Tres casas en Tokio:
El origen de su esencia
Trabajo Final de Grado
2017-2018
Javier Arroyo Martínez
Tutor: José Manuel García Roig
Resumen
El objetivo de este ensayo consiste en analizar la vivienda tradicional japonesa en re-
lación con la vivienda contemporánea a partir de tres casas: la Casa en el huerto de
los ciruelos (Kazuyo Sejima), la casa Moriyama y la casa A, ambas de Ryue Nishiza-
wa. La elección de estas tres casas en Tokio viene dada por ser estas obras proyecta-
das y construidas por los estudios individuales de los arquitectos ya citados, que jun-
tos forman el prestigioso estudio SANAA.
A partir de conceptos clave en la vivienda tradicional se realiza un análisis compara-
do de las casas que permita entender el grado de implicación que esta arquitectura
pasada tiene en las dos obras de estudio.
Conceptos: vivienda tradicional japonesa, Kazuyo Sejima, Ryue Nishizawa, Casa
Moriyama, Casa en el huerto de los ciruelos, Casa A, SANAA.
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Índice
- Introducción
I. Conceptos clave de la vivienda tradicional japonesa
- Ambientes
- Divisiones
- Relación con el exterior
- Luz, materiales y transparencia
II. Obras de estudio
- Casa en el huerto de los ciruelos
- Casa Moriyama
- Casa A
- Relación entre las obras de estudio
III. Conceptos de la vivienda tradicional en las obras de estudio
- Ambientes
- Divisiones
- Relación con el exterior
- Luz, materiales y transparencia
- Conclusiones
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Tres casas en Tokio: En una entrevista a Ryue Nishizawa re-
cogida en el libro Los arquitectos de na-
El origen de su esencia
da, el arquitecto reconoce esta tenden-
cia de redescubrimiento de la arquitec-
tura tradicional perdida tras la Segunda
Guerra Mundial, mezclada con el nuevo
INTRODUCCIÓN humanismo que proponen las nuevas
generaciones. Un humanismo que, en
La arquitectura tradicional japonesa
palabras del protagonista, no responde
siempre ha estado ligada a los concep-
más que a una forma de vida cambian-
tos de ligereza y refinamiento. Tras los
te.
movimientos metabolista y posmderno
japoneses, un amplio sector en la arqui- En Europa, las exposiciones universales
tectura nipona parece estar volviendo a de la segunda mitad del siglo XIX tam-
sus orígenes. bién contribuyeron decisivamente a la
difusión de la cultura japonesa y dieron
El estallido de la burbuja económica y
lugar a la corriente denominada “japo-
el terremoto de Kobe de 1995 sirvieron
nesismo”
para eliminar las arquitecturas posmo-
dernas y deconstructivistas. Con los si- Muchos de los grandes maestros del si-
guientes años de la economía japonesa glo pasado se dejaron cautivar por esta
en recesión, que se conoce como “La corriente. Frank Lloyd Wright fue uno
Década Perdida”, los arquitectos japo- de ellos. Afirmaba que si no hubiese
neses recuperaron una modernidad más conocido la cultura nipona a partir de
transparente y sencilla, frente a los di- los grabados japoneses y de sus viajes,
seños complejos y extravagantes; aten- su obra no habría adquirido el grado de
tos a la pequeña escala, la vida cotidia- simplificación que requería la arquitec-
na y la arquitectura tradicional, pero sin tura contemporánea. Sobre la casa ja-
renunciar a la abstracción. ponesa, escribió en An Autobiography
que no había encontrado en ella nada
Estos arquitectos están mostrando cier-
superfluo, y que respondía a un ejemplo
ta continuidad con la cultura japonesa,
perfecto de estandarización moderna, a
atendiendo tanto la arquitectura occi-
un insuperable modelo de construcción
dental como la reinterpretación de las
en madera que él había tratado de al-
tradiciones culturales.
canzar, y en el que además no se sabía
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dónde terminaba la casa y empezaba el La flexible y fluida articulación de
jardín. los espacios, la relación directa y
abierta entre la casa y el jardín, la
Bruno Taut fue otro de los grandes ar- precisión y simplificación progresi-
quitectos que sintió una gran admira- va de los procedimientos de cons-
ción por esta cultura, así como uno de trucción y, en fin, la apariencia más
los que mejor explicó la esencia de la audaz y ligera, no tan independien-
te de su asentamiento sobre el te-
arquitectura y la cultura nipona; a tra-
1
rreno.
vés de su libro La casa y la vida japone-
sas, donde hace ver la relación tan in- Las referencias a la naturaleza, el medio
mensa que existe entre la casa y la for- ambiente y el entorno son constantes
ma en que se vive, generando una esté- en toda la obra escrita que estos arqui-
tica y una filosofía de vida donde la tectos describieron sobre la arquitectu-
sencillez y la austeridad generan una ra en Japón.
atmósfera especial de sofisticación y
buen gusto. Y es que en la casa japonesa tradicional,
el paisaje parece fluir a través del espa-
cio. Nace con el objetivo de llevarse
bien con el entorno y la gente, y tiene la
voluntad de fusionarse generando una
arquitectura abierta, de límites fluidos,
sin separar el interior del exterior, per-
mitiendo el paso a través.
Hasta mediados de los años 1950, toda
Figura 1. Casa “Pureza del Corazón”, donde vivienda de madera seguía el modelo
Bruno Taut se alojó durante su estancia en
básico de la arquitectura residencial
Japón.
tradicional; incluso los pisos de edifi-
cios de hormigón conservaban una ha-
Walter Gropius también acudió a Ja- bitación al estilo japonés, con suelo de
pón, en 1954, para conocer de primera tatami y algunos elementos tradiciona-
mano tanto la arquitectura tradicional les. La arquitectura doméstica tradicio-
como la contemporánea; y allí observó
una serie de analogías con la arquitec-
1
Takesi Nakagawa, La casa japonesa: espa-
tura que él defendía:
cio, memoria y lenguaje. Página 27.
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nal poseía un amplio vocabulario para interrelacionadas, proporciona un flujo
referirse a sus diferentes partes. de ideas entre los arquitectos que bene-
ficia a los proyectos, según afirman los
Este ensayo pretende analizar la vivien-
protagonistas.
da contemporánea japonesa (ya entra-
dos en el siglo XXI), en relación con la
tradicional, a partir de la localización de
una serie de conceptos clave en la vi-
vienda del pasado, aplicados a tres ca-
sos contemporáneos: la Casa en el huer-
to de los ciruelos, la Casa Moriyama, y
la Casa A. El objetivo es entender aque-
llos mecanismos que utilizan estos ar-
quitectos, y que puedan estar relacio-
Figura 2. Kazuyo Sejima
nados con una herencia cultural, que
subconscientemente, o no, apliquen en
su arquitectura.
Las obras elegidas pertenecen a los ar-
quitectos Kazuyo Sejima y Ryue Nishi-
zawa respectivamente (la Casa en el
huerto de los ciruelos, de la oficina de
Sejima; las otras dos de Nishizawa),
proyectadas y construidas entre los
años 2001 y 2006, un corto lapso de Figura 3. Ryue Nishizawa
tiempo que permite extraer los intere-
ses que les movían y la influencia que
han podido ejercer el uno sobre el otro
en cada una de las obras; puesto que a
pesar de dirigir sus propios estudios in-
dependientes, unidos conforman el im-
portante estudio de referencia interna-
cional SANAA. Esta peculiaridad, su-
mada al hecho de que las tres oficinas
se localicen en el mismo edificio y estén
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I. CONCEPTOS CLAVE EN LA cial en lo que se refiere a la interacción
VIVIENDA TRADICIONAL entre interior y exterior por la impor-
tancia que la casa japonesa presta al en-
Una de las mayores peculiaridades de la
torno.
casa tradicional japonesa consiste en su
imprecisión en cuanto a la funcionali- Genkan
dad de los espacios, más allá del acceso,
El acceso a la vivienda se da por el gen-
cocina y baño. Así que cualquier “habi-
kan o doma, pensada para dejar los za-
tación” puede utilizarse como sala de
patos y evitar la suciedad en el interior.
estar, comedor, estudio o dormitorio.
Se encuentra la misma cota que el exte-
En este punto, cabe presentar algunos rior, bien sea la calle o el jardín; sin
de los conceptos clave de esta vivienda, embargo, el resto de la casa se eleva un
según se concretan en La casa japonesa: par de peldaños.
espacio, memoria y lenguaje, que servi-
rán para el análisis de las casas de estu-
dio, agrupados en cuatro conceptos de-
terminantes para el estudio de la casa
tradicional en Japón, como son: sus
ambientes, así como la relación que
guardan con aquellos accesorios que los
definen; las divisiones entre ellos; la re-
lación con el entorno; la luz; su mate-
rialidad; y la “transparencia”, del modo
en que vamos a definirla.
