0% encontró este documento útil (0 votos)
235 vistas4 páginas

Sentencia Arrom Suhurt vs. Paraguay 2019

La Corte Interamericana de Derechos Humanos declaró el 13 de mayo de 2019 que Paraguay no es responsable por la violación de derechos humanos en el caso de Juan Arrom y Anuncio Martí, quienes alegaron haber sido víctimas de desaparición forzada y tortura. La Corte determinó que no había pruebas suficientes que demostraran la participación de agentes estatales en los hechos denunciados ni que existiera un contexto de violaciones sistemáticas de derechos humanos. Como resultado, no se pronunció sobre reparaciones, costas y gastos.

Cargado por

MRE
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
235 vistas4 páginas

Sentencia Arrom Suhurt vs. Paraguay 2019

La Corte Interamericana de Derechos Humanos declaró el 13 de mayo de 2019 que Paraguay no es responsable por la violación de derechos humanos en el caso de Juan Arrom y Anuncio Martí, quienes alegaron haber sido víctimas de desaparición forzada y tortura. La Corte determinó que no había pruebas suficientes que demostraran la participación de agentes estatales en los hechos denunciados ni que existiera un contexto de violaciones sistemáticas de derechos humanos. Como resultado, no se pronunció sobre reparaciones, costas y gastos.

Cargado por

MRE
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS

INTER-AMERICAN COURT OF HUMAN RIGHTS


CORTE INTERAMERICANA DE DIREITOS HUMANOS
COUR INTERAMERICAINE DES DROITS DE L’HOMME

CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS*

CASO ARROM SUHURT Y OTROS VS. PARAGUAY

SENTENCIA DE 13 DE MAYO DE 2019

RESUMEN OFICIAL EMITIDO POR LA CORTE INTERAMERICANA

El 13 de mayo de 2018 la Corte Interamericana de Derechos Humanos (en adelante


“la Corte” o “este Tribunal”) dictó una Sentencia mediante la cual declaró que el
Estado de Paraguay no es responsable por la violación de: (i) los artículos 3, 4, 5 y 7
de la Convención Americana en relación con el artículo I.a) de la Convención
Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas y los artículos 1 y 6 de la
Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura; (ii) la violación de
los artículos 8.1 y 25.1 de la Convención Americana en relación con el artículo 1.1
del mismo instrumento, el artículo I.b) de la Convención Interamericana sobre
Desaparición Forzada de Personas y de los artículos 1, 6, y 8 de la Convención
Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura, y (iii) la violación del artículo 5
en relación con el artículo 1.1 de la Convención Americana. Al no haberse establecido
la responsabilidad internacional del Estado, el Tribunal consideró que no procedía
pronunciarse sobre reparaciones, costas y gastos.

I. Hechos

De acuerdo a lo declarado por Juan Arrom y Anuncio Martí, el 17 de enero de 2002 a las
22:00 horas fueron detenidos por hombres armados vestidos de civiles, quienes los
habrían golpeado, asfixiado e interrogado sobre el secuestro de la señora María Edith
Bordón y la organización Patria Libre. Habrían permanecido detenidos hasta el 30 de
enero, cuando fueron encontrados en una casa en Villa Elisa. Tras su liberación, Juan
Arrom y Anuncio Martí identificaron como sus captores a diversos agentes estatales.

El Estado tomó conocimiento de la alegada desaparición a través de los recursos de


hábeas corpus interpuestos por los familiares de Arrom Suhurt y Martí Méndez, el 19 y
23 de enero de 2002, respectivamente. Los jueces que conocieron de los recursos
libraron oficios al Ministerio del Interior y a la Policía Nacional a fin de que informaran si
Juan Arrom Suhurt y Anuncio Martí se encontraban detenidos. Tras recibirse información
sobre que no se encontraban detenidos, los hábeas corpus fueron negados, teniendo en
cuenta además que existía una orden de detención pendiente en contra de ambos.

