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Antonio Meucci: Verdadero inventor del teléfono

El teléfono, inventado por Antonio Meucci en 1854, fue diseñado para transmitir señales acústicas a distancia mediante señales eléctricas. Aunque Meucci presentó su invento y realizó demostraciones, no pudo patentar su creación debido a problemas económicos, lo que permitió que Alexander Graham Bell obtuviera la patente en 1876. En 2002, el Congreso de EE. UU. reconoció oficialmente a Meucci como el verdadero inventor del teléfono.

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Antonio Meucci: Verdadero inventor del teléfono

El teléfono, inventado por Antonio Meucci en 1854, fue diseñado para transmitir señales acústicas a distancia mediante señales eléctricas. Aunque Meucci presentó su invento y realizó demostraciones, no pudo patentar su creación debido a problemas económicos, lo que permitió que Alexander Graham Bell obtuviera la patente en 1876. En 2002, el Congreso de EE. UU. reconoció oficialmente a Meucci como el verdadero inventor del teléfono.

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TELEFONO

El teléfono es un dispositivo de telecomunicación diseñado para transmitir señales acústicas


a distancia por medio de señales eléctricas. Fue inventado por Antonio Meucci en 1854.
En 1871, Meucci, por dificultades económicas, solo pudo presentar una breve descripción de
su invento, pero no formalizar la patente ante la Oficina de Patentes de Estados Unidos.
Aunque Meucci había hecho su primer prototipo en 1854, en 1861 Johann Philipp Reis ya
había desarrollado otro prototipo independientemente, por lo que su solicitud de patente llegó
tarde.
No obstante, durante muchos años Alexander Graham Bell junto a Elisha Gray fueron
considerados los inventores del teléfono. Sin embargo, Graham Bell no fue el inventor de
este aparato, sino solamente el primero en patentarlo. Esto ocurrió en 1876. El 11 de junio de
2002 el Congreso de los Estados Unidos de América aprobó la resolución 269, en la que se
reconoce que el inventor del teléfono fue Antonio Meucci, que lo llamó teletrófono, y no Bell.

Historia del teléfono[editar]


Historia de su invención[editar]

El teléfono de Antonio Meucci.

Antonio Meucci (pronunciado "meúchi", 1808-1889) fue el primer inventor del «telettrófoni»,
posteriormente bautizado como «teléfono».3
En 1854,4 Meucci construyó un teléfono para conectar su oficina (en la planta baja de su casa)
con su dormitorio (ubicado en el segundo piso), debido a que su esposa estaba inmovilizada
por el reumatismo. Sin embargo, Meucci carecía del dinero suficiente para patentar su invento,
aunque sí patentó otros inventos que él creía más redituables, como un filtro económico para
la depuración del agua y el uso de la parafina en la fabricación de velas (que hasta ese
momento se fabricaban con grasa de animales, muy contaminantes y sucias).5
En 1860 Antonio Meucci hizo público su invento, el teletrófono. En una demostración pública,
la voz de un cantante se trasmitió a una considerable distancia. La prensa italiana de Nueva
York publicó una descripción del invento y un tal Sr. Bendelari se llevó a Italia una copia del
prototipo, y la documentación necesaria para producirlo allí, pero no se volvió a saber de él,
como tampoco se materializó ninguna de las ofertas que surgieron tras la demostración.6
Consciente de que alguien podía robarle la patente, pero incapaz de reunir los 250 dólares
(unos 7900 dólares de 2016)7 que costaba la patente definitiva, tuvo que conformarse con
un cáveat (‘aviso’, trámite preliminar de presentación de documentación para el patentamiento,
con vigencia de un año) que registró el 28 de diciembre de 1871 y que pudo permitirse renovar
―por 10 dólares (o 314 dólares de 2016)―78 solo en 1872 y 1873.6
En cuanto tuvo el acuse de recibo de Patentes, volvió a empeñarse en demostrar el potencial
de su invento. Para ello, ofreció una demostración del «telégrafo parlante» a un empresario
llamado Edward B. Grant, vicepresidente de una filial de la Western Union Telegraph
Company. Cada vez que Meucci trataba de avanzar, se le decía que no había hueco para su
demostración, así que a los dos años, Meucci pidió que le devolvieran su material, a lo que le
contestaron que se había perdido.9
En 1876, Alexander Graham Bell registró una patente que realmente no describía el teléfono
pero lo mencionaba como tal.10 Cuando Meucci ―que vivía cerca de Nueva York― se enteró,
pidió a un abogado que reclamara ante la oficina de patentes de los Estados Unidos en
Washington, algo que nunca sucedió. Sin embargo, un amigo que tenía contactos en
Washington, se enteró de que toda la documentación referente al telégrafo parlante registrada
por Meucci se había perdido.9
Una investigación posterior puso en evidencia un delito de prevaricación por parte de algunos
empleados de la oficina de patentes con la compañía de Bell. En un litigio posterior entre la
empresa Bell Telephone Company (creada en 1877) y Western Union, afloró que existía un
acuerdo por el cual Bell pagaría a la Western Union un 20 % de los beneficios derivados de la
comercialización de su invento durante 17 años.11
Diez años después, en un proceso legal de 1886, Meucci tuvo que demandar incluso a su
propio abogado, sobornado por el poderoso Bell. Sin embargo Meucci supo hacer entender al
juez que no cabía duda en cuanto a la autoría del invento registrado. A pesar de la declaración
pública del entonces Secretario de Estado: «Existen suficientes pruebas para dar prioridad a
Meucci en la invención del teléfono».11
A pesar de que el Gobierno de Estados Unidos inició acciones legales por fraude contra la
patente de Alexander Graham Bell, el proceso embarrancó en el arenal de los recursos por los
abogados de Bell, hasta cerrarse en 1889 debido a la muerte de Meucci.9
Meucci falleció pobre y amargado y jamás vio la gloria y el reconocimiento de su talento, el
cual chocó con su escaso conocimiento del inglés y su poca desenvoltura ante las artimañas
legales y los ingentes intereses económicos de las grandes corporaciones de Estados
Unidos.12
El 11 de junio de 2002, el Boletín Oficial de la Cámara de Representantes de los Estados
Unidos publicó la Resolución n.º 269, por la que se honra la vida y el trabajo del inventor
italiano. En la misma se reconoce que fue más bien Antonio Meucci en vez de Alexander
Graham Bell quien inventó el teléfono.13 Reconoció además que Meucci demostró y publicó su
invento en 1860 y concluye con un reconocimiento a su autoría en dicha invención.

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