Biografía resumida de Stalin
Biografía resumida de Stalin
(Iosif o Jossif Vissariónovich Dzhugashvili, también llamado Josef o Joseph Stalin; Gori,
Georgia, 1879 - Moscú, 1953) Dirigente soviético que gobernó férreamente la URSS
desde 1929 (año en que se erigió como sucesor de Lenin tras el exilio de Trotsky) hasta
su fallecimiento en 1953. Al precio de una represión sanguinaria y de inmensos sacrificios
impuestos a la población, Stalin logró convertir la Rusia semifeudal en una potencia
económica y militar capaz de contribuir decisivamente a la victoria aliada en la Segunda
Guerra Mundial (1939-1945).
Biografía
Iosif Dzhugashvili era hijo de un zapatero pobre y alcohólico de la región caucásica de
Georgia, sometida a la Rusia de los zares. Quedó huérfano muy temprano y estudió en un
seminario eclesiástico, de donde fue expulsado por sus ideas revolucionarias (1899). Se
unió entonces a la lucha clandestina de los socialistas rusos contra el régimen zarista;
cuando en 1903 se escindió el Partido Socialdemócrata, siguió a la
facción bolchevique que encabezaba Lenin.
Fue un militante activo y perseguido hasta el triunfo de la Revolución bolchevique de
1917, época de la que procede su sobrenombre de Stalin («hombre de acero»). La lealtad
a Lenin y la falta de ideas propias le permitieron ascender en la burocracia del partido
(rebautizado como Partido Comunista), hasta llegar a secretario general en 1922.
Stalin emprendió entonces una pugna con Trotsky por la sucesión de Lenin, que, ya muy
enfermo, moriría en 1924. Aunque el líder de la Revolución había indicado su preferencia
por Trotsky (pues consideraba a Stalin «demasiado cruel»), Stalin maniobró
aprovechando su control sobre la información y sobre el aparato del Partido, aliándose
con Zinoviev y Kámenev hasta imponerse a Trotsky. La lucha por el poder se disfrazó de
argumentos ideológicos, defendiendo cada bando una estrategia para consolidar el
régimen comunista: la construcción del socialismo en un solo país (Stalin) contra
la revolución permanente a escala mundial (Trotsky).
Pero el verdadero móvil de Stalin era la ambición de poder: una vez apartado Trotsky (al
que mandó al exilio en 1929 y luego hizo asesinar en 1940), se desembarazó también del
ala «izquierda» del partido (Zinoviev y Kámenev, ejecutados en 1936) y del ala
«derecha» (Bujarin y Rikov, ejecutados en 1938) e instauró una sangrienta dictadura
personal, apropiándose de las ideas políticas que habían sostenido sus rivales.
La URSS bajo Stalin
Stalin gobernó la Unión Soviética de forma tiránica desde los años treinta hasta su
muerte, implantando el régimen más totalitario que haya existido jamás; pero también
hay que atribuirle a él la realización del proyecto socioeconómico comunista en Rusia, la
extensión de su modelo a otros países vecinos y la conversión de la URSS en una gran
potencia.
Radicalizando las tendencias autoritarias presentes entre los bolcheviques desde la
Revolución, acabó de eliminar del proyecto marxista-leninista todo rastro de ideas
democráticas o emancipadoras: anuló todas las libertades, negó el más mínimo
pluralismo y aterrorizó a la población instaurando un régimen policial. Dispuesto a
eliminar no sólo a los discrepantes o sospechosos, sino a todo aquel que pudiera poseer
algún prestigio o influencia propia, lanzó contra sus compañeros comunistas
sucesivas purgas que diezmaron el partido, eliminando a la plana mayor de la Revolución.
Con la misma violencia impuso la colectivización forzosa de la agricultura, hizo
exterminar o trasladar a pueblos enteros como castigo o para solucionar problemas de
minorías nacionales, y sometió todo el sistema productivo a la estricta disciplina de una
planificación central obligatoria. Con inmensas pérdidas humanas consiguió, sin embargo,
un crecimiento económico espectacular, mediante los planes quinquenales: en ellos se
daba prioridad a una industrialización acelerada, basada en el desarrollo de los sectores
energéticos y la industria pesada, a costa de sacrificar el bienestar de la población,
sometida a durísimas condiciones de trabajo y a grandes privaciones en materia de
consumo.
Formalmente, la fase más aguda de la guerra fría terminó con la muerte de Stalin; su
sucesor, Nikita Jruschov (1953-1964), impulsó la doctrina de la «coexistencia pacífica» de
las dos grandes potencias, que resultó ser una ficción retórica: los conflictos abiertos o
subterráneos a través de terceros países continuaron, y la guerra fría perduraría hasta la
caída del muro de Berlín (1989) y la disolución de la URSS (1991). En el XX Congreso del
PCUS (1956), Jruschov denunció las desviaciones ideológicas y los crímenes del periodo
anterior, dando inicio, con la expulsión de los estalinistas del partido, al proceso
de desestalinización del Estado.
Iósif Vissariónovich Dzhugashvili,a más conocido como Iósif Stalinb (Gori, 6 de diciembrejul./ 18 de
diciembre de 1878greg.3 - Moscú, 5 de marzo de 1953) fue un dictador soviético,45 secretario general del Comité
Central del Partido Comunista de la Unión Soviética entre 1922 y 1952 y Presidente del Consejo de Ministros de
la Unión Soviética entre 1941 y 1953.
Estuvo entre los bolcheviques revolucionarios que impulsaron la Revolución de Octubre en Rusia en 1917 y
más tarde ocupó la posición de secretario general del Comité Central del Partido Comunista de la Unión
Soviética desde 1922 hasta que el cargo fue formalmente suprimido en 1952, poco antes de su muerte. En
mayo de 1924, después del XII Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética, Stalin pidió que se le
permitiera dejar el cargo. Esta petición fue rechazada unánimemente, incluyendo a sus detractores. Volvió a
formular esta petición tres veces más, en 1926, 1927 y 1952; las tres fueron rechazadas y tuvo que permanecer
en el cargo.6 78Mientras que el cargo de secretario general era oficialmente electivo y no se lo consideraba como
la máxima posición dentro del Estado soviético, Stalin logró utilizarlo para acaparar cada vez más poder en sus
manos tras la muerte de Vladímir Lenin en 1924 y para sofocar gradualmente a todos los grupos opositores
dentro del Partido Comunista. Esto incluyó a León Trotski, un teórico socialista y el principal crítico de Stalin
entre los primeros líderes soviéticos, que fue desterrado de la Unión Soviética en 1929. En tanto que Trotski fue
un exponente de la revolución mundial, fue el concepto de Stalin de socialismo en un solo país el que se
convirtió en principal enfoque de la política soviética.
En 1928, Stalin reemplazó la Nueva Política Económica de la década de 1920 por una economía
planificada muy centralizada y por planes quinquenales que iniciaron un período de rápida industrialización y
de colectivización económica en el campo. Como resultado, la Unión pasó de ser una sociedad
mayoritariamente agraria a una gran potencia industrial, siendo ésta la base de su aparición como segunda
mayor economía del mundo después de la Segunda Guerra Mundial.9 Como resultado de los rápidos cambios
económicos, sociales y políticos de la época estalinista, millones de personas fueron enviadas a campos de
trabajo como castigo,10 y millones fueron deportadas y exiliadas a zonas remotas de la Unión Soviética. 10 La
agitación inicial en el sector agrícola interrumpió la producción de alimentos en la década de 1930 y contribuyó
a la catastrófica hambruna soviética de 1932-1933. En 1937, una campaña contra supuestos enemigos de su
gobierno culminó en la Gran Purga, un período de represión masiva en el que cientos de miles de personas
fueron ejecutadas, e incluso fueron condenados líderes del Ejército Rojo acusados de participar en complots
para derrocar el gobierno soviético.11
En agosto de 1939, tras el fracaso para establecer una alianza anglo-franco-soviética, 12 la URSS de Stalin firmó
un pacto de no agresión con la Alemania nazi que dividió sus esferas de influencia en Europa oriental. Este
pacto permitió que la Unión Soviética recuperase algunos de los antiguos territorios del Imperio ruso con
la invasión soviética de Polonia de 1939, la Guerra de Inviernoen Finlandia, y la ocupación de las Repúblicas
bálticas, de Besarabia y de Bucovina del Norte durante la Segunda Guerra Mundial. Pero después de que
Alemania violara el pacto al invadir la Unión Soviética con la Operación Barbarroja en 1941, se abrió un Frente
Oriental y la Unión Soviética se unió a los Aliados. A pesar de grandes pérdidas humanas y territoriales en el
período inicial de la guerra, la Unión Soviética logró detener el avance del Eje en la batalla de Moscú y la batalla
de Stalingrado. Finalmente, el Ejército Rojo avanzó a través de Europa en 1944-45 y capturó la capital del
Tercer Reich tras la batalla de Berlín en mayo de 1945. Habiendo jugado el papel decisivo en la victoria aliada, 13
14
la URSS surgió como una superpotencia reconocida después de la guerra. 15
Stalin encabezó las delegaciones soviéticas en las conferencias de Yalta y Potsdam, en las que se trazó el
mapa de la Europa de posguerra. En los Estados satélites del Bloque del Este se instalaron gobiernos de
izquierda leales a la Unión Soviética. En esa época la URSS había entrado en una lucha por el dominio global,
conocida como la Guerra Fría, con los Estados Unidos. En Asia, estableció buenas relaciones con Mao
Zedong en China y Kim Il-sung en Corea del Norte y de diversas maneras, la Unión Soviética de la era
estalinista sirvió como modelo para la recién formada República Popular de China y República Popular
Democrática de Corea.
Al mantenerse en el poder hasta su muerte en 1953, Stalin dirigió la URSS durante el período de reconstrucción
de la posguerra, marcado por el predominio de la arquitectura estalinista. El desarrollo exitoso del programa
nuclear soviético permitió que el país se convirtiese en la segunda potencia mundial en armas nucleares.
También se inició el programa espacial soviético. En sus últimos años, Stalin lanzó los denominados Grandes
Proyectos de Construcción del Comunismo y el Gran Plan para la Transformación de la Naturaleza.
Tras su muerte, Stalin y su régimen han sido condenados en numerosas ocasiones. La más significativa de
estas condenas se dio durante el XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética en 1956, cuando su
sucesor, Nikita Jrushchov, denunció su legado en una famosa intervención con la que se inició un proceso
de desestalinización de la URSS. Las visiones modernas de Stalin en la Federación de Rusia siguen siendo
mixtas, con algunas personas viéndolo como un tirano16 y otras como un líder capaz.17 Fue nominado al Premio
Nobel de la Paz de 1945 y 1948.18
Seudónimos
El nombre Stalin («hecho de acero»; derivado del ruso stal, acero, con el mismo sufijo posesivo personal in que
usó Lenin) empezó a usarlo a partir de 1912, y desde octubre de 1917 se convirtió en su sobrenombre.
Familiarmente, y entre sus camaradas más cercanos, era conocido como "Sosó", e incluso llegó a utilizar el
pseudónimo "Soselo" para firmar sus poemas. También, se refería a sí mismo como "Koba", nombre de un
héroe popular de Georgia.19 Otros nombres que utilizó fueron David, Morti, Nijeradze, Chízhikov, Ivanóvich.
