UNIVERSIDAD SAN PEDRO- FACULTAD DE MEDICINA
ESCUELA DE MEDICINA
TITULO
“PROSTATIS AGUDA Y CRONICA”
AUTOR
MINCHOLA ROBLES JAN CARLOS
DOCENTE
Dr. MARTIN PINO SALCA
Chimbote 2018
INTRODUCCIÓN
La prostatitis es la causa de aproximadamente el 25 por ciento de las consultas
médicas de los hombres jóvenes y de edad mediana con problemas
relacionados con los sistemas genitales y urinarios.
La prostatitis es el problema más común de la próstata que se presenta en
hombres de menos de 50 años de edad.
Algunas estadísticas indican que al menos la mitad de todos los hombres, en
cierto momento de sus vidas, desarrollarán síntomas de prostatitis.
La prostatitis y demás problemas prostáticos suelen ser tratados por un
urólogo, médico que se especializa en el tratamiento de trastornos relacionados
con el tracto urinario en ambos sexos y trastornos relacionados con el tracto
urinario del sistema reproductivo masculino.
1. DEFINICIÓN
La próstata es una glándula localizada en la base de la vejiga, alrededor de
parte de la uretra (el conducto que acarrea la orina de la vejiga) en los hombres.
La próstata También funciona en la reproducción produciendo parte del fluido
seminal que ayuda a transportar el esperma. La prostatitis es un problema
común, que afecta hasta el 25% de todos los hombres; sin embargo el
diagnóstico y el tratamiento pueden ser difíciles. La prostatitis aguda y la
prostatitis crónica bacterial usualmente son causadas por el mismo tipo de
bacteria que causa las infecciones en las vías urinarias. La prostatitis puede
estar relacionada con las enfermedades por transmisión sexual como la
clamidia, la gonorrea o el VIH. El tipo más común de prostatitis es la prostatitis
crónica / síndrome de dolor crónico pélvico (PC / SDCP), las cuales muy
posiblemente no son causadas por infecciones. La PC / SDCP es recurrente, la
causa exacta no se sabe, y el tratamiento puede presentar un reto. El tipo más
común de prostatitis es la prostatitis inflamatoria asintomática.
Prostatitis es uno de los diversos trastornos benignos (no cancerosos)
inflamatorios de la glándula prostática.
La prostatitis aguda se desarrolla en forma repentina y presenta síntomas
intensos y severos.
La prostatitis crónica se desarrolla gradualmente, suele ser recurrente y la
infección se extiende durante largos períodos de tiempo.
2. CLASIFICACIÓN
La prostatitis se clasifica en las siguientes categorías:
Prostatitis bacteriana aguda
A pesar de ser el tipo de prostatitis menos común, la prostatitis bacteriana aguda
se presenta en hombres de cualquier edad, se inicia de manera repentina y
presenta síntomas severos.
Es importante iniciar el tratamiento de inmediato ya que el trastorno se
diagnostica fácilmente. Los hombres pueden tener dificultad para orinar y sentir
un dolor muy intenso al hacerlo.
Otros síntomas de la prostatitis bacteriana aguda incluyen fiebre, escalofríos,
dolor en la región inferior de la espalda, dolor en la zona genital (entre las
piernas), frecuencia urinaria, ardor al orinar y/o urgencia de orinar durante la
noche, junto con dolores y malestar en todo el cuerpo.
Prostatitis bacteriana crónica
A pesar de ser un trastorno bastante raro, la prostatitis bacteriana crónica es una
infección recurrente de la glándula prostática difícil de tratar.
Los síntomas de la infección suelen ser similares a los síntomas de la prostatitis
bacteriana aguda, pero menos intensos.
Sin embargo, los síntomas de la prostatitis bacteriana crónica generalmente se
extienden durante un tiempo más prolongado y no presentan fiebre, al contrario
de lo que sucede en caso de una infección aguda.
Prostatitis crónica (también denominada síndrome del dolor pélvico crónico)
La prostatitis crónica o síndrome de dolor pélvico crónico es probablemente la
forma de prostatitis más confusa, pero la forma más común de la enfermedad.
Los síntomas pueden aparecer y desaparecer sin ningún indicio.
