La Extraordinaria Historia de
Walt Disney
Walter Elías Disney (Chicago, Illinois,
5 de diciembre de 1901 – Los Angeles,
California, 15 de diciembre de 1966),
fue un productor, director, guionista y
animador estadounidense. Fue el
fundador, junto con su hermano Roy O.
Disney, de The Walt Disney Company,
empresa que en la actualidad genera
unos ingresos anuales de 30.000
millones de dólares, y el principal artífice
de un estilo inconfundible de películas de
dibujos animados.
Los comienzos
A pesar de haber nacido en Chicago, Walt Disney tuvo la infancia típica del hijo de un
granjero. Su padre, Elías Disney (1859-1941), de antepasados irlandeses, había llegado a
Estados Unidos desde Canadá y se había instalado en Chicago poco después de contraer
matrimonio con la maestra de escuela Flora Call (1868—1938), en 1888. Walt nació en 1901,
siendo el cuarto de los cinco hijos del matrimonio. En 1906 —según algunos, huyendo de la
creciente criminalidad existente en Chicago —, la familia se trasladó a una granja en las
cercanías de Marceline, Misuri. Más adelante, Disney diría que esos fueron los años más
felices de su vida. Como tanto él como su hermana menor, Ruth, eran demasiado pequeños
para ayudar en las labores de la granja, pasaban la mayor parte del tiempo jugando. De esta
época datan los primeros escarceos de Disney con el dibujo y su gran afición por los trenes.
Este período idílico concluyó pocos años después. En 1909, Elías Disney cayó repentinamente
enfermo de fiebres tifoideas, y, a pesar de contar con la ayuda de sus hijos mayores, se vio
imposibilitado de continuar trabajando en la granja. La vendió a regañadientes, y la familia
vivió en una casa alquilada hasta 1910, año en que se mudaron a Kansas City. Para el joven
Disney fue muy duro tener que abandonar su paraíso rural.
En Kansas City, Elías Disney empezó a trabajar repartiendo periódicos para el Kansas City
Star. A Walt y a su hermano Roy les correspondió ayudar a su padre en el reparto, un
trabajo duro que requería levantarse todos los días a las tres de la mañana.
De acuerdo con los archivos de la escuela
pública del distrito de Kansas City, Disney
empezó a asistir a la Benton Grammar School
en 1910, y se graduó el 8 de junio de 1911. No
fue un buen estudiante: a causa de su trabajo
repartiendo periódicos, le costaba concentrarse
y con frecuencia se quedaba dormido. Era
propenso también a soñar despierto y a pasar
el tiempo haciendo garabatos. El padre de
Disney, Elías, dejó su trabajo como repartidor
de periódicos y se convirtió en uno de los
propietarios de una empresa dedicada a
elaborar bebidas carbonatadas, la O'Zell
Company, radicada en Chicago. La familia se
trasladó a esta ciudad, y Disney continuó sus
estudios en la McKinley High School de Chicago. Al mismo tiempo, trabajaba para su padre y
asistía por las tardes a clases en el Instituto de Arte de Chicago.
A la edad de quince años, Walt consiguió un trabajo de verano vendiendo periódicos y
chucherías a los pasajeros del ferrocarril de Santa Fe. Le interesaba mucho más el tren que
su trabajo, en el que no tuvo demasiado éxito, ya que con frecuencia le robaban la
mercancía.
En sus años escolares, Disney fue el historietista del periódico del instituto, The Village Voice.
Sus cómics eran de tema patriótico y político, centrados en el tema de la Primera Guerra
Mundial. En 1918, queriendo seguir los pasos de su hermano Roy, que se había enrolado en
la marina, abandonó el instituto para alistarse en el ejército. No fue aceptado por ser
demasiado joven. Enterado de que el cuerpo de ambulancias de la Cruz Roja admitía a chicos
de diecisiete años, Walt falsificó su certificado de nacimiento para hacer ver que había nacido
en 1900 en lugar de en 1901, y había cumplido ya los diecisiete.
Fue admitido, pero no llegó a entrar nunca en combate. Cuando terminó su entrenamiento y
fue trasladado a Europa, Alemania había firmado el armisticio, y la guerra había terminado.
Pasó el resto de su tiempo en la Cruz Roja como conductor de ambulancias en Francia,
trasladando a oficiales. Se entretuvo llenando de dibujos la ambulancia que conducía. Fue
también en esta época cuando empezó a fumar, un hábito que le acompañaría durante toda
su vida. En 1919 solicitó ser relevado de sus obligaciones militares y fue enviado de regreso
a Estados Unidos.
Comienzos en la animación
Decidido a seguir una carrera artística, se trasladó a Kansas City. Su hermano Roy trabajaba
en un banco por la zona y, gracias a un amigo, le consiguió un trabajo en el Pesemen-Rubin
Art Studio, donde Walt se dedicó a crear anuncios para periódicos, revistas y cines. Allí
coincidió con otro dibujante, Ubbe Iwwerks, con el que trabó amistad, y ambos decidieron
empezar su propio negocio.
