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Propiedades y fenómenos de la luz

Este documento describe las principales características y propiedades de la luz, incluyendo su rapidez finita, refracción, difracción, interferencia, reflexión, polarización y efectos químicos. También resume brevemente la historia del entendimiento científico de la naturaleza de la luz.

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Propiedades y fenómenos de la luz

Este documento describe las principales características y propiedades de la luz, incluyendo su rapidez finita, refracción, difracción, interferencia, reflexión, polarización y efectos químicos. También resume brevemente la historia del entendimiento científico de la naturaleza de la luz.

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Luz

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Para otros usos de este término, véase Luz (desambiguación).

Rayo de luz solar dispersado por partículas de polvo en el cañón del Antílope, en Estados Unidos.

Fisiograma hecho moviendo la cámara (dibujando al revés)La luz (del latín lux, lucis) es la clase de
energía electromagnética radiante que puede ser percibida por el ojo humano. En un sentido más
amplio, el término luz incluye el rango entero de radiación conocido como el espectro
electromagnético.

La ciencia que estudia las principales formas de producir luz, así como su control y aplicaciones, se
denomina óptica.

Principales características, efectos y propiedades de la luz

El estudio de la luz revela una serie de características y efectos al interactuar con la materia, que
nos permiten desarrollar algunas teorías sobre su naturaleza.

Rapidez finita

Artículo principal: Rapidez de la luz

La línea amarilla muestra el tiempo que tarda la luz en recorrer el espacio entre la Tierra y la Luna,
alrededor de 1,29 [Link] ha demostrado teórica y experimentalmente que la luz tiene una
rapidez finita. La primera medición con éxito fue hecha por el astrónomo danés Ole Roemer en
1676 y desde entonces numerosos experimentos han mejorado la precisión con la que se conoce
el dato. Actualmente el valor exacto aceptado para la rapidez de la luz en el vacío es de
299.792.458 m/s.[1]
La rapidez de la luz al propagarse a través de la materia es menor que a través del vacío y depende
de las propiedades dieléctricas del medio y de la energía de la luz. La relación entre la rapidez de la
luz en el vacío y en un medio se denomina índice de refracción del medio:

Refracción

Artículo principal: Refracción

La refracción es el cambio brusco de dirección que sufre la luz al cambiar de medio. Este
fenómeno se debe al hecho de que la luz se propaga a diferentes rapideces según el medio por el
que viaja. El cambio de dirección es mayor, cuanto mayor es el cambio de rapidez, ya que la luz
prefiere recorrer las mayores distancias en su desplazamiento por el medio que vaya más rápido.
La ley de Snell relaciona el cambio de ángulo con el cambio de rapidez por medio de los índices de
refracción de los medios.

Como la refracción depende de la energía de la luz, cuando se hace pasar luz blanca o
policromática a través de un medio no paralelo, como un prisma, se produce la separación de la
luz en sus diferentes componentes (colores) según su energía, en un fenómeno denominado
dispersión refractiva. Si el medio es paralelo, la luz se vuelve a recomponer al salir de él.

Ejemplos muy comunes de la refracción son la ruptura aparente que se ve en un lápiz al


introducirlo en agua o el arco iris.

Propagación y difracción

Artículo principal: Difracción

Sombra de una canicaUna de las propiedades de la luz más evidentes a simple vista es que se
propaga en línea recta. Lo podemos ver, por ejemplo, en la propagación de un rayo de luz a través
de ambientes polvorientos o de atmósferas saturadas. La óptica geométrica parte de esta premisa
para predecir la posición de la luz, en un determinado momento, a lo largo de su transmisión.
De la propagación de la luz y su encuentro con objetos surgen las sombras. Si interponemos un
cuerpo opaco en el camino de la luz y a continuación una pantalla, obtendremos sobre ella la
sombra del cuerpo. Si el origen de la luz o foco se encuentra lejos del cuerpo, de tal forma que,
relativamente, sea más pequeño que el cuerpo, se producirá una sombra definida. Si se acerca el
foco al cuerpo surgirá una sombra en la que se distinguen una región más clara denominada
penumbra y otra más oscura denominada umbra.

Sin embargo, la luz no siempre se propaga en línea recta. Cuando la luz atraviesa un obstáculo
puntiagudo o una abertura estrecha, el rayo se curva ligeramente. Este fenómeno, denominado
difracción, es el responsable de que al mirar a través de un agujero muy pequeño todo se vea
distorsionado o de que los telescopios y microscopios tengan un número de aumentos máximo.