[cita requerida]
Primeros años
Infancia (1878-1889)
Iósif Stalin nació el 18 de diciembre de 1878 en Gori, Gubernia de Tiflis del Imperio ruso (Georgia en la
actualidad). Su padre, Vissarión Dzhugashvili (Besó), y su madre, Yekaterina Gueladze (Keke), era sirvienta,
ambos de familias de siervos georgianos.[cita requerida]. El padrino de la boda fue Yakóv Egnatashvili (Koba),
mercante local, y uno de los asistentes fue el Padre Christopher Charkviani, 20 ambos jugarían más tarde un
papel significativo en la infancia de Iósif. Vissarión dejó su empleo asalariado y abrió un pequeño taller con la
ayuda económica de sus amigos, incluido Egnatashvili. Desde el principio del matrimonio, corrió el rumor en
Gori de que Yekaterina era una mujer promiscua. Estos rumores serían, más adelante, una fuente de
inestabilidad en el matrimonio y darían lugar, a su vez, al cuestionamiento de la paternidad de Iósif. Yekaterina
quedó embarazada y nueve meses después, el 14 de febrerojul./ 26 de febrero de 1875greg. nació su primer hijo,
Mijaíl. Dos meses después, Mijaíl murió y Vissarión empezó a beber. Yekaterina quedó embarazada de nuevo y
el 24 de diciembre de 1876jul./ 5 de enero de 1877greg. nació su segundo hijo, Guiorgui, que murió
de sarampión con apenas 6 meses. Finalmente, el 6 de diciembrejul./ 18 de diciembre de 1878greg. nació su tercer
hijo: el pequeño Iósif (de diminutivo Soso o Soselo).21
Egnatashvili fue el padrino de los dos primeros hijos. Sin embargo, Vissarión decidió que no fuese padrino de
Iósif para intentar evitar la mala fortuna de nuevo.22 La familia alquiló una casa de una habitación a un
artesano osetio en el barrio ruso de Gori, cerca del cuartel de las tropas imperiales para las que Vissarión
trabajaba. La casa tenía un sótano dónde Vissarión guardaba sus herramientas y Yekaterina acondicionó como
cuarto del bebé.23 Yekaterina no producía leche suficiente, por lo que las mujeres de su padrino, Tsikhatatrishvili,
y Egnatashvili ayudaban a amamantarle.24 Además, Iósif tenía una salud frágil, nació con sindactilia (dedos
unidos por una membrana) en dos dedos del pie y a partir de los dos años padeció sarampión y escarlatina.25
Poco después, la situación de la familia comenzó a mejorar. Vissarión incorporó a dos aprendices para su taller
y uno de ellos, Vano Khutsishvili, se convirtió en un hermano de acogida para Iósif. 26
El problema de Vissarión con la bebida empeoró. Durante 1883 empezó a meterse en peleas de borrachos y
fue apodado el Loco Besó.27 Vissarión se fue sumiendo en un estado de paranoia por los rumores que
cuestionaban la paternidad de Iósif y empezó a tener un comportamiento agresivo contra su mujer Yekaterina y
su hijo Iósif.28
En torno a 1884, hubo una epidemia de viruela en Gori. Iósif contrajo la enfermedad y sobrevivió, aunque su
cara quedó marcada de por vida.29 Ese mismo año, Vissarión vandalizó el bar de Egnatashvili y atacó al jefe de
policía Davrishevi. Davrishevi ordendó a Vissarión abandonar Gori y este se fue a Tiflis a trabajar en la
fábrica armenia de zapatos Adelkhanov.30
En 1886, Yekaterina y Iósif se mudaron al piso de arriba de la casa del Padre Charkviani, antiguo compañero de
bebida de Vissarión. Yekaterina pidió a Charkviani que admitiese a Iósif en la escuela de la iglesia de Gori en el
curso que empezaba en otoño. Charkviani no accedió a ello, pero permitió que Iósif estuviese presente en las
lecciones de ruso que los hijos adolescentes de Charkviani daban a su hermana pequeña. [cita requerida] En 1888,
Iósif ingresó en la escuela parroquial para hacer el programa educativo obligatorio en Georgia, de dos años. Su
nivel de ruso por entonces le permitió acabar el programa en un año y, en 1889, comenzó su educación formal
en un programa de cuatro años, donde destacó como estudiante y por su voz al cantar. 31
Adolescencia (1890-1894)
El 6 de enero de 1890, durante la celebración de la epifanía, Iósif fue atropellado por un faetón. Esto afectó a su
forma de andar. Vissarión llevó a Iósif a Tiflis para que recibiese tratamiento médico. 31 Una vez Iósif estuvo
recuperado, Vissarión le llevó a la fábrica Adelkhanov para que trabajase con él como aprendiz. Esto era común
en Tiflis, donde muchos trabajadores llevaban a sus hijos a las fábricas. 32
Mientras tanto, Yekaterina presionó a sus conexiones en la Iglesia Ortodoxa para que Iósif se incorporase a la
escuela al comienzo del siguiente curso escolar en septiembre de 1890. Finalmente lo consiguió y Iósif volvió a
Gori para ir a la escuela, a pesar de que Vissarión se negó a ayudar económicamente. Poco después, Iósif fue
expulsado por el impago de la matrícula de 25 rublos. Yakov Egnatashvili pagó la deuda y se convirtió en un
padre sustitutivo para Iósif.33 En ese periodo, Iósif comenzó a hacerse llamar Koba. Desde entonces su
pseudónimo más conocido después de Stalin. Koba era un montañés legendario de Georgia protagonista de la
novela El Parricida y también el diminutivo de Yakov Egnatashvili.19
Iósif fue un estudiante ejemplar y por ello se le concedió una beca para sus estudios, por lo que ya no debía
pagar los costes de la matrícula. Finalmente, se graduó en la primavera de 1894 con 15 años. El maestro del
coro ofreció a Iósif acompañarle a la escuela de maestros del zar Alejandro en Tiflis. Sin embargo, Iósif decidió
ingresar en el seminario ortodoxo de Tiflis.34
En 1901, el clérigo georgiano M. Kelendzheridze escribió un libro educacional sobre lengua y arte, incluyendo
uno de los poemas de Stalin firmado como «Soselo». En 1907, el mismo editor publicó Antología georgiana, o
Colección de los mejores ejemplos de literatura georgiana, donde incluía un poema de Stalin dedicado a Rafael
Eristavi. Su poesía aún puede ser vista en el museo Stalin de Gori.
Trabajó durante diez años con los movimientos políticos clandestinos en el Cáucaso, sufriendo repetidos
arrestos y exilio a Siberia, entre 1902 y 1917.
Stalin se adhirió a la doctrina de Lenin de un partido centralista fuerte, de revolucionarios profesionales. En el
período posterior a la revolución de 1905, Stalin lideró los «escuadrones de lucha» en robos de bancos para
reunir fondos para el partido bolchevique. Stalin asistió al V Congreso del Partido Obrero Socialdemócrata de
Rusia en Londres en 1907. Este congreso consolidó la supremacía del sector bolchevique de Lenin y se debatió
la estrategia para la revolución comunista en Rusia. Stalin nunca se refirió posteriormente a su estancia
en Londres.
En 1913, mientras estuvo exiliado en Viena, Stalin escribió El marxismo y la cuestión nacional, tratado en el que
presenta una posición marxista ortodoxa (cfr. este trabajo con el de Lenin llamado Sobre el derecho de los
pueblos a la autodeterminación) y que pudo haber contribuido a su nombramiento como Comisario del Pueblo
para Asuntos Nacionales después de la revolución.
Vida política
Ascenso al poder
En 1912, Lenin tuvo la intención de proponer la elección de Stalin al Comité Central bolchevique en la
Conferencia del Partido en Praga, pero desistió al encontrarse con la resistencia del partido. Sin embargo,
inmediatamente después, Stalin fue sumado al Comité Central por «cooptación» (potestad prevista por los
estatutos, que reservaba para el Comité Central el derecho a sumar integrantes que no hubieran sido electos
por el Congreso del Partido).35
En 1917 Stalin era el editor de Pravda, el diario oficial del partido, mientras Lenin y gran parte del liderazgo
bolchevique estaban en el exilio. Después de la Revolución de Febrero, Stalin y el equipo editorial tomó una
posición favorable al gobierno provisional de Kérenski y se sostiene que llegó al extremo de negarse a publicar
artículos de Lenin que llamaban al derrocamiento del gobierno provisional.
En abril de 1917, Stalin fue por primera vez electo por la base del partido para formar parte del Comité Central,
obteniendo la tercera más alta mayoría de votos en la Conferencia de Petrogrado (detrás de Lenin y Zinóviev).
Posteriormente fue nombrado secretario del Politburó del Comité Central (mayo de 1917)[cita requerida]; se mantuvo
en este cargo por el resto de su vida. Al finalizar julio presentó el informe central al VI Congresodel partido, en el
cual se optó por la insurrección contra el gobierno provisional.
Según diversas fuentes, Stalin solamente desempeñó un papel menor en la Revolución de Octubre. Algunos
autores, como Adam Ulam, remarcan que cada hombre en el Comité Central tenía una labor específica que le
había sido asignada.[cita requerida]
El siguiente resumen respecto al papel de Trotski en 1917 fue escrito por Stalin en Pravda 16 de
noviembrede 1918:
Todo el trabajo práctico relacionado con la organización de la revuelta fue hecho bajo el mando directo del camarada
Trotski, el presidente del Soviet de Petrogrado. Se puede decir con certeza que el partido tiene una deuda de primera
magnitud con el camarada Trotski por la rápida concienciación de la guarnición hacia el bando de los soviets y por la
manera tan eficiente en la cual fue organizado el trabajo del Comité Militar Revolucionario.
Posteriormente, en 1924, el mismo Stalin creó un mito referente a la así llamada «Central del Partido», de la
cual supuestamente dirigía todo el trabajo práctico referente a la revuelta y que consistía en un grupo integrado
por él mismo, Sverdlov, Dzerzhinski, Uritski y Búbnov. Ninguna evidencia se ha encontrado, sin embargo,
respecto a las actividades de esta Central, que en cualquier caso, de haber existido, habría estado subordinada
al Comité Militar Revolucionario comandado por Trotski.
Durante la Guerra Civil Rusa y la guerra polaco-soviética, Stalin fue comisario político en el Ejército Rojo en
diversos frentes. El primer cargo de gobierno de Stalin fue el de Comisario del Pueblo de Asuntos
Nacionales (1917-1923).
Tuvo también el cargo de Comisario del Pueblo para la Inspección de los Trabajadores y Campesinos (1919-
1922), de miembro del Soviet Militar Revolucionario de la República (1920-1923) y miembro del Comité Central
Ejecutivo del Congreso de los Sóviets a partir de 1917.
Poder total
El 3 de abril de 1922, Stalin fue nombrado secretario general del Comité Central del Partido Comunista
Panruso, un cargo que él posteriormente transformó en el más poderoso del país. En aquella época, esta
posición se veía como un cargo menor dentro de la estructura partidaria (ocasionalmente en el partido se
referían a Stalin como el «camarada archivista»), sin embargo este cargo asociado con el liderazgo que tenía
sobre la Oficina Organizativa del Comité Central del Partido (Orgburó), dio a Stalin una base de poder
suficientemente fuerte como para permitirle instalar a sus aliados en los puestos claves del partido.
La acumulación de poder por parte de Stalin tomó al moribundo Lenin por sorpresa, quien, en sus últimos
escritos, hizo llamamientos para que el XII Congreso del Partido Bolchevique apartara al «brusco» Stalin.
Stalin es demasiado brusco, y este defecto, plenamente tolerable en nuestro medio y en las relaciones entre nosotros, los
comunistas, se hace intolerable en el cargo de Secretario General. Por eso propongo a los camaradas que piensen la forma
de pasar a Stalin a otro puesto y de nombrar para este cargo a otro hombre que se diferencie del camarada Stalin en todos
los demás aspectos sólo por una ventaja, a saber: que sea más tolerante, más leal, más correcto y más atento con los
camaradas, menos caprichoso, etc. Esta circunstancia puede parecer una fútil pequeñez. Pero yo creo que, desde el punto
de vista de prevenir la escisión y desde el punto de vista de lo que he escrito antes acerca de las relaciones entre Stalin y
Trotski, no es una pequeñez, o se trata de una pequeñez que puede adquirir importancia decisiva.
Lenin, 4 de enero de 1923.36
Sin embargo, estos intentos no prosperaron debido a que los documentos preparados por Lenin fueron
ocultados por Stalin y sus eventuales aliados, a sabiendas de que Lenin se encontraba en esos momentos
enfermo e imposibilitado de participar en el Congreso.
Después de la muerte de Lenin en enero de 1924, Stalin, Kámenev y Zinóviev tomaron el control del partido
situándose en un punto que ideológicamente estaba entre Trotski (a la izquierda del partido) y Bujarin (a la
derecha). Durante este período, Stalin abandonó el tradicional énfasis bolchevique respecto a la revolución
internacional en favor de una política de construir el «socialismo en un solo país», en contraste a la teoría de
Trotski de la revolución permanente.
Iósif Stalin, segundo desde la izquierda, durante el enfrentamiento con Zinóviev, Leningrado ca. 1925
En la lucha por el liderazgo una cosa era evidente: quien terminara comandando el partido tenía que ser
considerado muy leal a Lenin. Por eso, la actitud de cada uno ante su muerte fue determinante en los
posicionamientos dentro del Partido: Stalin organizó su funeral y pronunció un discurso manifestando una
lealtad imperecedera con Lenin, a la vez que impidió mediante engaños que Trotski asistiera. Stalin también
acusó a Trotski de haberse unido a los bolcheviques justo antes de la revolución, e hizo públicos los
desacuerdos que éste había tenido con Lenin en la etapa previa a la revolución.
Las imágenes soviéticas correspondientes a este período fueron posteriormente trucadas, eliminando con
fotomontajes y técnicas similares a los opositores a Stalin (principalmente Trotski).
