Balance general o estado
de situación financiera
Objetivo del balance general
El balance general es uno de los estados financieros básicos y a una fecha determinada
presenta los activos, que son los recursos que se tienen para operar; los pasivos, las obligaciones
financieras; y el capital contable, que corresponde a las aportaciones de los socios
de una empresa. Tal fecha no es otra que el cierre mensual, trimestral o anual, ya que éstos
son los periodos más comunes en que se elaboran estos informes.
Estructura del balance general
Al igual que los demás estados financieros, el balance general tiene una estructura que le
permite informar sobre los tipos de recursos y compromisos que debe cumplir, así como
el modo en el que el accionista financia la empresa. Sus tres grandes secciones son activos, pasivos
y capital; posteriormente se subdivide cada uno de ellos para informar a los
usuarios cómo están constituidos. Dicha subdivisión se hace con base en los tiempos y las
características de cada una de ellas.
Activos
Los activos son recursos que la empresa obtuvo por operaciones pasadas, los cuales puede
controlar, identificar y cuantificar en términos monetarios y cuya finalidad es utilizarlos y
obtener de ellos un beneficio económico futuro.
Normalmente un activo se adquiere mediante el desembolso de dinero; sin embargo,
pueden existir otros activos que no se compran mediante efectivo (por ejemplo, donaciones), cuyo
valor se determina en unidades monetarias de acuerdo con sus características.
La vida de un activo está relacionada con su capacidad de producir beneficios en el futuro, por lo
que, si esta capacidad disminuye, entonces el valor del activo bajará con el necesario
reconocimiento de este efecto en el estado de resultados. Los activos se dividen en activos
circulantes y no circulantes.
A continuación, se describen los principales activos que tiene la empresa; se analizarán
de acuerdo con el orden en que se deben presentar en el balance general.
Activos circulantes
La característica de estos activos es que están disponibles en efectivo, o bien se van a convertir en
él, o se transformarán o consumirán para convertirse luego en efectivo en un
plazo máximo de un año o de su ciclo normal de operaciones.
Todos los activos que tengan esta característica, sin importar cómo se llamen, se deben clasificar en
este apartado y su orden de presentación debe corresponder a su grado de liquidez, es decir, al
tiempo que pasa para que se conviertan en efectivo o bien se transformen o consuman. Por lo
anterior, el efectivo es siempre el primero que aparece en el balance general.
A continuación, se presentarán las cuentas más comunes que integran el activo circulante.
Efectivo y equivalentes de efectivo
Ésta es la primera cuenta que se debe informar en el balance general el efectivo es la moneda de
curso legal que se tenga en la empresa, localizado en la caja general, en las cajas chicas, en
la bóveda, en el banco, depositado en cuentas de cheques, ya sea en moneda nacional o
moneda extranjera, también los giros bancarios, postales y telegráficos, y las remesas que
estén en tránsito.
Este efectivo debe ser de disposición inmediata, sin restricciones, ha de poderse usar
al momento de pagar alguna transacción de la empresa; si existiera alguna restricción sobre esta
consideración se debe reportar en otra partida y aclarar en las notas a los estados
financieros.
Los equivalentes de efectivo son los relacionados con metales preciosos amonedados
y las inversiones disponibles a la venta; aquellas inversiones que se hacen en valores de poco
riesgo y que son fácilmente convertibles en efectivo. Las empresas realizan estas últimas
con la intención de convertirlas en dinero en un plazo no mayor a tres meses.
Inversiones temporales
Las inversiones temporales, también llamadas inversiones a corto plazo, inversiones a la
vista o inversiones en valores negociables, son las inversiones que hace una empresa en
instrumentos financieros con la intención de ganar intereses. Se realizan cuando una empresa
tiene sobrantes de efectivo que no utilizará durante un tiempo determinado para que este
activo le dé un rendimiento (el interés que gana con dichas inversiones), en lugar de dejar
ese efectivo en las cuentas de cheques que no le dan ningún beneficio monetario. Cuando
se hace esta inversión se debe tener muy clara la intención de convertirlas en dinero en el
corto plazo para que se clasifiquen dentro del activo circulante.
La realización de estas inversiones es muy común en las empresas; el área que normalmente las
maneja es la tesorería, que es responsable del manejo del efectivo y de otras
inversiones para obtener beneficios de estos activos.