Figura 4. Genkan
Ambientes
El espacio en la arquitectura japonesa
Engawa
se compone, en esencia, de unidades de
transición. Cada unidad se comporta En el otro extremo de la casa, el engawa
como un nexo entre el primer plano y el o veranda, que no es sino un paso sola-
fondo del interior; y el espacio enlaza do de madera al aire libre, cubierto por
estas unidades en una sucesión de am- el alero del tejado, que cumple la fun-
bientes. Es un espacio fluido, en espe-
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ción de porche, alargando el espacio in- alero de la cubierta. Esta doble natura-
terior y comunicándolo con el jardín. leza le confiere un carácter intermedio
Para la apreciación que los japoneses e idóneo para sentarse en ella, y disfru-
hacen de la naturaleza, el tiempo y el tar de la luna de la cosecha…
lugar, han sido siempre de primordial
importancia. La presencia de una ve-
randa facilita el acceso al suelo elevado;
Kutsunugi-ishi
cuanto más alto sea el suelo, mayores
ventajas ofrece la veranda. La piedra para descalzarse o kutsunugi-
ishi, cumple una función parecida al
Es fácil entender por qué la veranda
genkan, pero al aire libre, y en relación
es el lugar para comer sandía; escu-
con el engawa o los pabellones de té de
pir las pepitas en el jardín forma
las casas japonesas. Constituyen un
parte de la diversión. Pero no cabe
duda de que se puede disfrutar de elemento de transición entre interior y
la vista de la luna de la cosecha del exterior con una doble función: la de
otoño en cualquier lugar, de modo dejar los zapatos, y como escalón para
que, ¿por qué los japoneses dicen acceder a una veranda elevada sobre la
2
que se ve mejor desde la veranda? cota del jardín.
Figura 5. Engawa
Figura 6. Kutsunugi-isi
La veranda es exterior en la medida en
que está directamente expuesta al aire, Hay algunas sutilizas que afectan a su
pero interior en tanto que tiene un sue- diseño, y más allá de ser simplemente
lo de tablones y está protegida por el un lugar para quitarse los zapatos, la
2 piedra funciona casi como una especie
Takeshi Nakagawa, La casa japonesa: es-
pacio, memoria y lenguaje, página 66. de kekkai, un mojón que fija los límites
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de un lugar con una consideración dife-
rente. Este doble significado se ve de
forma más clara en el pabellón de té.
El pabellón de té
Una casa de té es un espacio pequeño,
Figura 7. Pabellón de té
de una superficie no mayor a cuatro es-
teras y media de tatami, usada para la
sencilla y austera ceremonia de té.
La habitación del té constituye pues, un
Normalmente tiene una entrada por
espacio de la meditación, un vacío dis-
donde los invitados deben acceder de
puesto para encerrar en sí mismo la ar-
rodillas, apoyándose en las manos. Esto
monía, el respeto, la tranquilidad y la
supone ciertos requisitos para facilitar
pureza.
la entrada, nijiriguchi, que está protegi-
da por un tejadillo y la superficie situa-
da debajo del alero se deja de tierra, en
La dimensión japonesa
reconocimiento de su continuidad con
el jardín adyacente a la casa de té: el ro- En los elementos de la casa nipona está
ji. Esa terraza de tierra a cubierto está muy presente la medida del hombre ja-
ahí para llevar el interior al mundo ex- ponés y su proporción. Bruno Taut ex-
terior pero también delimita el espacio plica en su libro La Casa y la Vida Japo-
en el que los invitados se preparan para nesas, cómo la corta estatura de los ja-
entrar en la casa de té a través de una poneses no es una característica de la
serie de piedras cada una de las cuales raza, sino una consecuencia de su for-
cumple una función específica en el ac- ma de vida, la alimentación y las cos-
to casi ceremonial de acceso al pabellón tumbres. Para los detalles de la casa, las
de té, acentuando las cualidades inhe- proporciones del cuerpo eran de suma
rentes a un espacio de transición entre importancia. La vivienda presenta una
el interior y el exterior. En ambientes gran armonía con las medidas del hom-
como este, la vida cotidiana ha quedado bre, y ahí es donde Taut afirma que está
impregnada de una estética cargada de la clave de su efecto estético: los movi-
simbolismo y tensión. mientos de un japonés, en relación con
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sus proporciones y con las de su casa
crean una imagen perfectamente armo-
niosa. El espacio no es sino el envolto-
rio estético que el hombre ha creado
para sí.
El tatami
Existe un refrán japonés que aparece en
Figura 8. Tatami
el libro La Casa Japonesa: Espacio, me-
moria y lenguaje de Takeshi Nakawaga
que viene a decir: “media estera de pie,
toda una estera tumbado”, y que expre- Con el tatami se fijó un estándar de
sa el concepto que se tiene en Japón medida, lo que lo convirtió en módulo
acerca de la cantidad de espacio que para los hogares japoneses (1,91 x 0.95
ocupa una persona en la vida cotidiana. metros). La pieza estándar era del ta-
El tatami, en cierto modo sirve como maño adecuado para permitir a una
vara de medir los patrones de compor- persona tumbarse de cuerpo entero. De
tamiento de los japoneses, así como su esta manera podemos tener una idea
espacio vital. general de una habitación japonesa sa-
biendo los tatamis que la componen.
Los tatami están fabricados de paja y
consiguen un efecto amortiguador, por
lo que eran perfectos para sentarse o
El chanoma
para dormir en futón sobre ellos; puesto
que elementos como una silla o una Para los japoneses, la sala de estar se
mesa no pasaron a formar parte de la expresa como i-má o chanoma. Es el lu-
vida cotidiana japonesa hasta práctica- gar donde la familia come y se relaja.
mente el siglo XX. En el tatami está Probablemente cualquiera puede ima-
concentrada la esencia de los muebles ginar una chanoma sin dificultad debi-
europeos, de hecho, reemplazaban las do en gran parte la influencia de las pe-
sillas, las butacas, los sofás, los armazo- lículas japonesas que retratan la vida
nes de la cama… familiar (el director de cine Yasujiro
Ozu es uno de los que mejor lo refle-
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jan). Esto es debido en parte a que la consigue ser el punto principal de la ca-
acción solía tener lugar durante las co- sa. En este pequeño espacio se in-
midas. cluían elementos artísticos como arre-
glos florales o piezas de caligrafía que
La atmósfera de una familia en la
servían para mostrar al huésped el gus-
chanoma tenía delicados matices y si-
to estético del anfitrión.
lencios profundos. El tiempo que las
familias pasaban reunidas adquirió una
cualidad distinta.
En cuanto la televisión se instaló en
medio de la estancia y el estilo de vida
asociado a la mesa baja sobre los tatami
fue sustituido por otro basado en mesas
y sillas al estilo occidental.
Figura 9. Tokonoma
Armarios
Figura 10. Chanoma
Este espacio tenía poca decoración, se
sacaba el máximo partido al poco espa-
cio que había, pues se aprovechaba la Figura 11. Armario
ventilación natural, la luz ambiental y
los vínculos con el exterior, siguiendo
ciertas reglas de conducta. El tokonoma Los armarios empotrados ocupaban
era un pequeño espacio elevado en la
una superficie importante de la casa.
chanoma. En El elogio de la sombra, Ju-
En ellos se guardaba la ropa de ca-
nichiro Tanizaki alude a este elemento
ma, ropa y utensilios varios. Todo
decorativo que, matizado por la luz,
aquello que sobraba en un ambiente
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ocupado por el vacío que reinaba la lo largo del año. Existe para ellos algo
casa japonesa. liberador en saborear la estacionalidad
con el baño, algo que no puede expli-
Furo carse exclusivamente en relación con la
limpieza, sino que parece surgir de un
A menudo se habla del amor de los ja-
deseo humano más primordial: un in-
poneses por tomar un baño; y hay que
tento de fusión con la misma naturaleza
saber que no no eran como la mayoría
a través de un baño con matices casi ce-
de los baños occidentales donde bañera
remoniales.
e inodoro están en el mismo espacio. En
un baño tradicional japones, el furo y el
inodoro estaban en habitaciones sepa-
radas. En la parte del furo había una
bañera para sumergir el cuerpo en el
agua caliente y un espacio para lavarse.
En ningún caso se entraba en la bañera
enjabonado. Inmediatamente fuera
del furo había un espacio para cambiar-
Figura 12. Furo
se de ropa. En las casas de Japón es co-
mún que toda la familia comparta el
agua de la bañera por turnos.
Divisiones
En cuanto al inodoro, que se encontra-
Al hablar de espacios de transición en la
ba en una habitación separada, anti-
arquitectura japonesa, nos ocupamos
guamente solía ser del estilo que obli-
del carácter y la estructura del espacio.
gaba a ponerse en cuclillas. De nuevo,
Por el contrario, el término shikiri (divi-
en El elogio de la sombra se hace men-
sión) se usa para expresar la relación
ción a este lugar diferenciado del resto
entre dos espacios de transición. Una
de la casa, prestándole importancia ca-
división es algo que tan pronto separa
pital y mostrándolo como un lugar casi
como une dos espacios contiguos, que
poético en diálogo con la naturaleza.
comunica dos zonas y a la vez las hace
Una de las característica distintivas de independientes; es un mecanismo de
la cultura japonesa es que, incluso hoy transición ligero, delgado y dinámico.
en día, sigue conservando un vínculo
importante con el cambio de estación a
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Fusuma
Las particiones dentro de la casa eran
creadas con las fusuma, puertas desli-
zantes opacas hechas a partir de un bas-
tidor ligero de madera cubierto de pa-
pel o tela por ambas caras, que son
también portátiles y pueden retirarse
Figura 13. Fusuma
con facilidad. La suavidad y calidez del
papel suponen que este sea un elemen-
to de gran importancia en el carácter
sutil y delicado de la casa japonesa. Shoji
Las fusuma son la característica de Si la fusuma divide las estancias interio-
la casa que más íntimamente rela- res, el engawa y el chanoma quedan di-
cionada está con los modales, la es- vididos por el shōji; una puerta corredi-
tética y el clima emocional de la vi- za y portátil hecha a partir de un basti-
da doméstica japonesa. […] Antes
dor de madera ligero y papel de arroz.
de abrir una fusuma, uno anuncia
Sin embargo, al contrario que con
su presencia, se arrodilla al lado y
la fusuma, el papel usado para
coloca su mano sobre el tirador;
el shōji es muy fino, para que así, la luz
cuando se ha abierto unos centíme-
tros, se desplaza la mano al borde
del exterior pueda pasar a través de la
del bastidor y se arrastra la puerta casa creando una atmósfera pálida.
