Si canto el amorfino, Allá arriba, en ese cerro,
no lo hago por afición: hay una puerca preñada;
le canto porque soy montuvio cada vez que subo Y bajo,
y lo llevo en mi corazón. se parece a mi cuñada.
¡Qué viva mi amorfino! Las mujeres de este tiempo,
que canto con mucho amor, son como el limón podrido:
porque es una joya linda, apenas tienen quince años,
folklor de mi Ecuador. ya piensan en marido.
Las muchachas de por aquí, Por esta calle me voy,
no se dejan dar un beso; por la otra me doy vuelta
en cambio las de por allá la muchacha que me quiere
hasta estiran el pescuezo. que me tenga le puerta abierta.
Cuando paso por tu casa, Quisiera ser pajarito
compro pan y voy comiendo, con patitas de algodon
para que no diga tu mama. para volar a tu pecho
Que de hambre me estoy y tocarte el corazón
muriendo.
De mi casa abajito, Con A se escribe mi nombre
me pegué un resbalón, con O mi apellido
ni siquiera me dijiste la mujer que no me quiere
ilevántate! Corazón. no sabe lo que sea perdido
Ayer pasé por tu casa, No soy de por aquí
me tiraste un limón Yo soy de Cabito de Hacha
si no corro tan ligero, yo no vengo por las viejas
me manchas el patalón. sino por las muchachas.
De esta casa no me voy
hasta no comer gallina
en mi casa no las como,
porque todas son finas.