La base fundamental del ascenso al poder de Stalin fue el control del aparato administrativo del estado, en un
país en el cual la escasez era la regla, tras la Primera Guerra Mundial y la Guerra Civil. A su vez, la política de
Stalin de pregonar el llamado «socialismo en un solo país» era visto como un antídoto optimista con respecto a
la guerra, en contraste a la posición de la «revolución permanente» de Trotski.
El método de Stalin era la designación de Secretarios que le respondieran personal e incondicionalmente, y la
manipulación de sus oponentes logrando poner a unos contra los otros, usando el método de dividir para
gobernar.
Inicialmente, Stalin formó una troika junto a Zinóviev y Kámenev contra Trotski. Una vez que Trotski había sido
eliminado de la pugna por el poder político, Stalin se unió con Bujarin y Rýkov contra Zinóviev y Kámenev,
recordando a todos el voto de estos últimos contra la insurrección en 1917. Zinóviev y Kámenev entonces, se
unieron con la viuda de Lenin, Nadezhda Krúpskaya, formando la "oposición unida" en julio de 1926.
En 1929, durante el XV Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), Trotski y Zinóviev
fueron expulsados del partido y Kámenev perdió su puesto en el Comité Central. Stalin pronto se volvió contra
la oposición derechista representada por sus aliados del momento, Bujarin y Rýkov.
Uno de los argumentos predilectos de Stalin para atacar a otros miembros del Partido, fue la lucha contra la
existencia de facciones, que habían sido prohibidas temporalmente en el Partido Bolchevique durante la Guerra
Civil, pero que formaban parte de la historia del bolchevismo.
Habiendo también derrotado a la «oposición de derecha» de Bujarin, Stalin comenzó los planes
de colectivización e industrialización. En este camino es de destacar la deskulakización, que trajo como
consecuencia la expropiación masiva de las tierras explotadas por medianos propietarios agrícolas (kuláks), lo
cual causó una reducción de la producción de cereales, lo que unido a unas malas condiciones
ambientales[cita requerida] dio lugar a una gran hambruna en Ucrania que supuso la muerte de varios millones de
ucranianos (ver Holodomor); según el gobierno soviético, «fue una medida necesaria para acabar con la
retención y sabotaje de productos que ilegalmente practicaban los kuláks». Los muertos por la hambruna
ascendieron a un número difícil de determinar.3738
El «Asunto Kírov»
Artículo principal: Gran Purga
Serguéi Kírov había conocido a Stalin en mayo de 1918. Durante la guerra civil se enfrentó a Trotski, lo que hizo
que se alineara con Stalin, Ordzonikidze y Voroshílov.
Desde 1926 estuvo trabajando en Leningrado, pero tras ser elegido para el Comité Central en el XVI Congreso,
Stalin le propuso volver a Moscú. Sin embargo, Kírov pidió permanecer en Leningrado, y se le permitió
quedarse hasta el final del segundo plan quinquenal. No están claras las razones por las que declinó este
ascenso.
En el Congreso del PCUS de 1934, al elegirse el nuevo Comité Central, Kírov recibió tres votos negativos,
resultando ser el candidato menos rechazado, en contraste con el propio Stalin que recibió 292 votos negativos,
siendo el menos popular.
Dumaskin afirma que Kírov se opuso a Stalin en el Politburó en 1934, lo que produjo «una perceptible tirantez
entre Stalin y Kírov».39 Distintos autores han dado cuenta de la existencia de una conspiración en la cúspide
del PCUS cuyo fin habría sido reemplazar a Stalin con Kírov.40
El 1 de diciembre de 1934, Kírov fue asesinado por Leonid Nikoláev en Leningrado. La dirigencia del Estado
soviético declaró que Nikoláev había sido apoyado por Trotski desde el exilio. Esto dio comienzo a una purga
generalizada, con cientos de ejecuciones, encarcelamientos y reclusiones en campos de concentración,
acusando al bloque trotskista-zinovievista de estar organizando una extensa conspiración con el objetivo de
tomar el poder en la URSS. Como parte de este proceso, Kámenev y Zinóviev fueron sometidos a juicio
público y, tras confesar supuestos crímenes (confesión que según algunos habría sido producto de torturas), 41
fueron ejecutados en 1936. Con mecanismos similares, en menos de dos años terminaría siendo ejecutada la
mayoría de los miembros del Comité Central bolchevique que había dirigido la Revolución de Octubre,
mientras Trotski sería asesinado en la ciudad de México en agosto de 1940 por Ramón Mercader, un agente
estalinista.
La hipótesis acerca del vínculo de Stalin con este asesinato estuvo ampliamente difundida, siendo confirmada
por Nikita Jrushchov en sus memorias. Sin embargo, no existen pruebas concluyentes al respecto. 4243
El caso Skoblin44
En 1937, Wilhelm Canaris, jefe de la inteligencia militar alemana, captura información proveniente de un general
ruso disidente, llamado Nikolái Skoblin, en la que se asegura que existe una intriga combinada de oficiales
rusos y alemanes decididos a derrocar a Stalin. Reinhard Heydrich supo de esta información (ya que tenía
agentes infiltrados en la Abwehr), y valiéndose de una operación encubierta de inteligencia, roba esta
documentación de las oficinas de la Abwehr, incendiándola después para no dejar rastros. La documentación
fue manejada hábilmente por Hitler con la ayuda de Heydrich y ocasionaron la purga en el Ejército Rojo, con la
eliminación de más de 3000 oficiales, entre ellos Mijaíl Tujachevski, máximo exponente de la guerra
mecanizada en la Unión Soviética.
La década de 1930 consiguió la producción por primera vez en la historia de la Unión Soviética, de una amplia
gama de nuevos productos, entre los cuales se destacaban motocicletas, relojes y cámaras fotográficas, como
asimismo las máquinas y herramientas necesarias para producir estos y otros bienes. En la industria química se
produjo el desarrollo de la industria de los plásticos, en metalurgia se desarrollaron nuevos tipos de aleaciones
de alta calidad y diversos metales no ferrosos fueron manufacturados por primera vez.
También mejoró notoriamente la escala y la eficiencia con la cual se fabricaban los productos existentes. En la
industria del hierro y del acero, hacia fines de la década de 1930, el tamaño promedio de los nuevos hornos de
fundición era un 40% mayor con respecto a aquellos de solo 10 años antes. Muchas innovaciones estaban
basadas exclusivamente en desarrollos técnicos locales. En la industria aeronáutica, por ejemplo, los ingenieros
soviéticos produjeron aviones que eran comparables a diseños extranjeros; en la industria militar, por su parte,
se desarrollaron tanques que no tenían equivalentes en el mundo occidental. La Unión Soviética fue también el
primer país en producir goma sintética de polibutadieno.
Colectivización de la agricultura
Artículo principal: Colectivización en la Unión Soviética
El gobierno de Stalin promovió la colectivización de la agricultura con el fin de aumentar la producción agrícola
a partir de granjas mecanizadas en gran escala, lo que permitía mantener a los campesinos bajo un control
político más directo y para que la recaudación de impuestos fuera más eficiente. La colectivización significó
cambios sociales drásticos en una escala nunca vista desde la abolición de la servidumbre en 1861.
La colectivización forzada de la agricultura comenzó a inicios de los años 1930, formándose la asociación
obligatoria de todas las granjas en los llamados koljós (o granja colectiva), una estructura fuertemente
centralizada. La supresión de los derechos de propiedad sobre la tierra fue una consecuencia de la forma como
se decidió resolver el antiguo conflicto de la lucha de clases. Además, de acuerdo a la visión económica de la
época, los koljós debían trabajar con mayor eficiencia debido a la aplicación de tecnología y a la división del
trabajo. En los primeros años de la colectivización se estimaba que la producción agrícola e industrial debería
aumentar un 200% y un 50% respectivamente; sin embargo la producción agrícola disminuyó.
Los campesinos ricos, los llamados kuláks, con independencia de si resistían o no los cambios impuestos y la
colectivización, eran puestos a trabajar directamente en los campos, o bien eran trasterrados a Siberia y al
oriente del país.
La política de industrialización de la agricultura seguida por Stalin requirió grandes cantidades de equipamiento
y maquinaria, que se consiguió al exportar trigo y otros bienes agrícolas al extranjero. Los koljós fueron
obligados mediante planes específicos a entregar al Estado su producción agrícola. Estas medidas trajeron
como consecuencia una drástica caída en la calidad de vida de los campesinos y la producción agrícola.
El Ejército Rojo, muy debilitado por las purgas de fines de los 30, se encontraba virtualmente sin mando
competente, por lo que las fuerzas alemanas avanzaron rápidamente por las llanuras occidentales de la URSS.
Hitler predecía que la guerra con el gigante ruso duraría a lo más 6 meses y que el pueblo ruso mismo
eliminaría a Stalin. Stalin se hizo nombrar Presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo con lo que en la
práctica se convirtió oficialmente en el Jefe del Estado. Las medidas iniciales de Stalin por contener la invasión
alemana fueron ineficaces y no pudieron detener el avance de las fuerzas blindadas de Hitler que penetraban
profundamente en territorio soviético. Si bien en un comienzo Stalin se mostró dubitativo e irresoluto por el
súbito y contundente ataque de los alemanes, pronto empezó a tomar el control de la situación y se autonombró
Supremo Comandante en Jefe del Ejército Rojo. A diferencia de Hitler, Stalin dio cierta autonomía a sus
generales en la toma de decisiones e hizo traer desde la frontera a algunos de sus mejores generales,
como Zhúkov y Vatutin, permitiendo además el envío desde los frentes orientales de miles de tropas siberianas
entrenadas ya en el combate con los japoneses.
Durante la Batalla de Smolensk, su hijo Yákov Dzhugashvili fue capturado: Stalin supo de esta situación pero
permaneció indiferente a la suerte corrida por su hijo. Yákov permaneció anónimo en el campo de
concentración de Sachsenhausen hasta que fue delatado. Se lo intentó adoctrinar para la propaganda alemana
pero no cambió de bando. Entonces se decidió su canje por el mariscal Friedrich Paulus, pero Stalin se negó.
Yákov moriría en extrañas circunstancias el 15 de abril de 1943 en el mismo campo. Stalin jamás demostró
públicamente algún tipo de consideración por la suerte corrida por Yákov.
Se mantuvo en Moscú en el invierno de 1941, cuando los alemanes amenazaban la ciudad (42 km), y organizó
allí un contraataque soviético. Al año siguiente, 1942, tuvo éxito al mantener la estratégica ciudad
de Stalingrado, última defensa de la zona petrolera del Cáucaso, pese a la enorme cantidad de bajas entre sus
hombres (Stalin, a través de sus comisarios políticos, ordenó disparar contra sus propios soldados si estos se
retiraban de un combate al considerarlos desertores) y posteriormente (1943) también derrotó al ejército alemán
en la batalla de Kursk con lo que todo el curso de las acciones militares tuvo un cambio, siendo ahora los
soviéticos los que obligaban a retirarse a los alemanes. Así, en mayo de 1945, las fuerzas de Stalin fueron las
primeras en entrar a Berlín, forzando el suicidio de Hitler y la capitulación alemana.
En su papel de comandante en jefe, Stalin procuraba siempre mantener un control personal pero flexible en el
mando, sobre todo el frente de batalla, las reservas militares y la economía de guerra. Esta actitud no se mostró
eficaz, ya que dejaba en un solo hombre todas las decisiones, pero luego Stalin fue aprendiendo de sus errores
y empezó a delegar decisiones militares al contrario de su rival, Hitler, quien monopolizó el mando.
Como Jefe de Estado, Stalin participó en varios encuentros con los líderes aliados, como el llamado de "los tres
grandes", con Winston Churchill y Franklin D. Roosevelt en Yalta y en Potsdam (ambas en 1945), en las que
logró el reconocimiento internacional de una esfera de influencia soviética en la Europa del Este y mostrándose
como un formidable negociador según el propio secretario del exterior británico, Sir Anthony Eden. Asimismo,
el 4 de septiembre de 1943, se reunió con tres metropolitas de la Iglesia para restablecer el Santo Sínodo y
convocar al Concilio Episcopal para elegir como Patriarca de Moscú a uno de los tres anteriores (Serguéi) cinco
días después, por primera vez en diecisiete años, desde 1925.48
Un hecho de este período que refleja su «culto a la personalidad» es que se autoconcedió el honor de Héroe de
la Unión Soviética, a pesar que este solo lo recibían los soldados en combate. Se sentía amenazado por la
popularidad de Zhúkov, al que acusó de usar ese triunfo a su favor y lo terminó degradando.
