AÑO 2010
COLEGIO SALESIANO “SANTA CECILIA”
DEPARTAMENTO DE CIENCIAS
BIOLOGIA GENERAL “II”
EXPOSICION DE CIENCIAS
TEMA: SISTEMA ESQUELETICO U OSEO
Integrantes:
Rodrigo Alexis Morales Fuentes #37
Cristian Rodrigo López Lovato #25
SEGUNDO AÑO DE BACHIILERATO “C”
Prof. Yul Engelbert Garcia Linares
El esqueleto es el sistema biológico que proporciona soporte y apoyo
a los tejidos blandos y músculos en los organismos vivos. El sistema
esquelético tiene funciones de locomoción, sostén y protección. Los
vertebrados presentan un esqueleto interno o endoesqueleto,
constituido por huesos, que se unen entre sí por las articulaciones. La
ciencia que se encarga de estudiar los huesos se denomina
osteologia.
Funciones que desempeña el esqueleto
(exoesqueleto y endoesqueleto) en los
organismos del reino Animal.
Endoesqueleto
El endoesqueleto es una estructura interna de soporte de un animal.
En tres phyla y una subclase de animales, se pueden encontrar
endoesqueletos de complejidades muy distintas: Chordata,
Echinodermata, Porifera y Coleoidea.
El endoesqueleto permite al cuerpo moverse, además de tener la
función de dar forma al animal, permitir la fijación de músculos y
tendones y proteger el sistema nervioso. En los vertebrados
superiores, también protege la mayoría de los órganos vitales.
El verdadero endoesqueleto deriva del tejido del mesodermo, estos
pueden ser encontrados en los echinodermos y chordatas. Los de filo
porífera consisten en espículas microscópicas de cal o silicio o
también consistir en una red de espongina. Por su parte los Coleoidea
no tienen lo que se puede considerar un verdadero endoesqueleto;
consiste más bien en un exoesqueleto de un molusco que evolucionó
en estructuras internas, siendo la concha de la sepia un claro
ejemplo. Tienen tejido cartilaginoso en su cuerpo, no mineralizado,
especialmente en la cabeza, formando lo que parece ser un primitivo
cráneo.
Una de las mayores ventajas del endoesqueleto sobre el
exoesqueleto es el mayor soporte estructural que otorga.
Exoesqueleto
El exoesqueleto es el esqueleto externo continuo que recubre toda la
superficie de los animales del filo artrópodos (arácnidos, insectos,
crustáceos, miriápodos y otros grupos relacionados), donde cumple
una función protectora, de respiración y otra mecánica,
proporcionando el sostén necesario para la eficacia del aparato
muscular. También se llama exoesqueleto a la base, frecuentemente
mineralizada, que secretan los corales (clase Anthozoa del filo
Cnidaria).El exoesqueleto es una cubierta externa producida por la
actividad secretora de las células epidérmicas. El exoesqueleto está
compuesto por el polisacárido quitina, un polímero formado por
cadenas rectas y simples (no ramificadas) de N-acetil-2-D-
glucosamina, un monosacárido que incluye nitrógeno en su
composición. En algunos casos el exoesqueleto aparece calcificado,
reforzado por la aposición de carbonato cálcico; es el caso de muchos
crustáceos, como los cangrejos o las langostas. El exoesqueleto sirve
también de depósito de productos de excreción, como la guanina, lo
que es a veces causa de colores vivos o brillo metálico, como se
observan en muchos artrópodos.
El exoesqueleto es realmente continuo, pero aparece estructurado en
zonas engrosadas (escleritos) que se articulan por líneas o zonas
donde es menor el espesor. En artrópodos de vida aérea, como los
insectos o los arácnidos, el exoesqueleto se continúa hacia las
cavidades respiratorias (pulmones o tráqueas) allí donde éstas se
abren al exterior, tapizándolas.
El exoesqueleto favorece la fosilización, especialmente la de formas
marinas, como crustáceos o trilobites, que frecuentemente lo
presentan mineralizado.
Los huesos del esqueleto humano
El esqueleto axial, que son los huesos situados a la línea media o
eje, y ellos soportan el peso del cuerpo como la columna vertebral. Se
encargan principalmente de proteger los órganos internos.
El esqueleto apendicular, que son el resto de los huesos
pertenecientes a las partes anexas a la línea media (apéndices);
concretamente, los pares de extremidades y sus respectivas cinturas,
y ellos son los que realizan mayores movimientos como la muñeca.