Disney e Iwwerks (quien acortó su nombre a Ub Iwerks) fundaron una compañía
llamada "Iwerks-Disney Commercial Artists" en enero de 1920. Por desgracia, no
consiguieron demasiados clientes, y finalmente tuvieron que abandonar. Ambos
fueron contratados por la empresa Kansas City Film Ad, en la que trabajaron en anuncios,
realizados con primitivas técnicas de animación, para los cines locales. Disney estaba
fascinado por las posibilidades de la animación. Pasó varios días en la biblioteca pública de
Kansas City hojeando libros de anatomía y mecánica. Leyó también un libro de Edweard
Muybridge acerca de la animación. Aprovechó su tiempo en Film Ad experimentando con
animación y técnicas cinematográficas. Incluso cogió prestada una de las cámaras de la
empresa para experimentar en casa.
Después de dos años en Film Ad, Disney creyó que había adquirido la experiencia suficiente
como para emprender un nuevo negocio por su cuenta. En 1922, fundó la empresa
Laugh-O-Gram Films, Inc., dedicada a realizar cortometrajes animados basados en
cuentos de hadas populares y relatos para niños, como Cenicienta o El gato con
botas. Entre sus empleados estaban Iwerks, Hugh Harman, Rudolph Ising, Carmen Maxwell,
y Friz Freleng. Los cortos se hicieron famosos en la zona de Kansas City, pero sus gastos de
producción excedían a los ingresos que proporcionaban.
Tras crear su último corto, la mezcla de acción real y animación Alice's Wonderland, el
estudio se declaró en bancarrota en junio de 1923. Disney decidió entonces trasladarse al
floreciente centro de la industria cinematográfica, Hollywood. Vendió su cámara y obtuvo el
dinero suficiente para un viaje de ida en tren a California. Dejó atrás a sus amigos y antiguos
empleados, pero se llevó con él la película de Alice's Wonderland.
Llegó a Los Angeles con cuarenta dólares en el bolsillo y una película sin acabar en
su maletín. Su propósito era abandonar el cine de animación, creyendo que no podría
competir con los estudios de Nueva York. Pretendía convertirse en director de películas de
acción real, y recorrió sin éxito todos los estudios buscando trabajo.
Al no encontrarlo, optó por volver a intentarlo con la animación. Su primer estudio en
Hollywood fue un garaje en casa de su tío Robert. Envió la película Alice's Wonderland a la
distribuidora neoyorquina Margaret Winkler, quien mostró un gran interés por la película y
contrató a Disney para producir más películas combinando animación e imagen real.
Se reunió con su hermano Roy, que se estaba recuperando de una tuberculosis en un
hospital de veteranos de Los Angeles, y le convenció para que se encargase de la gestión
económica del estudio. Roy estuvo de acuerdo. A petición de Disney, la actriz protagonista
de Alice's Wonderland —Virginia Davis— y su familia se trasladaron a Hollywood desde
Kansas City. Lo mismo hicieron Iwerks y la suya. Este fue el comienzo del Disney
Brothers' Studio, el germen de la futura The Walt Disney Company. Las nuevas
películas, llamadas "Comedias de Alicia" ("Alice Comedies"), tuvieron bastante éxito.
Después de Virginia Davis, quien dejó la serie al no aceptar Disney las exigencias de
aumento salarial de sus padres, fueron protagonizadas por las actrices Dawn O'Day y Margie
Gay. Más adelante Lois Hardwick asumió brevemente el papel. Por el tiempo en que concluyó
la serie, en 1927, el centro de atención eran más los personajes animados —en particular un
gato llamado Julius que recordaba al gato Félix—.
Oswald el conejo afortunado
En 1927, Charles B. Mintz, que se había casado con Margaret Winkler y había tomado las
riendas de su negocio, solicitó una nueva serie de películas, sólo de animación, que serían
distribuidas por Universal Pictures de Carl Laemmle. La nueva serie, "Oswald el conejo
afortunado", fue un éxito casi instantáneo. El personaje fue creado y dibujado por Iwerks. Su
éxito permitió el crecimiento del estudio, y Walt pudo contratar a Harman, Ising, Maxwell y
Freleng, de Kansas City. En febrero de 1928, Disney viajó a Nueva York para negociar un
nuevo acuerdo económico con Mintz, pero se llevó una gran sorpresa cuando éste le anunció
que no sólo iba a pagarle menos por cada cortometraje que produjera, sino que tenía a los
principales animadores de Disney —incluyendo a Harman, Ising, Maxwell y Freleng (pero no
a Iwerks)— bajo contrato, y que crearía su propio estudio si Disney no aceptaba trabajar por
menos dinero. Los derechos de Oswald pertenecían a Universal y no a Disney, y podían hacer
las películas sin él. Disney rechazó la imposición de Mintz y perdió a la mayor parte del
personal de su estudio. Los que se fueron formaron el núcleo del Winkler Studio, dirigido por
Mintz y su cuñado George Winkler. Sin embargo, Universal asignó poco más tarde la
producción de las películas del conejo Oswald a una sección de su propia empresa que dirigía
Walter Lantz, y Mintz tuvo que dedicar su estudio a la producción de los cortos de Krazy Kat.