La infección se puede considerar inflamatoria, en la que la orina, el semen y las
demás secreciones no contienen un organismo infectado conocido, pero sí
contienen células que combaten las infecciones; o bien, la infección se puede
considerar no inflamatoria, en la que no se manifiestan inflamación ni células
que combaten las infecciones.
Prostatitis inflamatoria asintomática
La prostatitis inflamatoria asintomática se puede diagnosticar cuando se detectan
células que combaten la infección, pero no se presentan síntomas comunes de la
prostatitis, tales como dificultad al orinar, fiebre, dolor en la región inferior de la
espalda y la pelvis, etc.
El diagnóstico de la prostatitis inflamatoria asintomática se realiza generalmente
durante un examen para detectar otros trastornos, tales como la infertilidad o el
cáncer de próstata.
3. ETIOLOGIA
La prostatitis es una infección que se suele desarrollar a partir del ingreso de una
bacteria a los conductos prostáticos desde el recto y, o como resultado del
retroceso de la orina infectada.
La prostatitis no es una enfermedad contagiosa y no se considera una
enfermedad de transmisión sexual.
Sin embargo, puede estar ocasionada por diversas enfermedades de transmisión
sexual.
¿Quiénes corren riesgo de padecer prostatitis?
Aunque todos los hombres pueden desarrollar prostatitis a cualquier edad,
ciertos trastornos suponen un riesgo mayor de desarrollar esta enfermedad, entre
los que se incluyen:
infección reciente en la vejiga, el tracto urinario o en cualquier otra parte del
cuerpo
lesión o traumatismo del perineo (zona entre el escroto y el ano)
anomalía en el tracto urinario
próstata agrandada
relaciones sexuales anales
procedimiento reciente que implique la inserción de un catéter urinario o
cistoscopio
4. EPIDEMIOLOGIA
La prostatitis es el problema más común de la próstata que se presenta en
hombres de menos de 50 años de edad.
Algunas estadísticas indican que al menos la mitad de todos los hombres, en
cierto momento de sus vidas, desarrollarán síntomas de prostatitis.
La prostatitis y demás problemas prostáticos suelen ser tratados por un urólogo,
médico que se especializa en el tratamiento de trastornos relacionados con el
tracto urinario en ambos sexos y trastornos relacionados con el tracto urinario
del sistema reproductivo masculino.
5. MANIFESTACIONES CLINICAS
A continuación, se enumeran los síntomas generales más comunes de la
prostatitis.
Sin embargo, cada persona puede experimentarlos de una forma diferente.
Los síntomas pueden incluir:
frecuencia y, o urgencia urinaria
ardor o sensación punzante al orinar
dolor al orinar
volumen de flujo de orina reducido
dolor y, o presión en el recto
fiebre y escalofríos (suelen manifestarse sólo con una infección aguda)
dolor en la región inferior de la espalda y, o la pelvis
segregación de flujo a través de la uretra al evacuar
disfunción sexual y, o pérdida de la libido (deseo sexual)
sensación pulsante en el recto y, o la zona genital
Los síntomas de la prostatitis pueden parecerse a los de otros trastornos o
problemas médicos.
Consulte siempre a su médico para obtener un diagnóstico.
6. DIAGNOSTICO
A. CRITERIOS DIAGNÓSTICOS
1. Prostatitis aguda. Comienzo agudo. Síntomas sistémicos (fiebre, vómitos, sepsis) y
urinarios (disuria, polaquiuria, tenesmo vesical, tenesmo rectal, dolor local). Tacto
rectal contraindicado por riesgo de bacteriemia.
Criterios clínicos
2. Prostatitis crónica. Curso insidioso (>3 meses). Dolor local, urinarios y sexuales
(disfunción eréctil, molestias al eyacular, hemospermia). Tacto rectal variable
(tumefacción, dolor).
1. Prostatitis aguda. Urocultivo y/o hemocultivos. Diagnóstico fundamentalmente clínico.
Criterios 2. Prostatits crónica. Elurocultivo fraccionado (extraído antes y después de practicar
microbiológicos masaje prostático), debe demostrar un incremento > 10 veces en las UFC/ ml aisladas y >
10 leucocitos/campo en la muestra postmasaje.