Esqueleto axial: 80 huesos aproximadamente
Huesos de la columna vertebral (raquis): 26 huesos aproximadamente
Cervicales (cuello): 7
Torácicos: 12
Lumbares: 5
Sacro: 1 (formado por la fusión de 5 vértebras)
Cóccix: 1 (formado por la fusión de 4 vértebras)
Huesos de la cabeza: 29 huesos
Cráneo: 8
Cara: 14
Oído: 8
Hioides: 1 (hueso no articulado con el esqueleto)
Huesos del Tórax (25)
Costillas: 24 (12 pares)
Esternón: 1
Esqueleto apendicular: 126 huesos
Huesos de la cintura escapular: 4 huesos
Huesos de las extremidades superiores: 30 x 2
Brazo: 1 x 2
Antebrazo: 2 x 2
Mano:
Carpo (muñeca): 8 x 2
Metacarpo (mano): 5 x 2
Falanges (dedos): 14 x 2
En los miembros superiores y pectorales: 64
Brazos y manos: 60
Hombros: 2 clavículas y dos escápulas.
En los miembros inferiores y pélvicos: 62
Piernas y pies: 60
Pelvis: 2 huesos pélvicos (formados por la fusión del ilion, isquion y
pubis)
Los huesos de la cabeza forman una especie de caja ósea, el
CRÁNEO, constituido por ocho huesos que se sueldan entre sí por
medio de SUTURAS, que son uniones que no permiten el movimiento.
La función del cráneo es la de proteger el encéfalo.
Los huesos de la cara también conforman el cráneo. Cuando
masticamos, movilizamos el único hueso móvil de la cabeza, el
MAXILAR INFERIOR O MANDÍBULA.
Al esqueleto del tronco podemos movilizarlo para recoger un objeto
del suelo o desplazarnos, ampliar el tórax en una inspiración
profunda, etc.
Éste comprende un eje flexible, la COLUMNA VERTEBRAL, que forma
una especie de "jaula", y la CAJA TORÁXICA, con las COSTILLAS y el
ESTERNÓN. En su interior se alojan órganos importantes, como el
corazón y los pulmones.
La columna vertebral está formada por 33 huesos pequeños, las
VÉRTEBRAS, que permiten la realización de movimientos diversos
como inclinar la cabeza cuando asentimos, elevar el mentón, etc.
Numerosos músculos, que se fijan a las vértebras, posibilitan dichos
movimientos. Otros se insertan en las costillas exteriormente,
provocando una dilatación de la caja torácica en los movimientos de
inspiración.
Los MIENBROS SUPERIORES e inferiores están unidos al tronco, por
medio de las CINTURAS. La cintura ESCAPULAR, para los miembros
superiores, y la cintura pélvica, para los inferiores. En el primer caso,
formada por dos huesos, el OMÓPLATO y la CLAVÍCULA, y en el ultimo
por un solo hueso, el ILÍACO, que a su vez esta formado por tres
huesos soldados.
Cintura escapular: Fija la articulación glenohumeral (hombro) al
tronco, de manera que constituye la comunicación entre el brazo y el
tronco. La cintura escapular se encuentra formada por la escápula
(omoplato), la clavícula y el esternón.
Cintura pélvica: La cintura pélvica se encuentra firmemente unida al
esqueleto axil por medio de la articulación sacro-ilíaca, además los
dos huesos coxales se unen entre sí en la sínfisis púbica.
El proceso de desarrollo del hueso
Cada uno de los componentes individuales del sistema esquelético
crece por mecanismos diferentes, los huesos largos de las
extremidades (húmero, radio, cúbito, fémur, tibia y peroné) tienen
placas de crecimiento o fisis en cada extremo, cada una contribuye
en grado variable a al crecimiento longitudinal de cada hueso
individual, así como al de la extremidad mediante un proceso
denominado osificación endocondral.
Los extremos de cada hueso largo están formados por la epífisis,
estas están cubiertas por un cartílago articular y forman las
articulaciones. Al principio las epífisis son completamente
cartilaginosas y van osificándose de forma progresiva con el
crecimiento, el cartílago articular tiene también potencial de
crecimiento, lo que contribuye al desarrollo de la epífisis.
El anillo pericondral que rodea a las fisis, así como el pericondrio que
rodea a las epífisis y el periostio que rodea la región metafisaria y
diafisaria el hueso, contribuyen al crecimiento por aposición o
crecimiento circunferencial.
Los huesos que no tiene fisis, como la pelvis, escápula, carpianos y
tarsianos, crecen por aposición de hueso procedente del pericondrio y
el periostio que los rodean. Otros huesos, como los metacarpianos,
metatarsianos, falanges y vértebras crecen por una combinación
entre osificación endocondral y por aposición.