Harman, Ising, Maxwell y Freleng crearon un personaje muy parecido a Oswald, Bosko, para
Leon Schlesinger y Warner Bros., y empezaron poco después a trabajar en las primeras
entregas de la serie Looney Tunes. La compañía de Disney sólo recuperó los derechos sobre
Oswald 78 años después, en 2006.
Mickey Mouse
Tras perder los derechos sobre Oswald, Disney optó por crear un nuevo personaje. Se
discute si la primera idea del ratón animado (que básicamente era igual que Oswald, pero
con orejas redondas en lugar de alargadas) fue de Disney, a quien suele atribuírsele, o de
Iwerks. En todo caso, ambos participaron en la creación del personaje. Sus primeras
películas fueron animadas por Iwerks, cuyo nombre se destaca en los títulos de crédito. El
ratón iba a llamarse en un principio "Mortimer", pero más tarde fue bautizado como "Mickey
Mouse" por su mujer, Lillian Disney. La primera aparición cinematográfica de Mickey tuvo
lugar en Plane Crazy, un cortometraje mudo, como todas las películas de Disney hasta la
fecha. Tras no conseguir interesar a los distribuidores por Plane Crazy ni por su continuación,
The Gallopin' Gaucho, Disney creó una película sonora, Steamboat Willie. El empresario Pat
Powers proporcionó a Disney tanto la distribución de la película como el Cinephone, un
sistema de sincronización de sonido. Steamboat Willie se convirtió en un gran éxito, y se
añadió sonido a los cortos anteriores. Desde entonces, todas las películas de Disney serían
sonoras. El propio Disney se encargó de los efectos vocales de sus primeros cortometrajes y
fue la voz de Mickey Mouse hasta 1947.
Mickey Mouse conoció un extraordinario éxito, hasta el punto de que, en 1935, la Sociedad
de Naciones premió a Disney con una medalla de oro, declarando a Mickey "símbolo
internacional de buena voluntad". En enero de 1930 fue adaptado al cómic, en una tira de
prensa con guión de Disney y dibujos de Iwerks. Durante la década de 1930, el mercado se
inundó de productos relacionados con el personaje, desde juguetes infantiles y relojes de
pulsera hasta un brazalete de diamantes diseñado por Cartier. Numerosas personalidades
públicas declararon su admiración por Mickey Mouse, incluyendo a la actriz Mary Pickford, al
presidente de Estados Unidos Franklin Delano Roosevelt, a Benito Mussolini e incluso al rey
de Inglaterra, Jorge V.
Silly Symphonies
Además de los cortometrajes de Mickey Mouse, en 1929 Disney inició una serie de películas
musicales titulada "Silly Symphonies" ("Sinfonías tontas"). La primera se tituló The Skeleton
Dance ("La danza de los esqueletos"), y fue enteramente dibujada y animada por Iwerks,
que fue también el responsable de la mayor parte de las películas producidas por Disney en
los años 1928 y 1929. Aunque ambas series tuvieron un gran éxito, el estudio Disney no
estaba de acuerdo con compartir las ganancias con Pat Powers, y firmó un nuevo contrato de
distribución con Columbia Pictures.
Iwerks se estaba cansando de la posición subalterna que tenía en el estudio a pesar de
realizar la mayor parte del trabajo, y se dejó convencer por Powers para abrir su propio
estudio con un contrato exclusivo. Disney buscó desesperadamente a alguien que pudiera
reemplazarlo, ya que él mismo no era capaz de dibujar tan bien, ni —sobre todo— tan rápido
(se dice que Iwerks hacía más de 700 dibujos al día para los cortos de Mickey).
Entretanto, Iwerks lanzaba su exitosa serie sobre el personaje de Flip the Frog con el primer
cortometraje de animación sonoro en color, titulado Fiddlesticks. Creó también otras dos
series: Willie Whopper y Comicolor. Su éxito amenazaba el predominio que Disney había
alcanzado en la industria del cine de dibujos animados.
Disney contrató a varias personas para hacer el trabajo que Iwerks era capaz de hacer en
solitario. En 1932, Disney estrenó su primera película en color, Flowers and Trees, de la serie
"Silly Symphonies", que consiguió el Oscar al mejor cortometraje de animación en 1932. Ese
mismo año, Disney recibió también un Oscar honorífico por la creación de Mickey Mouse,
cuyos cortometrajes pasaron a realizarse en color a partir de 1935. Pronto aparecieron series
derivadas, protagonizadas por nuevos personajes, como el Pato Donald, Goofy y Pluto.