El tratamiento más eficaz para la prostatitis depende fundamentalmente de un
diagnóstico preciso.
Además del examen físico y la historia médica completa, los procedimientos para
diagnosticar la prostatitis pueden incluir los siguientes:
cultivo de orina, incluyendo recolección de muestra de orina de triple micción
(También llamado método de recolección de orina de tres frascos.) - este
procedimiento, que se suele utilizar junto con el masaje de próstata, consiste
en recolectar y evaluar el líquido prostático y la orina con la finalidad de
detectar la presencia de glóbulos blancos y bacterias.
examen rectal digital (su sigla en inglés es DRE) - procedimiento en el cual el
médico introduce en el recto un dedo enguantado para examinar el recto y la
glándula prostática con el fin de detectar señales de cáncer.
cultivo de semen
masaje prostático (También llamado masaje.) - procedimiento mediante el cual
se recolecta líquido prostático para ser examinado. A través de este
procedimiento, que se suele realizar durante un examen rectal digital (DRE), el
médico "masajea" la glándula prostática con la finalidad de drenar líquido a la
uretra. Luego, se realiza el examen microscópico del líquido para detectar la
presencia de inflamación y, o infección.
cistoscopia (También llamada cistouretroscopia.) - examen en el cual un tubo
flexible con un dispositivo visualizador se introduce a través de la uretra para
examinar la vejiga y el tracto urinario e investigar anomalías estructurales u
obstrucciones, como los tumores o cálculos.
B. PRUEBAS DIAGNÓSTICAS
– Hemocultivos y urocultivo.
Aguda
– En general no están indicadas las pruebas de imagen. No obstante, si el paciente
persiste febril tras 72h de tratamiento apropiado, debe realizarse ecografía prostática o TAC
de pelvis para descartar abscesos prostáticos.
1. Prueba simplificada de Níkel. Urocultivo cuantitativo y examen microscópico antes y
después del masaje prostático (10 ml orina chorro medio y 10 ml orina postmasaje).
Crónica
2. Cultivo de semen poco adecuado (riesgo de contaminación).
3. No están indicadas pruebas de imagen, PSA ni biopsia.
7. GUIA DE EVALUACION Y TRATAMIENTO
TRATAMIENTO EMPIRICO
Prostatitis aguda:
Elección: ceftriaxona (1 g/iv. O im./día), cefixima 400mg/vo/24 h ó ciprofloxacino (500-750
mg/vo/12 h).
Si sonda vesical: ceftazidima (2 g/iv/8 h). Alternativa: Piperacilina-tazobactam 4 g/iv/8 h.
Prostatitis crónica: al no existir urgencia en el tratamiento, no está indicado el tratamiento
empírico; debe esperarse a disponer de aislamiento microbiológico según las técnicas
recomendadas.
TRATAMIENDO DIRIGIDO
Según antibiograma, tratamiento parenteral hasta apirexia y luego continuación oral
Tratamiento
Preferentemente, se debe optar por ciprofloxacino (500-750 mg/vo/12 h) o
antimicrobiano
cotrimoxazol (800/160mg/vo/12 h), por tener mejor difusión a secreción prostática.
Prostatitis aguda:
– Prostatitis no complicada (respuesta clínica precoz, sin abscesos): 2 semanas.
Duración
– Prostatitis complicada (síntomas persistentes, abscesos…): 4 semanas.
Prostatitis crónica: de 4 a 6 semanas.
OTRAS MEDIDAS TERAPÉUTICAS
Si existe retención de orina puede ser necesario implantar un catéter vesical, preferiblemente por
cistostomía.
Aguda
Si se demuestran abscesos intraprostáticos puede ser necesario drenaje transrectal de los
mismos.
1. El uso de alfabloqueantes puede mejorar los síntomas.
2. Inyección intraprostática de antibióticos sólo si fracasa el tratamiento oral.
Crónica
3. Cirugía transuretral de la próstata en caso de fracaso de las medidas anteriores, y en última
instancia cirugía radical de próstata.
