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Mecánica de Fluidos: Ecuaciones Clave

Este documento describe las ecuaciones fundamentales de la mecánica de fluidos. Explica conceptos como el campo de velocidades, la ecuación de continuidad y las ecuaciones de Euler para fluidos incompresibles. También cubre fuerzas como la presión y la gravedad.

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Mecánica de Fluidos: Ecuaciones Clave

Este documento describe las ecuaciones fundamentales de la mecánica de fluidos. Explica conceptos como el campo de velocidades, la ecuación de continuidad y las ecuaciones de Euler para fluidos incompresibles. También cubre fuerzas como la presión y la gravedad.

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5.

Fluidos
5.1. Navegando
Cuando oı́mos la palabra fluido imaginamos algo que potencialmente puede manar
de un sitio a otro y que puede sortear obstáculos y estrechamientos. Aunque empleemos
o leamos expresiones como fluido eléctrico, o incluso fluido calórico, el Bachillerato y el
diccionario nos recuerdan que en primer lugar debemos pensar en lı́quidos y gases. Los
fluidos mantienen una suerte de oposición frente a los sólidos, cuyas moléculas son tan
gregarias que avanzan en grupos inalterables permitiendo sólo movimientos rı́gidos. Las
moléculas de los fluidos se tienen menos apego unas a otras y, al menos idealmente, no
ponen reparos a cambiar las distancias con sus vecinas buscando nuevas amistades.

Hay dos formas de describir el movimiento de las partı́culas de un fluido. Una es


perseguir a cada partı́cula dando su ecuación de movimiento (descripción lagrangiana), y
la otra es quedarnos quietos en un punto y medir la velocidad de la partı́cula que pasa
por allı́ (descripción euleriana). Esta segunda forma se muestra más natural a la hora de
escribir las ecuaciones básicas de la Mecánica de Fluidos. Matemáticamente corresponde
a dar una función ~v = ~v (~x, t) que para cada valor de t nos diga cuál es la velocidad de
la partı́cula que está en el punto ~x perteneciente al dominio en el que vive el fluido. En
definitiva, fijado t, la función ~v es un campo vectorial en R3 , el campo de velocidades.

La primera ecuación que veremos, es la llamada ecuación de continuidad, que expresa


la conservación de la masa. Supongamos un fluido de densidad ρ (en principio no constante)
ocupando una región V de R3 . La masa correspondiente es V ρ. Puede que parte de la
R

masa del fluido escape de la región V , pero siempre debe hacerlo fluyendo a través de la
frontera, que denotamos con ∂V . Por tanto, la variación de la masa dentro de V y el flujo
a través de ∂V deben compensarse.Z En una Z ecuación:
d ~ = 0.
ρ+ ρ~v · dS
dt V ∂V

La segunda integral representa el flujo a través de la frontera porque si dA es un pequeño


“cuadradito” en ∂V , en un tiempo dt el fluido pasará de dA a dA + ~v dt. El paralelepı́pedo
determinado por estos cuadraditos tiene masa ρ~v · N ~ |dA|dt. Por tanto la cantidad de masa
que atraviesa la frontera por unidad de tiempo (el flujo) es la integral de superficie.

La otra ecuación que introduciremos no es más que la ecuación fundamental de la


dinámica F = ma. Si ~x(t) = (x(t), y(t), z(t)) es la ecuación de movimiento de una partı́cula
de fluido, entonces debe cumplirse ~x 0 (t) = ~v (~x(t), t). A las soluciones de esta ecuación
diferencial se les llama trayectorias. Derivando una vez más, la aceleración será
∂~v ∂~v ∂~v ∂~v ∂~v
~a = ~x 00 = + v1 + v2 + v3 = + (~v · ∇)~v .
∂t ∂x ∂y ∂z ∂t
113
Donde la última igualdad es simplemente notación (bastante lógica pensando que ∇ es el
vector de derivadas parciales).
R
La fuerza que sufre la porción de fluido en la región V es, por tanto, V ρ~a, entendiendo
esta integral de volumen “vectorial”, coordenada a coordenada. En ausencia de fuerzas
externas, esta fuerza provendrá de que la porción de fluido en V es empujada (presionada)
por las partı́culas de fluido de las regiones adyacentes. Para simplificar, supongamos el
fluido dividido en pequeños cubitos. La fuerza de unos sobre otros será perpendicular a la
superficie de las caras (suponemos que no son “pegajosos”, que no hay rozamiento en los
desplazamientos paralelos) y se dirige hacia el interior de cada cubito. Se llama presión
p al módulo de esta fuerza de empuje por unidad de superficie. Las fuerzas debidas a la
presión en las direcciones x, y, z que actúan sobre la superficie ∂V de un elemento de
~ − ~ y− ~ respectivamente.
R R R
fluido, son pues − ∂V (p, 0, 0) · dS, ∂V
(0, p, 0) · dS ∂V
(0, 0, p) · dS,
Puede haber también fuerzas externas al fluido. Por ejemplo la gravedad, que en la
superficie terrestre se empeña en tirar de las cosas hacia abajo con aceleración g, dando
R
lugar a una fuerza V (0, 0, −ρg). Consideraremos sólo fuerzas conservativas, es decir,
tales que la aceleración se puede escribir como −∇φ, donde φ es cierta función, llamada
potencial, que sólo depende de la posición. Estas fuerzas externas contribuyen F~ext =
R
− V ρ∇φ. En el caso anterior φ = gz.
El modelo consiste simplemente en añadir a la ecuación de continuidad el balance de
fuerzas (ecuación dinámica).

Diccionario:
• Velocidad en cada punto e instante
Z −→Z ~v = ~v (~x, t).
d ~ = 0.
• La masa no desaparece −→ ρ+ ρ~v · dS
dt V ∂V
¡ ∂~v
Z
~
¢
• F = ma en una porción de fluido −→ F = ρ + (~v · ∇)~v .
∂V ∂t
Z Z Z
• Fuerzas de presión −→ F~1 = − ~ ~ ~
¡ ¢
(p, 0, 0) · dS, (0, p, 0) · dS, (0, 0, p) · dS
∂V ∂V ∂V
Z
• Fuerzas externas −→ F~2 = − ρ∇φ.
∂V

• Equilibrio de fuerzas −→ F~ = F~1 + F~2 .

Para hacer las ecuaciones del modelo más manejables aplicamos el teorema de la

114
divergencia. La ecuación de continuidad produce

d ¡ ∂ρ ∂ρ
Z Z Z
¢
ρ+ div(ρ~v ) = 0 ⇒ + div(ρ~v ) = 0 ⇒ + div(ρ~v ) = 0;
dt V V V ∂t ∂t

donde la última igualdad se sigue de que V es una región arbitraria. De la misma forma

∂p ∂p ∂p ¢
Z Z Z Z
F~1 = −
¡
, , =− ∇p.
V ∂x V ∂y V ∂z V

Y junto con F~ = F~1 + F~2 se sigue ρ ∂~


¡ v ¢
∂t + (~
v · ∇)~v = −∇p − ρ∇φ. Entonces, el equilibrio
de fuerzas (conservación del momento lineal, si uno quiere quedar bien) y la ecuación de
continuidad, se pueden resumir en las llamadas ecuaciones de Euler

 ∂~v
+ (~v · ∇)~v + ρ−1 ∇p + ∇φ =~0
 ∂t


(5.1)
 ∂ρ
+ div(ρ~v ) =0


∂t

Como estas ecuaciones son bastante complicadas se consideran diferentes situaciones es-
peciales. Ası́ un fluido incompresible homogéneo es aquél cuya densidad ρ es una función
constante. Limitarse a fluidos incompresibles homogéneos deja algunos fenómenos intere-
santes propios de los gases, pero se ajusta bien a los lı́quidos y al aire en las condiciones
habituales. A partir de ahora nos ocuparemos sólo de este tipo de fluidos que, con cierta
impropiedad, denominaremos simplemente fluidos incompresibles. Para ellos las ecuaciones
de Euler se reducen a
( ∂~v
+ (~v · ∇)~v + ∇ p/ρ + φ =~0
¡ ¢
(5.2) ∂t
div ~v =0