3
con suavidad.
La luz es el factor básico que distingue
Incluso en esta forma de proceder a claramente el interior y el exterior; y en
abrir la fusuma se refleja la importancia esencia, el shoji es un mecanismo que
en la estética de la vida cotidiana, lo sirve para enlazar suavemente un punto
que constituye el corazón mismo de la exterior luminoso con el interior de luz
casa japonesa. tenue.
Existe una variante del shoji denomi-
nada yukimishoji, que incopora una
ventana de vidrio para contemplar la
3 nieve. El paisaje exterior puede ofrecer
Takeshi Nakagawa, La casa japonesa, es-
pacio, memoria y lenguaje; página 109. nuevos descubrimientos cuando se po-
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nen límites al campo visual a través de nes. Se conformaban con unas brasas. Y
este sistema, y es posible implantar una no es que el clima de Japón se caracteri-
amplia gama de relaciones entre el ex- ce por ser templado. Allí los inviernos
terior y el interior. Los yukimishoji evi- son fríos, y los veranos calurosos.
tan en lo posible la visión de elementos
superfluos.
Figura 15. Relación con el jardín. Casa tradi-
cional japonesa.
Figura 14. Shojis
En cuanto a la vestimenta, no había di-
ferencias entre los kimonos que lleva-
Relación con el exterior
ban en el interior y lo que vestían fuera,
Se ha hablado mucho de las caracterís- puesto que no había apenas diferencia
ticas de la casa japonesa y su relación de temperatura entre el interior y el ex-
con la naturaleza, que ya se manifiesta terior.
en lo abierta que es. Por fuerza, esto ha
de conducir a una vida en contacto di-
recto con la misma.
Bruno Taut comparó la vivienda japo-
nesa con una tienda de campaña. Y es
que la casa guarda una relación tan ín-
tima con el entorno, que es la sensación
más parecida con la que los occidenta-
les podemos compararlo.
Tanto esto era así que ni siquiera en los
Figura 16. Estampa japonesa. Vestimenta en
meses fríos se caldeaban las habitacio- el hogar.
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Luz, transparencia y materiales Desde la antigüedad, la gente en Japón
siempre ha depositado una confianza
La casa japonesa tradicional estaba
casi reverencial en la madera blanca
construida fundamentalmente de ma-
nueva o madera natural. Según Takesi
dera. No eran más que un sistema de
Nakagawa, esta predilección refleja el
esqueleto que se diferencia del mo-
deseo de acercarse a las divinidades sin-
derno esqueleto de hierro y hormigón, y
toístas presentes en la naturaleza, y tal
también de la antigua vivienda europea
vez, el cierto sentimiento de rivalidad
de entramado de madera, en que la es-
con el budismo. Más adelante, la made-
tructura que sostiene la casa queda
ra sin descortezar, con su profundidad
completamente a la vista. Además, hay
de matices será incluida en la casa ja-
otra diferencia singular, pues la casa ja-
ponesa.
ponesa reviste de tablas sus construc-
ciones auxiliares, y a veces también la Ese mismo amor al material natural
estructura de pilares que las sustentan, se refleja en todas las casas de los
campesinos […]. Las vigas sobre las
mientras que en el interior no lo hace
puertas correderas, cuando la cu-
bajo ningún concepto.
bierta no cierra la habitación por
La madera a lo largo de varios siglos de arriba, como suele ocurrir en la sa-
la, muestran al árbol tal y como ha
uso se fue dotando de una delicada eje-
crecido, tan poco desbastado por el
cución, funcionalidad y estética, convi-
hacha que satisface su función en la
viendo la madera blanca con la negra,
casa. En algunas regiones, la utili-
tanto desbastada como manteniendo su
zación de tales troncos curvados
corteza. Y es que cada tratamiento pro- por la naturaleza se ha convertido
porcionaba una sensibilidad a la casa, en una forma artística especial en el
pero siempre manteniendo el arraigo entramado del hastial.
4
con la naturaleza.
La sombra, en la vivienda tradicional
Por otro lado, la laca y las tejas por las configura un aspecto importantísimo.
que se conoce Japón no podrían haber La falta de una técnica y de los materia-
adquirido su poder y su belleza sin la les que permitieran aislar la vivienda
arquitectura de madera. En el lustre y la frente a las inclemencias del tiempo en
suavidad de su superficie hay un atrac- el antiguo oriente hizo que se desarro-
tivo indescriptible que es exclusivo de
4
las lacas, y que tan poéticamente des- Bruno Taut, La casa y la vida japonesas.
Página 121.
cribe Tanizaki en El elogio de sombra.
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llasen otros aspectos: los grandes aleros
en las viviendas, que impedían la entra-
da de lluvia en el interior, al tiempo que
la entrada de luz; a falta de vidrio, el
papel de los shoji constituía el cerra-
miento de las estancias y proporcionaba
una luz tamizada.
La casa tradicional se constituye a partir
de elementos naturales. No obstante,
esta luz tenue de las viviendas no está
reñida con el concepto de transparencia
que viene dado sobre todo por las
fusuma y los shoji. Es una transparencia
sin un material transparente, lograda a
partir de otros métodos de diseño, y del
vacío; lo que, en última instancia per-
mite la entrada del jardín en la casa.
Figura 17. Shoji en la vivienda tradicional
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II. O B R A S D E E S T U DI O : C A SA Sejima por ser la autora de una obra
EN EL HUERTO DE LOS CI- «ligera, limpia, blanca y nada bravuco-
R U E L O S , C AS A M OR I Y A M A Y na»; cualidades que les ayudarían a en-
CASA A contrar el sentido adecuado a la tensión
entre la privacidad de la morada y el ca-
rácter público de una casa volcada al
Casa en el huerto de los ciruelos jardín. «Un refugio para la mente» y
«un lugar donde disfrutar de los cirue-
Ubicación: Tokio, Japón los floridos del jardín»; esos fueron los
Fecha: 2001-2003
Habitantes: Madre, padre, hijo, hija y requerimientos de la familia al encargar
abuela su casa.
Arquitecto: Kazuyo Sejima & Associates
Ing. De estructuras: SSC / Sasaki Structu-
La escritora publicitaria Miyako Maeki-
ral consultants
Estructura: Plancha de acero ta y su esposo, un productor de anun-
Superficie: 92,30 m2 cios, poseían un pequeño terreno en un
Planta: 37,20 m2
Superficie útil: 77,68 m2 vecindario cercano a Tokio. Con tan só-
Plantas: 3 plantas lo 92 metros cuadrados, llena de cirue-
··································································· los y flores salvajes, la parcela realmen-
te parecía un jardín dentro de aquella
La Casa en el huerto de los ciruelos (fi- zona residencial.
gura 11) es una vivienda construida en-
tre 2001 y 2003, ubicada en un barrio re- La pareja decidió construir allí su hogar;
sidencial de Tokio, obra de la oficina una casa que fuese neutra, sin nada que
independiente de Kazuyo Sejima. Es distrajera su vida. Rechazaban la idea
una pequeña casa en la que se han pre- de que la casa representase su poder
tendido conservar los jóvenes ciruelos económico o que sirviese para llamar la
ya existentes en el solar, y de aquí su atención. Su vivienda debía ser mucho
forma romboidal. El edificio no es ni un más espiritual, «un lugar para equilibrar
cúmulo de muchas estancias ni una la mente y relajar el cuerpo». Estaban
gran estancia, sino algo intermedio: es- más interesados en construir una vi-
pacios relacionados unos con otros me- vienda que ayudase a preparar a sus ni-
diante huecos que configuran la combi- ños a salir al mundo. Así, cuando Kazu-
nación entre conectividad e intimidad. yo Sejima preguntó a Miyako qué tipo
de casa buscaban, ella le contestó: «Al-
Una joven pareja con dos niños y una go como una percha temporal».
abuela escogió a la arquitecta Kazuyo
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localizados sin ningún orden (figura 12).
La lógica viene desde el interior. Al ne-
garse a crear habitaciones estereotipa-
das con sus correspondientes coleccio-
nes de mobiliario, Kazuyo Sejima pro-
puso reducir cada habitación a un mue-
ble o una acción determinada.
Figura 18. Alzado principal. Casa en un
huerto de ciruelos
El uso de tan pequeña superficie se Figura 19. Huecos entre estancias. Casa en
aprovechó al máximo construyendo la el huerto de los ciruelos
estructura de la casa con tabiquería de
acero, lo que reduce el espesor de las
paredes exteriores a un grosor de 50 mi- Esta casa es un paso más en la investi-
límetros y las interiores a 16. Así, la es- gación de Sejima sobre la vivienda en la
tructura, las paredes y los suelos se fun- sociedad. Para ella, más que marcar lí-
den los unos en los otros y cada parte mites, el interés se encuentra en «la de-
parece tener el mismo peso. finición de lo existente entre espacios».