Existen dos tipos de inversiones en instrumentos financieros que se deben clasificar dentro del
activo circulante:
l. inversiones con fines de negociación y
2. inversiones disponibles para la venta.
Las inversiones con fines de negociación son las que hace la empresa en instrumentos financieros
con la intención de venderlos en el corto plazo y antes de su vencimiento
para obtener beneficios por los intereses que dé la inversión y por los cambios en su precio
que sucedan en el mercado de valores.
Las inversiones disponibles para la venta son las que realiza la empresa en instrumentos financieros
y desde que hace la inversión tiene la determinación de negociarlos en
el mediano plazo (antes de un año y antes de su vencimiento) con la finalidad de obtener
beneficios por los intereses que dé la inversión y por los cambios en su precio que sucedan
en el mercado de valores.
Cuentas por cobrar comerciales
Estas representan derechos exigibles a terceros que provienen de haberles realizado una venta o
prestado un servicio, y por los cuales el cliente no pagó de inmediato o no dio un préstamo
o alguna operación similar por esa transacción, pero que se pagarán en un futuro.
En el momento en que se da la operación que origina la cuenta por cobrar se debe
valuar. Esta valuación se hace con base en las unidades monetarias acordadas a recibir en
efectivo, ya sea en equivalentes de efectivo o en especie a la fecha de vencimiento.
Las cuentas por cobrar pueden ser a corto o a largo plazo; las primeras son las que
se van a cobrar dentro del plazo de un año o de su ciclo operativo (cuando sea mayor a un
año); las segundas, las que se espera cobrar en un plazo mayor a un año. Las cuentas por
cobrar a corto plazo deben clasificarse como activo circulante y presentarse después del
efectivo y las inversiones en valores negociables.
A esta partida también se le llama cartera o clientes.
Dentro del total de las cuentas por cobrar se debe considerar la posibilidad de que
en el futuro algunas no sean pagadas; esta situación deriva en la necesidad de calcular el
monto que sí es posible cobrar, para así informar correctamente lo que en realidad se espera se
convierta en efectivo, pues esta información es la base para hacer ciertos análisis
financieros y, en consecuencia, tomar decisiones adecuadas.
El tema antes mencionado da origen al cálculo del monto de lo que posiblemente no
sea cobrado, se le llama estimación de cuentas incobrables.
Otras cuentas por cobrar
Aquellas a cargo de otros deudores corresponden a documentos y cuentas por cobrar
a terceros que no son los clientes; generalmente provienen de préstamos otorgados, anticipos de
viaje, ventas de activo fijo, etcétera.
Métodos de estimación de cuentas incobrables
Existen dos métodos para calcular esta estimación:
l. método de porcentaje sobre ventas y
2. método de porcentaje sobre cuentas por cobrar.
El método de porcentaje sobre ventas se basa en determinar un porcentaje de lo que
no se cobrará de las ventas hechas a crédito; este porcentaje se determina de acuerdo con
lo que no se ha cobrado de las ventas a crédito en periodos anteriores. La experiencia de la
empresa en las recuperaciones de cuentas por cobrar es fundamental para determinar un
porcentaje muy preciso de incobrables que sea lo más cercano al real.
Estimación de cuentas incobrables de las ventas del periodo
La base de la estimación son las ventas a crédito que se tienen; conforme se venda más, las cuentas
incobrables aumentarán, aunque con un límite que se debe analizar para determinar una
estimación realista en relación con las cuentas por cobrar que se tienen.
Determinación del total de la estimación de cuentas incobrables
Con esta estimación el saldo de las cuentas por cobrar que se debe mostrar en el balance se calcula
según se muestra:
Saldo de cuentas por cobrar en el balance general
Se debe informar que las cuentas por cobrar ya son netas después de disminuir la estimación
de cuentas incobrables. En las notas de los estados financieros se informa cómo se calculó
esta estimación y su monto.
El método de porcentaje sobre cuentas por cobrar determina, con base en un porcentaje, lo que
no se cobrará de las cuentas por cobrar que se tienen a la fecha de cierre
del balance; este porcentaje se determina de acuerdo con los montos que no se cobran de
este saldo en ejercicios anteriores. En este caso también es importante la experiencia de la
empresa en las recuperaciones de cuentas por cobrar para determinar un porcentaje de
incobrables lo más cercano a la realidad.
