EL HOBBITS
Los hobbits son una raza ficticia de seres antropomorfos que pertenece
al legendarium del escritor británico J. R. R. Tolkien. Su historia se narra principalmente
en la novela El Señor de los Anillos, especialmente en el prólogo, que está dedicado a
ellos y a la tierra donde vivían, la Comarca. No obstante, su primera aparición fue en El
hobbit y también son nombrados en El Silmarillion.
Están emparentados con los hombres y se caracterizan por su baja estatura, la
abundante vellosidad que les crece en el empeinede los pies, las orejas algo
puntiagudas y una figura normalmente rolliza. Antes de llegar a la Comarca a mediados
de la Tercera Edad del Sol, los hobbits vivían en los valles del río Anduin y se dividían
en tres ramas: Albos, Fuertes y Pelosos. Enamorados de su nueva tierra, dieron cada
vez menos importancia a los asuntos del exterior y vivieron en paz hasta que durante
la Guerra del Anillo el mago Saruman invadió la Comarca.1
La principal influencia que J. R. R. Tolkien tomó a la hora de crear la raza hobbit fue
el libro infantil de E. A. Wyke-Smith, El maravilloso país de los snergs, donde aparecen
unas criaturas similares a ellos llamadas snergs.2 No obstante y aunque en un principio
el autor no tenía intención de desarrollar más la idea de los hobbits, el éxito que
supuso El hobbit hizo que su editor Stanley Unwinle pidiera una continuación y él
comenzara a escribir El Señor de los Anillos,3 a raíz de cuya composición fue surgiendo
la historia de la raza.
Los hobbits están emparentados con los hombres, de tal forma que tienen un origen
común y podrían ser considerados como una rama pigmea de esta raza.
La principal característica física que distingue a los hobbits es su baja estatura,
situándose esta entre los sesenta y ciento veinte centímetros. A causa de su talla
cercana al metro, aproximadamente la mitad de la estatura de los dúnedain, son
llamados también por ellos y por los hombres de Gondor medianos (halfling en el
original inglés) o periannath en sindarin. Otras características físicas peculiares que los
distinguen son la abundante vellosidad que les crece en el empeine de los pies, la
carencia de barba, el pelo rizado y generalmente de color castaño, y las orejas algo
puntiagudas, sin llegar a ser como las de los elfos.
Suelen tener también una figura rolliza, con la cara redonda y barriga, a causa de su
afición a la comida, la bebida y una vida más bien sedentaria. Su alimentación se basa
en seis comidas diarias de cantidades abundantes. Les gusta especialmente
la cerveza y fumar en pipa, un arte que, según el legendarium de Tolkien, ellos mismos
crearon y transmitieron más tarde a los hombres de la Tierra Media.
Los hobbits no necesitan usar zapatos, pues sus fuertes pies tienen una suela de piel
natural que les protege. Son hábiles con las manos y se dedicaban especialmente a
la agricultura, debido a la abundancia y fertilidad de la Comarca. Antes de habitar dichas
tierras, los hobbits solían hablar las lenguas que usaban los hombres con los que habían
entrado en contacto en algún momento. Sin embargo, tras iniciar su viaje por Eriador,
adoptaron la Lengua Común, aprendida de los dúnedain, aunque conservaron palabras
de una lengua anterior que era muy parecida al rohírrico.
Suelen vivir en agujeros que construyen en el suelo y que equipan como cualquier casa
normal. Dependiendo de la riqueza de la familia, la casa puede tener una, varias o
ninguna ventana, siendo éstas siempre redondas, al igual que la puerta. Los hobbits
más ricos construyen versiones más lujosas de estos agujeros, llamadas smials, que
eran como túneles ramificados. Entre los más importantes están Bolsón
Cerrado (en Hobbiton), Casa Brandi (en Gamoburgo) y Grandes Smials (en Alforzada).
No obstante, los hobbits también construían casas sobre el nivel del suelo, aunque eran
poco usadas y generalmente servían como cobertizos.
Los hobbits se caracterizan además por su naturaleza amigable y pacífica, y detestan
las guerras. No suelen usar las armas para sus utilidades normales, ya que las
consideran más como adornos para sus casas o simplemente como mathoms, que es
como llaman a cualquier objeto inservible que se regalan entre ellos y tienden a ir
acumulando. En Cavada Grande hay un museo dedicado especialmente a estos
objetos, llamado «El Hogar de los Mathoms».
Distintas ramas[editar]
Artículos principales: Albos, Pelosos y Fuertes.
Cuando los hobbits vivían en los valles del Anduin, ya había tres ramas conviviendo,
cada una con distintas características:
Albos: eran el grupo menos numeroso y se caracterizaban por tener la piel y los
cabellos claros, por su mayor altura y por su delgadez. Les gustaban mucho los
árboles y los bosques, lo que hacía que prefirieran la caza a la agricultura y que se
llevaran bien con los Elfos. Eran hábiles con el lenguaje y se les daba bien el canto.
A finales de la Tercera Edad del Sol, familias como los Tuk, los Brandigamo y
los Bolger, tenían sangre alba.