Vida privada
En 1925, Disney contrató a una joven llamada Lillian Bounds para entintar y colorear el
celuloide. Tras un breve noviazgo, se casó con ella el 15 de julio de 1925. Después de
intentarlo varias veces, Lillian dio a luz a una hija, Diane Marie Disney en 1933. Sin
posibilidades de tener más hijos, los Disney adoptaron a una segunda hija, Sharon Mae
Disney, en 1936. Lillian falleció el 16 de diciembre de 1997, a la edad de 98 años. Su hija
adoptiva, Sharon, había muerto en 1993.
"La locura de Disney": Blancanieves
y los siete enanitos
Aunque los ingresos del estudio eran
muy considerables, no eran todavía
suficientes para Disney, quien en 1934
empezó a planear la producción de un
largometraje. Cuando en la industria de
la animación se supo que Disney
planeaba la producción de un
largometraje animado sobre
Blancanieves, se bautizó al proyecto
como "la locura de Disney", y todo el
mundo estuvo de acuerdo en que el
proyecto terminaría arruinando al
estudio. Tanto Lillian como Roy trataron
de disuadir a Disney de sus planes. Éste
contrató al profesor Don Graham, del
Instituto de Arte Chouinard, para que formase a la plantilla del estudio, y utilizó los cortos de
la serie "Silly Symphonies" como laboratorio para experimentar acerca de la animación
realista de seres humanos, la creación de personajes animados con personalidad definida,
efectos especiales, y el uso de procesos especializados y aparatos como la cámara
multiplano.
Todos estos esfuerzos iban dirigidos a elevar el nivel tecnológico del estudio para que fuese
capaz de producir una película de la calidad requerida por Disney. El proceso de producción
de Blancanieves y los siete enanitos ("Snow White and the Seven Dwarfs") se prolongó
desde 1935 hasta mediados de 1937, cuando al estudio se le terminó el dinero. Para
conseguir los fondos necesarios para completar Blancanieves, Disney tuvo que mostrar un
montaje previo de la película a los directivos del Bank of America, quienes le prestaron el
dinero para terminar el proyecto. El presupuesto inicial de la película era de 250.000 dólares,
pero acabó costando 1.488.000. La película terminada se preestrenó en el Carthay Circle
Theater el 21 de diciembre de 1937, y, a su término, recibió una sonora ovación.
Blancanieves, el primer largometraje animado de lengua inglesa, y el primero en utilizar el
Technicolor, fue distribuido en febrero de 1938 por RKO. Fue la película con mayor éxito de
taquilla de 1938, y obtuvo unos ingresos de 8 millones de dólares (equivalentes a unos 98
millones actuales) en su estreno.
El éxito de Blancanieves permitió a Disney construir unos nuevos estudios en Burbank, que
se inauguraron el 24 de diciembre de 1939. En 1940, los estudios produjeron otros dos
largometrajes: Pinocho y Fantasía. La segunda, en concreto, constituía una apuesta
bastante arriesgada: sin un argumento unitario, consistía en la puesta en imágenes
animadas de ocho piezas de música clásica (entre otros, de Beethoven, Bach y Stravinski), al
estilo de las "Silly Symphonies". Los resultados fueron bastante irregulares. Al mismo
tiempo, seguían creándose nuevos cortos de las estrellas de la casa (Mickey, Donald, Goofy y
Pluto), destacando cortometrajes como El sastrecillo valiente (1938) y The Pointer (1939),
ambas protagonizadas por el ratón Mickey. La producción de cortos de la serie "Silly
Symphonies" concluyó en 1939.
La huelga de 1941
Después de varias tentativas de organización sindical entre los trabajadores de la industria
de la animación, en 1938 se había creado el Screen Cartoonists Guild (SCG), sindicato que
prontó desarrolló una activa campaña para reclutar afiliados entre los trabajadores del
medio. Aunque había sido reconocido por la mayor parte de los otros estudios, Disney se
negaba a permitir la afiliación sindical de sus empleados. Por otro lado, desde 1937 existía
un creciente descontento entre los trabajadores del estudio. Aunque los empleados de
Disney eran los mejores pagados de la profesión, consideraban que se habían incumplido las
promesas sobre bonificaciones por el trabajo extra que habían realizado en los largometrajes
de la compañía. Películas como Blancanieves habían tenido un éxito sin precedentes en el
cine de animación, y los empleados no habían participado de los beneficios (en realidad,
Disney se había endeudado con la apertura de los nuevos estudios en Burbank y la
producción de los largometrajes Pinocho y Fantasía, que no obtuvieron el éxito deseado).
Además, el trabajo de numerosos empleados no era reconocido en los títulos de crédito de
las películas.