*
Integrada por los siguientes jueces: Eduardo Ferrer Mac-Gregor Poisot, Presidente; Eduardo Vio
Grossi, Vicepresidente; Humberto Antonio Sierra Porto, Juez; Elizabeth Odio Benito, Jueza; Patricio Pazmiño
Freire, Juez, y Ricardo Pérez Manrique, Juez. El Juez Eugenio Raúl Zaffaroni se excusó de participar en el
presente caso, conforme a lo dispuesto en el artículo 19.2 del Estatuto de la Corte y 21 de su Reglamento, lo
cual fue aceptado por el Presidente mediante resolución de 16 de enero de 2019.
-2-

Paralelamente se realizó una investigación penal de la alegada desaparición y tortura de


Juan Arrom y Anuncio Martí, en la cual se llevaron a cabo múltiples diligencias
tendientes a indagar lo sucedido. Entre ellas, se pueden mencionar las siguientes: a)
inspección de la casa dónde fueron encontrados Juan Arrom y Anuncio Martí; b)
allanamiento de otra casa, donde presuntamente habrían estado detenidas las presuntas
víctimas los primeros días; c) recepción de las declaraciones del Ministro del Interior, del
Ministro de Justicia y Trabajo, del Fiscal General, de tres fiscales, de al menos 16
oficiales de policías y 87 declaraciones de personas que podrían tener información sobre
lo sucedido, o de los posibles implicados; d) reconstrucción de los hechos del momento
de la presunta detención de Juan Arrom y Anuncio Martí; e) reconstrucción de los
hechos del momento del hallazgo de Juan Arrom y Anuncio Martí , y f) identikit en base
a lo dicho por Juan Arrom. Después de esta investigación se dictó el sobreseimiento
definitivo de los imputados y se desestimaron las querellas presentadas, lo cual fue
confirmado el 24 de marzo de 2004 por la Sala Cuarta del Tribunal de Apelaciones en lo
Penal.

II. Fondo

A. Alegada violación de los derechos a la libertad personal,


integridad personal, vida y reconocimiento de la personalidad
jurídica, en relación con la obligación de respetar los derechos

Tomando en cuenta que la controversia del presente caso consistía en la participación o


no de agentes estatales en la alegada desaparición y tortura de Juan Arrom y Anuncio
Martí, la Corte procedió a analizar si estos hechos alegados podían ser atribuidos al
Estado paraguayo.

La Corte constató que, a diferencia de otros casos conocidos por este Tribunal, este no
se enmarcó dentro de un contexto de práctica sistemática y generalizada de
desapariciones forzadas, persecución política u otras violaciones de derechos humanos,
por lo que no era posible utilizar el mismo para corroborar otros elementos de prueba.
Asimismo, la Corte señalo que en el presente caso no existió prueba que demostrara
que las presuntas víctimas estuvieron en manos de agentes del Estado antes de que
sucedieran los hechos alegados. Por tanto, el Tribunal consideró que no era aplicable
una presunción en contra del Estado en relación con lo sucedido. Además, los elementos
de prueba presentados por los representantes y la Comisión se referían primordialmente
a la alegada participación de determinados agentes del Estado identificados por las
presuntas víctimas, quienes fueron investigados por las autoridades internas.

Tras analizar el acervo probatorio del caso, la Corte advirtió que la gran mayoría de las
pruebas presentadas se referían a declaraciones de las presuntas víctimas y testimonios
de oídas, los cuales para ser concluyentes en relación a la responsabilidad internacional
del Estado debían coincidir con otros elementos de prueba. Las investigaciones
realizadas internamente tomaron en cuenta dichas declaraciones, así como los
elementos de prueba que demostrarían la no participación de las personas
individualizadas por las presuntas víctimas y concluyeron que no se contaban con
elementos suficientes para presentar una acusación en contra de ellas. Asimismo, el
Tribunal señaló que en el expediente ante la Corte no obraban elementos adicionales a
los examinados por las autoridades internas que demostraran la participación estatal.

En virtud de las consideraciones anteriores, la Corte consideró que los indicios


presentados ante ella eran insuficientes para concluir que los señores Juan Arrom Suhurt
y Anuncio Martí Méndez fueron privados de libertad por parte de agentes estatales o con
-3-

la aquiescencia de estos. Por tanto, la Corte concluyó que el Estado no es responsable


de la violación de los artículos 3, 4, 5 y 7 de la Convención, en relación con el artículo
I.a) de la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas y de los
artículos 1 y 6 de la Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura.

