2.
-Describir el metodo de penetración dinamico
Ensayo de penetración dinámica: Este ensayo consiste en medir la resistencia a la penetración de
una puntaza cónica metálica que va acoplada a un varillaje y que se hinca en el terreno mediante
golpeo, haciendo caer una maza de un peso determinado desde una altura constante.
La información obtenida es de tipo continuo, ya que las mediciones de resistencia a la penetración
se efectúan durante todo el proceso de hinca.
Se cuenta el número de golpes necesarios para penetrar cada intervalo con una longitud dada.
Los ensayos de penetración dinámica continua se pueden efectuar según varios estándares, en
función de las combinaciones de los parámetros adaptados, como:
masa de la maza (10 ÷ 100 kg)
altura de caída (200 ÷ 760 mm)
diámetro de la punta (22 ÷ 63 mm)
forma de la punta (ángulo de abertura 60° – 90°, extensión a la base del cono)
diámetro externo de las varillas (16 ÷ 45 mm)
penetración de referencia (100 ÷ 300 mm)
método para eliminar o reducir el rozamiento lateral en las varillas (recubrimiento, lodo en las
varillas, diámetro punta > diámetro varillas).
El ensayo SPT se lleva a cabo durante la perforación. Consiste en anotar el número golpes
requeridos para hincar 45 cm en el fondo de la perforación un tubo de muestreo de tamaño
estándar, conectado a la superficie mediante un varillaje en cuyo cabezal cae la maza de 63.5 kg
de peso, la cual cae
libremente desde una
altura de 0.76 m.
Durante el ensayo se mide:
N1 = número de golpes
necesarios para que el
muestreador penetre los
primeros 15 cm, estimados
como “hinca de asiento”;
N2 = número de golpes
necesarios para la hinca de
los siguientes 15 cm;
N3 = número de golpes
necesarios para avanzar los
últimos 15 cm.
Se asume como resistencia
a la penetración el valor:
NSPT = N2 + N3
Se utilizan los siguientes dispositivos estándar:
Varillaje de hinca de diámetro externo 50 mm y peso de 7 kg/m;
Cabeza de impacto, de acero, atornillada a las barras;
Maza de acero de 63.5 kg;
dispositivo automático que permite la caída de la maza desde una altura de 0.76 m;
Guía para las barras entre el cabezal de impacto y el borde del terreno.
Muestreador estándar (conocido como Raymond por la
sociedad que lo introdujo inicialmente). Se trata de un tubo
de muestreo de 51 mm de diámetro, espesor 16 mm y
longitud total que comprende zapata y ajuste al varillaje 813
mm.
En los suelos gravosos la zapata del muestreador se sustituye
con una punta cónica de 51 mm de diámetro, ángulo 60°.
El muestreador Raymond consiste en un tubo dividido
longitudinalmente por la mitad. Los dos tubos resultantes se
mantienen unidos, durante la hinca, por na zapata de corte
atornillada a la base y por un anillo en la cabeza. Una vez
finalizado el ensayo se desprende la zapata, se abre
longitudinalmente el uestreador y se extrae la muestra de
suelo. Su amplia difusión se debe principalmente a la
facilidad de ejecución, pudiendo llevarse a cabo
directamente durante el sondeo, en cualquier tipo de suelo,
sin necesidad de usar dispositivos suplementarios. El uso que
se hace en todo el mundo ha llevado a la producción de una abundante bibliografía que facilita la
interpretación de los resultados obtenidos.
Hay numerosas correlaciones entre la resistencia a la penetración (NSPT) y los parámetros
geotécnicos de los suelos , tanto granulares como cohesivos:
TERRENOS GRANULARES
Las correlaciones entre la resistencia a la penetración (NSPT) y algunos parámetros geotécnicos que
se consideran más confiables son las siguientes:
1) Correlación de Gibbs-Holtz. , Permite determinar la densidad relativa de los suelos granulares
mediante la relación entre la resistencia a la penetración y la presión vertical efectiva.
2) Correlación de Mello, Permite obtener el ángulo de rozamiento en función del esfuerzo vertical
efectivo.
Permite obtener el ángulo de rozamiento en función del esfuerzo vertical efectivo.
Los métodos se dividen en dos grupos.
El primer grupo conecta el valor de resistencia penetrométrica dinámica al asiento. Comprende el
método de Terzaghi y Peck, de Meyerhof y de Peck-Bazaraa.
l segundo grupo se basa en correlaciones empíricas entre NSPT y el módulo de deformación de las
arenas. Este grupo comprende el método de Alpan, de D’Apollonia, de Parry.
