LA RESPIRACION RÍTMICA
El prana es la suma de todas las energías contenidas en el Universo. Es el espíritu que
mueve a todo ser vivo. Que está en el aire, el agua, el sol, los alimentos, etc.
Pero no lo son en sí mismos, sino que le sirven de vehículo. Este prana puede ser
absorbido y almacenado a través de la respiración. Las técnicas y ejercicios de
respiración, son lo que denominamos pranayama.
El Pranayama es la respiración completa, pero podremos ir incorporando otras técnicas
respiratorias, que nos ayudarán a dirigir mentalmente esa energía que tomamos a través
de ellos hacia cualquier parte de nuestro organismo. Lo que principalmente debe
intervenir en esta respiración es la imagen mental del ritmo. Este ritmo que posee todo
lo que está inmerso en el universo, desde el átomo hasta los planetas.
Un buen referente para llevar este ritmo, es nuestro corazón. Contando la cantidad de
latidos que se producen en determinado tiempo.
Observe su pulso normal, poniendo los dedos sobre el pulso y cuente: de 1 al 6, varias
veces sucesivas, hasta que este ritmo quede fijo en su mente. La idea y regla de esta
respiración es que las unidades de inhalación y exhalación deben ser las mismas,
mientras que las de retención y entre repeticiones, deben ser la mitad del numero
empleado para inhalar y exhalar. Es decir si inhalo en 6 latidos, retengo en 3, exhalo en
6, y mantengo sin aire 3. Y así sucesivamente.
1- Sentado, con busto erguido, postura cómoda, cuello y cabeza en línea recta, hombros
hacia atrás, y manos descansando sobre las rodillas.
2- Inhalamos con lentitud una respiración completa (abdominal, media y superior)
contando seis pulsaciones.
3- Retenemos, contando tres pulsaciones.
4- Exhalo lentamente por la nariz, contando seis pulsaciones.
5- Contar tres pulsaciones, antes de volver a inhalar.
6- Repito el ejercicio varias veces, tratando de no fatigarme. En caso de no llegar al
número de pulsaciones, debemos disminuir la cuenta, siempre en partes proporcionales.
Con la práctica, podremos ir incrementando pulsaciones a nuestra cuenta., tratando de
no forzar nunca nuestra capacidad. Todo esto requiere simplemente un poco de
paciencia y perseverancia, y podremos ver el progreso en nuestros resultados.
Esta respiración aumenta entre otras cosas nuestro rendimiento mental, y genera un
magnetismo especial, al renovar nuestras corrientes energéticas que son absorbidas del
prana que tomamos a través de este ejercicio. Una vez que nos hayamos familiarizado
con nuestras prácticas, podremos, mediante una imagen mental, dirigir ese "prana" hacia
alguna parte de nuestro cuerpo que necesite un refuerzo energético. Todo es cuestión de
perseverar y ver los resultados.
Antes de entrar de lleno en la práctica de la respiración rítmica, es conveniente que
tengamos en cuenta que debemos conectarnos con ciertas prácticas respiratorias que nos
van a facilitar el desarrollo de nuestras capacidades respiratorias.
LIMPIEZA DE NADIS
Los nadis son los conductos por donde circula el prana y son dos principales, que se
sitúan a lo largo de la columna vertebral, rodeando el nadi central principal llamado
"shushuma".
Los siguientes ejercicios nos ayudarán a equilibrar esas dos corrientes de energía que
circulan a través de los nadis.
PRANAYAMA CUADRADO
Es un ejercicio que consta de cuatro fases de igual tiempo.
Con la columna derecha, inhalamos en cuatro tiempos (latidos), retenemos cuatro,
exhalamos cuatro, y sin aire en los pulmones, contamos cuatro. Así sucesivamente,
tratando de no agitarnos, ni alterar nuestro ritmo cardíaco. Si esto sucede, debemos
acortar los tiempos, por ejemplo tres, para los cuatro momentos del ejercicio.
NADI SODHANA PRANAYAMA
El nadi que conduce la energía de la fosa nasal izquierda es "Ida" y el de la derecha es
"Pingalá".
Cerrando alternadamente con dedos pulgar y anular; comenzamos cerrando con el
pulgar la fosa derecha.
1-Espiro por la izquierda
2-inspiro por la izquierda cambio los dedos
3-espiro por la derecha
4-inspiro por la derecha cambio los dedos
5-espiro por la izquierda
6-inspiro por la izquierda
Sucesivamente lo repetimos varias veces. Este ejercicio nos brinda el equilibrio entre
estos dos nadis.
KAPALABHATI
Este pranayama consiste en expulsiones por contracción muscular abdominal, seguida
de una inhalación lenta y pasiva. Es decir, inhalamos suavemente, y una vez llenos los
pulmones, exhalamos con vigor, todo el aire, contrayendo la musculatura del abdomen,
que ayudará a expulsar la totalidad de aire que hayamos inhalado.
Este se repite en series de 60, o aún más respiraciones, todo depende de la asiduidad con
que estemos acostumbrados a realizarlo. Si somos principiantes, no debemos cometer
abusos, de manera que al primer síntoma de mareo, debemos suspenderlo.
Este ejercicio contribuye a eliminar el aire residual de los pulmones, y por lo tanto el
anhídrido carbónico acumulado en ellos, purificando nuestras células. También excita el
sistema nervioso y lo tonifica.
VILOMA PRANAYAMA
Este ejercicio consta de dos ciclos: A y B
Ciclo A: Inspiro fraccionadamente, siguiendo los latidos del corazón, de dos en dos:
Inspiro, retengo, inspiro, retengo, etc. Hasta llenar la capacidad pulmonar, allí retengo el
aire cinco o diez segundos, y seguidamente, exhalamos lentamente el aire por ambas
fosas nasales.
Ciclo B: Inhalamos lenta y continuamente hasta llenar los pulmones, y a continuación
comenzamos a exhalar fraccionadamente de dos en dos: es decir, exhalo dos latidos,
retengo, vuelvo a exhalar, retengo, y sucesivamente hasta vaciar pulmones.
Estos dos ciclos forman juntos un viloma pranayama, cuyo efecto principal es el de
regular la presión arterial.
UJAYI
En este caso, la inspiración es lenta hasta llenar y abombar los pulmones. Durante una
inspiración la glotis permanece parcialmente cerrada produciendo un sonido regular.
Retenemos dos segundos, y espiramos con el mismo sonido de manera uniforme,
haciendo durar este proceso el doble de tiempo que la inspiración. Una vez vacíos los
pulmones, retener dos segundos sin aire y recomenzar.
Todos los ejercicios, deben ser practicados con moderación, y atendiendo a nuestras
sensaciones. Si sentimos cansancio o mareo al realízalos, debemos suspender la
práctica, e intentarlo de manera gradual, cada día un poquito más. En la práctica del
hatha-yoga tiene gran importancia tanto la parte de asanas (posturas) como la
respiratoria (pranayama) y debemos dar a ambas un lugar en nuestras prácticas para
obtener mejores beneficios y resultados