Estimación de cuentas incobrables
La base son las cuentas por cobrar, y como el cálculo se hace sobre un saldo, entonces esta
estimación ya es la que corresponde al monto incobrable de esas cuentas.
Con esta estimación el saldo de las cuentas por cobrar que se debe mostrar en el balance general
se calcula según muestra:
Saldo de cuentas por cobrar en el balance general.
En las notas de los estados financieros se debe informar de estos montos y cálculos.
Si se toma en cuenta lo anterior, las cuentas por cobrar que se presentan en el balance general ya
consideran lo que no se podría cobrar, y se tendrán en cuenta como lo que
razonablemente se convertirá en efectivo. Los efectos de las estimaciones de cuentas incobrables
deben reconocerse como gastos y se presentarán en el estado de resultados en el
apartado de gastos generales, dentro de los gastos de ventas.
Inventarios
Los inventarios son los bienes que tiene una empresa para vender o utilizar en el proceso de
producción de artículos que se venderán a futuro, tales son los casos de la materia prima,
los productos en proceso y los productos terminados. También se consideran como inventarios los
materiales que servirán de empaque o envase, las refacciones que se usarán
en las reparaciones o mantenimiento, las mercancías que se entregan a consignación y
los productos en tránsito cuando se compran libre a bordo proveedor (LAB o FOB por
sus siglas en inglés), asimismo, los artículos que compra una empresa comercial y que se
venderán a terceros sin hacerles ningún cambio o proceso posterior (normalmente se les
llama inventarios de mercancías para la venta).
El valor en que se informa el inventario en el balance general es el costo del producto;
se forma al sumar al costo de la factura de los bienes comprados los fletes, seguros, impuestos y
todos los demás gastos en que se incurren con el fin de tener listo el producto,
para usarlo en el proceso o para venderlo. En las empresas manufactureras que producen
los artículos para vender el costo de éstos es el costo total de producción, y se integra
normalmente de la materia prima utilizada, la mano de obra usada, la depreciación, los
servicios y cualquier otro gasto que se tenga en el proceso de transformación de la materia
prima, hasta que esté listo para su venta o uso en el proceso. En las empresas comerciales
normalmente es el costo de la factura más todos los gastos que se hicieron para que llegara
a la empresa y se pusiera a disposición para su venta.
Sistemas de registro del inventario
Es necesario tratar este punto de registros contables para entender cómo se evalúan los inventarios
y cómo se presentan en el balance general, pues la información que está en dicho
estado financiero se usará para desarrollar los análisis financieros relacionados con estas
partidas y, posteriormente, para la toma de decisiones correspondiente.
Los sistemas de registro de inventarios son:
a) sistema de inventario periódico y
b) sistema de inventario perpetuo.
El sistema de inventario periódico es en el que, para saber el monto de la inversión
en inventarios, es necesario hacer un conteo físico de las mercancías al final del periodo;
con la información obtenida ya se puede calcular dicha inversión.
El sistema de inventario perpetuo es aquel en el que siempre se conoce el valor del
inventario, pues cada compra o venta que se hace contablemente afecta esta cuenta, es
decir, siempre se mantiene actualizado el monto de la inversión en los inventarios.
Métodos de valuación de inventarios
Los métodos de valuación de inventarios se relacionan con la forma en cómo a los inventarios se les
asigna su costo al momento en que se venden y salen de la empresa.
Estos métodos pueden ser:
a) primeras entradas primeras salidas (PEPS),
b) últimas entradas primeras salidas (UEPS),
c) costo promedio,
d) costo identificado,
e) detallista.
El método de primeras entradas primeras salidas, también conocido como PEPS,
asigna el costo de lo que se compró o se produjo primero a la venta o salida que se hace
del inventario, entonces, lo primero que entra es lo primero que sale y de esta forma el
inventario queda valuado de acuerdo con los últimos costos que haya tenido, pues los
primeros son los que ya salieron y el costo de ventas se valúa de acuerdo con el costo
más antiguo.
En periodos de alta inflación el valor de los inventarios valuados con este método será
más parecido a los precios de compra que existan en el mercado en ese momento.
