Colector
Se denomina colector o alcantarilla colectora al conducto
del alcantarillado público en el que vierten sus aguas diversos ramales de
una alcantarilla.
Tanto los colectores como las uniones domiciliarias deben proyectarse con cierta
pendiente para permitir el flujo de las aguas por gravedad, pero nunca extrema,
para evitar velocidades excesivas y riesgo de erosión.
El libre flujo del agua dentro de las uniones domiciliarias y colectores se verifica
habitualmente por medio de la prueba de la bola, artefacto que debe discurrir sin
inconvenientes desde el sitio en que se introdujo hasta donde se está efectuando
el examen.
Es indispensable que el diseño y la construcción de estas instalaciones los
realicen profesionales o técnicos autorizados.
Están los:
Colectores secundarios: Son las tuberías que recogen las aguas de lluvia desde
las bocas de tormenta (imbornales o tragantes) y las conducen a los colectores
principales. Se sitúan enterradas, bajo las vías públicas.
Colectores principales: Son tuberías de gran diámetro, conductos de sección
rectangular o canales abiertos, situados generalmente en las partes más bajas de
las ciudades, y transportan las aguas servidas hasta su destino final.
TIPOS DE COLECTORES
Los tipos de colectores se pueden clasificar atendiendo a la procedencia de las
aguas a evacuar o en función del procedimiento de evacuación.
En función de la procedencia y de la evacuación conjunta o no de las aguas
domésticas, de lluvia, industriales entre otras puede establecerse una clasificación
en sistemas unitarios, separativos, seudosepartivo, doblemente separativo y dual.
Se denomina sistemas unitarios cuando las aguas residuales y pluviales se
transportan en el mismo conducto. Es el sistema más utilizado por razones
económicas y de mantenimiento, pero suele requerir grandes estructuras
hidráulicas así como estructuras especiales.
Se denomina sistemas separativos o sanitarios cuando las aguas
residuales y pluviales se transportan en conductos diferentes e
independientes. Tiene una clara ventaja en la uniformidad de caudal y
concentración que entra en la planta depuradora, pero en cambio implica
mayor inversión de construcción y mantenimiento.
Se denomina sistemas seudoseparativos cuando la evacuación se realiza
mediante conductos separados, pero dimensionando el de aguas residuales
para poder absorber las aguas pluviales que provienen de los edificios. Este
sistema se adopta cuando no esté garantizada la separación de las aguas
residuales de las pluviales por remodelación de la red, evitando así que los
afluentes afloren a la calzada o que rebosen por las plantas bajas de los
edificios.
Se denomina sistemas doblemente separativo cuando las aguas residuales
urbanas, las residuales industriales y las pluviales se transportan se
transportan en conductos diferentes e independientes. Se adopta este
sistema cuando los vertidos industriales de los polígonos presenten
problemas para la depuración eficaz de las otras aguas residuales,
depurándose estas aparte.
Se denomina sistemas duales a aquellos en los que se diseña y dimensiona
la calzada para el transporte de parte de las aguas pluviales,
estableciéndose una dualidad de transporte por la superficie y subterráneo.
Se utilizan en aquellas zonas donde la intensidad de las lluvias en corto
espacio de tiempo, provocaría un sobrecosto de la instalación por un
aumento en las secciones de la red.
También podemos considerar sistemas mixtos en los que se utilicen
combinaciones de los sistemas antes descritos. O los sistemas
compuestos, que es una variante de los sistemas separativos, en los que
por dispositivos adecuados, se recogen las primeras aguas pluviales
fuertemente contaminadas conjuntamente con las aguas residuales para
su posterior depuración.
Si consideramos las fuerzas que producen el movimiento de agua por la red
de alcantarillado se pueden clasificar en: evacuación por gravedad, por
elevación, a presión o circulación forzada y de vacío.