Posguerra (1945-1953)
Artículo principal: Guerra Fría
Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, Stalin fue visto como el gran líder que había conducido al pueblo
soviético a la victoria en su lucha contra la Alemania Nazi. A finales de la década de los años 40, el patriotismo
ruso fue en ascenso debido a los éxitos propagandísticos. Por ejemplo, algunas invenciones y descubrimientos
científicos fueron reclamados por la propaganda rusa. Ejemplos de ello son la máquina de vapor, reclamada por
el padre y el hijo de la familia Cherepánov; la lámpara incandescente, por Yáblochkov y Lodyguin; la radio,
por Popov; y el avión, por Mozhaiski. Continuaron sus políticas represivas (incluso en los territorios recién
anexionados), pero nunca llegaron a los extremos de la década de 1930.
Internacionalmente, Stalin vio la consolidación del poder como un paso necesario para proteger a la Unión
Soviética, rodeándolo de gobiernos amistosos, como un cordón sanitario contra posibles invasiones. Mientras
que "Occidente" buscó un modelo similar de protección contra la expansión comunista. Estas políticas
condujeron a una estabilidad, donde el éxito de la influencia soviética dependería de la cooperación entusiasta
de las naciones satélite.
Stalin había tenido la esperanza de que la retirada y la desmovilización de [Link]. darían lugar a un aumento
de la influencia comunista, especialmente en Europa. Cada una de las partes veía las acciones defensivas de la
otra como provocaciones desestabilizadoras y estos dilemas de seguridad desgastaron las relaciones entre
la Unión Soviética y sus exaliados occidentales de la Segunda Guerra Mundial y dio lugar a un prolongado
período de tensión y la desconfianza entre el Este y Occidente conocido como la Guerra Fría(véase Telón de
acero).
El Ejército Rojo terminó de manera exitosa la Segunda Guerra Mundial ocupando gran parte del territorio que
había sido ocupado anteriormente por los países del Eje.
En Asia, el Ejército Rojo invadió Manchuria en el último mes de la guerra y también tomó el control
de Corea cerca de Paralelo 38. En China, Mao Zedong del Partido Comunista de China, receptivo a recibir el
apoyo soviético, derrotó al prooccidental y proamericano Partido Nacionalista Chino, en la Guerra Civil China.
Los comunistas controlaron la mayor parte de China, mientras que los nacionalistas se refugiaron en un
pequeño estado en la isla de Formosa (actualmente Taiwán). La Unión Soviética reconoció pronto las "hazañas"
de Mao poco después de la fundación de la República Popular de China, que es considerada como un nuevo
aliado. La República Popular reivindicó Taiwán, a pesar de que nunca ha celebrado su autoridad en la isla.
Las relaciones diplomáticas con China alcanzaron un punto culminante con la firma del Tratado Chino-Soviético
de Amistad y Alianza en 1950. Ambos países proporcionaron apoyo militar a un nuevo estado en Corea del
Norte. En 1950, después de varios conflictos fronterizos, estalló la guerra entre el nuevo estado y EE. UU. y sus
aliados de Corea del Sur, comenzando la Guerra de Corea.
En Europa existían zonas de ocupación soviética, tanto en Alemania como
en Austria. Hungría y Polonia estaban prácticamente ocupadas militarmente. Desde 1946 a 1948 fueron
elegidos en Polonia, Checoslovaquia, Hungría, Rumania y Bulgaria gobiernos de coalición integrados por
comunistas, así también los movimientos comunistas accedieron al poder en Yugoslavia y Albania.
Estas naciones se conocieron como el Bloque del Este o Bloque Comunista. Gran Bretaña y los Estados Unidos
apoyaron la lucha contra los comunistas en la Guerra Civil Griega y los soviéticos sospechosos de apoyar a los
comunistas griegos, aunque Stalin se abstuvo de involucrarse en Grecia, despidiendo a la circulación
prematuramente. Albania siguió siendo un aliado de la Unión Soviética, pero Yugoslavia rompió con la URSS en
1948.
Ambas superpotencias vieron a Alemania como país clave. En represalia a la formación de la Trizona
occidental, Stalin decidió tomar medidas.
Gracias a la información del agente británico Donald Maclean y otros agentes de espionaje británicos y
norteamericanos, Stalin era perfectamente conocedor de que los Estados Unidos no había procedido a la
producción masiva de armas atómicas, de hecho, ni siquiera habían producido ninguna desde Nagasaki. Un
gran número habría sido necesario para destruir a las fuerzas comunistas, ya fuera en Europa o el Lejano
Oriente. Por lo tanto, ordenó un bloqueo en Berlín, que estaba bajo el dominio británico, francés, EE. UU. y la
ocupación, a prueba de las potencias occidentales.
El bloqueo de Berlín fracasó debido a la masiva campaña de reabastecimiento aéreo, denominado Luftbrücke,
llevado a cabo por las potencias occidentales. En 1949, Stalin reconoció la derrota y puso fin al bloqueo.
Después de la formación de Alemania Occidental por la unión de las tres zonas occidentales de ocupación, los
soviéticos declararon en 1949, Alemania Oriental país independiente, bajo un gobierno comunista.
Stalin originalmente apoyó la creación de Israel en 1948. La Unión Soviética fue uno de los primeros países en
reconocer el nuevo país. Golda Meir llegó a Moscú como primer embajador de Israel en la Unión Soviética ese
mismo año. Más tarde cambió de opinión oponiéndose a Israel y ordenando la disolución del Comité Judío
Antifascista varios de cuyos miembros fueron luego detenidos y ejecutados durante la llamada "Noche de los
Poetas Asesinados".
Al contrario que la política de Estados Unidos de armamento restringido (limitado equipo fue proporcionado por
la infantería y las fuerzas de policía) a Corea del Sur, Stalin también ampliamente armados por Kim Il-
sung en Corea del Norte, el ejército y las fuerzas aéreas con equipamiento militar (incluido los Tanques T-34/85)
y "asesores" muy por encima de lo que se requería para fines defensivos), con el fin de facilitar a Kim (exoficial
de la Unión Soviética) una conquista del resto de la península coreana. Pilotos soviéticos volaron en aviones
soviéticos desde bases chinas contra aeronaves de las Naciones Unidas en defensa de Corea del Norte.
Investigaciones en la Unión Soviética, posteriores a la Guerra Fríahan revelado que la guerra de Corea fue
iniciada por Kim Il Sung con la autorización expresa de Stalin.
En los últimos años de vida de Stalin, una de sus últimas grandes iniciativas de política exterior fue la Nota de
Stalin de 1952 para la reunificación alemana y la no intervención de las superpotencias en Europa central,
pero Gran Bretaña, Francia y los Estados Unidos sospecharon de la propuesta y rechazaron la oferta.
Muchos años después de la caída de la Unión Soviética se han vuelto a estudiar las circunstancias que
rodearon la muerte de Stalin. No faltan autores, como el historiador ruso Vladímir P. Naúmov o Jonathan Brent
(catedrático de Historia en Yale), que afirman que fue envenenado por Beria, quien al poco de su muerte llegó a
decir ante el Politburó: «Yo lo maté, lo maté y os salvé a todos», según relata el propio Nikita Jrushchov en sus
memorias. Sin embargo, esta tesis nunca ha sido demostrada ni reconocida, como tampoco la del posible
enfrentamiento final entre Stalin y el Politburó. De este modo, la causa oficial de su muerte sigue siendo
un ataque cerebrovascular provocada por su hipertensión.
El cuerpo embalsamado de Iósif Stalin permaneció junto al de Lenin en el mausoleo de este desde su muerte
en 1953 hasta el 31 de octubre de 1961, cuando fue retirado durante la campaña de desestalinización
promovida por Nikita Jruschev y enterrado en la parte exterior de la Necrópolis de la Muralla del Kremlin, detrás
del mausoleo. Su tumba se encuentra entre las de Súslov y Mijaíl Kalinin. La estatua que la corona es de un
blanco algo más claro que la del resto de líderes del mausoleo y por su ubicación resulta visible la parte de
la Plaza Roja más próxima a la Catedral de San Basilio.[cita requerida]
Familia
La primera mujer de Stalin, Yekaterina Svanidze, murió en 1907, solo cuatro años después de su matrimonio.
Tuvieron un hijo, Yákov Dzhugashvili, con el que Stalin no tuvo contacto desde la muerte de su madre.
Yákov intentó suicidarse disparándose, pero sin éxito, y sufriendo graves heridas. Montefiore afirma que en
ocasión de esto Stalin comentó: «Ni siquiera puede dispararse bien». 50 Yákov formó parte del Ejército Rojo y fue
capturado por las tropas alemanas durante la Segunda Guerra Mundial. Alemania ofreció a Stalin intercambiarlo
por el general alemán Friedrich Paulus, rendido en Stalingrado, pero el dirigente soviético no accedió,
arguyendo que la Unión Soviética no canjeaba soldados por mariscales de campo. Yákov murió oficialmente
abatido en una valla por los guardias que custodiaban el campo de concentración, intentando escapar. Algunas
personas afirman que corrió hacia la valla para que los guardas lo matasen, pero esto no ha sido comprobado.
Su segunda mujer fue Nadezhda Allilúyeva, fallecida en 1932. La causa oficial de su muerte fue una grave
enfermedad, pero es posible que se suicidase disparándose tras una discusión con Stalin. Juntos tuvieron un
hijo, Vasili, y una hija, Svetlana. Vasili consiguió rangos militares en la Fuerza Aérea Soviética, muriendo a
causa del alcohol en 1962. Svetlana abandonó la URSS en 1967 y murió en 2011 en los Estados Unidos de
América.51
La madre de Stalin, a cuyo funeral no asistió él, murió en 1937. Se afirma que Stalin guardaba rencor a su
madre por haberlo obligado a ingresar en el seminario.
Legado
El historiador Robert Conquest considera que Stalin fue «probablemente la persona que más influyó en el curso
del siglo XX».52 Robert Service lo calificó como «uno de los políticos más destacados del siglo XX».53 Simon
Sebag Montefiore lo describía como una «excepcional combinación: intelectual y asesino», un hombre que fue
«el político definitivo» y «el más esquivo y fascinante titán del siglo XX». 54 De acuerdo con el historiador Kevin
McDermott, las interpretaciones de Stalin van «desde las serviles y adulatorias hasta las vitriólicas y
condenatorias».55 Para la mayoría de los occidentales, así como para los rusos anticomunistas, es visto
mayoritaríamente de forma negativa como un asesino en masa; para un número significativo de rusos y
georgianos, se trata de un gran hombre de estado.55
Después del fallecimiento de Stalin, el nuevo secretario general del PCUS, Nikita Jruschov, inició un proceso
por el cual se denunció el eufemístico «culto a la personalidad» en referencia al conocido actualmente como
el culto a Stalin. Esto dio inicio al proceso político conocido como desestalinización, por el cual se denunciaron
los crímenes cometidos por Stalin en contra del Estado soviético y el Partido Comunista. Su punto culminante
sucedió durante el XX Congreso del PCUS en 1956, en el cual Jruschov pronunció al cierre del mismo, el
conocido Discurso secreto.[cita requerida]
El proceso de desestalinización de Jruschov acabó cuando fue sucedido como líder por Leonid
Brézhnev en 1964; este introdujo cierto nivel de re-estalinización en la Unión Soviética.6263 En 1969 y 1979 se
propusieron planes para la completa rehabilitación del legado de Stalin, pero ambas fueron rechazadas por
quejas tanto internas como de partidos comunistas extranjeros.62 Mijaíl Gorbachov vio la denuncia total de Stalin
como necesaria para la regeneración de la sociedad soviética. 64 Tras la caída de la Unión Soviética en 1991, el
primer presidente de la nueva Federación de Rusia, Borís Yeltsin, mantuvo la denuncia a Stalin y añadió la
denuncia a Lenin.64 Su sucesor, Vladimir Putin, no buscó rehabilitar a Stalin pero puso énfasis en celebrar los
logros soviéticos bajo el liderazgo de Stalin en lugar de la represión. 65
En encuestas realizadas entre 2003 y 2006, al menos un cuarto de los rusos votarían a Stalin seguro o
probablemente, mientras que menos del 40% estarían seguros de no votarle. 66 En 2008, en el programa de
televisión Name of Russia, Stalin fue votado como la tercera personalidad más notable de la historia rusa. 67 Una
encuesta de 2017 concluía que la popularidad de Stalin alcanzó, entre la población rusa, su punto más alto en
16 años, con un 46% expresando una visión favorable. 68
Número de víctimas
Véase también: Holodomor
Los primeros investigadores en intentar contar la cantidad de personas que murieron a causa del régimen de
Stalin se vieron obligados a recurrir en gran medida a las pruebas anecdóticas. Sus estimaciones variaban de 3
a algo más de 50 millones.69 Después de la disolución de la Unión Soviética en 1991, las evidencias de los
archivos soviéticos se hicieron disponibles. De acuerdo con los registros, alrededor de 800.000 presos fueron
ejecutados por el régimen de Stalin por delitos políticos o penales, mientras que alrededor de 1,7 millones
murieron en gulags y unos 390.000 perecieron durante reasentamientos forzosos, un total de alrededor de 3
millones de víctimas.[cita requerida] Según ciertas fuentes, durante el mandato de Stalin cerca de 5 millones de
personas fueron encarceladas u obligadas a trabajos forzados, un millón habían sido ejecutados y 2 millones
perecieron en trabajos forzados.70
El debate continúa, sin embargo, puesto que algunos historiadores creen que el archivo contiene cifras poco
fiables.71 Por ejemplo, sostiene Gellately que los muchos sospechosos torturados hasta la muerte mientras
estaban en «custodia de investigación» es probable que no se hayan contado entre los ejecutados. 72 Asimismo,
existen categorías de víctimas que no fueron registradas de forma correcta por los soviéticos, como las víctimas
de las deportaciones étnicas, o transferencias de población alemana después de la Segunda Guerra Mundial.
