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Alteraciones y funciones del GABA

Las alteraciones en los niveles y actividad del neurotransmisor GABA se asocian con diversos trastornos psiquiátricos y neurológicos. Niveles bajos de GABA se relacionan con ansiedad, depresión, alucinaciones y epilepsia, mientras que niveles altos pueden provocar depresión, somnolencia e incluso parálisis del sueño. Trastornos del movimiento como la enfermedad de Parkinson también se asocian con alteraciones en la señalización de las vías GABAérgicas. El consum

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Alteraciones y funciones del GABA

Las alteraciones en los niveles y actividad del neurotransmisor GABA se asocian con diversos trastornos psiquiátricos y neurológicos. Niveles bajos de GABA se relacionan con ansiedad, depresión, alucinaciones y epilepsia, mientras que niveles altos pueden provocar depresión, somnolencia e incluso parálisis del sueño. Trastornos del movimiento como la enfermedad de Parkinson también se asocian con alteraciones en la señalización de las vías GABAérgicas. El consum

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Alteraciones del GABA

Los niveles de GABA o su actividad se puede alterar por diversas condiciones. Por
ejemplo, por consumo de alcohol, drogas o fármacos.
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Por otra parte, ciertas enfermedades psiquiátricas y neurológicas se asocian con


alteraciones en el funcionamiento de las neuronas GABAérgicas y sus receptores.

A continuación, se explican con más detalle cada una de estas situaciones.

Ansiedad

Niveles bajos de GABA o una actividad inadecuada de este neurotransmisor se


asocia con ansiedad y estrés.

Por eso, una gran cantidad de fármacos ansiolíticos actúan sobre los receptores de
GABA A. Además, algunas actividades relajantes (como el yoga) pueden actuar en
parte en los niveles de GABA. Específicamente, aumenta de manera significativa su
cantidad en el cerebro.

Depresión
Niveles excesivos de GABA pueden traducirse en depresión, ya que demasiada
relajación puede convertirse en indiferencia o apatía.

Alucinaciones

Se ha descubierto una asociación entre niveles bajos de GABA en el cerebro y


alucinaciones olfativas y gustativas. Estos son síntomas positivos de la
esquizofrenia, condición que también se asocia con alteraciones en el GABA.

Además, se observó que dichas alucinaciones cesaron con un tratamiento que


aumentaba el GABA en el sistema nervioso central.
Trastornos del movimiento

Algunos trastornos neurológicos del movimiento como la enfermedad de Parkinson,


el síndrome de Tourette o la discinesia tardía parecen relacionarse con el GABA.

El baclofeno, un análogo sintético del GABA parece ser efectivo para tratar el
síndrome de Tourette en niños.

Mientras que agonistas del GABA como la gabapentina y el zolpidem ayudan en el


tratamiento de la enfermedad de Parkinson. Por otro lado, la vigabatrina beneficia a
la discinesia tardía y otros problemas motores.

Todo esto da a entender que el origen de estas condiciones puede ser una
señalización defectuosa de las vías GABAérgicas.

Epilepsia

Un fallo o desregulación en la transmisión del ácido gamma aminobutírico produce


hiperexcitabilidad. Es decir, las neuronas se activan demasiado dando lugar a una
actividad epiléptica.

Los principales focos epilépticos donde falla el GABA son el neocórtex y


el hipocampo. Sin embargo, la epilepsia tiene un fuerte componente genético. Hay
personas que nacen con más predisposición que otras a sufrir actividad
epileptogénica o convulsiones.

Actualmente se ha descubierto que un fallo en la expresión de γ2, una parte del


receptor GABA A, origina la aparición de la epilepsia.

Consumo de alcohol

El alcohol o etanol es una sustancia muy usada en la sociedad actual. Posee una
acción depresora del sistema nervioso central.
En concreto, bloquea la excitación producida por los receptores NMDA y potencia los
impulsos inhibitorios de los receptores GABA A.

En niveles bajos, el etanol produce desinhibición y euforia. Aunque en niveles altos


en sangre, puede ocasionar fallo respiratorio e incluso la muerte.

Cognición

Se ha encontrado que los receptores de GABA A poseen un lugar de acción para una
sustancia llamada RO4938581. Este fármaco es un agonista inverso, es decir, que
hace el efecto contrario del GABA.