En 1941, Herbert Sorrell, el principal líder sindical entre los trabajadores de Disney, intentó
negociar el reconocimiento del SCG, pero fue rechazado. Animadores que tenían una posición
importante dentro de los estudios, como Art Babbitt y Will Tytla, abrazaron la causa de sus
compañeros. Disney lo consideró una traición personal, y despidió a Babbitt y a otros 16
trabajadores. El 28 de mayo gran número de trabajadores fueron a la huelga. Esa mañana,
cuando Disney llegó a los estudios, los encontró bloqueados por cientos de piquetes de
huelga.
A medida que continuaba la huelga, la tensión fue creciendo. El personal de los estudios
quedó dividido casi al 50% y hubo varios conatos de enfrentamiento. El propio Disney, según
algunos testimonios, estuvo a punto de llegar a las manos con Babbitt. Poco antes del final
de la huelga, Disney, a sugerencia de Nelson Rockefeller, director de la agencia de relaciones
con Latinoamérica en el Departamento de Estado, partió de gira a Latinoamérica como
embajador de buena voluntad, lo que contribuyó a enfriar los ánimos entre las partes
enfrentadas. Finalmente, Disney, influido por la opinión pública favorable a la huelga, y
gracias la mediación del gobierno federal y de varios grupos de presión (entre ellos su
principal acreedor, el Bank of America) aceptó reconocer al sindicato. La huelga terminó el
29 de julio, después de nueve semanas.
Los trabajadores obtuvieron mejoras salariales y se acordó un sistema para reconocer su
trabajo en los títulos de crédito. Sin embargo, el regreso a la normalidad no fue tal, ya que
Disney no perdonó nunca a los huelguistas. Algunos fueron despedidos en cuanto la ley lo
permitió, y otros optaron por irse ante la hostilidad que vivían en su entorno laboral. Entre
los que, por una u otra razón, terminaron por abandonar la compañía estaban Vladimir
William Tytla, John Hubley, Stephen Bosustow, Dave Hilberman y Walt Kelly.
La huelga arruinó la imagen de Walt Disney Company como empresa paternalista y armónica
que había predominado en los años treinta, pero no disminuyó en absoluto la aceptación de
la marca por parte del gran público.
Tiempos de guerra
A pesar de que Pinocho y Fantasía no consiguieron el éxito extraordinario de Blancanieves, la
ternurista Dumbo, cuya producción no pudo ser detenida por la huelga, se estrenó
finalmente en octubre de 1941, y fue un gran éxito, convirtiéndose en una importante fuente
de ingresos para el estudio. Poco después, en diciembre, Estados Unidos entraba en la
Segunda Guerra Mundial. Los estudios Disney colaboraron estrechamente con el gobierno,
produciendo películas educativas y de formación militar, así como otras encaminadas a
elevar la moral en retaguardia, tales como los cortometrajes Der Fuehrer's Face ("El rostro
del Führer), Education for Death ("Educación para la muerte"), Reason and Emotion ("Razón
y emoción"), y el largometraje Victory Through Air Power ("Victoria a través de la fuerza
aérea", 1943), en el que se defendía la idea de que era necesario construir más bombarderos
para ganar la guerra.
Sin embargo, los estudios atravesaron una época de cierta estrechez económica. Los filmes
propagandísticos no generaban beneficios, y Bambi, el siguiente largometraje de Disney, no
produjo los resultados deseados cuando se estrenó en abril de 1942. Para recortar gastos,
durante los años 1940 no se produjeron nuevos largometrajes, sino películas que recopilaban
varios cortos. Las más destacadas fueron Saludos Amigos (1942), su secuela Los tres
caballeros (1945), Canción del sur (1946), Fun and Fancy Free (1947), y The Adventures of
Ichabod and Mr. Toad (1949). Esta última constaba sólo de dos secciones: la primera basada
en La leyenda de Sleepy Hollow de Washington Irving y la segunda en El viento en los
sauces, de Kenneth Grahame. Con el objeto de rentabilizar sus producciones, Disney tuvo
otra gran idea comercial: en 1944 se reestrenó Blancanieves, estableciendo la tradición de
reestrenar a los siete años los largometrajes de la compañía.
Después de la guerra, a pesar de la prosperidad que entonces conoció Estados Unidos, los
hábitos de consumo cinematográfico cambiaron. Los exhibidores dejaron de interesarse por
los cortometrajes, que antes eran indispensables al inicio de toda sesión cinematográfica, y
empezaron a demandar sólo largos. Ante esta nueva situación, Disney diversificó su oferta,
orientándose hacia la producción de películas infantiles de imagen real (la serie True-Life
Adventures, que se inició en 1948), documentales sobre la naturaleza y programas de
televisión.