De la comparación de los asientos calculados con varios métodos y los asientos reales medidos en
los Estados Unidos por Peck (1948) – Bazaara (1967) – Baker (1965), Parry (1971) parece que
el método de Parry es el más confiable, mientras que los métodos más experimentados son los
de Meyerhof, Peck-Bazaraa, Alpan y de Burland-Burbidge (1984).
Procedimiento de campo
1.-Se hace un chequeo general de los niveles del motor de la perforadora. Esta actividad ha de
realizarse diariamente al inicio de cada jornada.
2.-Se ubica con exactitud el punto a perforar.
3.-Se posiciona la perforadora, manejando el camión, de modo que el broquero en su movimiento
vertical coincida con el punto a perforar.
4.-Con los gatos laterales, se nivela la plataforma de la perforadora. Para ello, el operador debe
guiarse con los niveles que están acoplados a la consola de operaciones.
5.-Se levanta la torre de la perforadora con los controles ubicados en la consola de operaciones.
6.-Se posiciona el cárcamo para la circulación del fluido de perforación, y se prepara lodo
bentonítico (mezcla de agua y bentonita).
7.-Se acopla manualmente el tubo partido a la cuerda del martinete.
8.-Se levanta el martinete con el malacate y la soga, y se ubica el tubo partido sobre el punto a
perforar.
9.-Se aplican golpes con el martinete sobre el tupo partido, igualmente levantándolo con el cable
manila, hasta que haya penetrado 60 centímetros. La operación debe detenerse si para un tramo
de 15 centímetros se requieren más de 50 golpes, extrayendo la muestra que hasta ese punto
haya recuperado el tubo partido.
10.-Se retira el tubo partido del barreno y se desacopla manualmente del martinete, o en caso de
ser necesario, utilizando llaves stillson. El tubo se entrega al supervisor para que este extraiga,
embolse y clasifique la muestra.
11.-Se lava con broca tricónica de 2 15/16” hasta la profundidad del terreno natural, para eliminar
azolve. Para ello, la mencionada broca se debe colocar en la parte inferior de la columna de barras
de acero, la cual se debe acoplar al broquero. Si es necesario se deben acoplar varias barras,
siempre sosteniendo las inferiores con llave stillson, y ajustando la parte superior con el torque del
broquero. También se debe hacer circular lodo bentonítico con el empuje de la Bomba hidráulica
dispuesta para tal fin.
12.-Se retira la broca del barreno, desacoplando con llave stillson la columna de barras. Dicha
columna de barras se levanta con un elevador deslizable atado a un cable de acero.
13.-Se acopla manualmente el tubo partido a la columna de barras y se introduce con la ayuda del
elevador deslizable y llaves stillson en el barreno.
14.-Se repite el procedimiento de golpeteo con el martinete y extracción de la muestra, en todas
las profundidades a estudiar, esto hasta que el sondeo se dé por terminado.
15.-El lodo de perforación debe sustituirse cuando se torna muy espeso o tiene alto contenido de
arena, o si este se pierde por fracturas en el barreno. Lo anterior queda a juicio del operador.
Métodos geofísicos
Los métodos geofísicos son pruebas realizadas para
la determinación de las características geotécnicas
de un terreno, como parte de las técnicas de
reconocimiento de un reconocimiento
geotécnico.
Intentan evaluar las características del terreno
basándose en la medida de ciertas magnitudes
físicas tomadas generalmente en la superficie del
terreno. Si las características de los terrenos son
tales que las magnitudes físicas medidas son
bastante
diferentes
entre sí, es posible localizar los contactos entre las distintas
capas de terreno. Sin embargo, esto no siempre sucede así,
por lo que estos métodos tienen serias limitaciones.
No obstante, gracias a su rapidez y economía, están
especialmente indicados para investigar áreas extensas o
alineaciones de gran longitud entre sondeos que se
encuentren alejados, y de esta forma poder interpolar los
resultados obtenidos en las prospecciones extremas, o establecer, en su caso, la necesidad de
realización de sondeos intermedios.
Los métodos geofísicos deben ser considerados siempre como métodos complementarios de
reconocimiento, debiendo estar acompañados por prospecciones directas como sondeos, y los
datos obtenidos mediante estos sistemas refrendados y contrastados por los resultados de dichos
sondeos.
Los trabajos de campo e interpretación de las medidas deben estar realizados por personal
altamente calificado y con experiencia en la ejecución y procesamiento de resultados
Método Sísmico
Los métodos sísmicos son un tipo de método geofísico, y constituyen pruebas realizadas para la
determinación de las características geotécnicas de un terreno, como parte de las técnicas de
reconocimiento de un reconocimiento geotécnico .