Entre 1919 y mediados de los años 1950 fueron deportadas más de seis millones de personas, casi el doble
que los ciudadanos soviéticos deportados por el Tercer Reich durante la Gran Guerra Patria para realizar
trabajos forzados.7374 De estos, un millón a un millón y medio habrían muerto directamente a causa del
traslado.75
Particularmente afectados serán los kulaks76 y los alemanes del Volga —aunque las deportaciones de
germanos étnicos en Rusia databan desde 1914—.77 Alcanzaran su apogeo entre los años 1930 y finales de los
1940 —durante la guerra con los alemanes será deportado un tercio del total—. 78 Las zonas de «acogida»
preferidas serán las inhóspitas, despobladas y aisladas Siberia y Asia Central soviética. 79 Entre los grupos
étnicos, sociales y religiosos deportados hay hordas de cosacos (del Amur, Astracán, Azov, Mar Negro, Bug
Meridional, Don, Kubán, Oremburgo, Semirechye, Terek, Transbaikal, Ural y Ussuri), «elementos socialmente
peligrosos», kulaks, campesinos en general, kazajos nómades, alemanes —no todos del Volga—, polacos —
incluidos refugiados desde 1940—, fineses de Ingria, kurdos, coreanos, chinos, japoneses, rusos
de Harbin, judíos persas, azeríes, persas, asirios, noruegos, suecos, rumanos, griegos de Crimea
(pondios), tártaros de Crimea, karacháis, calmucos, chechenos, ingusetios, balkarios, cabardinos, turcos
meskh, hamshenis, karapapakos, lazes, armenios, basmachís, búlgaros de Crimea, armenios musulmanes de
Georgia (khemshin), miembros de la Verdadera Iglesia Ortodoxa, testigos de Jehová y supuestos nacionalistas
lituanos, moldavos, letones, estonios, bielorrusos, ucranianos.7879
Así, mientras que algunos investigadores han estimado el número de víctimas de las represiones de Stalin en
un total de 4 millones más o menos, otros creen que el número es considerablemente superior. El escritor ruso
Vadim Erlikman, por ejemplo, hace las siguientes estimaciones: ejecuciones, 1,5 millones; gulags, 5 millones;
deportaciones, 1,7 millones a 7,5 millones de deportados, y prisioneros de guerra y civiles alemanes, 1 millón, lo
que hace un total de alrededor de 9 millones de víctimas de la represión. 80
Algunos también han incluido los 6 a 8 millones de víctimas de la hambruna 1932-1933 como víctimas de la
represión. Esta clasificación es controvertida sin embargo, ya que los historiadores difieren en cuanto a si la
hambruna era una deliberada parte de la campaña de represión contra los kuláks, o simplemente un
consecuencia no deseada de la lucha por la colectivización forzada.8182
Hay autores para los que un mínimo de alrededor de 10 millones de muertos —4 millones por la represión y 6
por el hambre— son atribuibles al régimen; algunos libros de reciente publicación sugieren un probable total de
alrededor de 20 millones.838485 Por ejemplo, agregar 6-8 millones de víctimas de la hambruna según Erlikman
por encima de las estimaciones de muertes directas, daría un total de entre 15 y 20 millones de víctimas. El
investigador Robert Conquest, mientras tanto, ha revisado su estimación inicial de hasta 30 millones de víctimas
a 20 millones.86 Otros siguen considerando que sus anteriores estimaciones, mucho más altas, son correctas. 87
88
Todas estas estimaciones se ven contrastadas con la Demografía de Rusia siendo el de la segunda guerra
mundial la única caída con semejantes cifras.89
Pensamiento
Cuestión nacional
Stalin era considerado entre los bolcheviques como un experto en la cuestión nacional. En 1913 publicó su
artículo «[[El marxismo y la cuestión nacional» en el que desarrolla su teoría marxista sobre la nación, en
oposición a las teorías nacionales que defendían los bundistas y mencheviques.90 En desarrolla el concepto
de nación que resume de la siguiente forma:
Nación es una comunidad humana estable, históricamente formada y surgida sobre la base de la comunidad de idioma, de
territorio, de vida económica y de psicología, manifestada ésta en la comunidad de cultura.
El marxismo y la cuestión nacional, Stalin, 191391
Para Stalin, una nación lo es al cumplir todos y cada uno de estos rasgos:
Iósif Stalin es una de las figuras más controvertidas y enigmáticas en la historia del país y todavía objeto de
acaloradas discusiones y debates. Fue el secretario general del Partido Comunista desde 1922 y el líder
único de la Unión Soviética desde finales de 1920 y hasta su muerte en 1953. La introducción del sistema
totalitario de gestión económica, cultural y estatal, así como el control absoluto de la vida privada de los
ciudadanos se tradujo en inmensas pérdidas de vidas humanas.
La magnitud de las represalias aturde y horroriza aunque hasta ahora en Rusia abundan las opiniones de que
estas fueron una medida necesaria e inevitable bajo aquellas circunstancias. Con el tiempo su poder
absoluto desembocó en lo que fue denunciado después de su muerte por Nikita Jruschov como el “culto a
la personalidad”.
Inicialmente su fallecimiento fue percibido como una tragedia personal por la inmensa mayoría de sus
compatriotas, quienes asociaban todos los logros y victorias de su país con su nombre, “educados” por una
máquina propagandística que él mismo había creado.
Primeros años
Hasta la Revolución de 1917 Stalin usó varios apodos. El más conocido después de Stalin fue Koba, y así le
seguirían llamando en determinadas ocasiones sus viejos compañeros de partido. También uso el
sobrenombre de Dzhugashvili, su apellido real. De padre zapatero y madre hija de un campesino, Iósif
Dzhugashvili nació el 21 de diciembre de 1879 en Gori, Georgia, en el seno de una familia humilde. Fue el
único de cuatro hermanos que consiguió sobrevivir. Él mismo era muy propenso a la enfermedad y por esa
razón su madre lo sobreprotegía.
Ciertas fuentes, sin embargo, mencionan que siendo una mujer severa y religiosa, su madre a menudo
recurría a los castigos físicos, que consideraba parte obligatoria en la educación de sus hijos. Las relaciones
entre Stalin y su madre eran tan tensas que él ni siquiera asistió a su funeral en julio de 1937, aunque su
ausencia en la ceremonia podría explicarse también a los asuntos urgentes que tenía que atender en calidad
de jefe del Estado (eran los años de las purgas y juicios a militares).
El padre de Iósif, Vissarión, con frecuencia se emborrachaba y solía maltratar a su hijo y a su esposa.
A la edad de 5 años, Iósif cayó enfermo de viruela y, aunque sobrevivió, la enfermedad le dejaría marcas en
el rostro por el resto de su vida. En 1888, su madre le consiguió una plaza en el colegio de la iglesia local
donde tiempo después se prepararía para el sacerdocio. Por petición de su madre, Stalin ingresó en la
escuela teológica de Gori, donde se graduó en 1894.
Pese a sus problemas de salud, el joven Stalin terminó la secundaria como uno de los mejores alumnos y fue
premiado con una beca en el seminario teológico de Tbilisi. Cuando estudiaba en el seminario, se incorporó a
una organización política secreta llamada “Messame Dassy” (Tercer Grupo) donde conoció por primera vez
las teorías de Karl Marx.
En mayo de 1899 Stalin fue oficialmente expulsado del seminario por no haber justificado su ausencia a los
exámenes. Los historiadores soviéticos afirmaban que la verdadera causa de tal decisión fue la propaganda
de marxismo que llevaba a cabo entre los seminaristas.
Tras abandonar el seminario, Stalin estuvo desempleado varios meses y con frecuencia se ganaba la vida
dando clases particulares a niños de clase media. Más tarde trabajó de “observador calculador” en el
observatorio físico de Tbilisi y escribió artículos para el periódico socialista de Georgia.
Nacido en 1907, futuro ingeniero y oficial de artillería, Yákov fue tomado prisionero en 1941.
Según se cuenta después de la derrota de Stalingrado el alto mando militar propuso a Stalin, a través de la
Cruz Roja sueca, intercambiar a Yákov por el mariscal de campo Von Paulus, ex comandante del 6.º Ejército
alemán rodeado y eliminado en Stalingrado, pero Stalin respondió: "No cambio mariscales por soldados".
Hay varias versiones del fallecimiento de Yákov en el campo de concentración de Sachsenhausen, adonde
fue trasladado tras permanecer en varios campos y cárceles donde no lo pudieron doblegar y hacer
colaborar con el mando alemán.
La versión más difundida, que está además confirmada por Thomas Cushing, un oficial británico retenido
junto con Yákov en el mismo campo, mantiene que Yákov sufrió una crisis emocional y se lanzó contra la
alambrada, momento en el que un centinela de las tropas SS lo fusiló, un tal Konrad Hartich, quien también
levantó la correspondiente acta de lo sucedido, firmado por un médico de las SS. Falleció el 14 de abril de
1943.
El 18 de abril de 1902 Dzhugashvili sufre su primera detención bajo la acusación de haber coordinado una
huelga en la fábrica de Rothschild en Batum. Tras pasar 18 meses en la cárcel, fue deportado a Siberia. En
1904 escapó y al cabo de pocos meses ya retomó su actividad revolucionaria en Tbilisi.
En diciembre de 1905, Dzhugashvili participó como delegado en la primera conferencia del Partido
Socialdemócrata de Rusia en Finlandia, donde pudo conocer personalmente a Lenin y adherirse a la doctrina
bolchevique de un partido centralista fuerte y de revolucionarios profesionales a la izquierda de la
socialdemocracia rusa. En 1907 Stalin asistió al V Congreso del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia en
Londres, que consolidó el liderazgo de la fracción bolchevique de Lenin y en donde se debatió la estrategia
para la revolución comunista en Rusia.
Entre los años 1906 y 1907 Dzhugashvili encabezó la llamada “campaña de expropiación” en el Cáucaso con
el fin de recaudar fondos para las necesidades de los bolcheviques.
Fue detenido y enviado a Siberia 7 veces logrando escapar en seis ocasiones, excepto la última. Tras
regresar de su último exilio en abril de 1912, el revolucionario se trasladó a San Petersburgo y colaboró en la
fundación del periódico Pravda, el principal órgano mediático del Partido Bolchevique. En aquel entonces,
Iósif Dzhugashvili adoptó el apellido “Stalin”, que luego utilizaría en sus publicaciones, supuestamente
porque proviene de la palabra rusa “acero”.
En 1913, mientras estuvo exiliado en Viena, Stalin escribió un trabajo titulado El marxismo y la cuestión
nacional, que fue muy apreciado por Lenin. El artículo ofrecía un enfoque socialista para la resolución de los
problemas nacionales. Desde entonces, Lenin se mostró muy contento con Stalin llamándole “el georgiano
maravilloso”. Posiblemente este trabajo, junto con su experiencia laboral en la multinacional Cáucaso, pudo
haber contribuido a su nombramiento como Comisario del Pueblo para Asuntos Nacionales luego de la
revolución.
Al estallar la llamada “revolución de febrero” de 1917, Stalin regresó a Petrogrado (hoy en día, San
Petersburgo) donde asumió la dirección del periódico Pravda. Junto a otro correligionario de Lenin —Lev
Kámenev— Stalin se encargó de las decisiones del partido en la capital antes de la llegada de Lenin del
extranjero, hecho que se produjo en abril. Inicialmente, Kámenev y Stalin propugnaban una política
moderada y de cooperación con el gobierno provisional de Kérenski.
