calor lo que incrementa las brisas. Por otra
parte, los automóviles y las industrias de las grandes concentraciones urbanas
10
incrementan aún más el calor del aire, por lo que las grandes ciudades costeras
favorecen la formación de brisas en sus costas.
7. LA CORRIENTE EN CHORRO O JET STREAM:
Es un área de fuertes vientos concentrados en una franja relativamente
angosta en la troposfera alta (o tropopausa) de las latitudes medias y en regiones
subtropicales de los hemisferios norte y sur. Fluye en una banda semicontínua
alrededor del globo de oeste a este y es producto de los cambios en la temperatura
del aire cuando el viento polar se mueve hacia el ecuador encontrándose con el
cálido viento ecuatorial que se dirige al polo. Se caracteriza por la concentración de
isotermas y por fuertes gradientes transversales.
La generación de máximos de viento en altura, depende directamente del
gradiente horizontal de temperatura (Holton, 1979). La presencia del mismo, es
señal de la existencia de dos masas de aire con una frontera que las separa. En
términos de apoyo a la aviación civil internacional, el Jet se define en altura como un
área donde las isotacas son mayores de 70 nudos (Kt.), y con un núcleo o centro
donde los vientos son iguales o mayores que 90 Kt,
Aunque típicamente se evalúa el Jet en los 250-300 hPa, el máximo de viento
en realidad puede variar entre los 100-500 hPa, con algunos Jets estratosféricos
definidos en los 70 hPa. La altura a la que el Jet se ubique dependerá de que tan fría
sea la masa de aire; cuánto más fría, más bajo se va a manifestar el Jet.
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METEOROS ELÉCTRICOS Y LUMINOSOS
1. EL COLOR AZUL DEL CIELO
Durante el día el cielo es azul, mientras que de noche es negro. Esta
observación trivial nos indica que el cielo no brilla por si solo y que de alguna manera
su color está relacionado con la presencia del Sol. En un día sin nubes el cielo envía
a nuestros ojos una cantidad de luz de aproximadamente 10% de la que nos llega
directamente del Sol. ¿Cómo brilla el cielo de día? Dado que el cielo de noche es
oscuro, la luz que vemos llegar de todos lados del cielo de día debe venir
originalmente del Sol.
El secreto del color azul del cielo esta relacionado con la composición de la
luz solar -integrada por los distintos colores del arco iris- y con la humedad de la
atmósfera. (El Sol es quien se encarga de procurar al aire su humedad. Con su
calor, hace que parte del agua de la superficie terrestre se evapore. En corriente
invisible pero incesante, la humedad se dirige hacia el cielo desde los océanos,
mares, lagos y ríos; desde el suelo, las plantas y los cuerpos de los animales y del
hombre).
Para explicar el color azul del cielo, imaginemos que dejamos pasar un rayo
de sol por un prisma de vidrio. La luz se abre en un abanico de colores (se dispersa)
por refracción y como resultado de esta dispersión vemos una gama de colores:
violeta, azul, verde, amarillo y rojo. El rayo violeta es el que se ha separado mas de
la dirección del rayo blanco y ahí esta precisamente la explicación del color del cielo.
La desviación es máxima para los rayos de longitud de onda corta (violeta y azul), y
mínima para los de longitud de onda larga (amarillos y rojos), que casi no son
desviados. Los rayos violetas y azules, una vez desviados, chocan con otras
partículas de aire y nuevamente varían su trayectoria, y así sucesivamente: realizan,
pues, una danza en zigzag en el seno del aire antes de alcanzar el suelo terrestre.
Cuando, al fin, llegan a nuestros ojos, no parecen venir directamente del Sol, sino
que nos llegan de todas las regiones del cielo, como en forma de fina lluvia. De ahí
que el cielo nos parezca azul, mientras el Sol aparece de color amarillo, pues los
rayos amarillos y rojos son poco desviados y van casi directamente en línea recta
desde el Sol hasta nuestros ojos.
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El color del cielo, debería ser violeta por ser ésta la longitud de onda más
corta, pero no lo es, por dos razones fundamentalmente: porque la luz solar contiene
más luz azul que violeta y porque el ojo humano (que en definitiva es el que capta
las imágenes -aunque el cerebro las interprete), es más sensible a la luz azul que a
la violeta. El color azul del cielo se debe por tanto a la mayor difusión de las ondas
cortas. El color del sol es amarillo-rojizo y no blanco, porque si a la luz blanca
procedente del Sol -que es suma de todos los colores- se le quita el color azul, se
obtiene una luz de color amarillo-roja.