Y aunque ese nuevo espacio no pueda
Situada en una esquina de la parcela, la ser visto, puede ser experimentado.
casa aparece como un perfecto cubo
blanco. La puerta se fusiona con el mu-
ro, siendo el felpudo y un pequeño vo-
ladizo sus únicas indicaciones. Más aún,
en lugar de las convencionales venta-
nas, unos cortes cuadrados se disponen
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muy común, pero en Europa no
5
podría darse jamás. Kazuyo Sejima.
Casa Moriyama
Ubicación: Tokio, Japón
Fecha: 2002-2005
Habitantes: variable de 1 a 6
Arquitecto: Office of Ryue Nishizawa
Ing. De estructuras: Structured Environ-
ment
Estructura: Plancha de acero
Consultoría de energía: Kankiyo Engi-
neering
Superficie: 290,07 m2
Planta: 130,06 m2
Superficie útil: 263,08 m2
Plantas: 3 plantas, 1 sótano (varios)
··································································
La vivienda Moriyama (figura 15 y 16) es
obra de la oficina independiente de
Ryue Nishizawa y construida entre 2002
y 2005 en una zona residencial tranqui-
la, lejos del bullicioso centro de la ciu-
dad de Tokio.
El arquitecto aplica en este proyecto el
Figura 20. Casa en el huerto de los ciruelos. concepto de la «casa-ciudad» y la tradi-
Plantas segunda, primera y baja.
ción japonesa del apartamento mínimo.
Sobre la parcela de 290 m2 de superficie
La Casa en el huerto de los ciruelos,
se ubican diez módulos diferentes. Es-
por ejemplo. Creo que los europeos
tos módulos se diferencian por su pro-
no podrían vivir en ella. Pienso
porción, tamaño y número de plantas,
también que algunos japoneses
normales no podrían habitarla. Pe-
ro esta familia es muy especial y la
5
casa les gusta mucho. Aquí no es Agustín Pérez Rubio, Casas: Kazuyo Seji-
ma+Ryue Nishizawa.
Javier Arroyo Martínez, Tres casas en Tokio: El origen de su esencia · Página 19 de 46
conteniendo desde un apartamento patios, en principio urbanos, ya que no
hasta una unidad residencial. existe delimitación física.
No existe una forma rígida de habitar,
el cliente Yashuo Moriyama, tiene la li-
bertad de elegir los módulos en los que
desea fijar su residencia y cuáles dejar
en alquiler. De hecho, actualmente el
propietario, Yashuo Moriyama, ocupa
un único volumen de la parcela, distri-
buido en cuatro plantas que contienen
un estudio, una sala de estar y dos dor-
mitorios. Dos de las restantes residen-
cias se definen agrupando unidades in-
dependientes en torno a un jardín.
Los otros tres apartamentos se reparten
en un volumen de tres pisos con un solo
ámbito por planta en el que se distribu-
ye baño, cocina y dormitorio; en otro
volumen con dos habitaciones, sala de
estar y terraza en la cubierta y en un
pequeño apartamento de dos plantas
con un baño y un estudio en planta ba-
ja.
Nishizawa decide cuidadosamente la
posición que cada volumen ocupa en la
Figura 21. Plantas segunda, primera y baja
(de arriba a abajo). Casa Moriyama. parcela, la distancia que se establecen
entre ellos y la disposición de los hue-
cos, para así conservar la privacidad de
El conjunto esta articulado en torno a
cada una de las piezas.
seis patios interconectados. Debido a
estas divisiones, el vacío cobra mucha Este proyecto responde a una solución
importancia ya que se trata de lo que intermedia entre sistemas de construc-
articula y comunica el espacio. Estos ción prefabricada y construcción in situ,
Javier Arroyo Martínez, Tres casas en Tokio: El origen de su esencia · Página 20 de 46
siendo los forjados de chapa colaboran- Planta: 71,70 m2
Superficie útil: 89,50 m2
te, los módulos construidos con delga-
Plantas: 2 plantas, 1 sótano
das chapas de acero galvanizado, solda-
····································································
das y pintadas de blanco, trasdosadas
con aislante y placas de cartón yeso, Esta casa está ubicada en el centro de
que llegan a conformar muros de 8,5 Tokio, situada en un alargado solar que
centímetros. se estrecha a lo largo de un eje norte-
sur. Es principalmente desde el sur
La Casa Moriyama es un experimento
donde el denso tejido urbano se abre a
sobre una nueva forma de entender la
un vasto emplazamiento vacío. Puesto
vivienda comunitaria donde coexisten
que el cliente vive solo y encargó que el
los numerosos contrastes: público-
diseño le permitiese recibir visitas se
privado, interior-exterior y unidad-
creó un entorno predominantemente
todo.
social.
El mismo mecanismo que desencaja los
volúmenes en planta se reproduce en
sección, de manera que cada cuerpo
tiene una altura y carácter diferente.
Dos de las cajas introducen un forjado
intermedio para generar contrastes de
altura y visiones diagonales. Así, la casa
ofrece diversidad de lugares, lo que se
Figura 22. Vista desde la calle. Casa Mori-
yama. traduce en diversidad de usos.
Estos dos forjados intermedios como
están situados en dos volúmenes no
Casa A
contiguos implican la necesidad de do-
Ubicación: Tokio, Japón blar la escalera. Si bien se trata de dos
Fecha: 2004-2006 escaleras de carácter muy diferente.
Habitantes: 1
Arquitecto: Office of Ryue Nishizawa Una escalera de gato, camuflada ente
Ing. De estructuras: SSC / Sasaki Structu- las cortinas y paredes blancas, que per-
ral and Akiko Sano
Estructura: Perfil de acero mite acceder a un pequeño estudio so-
Consultoría de energía: Takehito Sano bre la entrada. Un espacio de altura tan
and Akiko Sano
ajustada que parece casi no ser habita-
Superficie: 123,30 m2
Javier Arroyo Martínez, Tres casas en Tokio: El origen de su esencia · Página 21 de 46
ble. Según Nishizawa, “una casa habita- Relación entre las casas
da por una sola persona y con un fuerte
Una de las constantes que aparecen en
carácter exteriorizado, necesita refu-
las tres casas es la identidad espacial
gios”.
autónoma de cada estancia. Una nega-
En esta casa, la habitación principal es- ción de la continuidad y fluidez desa-
cala a la parte más alta mediante la se- rrollada en el Movimiento Moderno en
gunda escalera. Desde la cama, el habi- una vuelta a la concepción unitaria de
tante domina y tiene sensación de con- cada función como lo exigían las estruc-
trol sobre la casa. Esta condición permi- turas mediante muros de carga en la ar-
te una flexibilidad en cuanto a los gra- quitectura tradicional occidental.
dos de intimidad que puedan darse de-
pendiendo del estado de ánimo del ha- La autonomía de cada espacio se ha lle-
bitante. vado hasta el extremo en la Casa Mori-
yama. En ella se da una fuerza centrífu-
ga que ha hecho estallar la casa, des-
membrando cada estancia y llevándola
contra los límites de la parcela. En la
Casa en el Huerto de Ciruelos se produ-
ce al contrario, una fuerza centrípeta,
que en el choque que las diferentes es-
tancias realizan unas contra otras, lle-
gan a comprimir los cerramientos que
las separan hasta reducirlos a escasos 16
milímetros de chapa de acero. Si una
vivienda utiliza el espesor máximo, la
otra recurre al espesor mínimo posible
entre estancias.
La Casa A no juega a esto, pero sus es-
pacios también vienen concatenados de
una forma especial, ahora de manera li-
neal, creando interesantes visiones des-
de cada espacio.
Figura 23. Planta Casa A
Javier Arroyo Martínez, Tres casas en Tokio: El origen de su esencia · Página 22 de 46
En las dos primeras, a través de los hue-
cos, que localizados estratégicamente,
se crea una conexión espacial y visual
que atiende a la privacidad de cada am-
biente sin renunciar a la transparencia y
a la pretensión de crear espacios conec-
tados, entre ellos y con el exterior. En la
casa A, esto se da de forma más natural,
por su carácter longitudinal.
Las tres casas pretenden una fusión ín-
tima entre el interior y el exterior. De
manera que la luz accede a la casa casi
sin filtros, haciendo más íntima esta re-
lación. Sin embargo, es en la casa Mori-
yama y en la casa A donde se utilizan
mecanismos más semejantes en este as-
pecto; donde el ambiente interior parti-
cipa del exterior y se funden. No obs-
tante, si en la casa Moriyama, el espacio
interior de la vivienda se proyectaba
hacia fuera para apropiarse del jardín;
en la casa A, el jardín toma la casa.
En cuanto a las diferencia en el modo
de proyectar entre Sejima y Nishizawa,
pocos matices distinguen sus caracte-
res. Si cabe, decir que Nishizawa busca
una relación más íntima con el entorno
y la naturaleza a través de la vegetación,
que ese aspecto clave en la mayoría de
sus viviendas.