Aquı́ las incógnitas son ~v y p, ya que se supone que podemos conocer fácilmente la densidad
del fluido y φ viene dada por influencias externas. Si tenemos el fluido contenido en un
recipiente estanco, o choca contra un obstáculo, es natural imponer la condición ~v · ~n = 0
en la frontera, con ~n el vector normal, lo que significa que el fluido no la atraviesa, sino
que sólo puede deslizarse a lo largo de ella. Querrı́amos partir de una velocidad inicial
~v0 (~x) = ~v (~x, 0) y deducir la evolución del fluido. Evidentemente la presión sólo puede estar
definida salvo una constante (∇(p + cte) = ∇p, lo importante es su incremento; nótese la
necesidad de la descompresión en el buceo) pero esperamos determinar la velocidad. Para

115
dar una idea de la dificultad matemática del modelo, hay que mencionar que no se sabe
todavı́a si existen siempre soluciones bien definidas para todo tiempo, aunque se conoce la
existencia y unicidad para tiempo pequeños, y la existencia y unicidad global en el caso
bidimensional (fluidos que se mueven en capas planas) [Ma-Pu].
Siguiendo con los casos especiales, si el campo de velocidades ~v no depende del tiempo,
se dice que le fluido es estacionario. Esto no significa que se esté quieto, sino que la
velocidad de las partı́culas que lo componen sólo depende del punto por el que pasan. En
este caso, en la primera ecuación desaparece el término ∂~v /∂t.
A la función ω~ = rot ~v se le llama vorticidad. Por el teorema de Stokes, si D es una
~ De modo
R
superficie con frontera ∂D, la circulación de ~v a lo largo de ∂D es D ω ~ · dS.
que la vorticidad mide de alguna forma “los remolinos” locales, la posibilidad de que un
elemento de fluido no sólo avance y se deforme, sino que gire (véase [Va 1] §5.6, [Ch-Ma]
§1.2). Si la vorticidad es nula, se dice que el fluido es irrotacional.
El primer resultado que veremos afirma que los remolinos no pueden salir de la nada,
siempre que las partı́culas no desaparezcan o se creen espontáneamente.
Proposición 5.1 . Supongamos que se cumplen las ecuaciones (5.2) y las trayecto-
rias están definidas para todo tiempo. Si la vorticidad ω
~ se anula en t = 0 entonces es
idénticamente nula.
Dem.: Partimos de la identidad del cálculo vectorial ([Gr-Ry] 10.31.3’ con f = g):
1
(5.3) (F~ · ∇)F~ = (rot F~ ) × F~ + ∇(kF~ k2 ),
2
cuya prueba se reduce a aburrirse un rato. Sustituyendo en la primera ecuación de (5.2)
∂~v 1
+ω ~ × ~v + ∇( k~v k2 + φ + p/ρ) = 0.
∂t 2
Al tomar rotacionales se tiene (recuérdese que rot ∇ = 0)
∂~ω
(5.4) = rot(~v × ω~ ).
∂t
En este punto en [Fe-Le-Sa] §40-2 se termina la prueba diciendo “Si ω ~ = ~0 en cualquier
lugar y en cualquier instante t, ∂~
ω /∂t también es cero, ası́ que ω
~ es cero en cualquier lugar
en t + ∆t”. Esto no parece riguroso en absoluto [Ch-Ma] y nosotros trabajaremos un
poco más. Empleamos un nuevo monstruo del cálculo vectorial ([Gr-Ry] 10.31.7’):
rot(F~ × G)
~ = (G
~ · ∇)F~ − (F~ · ∇)G
~ + F~ div G
~ −G
~ div F~ .
Por la ecuación de continuidad y div rot = 0, (5.4) equivale a
∂~
ω
(5.5) + (~v · ∇)~
ω = (~
ω · ∇)~v .
∂t
Sea ~x = ~x(t) la trayectoria que sigue una partı́cula inicialmente en ~x 0 , es decir, la solución
de ~x 0 = ~v (~x, t), ~x(0) = ~x0 . Como habı́amos visto al deducir las ecuaciones de Euler, el
primer miembro de (5.5) es la derivada de la curva parametrizada ~γ (t) = ω ~ (~x(t), t). Por

116
tanto, dada ~v , (5.5) se escribe como una ecuación diferencial ordinaria ~γ 0 = H(~γ , t). De
acuerdo con la teorı́a, esta ecuación tiene solución única, que en este caso es obviamente
~γ = ~0. Por tanto ω ~ = ~0, ya que todo punto está en alguna trayectoria que partió de
t = 0.

En diferentes aplicaciones prácticas (por ejemplo en Aeronáutica) es importante estu-


diar cómo actúa un fluido sobre un objeto inmerso en él que ocupa una región sólida V .
Según el modelo, tal objeto debe sufrir una fuerza debida a la presión de los elementos de
fluido adyacentes, dada por

Z Z Z
~ =− ~ ~ ~ .
¡ ¢
E (p, 0, 0) · dS, (0, p, 0) · dS, (0, 0, p) · dS
∂V ∂V ∂V

Por razones obvias se llama empuje a esta fuerza.

Veamos dos resultados básicos concernientes a los fluidos estacionarios. El primero,


bien conocido, nos dice cuál es el empuje si el fluido está completamente parado.

Proposición 5.2 (Principio de Arquı́medes). Si ~v es idénticamente nula y φ = gz


(el potencial gravitatorio) entonces Z
~ = (0, 0, g
E ρ).
V
R
Nota: como V ρ es la masa de la región V si estuviera llena de fluido, lo que dice este
resultado es que “todo cuerpo sumergido en un fluido (incluso no incompresible), sufre un
empuje vertical y hacia arriba igual al peso del volumen de fluido que desaloja”.
~ = −
R
Dem.: Como ya habı́amos visto, por el teorema de la divergencia, E V
∇p.
~ =
R
Según la primera ecuación de (5.1), si ~v es idénticamente nula E V
ρ∇φ. Sustituyendo
φ = gz se tiene el resultado deseado.

Proposición 5.3 (Teorema de Bernoulli). En un fluido (incompresible) esta-


cionario, la cantidad 12 ρk~v k2 + p + ρφ permanece constante a lo largo de cada trayectoria.

Dem.: Multiplicando la primera ecuación de (5.2) por ρ y aplicando (5.3), en el caso


estacionario se obtiene
¡1
ω × ~v + ∇ ρk~v k2 + p + ρφ = 0.
¢
ρ~
2
Multiplicando escalarmente por ~v , se elimina la vorticidad, ∇ 12 ρk~v k2 + p + ρφ · ~v = 0.
¡ ¡ ¢¢
d ∂ dx ∂ dy ∂ dz
Y la regla de la cadena en la forma dt = ∂x dt + ∂y dt + ∂z dt , prueba que esta fórmula
equivale a
d ¡1
ρk~v (~x(t))k2 + p(~x(t)) + ρφ(~x(t)) = 0,
¢
dt 2
como se querı́a demostrar.

117
Una de las muchas aplicaciones es el estudio de la caı́da de presión cuando una tuberı́a
cilı́ndrica de sección S1 se estrecha hasta una sección S2 . Suponemos, como es natural,
que la velocidad es perpendicular a la sección antes y después del estrechamiento; pasando
de tener módulo v1 a v2 .