2. LA AURORA POLAR:
Fenómeno luminoso que aparece en la alta atmósfera, en forma de arcos,
bandas, cortinas, doseles, etc., generalmente en latitudes altas. Aunque su estudio
cae dentro de la astronomía por su origen, es importante citarlo por ser parte de los
meteoros luminosos y eléctricos. Son llamadas también boreales las que ocurren en
el hemisferio norte y australes las que se observan en el hemisferio sur.
AURORA BOREAL (HN) AURORA AUSTRAL (HS)
Es un fenómeno de variadas manifestaciones, con sus colores unas veces
blancos, amarillentos o verdosos, y otras rojizo, que presentan estas fantásticas
cortinas de finísimo tul. Las investigaciones realizadas en el transcurso de los
últimos años, parecen confirmar que las auroras polares son producto de la
presencia en la alta atmósfera, de partículas electrizadas sobre cuyos movimientos
actúa el campo magnético terrestre, el que tiende a dirigirlas hacia las regiones
polares; de aquí la alta frecuencia del fenómeno en estas zonas.
Las auroras se producen a alturas muy variadas, rara vez se encuentran
debajo de los 70 u 80 km y extendiéndose a lo largo de centenares de kilómetros.
3. EL ARCO IRIS:
Grupos de arcos concéntricos, cuyos valores van desde el violeta rojo,
provocado por la separación de la luz solar o lunar, sobre una cortina de gotas de
agua (gotas de lluvia, gotitas de llovizna o niebla).
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De todos los fenómenos ópticos, el más antiguamente conocido es el arco iris.
Este se produce cuando llueve en la parte del cielo opuesta a aquella donde el Sol
brilla sin obstáculos de nubes. Esto quiere decir, que en su formación, intervienen
fenómenos de reflexión; pero los colores que muestra indican que la luz ha sido
descompuesta por refracción, en las gotas de lluvia.
La teoría elemental del arco iris se debe al matemático y físico R. Descartes,
quien la dio a conocer en 1637.
El arco iris consiste en dos arcos, uno de ellos más brillante, de color rojo en
el exterior y violeta en el interior y otro mayor y más débil, en el que el orden de los
colores está invertido.
El centro de estos arcos se encuentra en un punto del espacio llamado
antisol, por ser diametralmente opuesto al Sol y, a causa de esto, nunca se puede
ver el arco iris completo. Según sea la posición de las gotitas de agua, se puede
producir una reflexión total de los rayos luminosos sobre ellas, y bajo determinada
forma de incidencia, dos reflexiones también totales a las cuales se debe la inversión
de los colores. Con esto se produce la emisión hacia nuestra vista de los
denominados "rayos eficaces" de Descartes. Al variar la incidencia, varía también el
color. Para que el arco iris pueda ser observado, la altura del Sol sobre el horizonte
debe ser inferior a 51°; si su altura pasa de 42°, el arco iris principal estará completo
debajo del horizonte. Para que los colores sean brillantes, las gotas deben ser
gruesas (de diámetro superior a 0.5 mm) y así se explica que el fenómeno sea
mucho más visible con motivo de los chaparrones de verano.
A veces, por debajo del arco principal y más raramente, por encima del arco
secundario, se observan franjas violetas y verdes que se llaman arcos
supernumerarios. Las dimensiones de estas franjas dependen del tamaño de las
gotas de lluvia. Por el contrario, cuando hay niebla, como ocurre con gran frecuencia
en las regiones polares durante el verano, los colores del arco iris aparecen
mezclados y éste es casi blanquecino. Esto ocurre cuando las gotitas de agua que
forman la niebla, tienen un diámetro inferior a 0.025 mm. Este mismo fenómeno se
observa desde las montañas o los aviones, sobre un mar de nubes y se llama arco
de niebla.
3
También se percibe, en algunas ocasiones, un arco iris horizontal en
condiciones atmosféricas normales. Contemplando un prado o el césped sobre el
cuál se ha depositado el rocío de la mañana, o la fina lluvia artificial lanzada con
manguera pulverizadora, se puede llegar a ver una especie de arco tendido sobre la
hierba, si los rayos del Sol procedentes detrás del observador, inciden sobre dichas
gotas de agua.
La Luna puede evidentemente, dar los mismos arco iris que el Sol; pero la
intensidad de su luz puede ser insuficiente para que sean observados y, sobre todo,
para que se puedan distinguir los colores. Por estas razones, dichos arcos son
siempre blanquecinos y poco perceptibles.