A finales de la década de 1940, el estudio se había recobrado lo suficiente como para
continuar con la producción de nuevas películas: La Cenicienta fue el primer auténtico
largometraje producido por los estudios Disney desde Bambi, en 1942. Siguieron Alicia en
el país de las maravillas (1951) y Peter Pan (1953). Ambos filmes fueron muy criticados
por edulcorar las obras originales —de Lewis Carroll y James M. Barrie respectivamente—,
descartando todos sus elementos perturbadores y convirtiéndolas en fábulas intrascendentes
e inocuas.
Walt Disney y la caza de brujas
Tras la huelga de 1941, Disney sentía una profunda desconfianza por los sindicatos. En
1947, durante los primeros años de la Guerra Fría, testificó ante el Comité de Actividades
Antiamericanas, y denunció a Herbert K. Sorrell, David Hilberman y William Pomerance,
antiguos empleados y activistas sindicales, como agitadores comunistas. Disney explicó que
la huelga de 1941 había formado parte de una estrategia del Partido Comunista de los
Estados Unidos para ganar influencia en Hollywood.
Existen documentos que demuestran que Disney actuó secretamente como agente del FBI
desde los primeros años de la década de 1940 y que en 1954 fue ascendido al rango de
"agente especial de contacto" (special agent contact) por orden directa de Hoover. Estos
documentos demuestran también que los guiones de algunas películas fueron modificados a
instancias del FBI. Una de las preocupaciones de la organización gubernamental era la
imagen que de sus agentes se daba en los filmes Disney (por ejemplo, en la película de 1965
That Darn Cat!). Curiosamente, los mismos documentos revelan que el propio Disney fue
investigado por la organización a la que él mismo pertenecía como sospechoso de subversión
(es decir, de comunismo).
El Imperio Disney
En 1949, Disney y su familia adquirieron una mansión con una gran finca en el distrito de
Holmby Hills de Los Angeles. Disney aprovechó para hacer realidad su sueño de tener un
ferrocarril privado. Con la ayuda de sus amigos Ward y Betty Kimball, Disney diseñó los
planos y comenzó a construir un tren en miniatura. El tren fue bautizado como Carolwood
Pacific Railroad, por el nombre de la antigua calle en que vivía Disney, Carolwood Drive. La
locomotora de vapor diseñada por Roger E. Broggie, empleado de los estudios, recibió el
nombre de Lilly Belle en honor a la esposa de Disney.
DISNEYLANDIA
Vista aérea del parque de
Disneylandia en Anaheim,
California
Ya desde los años 40, Disney
tenía la idea de construir un
parque de atracciones para que
sus empleados y sus familias se
divirtiesen en su tiempo libre.
Con el tiempo, este proyecto
más bien modesto iría
creciendo hasta convertirse en
Disneylandia. Dos parques
suelen mencionarse como
fuente de inspiración de Disney
para su proyecto: Children's
Fairyland en Oakland,
California, construido en 1950,
y los Jardines de Tivoli, en la capital de Dinamarca, Copenhague . Mientras maduraba su idea
de Disneylandia, visitó numerosos parques de atracciones, pero en general le parecieron
sucios y mal gestionados. Su plan original era construir el parque en un terreno cercano a los
estudios, pero la ciudad de Burbank le denegó el permiso para construir, y el terreno era
además demasiado pequeño, por lo cual la compañía adquirió un terreno de 160 acres (unos
730,000 m²), originalmente plantado de naranjos y nogales, en Anaheim, en el condado de
Orange, vecino a Los Ángeles. En 1952, Disney creó una nueva filial de su empresa,
WED Enterprises (nombrada a partir de las iniciales de su nombre: Walter Elías Disney),
para ocuparse de planear y construir el parque. Algunos miembros del estudio participaron
en el proyecto como ingenieros y diseñadores. La construcción de Disneylandia comenzó el
21 de julio de 1954. El parque abrió sus puertas al público el 18 de julio de 1955.
Expansión
Cuando Walt Disney Productions empezó a construir Disneylandia, también había empezado
a interesarse por otras áreas de la industria del entretenimiento. La isla del tesoro (1950)
fue la primera película de acción real de la compañía, y fue pronto seguida de otras: Veinte
mil leguas de viaje submarino (en CinemaScope, 1954), The Shaggy Dog (1959) y The
Parent Trap (1960). Los estudios Disney descubrieron muy pronto la importancia de la
televisión. En 1950 produjeron su primer programa televisivo, One Hour in Wonderland. En
la cadena ABC, Disney patrocinó un programa llamado Disneyland dedicado a promocionar
su nuevo parque de atracciones, en el que se emitían también secuencias de las películas
antiguas.