S1

S2

v1
v2

Siguiendo el camino inverso al empleado para deducir la ecuación de continuidad

S1
Z Z
0= div ~v = ~ = S 2 v2 − S 1 v1 ⇒ v 2 =
~v · dS v1 .
V ∂V S2

Como era de esperar, por el lado más estrecho el agua sale más rápido ([Ga] p. 374). Según
el teorema de Bernoulli
1 2 1
ρv1 + p1 = ρv22 + p2 .
2 2
Sustituyendo v2 se deduce

v12
p1 − p 2 = ρ (S 2 − S22 ).
2S22 1

Ası́ pues, con v1 constante, S2 → 0 ⇒ p1 − p2 → +∞. Entonces, como reflejan los dibujos
animados, si pisamos una mangera no explotará por el sitio por el que la hemos pisado,
sino por alguno de sección mayor (allı́ donde hay más agua esperando).

118
Ejercicios
1) Sin mirar la teorı́a: a) Explicar por qué el campo de velocidades de un fluido
incompresible homogéneo debe tener divergencia nula. b) Si ~v = ~v (~x, t) es el campo de
velocidades de un fluido y la aceleración se define como derivada temporal de la velocidad,
¿por qué la aceleración de las partı́culas del fluido no es la derivada de ~v respecto a la
última coordenada, t?
2) Si ~v = (x2 + x + z, −2xy + t, az + etx ) es el campo de velocidades de un fluido
incompresible, hallar a y calcular la aceleración que tiene la partı́cula que pasa por el
origen en t = 0.
3) Un fluido compresible homogéneo es aquél cuya densidad ρ sólo depende de t. Esto
es, tal que la densidad puede variar pero siempre por igual en todos los puntos. Demostrar
que en este tipo de fluidos si la divergencia del campo de velocidades es positiva entonces
ρ debe decrecer. ¿Qué significa esto fı́sicamente?
4) Comprobar que el campo de velocidades ~v = (x2 −y 2 )/(x2 +y 2 )2 , 2xy/(x2 +y 2 )2 , 0
¡ ¢

corresponde a un fluido incompresible estacionario, y demostrar que cada trayectoria


(x(t), y(t), z(t)) verifica y(t) = C(x2 (t) + y 2 (t)) para cierta constante C. (Esto último
equivale a verificar que la derivada de y(t)/(x2 (t) + y 2 (t)) es nula).
5) Considérese un hexaedro regular (cubo) homogéneo de lado l = 10 cm y densidad
ρ = 00 9 gr/cm3 . Suponiendo que permanece en equilibrio flotando en el agua en su posición
habitual, calcular por dónde llegará la lı́nea de flotación.
6) Repetir el problema anterior cuando el objeto que flota es un cono invertido que
tiene altura 10 cm, diámetro de la base 20 cm y densidad 00 5 gr/cm3 .
7) ¿Dónde correrı́a más deprisa un mismo rı́o, aquı́ o en la Luna? (Supóngase nula
en ambos casos la presión “atmosférica”).
8) Una tuberı́a horizontal de sección circular tiene un estrechamiento, pasando su
radio de 2 cm a 1 cm. Si el agua mana por la parte ancha a 1 m/s y la presión en la parte
estrecha es 200 000 N/m2 , hallar la presión en la parte ancha y la velocidad en la estrecha.
9) Suponiendo que la tuberı́a del problema anterior tiene un metro de longitud, repetir
el problema cuando la tuberı́a está inclinada 30o con el lado estrecho hacia abajo. (Se
supone que el caudal de agua se ajusta perfectamente a la tuberı́a, sin estrecharse).
10) Probar que si el campo de velocidades de un fluido incompresible irrotacional y
estacionario tiene dos coordenadas constantes, la tercera también lo debe ser.
11) Si una pelotita flota en el agua y la empujamos ligeramente hacia abajo, comenzará
a oscilar. Estudiar si el movimiento es armónico simple (esto es, si la fuerza es proporcional
a la distancia a la posición de equilibrio) cuando se supone ~v nula.

119
Sección 5.1

Trabajos sugeridos a sólo 3 centauros (el precio de esta fotocopia)

De la sección:
◦ Ondas en fluidos.

Generales:
◦ Las funciones de Bessel y sus aplicaciones.

Y por el mismo precio, las palabras del sabio:


Serı́a menester haber olvidado completamente la historia de la ciencia para no recor-
dar que el deseo de conocer la naturaleza ha tenido la influencia más constante y más
afortunada sobre el desarrollo de las matemáticas.
En primer lugar, el fı́sico nos plantea problemas cuya solución espera de nosotros.
Pero proponiéndolos nos ha pagado ampliamente por anticipado el servicio que podemos
hacerle si llegamos a resolverlos [Po] p. 99.

120
5.2. No creo en ti
Ahora nos fijaremos en los fluidos incompresibles que son estacionarios e irrotacionales,
es decir, con ∂~v /∂t = ~0 y rot ~v = ~0. Como ya hemos visto, la “irrotacionalidad” corres-
ponde en cierto modo a la ausencia de remolinos. Creerse que esta situación representa la
realidad fı́sica de los fenómenos que nos son familiares, depende de la fe de cada uno. Lo
cierto es que para este tipo de fluidos se pueden obtener algunos resultados matemáticos
y algunas explicaciones cualitativas.
Por (5.3), los fluidos irrotacionales deben cumplir (~v · ∇)~v = 12 ∇k~v k2 , y si además son
estacionarios la primera de las ecuaciones de Euler (5.2) requiere (~v · ∇)~v = −∇(p/ρ + φ).
Por tanto, salvo constantes la presión es
1
p = − ρk~v k2 − ρφ.
2
Éste es un caso particular del Teorema de Bernoulli en el que no sólo se tiene que la cantidad
allı́ considerada es constante a lo largo de las trayectorias, sino en todos los puntos de fluido
(que suponemos conexo). Según esto, la primera de las ecuaciones de Euler equivale a la
determinación de la presión y por tanto sólo queda la ecuación de continuidad, a la que hay
que añadir que el fluido es irrotacional y que no cambia con el tiempo (es estacionario).
La gran ventaja del nuevo modelo es que es lineal.

Diccionario:
• Fluido estacionario e irrotacional −→ ~v = ~v (x, y, z), div ~v = 0, rot ~v = ~0.

Pasemos a ver ahora un curso de Variable Compleja en menos de diez lı́neas. Con-
sideremos una función f que pasa números complejos a números complejos. Digamos que
f es derivable en z0 , en el sentido de que existe el lı́mite limh→0 (f (z0 + h) − f (z0 ))/h
con h complejo. A las funciones derivables complejas se les llama funciones holomorfas.
Si separamos f (x + iy) en sus partes real e imaginaria, que suponemos C 1 , y derivamos
aplicando la regla de la cadena derivando con respecto a x e y,

∂a ∂b ∂a ∂b
f (x + iy) = a(x, y) + ib(x, y) ⇒ f 0 = +i , if 0 = +i .
∂x ∂x ∂y ∂y

Despejando f 0 e igualando, se deducen las llamadas ecuaciones de Cauchy-Riemann

∂a ∂b ∂a ∂b
− = 0, + = 0.
∂x ∂y ∂y ∂x

De forma que sin comerlo ni beberlo, hemos probado el siguiente resultado:

121
Proposición 5.4 . Sea f (x + iy) = a(x, y) + ib(x, y) una función holomorfa, entonces
~v (x, y, z) = (a(x, y), −b(x, y), 0) = (Re f , Im f , 0) satisface div ~v = 0, rot ~v = ~0.

Estos campos de velocidades corresponden a fluidos “bidimensionales” en el sentido de


que la componente z no participa en el resultado y las partı́culas de fluido se desplazan en
capas horizontales. El resultado anterior permite establecer una correspondencia biyectiva
entre funciones holomorfas y fluidos estacionarios irrotacionales bidimensionales [Va 1].