Aunque sea un fenómeno vistoso, desde el punto de vista meteorológico, no
tiene interés alguno y no permite hacer deducción o previsión del tiempo,
únicamente indica que llueve en la dirección donde se observa.
4. LOS HALOS:
Son fenómenos ópticos, en forma de anillos, arcos, columnas o focos
brillantes, producidos por la refracción o reflexión de la luz en cristales de hielo
suspendidos en la atmósfera (nubes crirriformes, niebla congelada, etc.).
Los fenómenos de halo comprenden:
El halo pequeño.- es un anillo luminoso de 22° de radio, con el astro en el centro,
habitualmente con un borde interno débilmente rojizo y en pocos casos, con un
borde violáceo del lado externo. Este es el halo más frecuente.
El halo grande.- es un anillo luminoso de 46° de radio, menos brillante y menos
común que el halo pequeño.
La columna luminosa.- es blanca y semejante a una estela de luz, continua o no;
puede observarse verticalmente, por encima o por debajo del Sol o de la Luna.
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Arcos tangentes superior e inferior.- vista a veces en la parte exterior del halo
grande, o del pequeño; estos arcos tocan el halo circular en su punto más alto y en
su punto más bajo, respectivamente. Los arcos, con frecuencia, son cortos y pueden
reducirse a simples focos brillantes.
Arcos circuncenitales superior e inferior.- el arco circuncenital superior es una
arco marcadamente curvado, perteneciente a una pequeño círculo horizontal,
próximo al cenit; tiene una brillante coloración roja en la parte exterior y violeta en la
parte interior. El arco circuncenital inferior es un arco de un círculo horizontal, muy
abierto y próximo al horizonte.
Círculo parhélico.- es un círculo blanco horizontal, situado a la misma altura
angular del sol. Pueden observarse focos luminosos (falsos soles), en ciertos puntos
del círculo parhélico. Estos focos aparecen comúnmente, algo afuera del halo
pequeño (parhélicos con frecuencia brillantemente coloreados), ocasionalmente a
una distancia azimutal de 120° del Sol (parenthélicos), y muy raramente, opuestos al
Sol (anthélicos). Los fenómenos correspondientes que se producen por efecto de la
Luna, se designan como círculo paraselénico, paraselene, paranteselene y
anteselene.
Imagen del sol.- aparece verticalmente debajo del Sol, en forma de una mancha
blanca brillante, similar a la imagen del Sol en una superficie de agua en reposo.
Los halos raros o más difíciles de observar, pasan inadvertidos para el vulgo,
aunque los campesinos saben que presagian lluvias y son de mal tiempo. Cuando
son poco intensos, los anillos aparecen de color blanquecino, pero generalmente se
distinguen los colores del espectro, siendo rojos en el interior y violetas, más o
menos pálidos, en el exterior.
La Luna puede presentar este fenómeno, aunque más tenue. Los puntos de
intersección se llaman paraselenes, en vez de parhélicos. A la salida y a la puesta
del Sol, suelen aparecer las llamadas columnas luminosas o pilares del sol, a veces
con ramas laterales en cruz.
Se explica la formación de los halos por reflexión y refracción de los rayos
solares en los cristales de hielo que constituyen las nubes elevadas (cirrus o
cirrostratus), y de un modo general, todas las nubes de los países polares, donde
estos fenómenos se producen con bastante frecuencia. Como estos cristales
pertenecen a la singonía hexagonal y se presentan en prismas o estrellas, se han
hecho las hipótesis convenientes para explicar todos estos fenómenos, como
resultado de reflexiones o refracciones preferenciales.
Por lo tanto, un halo es el indicio de cristales de hielo y el índice probable de
su presencia exclusiva, teniendo en cuenta la inestabilidad de las gotitas en una
nube de cristales. Pero no todas las nubes de hielo producen halo; además de la
forma y el tamaño de los cristales, se requiere la ausencia de turbulencia, porque los
halos exigen una orientación definida de la cara y además, la transparencia de la
nube. Un espesamiento local, suprime frecuentemente, una parte del halo nítido; de
esto proviene, quizás, la rareza de las "columnas" que corresponden a nubes
atravesadas en su máxima dimensión.
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5. LAS CORONAS:
Consisten en una o más series (raramente más de tres) de anillos coloreados,
de radio relativamente pequeño, centrados alrededor del Sol o de la Luna.