Javier Arroyo Martínez, Tres casas en Tokio: El origen de su esencia · Página 23 de 46
III. C O N C EP T O S D E LA V I -
V I E N D A T R A D I C I ON A L E N L A S
OBRAS DE ESTUDIO
Estamos muy influidos por la arqui-
tectura japonesa, solo que nunca
hemos intentado citar directamente Figura 13-24. Habitación-cama y habitación-
el pasado japonés. Ryue Nishiza- mesa. Casa en el huerto de los ciruelos.
6
wa.
En la vivienda tradicional es el mobilia-
Ambientes rio el que introduce la función en un
espacio neutro y polivalente, en la Casa
Casa en el huerto de los ciruelos en el huerto de los ciruelos ocurre al
contrario, podríamos hablar de dormi-
En esta casa, se crearon hasta 17 com-
torio- cama, comedor-mesa,… El espacio
partimentaciones distintas, Kazuyo Se-
viene marcado por las dimensiones del
jima propuso reducir cada espacio a un
objeto que configura cada estancia.
mueble o una acción específica; como el
dormitorio de los niños, que está com-
puesto por una habitación-cama y una
habitación-mesa (figuras 12 y 13). Todas
las estancias se disponen en una super-
ficie total de 77 metros cuadrados dis-
tribuida en tres plantas, con la sala del
té en la cubierta.
Figura 25. Dormitorio-cama.
6
Agustín Pérez Rubio, Casas: Kazuyo Seji-
ma+Ryue Nishizawa. Páginas 15 y 18.
Javier Arroyo Martínez, Tres casas en Tokio: El origen de su esencia · Página 24 de 46
La mayoría de los arquitectos no mues-
tran abiertamente el salón de té como
un tema arquitectónico; sin embargo,
siguen creando pequeños espacios a la
manera de estos pabellones.
Cuando uno mira la planta de la ca-
sa de Sejima, con sus delgados mu-
ros y pequeñas habitaciones, es di-
fícil pensar que corresponde a un
edificio actual. […] Desde fuera el,
Figura 26. Futón-dormitorio.
hannare (sala de té), parece dema-
siado pequeño para ser práctico,
Ningún espacio está completamente
pero una vez dentro, el espacio
aislado por los huecos que se horadan
confiere una fantástica sensación
en las finas paredes. La idea de privaci-
de bienestar. Si Rikyu, Sotan y Sot-
dad se hace elástica. Los miembros de
takusai Soza vivieran, los imagino
la familia pueden seleccionar su espacio reunidos en este espacio, en un de-
de acuerdo a su estado de ánimo, a so- bate interminable sobre sus virtu-
las o con los demás. des y deficiencias. […] En cuanto a
dimensiones, es algo mayor que un
El engawa desaparece como tal. Se pro- pequeño pabellón de té de una es-
duce una relación más inmediata entre tera y tres cuartos, -dimensión con
interior y exterior a ras del suelo. Sin la que maestros anteriores ya ha-
embargo, en la segunda planta aparece bían experimentado, a pesar de que
un espacio abierto al cielo, sin elemen- el tamaño normalizado para los pa-
tos de vidrio que lo protejan del clima: bellones de té se consideraba de
7
cuatro esteras y media-.
es un espacio interior en su concepción,
pero claramente exterior, una relación
ambigua, y en relación con una tradi-
cional sala de té… Cuando antes se dijo
que la veranda adquiría cualidades
cuanto más alta estuviese, no imaginá-
bamos que más tarde, Kazuyo Sejima la
elevaría dos plantas en una de sus casas. 7
Terunobu Fujimori, The contemporary Tea
House. Japan´s Top Architecs Redefine a
Tradition. Página 24
Javier Arroyo Martínez, Tres casas en Tokio: El origen de su esencia · Página 25 de 46
Casa Moriyama
La Casa Moriyama pierde radicalidad
respecto a la anterior en cuanto a la in-
dependencia de los espacios, que son
más amplios y polivalentes que en la
Casa en el huerto de los ciruelos. Ahora
cada espacio puede contener varias
funciones. Sin embargo, las agrupacio-
nes se dividen en pabellones indepen-
dientes.
Si en la mayoría de casos, los salones
incorporan la cocina en una de sus es-
quinas, en otros, se segrega en un vo-
Figuras 27 y 28. Terraza de la casa Moriya- lumen anexo vinculado con el principal
ma mediante un pequeño pasillo de cerra-
mientos de vidrio que tanto conecta
como separa las piezas.
En el libro Casas: Kazuyo Sejima+ Ryue
Los espacios, como ocurre en la vivien-
Nishizawa, la arquitecta afirma que la
da tradicional, no suelen concretarse en
forma tradicional japonesa de construir
un uso único. La cocina recoge un pe-
viviendas influye en las relaciones que
queño espacio para comer y se desdobla
esas casas crean entre la gente que
en altura para incorporar una biblioteca
comparte espacio, asegurando que la
estudio, un lugar individual para leer.
Casa en el huerto de los ciruelos es un
lugar donde un europeo no podría vivir
sin contar con las referencias de la vi-
vienda tradicional y la forma de vida
oriental.
Javier Arroyo Martínez, Tres casas en Tokio: El origen de su esencia · Página 26 de 46
Figura 29. Transición entre sala y cocina que se distribuyen las aberturas de la
planta baja, a fin de evitar, en la medida
de lo posible, enfrentamientos visuales
También los baños se diversifican. Unas dentro de las salas. A cada una le co-
veces, se ocultan absorbidos en grosores rresponde una pared maciza del volu-
de fachada. Otras, se recluyen en los só- men enfrentado que actúa como cuarta
tanos provistos de lucernarios que ga- pared del espacio interior.
rantizan la iluminación natural. Sin
Reconocemos así, una simbiosis entre
embargo, en ocasiones, protagonizan
piezas que depende de la distancia que
espacios exclusivos a modo de volúme-
las separa. También la colocación estra-
nes transparentes que exhiben su uso
tégica de los pequeños anexos gestiona
para que el acto de bañarse participe
y matiza la relación entre espacios.
del exterior, absorbiendo esta idea de la
Cuando esto ocurre, se nos viene a la
que se ha hablado, sobre el momento
mente la tradicional veranda para re-
de contacto con la naturaleza y de ce-
cordarnos la importancia de su influen-
remonia ante el cambio estacional que
cia. En ambos casos, un espacio interior
se daba en los baños de la casa tradicio-
sobrepasa sus límites a través del espa-
nal.
cio exterior para ampliar fronteras
creando cierta ambigüedad entre inte-
rior y exterior.
Tanto en zonas urbanas con terre-
nos limitados como en parcelas en
medio de bosques, SANAA tiene un
respeto casi sagrado a la naturaleza,
logrando conservar los árboles al-
rededor de la casa en el huerto e los
ciruelos o mantener un entorno
ajardinado alrededor de la Casa
Moriyama. […] Quizás esta idea tie-
ne mucho que ver con el engawa.
Figura 30. Pabellón-baño. Casa Moriyama
SANAA se ha replanteado esta idea
La apropiación de cada uno de los seis
jardines se lee también en la manera en
Javier Arroyo Martínez, Tres casas en Tokio: El origen de su esencia · Página 27 de 46
y ha creado espacios a la vez exte-
8
riores e interiores.
Si comparamos la casa Moriyama con
un pabellón de té, uno de los cuerpos
de tres pisos es comparable con un es-
pacio de 4 esteras y media de tatami.
Esta unidad se conforma de múltiples
unidades espaciales de la casa tradicio-
Figura 31. Casa Moriyama. Espacio entre
nal japonesa, y aunque el conjunto no pabellones.
incluya un pabellón de té es obvio que
debe mucho a su estructura: un volu-
men individual que acoge una función Casa A
determinada rodeado de espacio exte-
rior. Nishizawa dispone la sala en el centro
de la parcela, dejando la habitación
Why do so many Japanese architecs
principal del único habitante de la casa
take up the challenge of the tea
orientada a sur y a las buenas vistas.
fgdroom despite its severe formal
Así, la sala funciona como un gran es-
constraints? I think it is because
pacio distribuidor, mientras las habita-
they are fascinated with exploring
architectural space limited to the ciones buscan intimidad en los extre-
extreme, with the possibilities inhe- mos. Se eliminan de este modo pasillos
rent in the smallest spatial unit. Of y se sobredimensionan los espacios ser-
all the world´s structures, the tea vidores para convertirse en espacios pa-
roo mis the perfect médium for sa- santes capaces de absorber otros usos,
9
tisfying their passion and curiosity. lo que de nuevo recuerda a la polivalen-
cia de los espacios en la vivienda tradi-
cional.
En la fachada noreste, uno de los re-
tranqueos absorbe el acceso, retrasado
8
Kristine Guzman, Casas: Kazuyo Sejima + respecto a la alineación de la calle. Unas
Ryue Nishizawa. Página 168. losas de piedra que recuerdan la tradi-
9
Terunobu Fujimori, The contemporary Tea cional kutsunugi-ishi conducen hasta el
House. Japan´s Top Architecs Redefine a segundo volumen por el que se accede.
Tradition. Página 22.
Así, el vestíbulo de entrada, deja atrás el
Javier Arroyo Martínez, Tres casas en Tokio: El origen de su esencia · Página 28 de 46
dormitorio de invitados, alojado en el
primer volumen, para acercarse a la sala
de estar.
Más allá de la sala-patio -luego veremos
por qué “patio”-, cocina y comedor se
integran en una misma pieza que abre
paso al último volumen, donde baño y
habitación principal se desdoblan en al-
tura.
