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Juan Cordero y Arturo Marín: Arte Mexicano

Los documentos tratan sobre varios artistas plásticos de diferentes épocas y países, incluyendo Juan Cordero, Francisco Arturo Marín, Francisco Millet, Diego Velázquez, Fernando Botero y Alfredo Alcain. Los documentos proporcionan información biográfica y sobre la obra y estilo de cada artista.

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Juan Cordero y Arturo Marín: Arte Mexicano

Los documentos tratan sobre varios artistas plásticos de diferentes épocas y países, incluyendo Juan Cordero, Francisco Arturo Marín, Francisco Millet, Diego Velázquez, Fernando Botero y Alfredo Alcain. Los documentos proporcionan información biográfica y sobre la obra y estilo de cada artista.

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Juan Cordero: Nació del matrimonio formado por Tomás Cordero y María

Dolores de Hoyos y Mier quienes pretendieron dedicarlo al comercio pero al


reconocer la vocación de su hijo lo inscribieron en la Academia de San
Carlosen la Ciudad de México. En 1844 ya era un buen dibujante y con una
Beca del gobierno marchó con su familia a Europa permaneciendo en Roma de
1844 hasta 1853. Al llegar a la ciudad eterna fue inscrito en la Academia de
San Lucas donde fue discípulo de Pelegrí Clavé, más tarde su rival artístico, y
de Natal de Carta quienes lo introdujeron a la Escuela Clásica. En 1845
mereció un honroso premio y para 1846 obtuvo el primer lugar entre
numerosos y distiguidos pintores.

Francisco Arturo Marín: Médico y escultor, se preocupó en su producción por los aspectos fundamentales de la vivencia
humana, expresado a través del manejo semiabstracto de la figura. Su tratamiento del tema de la maternidad en este bronce de
tamaño reducido ejemplifica su estilo. La deformación del cuerpo y el manejo de la cara como máscara, advierten la influencia de las
figurillas prehispánicas, reinterpretadas a la luz de una sensibilidad moderna. -Karen Cordero- La familiaridad con el dolor y las
pasiones humanas lograron esculpir en distintos materiales, desde madera hasta ónix, un cúmulo de sensaciones que dejó como
legado Arturo Marín. Su conocimiento del cuerpo humano le facilitó sintetizar sentimientos tan diversos como el amor, la muerte o la
sensualidad de manera certera en una exquisita mezcla de la medicina con el barro, bronce, mármol o piedra. Cuñado de Diego
Rivera formó parte de una generación de artistas y creadores quienes alzaron la voz y reconstruir nuestro país tras su revolución
con la intención de cambiarle el rostro por uno con identidad propia. La temática de Marín se relaciona con temas como la
maternidad y el indigenismo planteados de una manera actualizada proponiendo una visión contemporánea y fresca cuya virtud
radica en reflejar las preocupaciones formales, técnicas y temáticas propias del México de la primera mitad del siglo XX. Nacido en
Guadalajara en 1907, Arturo Marín comenzó la carrera de medicina en Guadalajara, terminándola en la UNAM; con Carlos Orozco
Romero, grabado en madera en la escuela preparatoria de Jalisco; modelado y talla en madera. Entre sus sobras se destaca la
escultura monumental Campesino Sacrificado, hoy colocada en ¿El Guarda, ¿km 39 de la antigua carretera a Cuernavaca y la
escultura monumental A los trabajadores de la medicina, Hospital 20 de Noviembre del ISSSTE. Entre sus exposiciones colectivas
más importantes se encuentran la de la Galerías Chapultepec (1956); la del Salón de la Plástica Mexicana en donde se
adquirió Maternidad en 1957 y un año después en el mismo Salón se adquirió Desolación. También participó en Arte Jalisciense, en
el Palacio de Bellas Artes en 1963 y en la III Bienal de Escultura en el Museo de Arte Moderno. De manera individual expuso en la
Galería de Arte Moderno; en el Salón de la Plástica Mexicana, en las Galerías del Departamento de Difusión Cultural del IPN-
Zacateco. Asimismo fue acreedor a varios reconocimientos como el Primer Premio del Concurso de Pintura y Escultura por la IX
Asamblea Nacional de Cirugía en el Hospital Juárez así como el Primer Premio del Salón de Invierno del Salón de la Plástica
Mexicana.
Francisco Millet: Jean-François Millet (Gruchy, Gréville-Hague, 4 de octubre de 1814-Barbizon, 20 de
enero de 1875) fue un pintor francés realista y uno de los fundadores de la escuela de Barbizon en la Francia rural.
Se destaca por sus escenas de granjeros campesinos, donde quiere expresar la inocencia del hombre campesino en
contraposición a la degradación que acompaña al ciudadano inmerso en la sociedad industrial. Se le incluye en los
movimientos realista y naturalista.

