CONGREGACIÓN CENTRO EVANGELÍTICO VENCEDORES
LA ADORACIÓN EN LOS LIBROS HISTÓRICOS
Última parte…
(Expositor: Gregorio Quispe Angulo)
REFERENCIA BÍBLICA: 1 Reyes 3:5-15
INTRODUCCIÓN
Esdras, Nehemías y Ester son los tres últimos libros de la división histórica del Antiguo Testamento. Estos libros nos
narran la historia del pueblo de Dios después del Cautiverio en Babilonia. Y cómo el pueblo clamó a Dios, regresando
nuevamente a una vida de adoración.
ESDRAS
En el libro de Esdras se habla sobre la reedificación del templo de Dios. El libro de Esdras muestra que Dios es fiel a
su promesa. Él restauró un *remanente de judíos desde Babilonia a Jerusalén. Dios dirigió el corazón de tres reyes
persas: Ciro, Artajerjes I y Darío para ayudar a los judíos a volver y reedificar, y de sa manera regresar a la adoración.
También, el Señor proveyó líderes judíos buenos, tales como Esdras, Josué, *Zorobabel y Nehemías. Esdras muestra
que Dios usó varios líderes para cumplir su voluntad y promesa.
El primer grupo regresa de Babilonia (Esdras 1-2)
Dios guía el corazón de los líderes para cumplir su voluntad. (Proverbios 21:1). Dios dirigió a Ciro y en el 538 a.C. les
permitió a los judíos volver a Jerusalén.
Regreso al hogar en Jerusalén (Esdras 3-4)
Los judíos que regresaron se radicaron en Jerusalén y comenzaron su trabajo edificándole un altar a Dios.
Sacrificaron holocaustos, como Moisés les había mandado (Éx 29:38). Celebraron la Fiesta de los Tabernáculos (Lv.
23:34). Este fue un tiempo de gran gozo en Jerusalén. Los judíos hicieron planes para recolectar dinero y materiales
para reedificar el templo. La gente apoyó a los constructores, quienes pidieron materiales a Tiro y Sidón en Fenicia.
El Templo Nuevo (Esdras 5-6)
Los judíos volvieron a este trabajo durante el segundo año del rey Darío. Cinco años más tarde, terminaron el templo.
Los sucesos relatados en el libro de Hageo tuvieron lugar durante estos 5 años desde 520-515 a.C. Los judíos
tuvieron una celebración grande y dedicaron el templo al Señor. Los sacerdotes y los levitas comenzaron a ofrecer
sacrificios en el templo, como la Ley enseñaba y las esperanzas del pueblo que había regresado, se cumplieron.
El segundo grupo regresa de Babilonia a Jerusalén (Esdras 7-8)
Recuerde que hay un espacio de 60 años entre los capítulos 6 y 7 de Esdras. Ester fue reina durante algunos de
estos años. Estudiaremos sobre ella más adelante. Los últimos cuatro capítulos de Esdras hablan de su trabajo.
Esdras era un escriba que conocía bien la ley de Moisés. El rey Persa Artajerjes envió a Esdras a guiar otro grupo de
judíos de regreso a Judá. Recuerde que los judíos volvieron a Jerusalén en tres etapas.
La Reforma de Esdras (Esdras 9-10)
Cuando Esdras llegó a Jerusalén, quedó escandalizado por lo que vio. Muchos de los judíos, aun algunos líderes, no
estaban siendo fieles a Dios. Ellos se habían casado con adoradores de ídolos. Asimismo, los judíos habían dado sus
hijas a hombres paganos. Esdras estaba muy angustiado por este pecado y enseguida comenzó a corregir estas
maldades sociales. Llamó al pueblo a reunirse en la plaza del templo y se enfrentó a ellos con su pecado. Por 3
meses los líderes deliberaron acerca de los culpables. Ofrecieron holocaustos y se arrepintieron ante Dios. Todos los
culpables se divorciaron de sus esposas extranjeras y las despidieron junto con sus hijos. Así la nación de Israel llegó
a ser santa una vez más. Estas eran decisiones severas. Fue doloroso para Esdras apartar a los judíos de los ídolos
y del camino que los llevó a Babilonia. Pero él no quería que llegaran nuevamente a la cautividad.
