Prueba de Ruffier.
Esta es la única prueba que no involucra correr. Por consiguiente, la puedes realizar en la sala
de tu casa o en cualquier espacio cerrado o abierto. Se trata de hacer sentadillas por 45
segundos, con el objetivo mínimo de completar 30 de ellas y de utilizar la frecuencia cardiaca
como predictor de la resistencia cardiovascular.
Procedimiento:
1. Medir la frecuencia cardiaca en reposo antes de empezar a hacer sentadillas. Esta es igual a FC-1.
2. Realizar sentadillas por 45 segundos.
3. Medir la frecuencia cardiaca justo después del ejercicio. Esta será la FC-2. Sin embargo, para no
permitir que la frecuencia cardiaca baje cuando tomes el ritmo cardiaco por 30 segundos o 60
segundos, es recomendado que mejor cuentes tus palpitaciones por los primeros 15 segundos justo
después de haber finalizado las sentadillas y multiples ese número por 4, para obtener la FC-2
4. Reposar completamente por 60 segundos y tomar la frecuencia cardiaca nuevamente al cabo de
estos 6 segundos de descanso. Esta será la FC-3
5. Una vez tienes la FC-1, FC-2 y FC-3, ingresar los datos en la siguiente fórmula:
Interpretación.
La tabla a continuación divide los niveles en cuatro. De acuerdo al número que la fórmula
anterior te arroje, puedes encontrar en que nivel te pone esta prueba de resistencia.
Modificación Ruffier-Dickson.
Esta prueba fue mejorada por el señor Dickson, para tener en cuenta que algunas personas
tienen una frecuencia cardiaca en reposo (FC-1) más alta de lo normal por diferentes razones:
estrés, emociones o clima.
El procedimiento es exactamente el mismo, lo único que cambia es la fórmula y la tabla de
resultados para interpretar los resultados.