El concepto de espacio servidor, o bien
se sobredimensiona para absorber otros
usos en su interior, o bien se atomiza
Figura 32. Baño. Casa A
para condensarse en electrodomésticos
y piezas sanitarias que construyen pe-
queños lugares dentro de los volúme-
El tendido de la ropa se suele asociar a
nes. La idea de sobredimensionar los
un espacio exterior; a través del uso
espacios servidores se aproxima más al
Nishizawa es capaz de matizar el carác-
concepto general de la vivienda tradi-
ter de un espacio con el fin de exteriori-
cional; sin embargo, es la idea opuesta
zarlo.
la más cercana a la manera de entender
el espacio servidor en la casa tradicio-
nal.
Divisiones
Así, la bañera ocupa un rincón de una
estancia como un objeto más, de la Casa en el huerto de los ciruelos
misma manera que la lavadora y la pica
Mientras en la vivienda tradicional se
de acero inoxidable aparecen como dos
podía considerar el espacio como único,
objetos en una esquina de la sala prin-
y era la fusuma la que permitía compar-
cipal junto al vestíbulo. Un riel en el te-
timentarlo, en la casa en el huerto de
cho de la habitación-baño dibuja el tra-
los ciruelos se produce una división cla-
zado curvo de la cortina que garantiza
ra y permanente: la arquitecta conectó
una intimidad elegida a la hora del ba-
las distintas habitaciones individuales
ño.
por medio de huecos en la tabiquería
Javier Arroyo Martínez, Tres casas en Tokio: El origen de su esencia · Página 29 de 46
sin ningún cristal, con lo que surgieron Casa Moriyama
nuevas posibilidades. Algunas de las
Como ya se ha dicho, en la Casa Mori-
habitaciones miran al exterior a través
yama las divisiones entre estancias se
de la ventana de otra habitación (figura
radicalizan en tanto que se separan físi-
14). El aire fluye libremente a través de
camente. Ahora las funciones se empa-
esas aperturas, de habitación en habita-
quetan en pabellones independientes.
ción.
Desaparece por tanto la forma de divi-
sión tradicional, pero igual que en la
Casa en el huerto de los ciruelos, per-
manece el concepto del cerramiento li-
gero.
Algunas puertas que relacionan las salas
de estar con los jardines son opacas y se
abaten hacia el exterior, de manera que,
cuando se abren, anulan el paso que
conecta con el resto de jardines. De esta
forma, las puertas actúan como disposi-
tivos de intimidad, y recuerdan a los
Figura 33. Huecos entre estancias. Casa en tradicionales fusuma pues, a la vez que
el huerto de los ciruelos
se abren para sumar espacios, se cierran
bloqueando circulaciones; y en ese
momento el jardín deja de ser un espa-
Sin embargo, y a pesar de la ruptura
cio colectivo para ser ocupado indivi-
clara entre estos dos modelos de vi-
dualmente.
vienda, en la casa de Sejima, aún per-
manece la idea de ligereza que propor-
cionaban los fusuma y los shoji. Ya no
Casa A
solo por los huecos entre estancias y
con el exterior, también por el grosor Curiosamente Nishizawa no coloca cor-
del material elegido: una fina chapa de tinas en las ventanas de las fachadas la-
16 milímetros que configura la estructu- terales, precisamente las que quedan
ra en sí misma. más expuestas a las miradas vecinas,
sino que las coloca transversalmente,
regulando la relación entre la secuencia
Javier Arroyo Martínez, Tres casas en Tokio: El origen de su esencia · Página 30 de 46
de cajas. Al cerrarse, los tejidos translú- Relación con el exterior
cidos blancos, que descuelgan desde la
La arquitectura es independiente
cota más alta, actúan como un velo con
en sí misma, pero al mismo tiempo,
el cuerpo suficiente para reflejar la luz
dependiendo de cómo está diseña-
del patio y leerse como una división
da, crea una conexión con el en-
más, sin renunciar a la ligereza y luz pá- 10
torno. Kazuyo Sejima.
lida que proporcionaban los antiguos
shoji y a una cierta profundidad que Cuando creas arquitectura, creas
arquitectura. Y al mismo tiempo
permite leer los volúmenes lindantes
creas atmósfera. Estoy muy intere-
“como ventanas profundas del espacio
sado en crear arquitecturas, entor-
central”.
nos, atmósferas, paisajes. Ryue Nis-
11
hizawa
En estas tres casas, aunque urbanas la
naturaleza y el entorno siempre tienen
su sitio.
Los japoneses tienen una estrecha rela-
ción con la naturaleza debida a las prác-
ticas shintô, y esta constante infiltra-
Figura 34. Salón-patio. Casa A ción de la arquitectura en la naturaleza
es, sí cabe, una característica más espe-
cífica del trabajo de SANAA.
Los patios longitudinales lindan con las
casas vecinas y el espacio interior se ex-
pande hasta sus fachadas, siendo la ve-
Casa en el huerto de los ciruelos
getación lo que matiza la relación veci-
nal, pues como ya se ha señalado no Kazuyo Sejima guarda un respeto casi
hay cortinas en estos paramentos. sagrado a la naturaleza logrando con-
10
Ignacio Ontiveros, Los arquitectos de la
nada; página 122.
11
Ignacio Ontiveros, Los arquitectos de la
nada; página 150.
Javier Arroyo Martínez, Tres casas en Tokio: El origen de su esencia · Página 31 de 46
servar los árboles alrededor de la Casa nacimiento que trae la primavera; coro-
en el huerto de los ciruelos. nando los valores estéticos de esta cul-
tura.
Creo que toda nuestra arquitectura
El señor Mamada nos había aconse-
tiene una relación muy íntima con
jado llegar a su país en primavera,
la atmósfera. Siempre intentamos
cuando las flores de los cerezos le
encontrar la manera de relacionar-
transportan a uno a un estado de
los. […] En la casa japonesa se habla
delirio embriagador. Aunque ya
de una casa en un jardín y no de un
asomaban los primeros brotes, los
12
jardín en una casa.
cerezos todavía no habían floreci-
do; en cambio los ciruelos, ya a
principios de febrero se hallaban en
pleno esplendor, cargado de flores
que para los japoneses simbolizan
el valor porque no rehúyen la nieve
13
ni el frío.
Figura 35. Vista desde la calle. Casa en el
huerto de los ciruelos
Figura 36. Ciruelos en flor. Arte japonés
En Japón, ciruelo, cerezos, así como
otros prunos, cuentan con un simbo-
lismo especial para la cultura. Este sim- Casa Moriyama
bolismo está influido de alguna forma
Seis jardines individuales, interrelacio-
por el budismo. En Japón, la flor del
nados y abiertos al entorno, prolongan
pruno simboliza la inocencia, la senci-
llez, la belleza de la naturaleza y el re-
12 13
Agustín Pérez Rubio, Casas: Kazuyo Seji- Bruno Taut, La casa y la vida japonesas.
ma+Ryue Nishizawa; página 21. Pñagina 24.
Javier Arroyo Martínez, Tres casas en Tokio: El origen de su esencia · Página 32 de 46
el espacio interior de cada una de las vi- aumentara, entonces, el mobiliario ten-
viendas. dería hacia las piezas de las que depen-
diera, generándose vacíos de otra escala
El vacío deja de ser una envolvente pe-
y perdiéndose el carácter de patio como
rimetral, como en la casa tradicional.
matriz.
No es residual, sino el conglomerante
que garantiza la unidad del conjunto, Así, desaparecería el efecto de la cuarta
donde es tan importante el lleno como pared por el cual el espacio interior se
el vacío. expandía hacia el exterior transforman-
do la fachada en un filtro en lugar de
una frontera.
Otro mecanismo que se usa para des-
materializar la relación entre interior y
exterior es el suelo de grava que se ex-
tiende por el jardín a través de la caja
vidriada que conecta la sala con la coci-
na.
Casa A
Nishizawa dibuja con el mismo detalle
la casa y el jardín, tal y como hizo con la
casa Moriyama. En el plano, especifica
cada especie y su posición en planta. Es-
Figura 37. Patio. Casa Moriyama
te dato no solo da cuenta de la impor-
El cuidadoso dibujo del mobiliario, la tancia que le concede al jardín sino que
vegetación y los objetos que habitan el al definir con precisión las especies es-
espacio intersticial, con la misma inten- tima la altura, la velocidad de creci-
sidad de detalle y valor de línea que los miento, la forma, la densidad del follaje
del espacio interior, revelan la impor- y por tanto el grado de opacidad y
tancia que Nishizawa concede a la con- transparencia de la vegetación, el color
tinuidad entre el interior y el exterior de la hoja, el tipo de floración... Tanto
(Figura --). Si la separación entre piezas es así, que no sorprendería que Nishi-
zawa decidiera la altura de la sala, te-
Javier Arroyo Martínez, Tres casas en Tokio: El origen de su esencia · Página 33 de 46
niendo en cuenta la altura de la vegeta- Tanto se introduce el entorno en la ca-
ción. Si la visión de los árboles del jar- sa, que cuando en las fotografías no se
dín quedara recortada por el forjado, el muestra el espacio, sino un lugar des-
espacio parecería interior, perdiendo en contextualizado, cuesta discernir si está
consecuencia la capacidad de exteriori- tomada fuera o dentro de la casa. En al-
zarse. Quizá por eso la casa extruye el gunas fotografías será la cortina o la al-
habitar hacia el cielo. fombra lo que dé pistas de interioridad.