Pelosos: eran el grupo más numeroso y se caracterizaban por tener la piel más
oscura y un cuerpo más pequeño y delgado. Les gustaban las tierras altas y las
colinas, por lo que siempre vivieron en cuevas y túneles, siendo buenos amigos de
los enanos.
Fuertes: se caracterizaban por ser, como su nombre indica, los más fuertes y de
constitución corporal más sólida. Tenían los pies y las manos más grandes y eran
los únicos que tenían algún rastro de barba, aunque no solía pasar de un poco de
pelo en la barbilla. Les gustaban las llanuras y las orillas de los ríos.
Las tres ramas se separaron cuando entraron en Eriador y más tarde acabaron por
reunirse de nuevo en la Comarca, mezclándose y haciendo menos visibles estas
diferencias, aunque todavía se podían apreciar en algunos de ellos a finales de la
Tercera Edad.
La principal característica física que distingue a los hobbits es su baja estatura,
situándose esta entre los sesenta y ciento veinte centímetros. A causa de su talla
cercana al metro, aproximadamente la mitad de la estatura de los dúnedain, son
llamados también por ellos y por los hombres de Gondor medianos (halfling en el
original inglés) o periannath en sindarin. Otras características físicas peculiares que los
distinguen son la abundante vellosidad que les crece en el empeine de los pies, la
carencia de barba, el pelo rizado y generalmente de color castaño, y las orejas algo
puntiagudas, sin llegar a ser como las de los elfos.
Suelen tener también una figura rolliza, con la cara redonda y barriga, a causa de su
afición a la comida, la bebida y una vida más bien sedentaria. Su alimentación se basa
en seis comidas diarias de cantidades abundantes. Les gusta especialmente
la cerveza y fumar en pipa, un arte que, según el legendarium de Tolkien, ellos mismos
crearon y transmitieron más tarde a los hombres de la Tierra Media.
Los hobbits no necesitan usar zapatos, pues sus fuertes pies tienen una suela de piel
natural que les protege. Son hábiles con las manos y se dedicaban especialmente a
la agricultura, debido a la abundancia y fertilidad de la Comarca. Antes de habitar dichas
tierras, los hobbits solían hablar las lenguas que usaban los hombres con los que habían
entrado en contacto en algún momento. Sin embargo, tras iniciar su viaje por Eriador,
adoptaron la Lengua Común, aprendida de los dúnedain, aunque conservaron palabras
de una lengua anterior que era muy parecida al rohírrico.
Suelen vivir en agujeros que construyen en el suelo y que equipan como cualquier casa
normal. Dependiendo de la riqueza de la familia, la casa puede tener una, varias o
ninguna ventana, siendo éstas siempre redondas, al igual que la puerta. Los hobbits
más ricos construyen versiones más lujosas de estos agujeros, llamadas smials, que
eran como túneles ramificados. Entre los más importantes están Bolsón
Cerrado (en Hobbiton), Casa Brandi (en Gamoburgo) y Grandes Smials (en Alforzada).
No obstante, los hobbits también construían casas sobre el nivel del suelo, aunque eran
poco usadas y generalmente servían como cobertizos.
Los hobbits se caracterizan además por su naturaleza amigable y pacífica, y detestan
las guerras. No suelen usar las armas para sus utilidades normales, ya que las
consideran más como adornos para sus casas o simplemente como mathoms, que es
como llaman a cualquier objeto inservible que se regalan entre ellos y tienden a ir
acumulando. En Cavada Grande hay un museo dedicado especialmente a estos
objetos, llamado «El Hogar de los Mathoms».
Distintas ramas[editar]
Artículos principales: Albos, Pelosos y Fuertes.
Cuando los hobbits vivían en los valles del Anduin, ya había tres ramas conviviendo,
cada una con distintas características:
Albos: eran el grupo menos numeroso y se caracterizaban por tener la piel y los
cabellos claros, por su mayor altura y por su delgadez. Les gustaban mucho los
árboles y los bosques, lo que hacía que prefirieran la caza a la agricultura y que se
llevaran bien con los Elfos. Eran hábiles con el lenguaje y se les daba bien el canto.
A finales de la Tercera Edad del Sol, familias como los Tuk, los Brandigamo y
los Bolger, tenían sangre alba.
Pelosos: eran el grupo más numeroso y se caracterizaban por tener la piel más
oscura y un cuerpo más pequeño y delgado. Les gustaban las tierras altas y las
colinas, por lo que siempre vivieron en cuevas y túneles, siendo buenos amigos de
los enanos.
Fuertes: se caracterizaban por ser, como su nombre indica, los más fuertes y de
constitución corporal más sólida. Tenían los pies y las manos más grandes y eran
los únicos que tenían algún rastro de barba, aunque no solía pasar de un poco de
pelo en la barbilla. Les gustaban las llanuras y las orillas de los ríos.
Las tres ramas se separaron cuando entraron en Eriador y más tarde acabaron por
reunirse de nuevo en la Comarca, mezclándose y haciendo menos visibles estas
diferencias, aunque todavía se podían apreciar en algunos de ellos a finales de la
Tercera Edad.