Es fundamental practicar ejercicio físico de forma regular, adaptado a tus posibilidades y a tus limitaciones funcionales y con incrementos
progresivos. Un PROGRAMA DE EJERCICIOS moderado, siempre bajo supervisión médica, puede ayudarte a llevar una vida más activa.
Caminar con Utilizar la bicicleta estática Ejercicios respiratorios Ejercicios de extremidades como
postura erguida, con comenzando por 5 minutos por la respirando de forma lenta y profunda abducción o flexo-extensión de brazos
hombros relajados y mañana y 5 minutos por la tarde todos inflando el abdomen y después echán- y piernas con el fin de tonificar las
moviendo los brazos los días dolo por la boca de forma suave como extremidades y facilitar la realización
con balanceo si soplara, con el objetivo de aumentar de las tareas diarias
la entrada de aire en los pulmones
Ejercicios de cuello como Ejercicios de tronco como Subir y bajar escaleras Pedales si no puedes realizar los
flexo-extensión y rotación del cuello inclinaciones laterales y flexiones con aumentando el ritmo progresivamente ejercicios descritos anteriores, coloca
con el fin de tonificar y facilitar el el fin de tonificar el tronco y facilitar la los pedales en el suelo o en la mesa y
trabajo respiratorio realización de las tareas diarias pedalea usando los pies o brazos
Recomendaciones para el paciente respiratorio, dentro de un Programa de Ejercicios
Realizar los ejercicios con una postura erguida, cogiendo aire por la nariz inflando la barriga y echándolo por la boca, como si se soplara.
Usar ropa cómoda.
Realizar ejercicio de forma progresiva y suave. Lo importante es que realice el ejercicio, aunque sea muy despacio.
Descansar 30 minutos después de finalizar los ejercicios.
Pararse, si se tiene dificultad respiratoria.
Si se realizan ejercicios al aire libre, como caminar, se deben evitar los momentos del día de más calor o de frío intenso.
Realizar los ejercicios con constancia, preferiblemente 2-3 días por semana.
Utilizar una plantilla para el control del ejercicio físico.