Parece ser que dicho fármaco mejora la cognición. En concreto, permite que
consolidemos mejor las memorias espaciales y temporales (dónde y cuándo sucedió
algo).

Además, cuando se inhiben los receptores GABA o presentan mutaciones en el


hipocampo, se dan mejoras en el aprendizaje de asociación.

Adicción a las drogas

El baclofeno, un fármaco que antes se mencionó, parece ser útil para tratarla
adicción a las drogas como alcohol, cocaína, heroína o nicotina. Aunque tiene
muchos efectos secundarios y se usan otros parecidos que causan también un
efecto inhibitorio.

Las drogas de abuso provocan una liberación de dopamina en el núcleo de


accumbens. Esta zona del cerebro es esencial en la sensación de recompensa y en
el reforzamiento.

Cuando se administra baclofeno, el deseo de tomar droga disminuye. Esto ocurre


porque la sustancia reduce la activación de las neuronas dopaminérgicas en esa
área. En definitiva, sienten que la droga no hace el efecto esperado y ya no desean
consumirla.
Trastornos de sueño

Las alteraciones en el GABA pueden provocar diversos problemas de sueño. Cuando


hay menos GABA de lo normal o las neuronas no funcionan correctamente, suele
producirse insomnio.

Sin embargo, cuando los niveles de esta sustancia son muy altos, se puede
sufrir parálisis del sueño. En este trastorno, la persona puede despertarse cuando su
cuerpo está paralizado por la fase REM y no puede moverse.

Por otro lado, la narcolepsia se ha vinculado con la hiperactividad de los receptores


GABAérgicos.

Alzheimer

En algunas investigaciones se han observado niveles elevados de GABA en pacientes


con enfermedad de Alzheimer. La formación de placas seniles y el aumento del
GABA parecen bloquear la actividad neuronal progresivamente en los pacientes.
Sobre todo, aquellas implicadas en el aprendizaje y la memoria.

Niveles altos de GABA

Demasiado GABA puede producir una somnolencia excesiva, como sucede con el
consumo de alcohol o de Valium.

No obstante, el GABA muy elevado puede producir el efecto contrario en muchas


personas, pudiendo ocasionar ansiedad o pánico. Se acompaña de hormigueo, falta
de aliento y cambios en la presión arterial o tasa cardíaca.

Suplementos de GABA
Actualmente el ácido gamma aminobutírico está disponible en el mercado como
suplemento dietético, tanto natural como sintético. El GABA natural se crea por un
proceso de fermentación que utiliza una bacteria llamada Lactobacillus hilgardii.
Muchas personas lo consumen para dormir mejor y disminuir la ansiedad. También
es famoso en deportistas, ya que parece ser que contribuye a la pérdida de grasa y
al desarrollo de la masa muscular.

Esto es porque produce un aumento intenso de la hormona del crecimiento, que es


fundamental para el músculo. Además, permite dormir mejor, algo que necesitan
aquellos que hacen musculación.

Sin embargo, el uso de este suplemento está sujeto a controversias. Muchos creen
que falta evidencia científica sobre sus beneficios.

Además, parece ser que es difícil que el GABA en sangre atraviese la barrera
hematoencefálica para llegar al cerebro. Por tanto, no podría actuar en las neuronas
de nuestro sistema nervioso.

Referencias
[Link] Valverde, E. (2011). Receptores GABA (GABA receptors).
Universidad de Costa Rica, Hospital Nacional Psiquiátrico: 8-16.

[Link], N.R. (2006). Fisiología de la conducta 8ª Ed. Madrid: Pearson.

[Link]-Romero, C., Galindo, F., Galicia-Isasmendi, S., & Flores, A.


(2011). GABA: ¿dualidad funcional? Transición durante el neurodesarrollo.
Rev Neurol, 52, 665-675.

[Link] of the GABA Neurotransmitter and Everything Else About It.


(s.f.). Recuperado el 21 de marzo de 2017, de Examined Existence:
[Link].
[Link]. (s.f.). Recuperado el 21 de marzo de 2017, de Biopsicología:
[Link].

[Link]-Aminobutyric Acid (GABA) Monograph. (2007). Alternative


Medicine Review, 12(3): 274-279.

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