Interferencia

Artículo principal: Interferencia

Experimento de YoungLa forma más sencilla de estudiar el fenómeno de la interferencia es con el


denominado experimento de Young que consiste en hacer incidir luz monocromática (de un solo
color) en una pantalla que tiene rendija muy estrecha. La luz difractada que sale de dicha rendija
se vuelve a hacer incidir en otra pantalla con una doble rendija. La luz procedente de las dos
rendijas se combina en una tercera pantalla produciendo bandas alternativas claras y oscuras.

El fenómeno de las interferencias se puede ver también de forma natural en las manchas de aceite
sobre los charcos de agua o en la cara con información de los discos compactos; ambos tienen una
superficie que, cuando se ilumina con luz blanca, la difracta, produciéndose una cancelación por
interferencias, en función del ángulo de incidencia de la luz, de cada uno de los colores que
contiene, permitiendo verlos separados, como en un arco iris.

Reflexión y dispersión

Artículos principales: Reflexión (física) y Dispersión (física)

Pez Ballesta reflejadoAl incidir la luz en un cuerpo, la materia de la que está constituido retiene
unos instantes su energía y a continuación la reemite en todas las direcciones. Este fenómeno es
denominado reflexión. Sin embargo, en superficies ópticamente lisas, debido a interferencias
destructivas, la mayor parte de la radiación se pierde, excepto la que se propaga con el mismo
ángulo que incidió. Ejemplos simples de este efecto son los espejos, los metales pulidos o el agua
de un río (que tiene el fondo oscuro).

La luz también se refleja por medio del fenómeno denominado reflexión interna total, que se
produce cuando un rayo de luz, intenta salir de un medio en que su rapidez es más lenta a otro
más rápido, con un determinado ángulo. Se produce una refracción de tal modo que no es capaz
de atravesar la superficie entre ambos medios reflejándose completamente. Esta reflexión es la
responsable de los destellos en un diamante tallado.

Cuando la luz es reflejada difusa e irregularmente, el proceso se denomina dispersión. Gracias a


este fenómeno podemos seguir la trayectoria de la luz en ambientes polvorientos o en atmósferas
saturadas. El color azul del cielo se debe a la luz del sol dispersada por la atmósfera. El color blanco
de las nubes o el de la leche también se debe a la dispersión de la luz por el agua o por el calcio
que contienen respectivamente.

Polarización

Artículo principal: Polarización electromagnética

PolarizadorEl fenómeno de la polarización se observa en unos cristales determinados que


individualmente son transparentes. Sin embargo, si se colocan dos en serie, paralelos entre sí y
con uno girado un determinado ángulo con respecto al otro, la luz no puede atravesarlos. Si se va
rotando uno de los cristales, la luz empieza a atravesarlos alcanzándose la máxima intensidad
cuando se ha rotado el cristal 90° sexagesimales respecto al ángulo de total oscuridad.

También se puede obtener luz polarizada a través de la reflexión de la luz. La luz reflejada está
parcial o totalmente polarizada dependiendo del ángulo de incidencia. El ángulo que provoca una
polarización total se llama ángulo de Brewster.

Muchas gafas de sol y filtros para cámaras incluyen cristales polarizadores para eliminar reflejos
molestos
Efectos químicos

Artículo principal: Fotoquímica

Algunas sustancias al absorber luz, sufren cambios químicos; utilizan la energía que la luz les
transfiere para alcanzar los niveles energéticos necesarios para reaccionar, para obtener una
conformación estructural más adecuada para llevar a cabo una reacción o para romper algún
enlace de su estructura (fotólisis).

La fotosíntesis en las plantas, que generan azúcares a partir de dióxido de carbono, agua y luz; la
síntesis de vitamina D en la piel; la ruptura de dihalógenos con luz en las reacciones radicalarias o
el proceso de visión en el ojo, producido por la isomerización del retinol con la luz, son ejemplos
de reacciones fotoquímicas. El área de la química encargada del estudio de estos fenómenos es la
fotoquímica.

Aproximación histórica

Artículo principal: Historia de la óptica

Isaac NewtonA principios del siglo XVIII era creencia generalizada que la luz estaba compuesta de
pequeñas partículas. Fenómenos como la reflexión, la refracción y las sombras de los cuerpos, se
podían esperar de torrentes de partículas. Isaac Newton demostró que la refracción estaba
provocada por el cambio de rapidez de la luz al cambiar de medio y trató de explicarlo diciendo
que las partículas aumentaban su rapidez al aumentar la densidad del medio. La comunidad
científica, consciente del prestigio de Newton, aceptó su teoría corpuscular.