Cuando en mayo de 1918 se desató la Guerra Civil, que fue el enfrentamiento entre el Ejército Rojo y el
Ejército Blanco antibolchevique, Lenin envió a Stalin a Tsaritsin (actual Volgogrado), cuya defensa encabezó,
sin imaginar que esta ciudad, más tarde llamada Stalingrado, se destacaría por otra defensa apuntada a su
haber.
Durante la guerra civil rusa y la guerra polaco-soviética de 1919-1921, Stalin fue comisionado político en
distintos frentes. El primer cargo que ocupó en el Gobierno de Lenin fue el de Comisario del Pueblo de
Asuntos Nacionales (1917–1923).
Entre otras importantes tareas, Stalin fue el comisario del pueblo para la Inspección de los Trabajadores y
Campesinos (1919-1922), y miembro del Consejo Militar Revolucionario de la República (1920-1923).
Vida familiar
En la primavera de 1918, Stalin se casa por segunda y última vez con Nadezhda Alilúyeva, hija de un
revolucionario ruso Serguéi Alilúyev, con la cual tuvo dos hijos: Vasili y Svetlana.
Svetlana Stálina, más tarde Alilúyeva (apellido con el que se la conoce en Rusia) y más tarde Lana Peters,
apellido de su tercer esposo, el arquitecto estadounidense William Wesley Peters, que no ha querido
cambiar, es licenciada en Filología y se hizo conocida gracias a su escandalosa emigración de la URSS
(abandonando allí a sus dos hijos), a sus 4 libros que editó en el extranjero y, sobre todo, gracias a su libro
de memorias Twenty letters to a friend (“Veinte cartas a un amigo”), libro que fue varias veces reeditado y
que fue solución por muchos años de todos sus problemas materiales.
Según recordaba Svetlana, su madre —Nadezhda Alilúyeva— había sido una mujer enormemente estricta.
Una vez que Svetlana estropeó un mantel con las tijeras, su madre la golpeó repetidamente en las manos.
Nadezhda se suicidó cuando Svetlana tenía seis años. La hija de Stalin afirma que su padre fue muy tierno
con ella durante su niñez, le daba "besos ruidosos" y la llamaba "gorrioncillo". Pero al llegar a la adolescencia
a su padre le comenzó a irritar su espíritu independiente. Odiaba verla con faldas cortas y la obligaba a
llevarlas más largas que las de las otras chicas de la escuela. Al enterarse de que tenía un amante, le dio dos
bofetadas.
Efectivamente, toda la vida de Svetlana estuvo plagada de dramas amorosos, tanto en la URSS como en
Occidente. A los 16 años su primer amante fue el director de cine Alexéi Kapler, de 40 años; al enterarse de
ello Stalin mandó proceder contra Kapler judicialmente. El conocido cineasta pasó varios años en un gulag y
en la vida de Svetlana le siguieron dos matrimonios, dos divorcios (el segundo de ellos con Andréi Zhdanov,
hijo de un miembro del Buró Político y persona muy próxima a Stalin) y una unión con Brajesh Singh, un
comunista indio 17 años mayor que ella. Al morir este en 1966, Svetlana obtuvo permiso para llevar sus
cenizas a la India, país donde tomó la repentina decisión de no volver a la URSS.
En varias entrevistas ofrecidas en Occidente, la hija de Stalin tildó la revolución bolchevique de "error fatal y
trágico", a su padre de "monstruo moral y espiritual" y al sistema comunista de "profundamente corrupto", y
comparó el KGB con la Gestapo nazi.
Sin embargo, en octubre de 1984, Svetlana volvió a la Unión Soviética con su hija de nacionalidad
estadounidense Olga Peters, de 13 años. Pero en su patria no terminó de entenderse con sus otros dos hijos,
abandonados en 1967, y se trasladó de Moscú a Tbilisi, actual capital de Georgia, donde vivió dos años. Su
carácter inestable le hizo solicitar el permiso de vuelta a Estados Unidos en 1986, ya con Mijaíl
Gorbachov en el poder.
Tras su regreso a los Estados Unidos, viajó a Bristol, Reino Unido, en la década de los años 90. Actualmente
vive en un hogar para la tercera edad en Wisconsin.
Además de sus tres hijos Stalin apadrinó a Artiom Serguéyev, hijo del famoso revolucionario Fiódor
Serguéyev, un héroe de la guerra civil rusa y buen amigo de Stalin y Kírov, conocido en la URSS bajo el
seudónimo de Artiom, cuyo nombre llevaban en el país varias calles y hasta localidades.
Tras la muerte de Artiom en un accidente, su hijo (posteriormente mayor-general de artillería) fue educado
en la familia de Stalin y fue amigo del hijo de su hijo Vasili durante toda su vida. Participó como oficial de
artillería y jefe de un destacamento guerrillero durante la Gran Guerra Patria y fue hecho prisionero pero
logró sobrevivir. Terminó la guerra en Praga.
Dejó interesantes memorias sombre el ambiente en la familia de Stalin y sobre el generalísmo mismo en su
vida familiar, desmintiendo varios rumores sobre Stalin como monstruo dentro de la familia y sobre la
muerte de su segunda esposa, Nadezhda Alilúyeva. En las memorias de Artiom, al igual que en los recuerdos
de varias personas que rodearon al mandatario, se retrata al dictador como una persona muy modesta en su
vida cotidiana y que intentaba que sus hijos no crecieran mimados.
El segundo hijo de Stalin, Vasili, al igual que otros hijos de la élite soviética se graduó en una escuela militar
de aviación y se hizo piloto militar. Su ascenso en grados fue vertiginoso. Empezó la guerra a la edad de 20
años con el grado de capitán. Durante la contienda completó 26 misiones de combate y derribó dos aviones
alemanes pero en determinado momento el mando de la Fuerza Aérea le prohibió participar personalmente
en combates. Cabe destacar que anteriormente había trascendido que el primer hijo de Stalin, Yákov, había
caído prisionero, hecho bastante “publicitado” por los alemanes.
Con un carácter inestable, característico de ambos hijos de Nadezhda Alilúyeva, y además propenso al
alcoholismo, tenía pocas ideas acerca de la disciplina militar, por lo cual fue en reiteradas ocasiones
sancionado y bajado de cargo por su padre. Por ejemplo, en condiciones de guerra organizó una bastante
“peculiar” pesca con otros pilotos del regimiento al que estaba al mando, amigos suyos. Los atrevidos pilotos
arrojaron misiles RS-82 para aturdir a los peces pero durante un incidente que se produjo en la jornada
pereció el ingeniero del regimiento encargado del armamento y quedó gravemente herido uno de los pilotos,
que perdió la capacidad de pilotar aviones.
Sin duda, fue un constante “dolor de cabeza” para sus jefes, pero los pilotos que lo conocían decían que era
un buen amigo y muy valiente piloto. Según algunos testimonios, cuando se enteró de que su hermano
Yákov estaba prisionero, empezó a partir a misiones de combate sin paracaídas, para evitar que le pasara lo
mismo.
En 1942 fue ascendido a coronel y en 1946 a mayor general. En 1950 llegó a teniente general, uno de los
más jóvenes generales del Ejército Soviético.
En ese cargo fue muy conocido como patrocinador del deporte en el Ejército, fundador y patrocinador de los
equipos de fútbol, hockey y otros de la Fuerza Aérea, adonde “reclutaba” por todos los medios posibles a los
mejores deportistas del país, entre los que tenía varios amigos personales.
En 1952 su padre lo destituyó del cargo a raíz de un accidente durante un desfile aéreo en el que se siniestró
un bombardero Iliushin-28, debido a un mal reconocimiento de la situación meteorológica.
Tras la muerte de Stalin, desobedeció la orden del entonces ministro de Defensa, Nikolái Bulganin, de asumir
un nuevo cargo y abandonar Moscú, por lo cual fue dado de baja del Ejército.
Ya que seguía insistiendo en que su padre había sido envenenado por otros dirigentes del país y amenazaba
con llevar este asunto a los medios de prensa occidentales, fue arrestado en abril de 1953 y acusado de
calumnias, propaganda antisoviética y más tarde de malversación de fondos, abuso de poder, intrigas, etc.
Fue condenado a 8 años y encarcelado en la prisión Vladímirskaya, donde voluntariamente trabajó de
mecánico y tornero. Durante varios años en esta cárcel se usó un carro especial que Vasili había diseñado y
construido para distribuir la comida entre los presos.
Excarcelado en 1960 tuvo prohibido residir en Moscú y Georgia, así como llevar el apellido “Stalin” y fue
inscrito como Dzhugashvili. Más tarde, para evitar contactos con periodistas occidentales fue exiliado
a Kazán, capital de la actual república autónoma rusa de Tatarstán, uno de los centros de la industria militar
soviética al que oficialmente estaba prohibida la entrada de ciudadanos extranjeros.
En 1962 falleció en Kazán, según la versión oficial de los médicos, por abuso de alcohol.
En el año 1922 Stalin fue elegido secretario general del partido. Este cargo, hasta hacía poco menospreciado
por otros miembros del Buró Político del Partido (órgano rector del Comité Central del Partido), que
posteriormente se transformó en el más poderoso del país, fue inteligentemente utilizado por Stalin para
situar a sus partidarios en los puestos clave del aparato central del partido. Así, metódica y sutilmente fue
abriéndose camino hacia la cúspide del poder, poder que tuvo que disputar contra Lev Trotski, el
reconocido líder del partido y fundador del Ejército Rojo, y que además controlaba gran parte de la Policía
secreta.
Antes de su muerte, Lenin vivió una creciente preocupación por la personalidad y el comportamiento de
Stalin. En su testamento político, expuso sus dudas sobre que el secretario general del partido usara su
enorme poder con suficiente cautela. El líder de la Revolución criticó además a Stalin de ser demasiado
“brusco” y llamó a destituirle en su famosa carta al XII Congreso del Partido Bolchevique.
“Stalin es demasiado brusco, y este defecto, plenamente tolerable en nuestro medio y en las relaciones
entre nosotros los comunistas, se hace intolerable en el cargo de Secretario General. Por eso propongo a los
camaradas que piensen la forma de mover a Stalin a otro puesto y de nombrar para este cargo a otro
hombre que se diferencie del camarada Stalin en todos los demás aspectos, solo por una ventaja, a saber:
que sea más tolerante, más leal, más correcto y más atento con los camaradas y menos caprichoso. Esta
circunstancia puede parecer una fútil pequeñez. Pero yo creo que, desde el punto de vista de prevenir el
quiebre, y desde el punto de vista de lo que he escrito antes acerca de las relaciones entre Stalin y Trotski,
no es una pequeñez, o bien se trata de una pequeñez que puede adquirir importancia decisiva...”.
Sin embargo, este intento no prosperó debido a que Stalin logró que no se diera una lectura pública del
documento, a sabiendas de que Lenin se encontraba en esos momentos enfermo e imposibilitado de
participar en el Congreso.
Después de la muerte de Lenin, Stalin aunó fuerzas con Grigori Zinóviev y Lev Kámenev para gobernar el
país y expulsar del escenario político a Lev Trotski, el más probable candidato para reemplazar a Lenin.
Tras conseguir la “muerte política” de Trotski, Stalin cambió el curso de su alianza y se unió a Nikolái Bujarin
y Alexéi Rýkov contra sus antiguos aliados. A partir de entonces, Trotski, Zinóviev y Kámenev fueron tratados
por Stalin como la oposición izquierdista. Durante este período, Stalin abandonó el tradicional énfasis
bolchevique respecto a la revolución internacional en favor de una política de construir el “socialismo en un
solo país”, en contraste a la teoría de Trotski de la “revolución permanente”. Así, mediante una hábil
manipulación y particulares interpretaciones de los preceptos de Lenin, Stalin consiguió enfrentar a sus
rivales, acercándose así cada vez más a la cima. Para su 50 aniversario en 1929, Stalin se estableció como el
sucesor reconocido de Lenin y el único y absoluto líder de la Unión Soviética.
En 1929, en el XV Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), Trotski y Zinóviev fueron
expulsados del partido y Kámenev perdió su puesto en el Comité Central. Luego Stalin pudo destituir de sus
cargos a los líderes de la llamada “oposición derechista” y sus recientes aliados: Bujarin y Rýkov.
Para financiar estos ambiciosos proyectos en 1928 Stalin decretó la expropiación de bienes al campesinado,
para lo cual se consideró oportuno crear “granjas colectivas”, acción que desembocó en la llamada
colectivización de la agricultura.
Otro factor que contribuyó al desarrollo económico del país fue el ambiente generado por la crisis económica
mundial, por lo cual sobraban ofertas de maquinaria y plantas enteras por parte de los Estados occidentales
y EE. UU. La URSS no desperdició la extraordinaria ocasión y procedió a la contratación de miles de
especialistas como, por ejemplo, el famoso ingeniero aeronáutico alemán Junkers, además de fábricas
occidentales, algunas en cooperación con la Ford. En 1931 las compras soviéticas constituyeron un tercio de
toda la importación de maquinaria mundial, mientras que en 1932 su importe llegó a la mitad.