NEHEMÍAS
Por tradición se ha nombrado a Esdras como el autor de cuatro libros: 1 y 2 Crónicas, Esdras y Nehemías. Esdras y
Nehemías eran *contemporáneos. Es decir, que ministraban en el mismo período de tiempo. También Hageo,
Zacarías y Malaquías ministraros en el mismo tiempo que Esdras y Nehemías.
Nehemías enviado por le Rey Artajerjes.
Nehemías fue un judío que vivió en el cautiverio en Persia, como otros exiliados, tales como Daniel y Ester, había
ascendido a un alto cargo en el gobierno Persa, Él era el *copero de rey”. Nehemías también era consejero personal
de Artajerjes I, el rey de Persia (Neh 1:11).7 Él quería ayudarle a su gente en Jerusalén. Nabucodonosor había
derribado los muros y quemado las puertas de Jerusalén (2 R 25:10; 2 Cr 36:19). Sin muros ni puertas, la gente vivía
en peligro constante. Nehemías oyó sobre la angustia de su gente y después de orar y ayunar, decidió hablarle al rey
acerca de ir a ayudarles. El rey Artajerjes I vio que Nehemías estaba triste y le preguntó qué estaba pasando.
Nehemías le contó de la situación en Jerusalén, y le pidió que le deje ayudar a los judíos. Dios le dio a Nehemías el
apoyo de Artajerjes, y lo envió a ser gobernador de Jerusalén. Nehemías fue a Jerusalén en el 444 a.C, 13 años
después de que Esdras había regresado.
Adorar es rendir nuestra vida entera a Dios
La misión de Nehemías en Jerusalén
Nehemías guió al tercer grupo de judíos de regreso a Jerusalén. Poco después de llegar, salió de noche para revisar
los muros de la ciudad. De una vez reunió la gente y los animó para reedificar los muros. Ellos estuvieron de acuerdo,
así que él los organizó y comenzaron a trabajar. Una de las razones por la que ellos tuvieron éxito fue que cada
persona tuvo una tarea para realizar (Neh 3). A veces el trabajo no se hace porque nadie está seguro de quién debe
hacerlo. Nehemías sabía cómo organizar a la gente. No les ordenó a todos ir a reparar los muros y las puertas, sino
que le dio a cada persona una parte del trabajo y todos lo hicieron con todo el corazón (Neh 4:6).
Nehemías y los judíos en Jerusalén oraron para que Dios los protegiera. Trabajaron en el muro, desde el amanecer
hasta el anochecer, desde que salía la luz del sol hasta la luz de las estrellas. La mitad de la gente trabajaba,
mientras la otra mitad los protegía con escudos, lanzas y arcos. Algunos llevaban materiales para construir
en una mano y una espada en la otra (Neh 5:13-18). Puesto que los judíos trabajaron todo el día, terminaron los
muros en sólo 52 días. Así los enemigos quedaron avergonzados y, por el contrario, los judíos ganaron el respeto de
las otras naciones.
La adoración y la palabra de Dios (Nehemías 8:6)
Cuando Esdras abrió el libro de la ley, todos se pusieron de pie, alzaron las manos, gritaron: ¡Amén! ¡Amén!, que
quiere decir así sea, así sea; “se inclinaron y adoraron a Jehová con el rostro a tierra” (Nehemías 8:6). “El pueblo
lloraba al oír las palabras de la ley” (Nehemías 8:9-10)
La adoración precedida por la lectura de la palabra de Dios. Se despertó en el pueblo un vivo anhelo de oír la palabra
de Dios cuando se dieron cuenta de la bendición de Dios evidenciada en la rapidez con que pudieron levantar las
murallas de Jerusalén.
La adoración de un pueblo quebrantado por su pecado. La palabra de Dios, leída y entendida, es algo como un
espejo que nos permite vernos como Dios nos ve. Revela la santidad de Dios y nuestra pecaminosidad, pero también
revela la misericordia de Dios en perdonar a los suyos que se arrepienten.
