Tratamiento natural y prevención de las
cataratas
Si bien las cataratas son producto de la edad, existen formas de prevenirlas o retrasar su
avance. Descúbrelas más abajo
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Debido al envejecimiento cada vez más extendido de la población actual y a muchos
factores nutricionales, físicos y probablemente por el abuso de dispositivos con pantallas
reflectantes como móviles, ordenadores, tablets, etc., que inciden negativamente en los
órganos de la visión de nuestros mayores, las cataratas son casi un problema endémico del
siglo XXI.
¿Qué son las cataratas?
La pérdida de la visión central producida porque nuestro cristalino se vuelve opaco.
Esto significa que la lente de aumento que tenemos dentro de nuestro ojo pierde su
transparencia y comienza a enturbiarse cada vez más, hasta que finalmente se vuelve como
una “cortina” que impide la llegada de las imágenes a nuestra retina. Es como si la lente de
nuestra cámara de video de repente quedase sucia por acumulación de residuos, no
pudiendo capturar las imágenes.
La catarata es un proceso degenerativo e indoloro de la visión. Su signo más llamativo es
la apariencia física que van adquiriendo los ojos, pues comienza a aparecer como un “velo
lechoso” que progresivamente va tapando la pupila, perdiendo su color negro y quedando
de un color grisáceo cada vez mayor a medida que avanza la enfermedad.
Esto sucede porque dentro del cristalino del ojo se acumulan unas proteínas y esto
crea ese velo que tapa la luz que se dirige hacia la retina.
Esto va sucediendo poco a poco, pudiendo llegar a cubrir totalmente, por lo que en los
grados más severos produce ceguera. Esta enfermedad suele afectar casi a la mitad de la
población mayor de 65 años.
En caso de cataratas muy severas se suele optar por la cirugía, pero en muchos casos este
tratamiento no supone mejoría en la visión. Si ese es el caso, consulte a su oftalmólogo para
que le de un perspectiva personalizada de la posible mejoría que en su situación cabe
esperar.
Pero hay otras opciones que podemos intentar antes de recurrir al quirófano. Con los
medios que a continuación vamos a ver, se puede reducir mucho la progresión de las
cataratas e incluso detenerla, pero en el caso que esto no se logre, obviamente, deberemos
visitar al oftalmólogo.
La clave de estas medidas radica en que, como el cristalino está compuesto por tres cuartas
partes de agua y proteínas, y la distribución de las proteínas es la que interfiere en la
forma en que percibimos la luz, podemos definir algunos tratamientos y normas de
conducta que ayudaran a corregir estas deficiencias. Asimismo, tendremos en cuenta
que estadísticamente la probabilidad de desarrollar cataratas es mayor en diabéticos y
mujeres. Más si hay antecedentes familiares de la enfermedad. También se ha observado
una incidencia mayor en aquellas personas que durante varios años se han medicado con
corticoides en dosis altas (de 10 a 15 mg al día) y fumadores.
Tratamiento dietético para la prevención de cataratas
Nuestra dieta será rica en Vitamina A y C, fundamentales para los tejidos,
funciones oculares y ayudar a frenar el deterioro del cristalino. Para obtener
vitamina A tomaremos verduras y frutas “rojizas”, zanahoria, naranja, papaya, etc.,
también las espinacas y el hígado. Las espinacas se recomiendan especialmente para
reducir las posibilidades de desarrollar cataratas graves. Para obtener Vit.C hay
variedad de productos, destacando el alga espirulina y el moringa (hoja o aceite)
también ricos en Vit.A.
Eliminar de nuestra dieta las bebidas azucaradas y en general azúcares, esta
debilita y degenera el sistema nervioso. Por idéntica razón, evitar el consumo de
cafeína y alcohol.
Se debe incluir en la dieta aquellos alimentos que son fuente natural de
antioxidantes. Estos son las naranjas, limones, pomelos, fresas, uvas negras,
brócoli y tomates, aceite de oliva y aceite de moringa. Los antioxidantes combaten
a los radicales libres (moléculas de oxígeno inestables) que pueden acumularse
en los ojos y causar cataratas.
Una dieta rica en ácidos grasos Omega-3. Se puede tomar con suplementos o en el
pescado (azul sobre todo) o con las semillas de lino, o chía o sus aceites. Según
diversos estudios, consumir atún una vez por semana reduce el riesgo de cataratas
hasta un 12%.
Las mucosas del ojo no deben deshidratarse, hemos de beber mucha agua, mínimo
dos litros diarios. Por ello evitaremos también alimentos muy salados o
condimentados.
El hígado está muy relacionado con la visión, es importante que esté sano.
Recomendaciones
Nuestro comportamiento y actitud frente a la vida es muy importante para prevenir, frenar o
incluso curar las cataratas. Para ello vamos a tener en cuenta lo siguiente:
Exámenes periódicos de vista en adultos. Ir al oculista cada dos años.
Proteger los ojos de las radiaciones ultravioletas. Usar gafas de sol y/o sombrero.
Evitar exponerse a los rayos UVA de las cabinas bronceadoras. Los rayos
ultravioleta solares (UVB) son menos dañinos.
Emplear antifaz para dormir si no descansamos en un sitio oscuro. Durante el
reposo la glándula pineal produce melatonina (hormona que retrasa el
envejecimiento), pero únicamente en la oscuridad.
No fumar
Controlar la diabetes.
Practicar “relajamiento ocular”, esto se realiza durante una media hora observando
una planta, una hoja verde, un paisaje verde y armonioso en un estado interior
sereno.
La medicina natural debido a que las cataratas son más comunes en diabéticos y
fumadores y no afectan a toda la población de edad avanzada, indica que las cataratas son
causadas por una mala alimentación y por enfermedades que provocan tensión en los
músculos del ojo. Todo esto hace que el cristalino tenga falta de riego sanguíneo y de
nutrientes. En función de esto, para prevenirla lo ideal es una dieta adecuada con muchos
nutrientes y ejercicios que ayuden a combatir la tensión muscular.
Remedios populares
Aplicar miel pura (no refinada) en el ojo. Es antibiótica y ayudará a su limpieza y
nutrición.
Infusión de anís o papa cruda en bolsitas sobre los párpados a diario durante una
hora.
Infusión de té de cayena o eufrasia a diario retrasa el desarrollo de la enfermedad.
Gotas en los ojos de agua marina filtrada. Esto puede irritar al principio, pero no
hace daño y se puede hacer a diario.
Gotas de una solución de un par de gotitas de limón diluidas en suero o agua pura.
Escocerá si tenemos el ojo sucio o conjuntivitis, pero es muy curativo y no hace
daño al ojo.
Aceite de ricino. Mojar el dedo y aplicar suavemente por el borde del ojo para que
penetre por si solo. También sirve el aceite de moringa, pero escuece un poquito
más por sus propiedades antibióticas. Aplicar durante un mes mínimo. También se
puede aplicar aceite de linaza o de hígado de bacalao, una gota cada noche.
Aloe vera. Aplicar dos o tres gotas de la pulpa licuada.
Cebolla fría en pedazos. Se mantiene en la nevera media hora y se pone sobre los
párpados cinco minutos.
Decocción de manzanilla (25 gr), saúco (30 gr), una patata, medio pepino y semillas
de lino (15 gr) en un litro de agua. Aplicar en compresas sobre el ojo.