El método de últimas entradas primeras salidas, conocido también como UEPS,
costea el inventario que sale o que se vende con los últimos costos que se tuvieron, ya sea
en la compra o en la producción, por lo que los productos que permanecen en el inventario tienen
el costo de los que se compraron o produjeron primero, es decir, los inventarios
se valúan con los costos más antiguos y el costo de ventas se establece de acuerdo con el
costo de los últimos artículos que se compraron.
En periodos de alta inflación el valor de los inventarios valuados con este método
será de costos anteriores, y pudiera ser que dichos costos sean significativamente diferentes a los
costos que en ese momento se encuentren en el mercado.
Para evaluar el inventario con el método de costo promedio cada vez que entran
artículos al inventario, ya sea que se compren o que vengan del proceso de producción,
se calcula un nuevo promedio dividiendo el nuevo monto en pesos acumulado entre el
nuevo número de artículos en el inventario.
El método de costo especifico se utiliza cuando a cada artículo se le puede asignar un
costo y esto es factible en la situación de que cada uno tenga diferentes características y
sea posible diferenciar uno de otro (tal es el caso de cierto tipo de joyas), o que por alguna razón
legal se deba identificar cada artículo (el caso de los automóviles).
Con el método detallista el valor del inventario se calcula tomando el inventario que
se tiene a precios de venta y se le resta el margen de utilidad bruta que normalmente se
maneja en las ventas. Este método lo emplean normalmente tiendas departamentales
que se dedican a la venta al menudeo.
El valor de los inventarios es diferente con cada método, lo más
importante es que las empresas usen siempre el mismo método, la contabilidad permite
usar cualquiera, pero la consistencia en el uso permitirá un mejor análisis y que no se den
variaciones derivadas de los cambios de metodologías.
Activos no circulantes
Los activos no circulantes son los recursos que se tienen para ser operados o usados en
plazos mayores a un año. Los más importantes se tratan a continuación.
Inversiones permanentes o de Largo plazo
Aquí se presentan las inversiones que la empresa ha hecho con el fin de tenerlas por un
tiempo indefinido. Estas inversiones se refieren a compra de acciones de otra empresa sobre
la cual se tiene la intención de poseerlas tanto para tener influencia en sus decisiones como
para tener el control de ellas y poder utilizar sus canales de distribución, patentes, mercados
y por diversificación de productos. Normalmente las decisiones de hacer estas inversiones
provienen de los análisis estratégicos en la compañía definidos para alcanzar determinados
objetivos estratégicos; a estas inversiones se les llama inversiones en subsidiarias.
También se consideran aquí las inversiones llamadas inversiones en asociadas y otras
inversiones permanentes, que representan inversiones sobre empresas sobre las que no se
tiene control.
Activos fijos
Estos son bienes tangibles que se compran con el fin de utilizarlos en el
proceso de producción de los artículos o servicios para los clientes, o bien para usarlos en
el beneficio de la empresa. Estos activos se compran para usarse en el largo plazo, por lo
que cuando se adquieren no se tiene intención de venderlos. Dentro de los activos fijos
se encuentran las inversiones en equipo de producción, transporte, oficina, cómputo, así
como en terrenos y edificios.
La forma en que se valoran dichos activos es de acuerdo con el valor de la factura más
todos los gastos realizados para que el activo esté listo para operar, tales como fletes y otros
gastos de traslado, adaptaciones, impuestos de importaciones y otros similares.
Cuando se trata de activos que se construyen como edificios, el costo será el total de lo gastado,
tanto en la construcción como en los permisos necesarios, mano de obra, materiales, ingeniería
y todos los similares a éstos.
En la situación especial de que se tengan activos temporalmente ociosos y abandonados, éstos no
deberán presentarse en un renglón especial dentro del balance si se tiene una
certeza razonable de que serán puestos a funcionar dentro de las operaciones de la empresa en el
futuro. Si los activos no se han utilizado durante un tiempo largo y están ociosos,
pero existe la posibilidad de usarlos nuevamente, aunque no se sepa en qué momento,
podrán presentarse en un renglón por separado dentro del balance.