Casi la totalidad de los recursos recaudados para costear estas enormes adquisiciones provenían de la venta
de productos agropecuarios, aunque también se organizó una venta clandestina de tesoros confiscados
durante la revolución como por ejemplo, colecciones de cuadros de viejos maestros provenientes de los
museos más ricos de Rusia, como la galería Tretiakov, El Ermitaje, las Tesorerías del Kremlin de Moscú y
además la extracción del oro, etc.
Otra fuente de financiación fue la venta de bebidas alcohólicas, por lo cual la ley seca se anuló en 1927.
Un efecto del gran impulso industrial fue la desaparición total del desempleo. La última bolsa de trabajo se
cerró en 1930. Se hizo amplio el uso de trabajos forzados de numerosos presos que prestaban mano de obra
barata pero de baja productividad, una de la causas del posterior desarrollo del famoso Departamento
Principal de Campamentos de Trabajos Penitenciarios o “GULAG”.
Para impulsar un aumento de la producción industrial se decidió reavivar la motivación material, para lo cual
Stalin anunció una “guerra al igualitarismo”. Se implanta el sistema de pagos en función de productividad y
calificación de operarios.
El éxito fue fenomenal, sobre todo si se compara con la situación de otros Estados que aún vivían las
consecuencias de la crisis económica.
En los primeros años de funcionamiento de los planes quinquenales, el PIB aumentó 5 veces y la producción
industrial subió 6 veces.
Como consecuencia surgieron serios cambios sociales: creció de 8 a 22 millones la cantidad de obreros y su
profesionalidad, surgió una nueva capa social de especialistas técnicos e ingenieros de procedencia
campesina y creció enormemente el personal administrativo. Aunque la carga principal de la
industrialización afectó el bienestar del pueblo, en especial del campesinado, lo que favoreció el desarrollo
del totalitarismo, gracias a sus efectos (más de 1500 nuevas fábricas construidas), se pudo fortalecer el país
militarmente en vísperas de la Segunda Guerra Mundial.
Purgas
Inicialmente pensadas en los años 20 como una medida para deshacerse de los miembros menos útiles del
partido, en los 30 fueron utilizadas por Stalin como herramienta que perpetuaba su poder.
En los 1930, quizá la segunda persona en popularidad dentro del partido fue Serguéi Kírov. Durante el
Congreso del Partido sostenido en 1934, en la votación para el nuevo Comité Central, Kírov recibió tan solo
tres votos negativos, mucho menos que cualquier otro candidato. Por su parte, Stalin obtuvo 1108 votos
negativos. Kírov fue asesinado en circunstancias que fueron nuevamente estudiadas por la Fiscalía rusa en
los años 90 del siglo pasado, pero fue imposible determinar quién se encontraba detrás del asesino, lo que
sirvió a Stalin de pretexto para desatar una nueva oleada de purgas y fusilamientos, sobre todo entre los
viejos colaboradores de Lenin, siendo acusados Trotski, Kámenev y Zinóviev de la autoría intelectual del
crimen.
Se celebraron numerosos juicios e investigaciones. Stalin decretó además una nueva ley sobre
organizaciones y atentados terroristas, que debían ser investigados en un plazo máximo de 10 días sin
diligencias judiciales, abogados ni apelaciones.
Los procedimientos se repitieron por todo el país con el uso del artículo 58 de la normativa legal creada
especialmente para este fin, que disponía la pena capital para las actividades antisoviéticas. Bastaba tan
solo un pequeño pretexto para tachar a cualquier persona de “enemigo del pueblo” y someterla a un largo
ciclo de persecución pública que a menudo terminaba con interrogatorios, torturas (sancionadas por el
Comité Central del Partido y por el propio Stalin), deportación o incluso la muerte.
La palabra rusa “troika” tradicionalmente referida al tiro de tres caballos ahora significaba la mesa de tres
ejecutores del NKVD (siglas rusas del Comisariado Popular de Asuntos Internos, sucesor de la fuerza política
secreta, la cheka), que realizaban un corto y simplificado juicio sin fiscales ni abogados, y con la ejecución de
sentencia en un plazo máximo de 24 horas.
En 1937 empezaron las grandes purgas y los primeros en sufrir fueron oficiales de alto rango del Ejército
Rojo, mediante una falsificación de documentos con ayuda de los servicios secretos nazis. En junio de 1937,
el mariscal Mijaíl Tujachevski y otros militares de alto rango fueron acusados de complot militar en
colaboración con los alemanes. Todos fueron declarados culpables y ejecutados. Muy pronto los fusilamientos
y los arrestos masivos se extendieron por toda la cúpula castrense y tras dos años finalizaron con el
fusilamiento, encarcelamiento y despido de 30 000 oficiales de alto rango de las Fuerzas Armadas,
infundiendo terror y miedo de asumir la responsabilidad del alto mando militar y otros cargos oficiales por
varios años. Un militar asustado deja de ser profesional. Muy pronto, en 1941, este hecho se puso de
manifiesto. En agosto de 1940, Trotski, que estaba exiliado desde 1937, fue asesinado en México.
Aparte de las purgas se pretendió reescribir la historia en los manuales soviéticos y otros materiales de
propaganda. A las personas de relevancia ejecutadas por el NKVD se las borraba de los textos como si no
hubiesen existido. Gradualmente la historia de la Revolución se centró en dos figuras: las de Lenin y Stalin.
A la luz de las revelaciones de los archivos soviéticos, los historiadores estiman que unas 700 000 personas
fueron condenadas a muerte durante la época del terror. Cientos de miles de presos llenaban los gulags,
donde muchos de ellos murieron por maltrato y desnutrición. En su mayoría se trataba de ciudadanos
comunes, obreros, campesinos, maestros, sacerdotes, músicos y soldados.
En 1936 Nikolái Bujarin y el resto de los miembros del viejo partido, acusados de mantener relaciones con
Trotski y gestar un complot contra Stalin, fueron detenidos. A todos se les condenó y ejecutó.
La última etapa de terror quedó marcada por las purgas dentro del mismo NKVD. Stalin quería asegurarse de
que aquellos que sabían demasiado sobre las purgas masivas fueran aniquilados. Stalin anunció al pueblo
que ciertos elementos fascistas habían penetrado en las fuerzas de seguridad. Esta declaración no solo le
permitió desprenderse de algunos oficiales sino que además justificó la ejecución de miles de personas
inocentes. Al destituir al jefe de NKVD, Nikolái Yezhov, designó en este cargo a Lavrenti Beria,
encomendándole la tarea de limpiar la Policía secreta de todos aquellos “elementos precarios”. Tras una
serie de investigaciones, Beria organizó la ejecución de las principales figuras de la institución y para subir
su popularidad incluso liberó a varios militares y a otras personas condenadas durante los años 1937 y 1938.
Sin embargó, las represiones no cesaron durante todos los años que Stalin gobernó.
Colectivización
A finales de los años 20, junto con la industrialización, Stalin lanzó el programa de la llamada colectivización
de la agricultura. La medida estaba destinada a aumentar la producción de la agricultura, creando granjas
colectivas con un amplio uso de mecanización e introduciendo un control directo sobre los campesinos. La
colectivización supuso cambios sociales sin precedentes desde la abolición de la servidumbre en 1861. La
colectivización significó además la brusca caída de los estándares de vida para muchos campesinos,
provocando una reacción violenta de los mismos.
Se esperaba que en los primeros años del proceso, la producción industrial creciera un 200% y la producción
de la agricultura, un 50%. Dichas estimaciones nunca se materializaron. Stalin acusó del fracaso a
los kulaki (campesinos ricos) que opusieron una resistencia especialmente feroz a la colectivización. A las
personas oficialmente definidas como kulak, ayudantes de kulak y más tarde antiguos kulaki las perseguían,
despojaban de sus bienes y desterraban sin nada a regiones del Lejano Oriente ruso, donde ellos, en su
mayoría, se morían de hambre.
Cuando los excesos de la colectivización alcanzaron su máximo, Stalin publicó sus famosas obras Vértigo de
éxito y Excesos locales. Dicha política no aportó frutos y la producción de cereales se redujo bruscamente,
por los cual el Gobierno procedió a quitar los cereales por la fuerza.
Las hambrunas generadas por la incautación forzosa del grano y las malas cosechas de los años 1931 y
1932 afectaron a vastos territorios de la Unión Soviética, provocando millones de muertes que comparadas
con la peor hambruna causada por una mala cosecha en la Rusia zarista cobró las vidas de
aproximadamente 375 000 y 400 000 personas.
En vísperas de la guerra
Es indudable que la política interior de Stalin, pese a infundir terror dentro del país, dejó a la URSS muy
preparada técnica y militarmente para una futura guerra mundial y con una sólida base industrial para
resistir una y larga y penosa guerra.
Tras el fallido intento por conseguir una alianza política antihitleriana con Francia y Gran Bretaña, Stalin tuvo
que buscar otras soluciones para no estar involucrado en una inevitable guerra. El 23 de agosto de 1939 el
ministro de Asuntos Exteriores soviético, Viacheslav Mólotov, y su homólogo alemán, Joachim von
Ribbentrop, firmaron un pacto de no agresión.
Siendo oficialmente un tratado de no agresión, el acuerdo en sí mismo incluía protocolos secretos que
contemplaban la división de Europa Oriental en zonas de influencia alemana y soviética. La parte oriental,
que incluía el sector oriental de Polonia (en concreto, Ucrania y Bielorrusia oriental), Letonia, Estonia y parte
de Rumanía, era la zona de influencia soviética. El segundo protocolo secreto, firmado en septiembre de
1939, añadió a esta lista Lituania.
Gestión de guerra
El mariscal de la Unión Soviética Gueorgui Zhúkov en sus memorias, publicadas a principios de los años 70
del siglo XX, escribió sobre la gestión de Stalin durante la Segunda Guerra Mundial: “Puedo afirmar con
certeza que I. V. Stalin dominaba principios básicos de organización de operaciones de frentes y grupos de
frentes, y las gestionaba evidenciando pleno conocimiento del asunto, al igual que fue un experto en
grandes asuntos estratégicos… En el mando de una lucha armada le ayudaba su inteligencia nata, la
experiencia de la gestión política, una fuerte intuición y amplios conocimientos. Él sabía encontrar un
elemento principal en la situación estratégica y a partir de él organizar una resistencia contra el enemigo y
llevar a cabo distintas operaciones ofensivas. Sin duda alguna, fue un digno comandante jefe”.
El famoso mariscal, quien por cierto tuvo bastantes razones de odiar a Stalin, al igual que otros militares
soviéticos, tuvo mucha razón al afirmarlo.
Los amplios conocimientos y la avidez de aprender son los puntos que diversos especialistas destacaban en
sus memorias. Después de la muerte del generalísimo, en su biblioteca personal se encontraban alrededor
de 5000 libros, en su mayoría especiales. Y casi todos guardaban notas y líneas subrayadas de su puño y
letra.
Efectivamente fue así… Fruto de la desconfianza patológica y deseo de erradicar a sus rivales y amenazas
potenciales, Stalin tenía el deseo de penetrar en cada detalle y no delegar la toma de ciertas decisiones en
otras personas.
A la luz de esta situación, los errores fueron inevitables pero los historiadores contemporáneos destacan
también la gran cantidad de decisiones acertadas tomadas por el político. Con frecuencia más acertadas que
los consejos que le daban los especialistas.
Cabe destacar que a medida que la guerra aquiría un carácter dramático para el país, Stalin, además de
progresar como comandante jefe, cargo que asumió tan solo a los siete días de estallar la guerra y al
enterarse de que al sexto día de su ofensiva las tropas alemanas entraron a Minsk, capital de Bielorrusia,
mostró bastante flexibilidad en su ideología.
Ello se reveló, por ejemplo, en el cambio de la retórica oficial con respecto a la religión. Los creyentes del
país volvieron a ver a su patriarca, Alexei I, hecho que aumentó la colaboración de los sacerdotes durante la
guerra.
De igual manera, su visión del pasado ruso sufrió una profunda transformación, hasta instituir galardones
tales como las órdenes militares de Alexandr Nevski, Alexandr Suvórov, Fiódor Ushakov. Todos jefes
militares y santos ortodoxos (como en el caso de Alexandr Nevski) del “maldito pasado”.
En las primeras horas de la mañana del 22 de junio de 1941, Hitler rompió el pacto tras poner en marcha la
Operación Barbarroja, que impulsó la invasión alemana de los territorios soviéticos.
