Señor comandante de la Fuerzas Militares de Colombia General Mejía Ferrero José
Alberto
Señor Comandante de la Fuerza Aérea Colombiana General Bueno Vargas Carlos
Eduardo,
Señor Director de la Escuela de Suboficiales CT Andrés M. Díaz Coronel Bocanegra
Bernal Federico
Señor Subdirector Coronel Montoya Bonilla
Señor Comandante Grupo de Alumnos Coronel Correa Jaramillo Jaime
Señor Asesor de Dirección Jefe De Comando Guio Vargas Juan Edilberto
Señorita Comandante Escuadrón Alfa Técnico Subjefe Velasco Marín Diana María
Señores Oficiales, Suboficiales, Autoridades Civiles y Eclesiásticas, Alumnos Curso
92, Familiares, Personal Civil, Invitados Especiales, Amigos Todos. Un cordial
saludo.
En este gran día que nos encontramos reunidos no solo estamos festejando la
graduación de otro curso de suboficiales, estamos celebrando la lucha diaria y
constante de un grupo de hombres y mujeres que a pesar de los retos, circunstancia
y problemas nunca desfallecieron estamos hablando de días duros, noches de
sufrimiento y madrugadas de entrega a esta su casa mater.
Hoy al ver a mi curso ya preparado para afrontar la vida militar recuerdo todos esos
hechos que marcaron nuestras vidas, y como olvidar el primer día cuando solo
éramos unos reclutas sin rumbo, indecisos y persiguiendo un sueño los cuales
acorde pasaba el tiempo fueron aprendiendo a ser más resistentes y a sobrellevar
esta vida.
Estando alejados de nuestras familias y comodidades que las misma nos ofrecía
porque hay que tener algo muy en claro después de la primera noche todos
queríamos volver a saber que era una comida de nuestra señora madre, un te quiero
de nuestros seres queridos y el poder tomar un baño tranquilo pero fueron estas
acciones las cuales forjaron a este grupo de guerreros capaces de soportar los
golpes del diario vivir.
El simple hecho de que hoy nos encontramos en este lugar demuestra el sacrificio
y entrega de este grupo jóvenes que abandonaron sus tenis Nike por unas botas de
soldado, su ropa por un camuflado, sus familiares por defender esta patria y
entregar un mejor futuro para nuestros descendientes sin esperar nada a cambio.
Como olvidar que durante este proceso de 2 años fuimos descubriendo habilidades
que no conocíamos y debilidades que fortalecimos, encontramos a nuestra nueva
familia, hermanos, hermanas algunos compañeros que parecían nuestros padres
sin nunca olvidar nuestras raíces y descendías.
Para finalizar este día tenemos que fijarnos que se nos llama militares porque somos
uno entre mil y esto nos hace especiales ante la mirada de nuestros conocidos más
cercanos y es así que podemos decir lo logramos, y lo logramos dando la batalla
hasta conseguir la victoria. Y es así que les digo A SI SE VA A LAS ALTURAS