Las ondas sísmicas que atraviesan un terreno pueden ser:
-Longitudinales o de compresión.
-Transversales o de cizallamiento.
-Superficiales.
La velocidad de propagación de las ondas sísmicas en el terreno depende de sus características de
deformabilidad. En la hipótesis de suponer un comportamiento elástico para el terreno, la
velocidad de las ondas longitudinales y transversales es función del módulo elástico y
del coeficiente de Poisson (ambos dinámicos), por lo que con ambas expresiones pueden
obtenerse dichos parámetros.
Las ondas longitudinales (Ondas P) son más rápidas que las transversales (Ondas S), lo que dificulta
la detección de estas últimas en campo. Por ello, en general se obtiene el módulo elástico a partir
de la velocidad longitudinal, estableciendo hipótesis respecto al valor del coeficiente de Poisson. El
módulo dinámico tiene un valor mayor que el estático, ya que se obtiene para incrementos
tensionales pequeños como son los producidos por ondas sísmicas. La relación entre el módulo
dinámico y el estático se considera normalmente de 4, pero el rango puede estar entre 1 y 20.
El método sísmico de refracción se basa, tanto en el hecho de la diferencia de velocidad de la onda
sísmica en los distintos terrenos, como en que las ondas al cruzar la frontera entre dos tipos de
terreno distinto sufren refracción, (al igual que sucede con las ondas de luz), cambiando su
dirección en un ángulo cuyo valor depende de la relación entre las velocidades de onda de cada
terreno.
El impulso generador de la onda puede ser un impacto o una pequeña carga explosiva que se
coloca, generalmente, en un punto de la superficie. Mediante geófonos (que son detectores de
pequeñas vibraciones en el terreno), dispuestos a distintas distancias del punto de impacto, se
mide el momento en que llega la primera onda que alcanza a un determinado geófono. De esta
forma se obtiene la velocidad de transmisión.
Cuando se produce el impulso, las ondas se emiten en todas direcciones. Una onda en particular
recorre un camino por la superficie del terreno en dirección al geófono (onda directa). Otras ondas
descienden con diversos ángulos respecto a la horizontal. Al encontrar un estrato inferior con
velocidades sísmicas, la onda se refracta en el plano de contacto entre ambos terrenos.
Existe una dirección de onda que al alcanzar el estrato inferior con un determinado ángulo de
incidencia, su refracción se dirige por encima del estrato inferior paralelamente a la frontera entre
terrenos. Esta onda, con su nueva dirección, continúa emitiendo energía hacia la superficie con un
ángulo de refracción simétrico al de incidencia anterior, por lo que los geófonos pueden llegar a
detectarla.
Si la velocidad sísmica del terreno inferior tiene un valor mayor que la del terreno superficial, el
tiempo necesario para que la onda refractada alcance un punto de la superficie puede llegar a ser
menor que el requerido por la onda directa que viaja superficialmente, aun cuando la longitud del
camino sea mayor. Los geófonos cercanos al impulso reciben en primer lugar la onda directa, pero
a los que se encuentran a una cierta distancia les
alcanza antes la onda refractada.
El método sísmico de prospección del subsuelo se
basa en la medida de los tiempos de llegada de las
ondas tipo P y S generadas en el terreno por una
fuente de energía mecánica adecuada (martillo
manual, generador de impactos, etc.), que se
transmiten desde un punto determinado, hasta
otro distante en el que se instalan los sensores
correspondientes (geófonos) conectados al sismógrafo
registrador.
Debido a que la velocidad de propagación de las ondas
sísmicas en el terreno es distinta para cada tipo de
material, la técnica de Prospección por Refracción
permite determinar la profundidad e inclinación de las
distintas capas que se superponen.
Asimismo, los Sismógrafos de Ingeniería, así
denominados los sismógrafos utilizados para estas
técnicas, permiten realizar la medida de la velocidad de
propagación de las ondas en el terreno, de cuyo valor
se pueden deducir una serie de características tales
como el módulo de elasticidad de la formación, la
escarificabilidad (en inglés ripability) de las rocas, el
grado de compactación o asentamiento de los terrenos,
así como otras varias propiedades de interés para la
Ingeniería Civil.
Mediante las técnicas de Reflexión es posible también
determinar las características del subsuelo, midiendo
los tiempos de retorno de las ondas generadas en superficie y reflejadas por las discontinuidades
del terreno.