Entre los fenómenos ópticos, los más corrientes son las coronas. Son unos
anillos de color que se observan alrededor de la Luna (raramente alrededor del Sol,
porque brilla demasiado y de los planetas, porque brillan demasiado poco), cuando
se observa una capa nubes adelante de los astros. Muchos de nosotros hemos visto
la Luna medio borrada por un banco de Altocumulus, rodeándose de un anillo teñido
de blanco azulado en su interior y de rojo en su exterior.
Se pueden percibir más raramente (exclusivamente alrededor del Sol) dos,
tres y cuatro anillos concéntricos, que presentan más o menos claramente, la serie
de colores del espectro solar. El diámetro angular de la corona depende de la
magnitud de las partículas, siendo tanto mayor cuánto más pequeñas sean éstas.
En el borde de las nubes, es frecuente ver coronas que se apartan de la forma
circular, porque en el borde extremo, las partículas se evaporan y se hacen más
pequeñas. Si se admite que las partículas de las nubes son gotitas esféricas de la
misma dimensión, se puede aproximadamente deducir de la observación de las
coronas naturales y artificiales, el diámetro predominante, siendo éste un medio
cómodo para la investigación de las nubes.
Las coronas más hermosas, de gran diámetro y brillantes colores, se
observan en el Cirrocumulus y en el Cirrostratus, en el seno de los cuales la
sobrefusión parece poco probable.
6. TORMENTA ELECTRICA:
Una o más descargas eléctricas repentinas, manifestadas por una
luminosidad breve o intensa, rayo (relámpago), y un fragor intenso o sordo, trueno.
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El Rayo
El rayo es uno de los espectáculos más extraordinarios y peligroso de la
atmósfera. No es pronosticable y tiene una vida de pocos segundos. Siempre se
presenta brillante, resplandeciente, pero casi nunca sigue una línea recta, sino que
describe un camino tortuoso para llegar al suelo, como si se trataran de las raíces de
un extraño árbol. Pero otras veces se presenta como una lámina de fuego y, en
raras ocasiones, como una esfera intensamente iluminada que queda suspendida en
el aire. Generalmente, la chispa eléctrica que llega a tierra recibe el nombre de rayo,
mientras que la chispa que va de una nube a otra nube, o de la parte alta a la parte
baja de la misma nube, se llama relámpago, aunque en la vida cotidiana los dos son
usados como sinónimos del mismo fenómeno. La aparición del rayo es sólo
momentánea, seguida a los pocos momentos por un tremendo chasquido y el
retumbar del trueno.
En realidad, el rayo es una enorme chispa o corriente eléctrica que circula
entre dos nubes o entre una nube y la tierra. Es un efecto parecido al que
observamos, en pequeña escala, cuando desenchufamos un artefacto eléctrico en
funcionamiento. La diferencia más importante es que esa pequeña chispa sólo salta
a través de una fracción de milímetro y que el rayo natural puede cruzar kilómetros
de distancia. El rayo, como es de sobras conocido, se origina en los cumulonimbos o
nubes de tormenta.
Como se produce el rayo:
En general, no hay mucho acuerdo entre los científicos acerca de las causas
que dan lugar a los rayos. Pero, de todos modos, es un hecho innegable que el rayo
representa una descarga o arco entre dos centros de distinta carga eléctrica.
Cuando el gradiente de potencial eléctrico entre dos regiones de una nube, o entre
una nube y el suelo, excede el valor crítico de unos 10.000 voltios por centímetro (la
corriente doméstica moderna posee un voltaje de 220 voltios), se produce una
chispa eléctrica de descarga.
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Para la comprensión de la electricidad de las tormentas es necesario tener un
conocimiento completo del proceso o procesos por los cuales pueden generarse las
grandes magnitudes de carga eléctrica que originan los rayos. Existen varias teorías
para explicar ese singular fenómeno, pero ninguna ha sido aceptada universalmente.
En principio, se sabe que las partes superiores de las nubes de tormenta
poseen carga positiva, mientras que en las partes centrales predominan las
negativas. Algunas veces, un pequeño centro cargado positivamente aparece en la
lluvia, en la parte inferior de la nube. La región de máxima intensidad de campo
eléctrico se halla entre las dos zonas principales de distinta polaridad.