El primer programa televisivo de emisión diaria realizado por el estudio fue el popular Mickey
Mouse Club, que continuaría, con varios cambios de nombre, hasta entrados los 90. A
medida que el estudio se expandía y diversificaba su campo de acción, Disney fue prestando
menos atención al departamento de animación, delegando cada vez más tareas en sus
animadores de confianza, a los que llamaba "los Nueve Viejos" En vida de Disney, el
departamento de animación creó varios largometrajes de éxito: La dama y el vagabundo
(en CinemaScope, 1955), Los 101 dálmatas (1961), el fracaso comercial que supuso La
bella durmiente (en Super Technirama 70mm, 1959), y Merlín el encantador (1963).
El castillo de la Cenicienta en Walt Disney
World, Florida
La producción de cortometrajes continuó
hasta 1956, cuando Disney decidió cerrar el
departamento de cortometrajes. Desde
entonces, sólo de forma esporádica fueron
realizados algunos cortos.
En los primeros años sesenta, el imperio
Disney era un gran éxito, y Walt Disney
Productions se consolidó como la más
importante empresa dedicada al
entretenimiento familiar del mundo. Tras
décadas de intentarlo, Disney consiguió
finalmente los derechos de los libros de P.L.
Travers sobre una institutriz con poderes
mágicos, y en 1964 se estrenó la película
Mary Poppins, que combinaba animación
y acción real, y fue otro de los grandes
éxitos de la factoría Disney (llegó incluso a
estar nominada al Oscar a la mejor
película, que perdió frente a My Fair Lady). Ese mismo año, Disney presentó varias
novedades en la Feria Mundial de Nueva York, entre ellas figuras Audio-Animatronic, que
después fueron utilizadas para las atracciones de Disneylandia y para el proyecto de un
nuevo parque temático en la Costa Este, que Disney había estado planeando desde que se
abrió Disneylandia. En 1965 se anunció la construcción del nuevo parque,
Disneyworld, cerca de Orlando, en Florida, que comenzó poco después de la muerte
de Disney.
Poco antes de su muerte, Disney estaba interesado en abrir una estación de esquí (Disney's
Mineral King Ski Resort). El proyecto fue finalmente cancelado debido a las protestas de las
organizaciones ecologistas.
Muerte
Disney dejó de trabajar en el desarrollo de Disneyworld en los últimos meses de 1966,
cuando se le diagnosticó un cáncer en su pulmón izquierdo, tras toda una vida de fumador
empedernido. Pasó un examen médico en el hospital St. Joseph, junto al edificio del estudio
Disney, y sufrió un paro cardiorrespiratorio. Falleció el 15 de diciembre de 1966. Diez días
antes había cumplido 65 años. Su cuerpo fue incinerado el 17 de diciembre en el Forest Lawn
Cemetery de Glendale, California. Su hermano Roy llevó adelante el proyecto del parque de
atracciones de Florida, insistiendo en que se llamase Walt Disney World en honor a su
hermano. Roy moriría tres meses después de que el parque abriese sus puertas en 1971.
La idea de que el cuerpo de Walt Disney fue congelado es una leyenda urbana
completamente falsa.
El legado de Disney
En la actualidad, el pequeño estudio de animación que en 1923 fundaron Walt y Roy Disney
se ha convertido en una de las mayores empresas en el ámbito del entretenimiento, con
unos ingresos anuales de 30.000 millones de dólares. The Walt Disney Company gestiona
dieciocho parques de atracciones, treinta y nueve hoteles, ocho estudios cinematográficos,
once canales de televisión por cable y uno terrestre (la cadena ABC).
Walt Disney Pictures, el estudio cinematográfico más importante propiedad de la empresa,
continúa produciendo largometrajes de animación, a un ritmo aproximado de uno por año.
Además, en mayo de 2006 The Walt Disney Company adquirió los estudios de animación
Pixar, cuyas películas, distribuidas por Disney, habían alcanzado en años anteriores un éxito
mayor que las producidas por Walt Disney Pictures.
Disney en la historia de la animación
La importancia de Walt Disney en la historia del cine de animación difícilmente puede
minimizarse. Fue pionero en la utilización de numerosas innovaciones técnicas en el cine de
animación, como el sonido, el color o la cámara multiplano, y en el plazo de unos doce años
(entre 1928 y 1940), logró convertir los antes menospreciados dibujos animados en un
sofisticado medio de expresión artística.
Contó con un equipo de animadores de primera fila cuyos méritos, sin embargo, quedaron
siempre difuminados, pues de la publicidad de la compañía parecía deducirse que era el
propio Disney el autor material de todas las películas. El caso de Iwerks es paradigmático: a
pesar de su importancia en los primeros cortometrajes de la compañía, y en la creación de
Mickey Mouse, apenas es conocido en la actualidad.
Walt Disney convirtió los dibujos animados en un producto de consumo de masas. En varias
ocasiones, aceptó con total franqueza que su objetivo era llegar al mayor número posible de
espectadores, por encima de cualquier consideración de tipo artístico. Aunque muchas de sus
películas son obras maestras del cine de dibujos animados, con el tiempo el interés por
halagar los gustos del público acentuó una cierta tendencia al kitsch y al excesivo
sentimentalismo. Tras su muerte, los dibujos animados de The Walt Disney Company
continuaron en la misma línea.