Veamos un ejemplo interesante. Supongamos una corriente de aire que actúa sobre
un cilindro de radio uno de manera que en un corte transversal vemos que el aire se mueve
en la dirección positiva del eje X tropezando con el cı́rculo unidad

Es razonable pensar que el aire lejos del cı́rculo no se ve afectado por él, digamos ~v →
(1, 0, 0) si x2 + y 2 → ∞. Como habı́amos visto, la condición de contorno natural es que el
viento resbale en la frontera, de modo que ~v es tangente a la circunferencia unidad en cada
punto de ella. Si encontramos una función holomorfa en |z| > 1 − ² con lim z→∞ f (z) = 1
de forma que f (z) defina un número complejo tangente a la circunferencia unidad para
cada |z| = 1, tendremos “la solución”. Tal función es f (z) = 1 − z −2 . Nótese que |z| = 1
⇒ f (z) = 1 − z −2 = 1 − z 2 y con un dibujo se ve que 1 − z 2 y z son perpendiculares. Por
tanto

¡ x2 − y 2 2xy ¢
~v (x, y, z) = (Re f , Im f , 0) = 1 − 2 , , 0 .
(x + y 2 )2 (x2 + y 2 )2

En cierto modo se puede probar que ésta es “la solución”, la única solución, siempre que
supongamos que no hay circulación de aire alrededor del cı́rculo (para el caso en que hay
circulación, véase [Va 1]).

Que f (z(t)) sea tangente a la curva determinada por z(t) equivale a que f (z(t))z 0 (t)
sea real (dibújense los números complejos). Escribiendo z(t) = g(w(t)) se tiene que
(f ◦ g)(w(t))g(w(t))w 0 (t) es real, y por tanto (f ◦ g)(w(t))g(w(t)) es tangente a la curva
determinada por w(t) = g −1 (w(t)). Esto permite resolver el problema anterior para
obstáculos cuya frontera es una curva diferente de la circunferencia unidad pero relacionada

122
Fernando Chamizo. Modelización II

con ella mediante una función holomorfa con inversa holomorfa. Según un conocido teo-
rema de Riemann, todas las curvas regulares se pueden obtener de esta manera.
Recuérdese que las trayectorias asociadas al campo de velocidades son las soluciones
del sistema autónomo d~x/dt = ~v . También las funciones holomorfas nos ayudan a calcu-
larlas.
Proposición 5.5 . Sea ~v = (Re f , Im f , 0) y F una función holomorfa tal que F 0 = f ,
entonces las trayectorias cumplen Im F (x(t), y(t)) = cte.
Dem.: Sea f = a + ib y F = A + iB. Derivando F = F (x + iy) con respecto a x e y,
se tiene ∂B/∂x = b, ∂B/∂y = a. Ası́ pues

)
dx/dt =a dx dy ∂B dx ∂B dy
⇒ b +a =0 ⇒ + = 0.
dy/dt = − b dt dt ∂x dt ∂y dt

Por la regla de la cadena esto implica B = B(x(t), y(t)) =cte.


Consideremos como antes una corriente de aire con velocidad en el infinito ~v = (1, 0, 0)
que choca en el plano XY con un obstáculo, no necesariamente circular, representado
por un dominio simplemente conexo (sin agujeros) Ω ⊂ R2 con frontera regular. Como
habı́amos visto, las partı́culas de aire ejercen una fuerza sobre el obstáculo, el empuje, cuya
proyección en el plano XY (sus dos primeras coordenadas) es

Z Z
F~ = − ~ − ~ .
¡ ¢
(p, 0) · dl, (0, p) · dl
∂Ω ∂Ω

Si C ⊂ R2 es una curva cerrada que rodea al objeto se llama circulación a la integral


de la velocidad a lo largo de C recorrida en sentido positivo, que denotaremos con Γ. El
siguiente resultado implica que Γ está ı́ntimamente relacionado con la fuerza de empuje.
Teorema 5.6 (Kutta-Zhukovskii). Bajo las hipótesis anteriores la fuerza de
empuje es
F~ = (0, −ρΓ).

Dem.: Escribiendo como antes f = a + ib, se tiene p = − 12 ρ(a2 + b2 )+cte. Si x = x(t),


y = y(t) es una parametrización de ∂Ω, (dy, −dx) es el vector normal “infinitesimal”, y se
tiene
µ Z ¶
ρ ρ
Z
F~ = 2 2
(a + b )dy, − 2 2
(a + b )dy .
2 ∂Ω 2 ∂Ω

123
En ∂Ω se cumple −b/a = dy/dx porque la velocidad debe ser paralela al vector tangente.
Por tanto
−2a2 dy − 2abdx = −2b2 dx − 2abdy = 0.
Añadiendo estas cantidades a las integrales anteriores

µZ ¶
ρ
Z
(5.6) F~ = 2 2
(b − a )dy − 2abdx, 2 2
2abdy + (b − a )dx .
2 ∂Ω ∂Ω

Si h(z) = i(a + ib)2 , entonces los campos que se integran en cada una de las coordenadas
de (5.6) son (Re h, Im h) (Re ih, Im ih); en particular son irrotacionales y, por el teorema
de Stokes (o de Green), da igual integrar en ∂Ω, que en una circunferencia C de radio R
grande.
Un resultado de Variable Compleja (el desarrollo de Laurent) asegura que para |z| ≥ R
se tiene f (z) ∼ a0 + a1 /z, donde el sı́mbolo “∼” indica que ambos miembros son iguales
salvo añadir una cantidad menor en módulo que cteR −2 . La condición f (∞) = 1 implica
a0 = 1. Si a1 = α + iβ, operando se tiene que si (x, y) ∈ C
(5.7) a ∼ 1 + (αx + βy)/R2 y b ∼ (βx − αy)/R2 .
De aquı́,
b2 − a2 ∼ −a2 ∼ −1 − 2(αx + βy)/R2 y 2ab ∼ 2(βx − αy)/R2 .
Sustituyendo estas aproximaciones en (5.6) y tomando R → ∞, el término de error desa-
parece, esto es,
ρ
F~ = lim (I1 , I2 )
2 R→∞

con I1 e I2 las integrales

2 2 2 2
Z Z
¡ ¢ ¢ ¢ ¡ ¢
−1− 2 (αx+βy) dy− 2 (βx−αy) dx, (βx−αy) dy+ −1− (αx+βy) dx.
C R R C R2 R2

La parametrización x = R cos t, y = R sen t conduce a I1 = −4πα, I1 = 4πβ. Por tanto


(5.8) F~ = (−2παρ, 2πβρ).
Por la irrotacionalidad y la relación −b/a = dy/dx en la frontera, se siguen las igualdades
siguientes:
Z Z
bdx + ady = bdx + ady = 0.
C ∂Ω

Sustituyendo (5.7) en la primera integral y tomando R → ∞, se sigue α = 0. Ası́ que

124
a ∼ 1 + βy/R2 , b ∼ βx/R2 . De esto y la definición de circulación,

Z Z
Γ= adx − bdy = lim (1 + βy/R2 ) dx − βx/R2 dy = −2πβ.
C R→∞ C

Finalmente, sustituyendo en (5.8) se tiene el resultado.


Ahora podrı́amos emocionarnos y creer, como se puede leer en varios lugares, que ya
sabemos por qué los aviones pueden volar: la fuerza de empuje es la sustentación que tira
de ellos hacia arriba compensando la fuerza del peso. Pero lo cierto es que este resultado
plantea más preguntas que respuestas [Hu-Ma]. Por ejemplo, que la primera coordenada
de F~ sea nula indica que no hay fuerza de arrastre, es decir, que al soplar un objeto no lo
podemos mover. Esto no sólo es poco intuitivo sino una flagrante mentira. Nótese que por
ejemplo en el caso anteriormente estudiado del cı́rculo, la velocidad es igual en módulo por
delante que por detrás, lo que de acuerdo con el Teorema de Bernoulli conlleva presiones
iguales. Pero todos sabemos que cuando el aire o el agua inciden sobre un objeto se forma
una estela en la parte trasera del objeto, allı́ las partı́culas de fluido pierden velocidad y
se forman remolinos. No podremos explicar estos fenómenos adecuadamente sin tener en
cuenta una caracterı́stica importante que ha sido omitida en nuestro análisis: la viscosidad.
Aparte de la demoledora realidad, se puede dar un argumento teórico que mues-
tra que no podemos aferrarnos demasiado al modelo. En el caso tridimensional, con
un obstáculo Ω ⊂ R3 acotado y regular, se pueden utilizar técnicas de ecuaciones en
derivadas parciales para probar que ~v es constante salvo términos acotados por cte R −3 ,
p
con R = x2 + y 2 + z 2 . Un razonamiento parecido al empleado en la demostración del
resultado anterior, demuestra matemáticamente que el empuje es nulo (en este caso no hay
términos de orden R−1 ). Pero si la fuerza de empuje fuera nula, ningún avión tridimen-
sional podrı́a volar. Ésta es la paradoja de d’Alambert [Ma-Pu].