La adoración que produjo restauración y gran gozo. Después del quebrantamiento, lágrimas, confesión y
restauración, el creyente experimenta un gozo profundo y celestial. La adoración siempre debe terminar con esa nota
de gozo y bienestar espiritual que el creyente siente cuando está en íntima comunión con Dios. Este trabajo tan
intensivo y repentino atrajo la atención. Los árabes, los amonitas y la gente de Asdod (probablemente filisteos) no
querían que los judíos reedificaran a Jerusalén. Estaban enojados de que el pueblo de Dios estuviera organizado y
ganando fuerza. Así que estos enemigos comenzaron a burlarse de los judíos (Neh 4:1-3). Tobías dijo que el muro
que ellos estaban edificando se derribaría si una zorra se subiera sobre él (Neh 4:3). Pero los judíos siguieron
trabajando hasta que el muro iba por la mitad de la altura. Entonces los enemigos dejaron de burlarse e hicieron
planes para atacar. Los tres líderes principales de estos enemigos eran Gesem, Tobías y Sanbalat (Neh 2:10; 4:7).
La adoración y confesión de pecados (Nehemías 9:3-6)
La adoración que produce un Compromiso (Juan 14:21). Este acto de adoración llevó al pueblo a comprometerse
solemnemente para “andar en la ley de Dios, guardar y cumplir todos los mandamientos de Dios” (Nehemías 10:29).
La adoración en que todo el pueblo participa. Desde el gobernador Nehemías, el sacerdote Esdras, los levitas, jefes
del pueblo y “todos los que podían comprender y discernir” (Nehemías 10:28-29). Hasta los mismos niños
acompañaban a sus padres en las actividades.
ESTER
En el libro de Ester, nos habla sobre la protección de Dios a los judíos que permanecen en Persia. En la Biblia,
encontramos el libro de Ester después de Nehemías. Pero en la historia, los acontecimientos de Ester sucedieron
entre Esdras 6 y Esdras 7. Recuerde que hay un espacio de 60 años entre Esdras 6 y 7. El respeto que ella obtuvo
para los judíos ayudó a Nehemías a ascender a una posición importante en el gobierno persa.
Hay dos propósitos que podemos ver en Ester. Primero, el libro enseña que Dios es fiel. Aún en el cautiverio protegió
a los judíos de la destrucción total.11 Aunque el nombre de Dios no aparece en el libro de Ester, podemos ver su
mano poderosa a través de todo el libro.12 Ester cuenta cómo Dios cuidó a su pueblo y lo fortaleció en su fe.
Segundo, Ester explica el comienzo y el significado de la fiesta de Purim. Este libro asegura que los judíos en el
futuro siempre recordarán que Dios salvó a su pueblo en una tierra extranjera. El libro de Ester nos da el trasfondo de
esta fiesta, y nos enseña por qué los judíos la celebran cada año.
Adoración en tiempos difíciles
El pueblo judío se encontraba en la prueba más difícil durante el gobierno del rey Asuero, el cual era la muerte
decretado por el rey, previo engaño de Aman su consejero, el cual odiaba a todos los judíos simplemente porque
Mardoqueo se negó a arrodillarse. La reina Ester, pidió que puedan ayunar por ella durante tres días, y ella
juntamente con sus doncellas ayunó para que el rey pueda escucharla y no matarla. (Ester 4:16)
La ética de Ester
Ester se destaca por lo menos por cinco razones.
Dios le dio el favor de todos los que la veían (Est 2:9, 15, 17).
Ella acudió al Señor mediante la oración y el ayuno (Est 4:15-16).
Se preocupó más por su pueblo que por su propia vida (Est 4:15-16; 7:3; 8:6).
Fue muy sabia en la manera que trató con Amán (Est 5:1-8; 7:1-10).
Fue la persona que Dios usó para liberar a los judíos de sus enemigos (Est 9).
Adorar es rendir nuestra vida entera a Dios