La depreciación es la distribución del costo de los activos fijos de manera sistemática
en el tiempo de vida útil que se estime para el activo. Esta distribución puede tener como
base el tiempo o las unidades producidas. Para determinar el método que se aplicará se
deben tomar en cuenta las características del activo y las políticas de la empresa. El método
que se determine deberá aplicarse de manera consistente.
La depreciación es un gasto que se debe presentar en el estado de resultados como un
costo de ventas o un gasto general, dependiendo del origen del activo; implica el reconocimiento
de que un activo se gasta - y se deteriora- a lo largo del periodo que se usa, y
cuando esto sucede el activo pierde gradualmente su valor; se obtiene su nuevo valor si se
resta al costo original la depreciación que se acumula a través del tiempo, a éste se le define
como valor en libros.
A la depreciación que se tiene cada año se le conoce como gasto por depreciación
y se presenta en el estado de resultados restando a las ventas; forma parte de los gastos,
dependiendo de qué tipo de activo fijo es el origen. A la depreciación que se suma a través
del tiempo se le denomina depreciación acumulada y se presenta restando a los activos
fijos en el balance general; esta resta determina el valor en libros. En algunas empresas se
informa sólo el activo fijo neto, es decir, el valor del activo fijo que resulta de restarle su
depreciación acumulada.
Métodos de depreciación
Los métodos de depreciación se pueden estructurar de dos maneras
Métodos de depreciación
El método de línea recta se basa en el tiempo que durará un activo; la unidad que se
usa es el año y se subdivide en meses. De esta manera, el número de años es el factor que
determina el gasto por depreciación tanto por año como por mes.
Si se estima que el activo tendrá un valor de desecho al final de su vida útil, esto es que se
espera vender en una determinada cantidad, entonces este monto no se deprecia sino que al
costo del activo se le resta el valor de desecho y esta diferencia es la que se deprecia.
Costo del activo - Valor de desecho
------------- --------------------------------------------------- = Gasto por depreciación anual
Número de años de vida
Si se quiere calcular el monto mensual, la depreciación anual se divide entre 12 meses.
Como ejemplo de este método se tiene lo siguiente:
Se compra una máquina el día 20 del mes de enero que tiene como valor de factura
S/. 300 000 y la instalación fue de S/. 20 000. Se espera que la máquina dure cuatro años y al final
tenga un valor de desecho de S/. 80 000.
Cálculo de la depreciación
El método de unidades producidas se basa en depreciar de acuerdo con las unidades que
se producen, pero para esto primero se determina cuántas unidades puede fabricar el activo y
se calcula entonces la depreciación por unidad; este factor se aplica por unidad producida.
Costo del activo - Valor de desecho
---------------------------------------------- = Monto de depreciación por unidad
Número de unidades
Las unidades pueden ser piezas, horas, kilómetros. Ahora bien, para determinar el
monto de la depreciación se multiplica el factor unitario por el número de unidades, sean
éstas mensuales o anuales, para determinar el gasto por depreciación dependiendo del
periodo de que se trate.
Con la compra de la máquina del ejemplo anterior se desarrollará el cálculo de la depreciación, pero
considerando que las unidades que puede producir la máquina en toda su
vida son de 1 200 000 y en los 11 meses del primer año de uso de la máquina se produjeron 250 000
unidades.
Cálculo de la depreciación
Dentro de los métodos de depreciación acelerada se encuentra el de doble saldo decreciente,
cuya característica es que el valor de desecho no se deduce. El factor a depreciar es
la cantidad calculada con el método de línea recta pero multiplicada por dos. Este factor se
multiplica por el valor en libros del activo actualizado cada año y la depreciación calculada
es la que corresponderá al año en curso.
100%
---------------------------------------- = 25% x 2 = 50% por año
Cuatro años de vida útil
Si se sigue el ejemplo tenemos:
Cálculo de la depreciación
Para el segundo año (los siguientes 12 meses) la depreciación se calculará tomando el
valor en libros de S/.160 000 (S/.320 000 – S/.160 000) que es lo que queda después de restarle
a S/.320 000, que es el costo del activo, la depreciación de S/.160 000 que es la que corresponde al
primer año, y entonces la depreciación para el segundo año será de S/.160 000 x
50% = S/.80 000. Para calcular la depreciación del último año se debe realizar un ajuste para
reconocer que el activo tendrá un valor de desecho que no se depreciará y la depreciación
del último año será la que corresponda para dejar S/.80 000 como valor de desecho.