En la cuneta quedaba la teoría de Christian Huygens que en 1678 propuso que la luz era un
fenómeno ondulatorio que se transmitía a través de un medio llamado éter. Esta teoría quedó
olvidada hasta la primera mitad del siglo XIX, cuando Thomas Young sólo era capaz de explicar el
fenómeno de las interferencias suponiendo que la luz fuese en realidad una onda. Otros estudios
de la misma época explicaron fenómenos como la difracción y la polarización teniendo en cuenta
la teoría ondulatoria.

El golpe final a la teoría corpuscular pareció llegar en 1848, cuando se consiguió medir la rapidez
de la luz en diferentes medios y se encontró que variaba de forma totalmente opuesta a como lo
había supuesto Newton. Debido a esto, casi todos los científicos aceptaron que la luz tenía una
naturaleza ondulatoria. Sin embargo todavía quedaban algunos puntos por explicar como la
propagación de la luz a través del vacío, ya que todas las ondas conocidas se desplazaban usando
un medio físico, y la luz viajaba incluso más rápido que en el aire o el agua. Se suponía que este
medio era el éter del que hablaba Huygens, pero nadie lo conseguía encontrar.

James Clerk MaxwellEn 1845, Michael Faraday descubrió que el ángulo de polarización de la luz se
podía modificar aplicándole un campo magnético (efecto Faraday), proponiendo dos años más
tarde que la luz era una vibración electromagnética de alta frecuencia. James Clerk Maxwell,
inspirado por el trabajo de Faraday, estudió matemáticamente estas ondas electromagnéticas y se
dio cuenta de que siempre se propagaban a una rapidez constante, que coincidía con la rapidez de
la luz, y de que no necesitaban medio de propagación ya que se autopropagaban. La confirmación
experimental de las teorías de Maxwell eliminó las últimas dudas que se tenían sobre la naturaleza
ondulatoria de la luz.

No obstante, a finales del siglo XIX, se fueron encontrando nuevos efectos que no se podían
explicar suponiendo que la luz fuese una onda, como, por ejemplo, el efecto fotoeléctrico, esto es,
la emisión de electrones de las superficies de sólidos y líquidos cuando son iluminados. Los
trabajos sobre el proceso de absorción y emisión de energía por parte de la materia sólo se podían
explicar si uno asumía que la luz se componía de partículas. Entonces la ciencia llegó a un punto
muy complicado e incomodo: se conocían muchos efectos de la luz, sin embargo, unos sólo se
podían explicar si se consideraba que la luz era una onda, y otros sólo se podían explicar si la luz
era una partícula.

El intento de explicar esta dualidad onda-partícula, impulsó el desarrollo de la física durante el


siglo XX. Otras ciencias, como la biología o la química, se vieron revolucionadas ante las nuevas
teorías sobre la luz y su relación con la materia.

Naturaleza de la luz

La luz presenta una naturaleza compleja: depende de como la observemos se manifestará como
una onda o como una partícula. Estos dos estados no se excluyen, sino que son complementarios
(véase Dualidad onda corpúsculo). Sin embargo, para obtener un estudio claro y conciso de su
naturaleza, podemos clasificar los distintos fenómenos en los que participa según su
interpretación teórica:
Teoría ondulatoria

Descripción

Esta teoría considera que la luz es una onda electromagnética, consistente en un campo eléctrico
que varía en el tiempo generando a su vez un campo magnético y viceversa, ya que los campos
eléctricos variables generan campos magnéticos (ley de Ampère) y los campos magnéticos
variables generan campos eléctricos (ley de Faraday). De esta forma, la onda se autopropaga
indefinidamente a través del espacio, con campos magnéticos y eléctricos generándose
continuamente. Estas ondas electromagnéticas son sinusoidales, con los campos eléctrico y
magnético perpendiculares entre sí y respecto a la dirección de propagación .

Vista lateral (izquierda) de una onda electromagnética a lo largo de un instante y vista frontal
(derecha) de la misma en un momento determinado. De color rojo se representa el campo
magnético y de azul el elé[Link] poder describir una onda electromagnética podemos utilizar
los parámetros habituales de cualquier onda:

Amplitud (A): Es la longitud máxima respecto a la posición de equilibrio que alcanza la onda en su
desplazamiento.

