Guía de Comprensión Lectora.
Nombre: _________________________________________Fecha :___________________
EL PAÍS DE LA ALEGRÍA
(Cuentos para Ulises - de Juan Carlos Ortega - RNE)
Había una vez un país muy lejano donde todos sus habitantes eran
personas alegres. Por las soleadas calles y avenidas, los ciudadanos de todas
las edades caminaban sonrientes y llenos de una tremenda ilu- sión. - ¡Qué
contento estoy!.- ¡Pues anda que yo!
Y así era durante el día y durante la noche. De los tres millones de
habitantes ni uno sólo estaba triste.
- La vida es maravillosa. - ¡Y que lo digas!.
La total alegría de nuestros amigos llegó a oídos de un investigador de otro
país que no podía creerse que todos los habitantes, sin excep-
ción, fueran personas felices. - Me parece muy extraño que en este lejano país estén todos tan contentos,
voy a ir a hacerles una visita para investigarlos de cerca.- Y así fue como, el investiga- dor Ricardo, decidió
ir a visitar el país de la alegría.
Llegó un lunes por la mañana y “topose” de bruces con la felicidad de sus gentes. - ¡Dios mío, qué
felices están!, parece haber una cosa que se me escapa, no puede ser tanta alegría; esperaré a mañana.
Y llegó mañana, y pasado mañana... y el investigador Ricardo no salía de su asombro. - ¡Están
contentos siempre!, ¡no puede ser!. Me quedaré un mes aquí, para ver cuál es el fallo, porque tanta
alegría yo no me la creo. Y “esperose” un mes y luego dos meses, y luego dos años... y el in- vestigador
Ricardo no encontró ninguna grieta en la alegría en los habitantes del país lejano. Pa- recían alegres de
verdad. A todas horas preguntaba a las gentes del lugar:
- ¿Pero usted es feliz de verdad, o lo simula?
- Lo soy de verdad, ¡leches!, ¡qué narices voy yo a simular nada!
- ¿Pero seguro?.
- ¡Pues claro que seguro! ¡Qué tío más “pesao”!
Al cabo de quince años de investigación, Ricardo, se dio por vencido y reconoció que la aleg- ría era
real.- Son felices de verdad, ¡santo cielo!- Y fue entonces cuando una anciana del lugar “acercose” a
Ricardo y de ésta forma le habló:
- Investigador Ricardo, ven aquí, escucha.
- Dime.
- ¿Por qué la gente como tú nunca se cree la felicidad de los demás y siempre busca un fallo?,
¿por qué os creéis que la gente esté triste y no os creéis que esté alegre?, ¿por qué sospecháis de los
felices y nunca de los tristes?, ¿por qué la felicidad no va a poder ser real?, pedazo de plas - ta. ¡Vete de
aquí y déjanos ser felices!
Ésto os enseñará, queridos niños y niñas, que aunque la alegría parezca cosa irreal, en oca - siones
puede darse. Y que cuando llega, hemos de aceptarla sin analizarla excesivamente, por que es posible ser
alegre durante mucho, mucho tiempo.
Responde las siguientes preguntas según lo leído .
1.- ¿Quién es Ricardo?
2.- ¿Para qué fue a a aquel país lejano?
3.- Escribe al lado de cada nombre cómo eran.
Un país Las calles y avenidas
Sus habitantes Ricardo
4.- Escribe palabras que...
5.- Escribe dos listas de cosas que te hacen ser feliz o estar triste.
1.- ¿Cuántas personas felices vivían en ese lejano país?
2.- ¿Quién no se creía que todos estuviesen contentos?
3.- ¿Cuántos años estuvo investigando la causa de esa “felicidad eterna”?
4.- Completa cuántos días hay en...
Un mes Dos meses
Un año Dos años
5.- ¿Qué diferencias y que cosas en común puede haber entre “el país de la alegría”y el nuestro?
6.- Escribe qué cosas te hacen ser feliz cada día y explica por qué.
1.- Completa estas preguntas sobre lo que has leído.
2.- Escribe cosas alegres y tristes que pasen en el mundo y qué efectos producen en ti cada una.
3.- ¿Eres feliz? Explica por qué.