Las teorías que intentan explicar la electrificación de las tormentas pueden
dividirse en dos grupos, según que para su tesis requieran la presencia de cristalitos
de hielo y precipitación o no. La mayor parte de los meteorólogos opinan que la
primera clase de hipótesis es la correcta, puesto que las descargas no se observan,
en general, hasta que las nubes no alcanzan un desarrollo bastante notable, con
hielo en las capas superiores.
En experimentos de laboratorio se ha demostrado claramente el papel que
desempeñan las partículas de hielo en la electrificación de las nubes. Se ha
comprobado que cuando se congelan soluciones diluidas de agua, se originan
grandes diferencias de potencial eléctrico entre el agua y el hielo. Mientras el hielo
adquiere carga eléctrica negativa el agua retiene carga positiva.
Se cree que la formación de los centros de carga en las nubes de tormenta
tiene lugar cuando el granizo recoge más agua líquida de la que puede ser
congelada al instante. Una vez que se inicia la solidificación, parte del agua que no
pasa inmediatamente al estado sólido es arrastrada por la corriente vertical de aire.
Las pequeñas gotitas de agua, llevadas hacia arriba, constituyen la porción de carga
positiva que corona la nube, mientras que las partículas de hielo más grandes caen
hacia alturas menores.
También se ha demostrado que la ruptura de una gota de agua en una fuerte
corriente vertical de aire produce una separación de cargas eléctricas. En este
proceso las grandes partículas de agua conservan el signo positivo, mientras que el
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aire adquiere signo negativo. Esta separación conduce a una polaridad opuesta a la
que está asociada con los principales centros de carga de las tormentas, pero
explica perfectamente el pequeño núcleo positivo cercano a la base de la nube.
Otros físicos sostienen la idea de que la precipitación, y en particular los
cristales de hielo, no es necesaria para la formación de los grandes centros de carga
en las tormentas. Y aunque sus teorías difieren en principio, ninguna de ellas
requiere la presencia de partículas de hielo. Todas están basadas en la captura de
iones, diminutas cargas eléctricas en el aire, por parte de las gotitas de nube.
Las variaciones de estas teorías, llamadas de captura de iones, son muchas,
y existen evidencias de laboratorio que confirman la efectividad de algunas de ellas.
Uno de los más fuertes argumentos de sus defensores es que dicen haber
observado relámpagos en pequeñas nubes convectivas en las que no existía hielo.
Si esas observaciones pueden ser corroboradas, es evidente que las partículas de
hielo no son necesarias y que las teorías de captura de iones se harán más
sostenibles.
Los daños que causa el rayo:
Como no todas las descargas eléctricas tienen la misma potencia, los
"caprichos" del rayo son realmente extraordinarios. Si se considera que la intensidad
media durante cada descarga principal llega hasta 20.000 amperios, no debe
extrañar que el rayo sea tan poderoso y atemorice tanto. No obstante, la cantidad
real de electricidad transferida desde la nube a tierra es muy pequeña, pues esa
enorme corriente circula solamente durante una fracción de segundo. Con todo, es
sumamente peligrosa, ya que quema lo que toca y electrocuta a los seres vivos.
El daño que causa el rayo se debe en gran parte al calor que engendra. Los
incendios que las chispas eléctricas provocan todos los años calcinan miles de
kilómetros cuadrados de bosques, con los consiguientes incendios de casas y
haciendas. Muchas veces los árboles y los edificios resultan perjudicados debido a
que la onda repentina de calor provoca la vaporización del agua y la acumulación de
una presión suficiente para hacer estallar la corteza o saltar los ladrillos. por otro
lado, cada año mueren fulminados por el rayo miles de personas.
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El pararrayos:
Ya hemos dicho que las nubes de tormenta llegan a cargarse, algunas veces,
positivamente en su base. Sin embargo, generalmente son las cargas negativas las
que se acumulan en esa zona de la nube. Esa carga negativa de la nube significa
que se halla a una tensión negativa (presión eléctrica) con relación a la Tierra, que
tiene carga positiva. La presión eléctrica tiende a impulsar las cargas hacia tierra,
pero el aire que se interpone normalmente es un mal conductor de la electricidad. De
ahí las grandes tensiones necesarias que hemos señalado para que pase una
chispa o descarga entre una nube y el suelo.
El paso de la chispa eléctrica es facilitado por la circunstancia de que la tierra
que se halla debajo de la nube llega a cargarse con cargas contrarias durante una
tormenta. Así, lo hace positivamente si la nube lo está negativamente. Este proceso
se denomina inducción electrostática.