Periodo (T): Es el tiempo necesario para el paso de dos máximos o mínimos sucesivos por un punto
fijo en el espacio.

Frecuencia (v): Número de oscilaciones del campo por unidad de tiempo. Es una cantidad inversa
al periodo.

Longitud de onda (λ' '): Es la distancia lineal entre dos puntos equivalentes de ondas sucesivas.

Velocidad de propagación (V): Es la distancia que recorre la onda en una unidad de tiempo. En el
caso de la rapidez de propagación de la luz en el vacío, se representa con la letra c.

La velocidad, la frecuencia, el periodo y la longitud de onda están relacionadas por las siguientes
ecuaciones:

Fenómenos ondulatorios

Véase también: Movimiento ondulatorio


Algunos de los fenómenos más importantes de la luz se pueden comprender fácilmente si se
considera que tiene un comportamiento ondulatorio.

El principio de superposición de ondas nos permite explicar el fenómeno de la interferencia: si


juntamos en el mismo lugar dos ondas con la misma longitud de onda y amplitud, si están en fase
(las crestas de las ondas coinciden) formarán una interferencia constructiva y la intensidad de la
onda resultante será máxima e igual a dos veces la amplitud de las ondas que la conforman. Si
están desfasadas, habrá un punto donde el desfase sea máximo (la cresta de la onda coincida
exactamente con un valle) formándose una interferencia destructiva, anulándose la onda. El
experimento de Young, con sus rendijas, nos permite obtener dos focos de luz de la misma
longitud de onda y amplitud, creando un patrón de interferencias sobre una pantalla.

Las ondas cambian su dirección de propagación al cruzar un obstáculo puntiagudo o al pasar por
una abertura estrecha. Como recoge el principio de Fresnel - Huygens, cada punto de un frente de
ondas es un emisor de un nuevo frente de ondas que se propagan en todas las direcciones. La
suma de todos los nuevos frentes de ondas hacen que la perturbación se siga propagando en la
dirección original. Sin embargo, si por medio de una rendija o de un obstáculo puntiagudo, se
separa uno o unos pocos de los nuevos emisores de ondas, predominará la nueva dirección de
propagación frente a la original.

La difracción de la luz se explica fácilmente si se tiene en cuenta este efecto exclusivo de las ondas.
La refracción, también se puede explicar utilizando este principio, teniendo en cuenta que los
nuevos frentes de onda generados en el nuevo medio, no se transmitirán con la misma rapidez
que en el anterior medio, generando una distorsión en la dirección de propagación:

Otro fenómeno de la luz fácilmente identificable con su naturaleza ondulatoria es la polarización.


La luz no polarizada está compuesta por ondas que vibran en todos los ángulos, al llegar a un
medio polarizador, sólo las ondas que vibran en un ángulo determinado consiguen atravesar el
medio, al poner otro polarizador a continuación, si el ángulo que deja pasar el medio coincide con
el ángulo de vibración de la onda, la luz pasará íntegra, si no sólo una parte pasará hasta llegar a
un ángulo de 90º entre los dos polarizadores, donde no pasará nada de luz.

Este efecto, además, permite demostrar el carácter transversal de la luz (sus ondas vibran en
dirección perpendicular a la dirección de propagación).
El efecto Faraday y el cálculo de la rapidez de la luz, c, a partir de constantes eléctricas
(permitividad, ) y magnéticas (permeabilidad, μ0) por parte de la teoría de Maxwell:

confirman que las ondas de las que está compuesta la luz son de naturaleza electromagnética. Esta
teoría fue capaz, también, de eliminar la principal objeción a la teoría ondulatoria de la luz, que
era encontrar la manera de que las ondas se trasladasen sin un medio material.

Teoría corpuscular

Descripción

La teoría corpuscular estudia la luz como si se tratase de un torrente de partículas sin carga y sin
masa llamadas fotones, capaces de portar todas las formas de radiación electromagnética. Esta
interpretación resurgió debido a que, la luz, en sus interacciones con la materia, intercambia
energía sólo en cantidades discretas (múltiplas de un valor mínimo) de energía denominadas
cuantos. Este hecho es difícil de combinar con la idea de que la energía de la luz se emita en forma
de ondas, pero es fácilmente visualizado en términos de corpúsculos de luz o fotones.

