MOISES: Faraón y la Pascua
Exodo 7:8-13.
8 Habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo:
9 Si Faraón os respondiere diciendo: Mostrad milagro; dirás a Aarón:
Toma tu vara, y échala delante de Faraón, para que se haga culebra.
10 Vinieron, pues, Moisés y Aarón a Faraón, e hicieron como Jehová
lo había mandado. Y echó Aarón su vara delante de Faraón y de sus
siervos, y se hizo culebra.
11 Entonces llamó también Faraón sabios y hechiceros, e hicieron
también lo mismo los hechiceros de Egipto con sus encantamientos;
12 pues echó cada uno su vara, las cuales se volvieron culebras; mas la
vara de Aarón devoró las varas de ellos.
13 Y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó, como
Jehová lo había dicho.
EL DIOS DE ISRAEL CONTRA EL PANTEISMO EGIPCIO.
La vara transformada en serpiente (Exodo 7:8-12)
Esta no fue una plaga pero si hubo confrontación espiritual
también. Dos principales dioses egipcios estaban asociados con
las serpientes. Uno era Apep, el dios serpiente, que era la
personificacion de las tinieblas y el mal. El dios Edjo, era la diosa
serpiente del Delta. Era la protectora del bajo Egipto y estaba
simbolizada por una corona real como proteccion al rey.
1. Agua Vuelta en Sangre (Éxodo 7:14–25)
La importancia central del Nilo para la vida y la prosperidad de
Egipto explica el comentario del antiguo historiador Heródoto,
«Egipto es el regalo del Nilo». A varios dioses se les asociaba con
el rio: A Hapy se le reconocía ser el divino poder del rio;
Jnum era el guardián del origen del Nilo; y Osiris era
responsable del desbordamiento anual que traía suelo fértil.
Otros dioses estaban asociados con los peces y cocodrilos del rio.
Aunque los magos de Faraón podían producir en el agua un
efecto semejante a la sangre, por medio de Su intervención el
Dios de los hebreos señaló la inferioridad esos dioses.
2. Ranas (Éxodo 8:1–15)
La diosa Heket, consorte de Jnum, representada ya sea como
una rana o como una mujer con cabeza de rana. A esta se le
asociaba con la formación de la criatura en el vientre, estaba
presente con las parteras durante el nacimiento y la fertilidad.
Una vez más, no pudo hacer nada para impedir la plaga.
3. Piojos (Éxodo 8:16–19)
La palabra hebrea kinnim se traduce de varias formas «piojos»,
«mosquitos». Geb (o Seb) era el dios de la tierra; el hecho de que
«el polvo de la tierra» fue convertido en innumerables insectos
molestos fue una gran vergüenza para él, sin embargo, este fue
incapaz de revertir la plaga. Inclusive los sacerdotes se vieron
afectados: la escrupulosa limpieza—frecuente lavado así como el
afeitado del cuerpo de todo el vello para evitar precisamente
este tipo de plaga—era un requisito previo para el desempeño
de sus deberes sacerdotales, mas todo fue en vano. Tan así que
ni siquiera podían entrar en los templos y suplicar a sus dioses
para poner fin a la infestación.
4. Moscas (Éxodo 8:20–32)
Debido a que la palabra hebrea arov sólo aparece aquí en las
Escrituras, la naturaleza de esta plaga es incierta. Puede
significar «mezcla», y se cree por algunos que indica un
enjambre de moscas —posiblemente el ántrax portador de
moscas que muerden encontradas en las regiones subtropicales.
Si esto es correcto, podría explicar por qué los israelitas en el
clima mediterráneo de la tierra de Gosén no fueron afectados.
Ciertamente los dioses egipcios no tenían poder para controlar
a los nocivos enjambres.
5. Muerte del Ganado (Éxodo 9:1–7)
Por lo menos cuatro dioses estaban relacionados con los
animales domésticos: el toro Apis del dios Ptah; Merur, toro
sagrado del dios Ra; la diosa con cabeza de vaca Hathor; y
Khnum, el dios carnero. Nadie pudo detener la destrucción del
ganado de Egipto por una enfermedad infecciosa o pestilencia.
6. Ulceras (Éxodo 9:8–12)
La diosa con cabeza de leona Sejmet era a la vez la causa y la
protectora de las epidemias, e Imhotep era el dios de la
medicina. La diosa más importante de Egipto, Isis, se le
reverenciaba por su poder mágico para proteger y sanar. Sin
embargo, la prevención de la infección y la promoción de la
sanación no sucedieron con esta plaga.
7. Granizo (Éxodo 9:13–35)
Shu y Nut eran el dios del aire y la diosa del cielo; ni ellos ni el
dios y las diosas vinculados con la agricultura, Osiris e Isis,
pudieron proteger a los cultivos maduros de la destrucción que
cayó sin control a través de la atmósfera.
8. Langostas (Éxodo 10:1–20)
Del mismo modo, Osiris e Isis fueron incapaces de dar marcha
atrás a las langostas que asolaban devorando lo que quedaba en
el campo después del granizo devastador.
9. Tinieblas (Éxodo 10:21–29)
Varios dioses del sol estaban conectados con esta plaga: Ra,
Khepre, Harakhte, Atón, Horus y Atum. El dios de la luna,
Thoth, y el cielo y las deidades del aire, Nut y Shu, estaban
todos implicados en el fracaso de poner fin a tres días
de oscuridad.
10. Muerte de los Primogénitos (Éxodo 11:1–10; 12:29–
30)
Min, el dios de la procreación; Isis, la gran diosa madre, una
sanadora y protectora, aparentemente capaz de traer los
muertos a la vida; la diosa del parto Hathor ; y el toro sagrado
Apis, el cual la mitología sugiere era en sí mismo un
primogénito—ninguno pudo evitar la muerte general de los
seres humanos y los animales primogénitos. Aunque el propio
Faraón era considerado divino, su hogar no se salvó: su
primogénito murió también