Aplicaciones más comunes:
- Determinación de ripabilidades del substrato.
- Valoración de estabilidad de taludes y deslizamientos.
- Estratigrafía del terreno.
- Modelización de estructuras geológicas.
- Determinación de densidad del subsuelo y Vs30.
- Testificación de pilotes
Método por Sondeos
Los sondeos de suelos son perforaciones realizadas mediante barrenos de diversos tipos,
elegidas en función de la profundidad a alcanzar y de las características del terreno.
Al atravesar distintas capas hasta llegar a suelo duro, el sondeo permite la extracción de muestras
que nos darán pistas sobre la naturaleza geológica del subsuelo.
Sondeo geotécnico
El sondeo geotécnico es un método directo de prospección del terreno que es empleado cuando
necesitamos bajar a cierta profundidad. Es un método directo porque su objetivo es la obtención
de muestras de suelo para su posterior análisis en laboratorio.
Los sondeos mecánicos consisten en
perforaciones de pequeño diámetro (entre
76 y 140 mm) con las que se pueden
recuperar testigos del terreno perforado,
así como tomar muestras para la
realización de ensayos de laboratorio.
Alcanzan profundidades superiores a las
que se consiguen con calicatas y permiten
el reconocimiento bajo el nivel freático.
Además, si instalamos un tubo
piezométrico ranurado de PVC en el
interior de un sondeo podemos registrar la
profundidad y la variación temporal del agua freática.
Los tipos de sondeo más empleados para el reconocimiento geotécnico son los sondeos mecánicos
a rotación y a percusión.
Tipos de sondeo geotécnico
Los tipos de sondeo mecánico contemplados en el CTE son:
Sondeos mecánicos a presión, con punta abierta o hueca, y maciza o cerrada. Este tipo de sondeo
se emplea en suelos blandos.
Sondeos a percusión o golpeo. Se emplean en suelos cementados o duros
Sondeos mecánicos mediante métodos destructivos, como trépano, martillo o tricono. Se emplean
cuando no necesitamos obtener las propiedades geotécnicas de determinados estratos del
terreno.
Sondeos mecánicos a rotación
En la tabla 3.4 del Anejo C se establece el número mínimo de sondeos mecánicos y el porcentaje
del total de puntos de reconocimiento que pueden sustituirse. Los sondeos mecánicos pueden
emplearse también en prospecciones complementarias (diagrafías de resistividad, radioactividad
natural, velocidad sónica, etc.)
Sondeos mecánicos a rotación
Los sondeos mecánicos a rotación forman parte de una campaña geotécnica normal y
consisten en la extracción de un testigo de material a través de una perforación de pequeño
diámetro realizada sobre el suelo a investigar.
Estos sondeos permiten reconocer la naturaleza y potencia de las distintas capas que conforman la
estratigrafía del suelo, extraer muestras alteradas e inalteradas y detectar la presencia de agua en
el terreno
Instalando un tubo ranurado de PVC en el interior de un sondeo es posible registrar la profundidad
y la variación temporal del nivel freático.
Los sondeos mecánicos a rotación pueden
atravesar capas de rocas de gran
resistencia y alcanzar grandes
profundidades. Ensayando las muestras
inalteradas se pueden establecer los
parámetros geotécnicos del terreno.
La resistencia del terreno se suele estimar
a partir del Ensayo de Penetración
Estándar (SPT).
Existen dos tipos de sondeos mecánicos
cuya elección dependerá, entre otras, de
la rapidez y economía que persigamos:
a rotación con barrena helicoidal
con extracción de testigo continuo
Sondeos mecánicos a rotación con barrena helicoidal
Los sondeos mecánicos a rotación con barrena helicoidal, maciza o hueca, se emplean en terrenos
relativamente blandos y cohesivos, en ausencia de capas cementadas, gravas, o roca en toda la
profundidad del sondeo.
El sondeo mecánico helicoidal con sonda hueca es el tipo de sondeo geotécnico más empleado en
España. Con él podemos extraer muestras inalteradas y realizar ensayos “in situ” por el interior de
la sonda.
Sondeos mecánicos a rotación con extracción de testigo continuo
La perforación con recuperación de testigo continuo sigue siendo la herramienta de sondeo más
versátil y utilizada, ya que se puede perforar en cualquier ángulo y obtener el testigo continuo de
varios diámetros en profundidades que pueden llegar a más de 1.500 m.
