Si un trabajador se encuentra de descanso médico por una determinada
enfermedad, o accidente, durante los 20 días primeros días de descanso al
año, continúa percibiendo su remuneración de manera normal por parte de la
empresa, pero tiene un máximo legal.
Así, a partir del día 21 hasta los 11 meses y 10 días (340 días)
EsSalud financia el descanso a través del subsidio por incapacidad temporal
para el trabajo. En términos prácticos, el empleador paga el subsidio y luego
tramita el reembolso ante EsSalud.
Considerando lo primero, un trabajador que no está en capacidad de asistir a
su centro laboral y obtiene el descanso médico, debe tener en cuenta
presentarlo de la manera adecuada y siguiendo un proceso, para así evitar
descuentos en su próxima boleta de pago. No solo basta con tener el descanso
médico, sino que este, debe seguir un conducto regular, dependiendo de la
empresa, este se deberá dar a la asistenta social, para que se presente al área
de Recursos Humanos, o dirigirse directamente a dicha área.
Por otro lado, para evitar que su descanso médico sea rechazado ante la falta
de sustentos técnicos o frente a algún error, asegúrese de que el documento
que tiene que presentar, que no debe tener borrones ni enmendaduras,
contenga estos datos:
Nombre completo del paciente.
Diagnóstico médico.
Fecha de inicio y término del descanso.
Número de días de descanso médico.
Firma (igual que en el DNI), sello y número de colegiatura del médico
tratante.
En caso se trate de “atenciones ambulatorias”, los sustentos obligatorios son:
Descanso médico original.
Receta médica e indicaciones.
Recibo por honorarios o ticket de atención.
Orden de exámenes y/o análisis.
Comprobante de pago de medicamentos y/o de exámenes realizados.
Resultados o informes de los análisis y/o exámenes.
Informe médico.
Y, si se trata de “atenciones hospitalarias”, entre los documentos que deberá
presentar figuran:
Informe médico.
Liquidación de gastos de la clínica u hospital.
Informe operatorio y/o epicrisis.
Recetas médicas.
Informe de radiología, resonancia magnética y/o análisis clínicos.
Informe del médico rehabilitador y tarjetas de asistencia para la
rehabilitación.