Fenómenos corpusculares

Max PlanckExisten tres efectos que demuestran el carácter corpuscular de la luz. Según el orden
histórico, el primer efecto que no se pudo explicar por la concepción ondulatoria de la luz fue la
radiación del cuerpo negro.

un cuerpo negro teóricamente perfecto que absorbe toda la luz que incide en él y por eso, cuando
se calienta se convierte en un emisor ideal de radiación térmica, que permite estudiar con claridad
el proceso de intercambio de energía entre radiación y materia. La distribución de frecuencias
observadas de la radiación emitida por la caja a una temperatura de la cavidad dada, no se
correspondía con las predicciones teóricas de la física clásica. Para poder explicarlo, Max Planck, al
comienzo del siglo XX, postuló que para ser descrita correctamente, se tenía que asumir que la luz
de frecuencia ν es absorbida por múltiplos enteros de un cuanto de energía igual a hν, donde h es
una constante física universal llamada Constante de Planck.
En 1905, Albert Einstein utilizó la teoría cuántica recién desarrollada por Planck para explicar otro
fenómeno no comprendido por la física clásica: el efecto fotoeléctrico. Este efecto consiste en que
cuando un rayo monocromático de radiación electromagnética ilumina la superficie de un sólido
(y, a veces, la de un líquido), se desprenden electrones en un fenómeno conocido como
fotoemisión o efecto fotoeléctrico externo. Estos electrones poseen una energía cinética que
puede ser medida electrónicamente con un colector con carga negativa conectado a la superficie
emisora. No se podía entender que la emisión de los llamados "fotoelectrones" fuese inmediata e
independiente de la intensidad del rayo. Eran incluso capaces de salir despedidos con intensidades
extremadamente bajas, lo que excluía la posibilidad de que la superficie acumulase de alguna
forma la energía suficiente para disparar los electrones. Además, el número de electrones era
proporcional a la intensidad del rayo incidente. Einstein demostró que el efecto fotoeléctrico
podía ser explicado asumiendo que la luz incidente estaba formada de fotones de energía hν,
parte de esta energía hν0 se utilizaba para romper las fuerzas que unían el electrón con la materia,
el resto de la energía aparecía como la energía cinética de los electrones emitidos:

donde m es la masa del electrón, vmáx la velocidad máxima observada, ν es la frecuencia de la luz
iluminante y ν0 es la frecuencia umbral característica del sólido emisor.

La demostración final fue aportada por Arthur Compton que observó como al hacer incidir rayos X
sobre elementos ligeros, estos se dispersaban con menor energía y además se desprendían
electrones (fenómeno posteriormente denominado en su honor como efecto Compton).
Compton, ayudándose de las teorías anteriores, le dio una explicación satisfactoria al problema
tratando la luz como partículas que chocan elásticamente con los electrones como dos bolas de
billar. El fotón, corpúsculo de luz, golpea al electrón: el electrón sale disparado con una parte de la
energía del fotón y el fotón refleja su menor energía en su frecuencia. Las direcciones relativas en
las que salen despedidos ambos están de acuerdo con los cálculos que utilizan la conservación de
la energía y el momento.

Otro fenómeno que demuestra la teoría corpuscular es la presión luminica .

Teorías cuánticas
Diagrama de Feynman mostrando el intercambio de un fotón virtual (simbolizado por una línea
ondulada y ) entre un positrón y un electró[Link] necesidad de reconciliar las ecuaciones de Maxwell
del campo electromagnético, que describen el carácter ondulatorio electromagnético de la luz,
con la naturaleza corpuscular de los fotones, ha hecho que aparezcan varías teorías que están aún
lejos de dar un tratamiento unificado satisfactorio. Estas teorías incorporan por un lado, la teoría
de la electrodinámica cuántica, desarrollada a partir de los artículos de Dirac, Jordan, Heisenberg y
Pauli, y por otro lado la mecánica cuántica de de Broglie, Heisenberg y Schrödinger.

Paul Dirac dio el primer paso con su ecuación de ondas que aportó una síntesis de las teorías
ondulatoria y corpuscular, ya que siendo una ecuación de ondas electromagnéticas su solución
requería ondas cuantizadas, es decir, partículas. Su ecuación consistía en reescribir las ecuaciones
de Maxwell de tal forma que se pareciesen a las ecuaciones hamiltonianas de la mecánica clásica.
A continuación, utilizando el mismo formalismo que, a través de la introducción del cuanto de
acción hν, transforma las ecuaciones de mecánica clásica en ecuaciones de mecánica ondulatoria,
Dirac obtuvo una nueva ecuación del campo electromagnético. Las soluciones a esta ecuación
requerían ondas cuantizadas, sujetas al principio de incertidumbre de Heisenberg, cuya
superposición representaban el campo electromagnético. Gracias a esta ecuación podemos
conocer una descripción de la probabilidad de que ocurra una interacción u observación dada, en
una región determinada.