Desde el punto de vista económico el sondeo a rotación es un método costoso, ya que su
perforación es lenta, por lo que es necesario realizar un análisis muy riguroso si decidimos
emplearlo en lugar de los métodos de rotación o de roto percusión, bastante más baratos.
El útil cortante empleado consiste en una corona de widia o de diamante. El mecanismo consiste
en la introducción de una batería en cuyo final se acopla la corona. A este conjunto acoplado a un
varillaje se le suministra una energía de rotación, bien por mecanismo manual o suministrado por
un motor, que facilita la perforación sobre el terreno.
Ensayos de suelos in situ
Un sondeo mecánico, además, permite realizar ensayos “in situ” específicos. Los ensayos de
campo son aquellos que se ejecutan directamente sobre el terreno natural y que proporcionan
datos que pueden correlacionarse con la resistencia, deformabilidad y permeabilidad de una
unidad geotécnica a una determinada profundidad.
Algunos de los ensayos de campo más habituales en los sondeos son el ensayo de penetración
estándar (SPT), el ensayo de molinete (Vane Test), el ensayo presiométrico (PMT), el ensayo
Lugeon o el ensayo Lefranc.
El reconocimiento geotécnico termina con la redacción del estudio geotécnico.
El sismógrafo o sismómetro es
un instrumento para medir
terremotos o pequeños temblores
provocados por los movimientos
de las placas tectónicas o
litosféricas. Fue inventado en
1842 por el físico escocés James
David Forbes.
Este aparato, en sus inicios,
consistía en un péndulo que por
su masa permanecía inmóvil
debido a la inercia, mientras todo
a su alrededor se movía; dicho
péndulo llevaba un punzón que
iba escribiendo sobre un rodillo de papel pautado en tiempo, de modo que al empezar la
vibración se registraba el movimiento en el papel, constituyendo esta representación
gráfica el denominado sismograma.
Diversas mejoras con péndulos horizontales fueron re instrumentos universales. En años
anteriores, los sismómetros podrían “quedarse cortos” o ir fuera de la escala para el
movimiento de la Tierra que es suficientemente fuerte para ser sentido por la gente. En
este caso, sólo los instrumentos que podrían trabajar serían los acelerómetros menos
sensibles.
Los modernos sismómetros de banda ancha (llamados así por la capacidad de registro en
un ancho rango de frecuencias) consisten de una pequeña ‘masa de prueba’, confinada
por fuerzas eléctricas, manejada por electrónica sofisticada. Cuando la Tierra se mueve,
electrónicamente se trata de mantener la masa fija a través de la retroalimentación del
circuito. La cantidad de fuerza necesaria para conseguir esto es entonces registrada.
La salida de los acelerómetros es una tensión proporcional a la aceleración del suelo
(recordando F=ma de Newton), mientras que los sismómetros usan un circuito integrado
para lograr una salida que es proporcional a la velocidad del suelo.
Los sismómetros espaciados en un arreglo pueden ser usados para localizar a precisión,
en tres dimensiones, la fuente del terremoto, usando el tiempo que toma a las ondas
sísmicas propagarse hacia fuera desde el epicentro, el punto de la ruptura de la falla. Los
sismógrafos son también usados para detectar explosiones de pruebas nucleares. Al
estudiar las ondas sísmicas, los geólogos pueden también hacer mapas del interior de la
Tierra.
Cuando ocurre un temblor, los sismógrafos que se encuentran cerca del epicentro son
capaces de registrar las ondas S y las P, pero del otro lado de la Tierra sólo pueden
registrarse las ondas P.
Los sensores usados en los sismómetros de Tierra son los llamados geófonos. En
cambio, en el medio marino además del geófono también se utiliza el hidrófono para
captar tanto las vibraciones terrestres como las ondas acústicas que se transmiten por el
agua.
Resistivímetro RESI
El resistivímetro RESI es usado para medir los campos de
potencial (como un complemento del instrumento CANIN
para analizar la corrosión) para evaluar la velocidad de
corrosión de la armadura en el hormigón. Además, es
posible investigar la influencia de diversos componentes del
hormigón sobre la resistencia eléctrica.
La resistencia eléctrica del hormigón es medida según el
método de los cuatro puntos de Wenner.
Los valores medidos( más de 7,00 puntos) pueden ser
almacenados en forma de un reticulado simple, o bien
mostrados en el visualizador. También pueden ser
transferidos a una computadora para su posterior análisis.
Como equipos de sismología marina, existen los llamados sismómetros de fondo
oceánico (OBS, acrónimo en inglés), que son equipos autónomos que trabajan con sus
propias baterías y que adquieren datos durante un periodo de tiempo concreto.