125
Fernando Chamizo. Modelización II

126
Ejercicios
1) Sin mirar la teorı́a: a) Indicar la relación entre las funciones holomorfas y los fluidos
incompresibles irrotacionales estacionarios. b) Enunciar el Teorema de Kutta-Zhukovskii.
2) Según el principio de los vasos comunicantes, si un lı́quido está en equilibrio en
un tubo abierto en forma de “U”, siempre el nivel de ambos coincide. Deducir esto del
teorema de Bernoulli para fluidos irrotacionales empleando que la presión a ras de agua
es la atmosférica. Los primeros barómetros de Torricelli eran esencialmente tubos de esta
forma con un extremo tapado y no cumplı́a el principio de vasos comunicantes (la diferencia
de alturas se relacionaba con la presión atmosférica). Tratar de explicar la paradoja.
3) Hallar el campo de velocidades correspondiente a la función holomorfa en el semi-
plano superior f (z) = (z − 1)−2 ; indicando también la forma de las trayectorias.
4) Comprobar que ~v = y/(x2 + y 2 ), −x/(x2 + y 2 ), 0 corresponde al campo de ve-
¡ ¢

locidades de un fluido irrotacional estacionario , y sin embargo sus trayectorias son circun-
~ 6= 0. ¿Cómo es
R
ferencias centradas en el origen y a lo largo de cualquiera de ellas ~v · dl
C
posible que haya un remolino?
5) En el ejemplo mencionado en esta sección de un cilindro circular inmerso en un
chorro de aire, hallar explı́citamente las funciones x = f (y) cuyas gráficas dan la forma de
las trayectorias en el primer cuadrante.
6) Si el cilindro circular inmerso en un chorro de aire con velocidad en el infinito
(1, 0, 0) es de radio R en vez de 1, hallar el campo de velocidades.
7) Generalizar todavı́a más el problema anterior resolviéndolo cuando la velocidad
en el infinito es (v0 , 0, 0) con v0 > 0. Indicar pgeométricamente cuál serı́a la solución si la
2 + v 2 = v , y hallar la función holomorfa
velocidad en el infinito fuera (v01 , v02 , 0) con v01 02 0
que le corresponde.
8) Un chorro de lı́quido cae desde el reposo y sin presión (sólo la atmosférica) desde
una altura de 1 m. Calcular la velocidad de las partı́culas de fluido cuando llegan abajo.
Explicar por qué la incompresibilidad implica que si el chorro no se disgrega en gotas, se
debe ir estrechando.
9) Sea la función holomorfa en |z| > 1 dada por f (z) = 1 − z −2 − iz −1 . Comprobar
que el campo de velocidades correspondiente es tangente a la circunferencia unidad en
cada punto de ella y su circulación es no nula alrededor de una curva que la rodee. Hallar
el empuje que sufrirı́a el cilindro circular correspondiente según el Teorema de Kutta-
Zhukovskii, indicando si es hacia arriba (si se elevarı́a) o hacia abajo (si descenderı́a).
10) Comprobar que las ecuaciones div ~v = 0, rot ~v = ~0 para ~v = (a(x, y), −b(x, y), 0)
coinciden con las ecuaciones de Cauchy-Riemann para f (x + iy) = a(x, y) + ib(x, y).
11) Demostrar que div y rot son operadores lineales, concluyendo que si ~v 1 y ~v2
son campos vectoriales que corresponden a fluidos irrotacionales y estacionarios, entonces
~v1 + ~v2 también lo es.

127
Sección 5.2

Trabajos sugeridos a sólo 3 centauros (el precio de esta fotocopia)

De la sección:
◦ Aplicaciones de la Variable Compleja en Fı́sica.

Generales:
◦ Econometrı́a.

Y por el mismo precio, las palabras del sabio:


De este modo, en el estudio de las funciones de variables complejas, el analista, al
lado de la imagen geométrica que es su instrumento habitual, encuentra muchas imágenes
fı́sicas que puede utilizar con el mismo éxito.
Gracias a estas imágenes, puede ver de una ojeada lo que la deducción pura no le
mostrarı́a sino sucesivamente. Reúne ası́ los elementos dispersos de la solución y, por una
especie de intuición, adivina antes de poder demostrar. [Po] p. 102.

128
5.3. Mares de hiel
Pensemos en el siguiente experimento que no es conveniente hacer ni siquiera en presen-
cia de un adulto: Tomamos dos vasos idénticos, uno lleno de miel y otro de agua, y los
volcamos repentinamente. Hay una gran diferencia en ambos casos. El agua cae enseguida
mientras que a la miel le cuesta más salir del recipiente. La explicación no está en la
densidad, de hecho la miel es algo más densa y al pesar más podrı́amos pensar que cae
más rápidamente (aunque Galileo y nuestro profesor de Fı́sica se iban a echar las manos
a la cabeza). Parece que la razón es que la miel se pega a las paredes del recipiente, y
terminado el experimento hay que fregarlo bien. Pero esto no explica por qué la miel de
la parte central también cae despacio. Hay una especie de rozamiento de la miel consigo
misma que impide que partı́culas rápidas y lentas sean vecinas.
Según el modelo introducido para obtener las ecuaciones de Euler, suponiendo el fluido
dividido en pequeños cubitos, sobre cada uno de ellos actúan unas fuerzas de presión
perpendiculares a las caras. Ahora queremos introducir una fuerza de rozamiento que
frene a un cubito si los adyacentes van mucho más despacio. Esto es como decir que los
elementos de fluido son pegajosos, viscosos.

v2

v1
Rozamiento

v2

Es natural suponer que este rozamiento será proporcional a la tasa de variación de


la velocidad, es decir, que será 100 veces más enérgico tratando de evitar una variación
de 7m/s con respecto a los elementos adyacentes, que una de 00 07m/s. La fuerza de
rozamiento actuará en la superficie de cada elemento de fluido ya que es ahı́ donde roza con
otros elementos. Según lo dicho parece sensato considerar en nuestro balance de fuerzas,
además de las de presión y las externas, otra dada por (véase en [Va 1] una deducción a
partir de primeros principios)
Z
F~3 = ν ~
∇~v · dS
∂V

donde ν es una constante positiva llamada viscosidad, que depende del apego que tengan
las partı́culas del fluido a que su velocidad no desentone con las de las partı́culas de los
alrededores. La notación empleada significa que el gradiente se aplica a cada coordenada y
se integra el resultado. Lo que estamos diciendo es que el rozamiento es proporcional a la

129
suma (integral) de todas las variaciones de la velocidad. La constante de proporcionalidad
es la viscosidad y ésta es más de mil veces mayor en la miel que en el agua, por eso su
caı́da se ve en los instantes iniciales sensiblemente ralentizada.
El modelo de fluido correspondiente a las ecuaciones de Euler no contempla esta fuerza,
lo cual da cuenta de algunas de sus consecuencias poco intuitivas e irreales. Parafraseando
a J. von Neumann [Fe-Le-Sa], utilizar exclusivamente las ecuaciones de Euler equivale a
estudiar el agua seca. La viscosidad está detrás de los fenómenos turbulentos que parecen
continuamente en Aerodinámica e Hidrodinámica. Sin ella, en la mayorı́a de los casos sólo
obtendremos explicaciones cualitativas

Diccionario:
~
• Fuerza debida a la viscosidad −→ F~3 = ν ∂V ∇~v · dS.
R

• Equilibrio de fuerzas −→ F~ = F~1 + F~2 + F~3 .