B. Alegada violación de los derechos a las garantías judiciales y a


la protección judicial, en relación con la obligación de respetar
y garantizar los derechos.

En cuanto al deber de iniciar de oficio una investigación, la Corte recordó que este caso
no se enmarcó en un contexto de práctica sistemática y generalizada de desaparición
forzada, persecución política u otras violaciones de derechos humanos ni tampoco
existía prueba alguna que demostrara que las presuntas víctimas estuvieron en manos
de agentes del Estado antes de que sucedieran los hechos alegados. Por ende, la Corte
señaló que una vez recibida la información solicitada por los jueces a cargo de los
hábeas corpus, no existían motivos razonables para sospechar que Juan Arrom Suhurt y
Anuncio Martí Méndez habían sido víctimas de una desaparición forzada. Por otra parte,
la Corte advirtió que en el presente caso era un hecho público y notorio que en los
mismos días que el Estado tuvo conocimiento sobre la desaparición de las presuntas
víctimas, este ya estaba realizado diversas acciones de búsqueda para determinar su
paradero con el objeto de poder hacer efectiva su orden de detención. Por tanto, para el
Tribunal resultaría contradictorio considerar que las autoridades estatales no estaban
realizando acciones de búsqueda para dar con el paradero de Juan Arrom Suhurt y
Anuncio Martí Méndez. En consecuencia, la Corte concluyó que el Estado no incumplió
con su obligación de iniciar sin dilación y de oficio la investigación de la desaparición de
Juan Arrom Suhurt y Anuncio Martí Méndez. Asimismo, tampoco se configuró una
violación del artículo 25 de la Convención por la alegada inefectividad de los hábeas
corpus presentados.

En cuanto a la debida diligencia en las investigaciones, la Corte resaltó que se desprende


del acervo probatorio que las autoridades encargadas de la investigación sobre la
alegada desaparición y tortura de las presuntas víctimas realizaron múltiples diligencias
tendientes a indagar lo sucedido. Los representantes presentaron una lista de diligencias
y alegaron que no se habrían realizado dentro de la investigación. Al respecto, la Corte
hizo notar que al menos 19 diligencias que los representantes listaron como no
realizadas sí se llevaron a cabo dentro de la investigación, y que otras diligencias no se
efectuaron por falta de colaboración de las presuntas víctimas o sus representantes.

En virtud de las consideraciones anteriores, la Corte consideró que no era posible


determinar que las presuntas omisiones señaladas por los representantes y la Comisión
resultaran suficientes para configurar la responsabilidad internacional del Estado.

Por las razones anteriores la Corte concluyó que el Estado no era responsable de una
violación de los artículos 8.1 y 25.1 de la Convención, en relación con el artículo 1.1 del
mismo instrumento, el artículo I.b) de la Convención Interamericana sobre Desaparición
Forzada, y los artículos 1, 6 y 8 de la Convención Interamericana para Prevenir y
Sancionar la Tortura.

C. Alegada violación del derecho a la integridad personal de los


familiares de Juan Arrom y Anuncio Martí.

La Corte hizo notar que las argumentaciones sobre la alegada violación del derecho a
la integridad personal de los familiares se fundamentaron en la supuesta
-4-

responsabilidad estatal por la desaparición forzada de Juan Arrom Suhurt y Anuncio


Martí, o en la aducida falta de investigación adecuada de los hechos. La Corte
consideró que el Estado no era internacionalmente responsable respecto a la alegada
violación del derecho mencionado, consagrado en el artículo 5 de la Convención
Americana, en tanto no estableció la participación estatal en la alegada desaparición
y tortura de Juan Arrom Suhurt y Anuncio Martí Méndez, ni por una violación a los
derechos a las garantías y protección judiciales.

D. Reparaciones, costas y gastos.

Al no haberse establecido la responsabilidad internacional del Estado, la Corte


resolvió que no procedía pronunciarse sobre reparaciones, costas y gastos.

También podría gustarte