Los traumatismos, infecciones, defectos nutricionales (raquitismo),
errores innatos del metabolismo, así como otros procesos
metabólicos pueden afectar a cualquiera de estos procesos de
crecimiento, provocando una alteración característica en una función
concreta del crecimiento.
Los problemas del sistema óseo debido a
malnutrición, embarazo y las respectivas
medidas preventivas.
El raquitismo es una enfermedad producida por un defecto
nutricional, caracterizada por deformidades esqueléticas. Es causado
por un descenso de la mineralización de los huesos y cartílagos
debido a niveles bajos de calcio y fósforo en la sangre
El raquitismo es una enfermedad ósea que afecta a niños cuando se
presentan estas deficiencias que causan debilitamiento y
reblandecimiento progresivo de la estructura ósea. Hay pérdida de
calcio y fosfato de los huesos, lo cual a largo plazo causa la
destrucción de la matriz de soporte.
Los casos nutricionales de raquitismo ocurren por falta de vitamina D
en la dieta o por trastornos de mal absorción caracterizados por una
deficiente absorción de grasa.
La falta de vitamina D en la dieta puede ocasionalmente observarse
en personas vegetarianas que no consumen productos lácteos o en
personas que presentan intolerancia a la lactosa (aquellos que tienen
problemas para digerir productos lácteos).
Una carencia dietética de calcio y fósforo puede también jugar un
papel importante en las causas nutricionales del raquitismo. El
raquitismo como producto de una carencia dietética de estos
minerales es poco frecuente en los países desarrollados porque el
calcio y el fósforo están presentes en la leche y vegetales verdes.
Ocasionalmente, el raquitismo puede presentarse en niños que tienen
trastornos hepáticos, no absorben las grasas y la vitamina D
adecuadamente o cuando no pueden convertir la vitamina D a su
forma activa.
La osteodistrofia renal ocurre en personas con insuficiencia renal
crónica. La manifestación es virtualmente idéntica a la del raquitismo
en niños y a la de la osteomalacia u osteoporosis en adultos.
El esqueleto humano es el conjunto total y organizado de piezas óseas que proporciona
al cuerpo humano una firme estructura multifuncional (locomoción, protección, contención,
sustento, etc.). A excepción del hueso hioides —que se halla separado del esqueleto—,
todos los huesos están articulados entre sí formando un continuum, soportados por
estructuras conectivas complementarias como ligamentos, tendones, músculos y
cartílagos. El esqueleto de un ser humano adulto tiene, aproximadamente, 206 huesos, sin
contar las piezas dentarias, los huesos suturales o wormianos (supernumerarios del
cráneo) y los huesos sesamoideos. El esqueleto humano participa con el 12 por ciento del
peso total del cuerpo, así una persona que pesa 75 kilogramos, 9 kilogramos de ellos son
por su esqueleto.
El conjunto organizado de huesos —u órganos esqueléticos— conforma el sistema
esquelético, el cual concurre con otros sistemas orgánicos (sistema nervioso, sistema
articular y sistema muscular) para formar el aparato locomotor.
El esqueleto óseo es una estructura propia de los vertebrados. En Biología, un esqueleto
es toda estructura rígida o semirrígida que da sostén y proporciona la morfología básica
del cuerpo, así, algunos cartílagos faciales (nasal, auricular, etc.) debieran ser
considerados también formando parte del esqueleto. La ciencia que se encarga de
estudiar los huesos se denomina osteologia.
Principales funciones:
• Sostén del cuerpo.
• Proporcionan puntos de inserción a los músculos de modo que se puedan producir
movimientos. Los huesos, junto con los músculos y las articulaciones forman parte del
aparato locomotor.
• Aportan rigidez al cuerpo.
• Protegen a los órganos internos como el cerebro, pulmones, etc. formando cavidades
rígidas donde estos se alojan, por ejemplo el cráneo.
El conjunto de huesos y cartílagos: forma el esqueleto.
El tejido óseo combina células vivas (osteocitos) y materiales inertes (sales de calcio y
fósforo), además de sustancias orgánicas de la matriz ósea como el colágeno, proteína
que también está presente en otros tejidos. Los huesos son órganos vivos que se están
renovando constantemente.
En el cuerpo humano existen 208 huesos:
• 26 en la columna vertebral
• 8 en el cráneo
• 14 en la cara
• 8 en el oído
• 1 hueso hioides
• 25 en el tórax
• 64 en los miembros superiores
• 62 en los miembros inferiores
Hay varios tipos de huesos:
• Largos, como los del brazo o la pierna
• Cortos, como los de la muñeca o las vértebras
• Planos, como los de la cabeza
Sitios consultados
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nutricion
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