Existen aún muchas dificultades teóricas sin resolverse, sin embargo, la incorporación de nuevas
teorías procedentes de la experimentación con partículas elementales, así como de teorías sobre
el comportamiento de los núcleos atómicos, nos han permitido obtener una formulación adicional
de gran ayuda.

Efectos relativísticos

Sin embargo, existían aún algunas situaciones en las que la luz no se comportaba según lo
esperado por las teorías anteriores.

Luz en movimiento

La primera de estas situaciones inexplicables se producía cuando la luz se emitía, se transmitía o se


recibía por cuerpos o medios en movimiento. Era de esperar, según la física clásica, que la
velocidad en estos casos fuese el resultado de sumar a la velocidad de la luz, la velocidad del
cuerpo o del medio. Sin embargo, se encontraron varios casos en los que no era así:
Augustin FresnelEn 1818, Augustin Fresnel propuso un experimento para medir la rapidez a la que
la luz atravesaba un líquido en movimiento. Para ello, se haría atravesar a la luz una columna de
un líquido que fluyese a una velocidad v relativa al observador. Conociendo la velocidad v' a la que
se trasmite la luz a través de ese medio (a través del índice de refracción), se calculó que la
velocidad total de la luz en ese fluido sería:

Sin embargo, cuando en 1851, el físico francés Hippolyte Fizeau llevó a cabo el experimento,
comprobó que la rapidez a la que la luz atravesaba el líquido en movimiento no era la calculada
sino:

es decir, que larapidez del fluido contaba menos en la rapidez final si la rapidez con la que
atravesaba la luz ese fluido era mayor.

En 1725, James Bradley descubrió que la posición observada de las estrellas en el firmamento
variaba anualmente con respecto a la posición real en un intervalo de 41 segundos de arco. La
teoría que propuso para explicarlo fue que esta variación se debía a la combinación de la rapidez
de la tierra al rotar alrededor del sol con la rapidez finita de la luz. Gracias a esta teoría fue capaz
de calcular la rapidez de la luz de una forma aceptable. Basándose en este efecto, el astrónomo
inglés George Airy comparó el ángulo de aberración en un telescopio antes y después de llenarlo
de agua, y descubrió que, en contra de sus expectativas, no había diferencia en sus mediciones (la
luz no variaba de rapidez a pesar de que el fluido se movía a la rapidez de la tierra).

Teniendo en cuenta este experimento, dos astrónomos, el alemán Albert Michelson y el


estadounidense Edward Morley propusieron un experimento (véase Experimento de Michelson y
Morley) para medir la rapidez a la que fluía el éter con respecto a la tierra. Suponían que el éter se
movía en una dirección concreta con una rapidez determinada, por eso, debido a la translación de
la Tierra alrededor del Sol habría épocas del año en el que tendríamos una componente de esa
rapidez a favor y otras épocas en contra, por lo que supusieron que cuando lo tuviésemos a favor,
la rapidez de la luz sería superior y cuando lo tuviésemos en contra sería inferior. Para ello
midieron la rapidez de la luz en diferentes estaciones del año y observaron que no había ninguna
diferencia. Y lo más curioso: que ni siquiera había diferencias debidas a la propia rapidez de
translación de la Tierra (30 km/s).

En 1905, Albert Einstein dio una explicación satisfactoria con su teoría de la relatividad especial, en
la que, en su segundo postulado propone que la rapidez de la luz es isótropa, es decir,
independiente del movimiento relativo del observador o de la fuente.

Distorsiones espectrales

Artículo principal: Corrimiento al rojo

Desplazamiento nebularAl comparar el espectro de la luz procedente de algunos cuerpos celestes,


con los espectros medidos en el laboratorio de los mismos elementos que los que contienen esos
cuerpos, se observa que no son iguales, ya que las líneas espectrales procedentes del espacio
están desplazadas hacia posiciones de mayor longitud de onda, es decir, hacia el lado rojo del
espectro en lugares de menor energía.