El otro método de depreciación acelerada es el que se conoce como suma de años dígitos. Este
método se maneja a partir de la vida útil definida para el activo y la depreciación se
va determinando con un parámetro calculado a manera de factor, donde el numerador es
el número que corresponde al año en curso y el denominador es el número que representa
la suma de los años que tenga de vida útil el activo fijo.
En el ejemplo que se ha seguido estos factores se calculan:
El denominador = 1 + 2 + 3 + 4 = 10
Tomando en cuenta la información del ejercicio inicial se muestra el cálculo de la depreciación:
La depreciación del primer año (los primeros 12 meses) es de $96 000 y para el siguiente año el
factor que se utilizará es de 3/10 y el valor de la depreciación anual sería el
siguiente:
S/.240 000 X [3/10] =$72 000
Se puede observar que los cuatro métodos dan diferentes montos de depreciación
y éstos afectan tanto al activo fijo como a los resultados y por eso es importante que se
apliquen los procedimientos de manera consistente.
A continuación, se presenta un resumen del gasto por depreciación del primer afio y del
valor en libros bajo cada método, donde se pueden apreciar las conclusiones anteriores:
Activos intangibles
Estos tipos de activos son los que no tienen sustancia física y representan costos incurridos,
derechos o privilegios adquiridos que darán beneficios económicos a la empresa en el futuro; tales
beneficios se refieren a reducciones de costos o aumento en los ingresos. Además, deben ser
identificables, es decir, de poder separarse de los demás activos y de poder administrarse de manera
independiente, también se deben poder controlar sobre los beneficios futuros, donde normalmente
éstos provienen de derechos legales o de conocimientos únicos en la empresa.
Estos activos se valoran de acuerdo con lo que se erogó en efectivo o en equivalentes
al momento de la compra, o bien durante su desarrollo dentro de la empresa; si proviene
por adquisiciones de negocios, entonces su costo es el valor razonable de dichos activos,
definido éste como el valor que tienen en el mercado.
Estos activos se amortizan a través del tiempo, este concepto es similar a lo que en los
activos fijos se conoce como depreciación, pero no se maneja una amortización acumulada, sólo el
gasto por amortización para registrar de manera gradual lo que se utiliza a través del tiempo
definido de su vida útil, este gasto se reconoce en el estado de resultados
como un gasto ordinario. La vida útil se determina generalmente con base en el tiempo
estimado de uso, a la vida de otros activos similares, a la obsolescencia o al control que se
puede tener sobre dicho activo basado en aspectos legales o por contrato. Normalmente
se utiliza el método de línea recta para reconocer la amortización. En los casos de activos
intangibles de vida indefinida se utiliza el cálculo del deterioro Entre los activos intangibles más
comunes están las patentes, las franquicias, las marcas registradas, los derechos de autor, las
licencias, las aplicaciones de equipos de cómputo como programas y sistemas (software). Dentro
de los activos intangibles de vida indefinida está el crédito mercantil.
Pasivos
Los pasivos son obligaciones que provienen de operaciones realizadas en el pasado y que no se
pueden eludir; son identificables y cuantificadas en términos monetarios y representan una salida
futura de recursos, es decir, un pago que se realizará para cumplir con dichas obligaciones.
Los pasivos se dejan de reconocer en el momento en que se extingan y esto sucede, o
bien cuando se paga la obligación contraída o por una medida judicial que así lo determina.
El pago por realizar se efectúa mediante la transferencia de efectivo o equivalentes, o
de bienes o servicios, o bien de instrumentos financieros emitidos por la empresa.
Los pasivos se dividen de acuerdo con el tiempo en que deben ser liquidados, en circulantes o de
corto plazo (el plazo máximo es de un año) y en no circulantes o de largo plazo
(el plazo es mayor a un año).
