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Valores y espíritu del rugby

El rugby enfatiza valores como el compañerismo, respeto y disciplina. Es un deporte de equipo donde todos los jugadores, sin importar su tamaño o habilidad, tienen un rol importante. Se considera un deporte de "caballeros" debido al respeto absoluto hacia los oponentes y árbitros. Aunque ahora es profesional, mantiene la tradición del tercer tiempo después de los partidos para fortalecer la amistad entre equipos.
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Valores y espíritu del rugby

El rugby enfatiza valores como el compañerismo, respeto y disciplina. Es un deporte de equipo donde todos los jugadores, sin importar su tamaño o habilidad, tienen un rol importante. Se considera un deporte de "caballeros" debido al respeto absoluto hacia los oponentes y árbitros. Aunque ahora es profesional, mantiene la tradición del tercer tiempo después de los partidos para fortalecer la amistad entre equipos.
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RUGBY

El rugby es un deporte en el que se da gran importancia a los valores


de los jugadores. En este deporte se nos enseña una serie de valores
como son el compañerismo, el respeto, la disciplina y el altruismo.
Todos los amantes de este deporte se apasionan con el precisamente
porque es un deporte colectivo por excelencia, ya que sin
compañeros en el campo no se es nadie. El rugby transmite
compañerismo, respeto y disciplina.
Eso de que el rugby es un deporte en el que solo tienen cabida
personas grandes y acuerpadas es totalmente falso, aquí puede jugar
cualquiera; ya sea alto o bajo, gordo o delgado sin discriminación
alguna, ya que en el rugby existen posiciones para todo tipo de
jugadores.
El hecho por el que se considera que el rugby es un deporte de
caballeros es porque hay una ética de respeto absoluto hacia el rival
y hacia las decisiones arbitrales durante el juego. Este cuenta con dos
partes de 45 minutos, como en el futbol, y de una parte
suplementaria -el tercer tiempo- en el que ya fuera del campo, los
dos equipos comparten; este último tiene como objetivo fortalecer
el compañerismo entre rivales y superponerlo a la competición
deportiva. Crea dos dimensiones, delimita dos realidades y separa el
enfrentamiento, enmarcándolo en el contexto del ocio. Convierte lo
que en otros deportes es la base o razón del juego. Ganar o perder
se convierten en valores relativos. El marco verdadero subyacente al
tercer tiempo es el de un encuentro entre compañeros que llevan a
cabo la práctica de un deporte.
El rugby se ha metido de lleno en la era profesional, pero ha
mantenido el espíritu y las tradiciones del juego recreativo, es una
manera distinta de entender el deporte elite, ya que esta forma de
entender el deporte es única, noble, con deportividad, con respeto
a los árbitros, en definitiva, una fiesta en la grada y un ejemplo de
deporte.

Puedo concluir que el rugby es valorado como un deporte para


hombres y mujeres, niños y niñas. Contribuye al trabajo en equipo,
entendimiento, cooperación y respeto de los compañeros. Las
columnas sobre las que se fundamenta son, como siempre lo han
sido, el placer de participar, el coraje y la habilidad que el juego
demanda, el amor por un deporte de equipo enriquece las vidas de
todos los involucrados, y las amistades perdurables forjadas y a
través de un interés común por el juego.
Es por causa y no a pesar, de las intensas características físicas y
atléticas del rugby, que esa gran cantidad de valores existe antes y
después de los partidos. La perdurable tradición de jugadores de
equipos contrarios disfrutando la mutua compañía lejos del campo
de juego y en un contexto social permanece en la esencia del juego.
En una época en que muchas cualidades deportivas tradicionales se
están diluyendo o son cuestionadas, el rugby esta merecidamente
orgulloso de su capacidad para mantener altos niveles de espíritu
deportivo, comportamiento ético y juego limpio.

JORGE GARCIA

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