Ya sabı́amos que F~ = V ρ ∂ρ ~1 = − ~2 = −
R ¡ ¢ R R
∂t + (~
v · ∇)~
v , F V
∇p y F V
ρ∇φ. Ahora,
por el teorema de la divergencia

Z Z
F~3 = ν div ∇~v = ν ∆~v .
V V

El equilibrio de fuerzas F~ = F~1 + F~2 + F~3 junto con la ecuación de continuidad lleva ahora
a las ecuaciones de Navier-Stokes (para fluidos incompresibles)

( ∂~v
+ (~v · ∇)~v + ρ−1 ∇p − ν∆~v + ∇φ = ~0
(5.9) ∂t
div ~v = 0

En las ecuaciones de Euler la condición de frontera natural era que el fluido se deslizase
por el obstáculo o la frontera, es decir, que no hubiera componente normal de la velocidad.
Ahora, como suponemos que las partı́culas son “pegajosas”, en los puntos de contacto con
un obstáculo o frontera inmóviles, se debe tener ~v = ~0 (condición de no deslizamiento).
Los y las que se afeiten pueden hacerse una idea de ello, notando que los pequeños vellos
muchas veces se rebelan al intentar que el agua del grifo los arrastre.
Si el estudio matemático de las ecuaciones de Euler no está completado, en el caso de
las ecuaciones de Navier-Stokes la situación es mucho más primaria. De hecho pertenece a
los Problemas del Milenio del Clay Matematics Institute, concediéndose un premio de

130
un millón de dólares para el que sea capaz de resolver en sentido afirmativo o nega-
tivo los problemas básicos de existencia y regularidad de soluciones. Además las ecua-
ciones de Navier-Stokes son especialmente refractarias a los métodos numéricos, ya que la
fenomenologı́a al uso sugiere que hay una fina “capa lı́mite”, de la que hablaremos más
adelante, donde el campo de velocidades es casi discontinuo (véase un ejemplo sencillo e
ilustrativo en [Va 1] §14.2).

Para ver cómo funcionan las ecuaciones de Navier-Stokes en relación con las de Eu-
ler, pensemos en una situación idealizada (demasiado) del mar cuando sopla un viento
uniforme paralelo a la costa. Supongamos que esto hace que todas las partı́culas de la
superficie, representada por R × R+ , tengan inicialmente velocidad (v0 , 0), y queremos
saber su evolución cuando el viento deja de soplar de pronto. La simetrı́a del problema
sugiere buscar una solución del tipo ~v (x, y, t) = (u(y, t), 0). Se puede comprobar que la
única solución de esta forma de las ecuaciones de Euler (5.9) con ~v y p acotadas y regu-
lares, bajo la condición inicial ~v (x, y, 0) = (v0 , 0) y ~v ·~n(x, 0, t) = 0; es la solución constante
~v (x, y, t) = (v0 , 0). Es decir, como no hay rozamiento las partı́culas siguen su curso sin mo-
lestarse unas a otras y sin perder velocidad. En el caso de las ecuaciones de Navier-Stokes,
la condición natural de no deslizamiento es que la costa sujete al mar, y el rozamiento se
irá transmitiendo de manera que la velocidad pasa gradualmente de cero en la costa a v 0
en el infinito de forma cada vez más suave. Por efecto del roce con la costa, en ausencia
de viento, el mar tiende a pararse.

Proposición 5.7 . La única solución de la forma ~v (x, y, t) = (u(y, t), 0) de las ecua-
ciones de Navier-Stokes (5.9) en R × R+ con φ = 0 y con ~v y p acotadas y regulares,
verificando las condiciones de contorno
~v (x, y, 0) = (v0 , 0), ~v (x, 0, t) = (0, 0), lim ~v (x, y, t) = (v0 , 0),
y→∞

para y, t > 0; es


µ y/ 4νt ¶
2v
Z
−v 2
~v (x, y, t) = √0 e dv, 0 .
π 0

Dem.: Desarrollando (5.9), se obtiene

∂u ∂p ∂2u ∂p
+ ρ−1 − ν 2 = 0, = 0.
∂t ∂x ∂y ∂y

Por la segunda ecuación, p sólo depende de x y t. Como ∂u/∂t − ν∂ 2 u/∂y 2 sólo depende

131
de y y t, la primera implica que

∂u ∂2u ∂p
− ν 2 = f (t), = −ρf (t).
∂t ∂y ∂x

Integrando, p(x, t) = −ρf (t)x + g(t), y para que sea acotada, necesariamente f ≡ 0. De
forma que u satisface una “ecuación del calor”

∂u ∂2u
− ν 2 = 0, u(y, 0) = v0 , u(0, t) = 0, lim u(y, t) = v0 ,
∂t ∂y y→∞

con t, y > 0. Es fácil comprobar que la función del enunciado resuelve este problema
(compárese con [Dy-Mc] p.109). La unicidad se sigue por un principio del máximo.

Nótese que cuando y → ∞, t > 0, ~v (x, y, t) tiende a (v0 , 0) con rapidez exponencial
R∞ 2 √
( 0 e−v dv = 21 π, [Gr-Ry] 3.323.2). Apenas hay diferencia con la solución de las

ecuaciones de Euler si y/ νt >cte. Es decir, en tiempo t, el roce de la costa sólo habrá

afectado sensiblemente a la capa 0 < y ≤cte νt.

La no linealidad de las ecuaciones (5.9) implica que hay que tener cuidado al tratar de
hacer experimentos a escala: Un avión comercial de 50 metros de longitud a 900 km/h no
volará igual que una reproducción de medio metro en un túnel de viento con aire a 9 km/h.
El siguiente sencillo pero importante resultado, cuya prueba se reduce a un cálculo trivial,
indica cuál es la ley de escala.

Lema 5.8 (Reynolds 1883). Si ~v (~x, t) satisface (5.9), entonces dadas constantes α y β,
el campo de velocidades β −1~v (α~x, αt/β) también verifica (5.9) siempre que ν se sustituya
por να−1 β −1 , y φ(~x) y ρ−1 p(~x, t) por β −2 φ(α~x) y β −2 ρ−1 p(α~x, αt/β).

De esta forma, si queremos estudiar un objeto de longitud L inmerso en un fluido


a valocidad V , podemos reducirlo todo a escala unitaria con α = L, β = V (nótese que
k~xk ≈ 1 ⇒ kα~xk ≈ L y k~v k ≈ V ⇒ kβ −1 ~xk ≈ 1). A la cantidad adimensional Re = ν −1 LV ,
se le llama número de Reynolds. Según la teorı́a de la capa lı́mite de Prandtl (lo de “teorı́a”
es en gran medida una aspiración), cuando el número de Reynolds es grande, entonces la
solución de las ecuaciones de Navier-Stokes se comporta como la de las ecuaciones de Euler
fuera de una delgada capa de espesor aproximado Re−1/2 . Esta capa es responsable de la
generación de turbulencia y vorticidad [Hu-Ma], [Va 1].

Para terminar, veamos qué nos dicen las ecuaciones de Navier-Stokes acerca del flujo
estacionario de un fluido a través de una tuberı́a. En el caso de las ecuaciones de Euler,
vimos que las variaciones de presión estaban asociadas a estrechamientos de la tuberı́a,

132
pero ahora será necesaria una variación de presión para que haya flujo en ausencia de
fuerzas externas. La razón es el “rozamiento” de las paredes.
Digamos que la tuberı́a se extiende a lo largo del eje Z y es el cilindro x 2 + y 2 ≤ R2 .
Suponemos el flujo estacionario y que la velocidad sigue la dirección de la tuberı́a. Esto,
la simetrı́a del problema y la adherencia en las paredes, sugieren
p
(5.10) ~v (~x, t) = (0, 0, u( x2 + y 2 )) con u(R) = 0.