Se han encontrado dos tipos diferentes de desplazamientos de líneas espectrales:

Uno, el más común, llamado desplazamiento nebular es un desplazamiento sistemático de los


espectros procedentes de las estrellas y galaxias. Edwin Hubble tras estudiar el corrimiento de los
espectros de las nebulosas, lo interpretó como el resultado del efecto Doppler debido a la
expansión continua del universo. Gracias a esto propuso una fórmula capaz de calcular la distancia
que nos separa de un cuerpo determinado analizando el corrimiento de su espectro:

donde Δλ es la diferencia entre las longitudes de onda del espectro del cuerpo y la esperada, λ es
la longitud de onda esperada y d, la distancia en pársecs.

El otro, mucho más extraño se llama desplazamiento gravitacional o efecto Einstein, observado en
espectros de cuerpos extremadamente densos. El ejemplo más famoso es el espectro del llamado
compañero oscuro de Sirio. La existencia de este compañero fue predicha por Friedrich Bessel en
1844 basándose en una perturbación que observó en el movimiento de Sirio, pero debido a su
débil luminosidad, no fue descubierto hasta 1861. Este compañero es una enana blanca que tiene
una masa comparable a la del sol pero en un radio aproximadamente cien veces menor, por lo que
su densidad es inmensa (61.000 veces la del agua). Al estudiarse su espectro, se observa un
desplazamiento de 0,3 Å de la línea β de la serie Balmer del hidrógeno.

Teoría de la relatividad general

Artículo principal: Relatividad general

Albert EinsteinPara que su anterior teoría de la relatividad especial abarcase también los
fenómenos gravitatorios, Albert Einstein, entre 1907 y 1915 desarrolló la teoría de la relatividad
general. Una de las principales conclusiones de esta teoría es que la propagación de la luz está
influenciada por la gravedad, representada en la teoría por el potencial gravitatorio Φ, descrito
por

donde G es la Constante de gravitación universal, M la masa y R el radio del cuerpo

Einstein encontró que la luz, al pasar por un campo gravitatorio de potencial Φ sufría una
disminución de su rapidez, según la fórmula:

donde c0 es la rapidez de la luz sin campo gravitatorio y c es la rapidez con él.

También se ve modificada la frecuencia de la luz emitida por una fuente en un campo gravitatorio

lo que explica el desplazamiento gravitacional. Otro ejemplo que confirma experimentalmente


este punto de la teoría son las líneas espectrales del sol, que están desplazadas hacia el rojo dos
millonésimas veces cuando sea comparan con las generadas por los mismos elementos en la
Tierra.

Por último, en esta relación entre luz y gravedad, esta teoría predijo que los rayos de luz al pasar
cerca de un cuerpo pesado se desviaba un ángulo α determinado por el efecto de su campo
gravitatorio, según la relación:

Este punto de la teoría fue confirmado experimentalmente estudiando el desvío de la luz que
provocaba el sol, para ello los científicos estudiaron la posición de las estrellas del área alrededor
del sol aprovechando un eclipse en 1931. Se vio que, como predecía la teoría, estaban desviadas
hasta 2,2 segundos de arco comparadas con fotos de la misma área 6 meses antes.

Radiación y materia

Paul DiracAl formular su ecuación de ondas para un electrón libre, Paul Dirac predijo que era
posible crear un par de electrones (uno cargado positivamente y otro negativamente) a partir de
un campo electromagnético que vibrase extremadamente rápido. Esta teoría fue rápidamente
confirmada por los experimentos de Irene Curie y Frédéric Joliot y por los de James Chadwick,
Stuart Blackett y Giuseppe Occhialini al comparar el número de electrones con carga negativa y el
número de electrones con carga positiva (estos últimos llamados positrones) desprendidos por los
rayos γ de alta frecuencia al atravesar delgadas láminas de plomo y descubrir que se obtenía la
misma cantidad de unos que de los otros.

Pronto se encontraron otras formas de crear pares positrón-electrón y hoy en día se conocen una
gran cantidad de métodos:

Haciendo chocar dos partículas pesadas

Haciendo pasar a un electrón a través del campo de un núcleo atómico

La colisión directa de dos electrones

La colisión directa de dos fotones en el vacío


La acción del campo de un núcleo atómico sobre un rayo γ emitido por el mismo núcleo.

También ocurre el proceso en sentido contrario: al colisionar un electrón y un positrón (ellos solos
tienden a juntarse, ya que tienen cargas eléctricas opuestas), ambos se aniquilan convirtiendo
toda su masa en energía radiante. Esta radiación se emite en forma de dos fotones de rayos γ
dispersados en la misma dirección, pero diferente sentido.