Todavía se discute cómo la preparación del ataque alemán pudo pasar desapercibida para Stalin. A pesar de
recibir varias advertencias de sus servicios de inteligencia, Stalin estaba convencido de que Alemania no
atacaría a la Unión Soviética antes de derrotar a Gran Bretaña
Varios historiados culpan personalmente a Stalin de una supuesta “mala preparación” de la URSS para la
guerra, que trajo enormes bajas, sobre todo en su periodo inicial, alegando como prueba de ello varios
informes que apuntaban al 22 de junio de 1941 como la fecha de inicio de la agresión.
Otros investigadores son de la opinión contraria, los que se basan en varios documentos extraídos de los
archivos de la KGB soviética en los 90, en los cuales figuraban varias fechas posibles del inicio de la guerra.
Según el funcionario del Servicio de Inteligencia Exterior ruso, el coronel V. N. Karpov, “la inteligencia no
indicó la fecha exacta de la agresión, no dijo inequívocamente que la guerra comenzaría el 22 de junio.
Nadie dudaba de que la guerra fuera inevitable; sin embargo, nadie sabía cuándo iba a suceder. Stalin no
dudaba de que habría guerra, pero las fechas que mencionaba la inteligencia caducaban y la guerra no
empezaba.”
Además de los asuntos puramente militares y económicos, la mayor preocupación de Stalin durante la
guerra fueron sus relaciones con los aliados de la coalición antihitleriana. En noviembre de 1943 Iósif Stalin,
Winston Churchill y Franklin Roosevelt se reunieron en Teherán para discutir la estrategia y la imagen de
Europa después de la guerra. Apenas la Unión Soviética entró en la guerra, Stalin exigió a los aliados que
abrieran un segundo frente de batalla en Europa pero Churchill y Roosevelt se opusieron a la propuesta.
Como resultado de largas discusiones, se acordó que los aliados lanzarían una mayor ofensiva en la
primavera de 1944.
En febrero de 1945 Stalin, Churchill y Roosevelt volvieron a reunirse en la ciudad de Yalta, en Crimea. Con las
tropas soviéticas desplegadas en la mayoría de los países de Europa del Este, Stalin contaba en aquel
entonces con una sólida base para negociar. Roosevelt y Churchill intentaron restringir la influencia soviética
en la época de posguerra, pero lo único que obtuvieron fue la concesión de que se celebrarían elecciones
libres en los países ocupados por el Ejército Rojo. En Yalta se confirmó la decisión de formar la Organización
de Naciones Unidas, idea adoptada en Teherán. Este fue el único asunto apoyado unánimemente por los tres
líderes. Además, los aliados decidieron repartir el territorio alemán en cuatro zonas de ocupación, hecho que
posteriormente conllevó la fundación de dos Estados alemanes.
Tras la victoria, los jefes aliados se reunieron en Potsdam (Alemania) en julio de 1945, esta vez sin Roosevelt,
quien había fallecido en vísperas de la toma de Berlín. La principal preocupación de Stalin consistió en recibir
ayuda económica para la Unión Soviética, ya que al finalizar la guerra, la cuarta parte de la propiedad
soviética resultó destruida, cerca de 31 000 fábricas estaban en ruinas y una nueva hambruna amenazaba a
la población. Los asesores de Stalin le advirtieron de que la desnutrición de los trabajadores afectaba al
rendimiento de la industria. Stalin llegó a la conclusión de que el mejor medio de revivir la economía
soviética era obtener indemnizaciones por parte de Alemania.
Stalin estaba obsesionado con la amenaza de una invasión de Occidente, puesto que disponía de bombas
atómicas, y entre los años 1945 y 1948 se centró en instalar regímenes comunistas en Rumanía, Bulgaria,
Hungría, Alemania Oriental, Polonia y Checoslovaquia. Eso le permitió crear una amplia zona de países
amistosos en su frontera occidental.
En 1948 Stalin ordenó el bloqueo económico de Berlín. Esperaba que esta medida le permitiera hacerse con
el control total de la urbe. Los aliados iniciaron los suministros por vía aérea a la ciudad obligando a Stalin a
retroceder. Las vías de comunicación fueron reabiertas.
La hostilidad entre la Unión Soviética y los Estados Unidos siguió creciendo hasta que dividió al mundo en
dos bloques militares: la OTAN y el Tratado de Varsovia.
La conocida “Conspiración de los médicos” y la nueva ola de purgas en el partido amenazaba con trasladar
al país a los años treinta pero la súbita muerte de Stalin el 5 de marzo de 1953 permitió evitar una nueva
oleada de represiones.
A finales de febrero de 1953 Stalin sufrió un derrame cerebral y entró en coma. Cuando cuatro días después
volvió en sí, convocó a todos los dirigentes del Partido. Cuando llegaron, levantó el brazo izquierdo. La hija
de Stalin, Svetlana Alilúyeva, que también estaba a su cabecera, más tarde dijo que parecía que estaba
“maldiciendo a todos”. Luego Stalin dejó de respirar. Todos los intentos de los doctores por reanimarlo fueron
en vano.
La muerte de Stalin, el reconocido líder del bloque socialista y de tremenda fama mundial que le trajo la
victoria sobre el fascismo, fue llorada, en su gran mayoría y con total sinceridad, por todos los partidarios del
socialismo del mundo.
El cuerpo embalsamado de Stalin fue colocado en el mausoleo de Lenin, que entre 1953 y 1961 se llamó
“mausoleo de Lenin y Stalin”. Sin embargo, en 1961, en el XXII Congreso del Partido, se declaró que Stalin
había traicionado el legado de Lenin y, por lo tanto, se tomó la decisión de retirar su cuerpo del mausoleo
para enterrarlo cerca del muro de Kremlin, junto a las tumbas de otros destacados personajes.
Tres años después de su muerte, Nikita Jrushov, el nuevo líder de la Unión Soviética, pronunció un discurso
en el XX Congreso del Partido en que condenaba la política de Stalin y se revelaba hasta qué punto había
sido responsable de la ejecución de miles de comunistas leales durante las purgas.
Vida de Stalin
Jossif Vissarionovich Dzhugasvili, más conocido como Stalin, nació en Georgia en el año 1879. Hijo de
un zapatero pobre y borracho y de una cristiana ortodoxa devota, quedó huérfano muy pobre, por lo que
ingresó en un seminario de donde fue expulsado en el año 1899 por sus ideas revolucionarias. Rompió así
muy pronto uno de los deseos de su madre, que era que se convirtiera en sacerdote.
Se unió inmediatamente a la lucha clandestina de los socialistas rusos contra el régimen zarista, y cuando
nació el Partido Social Demócrata en el año 1903, siguió la facción más extremista, la de los bolcheviques,
encabezada por Lenin. Perseguido hasta que en el año 1917 triunfó la Revolución bolchevique, Jossif
empezó a ser conocido como Stalin (“hombre de acero”), y, por su lealtad a Lenin, consiguió ascender hasta
llegar a Secretario general del ya Partido Comunista en el año 1922.
La muerte de Lenin en 1924 creó un cisma entre sus herederos naturales al poder, Trotski (el preferido de
Lenin, pues consideraba a Stalin demasiado cruel) y el propio Stalin. Pero el poder que había alcanzado éste,
y su alianza con Kamenev y Zinoviev le ayudó a alzarse con el máximo poder en la Unión Soviética. Mandó
exiliar a Trotski en 1926, a quien asesinó 14 años después, en 1940, y también eliminó a sus más posibles
competidores, Zinoviev y Kamenev que años antes le habían prestado su ayuda.
Cómenzó así una de las dictaduras más tiránicas y crueles que se conocen, desde 1938 hasta su muerte en
Moscú en 1953. Pero aún así, fue capaz de convertir a la extinta URSS en una gran potencia mundial y
extender el comunismo a gran parte de los países colindantes.
El control centralizado del sistema productivo fue tal que mandó colectivizar la agricultura, expulsó y
exterminó a pueblos enteros de sus terrenos ante la más mínima oposición a sus mandatos, hizo campañas de
purgas continuas que conllevaban la desaparición de todo aquél que se le opusiera, anuló las libertades, e
instauró un régimen policial.
Y fue precisamente este despotismo, esta tiranía la que construyó una gran potencia que, durante la Segunda
Guerra Mundial se convirtió junto con Estados Unidos en la gran vencedora de la guerra, de tal modo que el
mundo prácticamente quedó dividido en dos polos: la de los alineados con Estados Unidos y los que
quedaron al otro lado del telón de acero, junto a la Unión Soviética.
Lo primero que hizo Stalin al llegar al poder fueron las denominadas Purgas, esto era, limpiar cualquier
resto o atisbo de ideas contrarias al socialismo que hubiera en todos los estamentos. En el ejército se
deportaron hasta el 80%-90% de los cargos. Entre los miembros del propio Partido eran 139 miembros, de
los cuales 110 son arrestados y deportados y 98 son directamente ejecutados. Se calcula que en total casi 40
millones de rusos tuvieron que emigrar del país durante las purgas.
Las medidas de represión del gobierno de Stalin era implacables y eliminaban cualquier foco de resistencia
al Partido. Por otro lado, se produjo una centralización total de la economía que pasó a estar controlada
totalmente por el partido. Todas las empresas privadas pasaron al control del estado y se acometieron
numerosas obras públicas gracias a la mano de obra gratuita que conformaban las víctimas de las purgas.
Crea también los Planes quinquenales, que establecían unos objetivos económicos a 5 años vista que se
debían cumplir, y que se basaban generalmente en aumentar la producción agrícola y reinvertir este
excedente en industria, principalmente siderurgia, metalurgia e industria armamentística. Asimismo, se va
limitando el comercio privado hasta que en 1932 se prohíbe definitivamente. Poco a poco se distinguirá
entre dos tipos de mercados: el estatal, con los precios e intereses que impone el Partido, y el mercado negro.
frenar el avance de las tropas alemanas y derrotarlo en las puertas de Moscú. Para ello, Stalin se valió de
Hasta entonces, la batalla entre rusos y alemanes había sido de mucho desgaste. El ejército alemán avanzaba
con dificultad pero imparable. Los rusos iban retrocediendo poco a poco, pero no sin antes combatir.
Durante esa primera fase de la batalla entre ambos, el ejército alemán capturó 2 millones de prisioneros y
llegó a ocupar el 40% de la superficie rusa. Es entonces cuando Stalin pone en marcha una estrategia
drástica que requiere de la colaboración de todo su pueblo.
El ejército ruso comienza a retroceder reduciendo a cenizas todo a su paso, para evitar que el ejército
alemán pudiera conseguir provisiones durante su avance. Se destruyeron incluso grandes obras civiles como
puentes o la presa de Dnieperpetrovsk, para dificultar aún más el avance alemán.
Fueron en esos momentos cuando comenzó a cambiar el signo de la Guerra, algo que se confirmaría con la
derrota alemana en la batalla de Stalingrado, la más sangrienta entre ambos países. A partir de esa derrota,
la guerra se fue inclinando cada vez más hacia el bando de los aliados. Sin embargo, el fin de la guerra dio
lugar a otra, son conflicto bélico propiamente dicho, un guerra más silenciosa, una guerra de recelos y de
ideas entre dos bloques, el comunista y el capitalista, que duraría 40 años:La Guerra Fría.
Stalin es uno de los mayores genocidas de la historia de la humanidad, y se le atribuyen unos 40 millones de
muertos, más incluso que a Hitler. Sin embargo, esto no pareció ser impedimento para que fuera dos veces
aspirante al Premio Nobel de la Paz (¡Premio Nobel de la Paz!) por su contribución para el fin de la
Segunda Guerra Mundial.
Envió a las mujeres de sus soldados más cercanos a los gulag, debido a los celos de su segunda esposa.
De esta manera Stalin mataba dos pájaros deun tiro: por un lado aplacaba los celos de su mujer, y por otro,
probaba el amor de los soldados al partido por encima incluso de sus propias esposas.
Y para terminar dejamos la anécdota más curiosa y sorprendente de todas. Y es que Stalin quiso crear un
híbrido entre ser humano y chimpancé. Para ello, contó con la ayuda de un científico llamado Ilya
Ivanovich Ivanovy con la colaboración forzosa de 5 mujeres y un champancé. El objetivo era que el
chimpancé inseminara a las mujeres con el fin de obtener (supuestamente) el híbrido hombre/chimpancé, sin
embargo, el animal falleció en el laboratorio antes de que se pudiera llevar a cabo la prueba, y el científico
terminó siendo otra de las víctimas de las purgas de Stalin y terminó en el exilio.
Para terminar, os dejamos con un video y unos enlaces que os podrían resultar interesantes para
complementar la información del artículo.