Eclipse
El eclipse es un fenómeno en el que la luz procedente de un cuerpo celeste es bloqueada
por otro, normalmente llamado cuerpo eclipsante. Existen eclipses del Sol y de la Luna,
que ocurren solamente cuando el Sol y la Luna se alinean con la Tierra de una manera
determinada. Esto sucede durante algunas lunas nuevas y lunas llenas.
Los eclipses del sistema Tierra-Luna solo pueden ocurrir cuando el Sol, la Tierra y la Luna
se encuentran alineados. Estos eclipses se dividen en dos grupos:
Eclipse de luna
Un eclipse lunar consiste en el paso de
un satélite planetario, como la Luna,
por la sombra proyectada por el
planeta, de forma que la iluminación
directa del satélite por parte del Sol se
interrumpe. Tienen lugar únicamente
cerca de la fase de luna llena, y pueden
ser observados desde amplias zonas de
la superficie terrestre, particularmente
de todo el hemisferio que no es iluminado por el Sol, siempre que la Luna esté por
encima del horizonte.
La totalidad de este eclipse lunar durará aproximadamente una hora y 43 minutos, pero
un eclipse parcial antes y después de la fase total durará una hora y seis minutos, lo que
significa que la Luna pasará cerca de cuatro horas cruzando la sombra de la Tierra.
El eclipse lunar total del 27 de julio de 2018 comenzó a las 17:14 horas, siendo el último de
los dos eclipses lunares totales de 2018 ya que el próximo no ocurrirá hasta enero de
2019). La Luna pasará a través de la umbra o centro de la sombra de la Tierra, lo cual
no ocurría desde el eclipse lunar de junio de 2011.
Eclipse de sol
Un eclipse solar consiste en el
oscurecimiento total o parcial del
Sol que se observa desde un
planeta por el paso de un satélite,
como por ejemplo el paso de la
Luna entre el Sol y la Tierra. Un
eclipse de Sol sólo es visible en una
estrecha franja de la superficie de la
Tierra. Cuando la Luna se interpone
entre el Sol y la Tierra, proyecta
sombra en una determinada parte
de la superficie terrestre, y un
determinado punto de la Tierra
puede estar inmerso en el cono de
sombra o en el cono de penumbra.
La duración de la fase de totalidad puede durar varios minutos, entre 2 y 7,5,
alcanzando algo más de las dos horas todo el fenómeno, si bien en los eclipses anulares la
máxima duración alcanza los 13 minutos y llega a más de cuatro horas en los parciales,
teniendo esta zona de totalidad una anchura máxima de 272 km y una longitud
máxima de 15 000 km.
Tipos de eclipses
Hay tres tipos de eclipses solares:
En el eclipse parcial, la Luna se come al Sol pero no acaba de devorarlo. El día se
oscurece ligeramente y el Sol, visto con cualquier clase de protector de los ojos o por
un agujero muy pequeño, parece una galleta a la que se le ha quitado un bocado.
En el eclipse total, la cara del Sol desaparece detrás de la Luna, florece la corona
por lo general invisible y los afortunados espectadores situados dentro de la sombra
lunar pueden conocer las tinieblas al mediodía.
El tercer tipo de eclipse, el llamado anular, ocurre cuando la Luna se halla a la
máxima distancia de la Tierra y en consecuencia se ve más pequeña que de
ordinario. Incluso en el momento cumbre de tal eclipse, el reborde del Sol envuelve la
Luna.