Pasivos circulantes
La característica de estos pasivos es que deben pagarse en un plazo máximo de un año o
del ciclo normal de las operaciones de la empresa. Todas las obligaciones que estén bajo
estas condiciones deben clasificarse como pasivos circulantes, independientemente del
concepto de que se trate o de la operación que se haya llevado a cabo en el pasado. Entre
las partidas más importantes de pasivos circulantes se encuentran las siguientes:
Proveedores
En este renglón deben presentarse las deudas que se tienen con aquellos que surten a la
empresa por compras a crédito de materias primas, materiales que serán usados en el
proceso de producción o artículos que se revenderán dentro de la operación normal de la
entidad. Normalmente aquí se deben incluir las deudas documentadas que se tengan con
proveedores derivadas de operaciones similares a las mencionadas anteriormente.
Pasivos bancarios
Los pasivos bancarios también se llaman pasivos financieros y son deudas que se tienen
con una institución bancaria por préstamos que se reciben. En el contrato que se hace con
el banco se especifica que es un crédito que se debe pagar en un plazo menor a un año. Éstos pueden
ser lo que se llama créditos revolventes, cuyo plazo de pago normalmente es
de 180 días y se usan para cubrir necesidades temporales de tesorería. Dentro de este renglón
también se consideran los documentos descontados, los cuales son documentos que
se entregan al banco para que los cobre de manera posterior a la fecha de su vencimiento,
pero el banco le da a la empresa el monto del título al momento de que se le presenta y le
cobra a la empresa una tasa de interés por ese adelanto del efectivo.
Pasivo circulante de la deuda a largo plazo
Este pasivo corresponde a la parte de un pasivo de largo plazo que debe pagarse dentro de
los próximos 12 meses. Los créditos a largo plazo se negocian para pagarse en plazos mayores
a un año; normalmente se deben hacer pagos parciales durante el periodo de vigencia que se
deben realizar conforme transcurre el tiempo, en consecuencia, los pagos que
se deban hacer dentro de los próximos 12 meses deben clasificarse aquí como un pasivo
circulante o de corto plazo.
Otros pasivos de corto plazo
También se le llama acreedores diversos; aquí se concentran una serie de pasivos que se
deben liquidar dentro de los 12 meses posteriores a la fecha de cierre de los estados financieros.
Entre los más comunes se encuentran:
Pasivos de largo plazo
Los pasivos de largo plazo se deben pagar en un plazo mayor a un año o al ciclo normal de
operaciones. Estos pasivos corresponden normalmente a financiamientos que se adquieren
para la compra de maquinaria, terrenos, edificios o cualquier otro activo que vaya a
usarse en las operaciones de la entidad, pero cuya duración sea mayor a un año.
Pasivos bancarios
Los pasivos bancarios son financiamientos contratados con instituciones bancarias para
ser liquidados en plazos mayores a un año; los más comunes son los de tipo hipotecario,
que son en los que la empresa garantiza el pago mediante bienes inmuebles (edificios y
terrenos) o con cualquier otro tipo de activo fijo (maquinaria) que sea entregado en hipoteca
al banco.
En este tipo de pasivos normalmente los pagos se dan a través del tiempo en que dura
el plazo contratado, es decir, se van haciendo pagos parciales.
Obligaciones
La emisión de obligaciones es una forma en que la empresa puede adquirir un financiamiento;
la gran diferencia que existe contra un financiamiento bancario es que la institución que le
otorga los fondos a la empresa es un público general inversionista, no necesariamente una
institución de crédito.
Para hacer una colocación de obligaciones es necesaria la autorización de la Super Intendencia
de Mercado y Valores (SMV). Cuando se obtiene la autorización se realiza la
colocación de las obligaciones a través de las casas de bolsa o de instituciones bancarias.
Los pagos pueden ser, o bien parciales, o bien un pago total al final del periodo.
Otros pasivos de largo plazo
Cualquier otro compromiso de pago diferente a los anteriores con vencimientos mayores a
un año deberá presentarse en esta sección.
Capital contable
El capital contable representa las inversiones de los socios en la empresa; pueden ser las
aportaciones que hicieron, las utilidades que no han retirado o algún otro tipo de superávit
que llegue a ser parte del financiamiento para la adquisición de recursos. Los pasivos se
consideran financiamientos externos y el capital financiamiento interno.
El capital contable es el derecho de los propietarios sobre los activos netos, y éste surge por las
aportaciones de los dueños, por transacciones u otros eventos o circunstancias
que afecten a la entidad, y se ejerce mediante reembolso o distribución. El capital
contable se divide en capital contribuido y capital ganado.