Tal minuciosidad en la elección vegetal
contemplará también el paso del tiem-
po y el cambio estacional. El carácter La luz, transparencia y materiales
cambiante del jardín contagia la casa
Casa en el huerto de los ciruelos
con sus cambios de colores y follajes.
Este hecho supone un aspecto capital Un aspecto del que se habla en el libro
en la casa A, que refleja la importancia Los arquitectos de la nada es la elimina-
que la casa japonesa brinda a la natura- ción del color en esta arquitectura. Ex-
leza y a los cambios estacionales y nos presa un refinamiento en relación con
lleva a recordar las ceremonias en torno este gusto estético. Sin embargo, al pre-
al furo en relación con las estaciones. guntar directamente a Sejima y Nishi-
zawa no concluyen con algo contun-
dente: “El blanco es un color que no ne-
cesita contemplación, es más sencillo”.
Sin embargo, seguramente esta respues-
ta esconda un interés estético más pro-
fundo, puede que oculto en su subcons-
ciente, basado en su cultura.
El budismo zen acentuó la impor-
tancia de expresar la existencia del
mundo sin forma y sin color, de la
realidad más allá de la forma y los
colores fenoménicos. Kiyoshi Sey
Takeyama. […] El blanco con som-
Figura 38. Sala-patio. Casa A
bras es un color emblemático en la
cultura japonesa. No es un blanco
brillante, sino que tiene las texturas
Javier Arroyo Martínez, Tres casas en Tokio: El origen de su esencia · Página 34 de 46
con sombras y da sensación de que El significado de la transparencia es
absorba el sonido. Son las texturas crear una relación directa, no sola-
que evocan los granos, las semillas mente mirar a través. La transpa-
y los tejidos. Como la sal, el arroz y rencia también significa claridad,
la tela, cosas que los japoneses han no solo visual, sino también con-
venido ofreciendo a los dioses a lo ceptual. Hay tantas relaciones. Ka-
15
largo del tiempo. La belleza rústica zuyo Sejima.
y profunda. Algo sin color añadido
a su estado natural, que da sensa-
14
ción de pureza.
Casa Moriyama
En esta casa se produce una gran dis-
Lo mismo ocurre en la vivienda Mori-
gregación entre la vivienda tradicional y
yama. La luz es claramente opuesta a la
las obras de SANAA. Mientras en las ca-
de la vivienda tradicional. Luz frente a
sas antiguas la luz resultaba de los rayos
sombra. Si en la casa tradicional la clave
del sol tamizados por los shoji y por los
de la diferencia entre interior y exterior
largos aleros que cubrían el engawa, en
estaba en la relación entre la sombra y
la Casa en el huerto de los ciruelos la
la luz, aquí el concepto se transforma,
luz es intensa debido a los grandes ven-
ahora es la luz y la luz, todo es luz. Sin
tanales.
embargo hay matices y filtros. Nishiza-
A pesar de esto, la ligereza de los anti- wa afirma en una entrevista:
guos shoji y fusuma sigue presente me-
No creo que Casa Moriyama parez-
diante el tratamiento de los muros y la
ca súper transparente. Se pueda
permeabilidad entre las distintas estan-
sentir la transparencia en algunos
cias, creando un nuevo significado de
momentos, pero en la mayoría de
transparencia que no va necesariamente las ocasiones se siente opacidad. Es
ligado al material transparente. Los más opaca que transparente.
16
elementos constructivos han sido tras-
Y es que cada una de las piezas presen-
ladados a estos tabiques reducidos pro-
ta unas cualidades diferentes. Mientras
duciendo un gran impacto y sugiriendo
que un dormitorio en las plantas altas
ligereza por sus múltiples perforaciones
y la honestidad de su estructura. 15
Ignacio Ontiveros, Los arquitectos de la
nada; página 89.
14 16
Pedro Gallego. Arquitectura contemporá- Agustín Pérez Rubio, Casas: Kazuyo Seji-
nea de Japón. Nuevos territorios. Página 121. ma+Ryue Nishizawa; página 25.
Javier Arroyo Martínez, Tres casas en Tokio: El origen de su esencia · Página 35 de 46
multiplica ventanas para obtener vistas de la cubierta accesible del volumen
lejanas, otras habitaciones se expanden contiguo. Las ventanas no solo ponen
a ras de suelo a través de una piel de vi- en relación interior/exterior sino que,
drio transparente para apropiarse vi- dependiendo de su posición relativa, ac-
sualmente del jardín y su entorno in- tivan y prolongan ejes visuales en una
mediato. Por el contrario, mientras que especie de transparencia a través de lo
éstas hacen evidente su vinculación con sólido.
el exterior, otras buscan intimidad des-
Otro mecanismo de transparencia que
de el sótano.
se da en Moriyama está en el hecho de
Del mismo modo, dice que existen ele- que los espacios intermedios amplíen
mentos concretos que proceden de la visualmente los interiores alargando los
arquitectura tradicional: los grosores de recorridos espaciales, creando unas vi-
muro están presente en su arquitectura suales profundas, como ya ocurría en
y provienen de la tradición. las tradicionales casas japonesas, que
concatenaban los distintos espacios ju-
gando con los fusuma.
Pocas cortinas protegen la intimidad.
Cabe matizar que no se trata de unas
visiónes explícitas. Influye la escala de
los objetos reflejados, prácticamente in-
tercambiable con la de los objetos que
habitan el interior, por lo que al ojo le
Figura 39. Mecanismo de ransparencia. Ca- cuesta discernir lo que está dentro de lo
sa Moriyama
que está fuera.
Se recurre en esta casa a mecanismos
que buscan una transparencia menos Casa A
obvia. Cuando el volumen que ocupa el
La serie de volúmenes son independien-
wc, se maciza y se extruye verticalmen-
tes entre sí en la Casa A. Cada uno po-
te para alojar dos ventanas altas, la po-
see su propia estructura de pilares me-
sición enfrentada de estas, excede su
tálicos. Sus juntas se desencajan en
función de iluminar. Se hace así
planta para producir pequeñas dilata-
permeable dicha pieza a la mirada des-
Javier Arroyo Martínez, Tres casas en Tokio: El origen de su esencia · Página 36 de 46
ciones del jardín. De manera que la casa
gana superficie de fachada y, por tanto,
aire y luz.
El desencaje entre los volúmenes se va-
cía visualmente al cerrarse con vidrio,
de manera que el jardín también se cue-
la por la grieta vertical para adentrarse
en la casa.
La profundidad de la planta y su re-
tranqueo perimetral permite además
extender ejes visuales que a lo largo de
su desarrollo intercalan espacios exte-
riores, intensificando la secuencia espa- Figura 40. Sala-patio. Casa A
cial interior mediante contrastes de luz
y de sombra.
No solo la luz, también la vegetación
En la sala un gran lucernario de hojas
parece eliminar fronteras. De la misma
correderas desmaterializa parte de la
manera que las macetas salpican el sue-
cubierta, evitando el contraste de luz
lo del jardín, algunas se agrupan bajo el
entre interior y exterior, e introducien-
lucernario. No es casual que las plantas,
do más, si cabe, el entorno en la casa,
en vez de enraizarse en el suelo del jar-
convirtiéndose así en una sala-patio.
dín, aparezcan en macetas. Así, se
Donde la transparencia a través de lo
transforman en objetos intercambiables
sólido y el reflejo juegan un papel pri-
a la mirada y la continuidad den-
mordial.
tro/fuera se hace más evidente.
Javier Arroyo Martínez, Tres casas en Tokio: El origen de su esencia · Página 37 de 46
CONCLUSIÓN de otros conceptos relacionados con
hábitat, han dado paso a una arquitec-
El Ma es una de las características más
tura plural y diferente, extrayendo
significativas de la cultura, la conciencia
fragmentos de aspectos tradicionales y
y la conducta japonesa. Subraya que “la
simplificándolas para luego situarlos li-
forma es vacío y el vacío es forma. Ma y
bremente a partir del estudio de cada
Ku son palabras clave que comparten la
programa.
calidad de la cultura japonesa, expre-
sando el territorio intermedio entre es- Quizás, en las obras de Sejima y Nishi-
pacios temporales, físicos o espirituales. zawa, sea el concepto de transparencia,
El Ma se refiere a espacios de significa- el que mejor las defina. Pero una trans-
ción espiritual y filosófica que respon- parencia que no solo se refiere a la lo-
den a la necesidad de reposo mental y grada por el uso de un material transpa-
desapego”. rente. No es solo ver a través, iluminar
espacios, sino crear una especie de flui-
Se trata de una arquitectura noble,
dez que reina sobre todo. Es transpa-
que alberga en su interior un pro-
rentar haciendo liviana la arquitectura;
fundo sentimiento de paz y liber-
17 mediante mecanismos, que aun siendo
tad. Walter Gropius
diferentes a los de la casa tradicional
Y es que, a pesar de que Kazuyo Sejima consiguen atmósferas que nos trasladan
haya confesado nunca haber reflexio- a una misma sensibilidad.
nado sobre este concepto, es aquí, en
esencia, donde reside la sensibilidad ar- Su arquitectura no se presenta como un
quitectónica japonesa, que traspasa las cuerpo sólido y aislado, sino que es
barreras materiales y da lugar a una transparente y permeable al entorno.