R
z

Teorema 5.9 (Poiseuille 1840). Las soluciones de la forma (5.10) de las ecuaciones
de Navier-Stokes (5.9) con φ = 0, tienen

γ
u(r) = (R2 − r2 )
4νρ

donde γ > 0 es una constante que indica la caı́da de presión por unidad de longitud, esto
es, p = −γz+cte.
Dem.: La ecuación de continuidad se cumple trivialmente, mientras que la primera
ecuación implica, coordenada a coordenada,

∂p ∂p ∂p p
0=− , 0=− , 0 = −ρ−1 + ν∆f con f (x, y) = u( x2 + y 2 ).
∂x ∂y ∂z

De aquı́ se deduce que p no depende de x ni de y. Como ∆f es función de x e y, mientras que


ρ−1 ∂p/∂z lo es a lo más de z, se deduce que ∂p/∂z es una constante, que llamaremos −γ.
Como se afirma en el enunciado, p = −γz salvo constantes. Por otra parte, tras unos
cálculos, o inmediatamente usando la fórmula del laplaciano en polares ([Va 1] Apéndice II,
[Gr-Ry] 10.612.5)
p
∆f (x, y) = r −1 (ru0 )0 (r) con r = x2 + y 2 .

Al resolver la ecuación diferencial 0 = ρ−1 γ + νr −1 (ru0 )0 se obtiene la solución general

γ 2
u(r) = − r + A log |r| + B.
4νρ

133
Para que ~v sea diferenciable en x = y = 0, el centro de la tuberı́a, se debe tener A = 0,
mientras que u(R) = 0 implica B = γR2 /(4νρ).
Como es intuitivo, la velocidad es mayor en el centro de la tuberı́a porque es la zona
más alejada de los bordes, donde se produce el rozamiento. Fijada la velocidad central
u(0), si ν o ρ crecen, γ también debe crecer. Es decir, necesitamos hacer más presión para
desplazar por una tuberı́a fluidos más viscosos y densos. Si R disminuye, el centro estará
más cerca de los bordes, con lo cual no sólo disminuirá la sección, sino que aumentará
el rozamiento, y con el mismo esfuerzo el flujo será menor. Concretamente, sea Q el
~ con D el disco
R
flujo a través de cualquier sección transversal, esto es, Q = D ρ~v · dS
2 2
{x + y ≤ R, z = cte}. Entonces con la notación anterior, un cálculo prueba:
Corolario 5.10 (Ley de la cuarta potencia). El flujo viene dado por

πγ 4
Q= R .

Podemos pensar en términos médicos las consecuencias de la dependencia altamente


no lineal en R. Si queremos conservar el flujo de sangre a través de una arteria que se ha
estrechado a la mitad (¿colesterol?) el gradiente de presión γ debe multiplicarse por 16, lo
que producirá una notable hipertensión [Mz]. El ejemplo no es históricamente anecdótico,
ya que Poiseuille desarrolló sus investigaciones para entender el flujo de la sangre a través
de los capilares.

134
Ejercicios
1) Sin mirar la teorı́a: a) Indicar en qué consiste la condición de no deslizamiento y
por qué es natural. b) Definir, al menos intuitivamente, la viscosidad.
2) Queremos hacer pruebas a escala para construir una avioneta de 10 m de longitud
que vaya a 300 km/h. En nuestro túnel de viento podemos emplear un gas enrarecido cuya
viscosidad es el 25% de la del aire, y hacer que se mueva hasta a 150 km/h. Estimar la
longitud del modelo a escala de la avioneta que podrı́amos usar.
¡ R y/√4νt −v2
3) Comprobar que el campo de velocidades 0 e dv, 0, 0) realmente satisface
las ecuaciones de Navier-Stokes con p = φ = 0.
4) Buscar el análogo de la ley de Poiseuille para un fluido que fluye entre los planos
z = 0 y z = δ de forma que la velocidad sea constante en cada plano intermedio paralelo
a ellos, y que además sea siempre paralela al eje OX.
5) Si hacemos pasar un chorro a presión por una tuberı́a cilı́ndrica y fotografiamos el
momento en el que sale, hallar qué forma tendrı́a teóricamente usando la ley de Poiseuille.
6) En ausencia de gravedad, un astronauta puede beberse su lata de refresco (330 ml)
en dos minutos aspirando por una pajita. Suponiendo aplicable la ley de la cuarta potencia,
calcular cuánto tiempo tardarı́a si aspirarse con igual presión pero el radio de la pajita se
redujera a la mitad.
7) En ausencia de viscosidad habı́amos probado la fórmula p1 − p2 = 12 ρv12 (S12 S2−2 − 1)
cuando una tuberı́a se estrecha. Tratar de argumentar, al menos intuitivamente, por
qué tipo de desigualdad (mayor o menor) habrı́a que reemplazar la igualdad cuando hay
viscosidad.
8) Estudiar en qué cambia la ley de Poiseuille p si se supone que φ es el potencial
¡ ¢
gravitatorio gz y ~v sigue siendo de la forma 0, 0, u( x2 + y 2 ) . Estudiar también los
cambios si el tubo se traslada a velocidad v0 por el eje OZ, de forma que la condición de
no deslizamiento pase a ser u(R) = v0 .
9) Aparentemente, según la ley de la cuarta potencia, si ν → 0 el flujo tiende a
infinito. Esto es fı́sicamente ilógico e incongruente con el hecho de que formalmente las
ecuaciones de Euler se obtienen a partir de las de Navier-Stokes cuando ν = 0. Explicar
esta paradoja.
10) Comprobar que si f : R2 −→ R es radial, esto es, f (x, y) = u(r) con r = x2 + y 2 ;
p

entonces ∆f = r −1 (ru0 )0 .
11) Probar que la vorticidad ω
~ = rot ~v verifica ∂~
ω /∂t = rot(~v × ω
~ ) + ν∆~
ω.

135
Sección 5.3

Trabajos sugeridos a sólo 3 centauros (el precio de esta fotocopia)

De la sección:
◦ El movimiento de las olas.
◦ Resistencia del aire, ley de Stokes.
◦ Modelos de circulación de la sangre.

Generales:
◦ Geometrı́a proyectiva y visión artificial.

Y por el mismo precio, las palabras del sabio:


¿Cómo es necesario tratar las ecuaciones de la fı́sica matemática? ¿Debemos simple-
mente deducir de ellas todas las ecuaciones y considerarlas como realidades intangibles?
Lejos de ello; lo que deben enseñarnos, sobre todo, es lo que se puede y se debe cambiar
en ellas. Ası́ es como obtendremos de las mismas algo útil. [Po] p. 98.

136
Déjame alguna experiencia, déjame participar 1

¡Eureka!

Material:
- Una pelota pequeña.
- Un cazo con agua.
- Una regla.
- Un cordel.
- Un rotulador.
- Un peso de cocina.
- Un calibre o nonio (opcional).

Dejemos la pelota en el cazo de agua y marquemos la lı́nea de flotación con el rotulador


(para ello será conveniente sujetar la pelota con la mano sin hundirla y quizá marcar sólo
algunos puntos que pueden unirse más fácilmente con ella fuera del agua).