Capital contribuido.
Ésta es la parte que corresponde a lo que los socios han aportado a la empresa y las donaciones
que pudieran haber recibido. En el capital contribuido se incluye:
Capital social
El capital social representa en forma directa lo que los socios han aportado a la empresa y
se identifica por títulos de propiedad conocidos como acciones.
A continuación, se muestra los diferentes tipos de acciones con sus principales características:
Aportaciones para futuros aumentos de capital
Corresponden a aquellas aportaciones que hacen los socios como aumentos de capital,
pero que todavía no han sido aprobadas por la asamblea de accionistas. Estas aportaciones
todavía no se consideran como parte del capital social porque no están protocolizadas,
esto es, no se les ha dado el trámite legal para que sean reconocidas como capital social.
Prima en venta de acciones
Esta partida surge cuando se colocan acciones y los compradores las pagan por arriba de
su valor nominal. El exceso pagado sobre el valor nominal es lo que corresponde a este
renglón y el valor nominal es el que se presenta en el capital social.
Capital ganado
El capital ganado corresponde a las utilidades que la empresa ha generado y que provienen de las
operaciones de la entidad o de otros eventos que la afecten y que pueden ser
reconocidos como una utilidad en los resultados de las operaciones. Dentro del capital
ganado se incluye:
Utilidades retenidas
Son las que ha generado la empresa a través del tiempo y que no se les han entregado a
los accionistas. Corresponden a las obtenidas por las operaciones ordinarias y no ordinarias de la
empresa, y que se calculan y reflejan en el estado de resultados. Las utilidades
del ejercicio se acumulan en este rubro hasta que los accionistas deciden repartirse sus
dividendos. Cuando una empresa tiene pérdidas en un ejercicio, éstas se deben registrar
también aquí, pero restando a las utilidades que ya se tienen.
Utilidades del ejercicio
En el balance general algunas empresas reportan las utilidades que se tuvieron durante el
ejercicio del que se está informando y no las incluyen en las utilidades retenidas hasta que
pasan al siguiente periodo.
Análisis del balance general
Con la información que contiene el balance general se puede hacer un análisis de la posición
financiera de la empresa, el cual comprende evaluar la estructura financiera que se traduce
en determinar cómo está usando sus fuentes de financiamiento, haciendo referencias a las
internas (capital) y las externas (pasivos), así como a la liquidez (incluyendo la solvencia),
que es ver si la empresa tiene recursos para cubrir sus compromisos en monto y en tiempo.
Debe quedar claro que las fechas en que se hace este análisis son las fechas de cierre y las
cifras corresponden a esas fechas, es decir, no son datos que representen cantidades
acumuladas en un periodo, sino a la fecha de dicho cierre.
Cabe mencionar que cada partida tiene sus propias características y se debe considerar que
puede haber excepciones (por ejemplo, inventarios de lento movimiento y obsoletos que
deben ser considerados con sus debidas reservas).
El balance general es un estado financiero que informa a una fecha determinada [la fecha
de cierre de los estados financieros) los recursos que tiene la empresa y las fuentes de
financiamiento que ha utilizado para adquirirlos.
Los activos se dividen en circulantes, permanentes, fijos e intangibles; los pasivos, en
corto y largo plazos; y el capital, en con tribuido y ganado.
La estructura del balance general permite al analista financiero saber cuál es el nivel de
inversión en el capital de trabajo, es decir, los recursos con que cuenta la empresa para la
operación diaria, y la inversión en los equipos que tiene para los procesos de producción.
Además, informa sobre la posición que tienen sus fuentes de financiamiento: las externas,
que son los pasivos; y las internas, que es el capital.
Mediante la información que se presenta en este estado financiero se puede hacer un
análisis de la posición financiera de la empresa; es decir, se analiza con el fin de verificar
tanto si tiene recursos para hacer frente a sus compromisos de pago como la manera en
que usa sus fuentes de financiamiento (las internas y las externas] y sus pasivos [cuánto
tiene a corto plazo y cuánto a largo plazo].
Leopoldo Rodríguez Morales, “Análisis de Estados Financieros, un enfoque en la toma de
decisiones.”, Capitulo 2 Balance General o Estado de Situación Financiera.