forma de vida en consonancia con esta Con esa “transparencia”, se está ha-
sofisticación espacial. blando de una unidad indisoluble entre
interior y exterior, entendida además-
Si bien es cierto que hay mucho de SA- como claridad conceptual de espacios
NAA que es específicamente el produc- neutros, programas abiertos y zonas li-
to de sus raíces, la continuidad de la bres
tradición ligada a un proceso de evolu-
ción de la propia cultura y la adaptación A partir de los nuevos sistemas cons-
tructivos y la eliminación de elementos
17
Takeshi Nakagawa, La casa japonesa, es- estructurales usuales como pilares, se
pacio, memoria y lenguaje; página 28.
han conseguido generar espacios diáfa-
Javier Arroyo Martínez, Tres casas en Tokio: El origen de su esencia · Página 38 de 46
nos, mucho más libres que crean diver- tradicional de manera consciente, ese
sidad de relaciones a través de elemen- carácter, y al fin y al cabo, la esencia del
tos que conectan visualmente o concep- hogar que todos ellos tienen interiori-
tualmente los espacios, permitiendo así zada, queda impregnada en su estética
una mayor fusión entre ambientes inte- y en su forma de entender la belleza.
riores y exteriores, y produciéndose, en
La vivienda contemporánea en Japón ha
algunos casos, una conexión total.
pasado de la sombra a la luz. Pero los
“Lo que me parece interesante de conceptos más profundos no han podi-
toda esta arquitectura es la sofisti- do ser obviados; en ocasiones, incluso
cación técnica, muy característica sin pretenderlo. Está en su esencia. Su
también de Japón, que les permite
preocupación por la arquitectura en un
alcanzar esos grados extremos de
mundo moderno les ha impulsado a
ligereza [...]. Al final es un meca-
apostar por soluciones creativas de
nismo técnico que permite lograr
acuerdo con las tecnologías actuales,
esa imagen de desvanecimiento y
delgadez” Luis Fernandez-Galiano hasta llegar a crear nuevos modos de
habitar en los que sin embargo, se des-
En el mismo sentido que los avances prenden tintes del pasado.
tecnológicos han permitido una evolu-
ción en la vivienda, estas casas son ca- No podemos evitar extraer algunas
influencias de la tradición japonesa.
paces de cambiar la forma de vida de
18
Kazuyo Sejima.
una persona o la relación entre sus ha-
bitantes. A través de su arquitectura,
Algunos de los elementos que compo-
cuestionan los conceptos de intimidad y
nían la vivienda tradicional han evolu-
las nuevas estructuras familiares, al
cionado, otros han desaparecido y se
mismo que tiempo que crean nuevos
han hecho radicalmente opuestos; pero
prototipos con soluciones fuera del
es el carácter intrínseco de la vivienda,
concepto tradicional. Se han creado
su esencia, la que ha influido en las ca-
nuevos comportamientos domésticos,
sas de SANAA: es la transparencia del
aceptados en la más conservadora de
modo en que la hemos definido la que
las culturas. Sin embargo algo queda. Y
ha permanecido.
es que a pesar de que Sejima y Nizisa-
weha, o el resto de arquitectos contem-
poráneos no conciban sus proyectos 18
Agustín Pérez Rubio, Casas: Kazuyo Seji-
mirando a sus orígenes y a la vivienda ma+Ryue Nishizawa; página 23.
Javier Arroyo Martínez, Tres casas en Tokio: El origen de su esencia · Página 39 de 46
Ese énfasis japonés en lo natural y en la rebote, a crear una atmósfera que su-
simplicidad. La simplicidad como un pieron valorar con el tiempo?
valor primario unido a la naturalidad.
Una manera de hacer que algo sea na- Es un hecho que la casa de japonesa ha
tural es mantenerlo simple, sin artificio. pasado de la sombra a la luz, pero con-
Evitando las ideas complejas y expre- servando la levedad y la transparencia,
sándose de modo sencillo. la liviandad visual, conservando su sim-
plicidad, ligereza y austeridad sofistica-
La sombra ha dejado de tener valor
da; y poniendo en valor esa luz, que de-
porque los avances técnicos y construc-
be de ser -en palabras de Alberto Cam-
tivos han permitido que la luz se im-
po Baeza- como si estuviéramos dentro
ponga a través del vidrio.
de una nube.
Sin embargo, no es este el único mate-
rial que permite este fenómeno, la
transparencia permanece en la ligereza
de los materiales, ya sea en los delica-
dos shoji de papel; en los elementos de
transición, que difuminan los límites
entre estar dentro y estar fuera; o en las
finas chapas de acero que arman la es-
tructura de la vivienda Moriyama.
Ante esto, cabe preguntarse si la razón
última de esa idea tan extendida que
nos lleva a asociar la casa tradicional
con una atmósfera pálida y de sombras,
no es más que el fruto de lo meramente
fortuito. ¿No podría ser que el deseo
primero de la vivienda japonesa hubiera
sido introducir el exterior en el hogar, y
este deseo, frustrado en cierta medida
por la técnica que en esos momentos
estaba disponible, les llevase, como de
Figuras 41 y 42. Luz casa contemporá-
nea/tradicional
Javier Arroyo Martínez, Tres casas en Tokio: El origen de su esencia · Página 40 de 46
Procedencia de las ilustraciones
Figura 1. Dominio público; tomada de
[Link]
ile=400x.
Figura 2. Dominio público; tomada de
[Link]
384/[Link].
Figura 3. Dominio público; tomada de
[Link]
[Link].
Figura 4. Dominio público; tomada de [Link]
content/uploads/[Link].
Figura 5. Dominio público; tomada de [Link]
[Link].
Figura 6. Dominio público; tomada de
[Link]
_Engawa.jpg.
Figura 7. Dominio público; tomada de [Link]
[Link]/p/i/g/piglet01/[Link].
Figura 8. Dominio público; tomada de
[Link]
[Link].
Figura 9. Dominio público; tomada de
[Link]
Figura 10. Dominio público; tomada de
[Link]
[Link].
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Figura 11. Dominio público; tomada de [Link]
[Link]/_media/img/large/[Link].
Figura 12. Doewminio público; tomada de [Link]
content/uploads/2015/10/ph_kodama514l.jpg.
Figura 13. Dominio público; tomada de [Link]
[Link].
Figura 14. Dominio público; tomada de [Link]
Shoji_Screens.jpg.
Figura 15. Dominio público; tomada de
[Link]
_Engawa.jpg.
Figura 16. Dominio público; tomada de
[Link]
1c41-41f2-b42b-56814687e0f3/[Link].
Figura 17 .Dominio público; tomada de [Link]
content/uploads/2016/04/[Link].
Figura 18. Dominio público; tomada de [Link]
content/uploads/2015/02/[Link].
Figura 19. Dominio público; tomada de
[Link]
YM0eUY/s1600/11va+[Link].
Figura 20. Dominio público; tomada de
[Link]
aproyectos4etsav25-03-2013-130325080309-phpapp02/95/estrategias-
contemporneas-par.
Figura 21. Dominio público; tomada de
[Link]
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Figura 22. Dominio público; tomada de
[Link]
Figura 23. Peris Eugenio, Marta. La casa japonesa a través del cine de Yasujiro Ozu. Tesis
doctoral. Universidad Politécnica de Catalunya,octubre 2015. Página 144. Figura 14.
Figura 24. Dominio público; tomada de
[Link]
Figura 25. Dominio público; tomada de [Link]
UEXAHpzGWY/UXyDDFd4ClI/AAAAAAAAAMY/cjfjRLAZnMw/s1600/planta+baja+
[Link].
Figura 26. Dominio público; tomada de
[Link]
Figura 27. Dominio público; tomada de
[Link]
Figura 28. Dominio público; tomada de
[Link]
122_Casa_en_un_Huerto_de_Ciruelos_big_grande.jpeg?v=1489085604.
Figura 29. Dominio público; tomada de
[Link]
Figura 30. Dominio público; tomada de [Link]
[Link]/originals/17/10/c8/[Link].
Figura 31. Dominio público; tomada de
[Link]
Figura 32. Peris Eugenio, Marta. La casa japonesa a través del cine de Yasujiro Ozu. Tesis
doctoral. Universidad Politécnica de Catalunya,octubre 2015. Página 143. Figura 8.
Figura 33. Dominio público; tomada de
[Link]
M0eUY/s1600/11va+[Link].
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Figura 34. Dominio público; tomada de
[Link]
[Link].
Figura 35. Dominio público; tomada de
[Link]
Figura 36. Dominio público; tomada de
[Link]
[Link]/250px-100_views_edo_027.jpg.
Figura 37. Peris Eugenio, Marta. La casa japonesa a través del cine de Yasujiro Ozu. Tesis
doctoral. Universidad Politécnica de Catalunya,octubre 2015. Página
Figura 38. Peris Eugenio, Marta. La casa japonesa a través del cine de Yasujiro Ozu. Tesis
doctoral. Universidad Politécnica de Catalunya,octubre 2015. Página 144. Figura 12.
Figura 39. Dominio público; tomada de
[Link]
Figura 40. Dominio público; tomada de [Link]
[Link].
Figura 41. Dominio público; tomada de
[Link]
ZEGJDs/s1600/tumblr_kp6xspgLye1qzijoho1_500.png.
Figura 42. Dominio público; tomada de [Link]
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