Millet fue el primogénito de Jean-Louis-Nicolas y Aimée-Henriette-Adélaïde Henry Millet, miembros de la comunidad


campesina en la aldea de Gruchy, municipio de Gréville-Hague, Normandía.1 Bajo la guía de dos sacerdotes de
aldea, Millet aprendió latín y los autores modernos, antes de que lo enviaran a Cherburgo en 1833 para estudiar con
un retratista llamado Paul Dumouchel. Para el año 1835 estudiaba a tiempo completo con Lucien-Théophile
Langlois, un pupilo del barón Gros, en Cherburgo. Langlois y otros lo apoyaron económicamente para que pudiera
trasladarse a París en 1837, donde estudió en la École des Beaux-Arts con Paul Delaroche. En 1839 acabó su
aprendizaje y lo primero que presentó al Salón fue rechazado. Después de que le aceptaran por primera vez una
pintura para el Salón, un retrato, en el año 1840, Millet regresó a Cherburgo para comenzar una carrera
como retratista. Después de 1840 se alejó del estilo de pintura oficial y cayó bajo la influencia de Honoré Daumier,
de quien aprendió el sentido del contraste de luces y sombras, así como la construcción del cuerpo humano, con
simplicidad de volúmenes.

Diego Velázquez: Diego Rodríguez de Silva y Velázquez (Sevilla, bautizado el 6 de junio de 15991 -Madrid, 6
de agosto de 1660), conocido como Diego Velázquez, fue un pintor barroco, considerado uno de los máximos
exponentes de la pintura y maestro de la pintura universal.

Pasó sus primeros años en Sevilla, donde desarrolló un estilo naturalista de iluminación tenebrista, por influencia
de Caravaggio y sus seguidores. A los 24 años se trasladó a Madrid, donde fue nombrado pintor del rey Felipe IV y
cuatro años después fue ascendido a pintor de cámara, el cargo más importante entre los pintores de la corte. A esta
labor dedicó el resto de su vida. Su trabajo consistía en pintar retratos del rey y de su familia, así como otros cuadros
destinados a decorar las mansiones reales. Su presencia en la corte le permitió estudiar la colección real de pintura
que, junto con las enseñanzas de su primer viaje a Italia, donde conoció tanto la pintura antigua como la que se
hacía en su tiempo, fueron influencias determinantes para evolucionar a un estilo de gran luminosidad, con
pinceladas rápidas y sueltas. En su madurez, a partir de 1631, pintó de esta forma grandes obras como La rendición
de Breda. En su última década su estilo se hizo más esquemático y abocetado, alcanzando un dominio
extraordinario de la luz. Este periodo se inauguró con el Retrato del papa Inocencio X, pintado en su
segundo viaje a Italia, y a él pertenecen sus dos últimas obras maestras: Las meninas y Las hilanderas.

Su catálogo consta de unas 120 o 130 obras. El reconocimiento como pintor universal se produjo
tardíamente, hacia 1850.2 Alcanzó su máxima fama entre 1880 y 1920, coincidiendo con la época de los
pintores impresionistas franceses, para los que fue un referente. Manet se sintió maravillado con su obra
y le calificó como «pintor de pintores» y «el más grande pintor que jamás ha existido». La parte
fundamental de sus cuadros que integraban la colección real se conserva en el museo prado.
Fernando Botero: Botero nació el 19 de abril de 1932 en Medellín, en el seno de la familia conformada por
David Botero, Flora Angulo y su hermano cuatro años mayor, Juan David. En 1936 nace su hermano menor,
Rodrigo, y fallece su padre.

A partir de 1938 realiza estudios de primaria en el Ateneo Antioqueño y el bachillerato en la Bolivariana.

En 1944 asiste a la escuela de torero en la plaza de La Macarena de Medellín, con el banderillero ‘Aranguito’, a
petición de un tío, quien no se imaginaba que su verdadera vocación era la pintura. Tuvo un percance con los toros,
lo que hizo que él los dejara. Es de notar que en ese período hizo su primera obra, una acuarela de un torero. Una
vez que su familia comprendió su vocación, Botero realizó su primera exposición en su ciudad natal (Medellín)
en 1948.

Realizó ilustraciones para un periódico local (El Colombiano), con lo que financiaba sus estudios, redactó un artículo
sobre Picasso, lo que le acarreó la expulsión del Colegio Bolivariana, plantel en el que estudiaba, ya que sus dibujos
fueron considerados como obscenos, y debió culminar sus estudios en el Liceo de la Universidad de Antioquia.

Alfredo Alcain: Sus estudios artísticas arrancan en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid en el
periodo de 1953 a 1958, continuando con estudios de Grabado y Litografía en la Escuela Nacional de Artes Gráficas
y de Decoración Cinematográfica en la Escuela Nacional de Cinematografía de Madrid entre 1961 y 1964.

El estilo de su obra se enmarca dentro de un lenguaje muy próximo al Pop Art, que sigue a lo largo de toda su
trayectoria. Pero el modelo americano es transformado por Alcaín al buscar infundirle a sus creaciones un carácter
marcadamente casticista y popular.

Utiliza una gran diversidad de soportes y técnicas que van desde el cartel, collage e incluso el bordado.

Su obra está presente en colecciones y museos como Círculo de Bellas Artes de Madrid, Museo de Arte
Contemporáneo de Sevilla, Museo del Grabado de Buenos Aires, Museo Internacional Salvador Allende de Santiago
de Chile, Museo Municipal de Madrid, Biblioteca Nacional de España en Madrid, Museo de Bellas Artes de
Bilbao o Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid.

En 2003 se le concede el Premio Nacional de Artes Plásticas.

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