En la circunferencia que conforma el paralelo determinado por la lı́nea de flotación


marquemos dos puntos diametralmente opuestos. Para ello podemos simplemente extender
el cordel sobre ella, desenrollarlo, marcar el punto medio y volverlo a enrollar.

l
M
M
R

Entre estos dos puntos situemos el cordel lo más tenso posible de manera que describa un
arco de meridiano que pase por la parte antes sumergida y midámoslo. Midamos también
el radio de la pelota (con el nonio esto es trivial, también se puede utilizar el cordel y a
partir de la longitud del meridiano hallar el radio). Los valores para la longitud de arco y
el radio correspondientes a un experimento real* fueron l = 80 9 cm y R = 20 8 cm.

*
N. del A. Empleé una pelota de goma, parecida a las que se les suelen dar a los perros, algo menor
que una de tenis. Marcar la lı́nea de flotación fue más dificultoso de lo previsto. Señalé algunos puntos
y si al volver a poner la pelota en el cazo no quedaban a ras de agua los corregı́a. Después completé
aproximadamente la circunferencia ayudándome de un papel puesto a modo de cucurucho.

137
Apliquemos ahora la fórmula

4π 3 ¡ l ¢ l
R 3 − 2 sen2 sen4
3 4R 4R

con l y R en centı́metros (que con los datos citados resulta 470 25). Podemos comprobar
utilizando el peso de cocina que esto coincide con bastante precisión con el peso de la
pelota en gramos (en nuestro caso ≈ 45 gr). Es decir, podemos saber cuánto pesa una bola
ligera sin más que examinar cuánto flota.
Explicación: Para que la pelota esté en equilibrio, el empuje debe coincidir en módulo
con el peso. Según el Principio de Arquı́medes, esto equivale a

Z
mg = g ρ.
V

En el sistema CGS (centı́metros, gramos, segundos) la densidad del agua es ρ = 1, y con-


secuentemente la fórmula anterior implica que la masa coincide con el volumen. Lo único
que hay que hacer es recordar los viejos tiempos de Cálculo II y Cálculo III, comprobando
que la integral triple para hallar el volumen del segmento esférico que subtiende un arco
de longitud l, da como resultado la fea fórmula en términos de l y R antes enunciada.

138
Déjame alguna experiencia, déjame participar 2

Un soplo de aire

Material:
- Una servilleta.
- Un lápiz.
- Una tarjeta de visita.
- Un mechero.

Veamos dos sencillas pero sorprendentes experiencias. Para la primera, sujetemos con
los dedos la servilleta de papel paralelamente a una de sus aristas, y cerca de ella, a lo
largo del lápiz; de manera que el resto de la servilleta caiga ligeramente con respecto a la
horizontal por su propio peso.

Si soplamos perpendicularmente al lápiz en la dirección tangencial a la superficie de


la servilleta, cabrı́a esperar que ésta cayese todavı́a más por la fuerza del aire, sin embargo
en contra de toda intuición la servilleta asciende levemente.

Para la segunda, pongamos la tarjeta de visita frente a nosotros, a unos 20 cm, y


el mechero encendido detrás de ella. Cuando soplamos con fuerza contra la tarjeta, la
llama del mechero de acerca hacia nosotros. Si variamos la posición del mechero, man-
teniéndolo siempre detrás de la tarjeta, seguiremos observando una desviación de la llama
que contradice lo que cabrı́a esperar.

Explicación: En ambos casos se puede dar una explicación cualitativa por medio del
Teorema de Bernoulli. Recuérdese que, según éste, a lo largo de las trayectorias se debe
cumplir
1
ρk~v k + p = cte.
2
Y bajo la hipótesis de irrotacionalidad, esta constante es independiente de la trayectoria.

139
En el primer experimento, una mayor velocidad del aire en la cara de arriba genera una
depresión que eleva la servilleta. En el segundo experimento, el aire del soplido después de
chocar con la tarjeta de visita se dispersa tangencialmente a ésta. La velocidad grande en
comparación con las partı́culas vecinas de la parte de atrás, crea de nuevo una depresión
que las aspira hacia adelante.
En realidad, como ya hemos mencionado, esta explicación es sólo cualitativa, porque
los fenómenos son más complicados, y hay turbulencias que sólo se podrı́an entender te-
niendo en cuenta la viscosidad del aire.

140
Déjame alguna experiencia, déjame participar 3

Rebosa el recipiente

Material:
- Una sartén lo más amplia posible.
- Una pajita de refresco articulada o un tubo flexible de goma.
- Un reloj con segundero o cronómetro.
- Un vaso.

Llenemos la sartén con agua y pongámosla sobre algún soporte que la mantenga a
cierta altura. Adosemos la pajita articulada o el tubo a la sartén de manera que un
extremo esté sumergido hasta el fondo y el otro (el más largo) asome por fuera a modo de
sifón. Para que no se mueva podemos solicitar la ayuda de alguien o utilizar una pinza que
oprima muy poco. Aspirando por la pajita se consigue que el agua comience a salir y caiga
en un vaso colocado justo a continuación y de capacidad despreciable en comparación con
la de la sartén.

h 

B 

Inclinando la pajita o moviendo el tubo podemos hacer que varı́e la diferencia de


alturas, h, entre la superficie del agua de la sartén y el orificio de salida de la pajita. Si con
ayuda del reloj (y quizá de una calculadora) hallamos el logaritmo del tiempo T que tarda
en llenarse y rebosar en función del logaritmo de h para unos cuantos valores, resulta que
al representar los puntos correspondientes, éstos se sitúan aproximadamente en una recta
cuya pendiente está cercana a −1/2.
Por ejemplo, en un experimento real se obtuvo la tabla

log h → 20 07, 10 93, 10 79, 10 61, 10 41, 10 16, 00 79, 00 18


log T → 20 48, 20 56, 20 64, 20 77, 20 89, 30 04, 30 26, 30 58

141
que está aproximada por la recta y = −00 59x + 30 71 con un error que tı́picamente es del
orden de una centésima.

3.8

3.6

3.4

3.2

2.8

2.6

2.4

2.2

2
0 0.2 0.4 0.6 0.8 1 1.2 1.4 1.6 1.8 2

Explicación: De nuevo apelaremos al Teorema de Bernoulli, ésta vez en un caso que


da lugar al llamdo Teorema de Torricelli.
El agua que está más arriba va empujando a la de debajo, con lo cual es natural
suponer que las trayectorias conectan un punto A situado en la superficie del agua de la
sartén, con un punto B en el orificio de salida. Por la gran capacidad de la sartén podemos
suponer que el nivel del agua no se modifica significativamente al llenarse el vaso y se tiene
vA = 0. Por otra parte, tanto en A como en B la presión que actúa es la atmosférica (el
lı́quido no está “comprimido”), pA = pB = patm . Por el Teorema de Bernoulli:
1 2 1 2 2
ρvA + pA + ρghA = ρvB + pB + ρghB ⇒ vB /h = 2g.
2 2
Con lo cual el agua sale con la misma velocidad que alcanzarı́a un objeto soltado en caı́da
libre desde altura h al transformar su energı́a potencial en cinética (Teorema de Torricelli,

nótese que 12 mv 2 = mgh ⇒ v = 2gh). Por otra parte, dicha velocidad es inversamente
proporcional al tiempo que tarda en llenarse el vaso (aunque la relación entre velocidad y
flujo no es tan fácil como pudiera pensarse porque inicialmente las velocidades no son todas
perpendiculares a la sección de la pajita [Fe-Le-Sa]). Es decir, hT 2 = cte, y tomando
logaritmos se obtiene que log T depende linealmente de log h con pendiente −1/2.
Nótese que experimentalmente, al relacionar log h y log T hemos obtenido una recta
de pendiente −00 59 en lugar del valor teórico −00 5, esto es, hay un error relativo de algo
más del 15%. Es natural algún tipo de error sensible debido a que no consideramos la
viscosidad, pero es extraño que la pendiente sea menos que la teórica, ya que la viscosidad
deberı́a ralentizar el flujo. El error se reduce a la mitad si descartamos la primera medida
(¿error experimental?), pero que sea por defecto en vez de por exceso permanece entre los
misterios de los experimentos caseros.

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