Esta relación entre materia y radiación, y radiación y materia (y sobre todo la conservación de la
energía en esta clase de procesos) está descrita en la famosa ecuación de Albert Einstein

enmarcada en la teoría de la relatividad especial y que originalmente formuló así:

Si un cuerpo de masa m desprende una cantidad de energía E en forma de radiación, su masa


disminuye E / c2

Albert Einstein en Zur Elektrodynamik bewegter Körper,[2]

Teorías de campo unificado

Artículo principal: Teoría del campo unificado

Actualmente, se busca una teoría que sea capaz de explicar de forma unificada la relación de la
luz, como campo electromagnético, con el resto de las interacciones fundamentales de la
naturaleza. Las primeras teorías intentaron representar el electromagnetismo y la gravitación
como aspectos de la geometría espacio-tiempo, y aunque existen algunas evidencias
experimentales de una conexión entre el electromagnetismo y la gravitación, sólo se han aportado
teorías especulativas.

Espectro electromagnético

Artículo principal: Espectro electromagnético

El espectro electromagnético está constituido por todos los posibles niveles de energía que la luz
puede tomar. Hablar de energía es equivalente a hablar de longitud de onda; luego, el espectro
electromagnético abarca, también, todas las longitudes de onda que la luz pueda tener, desde
miles de kilómetros hasta femtómetros. Es por eso que la mayor parte de las representaciones
esquemáticas del espectro suelen tener escala logarítmica.

El espectro electromagnético se divide en regiones espectrales, clasificadas según los métodos


necesarios para generar y detectar los diversos tipos de radiación. Es por eso que estas regiones
no tienen una frontera definida y existen algunos solapamientos entre ellas.

Espectro visible

Artículo principal: Espectro visible

De todo el espectro, la porción que el ser humano es capaz de ver es muy pequeña en
comparación con las otras regiones espectrales. Esta región, denominada espectro visible,
comprende longitudes de onda desde los 380 nm hasta los 780 nm. La luz de cada una de estas
longitudes de onda es percibida por el ojo humano como un color diferente, por eso, en la
descomposición de la luz blanca en todas sus longitudes de onda, por prismas o por la lluvia en el
arco iris, el ojo ve todos los colores.

Rapidez de la luz

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La luz solar tarda aproximadamente 8 minutos en llegar a la Tierra. Rapidez de la luz en diferentes
unidades

metros por segundo 299.792.458 (exacto)

kilómetros por segundo 299.792,458 (exacto)

kilómetros por hora [Link],8 (exacto)

Unidad de Planck 1

Duración aproximada del tiempo que demora la luz para recorrer:


Un metro 3,3 nanosegundos

Un kilómetro 3,3 microsegundos

De la Tierra a la órbita geoestacionaria 0,12 segundos

La longitud del Ecuador terrestre 0,13 segundos

A la Tierra desde la Luna 1,28 segundos

A la Tierra desde el Sol 8,32 minutos

A la Tierra desde Alfa Centauri 4,4 años

A través de la Vía Láctea 100.000 años

A la Tierra desde la galaxia de Andrómeda 2.500.000 años

Un haz de láser en el aire viajando cerca del 99,97% de la rapidez de la luz en el vacío (el índice de
refracción del aire es alrededor de 1,0003).[1]La rapidez de la luz en el vacío es por definición una
constante universal de valor 299.792.458 m/s[2] [3] (suele aproximarse a 3·108 m/s), o lo que es lo
mismo 9,46·1015 m/año; la segunda cifra es la usada para definir al intervalo llamado año luz.

Se denota con la letra c, proveniente del latín celéritās (en español celeridad o rapidez), y también
es conocida como la constante de Einstein.

La rapidez de la luz fue incluida oficialmente en el Sistema Internacional de Unidades como


constante el 21 de octubre de 1983, pasando así el metro a ser una unidad dada en función de
esta constante y el tiempo.

La rapidez a través de un medio que no sea el "vacío" depende de su permitividad eléctrica y


permeabilidad magnética y otras características electromagnéticas. En medios materiales, esta
rapidez es inferior a "c" y queda codificada en el índice de refracción. En modificaciones del vacío
más sutiles, como espacios curvos, efecto Casimir, poblaciones térmicas o presencia de campos
externos, la rapidez de la luz depende de la densidad de energía de ese vacío.

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