Las cargas eléctricas negativas se repelen entre sí, de manera que la nube
rechaza las de este signo (electrones) existentes en la superficie del suelo, en la
zona ubicada debajo de ella misma. El movimiento de electrones puede ser muy
escaso, porque la Tierra se compone, en su mayor parte, de material aislante, pero
siempre queda una carga positiva inducida sobre el suelo situado bajo la nube de
tormenta, de la misma magnitud que la negativa de la nube. Como ambas se atraen,
a medida que esta última avanza, descendiendo, también lo hace la zona de carga
positiva del suelo, ascendiendo.
El pararrayos corriente es una varilla puntiaguda de metal buen conductor,
instalada en la parte más elevada de un edificio y unida por un grueso cable de
cobre a una plancha del mismo metal introducida profundamente en la tierra. Los
electrones pueden trasladarse fácilmente por el pararrayos, ir desde la carga
negativa de la nube que está encima y dejar cargas positivas en la punta del
pararrayos, las cuales adquieren tal fuerza y cohesión que ionizan el aire que las
rodea. A diferencia de las cargas de la punta, las del aire ionizado pueden ascender
hacia la nube, rechazadas por las cargas positivas que quedan detrás del pararrayos
y atraídas por las negativas de la nube. Por lo tanto, si el rayo se produce entonces,
recorrerá el camino más corto y fácil, que es el que conduce al pararrayos. Y como
éste está conectado al suelo, el rayo, al tocar la punta metálica, se descarga a tierra
sin causar daños.
Partes principales del pararrayos:
La barra: es cilíndrica de 3 a 5 metros de altura, con una punta o puntas de hierro
galvanizado o de cobre.
El conductor aéreo: está formado de cable de cobre de más de 8 mm de diámetro
o cable de hierro de más de 11 mm de diámetro, aunque también se puede emplear
tubos de los mismos materiales. Una condición importante es que no esté aislado
del edificio que protege.
El conductor subterráneo: consiste en placas de cobre o de hierro galvanizado de
un metro cuadrado de superficie por lo menos, hundidas en el agua de un pozo o
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mejor en la tierra húmeda y enlazadas al conductor aéreo. Si el terreno es seco, es
mejor usar como conductor subterráneo un cable muy largo enterrado alrededor de
la casa. Se debe tomar en cuenta que el radio de la base circular (R) es igual a la
altura (A) del pararrayos. Ver la siguiente figura.
7. NORMAS DE PRECAUCIÓN EN CASO DE TORMENTA:
Como el rayo tiende a ir sobre cualquier objeto elevado, ya sea un edificio o un
árbol, en virtud de que las cargas eléctricas se acumulan en los puntos más altos, la
mejor protección la constituyen "los pararrayos", a continuación citamos algunas
recomendaciones:
- No refugiarse debajo de un árbol aislado. La humedad y la altura aumentan la
intensidad del campo eléctrico y atraen la carga. Los árboles que forman
bosques son menos de temer porque aumentan las posibilidades de que la
chispa eléctrica caiga lejos.
- En caso de encontrarse en pleno campo, no correr para escapar de la
tormenta. Es muy peligroso. Si la tormenta eléctrica es muy intensa no hay
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ningún inconveniente en colocarse horizontal sobre la tierra, que reduce al
máximo el riesgo de ser alcanzados por el rayo.
- En las casas fuera de la ciudad, cierre puertas y ventanas. No camine sobre
suelos húmedos o con calzado mojado.
- Evite permanecer en lo alto de las colinas; busque refugio en lugares bajos,
pero no en quebradas o ríos.
- No salga a la puerta ni tenga las ventanas abiertas.
- No manejar herramientas ni objetos metálicos durante la tormenta.
- No tener contacto con el agua, por ejemplo cuando se está en la playa o
cerca de un río o un lago. La salinidad del agua permite que toda la intensidad
de la descarga eléctrica produzca efectos fatales.
- Alejarse de las verjas metálicas o vallas. Estas podrían causar la muerte aun
sin hallarse en contacto con ellas. Por tal motivo, se recomienda alejarse de
toda clase de maquinaria, vehículos y herramientas.
- Dentro de la casa, la máxima seguridad se encuentra sobre la cama,
principalmente si es de madera.
- Durante la tormenta no utilice artefactos eléctricos; use el teléfono solo en
una emergencia.
- En lugares abiertos no use paraguas con punta de metal.
- Los vehículos constituyen un buen refugio; se debe quedar dentro del
automóvil.
- Los edificios grandes como escuelas y otros similares, son seguros.-
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