El éxito de las películas de Disney tuvo como consecuencia que su cine llegara a ser
considerado por gran parte del público como la única forma posible de hacer cine de dibujos
animados, lo cual dificultó en gran medida la aparición de propuestas alternativas dentro del
cine de animación.
Ideología
La ideología de Walt Disney, tal como se hace patente en sus películas, se basa sobre todo
en la defensa de los valores del "american way of life" ("Modo de vida americano"), en los
que creía firmemente. La ideología neocolonialista subyacente en los filmes de Disney ha
sido puesta de relieve, entre otros, por Ariel Dorfman y Armand Mattelart, en su conocido
ensayo Para leer al pato Donald (1971).
Una cuestión muy discutida es la de las posibles simpatías de Disney por los regímenes
fascistas europeos en los años previos a la Segunda Guerra Mundial. Según algunas
referencias, fue recibido en Roma por Mussolini en una o dos ocasiones durante la década de
1930. También se ha argüido como prueba de su simpatía por el nazismo su asistencia, en
compañía del abogado de la empresa, Gunther Lessing, a mitines del German American
Bund, organización pro-nazi estadounidense. Sin embargo, el principal testigo que
documenta la presencia de Disney en estos mitines no es en absoluto imparcial: se trata de
Art Babbitt, despedido por Disney en 1941 poco antes de la famosa huelga de los
trabajadores de los estudios. También se sabe que Disney fue uno de los pocos empresarios
cinematográficos que recibieron abiertamente a la cineasta alemana Leni Riefenstahl, en su
visita a Hollywood en 1938, cuando la mayor parte de la industria le cerró sus puertas.
En cualquier caso, si Disney tuvo simpatías por los regímenes fascistas, las desechó en
cuanto su país entró en guerra contra el Eje. Durante el conflicto bélico, colaboró con el
gobierno realizando varios filmes de propaganda, entre los cuales destaca el cortometraje
Der Fuehrer's Face, en el cual aparecen caricaturizados Hitler, Mussolini e Hirohito y que
termina con una auténtica oda a las virtudes de la democracia.
Disney ha sido tildado a veces de antisemita, argumentando que los judíos aparecen como
personajes estereotipados y malévolos en algunos cortometrajes de la década de 1930
particularmente en Los tres cerditos (1933). No obstante, esta imagen del judío era
relativamente común en la época, tanto en Europa como en Estados Unidos.
Sí está fuera de toda duda que Disney fue un ferviente anticomunista, en gran medida a
causa de la huelga de 1941, que él atribuyó a maniobras del Partido Comunista de los
Estados Unidos para ganar poder en la industria del cine. Según su declaración ante el
Comité de Actividades Antiamericanas, creía firmemente que el comunismo era una seria
amenaza contra el modo de vida estadounidense.
No se ha podido probar que militara en ningún partido político. Durante los años 50, Disney
apoyó económicamente al Partido Republicano. En su juventud, Disney formó parte de una
organización de tipo masónico, llamada Orden DeMolay. Según su propio testimonio, la
pertenencia a esta organización tuvo un papel muy importante en su formación.
Las convicciones religiosas de Disney son también poco conocidas. Fue bautizado como
miembro de la iglesia congregacionalista (de hecho, se le puso el nombre de Walter en honor
a un pastor de dicha iglesia, Walter Parr), pero no parece haber sido un hombre religioso,
aunque sí respetaba profundamente la religión como garante de los valores establecidos.
Para un libro sobre la oración de Roland Gammon editado en 1963, Faith is a Star, Disney
escribió un texto acerca de la importancia de los valores religiosos en la sociedad y en su
propia vida, que es uno de los pocos documentos conocidos acerca de sus ideas religiosas.
Los Oscar de Walt Disney
A lo largo de su carrera como productor cinematográfico, Walt Disney obtuvo un total de 26
premios Oscar, de los cuales 4 fueron honoríficos. 12 de esos premios fueron a cortometrajes
de animación, categoría que las producciones Disney prácticamente coparon durante la
década de 1930; menos conocido es el hecho de que Disney recibió también 10 estatuillas
por la producción de películas de imagen real (entre ellas, dos largometrajes), en las
categorías de mejor cortometraje de imagen real, mejor cortometraje documental y mejor
largometraje documental. No recibió nunca el Oscar al mejor largometraje, aunque Mary
Poppins fue una de las nominadas en 1965, poco antes de la muerte de Disney. No existía la
categoría de mejor largometraje de animación, que no se creó hasta 2001, por lo cual
ninguno de los largos clásicos de Disney obtuvo la estatuilla. Con dos excepciones: los Oscar
honoríficos concedidos a Blancanieves, en 1939, y a Fantasía, en 1942.
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