El tratamiento específico para la prostatitis será determinado por su médico de acuerdo con:
su edad, su estado general de salud y sus antecedentes médicos
la gravedad de la enfermedad
su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias
sus expectativas para la evolución de la enfermedad
su opinión o preferencia
Según la Fundación Estadounidense para Enfermedades Urológicas (American
Foundation for Urologic Disease) el tratamiento puede incluir:
Prostatitis bacteriana aguda
El tratamiento de la prostatitis bacteriana aguda suele consistir en la
administración de medicación antimicrobiana durante varios días, hasta dos
semanas.
El tratamiento suele ser eficaz para este tipo de infección prostática, pero para ello
se debe tomar la medicación completa para prevenir el desarrollo de una bacteria
resistente al antibiótico aun cuando no se presenten síntomas.
Los analgésicos (medicamentos que calman el olor) también se pueden recetar
según sea necesario y se les puede recomendar a los pacientes que beban una
mayor cantidad de líquido. En los casos más severos puede ser necesaria la
hospitalización.
Prostatitis bacteriana crónica
El tratamiento de la prostatitis bacteriana crónica generalmente consiste en la
administración de medicamentos antimicrobianos durante cuatro a doce semanas.
Este tipo de prostatitis es difícil de tratar y puede ser recurrente. Si la infección no
responde a la medicación antimicrobiana, es posible que se recete medicación
antimicrobiana en bajas dosis durante un período de tiempo prolongado. Quizá sea
necesario recurrir a la cirugía.
8. COMPLICACIONES
La prostatitis bacteriana sin tratamiento podría provocar sepsis (una infección en la
sangre que constituye una emergencia médica), infección de los testículos, absceso
prostático o infertilidad. Si experimenta dolor al orinar o dolor en el área del escroto,
debería comunicarse con su médico para que le examine.
9. BIBLIOGRAFIA
Murray J, Nadel J. (2000). Textbook of Respiratory Medicine. 3rd ed.
Philadelphia, Pa: W. B. Saunders, pp. 1462-1463.
Harris ED, Budd RC, Genovese MC, Firestein GS, Sargent JS, Sledge
CB. (2005). Kelley's Textbook of Rheumatology. 7th ed. St. Louis, Mo:
WB Saunders, pp. 1361-1366.
Vera-Lastra OL, Halabe-Cherem J, Jara LJ. Vasculitis sistémicas.
Conceptos generales. En: Vera-Lastra OL, Halabe-Cherem J, eds.
Vasculitis. México: Alfil; 2006. pp. 1-4
Klinger H. Grenzformen der periarteritis nodosa. Frankf Ztschr Pathol
1931;42:455-480
Goodman GC, Churg J. Wegener’s granulomatosis: pathology and
review of the literature. Arch Pathol 1954;58:533-553.
Osaki S. ANCA-associated vasculitis: diagnostic and therapeutic
strategy. Allergol Int 2007;56:87-96
Pesci A, Manganelli P. Involvement of the respiratory system an
ANCAassociated systemic vasculitides: clinical and pathologic
hallmarks and treatment. Drugs 2007;8:25-42.
Jara-Quezada LJ, Saavedra-Salinas MA, Vera-Lastra O, Espinoza LR
Granulomatosis de Wegener. En: Ramos-Casals M, García-Carrasco M,
Rosas Gómez-de Salazar J, eds. Enfermedades autoinmunes sistémicas
reumatológicas. Barcelona: Masson; 2005. pp. 239-247.
Flores-Suárez F. Granulomatosis de Wegener. En: Vera-Lastra O,
HalabeCherem J, eds. Vasculitis. México: Alfil; 2006. pp. 179-187.
García C, Voorduin S, Pedroza-Seres M. Diagnosis of Wegener’s
granulomatosis in patients with ocular inflammatory disease. Gac Med
Mex 2006; 142:477-482
Rao JK, Allen NB, Pincus T. Limitations of the 1990 American College
of Rheumatology classification criteria in the diagnosis of vasculitis. Ann
Intern Med 1998;129:345-352.
Travis WD, Hoffman GS, Leavitt RY, Pass HI, Fauci AS. Surgical
pathology of lung in Wegerner’s. Review of 87 open lung biopsies from
67 patients. Am J Surg Pathol 1991;19:315-333